miércoles, 31 de diciembre de 2025

La creación del Segundo Canal de Radiotelevision Española

Tal día como hoy, 1 de enero de 1965, se inaugura el segundo canal de Radiotelevisión española, (RTVE) el cual era conocido históricamente como el UHF, La Segunda Cadena o Cadena II y, en los años ochenta, como TVE-2. Actualmente, se le conoce como La 2.

RTVE inauguró las emisiones en pruebas de su segundo canal, el histórico UHF, conocido más tarde como la Segunda Cadena y hoy como La 2 de TVE, que se diseñó para programación minoritaria y experimental, aunque sus emisiones regulares comenzaron en 1966.

Cuando la tecnología del UHF comenzó a implantarse en España, el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, decidió que Televisión Española (TVE) pusiera en marcha, un segundo canal de televisión en ese sistema, igual que en otros países europeos.​ 

El 1 de enero de 1965 comenzaron las emisiones en pruebas en Madrid, con una programación restringida a cuatro horas por la noche, en la que se ofrecían espacios musicales y redifusiones de la Primera Cadena, principalmente Telediario y Estudio 1.

La programación regular, comenzó el 15 de noviembre de 1966. En esta ocasión se diseñaron espacios específicos para el segundo canal, de los que el centro de producción de Barcelona realizaría el 50 %. 

El primer director fue Salvador Pons Muñoz. En sus inicios solo podía sintonizarse en las zonas cubiertas por los enlaces de UHF de Madrid, Zaragoza y Barcelona; emitía solo por la noche, y no todos los receptores estaban preparados para captar su señal. En el caso de los televisores sin UHF, incorporado era necesario comprar un adaptador, lo que retrasó su consolidación.

La estrategia de TVE, pasó por convertir el primer canal en una televisión generalista, mientras que los espacios minoritarios eran trasladados al UHF. Bajo el mandato de Salvador Pons, el segundo canal acogió a creadores procedentes de la Escuela de Cine de España, como Claudio Guerín, Pedro Olea o Antonio Mercero, que lo utilizarían como banco de pruebas, tanto en la producción de documentales como en la de ficción.​ Hubo un peso importante de los programas culturales, como ciclos de música clásica o teatro, y también ciclos de cine, en espacios como Cine Club.

Durante los inicios, destacaron programas como la serie documental "Conozca usted España", en la que un director de cine rodaba capítulos, donde famosos de la época mostraban los encantos de su ciudad. Por otro lado, el musical "Último grito", producido por Iván Zulueta, sirvió como trampolín para los presentadores, José María Íñigo y Judy Stephen.

Desde 2024, con la llegada a la presidencia de RTVE de José Pablo López, La 2 ha asumido de nuevo una programación generalista, con espacios culturales e informativos. El programa que abrió esa senda, fue la recuperación de "Cifras y letras", presentado por Aitor Albizua, que se convirtió, en uno de sus espacios más vistos. Con el paso del tiempo se han anunciado otros espacios, como el bloque informativo "Malas lenguas", presentado por Jesús Cintora; el late night "Al cielo con ella", con Henar Álvarez, y el concurso "Jeopardy", con Paco de Benito.

En 2025, RTVE anunció la creación de un canal exclusivo para Cataluña, que emitiría íntegramente en idioma catalán, fruto del acuerdo de investidura, del gobierno de Pedro Sánchez, con la formación catalana Junts. 



¡¡ Feliz año nuevo !!

  Por los recuerdos que dejamos atrás y por los sueños que nos esperan. ¡Feliz Año Nuevo!.

martes, 30 de diciembre de 2025

El origen de la tradición de la doce uvas de Nochevieja

Tal día como hoy, 31 de diciembre de 1909, se popularizaba la ya tradicional celebración de las ‘"doce uvas de la suerte" de Nochevieja, para dar la bienvenida al Año Nuevo.

El origen de las doce uvas de Nochevieja, se popularizó a partir de una campaña de los viticultores de Alicante en 1909, para vender el excedente de una cosecha abundante, asociando cada uva con un mes de buena suerte, aunque hay teorías, que remontan la costumbre, a finales del siglo XIX, cuando la burguesía imitaba la tradición francesa, de uvas y champán, y las clases populares respondieron comiendo uvas, en la Puerta del Sol como burla y para atraer la fortuna, convirtiéndose en un ritual muy arraigado, en España y extendiéndose a Hispanoamérica

El motivo fue, el excedente de la cosecha de la uva, que aquel año hubo en Alicante. Aquella realidad hizo, que productores y agricultores del valle del Vinalopó, pusiesen en marcha una potente campaña de Navidad, para poder dar salida a aquel enorme excedente, de uvas blancas aledo. 

Lo hicieron, vendiéndolas en paquetes de doce uvas, una por cada mes del año, utilizando como gancho, que estas daban buena suerte si las comías.

De esta forma, la uva blanca aledo, se convirtió en todo un símbolo de la Nochevieja. Lo ocurrido en 1909, popularizó una costumbre de la que ya había registros, en la década de 1880, periodo en el que las clases pudientes, de la capital copiaron la tradición francesa, de acompañar el champán con uvas, en las fiestas privadas madrileñas.

En 1882, el Ayuntamiento de Madrid, prohibió las habituales fiestas callejeras, durante la Navidad e impuso una cuota de un duro, a todos aquellos que quisieran salir la noche de Reyes, en la que casi todo estaba permitido.

Al ser privados de fiesta, por las medidas puestas en marcha por el alcalde, José Abascal y Carredano, los madrileños acudieron en señal de protesta a la Puerta del Sol y, a modo de burla hacia la aristocracia y la alta burguesía, recibieron el Año Nuevo bebiendo champán y comiendo las uvas, al son de cada campanada. Nacía así la tradición de las ‘doce uvas de la suerte’ de Nochevieja, tradición que años después, en 1909, se popularizaría por todo el país y, más tarde, se extendería a Hispanoamérica, hasta nuestros días.

El ritual tiene lugar, el 31 de diciembre, a medianoche, justo al sonar las campanadas. La razón por la que se comen 12 uvas, es porque según la tradición, se debe comer una uva con cada campanada del reloj, representando un deseo o esperanza, para cada mes del nuevo año. Si consigues comer las 12 uvas a tiempo, tendrás un año de buena suerte y prosperidad.

Las uvas de Nochevieja,se comen justo al dar las 12 campanadas de la medianoche, que marcan el inicio del 1 de enero. Primero, el reloj marca los cuatro cuartos, que sirven como aviso, y luego comienzan las 12 campanadas, para empezar a comer uvas. Cada vez que suena, debes comer una uva, al ritmo del reloj.

Esta tradición se suele disfrutar o bien en casa, rodeado de la familia, después de la tradicional cena de fin de año, o en las plazas más populares del país. Entre todas, la Puerta del Sol de Madrid, destaca como el lugar más icónico, para este ritual.

lunes, 29 de diciembre de 2025

El atentado contra el Rey Alfonso XII, a las puertas del Palacio Real

Tal día como hoy, 30 de diciembre de 1879, el Rey Alfonso XII y su esposa María Cristina, sufrían un atentado a las puertas del Palacio Real de Madrid.

El atentado de 1879, a la puerta del Palacio Real, fue llevado a cabo por Francisco Otero González, quien disparó sin alcanzar al monarca, pero fue detenido y ejecutado meses después.  

Los Reyes, regresaban aquel 30 de diciembre, de dar un paseo por los jardines del Retiro. Lo hacían en uno de sus carruajes pasadas las cinco de la tarde. Al verlos, un joven gallego llamado Francisco Otero González, corrió hacia la puerta del Príncipe, se colocó entre el muro de palacio y la garita del centinela, alargó su brazo y disparó a quemarropa, con un revólver de dos cañones cargado, con balas de doce adarmes.(1)

Al ver las intenciones de Francisco Otero, el Rey Alfonso XII bajó instintivamente la cabeza, al mismo tiempo que se llevaba la mano en el cuello. La Reina, temiendo lo peor, abrazó a su esposo. Pero, ninguno de los dos disparos les alcanzó.

Francisco Otero González, intentó escapar por la calle Bailén, pero un centinela consiguió cortarle el paso. Los guardias, temerosos de encontrarse ante un nuevo ataque anarquista, contra el Rey Alfonso XII, sospechaban de la existencia de más implicados, pero estos nunca llegaron a aparecer, ya que Francisco Otero había actuado en solitario.

El atacante, era el dueño de una pastelería de la capital, que apenas llegaba a fin de mes. Su situación era tan mala, que tenía la intención de suicidarse, pero antes de hacerlo le convencieron, de que era mejor tratar de acabar con la vida, del Rey Alfonso XII.

Tras ser detenido en el acto, Francisco Otero fue acusado de intento de regicidio. El Rey solicitó su indulto, sin embargo, el tribunal acabó condenándolo a muerte. Finalmente, Francisco Otero fue ejecutado, el 14 de abril de 1880 mediante garrote, la peor de las condenas.

Este acto, fue parte de una estrategia anarquista de "propaganda",buscando impactar a través de actos violentos, y se difundieron ampliamente, a través de grabados y romances de ciego

(1) Adarme: Unidad de peso que  equivalía a 179 centigramo aproximadamente.

domingo, 28 de diciembre de 2025

La conmemoración de la estancia de los Reyes Católicos en el pueblo de Fiñana

Tal día como hoy, 29 de diciembre de 1489, la villa musulmana de Fiñana, situada en la actual provincia de Almería, es conquistada por las tropas cristianas de los Reyes Católicos.

El pueblo de Fiñana, en Almería, conmemora anualmente la pernoctación de los Reyes Católicos en diciembre de 1489, durante la Reconquista, con una gran fiesta que se celebra en fechas cercanas a Navidad, donde vecinos vestidos de época, reviven la llegada de Isabel y Fernando, realizan un cortejo por el pueblo, destacando su patrimonio (como su antigua mezquita) y escenifican, el nombramiento de Álvaro de Bazán como alcalde, incluyendo diálogos en castellano antiguo, talleres y exhibiciones de cetrería. 

Entre el 25 y 29 de diciembre,de cada año y desde el 1489, tras la toma de Almería por los Reyes Cristianos con su séquito real, Fernando e Isabel, de camino hacia la zona Granadina (Guadix) hicieron noche en la localidad de Fiñana. La localidad de Fiñana había sido ya conquistada, para los cristianos unos días antes, por el militar Álvaro de Bazán (abuelo de Álvaro de Bazán el que sería Marqués de Santa Cruz y comandaría la victoria en Lepanto en 1571).

En la visita de los reyes cristianos,  Álvaro de Bazán fue nombrado alcalde de Fiñana por el Rey Fernando, y ocupó este cargo durante algunos años.

Estos hechos, son los que se recrean en Fiñana cada año. La llegada de los Reyes Isabel y Fernando, con su hueste y cortejo, acompañados, de personajes históricos como Rodrigo Ponce de León (Marqués de Cádiz) el Sultán derrotado de Almería, Al Zagal, el infante de Almería, Yahya Al-Nayar, ente otros, y son recibidos, por el alcalde de Fiñana  Álvaro de Bazán.

Previamente el evento está explicado por una narradora, que pone en contexto histórico a los espectadores, y a continuación llega el cortejo real, encabezado por los Reyes.

Todos los participantes, van ataviados con ropas recreadas, de la forma mas  fidedignas posible, a los de la época que se recrea, usando para ello tejidos de máxima calidad, todo confeccionado, en el propio municipio por el taller de costura.

En el recorrido por la localidad del cortejo real, se producen varias paradas para poner en valor, elementos arquitectónicos de la localidad, algunos tan notables, como la mezquita almohade del siglo XII, en magnífico estado de conservación.

Finalmente, el cortejo llega a la plaza del pueblo, especialmente engalanada para la ocasión y se producen el recibimiento por  Álvaro de Bazán, seguido de la entrega de ofrendas y el acto de vasallaje y nombramiento, de éste como alcalde de Fiñana.

Todos los diálogos, de los personajes y narradores, son en castellano antiguo, en prosa. Complementariamente al evento, se hacen talleres de armas, exhibiciones de cetrería, juegos tradicionales, bailes de época, etc.etc.

sábado, 27 de diciembre de 2025

El diplomático español José de Ocáriz,que marcó su huella en Europa

Tal día como hoy, 28 de diciembre de 1792: El cónsul español en París, José Ocáriz, protesta públicamente en una carta, por la condición de prisionero a la que se ve sometido, el Rey Luis XVI de Francia.,

José de Ocáriz, nacido en 1750 en la región de La Rioja, en un momento de grandes transformaciones para España y Europa. La segunda mitad del siglo XVIII,estuvo marcada por una Europa convulsa, donde las potencias buscaban consolidar su poder, mientras la Revolución Francesa, comenzaba a marcar el rumbo de la historia.

España, bajo el reinado de Carlos III y más tarde bajo Carlos IV, trataba de mantener su influencia en un continente, cada vez más polarizado, por las guerras y las tensiones políticas.

Ocáriz realizó sus estudios en Madrid, donde comenzó a forjarse como un hábil diplomático. El contexto histórico de la época, con una España que lidiaba con la presión de Francia, Prusia y Austria, hizo de Ocáriz un hombre clave, en las negociaciones internacionales, buscando siempre el equilibrio, entre la defensa de los intereses de su país y la preservación, de la paz en Europa.

El ascenso de Ocáriz, en el ámbito diplomático español, fue meteórico. Durante su carrera, desempeñó varias misiones importantes, que lo llevaron a viajar por diversas capitales europeas. En su papel como diplomático, fue designado en múltiples ocasiones, para representar a España, en momentos cruciales.

Una de sus primeras misiones importantes fue en Turín, donde representó los intereses españoles, ante la corte de Cerdeña. Más tarde, trabajó en Copenhague y Madrid, lo que le permitió, ampliar su experiencia y consolidar, su carrera diplomática. 

Sin embargo, su nombramiento más relevante, fue como cónsul general en París en 1792, en pleno apogeo de la Revolución Francesa. Este cargo, le permitió estar directamente involucrado, en los eventos que transformaron, Europa en ese momento.

Fue nombrado cónsul general en París  en 1792: En este periodo, Ocáriz se enfrentó a una de las situaciones, más complejas de su carrera. Cuando Luis XVI fue arrestado y condenado a muerte, por la Revolución Francesa, España, bajo el reinado de Carlos IV, estaba en una posición difícil. 

En un intento, por evitar que la situación se desbordara, Ocáriz se dirigió al gobierno francés, con una carta pidiendo la liberación de Luis XVI, proponiendo la neutralidad de España y ofreciendo su mediación, para evitar la guerra con Prusia y Austria. A pesar de sus esfuerzos, la situación se agravó rápidamente, y en 1793, Francia declaró la guerra a España.

Tras la guerra con Francia, Ocáriz fue designado para iniciar las negociaciones de paz, en el cuartel general francés de Figueras. Estas negociaciones culminaron en la firma del Tratado de Basilea, el 22 de julio de 1795, que puso fin al conflicto. Este tratado fue un gran logro, para la diplomacia española, ya que permitió a España consolidar sus intereses en Europa.

Tras la firma del Tratado de Basilea, Ocáriz regresó a París, donde asumió nuevamente su cargo como cónsul general. Posteriormente, se trasladó a Hamburgo, como ministro residente y en 1803 fue nombrado plenipotenciario, en Estocolmo. Su último nombramiento fue como embajador en Constantinopla, aunque su muerte prematura a los 55 años, truncó su carrera en este puesto.

La figura de José de Ocáriz, aunque no tan conocida en la historia española, en comparación con otros diplomáticos de su época, es fundamental para entender la política exterior, de España en el siglo XVIII y principios, del XIX. 

Ocáriz fue un hombre de grandes principios, que defendió la paz y la neutralidad de su país, en un periodo de gran agitación política. Su capacidad de negociación y su disposición a comprometerse, por el bien de España hicieron de él una pieza clave, en el panorama diplomático europeo, de su tiempo.

En la actualidad, su legado sigue siendo una referencia, para los diplomáticos y aquellos interesados en la historia, de las relaciones internacionales. Su carrera demuestra la importancia de la diplomacia, como una herramienta para resolver conflictos y mantener la estabilidad, especialmente en un contexto internacional, tan complicado como el de finales del siglo XVIII.

El matrimonio secreto de la Reina María Cristina de Borbón, con un guardia de Corp

Tal día como hoy, 28 de diciembre de 1833, la Reina María Cristina de Borbón y el guardia de corps, Agustín Fernando Muñoz contraían matrimonio de forma secreta, en la real quinta de Quitapesares, muy cerca del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso.

El matrimonio secreto de la Reina María Cristina de Borbón fue con Agustín Fernando Muñoz, un sargento de la Guardia de Corps, celebrado el 28 de diciembre de 1833, apenas tres meses después, de la muerte de su esposo, el rey Fernando VII, mientras ejercía como regente de España. 

Este matrimonio, que fue morganático y ocultado durante años, para no comprometer su regencia y la sucesión de su hija Isabel II, no fue legalizado por la Iglesia hasta 1844, tras renunciar a la regencia y mudarse a Francia. 

Precisamente, en un viaje a La Granja de San Ildefonso, con el Rey Fernando VII ya fallecido, fue como ambos empezaron a enamorarse. A la Reina María Cristina de Borbón, se le reventó una vena pequeña de la nariz, mientras iba en su carruaje y el sargento, que iba al mando de la escolta, Fernando Muñoz, se dio cuenta de lo ocurrido y le ofreció un pañuelo, para parar la hemorragia.

Nada más devolvérselo la Reina María Cristina de Borbón y agradecerle, aquel guardia real besó el pañuelo y se lo guardó en el lado del corazón, gesto a partir del cual la Reina María Cristina comenzaría a enamorarse, declarando su amor el 18 de diciembre de 1833, en la rea quinta de Quitapesares.

El problema era, que la Reina María Cristina era católica practicante y, para ella, era indispensable casarse, para mantener relaciones sexuales, con el hijo de un estanquero de Cuenca, algo que no podía hacer en público ya que de casarse dejaría de ser Reina Regente y su hija, Isabel II, todavía menor de edad, perdería sus posibilidades de ocupar algún día el trono de España, trono que se encontraba en disputa con su cuñado, Carlos María de Isidro de Borbón.

Por ello, la Reina María Cristina decidió contraer matrimonio en secreto el 28 de diciembre de 1833, con Agustín Fernando Muñoz,  ante un sacerdote y en presencia de dos testigos de confianza.

No fue un secreto fácil de guardar. Pronto surgieron rumores y Agustín Fernando Muñoz comenzó a ser llamado Fernando VIII. Sin embargo, en 1836, las sospechas fueron confirmadas, cuando el destituido presidente del Gobierno, el radical Juan Álvarez Mendizabal, se alzó en armas contra la regente, el 12 de agosto de 1836, en La Granja de San Ildefonso, para exigir la restitución de la Constitución Española, de 1812 y la cesión del Gobierno.

La Reina María Cristina, resistió con firmeza a las demandas, hasta que Mendizabal cogió a su esposo y amenazó con asesinarlo, ante sus ojos de no aceptar sus pretensiones, algo que finalmente hizo.

María Cristina de Borbón se mantuvo como Reina regente, pero solo hasta 1839, año en el que el general Baldomero Espartero, tras vencer a los carlistas, le chantajeó con hacer público su enlace, tras obtener una copia de su matrimonio secreto, con Agustín Fernando, de no renunciar a la regencia.

María Cristina renunció y puso rumbo a París, junto a Agustín Fernando, mientras que Baldomero Espartero, se encargó de la regencia y, a pesar de que la Reina había cumplido, Espartero hizo público poco después, el matrimonio secreto de la Reina, con el fin de mantenerse en el poder.

Desde entonces, María Cristina de Borbón y Agustín Fernando llevaron una vida de pareja en el palacio de Malmaison, aunque nunca fueron un matrimonio, como habían pensado, pues la Iglesia no reconoció la boda secreta, al no contar con el permiso de cada uno de sus párrocos, al celebrarse fuera de las parroquias, a las que pertenecían.

María Cristina de Borbón, movió todas sus influencias, para que su matrimonio secreto fuese reconocido, incluso apeló directamente al Papa. Finalmente lo consiguió, llegando a celebrar un nuevo matrimonio, con el consentimiento de su hija Isabel II el 12 de octubre de 1844. El matrimonio duró 40 años y tuvo ocho hijos.

viernes, 26 de diciembre de 2025

Los bombardeos sobre Santander, durante la Guerra Civil.

Tal día como hoy, 27 de diciembre de 1936: En el marco de la Guerra Civil Española, la aviación franquista bombardea la ciudad de Santander. El ataque causa la muerte a 65 personas civiles y 50 heridos. 

La aviación franquista, junto a la italiana y alemana (Legión Cóndor), bombardeó sistemáticamente Santander, durante la Guerra Civil, siendo especialmente cruento, el ataque del 27 de diciembre de 1936 al Barrio Obrero, que causó numerosos muertos civiles, y los continuos ataques, durante la ofensiva final de 1937, que buscaban la rendición de la ciudad, la última capital republicana del norte, hasta su caída en agosto de ese año. 

El 27 de diciembre de 1936, el Barrio Obrero de Santander , fue víctima de un trágico bombardeo durante la Guerra Civil Española, causando la muerte de numerosos civiles, incluyendo a la niña María Ángeles Fernández Otí de 9 años y otros vecinos muchos de ellos fallecidos o heridos y enterrados en Ciriego, marcando un evento brutal, en la represión y violencia de la guerra. 

El bombardeo por la aviación alemana, de varios barrios de Santander el 27 de diciembre de 1936 se cobró no menos de 65 víctimas mortales, sobre todo en el Barrio Obrero del Rey. 

La aparición de la aviación franquista, hizo que muchos de los vecinos y paseantes (ese día era domingo), se refugiaran donde pudieran. Uno de los lugares elegidos por la oleada de 18 aviones de la Legión Cóndor, fue la fábrica de curtidos Mendicouague, lugar en el que se produjo, la mayor matanza del día. 

Horas después de la masacre, en represalia, milicianos republicanos  incontrolados, se dirigieron al barco prisión 'Alfonso Pérez, anclado en la bahía, y mataron a 157 detenidos, arrojando granadas y ametrallando, a los que estaban en las bodegas y asesinando al resto. 

En recuerdo de esta masacre, Santander tiene una calle dedicada, que lleva por nombre  el del buque.'Alfonso Pérez, Asimismo, en un refugio antiaéreo republicano, se exponen recuerdos de dos aviadores alemanes, Hans Kemper y Friedrich Schwanengel, “muertos heroicamente combatiendo, con los nacionales de España”

Este bombardeo, es uno de los hechos menos recordados de la guerra, a pesar de su crudeza. Santander sufrió más ataques, pero el de diciembre de 1936 es el más emblemático y trágico, en la historia de la ciudad, durante la guerra. 

El Ayuntamiento de Santander, lleva años sin dar una respuesta clara, a la petición de la familia de una de las víctimas mortales del bombardeo, por la aviación alemana del Barrio Obrero del Rey, para instalar una placa o monolito, en recuerdo de los fallecidos. La Consejería de Cultura y la Dirección General de Patrimonio, en este período, tampoco han atendido sus demandas. 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

¡¡ Que tengas una muy feliz Navidad !!


 “Feliz Navidad a todos los que comparten el deseo de un mundo mejor, lleno de paz y esperanza”.

 

¡¡ FELIZ NAVIDAD..!!

A tod@s los amig@s y conocid@s, a los que sin serlo, tengan el corazón limpio y sincero, a l@s que carezcan de alguien con quien compartir, a todas las personas de buena voluntad, a l@s que celebran que el sol sale cada día...


Les deseo, de todo corazón ¡¡Feliz Navidad.!!

La Navidad en el antiguo Imperio Español

Tal día como hoy 25 de diciembre de 1580, se inician, un año mas, las Fiestas de La Navidad en el Imperio Español.
  
Hoy en día, la Navidad en España es sinónimo de luces en las calles, turrones en los supermercados, cabalgatas multitudinarias y comidas familiares interminables, pero La Navidad en el Imperio Español combinaba ferviente religiosidad con costumbres locales, centrada en la Misa del Gallo (medianoche, alba, día) y el pesebre o belén (hechos de barro/madera) que incorporaba elementos indígenas. 

Había banquetes, bailes, villancicos, mercados en las plazas con flores y dulces, y procesiones, especialmente notables en las colonias, donde los nativos fusionaron ritos como adornar iglesias y danzar con ramos, dando lugar a primeras Navidades en América desde, 1523, con gran sincretismo cultura

En el Imperio español, con una profunda huella católica, la Navidad no comenzaba con anuncios ni luces, ni calendarios de adviento por doquier, sino con recogimiento. El periodo previo al 25 de diciembre,era tiempo de Adviento, marcado por el ayuno, la abstinencia y la preparación espiritual.

Las autoridades locales, por orden real, solían cerrar los burdeles y casas de juego, poco apropiados para la ocasión y suspendiendo también los espectáculos públicos. Se trataba de un tiempo para, teóricamente, “limpiar el alma”, según los cronistas de la época. Pero esa calma duraba poco. A partir del 24 de diciembre, la contención se rompía con una de las cenas más opíparas del año: la Nochebuena.

La cocina navideña del Siglo de Oro, era un despliegue de suntuosidad para quienes podían permitírselo (aquellos de más alta alcurnia). En el Real Alcázar de Madrid, por ejemplo, se servían hasta 36 platos distintos, en la comida navideña de la corte, según los manuales de cocina de la época.

En los hogares madrileños con menos posibles, el plato estrella era el besugo al horno, pescado en el Cantábrico y transportado, durante días, hasta la Villa, donde era preparado al horno con pan rallado, ajo, cebolla, perejil y limón para disimular su “maduro” estado (es un gran eufemismo).

El capón, (pollo castrado y cebado) también era muy valorado en la cena, y en cuanto a dulces, ya estaban presentes los mazapanes, los canutillos y, por supuesto, los turrones de Jijona, elaborados artesanalmente desde el siglo XVI.

Pasadas las cenas más importantes de la Navidad, las del 24 y 25, los corrales de comedias se llenaban, con estrenos teatrales navideños. Las compañías de Lope de Vega o Calderón de la Barca, ofrecían obras que competían en popularidad, con las de la primavera.

Pero no todo era espectáculo público. En las casas de comerciantes, nobles e intelectuales, se organizaban veladas privadas, donde se recitaban poesías, se cantaban villancicos y se bailaba con amigos y familiares. Estas reuniones, heredadas del Renacimiento, podían extenderse a lo largo de todas las Pascuas.

Pocos lo saben, pero uno de los elementos más populares de la Navidad española, el tradicional roscón de Reyes, fue traído por los soldados de los Tercios españoles. Esta emblemática unidad militar, desplegada en Flandes, durante los siglos XVI y XVII, adoptó la costumbre local (probablemente con raíces en las Saturnales), de esconder un haba dentro de un pastel. 

Quien encontraba el haba, era coronado simbólicamente como “rey” del día. Al regresar a España, los soldados llevaron consigo esta tradición, que se fusionó con el Día de Reyes (6 de enero) y se consolidó, como costumbre navideña.

Hoy es un gesto que sigue persistiendo, aunque con ligeras modificaciones; aquel que encuentra la figura, es coronado con una corona de cartón, y quien encuentra el haba, paga el roscón del próximo año.

En la España del Siglo de Oro, la devoción por el Belén, (el nacimiento) era palpable. A pesar de que algunos atribuyen al rey Carlos III, la introducción de esta costumbre, documentos como el testamento del dramaturgo español Lope de Vega, de 1669 ya mencionan figuras y “altaricos de Pascua”, en los hogares.

Los belenes eran tan populares, que se exhibían no solo en iglesias, sino también en palacios, conventos y casas particulares. Hoy representan un reclamo más, para los turistas seguidores de las tradiciones de Navidad, y se llevan a cabo belenes de todo tipo: desde belenes de chocolate o arena hasta belenes vivientes.

Los orígenes del reino de Aragón

Tal día como hoy, 25 de diciembre del año 719, las tropas musulmanas de Musa y Táriq conquistaron la ciudad de Huesca, respetando la vida de sus habitantes. Sin embargo, algunos cristianos, descontentos con el dominio musulmán, escaparon hacia los remotos valles del Pirineo..
Según la leyenda, aquellos refugiados portaban consigo, la reliquia del Santo Grial que san Lorenzo había enviado a sus familiares en Huesca, durante las persecuciones del emperador romano Valeriano. 

Los cristianos que abandonaron Huesca junto al Santo Grial, encontraron refugio en los valles de Hecho y Aragón, próximos al paso de Somport. Sin embargo, ninguno de aquellos emigrados, podía pensar que su partida, fuese el origen del reino que un día, dominó el Mediterráneo. 

El paso de Somport, junto al nacimiento del río Aragón, se convirtió en la ruta favorita de los musulmanes, para atacar Aquitania durante el siglo VIII. Consciente de la brecha en sus fronteras, el emperador Carlomagno, designó a un conde franco, Aureolo, para defender Somport, en el año 800. 

La figura del conde Aureolo, llamado también Oriol, dio nombre a la Peña Oroel, que domina la ciudad de Jaca. Según la leyenda, Aureolo fue aclamado como caudillo de la resistencia, por montañeses y exiliados visigodos, reunidos en una montaña con antiguo significado sagrado.

Muy cerca de la Peña Oroel, se alza el monasterio de San Juan de la Peña, muy unido a la leyenda, sobre los orígenes del condado.

La crisis del Imperio Carolingio a partir del año 828, supuso el alejamiento de los condados de la Marca Hispánica, de la órbita franca. El conde Galindo I Aznárez de Aragón, incorporó a sus dominios los condados de Pallars, Ribagorza, Urgell y Cerdaña, y estableció tratados de amistad, con el Reino de Pamplona, que confirmaban el alejamiento de los francos.

En esta época, se fundan los monasterios de Siresa y San Adrián de Sásabe, donde pudo custodiarse la reliquia del Santo Grial, que había abandonado Huesca tras la invasión musulmana. La presencia del Santo Cáliz en Aragón, es parte de los orígenes del reino, y se cree que permaneció escondido en Sásabe y Siresa, hasta que fue trasladado a San Juan de la Peña, en el siglo XI.  

El siglo XI, comienza con la desintegración del Califato de Córdoba y la creación de los reinos de taifas a partir del año 1009. La crisis andalusí, supuso un respiro para los condados de los Pirineos, sometidos a un hostigamiento constante, por parte de los musulmanes, y provocó un sentimiento de revancha, que se cristalizó cuando el papa Alejandro II, convocó la primera cruzada de la historia, para recuperar la ciudad de Barbastro en 1063. 

Un ejército, compuesto por cruzados francos, aquitanos, provenzales y lombardos atravesó Somport y logró tomar Barbastro, con la participación de Sancho Ramírez, conde de Aragón, Pallars y Ribagorza. Después de siglos a la defensiva, las tornas habían cambiado, para los cristianos del Pirineo. 

La efectividad de la cruzada y el convencimiento, de que los musulmanes se encontraban en retroceso, provocaron que Sancho Ramírez viajase a Roma en 1068, con el objetivo de lograr el beneplácito del Papa, para la creación de un nuevo reino. Rodeado por los reyes de Pamplona y el expansionismo de los condes de Barcelona, Aragón sólo podría prevalecer, bajo una corona poderosa. 

El papa Alejandro I,I aceptó el vasallaje de Sancho Ramírez, y el condado de Aragón, se convirtió en feudatario de la Iglesia católica, para convertirse en reino. El futuro rey, debió pagar al Papa con 80 mancusos, una moneda acuñada con el oro de las parias cobradas por Aragón, a la taifa de Zaragoza: un enorme gasto, que sellaba la fundación del nuevo reino. 

El nuevo reino de Aragón, instaurado por Sancho Ramírez, era un territorio eminentemente rural, conformado por pequeñas aldeas, castillos como el de Canfranc y monasterios como Siresa y San Juan de la Peña. Para contrarrestar la dispersión de sus pobladores, Sancho Ramírez planteó la fundación de una nueva capital, sobre las ruinas de Iacca, antigua ciudad de los jacetanos.

El nuevo burgo, tomó el nombre de Jaca, y recibió un fuero destinado a transformarla, en un importante centro mercantil. Su situación a los pies del Somport, en pleno Camino de Santiago, atrajo a numerosos pobladores provenientes de Aquitania, y la bonanza de la nueva ciudad, fue aprovechada por Sancho Ramírez, para edificar una catedral digna, del nacimiento de un nuevo reino. 

El mensaje iconográfico de la catedral de Jaca, uno de los primeros edificios románicos de la península, recibe al peregrino nada más encontrarse con su famoso crismón(1). Muy pronto, las iglesias de Aragón abandonaron el rito mozárabe, para adoptar la liturgia benedictina, y las luces del Renacimiento medieva,l del año 1000 penetraron con fuerza en el nuevo reino, nacido bajo las nieves del Pirineo. 

 (1)  El crismón es un símbolo cristiano antiguo que se forma al superponer las dos primeras letras griegas, Alfa (Α) y Omega (Ω) para simbolizar que Cristo es el principio y el fin, como se ve en monedas, estandartes y sarcófagos.

martes, 23 de diciembre de 2025

¡¡ Feliz Nochebuena !!


Que cada momento de esta Nochebuena se convierta en un hermoso recuerdo.

La desconocida tregua de Navidad durante la Guerra Civil Española

Tal día como hoy, 24 de diciembre de 1936, tiene lugar la tregua de Navidad, durante la Guerra Civil Española.

Nochebuena de 1936. Nos encontramos en plena Guerra Civil Española. Apenas han pasado cinco meses, desde el inicio de la contienda, tras la fallida sublevación militar contra el Gobierno de la Segunda República y España continúa dividida en dos.

Republicanos y sublevados, combaten a lo largo de la Península Ibérica. En medio de este panorama, en el frente norte, sucede un hecho inédito, para muchos desconocido, cuando combatientes de ambos bandos, acuerdan de manera espontánea, una tregua por Navidad conocida como "la tregua del Monte Kalamua" Allí, entre las provincias vascas de Vizcaya y Guipúzcoa, milicianos vascos fieles a la Segunda República y requetés que luchan en el bando sublevado,carlistas pertenecientes al Tercio de Lácar, acuerdan no hacer uso de las armas, el 24 de diciembre de 1936.

Milicianos vascos fieles a la Segunda República y requetés, intercambiando periódicos durante la tregua del Monte Kalamua    

Esta desconocida historia, fue documentada en el semanario obrero "La lucha de clases" por el socialista pamplonés José Goñi Urriza, que escribió que, durante la fría mañana del día de Nochebuena de 1936, en un momento dado, a un combatiente no se le ocurrió otra cosa, que gritar "no disparéis". Un hecho que hizo, que combatientes de ambos bandos, curiosos, levantasen sus cabezas por encima de los parapetos, en los que se encontraban apostados.

Tras ello, se sucedieron diálogos de una trinchera a otra, en tono amistoso y, como muestra de confianza, los requetés se sentaron encima de sus defensas. Acto seguido, los milicianos republicanos les imitaron, pero la densa niebla del lugar generó un clima de desconfianza, que hizo que unos y otros regresasen, a sus puestos de combate.

Así fue hasta que, a media mañana, la niebla abrió paso al sol y el propio Goñi rompió el silencio, alzando su voz dirigiéndose a los requetés. Estos respondieron y se inició una larga conversación, que acabó con soldados de ambos bandos en medio del campo de batalla, intercambiándose la prensa e, incluso, vino de una cantimplora y cigarrillos.

Un insólito encuentro, que duró hasta el mediodía, momento en el que aquellos soldados, volvieron a sus parapetos, para asumir la triste realidad, de que la Guerra Civil Española todavía no había terminado. Un hecho que hacía que aquellos hombres, que horas antes hablaban de forma amistosa en el medio del campo de batalla, ahora tenían que volver a intentar matarse, los unos a los otros.

Lo ocurrido aquel 24 de diciembre de 1936 en el monte Kalamua fue fotografiado, por José Goñi Urriza con su cámara. Del encuentro sacó al menos tres fotografías, que se publicaron en el semanario socialista "La lucha de clases". 

Dos días después, el 26 de diciembre de 1936, en un artículo en el que Goñi relató con todo lujo de detalles, la desconocida tregua de Navidad, que presenció durante la Guerra Civil Española, la única ocurrida durante este conflicto, que ha llegado hasta nuestros días, de manera documentada.

El atentado fallido contra el obispo de Barcelona, Salvador Casañas

Tal día como hoy, 24 de diciembre de 1905, el militante anarquista Josep Sala i Comes, armado con un cuchillo y un revólver, intentó asesinar al obispo de Barcelona Salvador Casañas i Pagès. 

El 24 de diciembre de 1905, el cardenal Salvador Casañas, fue víctima de un atentado en la catedral de Barcelona, del que salió ileso. El agresor, identificado como José Sala y Comas, fue arrestado inmediatamente después del ataque.

A las ocho, cuando el prelado salía de la catedral, donde acababa de celebrarse una fiesta religiosa, se le abalanzó un hombre puñal en mano, e intentó agredirle.

El intento de asesinato, se produjo en el umbral de la puerta del claustro, de la catedral de Barcelona. Sala, esgrimiendo un puñal, se abalanzó sobre el obispo, pero la rápida intervención de los acompañantes de Casañas, el decano Dachs y el vicario Polo, evitó el asesinato. 

Instantes después, Sala sería reducido en el mismo claustro, por un policía municipal y por un peatón, y quedaría gravemente contusionado en la cara. Pocas horas más tarde, ingresaría en el preventorio, de Sant Felip Neri.

Salvador Casañas i Pagès, nacido en Barcelona en 1834, era obispo de Barcelona y cardenal del título de Santi Quirico e Giulitta. Casañas, que había relevado, al popular obispo Urquinaona, era un entusiasta continuador, de la tarea de colaboración de la Iglesia catalana con la Renaixença, el movimiento de renacimiento cultural, político y nacional de Catalunya. 

Su antecesor Urquinaona, había conseguido que el Pontificado, consagrara a la Virgen de Montserrat como patrona de Catalunya en 1880, a pesar de las reticencias vaticanas, a reconocer singularidades nacionales. Y Casañas era uno de los principales impulsores, de la participación del catalanismo católico, en el movimiento político catalanista.

El agresor, Josep Sala i Comes, nacido en Vic y siendo tejedor de profesión, era un activo militante anarquista y libertario y un viejo conocido de la policía. Había participado en varios mítines de protesta, contra los procesos militares de Montjuïc, los juicios contra los dirigentes, del movimiento anarquista obrero catalán acusados de perpetrar, el atentado terrorista en la calle de los Canvis Nous, de Barcelona contra la procesión de Corpus, de 1896, que había causado, 12 muertos y 35 heridos. 

Horas después del intento de asesinato, del obispo Casañas, Sala prestaría declaración judicial y sería trasladado a la prisión. Ese mediodía se sintió enfermo, y tuvo que visitarle el médico de la cárcel, el cual observó que Salas sufría frecuentes vómitos. 

Moriría en la cárcel al día siguiente, según la versión oficial envenenado,  a pesar de que la autopsia, reveló que no había, veneno en su cuerpo.

lunes, 22 de diciembre de 2025

El ascenso de José Bonaparte a Rey de España

Tal día como hoy, 23 de diciembre de 1808, José Bonaparte accedía al trono español gracias a su hermano mayor, el emperador de los franceses, Napoleón Bonaparte,

El ascenso de José Bonaparte a rey de España, se debió a la imposición de su hermano Napoleón en 1808, tras las abdicaciones de Bayona.

Aunque provenía de una familia de clase media-baja en Córcega, su ascenso no se debió a sus propios méritos, sino al poder de su hermano, quien lo designó rey, a pesar de la resistencia popular y las guerras de independencia, que su reinado desató

Bautizado con el nombre de Giuseppe Napoleone Buonaparte, José Bonaparte nació el 7 de enero de 1768, en la isla de Córcega fruto del matrimonio entre, Carlo Buonaparte y María Letizia Ramolino.

Estudioso de las leyes, José Bonaparte se dedicó al comercio, hasta que en 1796 toma parte, en la campaña de su hermano Napoleón en Italia. Al año siguiente, durante la Primera República Francesa, ejerció como diplomático en Italia, tanto en la corte de Parma, como en Roma. En 1798 fue miembro del Consejo de los Quinientos, el órgano legislativo de  la cámara  baja, en la época del Directorio. 

Durante las Guerras Napoleónicas, actuó como enviado de su hermano y firmó tratados con los Estados Unidos, Austria, Gran Bretaña y la Santa Sede hasta que, en 1806, Napoleón le nombró Rey de Nápoles y más tarde, en 1808, Rey de España, país al que se trasladó de inmediato.

José Bonaparte, estuvo cinco años al frente del país. Nunca se ganó la simpatía del pueblo español, que lo consideraba una marioneta, de su hermano Napoleón.

Cuando llegó a Madrid, España se encontraba sublevada, a causa del levantamiento del 2 de mayo y apenas tuvo tiempo de instalarse, pues no le quedó más remedio que escapar de la ciudad, ante la derrota francesa, en la batalla de Bailén.

Gracias a la intervención del propio Napoleón, con el grueso del ejército francés, pudo establecer su Gobierno en la capital, sin embargo, sus medidas liberales e ilustradas, toparon con la hostilidad popular. 

Algunas de ellas, como la eliminación del impuesto sobre los alcoholes, o la ampliación de los horarios de venta de bebidas alcohólicas, hicieron que corriese el rumor, de que el nuevo monarca era un alcohólico empedernido, rumor que le granjeó el apodo de "Pepe Botella".

Tras la batalla de los Arapiles, el 2 de julio de 1812  y ante el avance del duque de Wellington, dejó Madrid y se trasladó a Vitoria, donde se enfrentó a los ingleses y fue derrotado.

Tras la abdicación de Napoleón, en abril de 1814 y la restauración de la Monarquía borbónica en Francia, José Bonaparte, con el título de conde de Survilliers, se marchó a Suiza, donde compró una propiedad a orillas del lago Leman. 

Volvió a París para apoyar a Napoleón, durante los Cien Días y tras la derrota definitiva, de este en la batalla de Waterloo y su confinamiento en la isla de Santa Elena, emigró a Estados Unidos, adquiriendo una finca en New Jersey. Su esposa Julia Clary, no le acompañó y siguió en Europa. 

Quienes sí estuvieron un tiempo con él en América, fueron sus hijas Carlota, y  Zenaida, después. José Bonaparte volvió a Europa, a finales de 1832, instalándose en Londres, pero como no se le permitió pisar suelo francés, ni reunirse con su esposa en Italia y volvió a Estados Unidos, tres años después. 

Su regreso definitivo a Europa, no se produjo hasta finales de 1839, instalándose de nuevo en la capital británica. Al año siguiente sufrió un ataque de apoplejía y en 1841 consiguió por fin, la autorización para poder ver a su esposa, en Florencia. 

Allí moriría el 28 de julio de 1844. Siguiendo sus deseos, fue enterrado con el Toisón de Oro alrededor de su cuello, una distinción que se había otorgado a sí mismo, cuando fue rey de España. Su mujer falleció ocho meses después. 

En España sus antiguos partidarios, pretendieron celebrar un funeral, pero el gobierno liberal moderado de Isabel II, hija y sucesora de Fernando VII, lo prohibió. 

domingo, 21 de diciembre de 2025

La muerte de Gustavo Adolfo Bécquer, el gran poeta del posromanticismo

Tal día como hoy, 22 de diciembre de 1870, fallecía el poeta español Gustavo Adolfo Bécquer, el gran poeta del posromanticismo.

Gustavo Adolfo Bécquer, es considerado el gran poeta del posromanticismo español, por haber adaptado los temas románticos a un estilo más íntimo, personal y sencillo, influenciando a poetas posteriores. 

Su obra más famosa, las Rimas y Leyendas, combina sus rimas (lírica intimista) con sus leyendas (prosa con elementos fantásticos, de misterio y terror), y aunque su poesía no fue bien recibida, por la crítica de su época, sí tuvo un gran éxito popular. 

Hijo y hermano de pintores, Bécquer llevaba el arte en la sangre. A los diez años quedó huérfano. Su infancia y adolescencia, las pasó en Sevilla, ciudad en la que estudió, humanidades y pintura.

En 1854 se trasladó a Madrid, con la intención de hacer carrera literaria, sin embargo, el éxito no le sonrió. Para poder vivir, hubo de dedicarse al periodismo y hacer adaptaciones, de obras de teatro extranjero, con la ayuda de su amigo Luis García Luna.

En 1858, durante una estancia en Sevilla, estuvo nueve meses en cama, a causa de una enfermedad que a día de hoy se desconoce. Durante la convalecencia, en la que fue cuidado por su hermano Valeriano, publicó su primera leyenda, "El caudillo de las manos rojas".

En 1861 contrajo matrimonio con Casta Esteban, hija de un médico con la que tuvo tres hijos. El matrimonio nunca fue feliz y el poeta, se refugió en su trabajo. Se iniciaba así su etapa más fructífera, con la composición de crónicas periodísticas, la mayor parte de sus "Leyendas" y la redacción de "Cartas literarias a una mujer", obra en la expone sus teorías sobre la poesía y el amor.

Su situación económica mejoró a partir de 1866, año en que obtuvo el empleo, de censor oficial de novelas, lo cual le permitió dejar sus crónicas periodísticas y concentrarse en sus ‘Leyendas’ y ‘Rimas’, publicadas en parte en el semanario "El museo universal". Poco le duró su nueva vida, pues la revolución de 1868, le dejó sin trabajo en un año en el que su esposa, también le abandonó.

El duro revés que sufrió Bécquer, hizo que se trasladase a Toledo con su hermano Valeriano. Allí acabó de reconstruir el manuscrito de las ‘Rimas’, cuyo original había desaparecido, cuando su casa fue saqueada, durante la gloriosa revolución de 1868.

En 1870 regresó a Madrid, para ocupar el cargo de director de la revista "La Ilustración de Madrid" y, en noviembre de 1870, el de una nueva publicación, "El entreacto". Apenas pudo publicar en este último periódico, pues la tuberculosis se lo llevó el, 22 de diciembre de 1870.

Fue enterrado al día siguiente, en el nicho número 470 del Patio del Cristo, en el cementerio de la Sacramental de San Lorenzo y San José de Madrid. El 9 de abril de 1913 los restos de Gustavo y Valeriano, fueron trasladados por tren a Sevilla y fueron sepultados en la cripta de la universidad, que recibe el nombre de Panteón de Sevillanos Ilustres. 

El deseo de Bécquer, manifestado en vida, fue ser enterrado en Sevilla, junto al Guadalquivir​ y en 2013 fue colocado un cenotafio, dedicado a Gustavo Adolfo Bécquer junto al río Guadalquivir, en el Parque del Alamillo.

El 23 de diciembre de 1870, el pintor José Casado del Alisal, gran amigo del poeta, ofreció su estudio como sede de una reunión, para dar a conocer la obra de Bécquer y ayudar económicamente a su familia. La prensa difundió la convocatoria. La reunión tuvo lugar el 24 de diciembre. 

Se creó una comisión para editar las obras de Bécquer, en la que estuvieron José Casado del Alisal, Eduardo Cano, Augusto Ferrán, Narciso Campillo y Eduardo de Mariátegui. El 29 de diciembre comenzó la preparación de los textos. Las Rimas estaban agrupadas en el "Libro de los gorriones". Con respecto a la prosa, Ramón Rodríguez Correa, ayudó a recopilar textos olvidados, publicados en diarios o revistas, la mayoría sin firma. 

Las Obras de Bécquer, comenzaron a venderse en el verano de 1871 y los beneficios económicos fueron para las viudas de Gustavo y Valeriano. En el aspecto económico, se recogieron donaciones en Madrid y Sevilla. Destacaron las donaciones, del ingeniero Manuel Pastor y Landero de 2000 reales, del rey Amadeo I de Saboya, de 1000 reales, y del político Manuel Silvela, de 500 reales.

sábado, 20 de diciembre de 2025

La Batalla de Curalaba, una derrota española en la Guerra del Arauco

Tal día como hoy , 21 de diciembre de 1598, tiene lugar "la Batalla de Curalaba", victoria decisiva de los mapuches, frente a las fuerzas españolas, considerada una de las principales acciones bélicas, de la Guerra de Arauco, que inicia una rebelión indígena generalizada.

La batalla de Curalaba, (conocida también como desastre de Curalaba o victoria de Curalaba), fue un importante enfrentamiento militar, entre las fuerzas hispanas y araucanas, ocurrido en la madrugada del 21 de diciembre de 1598.

Consistió en la total aniquilación de una columna, comandada por el gobernador real de Chile, Martín Óñez de Loyola, a manos de las huestes dirigidas por los toquis mapuches, Paillamachu, Pelantaro, Huaiquimilla y Anganamón. Esta derrota y la muerte del gobernador, desencadenaron la destrucción de las siete ciudades y fuertes hispanos, entre el río Biobío y el canal de Chacao.

En el contexto general de la guerra, esta batalla abrió la rebelión mapuche de 1598, y terminó con la estrategia hispana, de conquistar totalmente la región región de Arauco, abriendo paso, a los períodos de guerra defensiva y, posteriormente, a la implementación de una política diplomática, basada en los llamados parlamentos. La importancia de este combate, reside más en su efecto desmoralizador sobre los hispanos, que en su magnitud material, o el número de hombres involucrados. 

El revés militar, hizo que el rey Felipe III decidiera, en 1599, enviar un oficial veterano de las campañas europeas, a dirigir la guerra de Arauco: Alonso de Ribera. Este gobernador, terminará por sentar las bases, de la estrategia militar en la frontera de facto mapuche, sobre la base de la profesionalización, de un ejército permanente y la consolidación, de una frontera defendible.

Diversos autores españoles contemporáneos, como el capitán Fernando Álvarez de Toledo, autor del poema épico "Purén indómito", y el cronista Diego de Rosales, refieren apariciones agoreras en el cielo de Chile, supuestamente vistas el día de Santo Tomás, 20 de diciembre, cuando Óñez de Loyola, partía de La Imperial, rumbo a su derrota.

Estos relatos, bastante difundidos, hablan de que en el cielo las nubes se abrieron extrañamente, dejando ver combatientes, aves enigmáticas y otras figuras.

Es un ejemplo curioso, pero no aislado, de la pervivencia de este tipo de relatos, folclóricos en la Guerra de Arauco, asociados desde la Antigüedad Clásica con batallas funestas y campañas mal dadas. Siendo sabido que desde la Antigua Roma, el vuelo de las aves, es considerado un presagio antes del combate.

Por otro lado, la mitología mapuche, concedía a la forma y movimiento de las nubes, un significado simbólico asociado a la guerra. Por lo que es posible, que estos relatos representen una forma de sincretismo, entre dos tradiciones culturales. 

viernes, 19 de diciembre de 2025

El atentado de ETA, contra el almirante Luis Carrero Blanco

Tal día como hoy,  20 de diciembre de 1973, la banda terrorista ETA cometía un atentado en la calle madrileña de Claudio Coello, que acababa con la vida del entonces presidente del Gobierno, el almirante Luis Carrero Blanco.,

El atentado de ETA contra Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno franquista, ocurrió en diciembre de 1973. La banda terrorista  asesinó al almirante, causando su muerte y las de su chófer y escolta. La operación, aunque planeada por ETA, dio lugar a la película "El cochecito" que popularizó el nombre de "Operación Ogro", y tuvo importantes consecuencias, para la dictadura y el grupo terrorista. 

El atentado, fue perpetrado según la versión oficial, por tres miembros de ETA. La explosión hizo que el vehículo en el que viajaba Luis Carrero Blanco, saltase literalmente por los aires, poco después de salir de misa, de la Iglesia de los Padres Jesuitas, de San Francisco de Borja. 

Medios de la época, recogieron que la potencia de la explosión fue tal, que el automóvil voló por los aires, chocó en la cornisa superior,, de la residencia de los Jesuitas y fue a caer, dentro de un patio.

Los explosivos detonados, también provocaron graves daños en el lugar de la explosión, desde vehículos y edificios cercanos, hasta un enorme cráter, en la carretera de la calle Claudio Coello de Madrid, cerca del cruce con la calle Maldonado.

El vehículo en el que iba el almirante, Luis Carrero Blanco acabó totalmente destrozado. En su interior también se encontraban su chófer y un inspector de la Policía, que se encargaba de forma habitual, de su seguridad personal, ambos murieron en el acto. 

Por su parte, Luis Carrero Blanco, seguía con vida cuando las autoridades llegaron, hasta el lugar del atentado. Fue trasladado de emergencia a un hospital de la capital, lugar donde murió, escasos minutos después de su llegada.

El cadáver de Luis Carrero Blanco, fue trasladado en una ambulancia a la sede de la Presidencia del Gobierno, donde se instaló la capilla ardiente. A la mañana siguiente se celebró su funeral. A él asistieron los entonces príncipes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, así como numerosas personalidades, de importante relevancia como el vicepresidente de Estados Unidos, Gerald Ford.

La muerte de Luis Carrero Blanco, provocó un hondo impacto en la clase dirigente y en la población española, también en la oposición antifranquista, pues se abría así un espacio lleno de incertidumbre. “No estalla el pánico, pero se instala el miedo. Y el silencio”, llegaron a escribir periodistas de la época.

 


jueves, 18 de diciembre de 2025

El Tratado de Alcalá de Henares, un acuerdo fundamental entre Castilla y Aragón

Tal día como hoy, 19 de diciembre de 1308, en el palacio de los arzobispos de Toledo, en Alcalá de Henares, los reinos de Castilla y Aragón, se comprometieron a coordinar, el proceso de reconquista de la España musulmana, estableciendo condiciones de conquista, límites territoriales y estrategias conjuntas.

El Tratado de Alcalá de Henares, firmado en diciembre de 1308, fue un acuerdo entre los reyes Fernando IV de Castilla y Jaime II de Aragón para coordinar la lucha contra el Reino de Granada. 

Este pacto estratégico, dividió las zonas de conquista, con Castilla enfocándose en el interior y Granada, y Aragón apuntando a Almería y su puerto. 

El tratado, representó un paso importante en la Reconquista, uniendo a los reinos cristianos, frente a un enemigo común, a pesar de las rivalidades históricas. 

El propio rey Fernando IV de Castilla, en presencia del arzobispo de Toledo, Gonzalo Díaz Palomeque, y con el apoyo de su hermano el infante Pedro y de Diego López V de Haro, adelantado mayor de Castilla y fundador de la villa de Bilbao, firmó el tratado ante los representantes aragoneses, Gonzalo García y Bernal de Sarriá, que, en nombre del rey Jaime II de Aragón, también lo firmaron.

El tratado, contemplaba un amplio acuerdo político y militar, que comprometía a ambas partes, a conquistar el reino de Granada y a no firmar, una paz por separado. Se repartieron la estrategia de la conquista,, del reino granadino, organizando los castellanos, la toma de las plazas de Gibraltar y Algeciras y los aragoneses la de Almería.

Hubo estrategias y cesiones, como el compromiso de ambas partes, de aportar cada una diez galeras o el del rey Fernando, de ceder una parte del reino de Granada, a excepción de lugares como Quesada, Alcaudete o Bedmar, y el reino de Almería a los aragoneses, además de permitir una alianza de Jaime II, con el rey de Marruecos. Se acordó también, que el arzobispo de Toledo y el obispo de Valencia, fueran los árbitros ante cualquier discrepancia.

La diplomacia de ambos reinos, consiguió de alguna manera lo que hoy definiríamos, como "internacionalización" del conflicto, al lograr que el papa Clemente V, mediante la bula "Indesinentis cure", prumulgada el 24 de abril de 1309, otorgara el estatuto de cruzada, para la guerra contra los musulmanes en la península ibérica. 

Los embajadores ante el papa, también consiguieron la dispensa, para que se pudiera celebrar la boda entre Jaime de Aragón, hijo de Jaime II, y Leonor de Castilla, hija de Fernando IV.

Fue un tratado fundamental, para la historia de España que, aunque contó con la oposición de algunos nobles, como la don Juan Manuel o la del infante Juan de Castilla, supuso un hito, en la relación política y militar, entre ambos reinos.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

El día que Alfonso I "el Batallador", conquistó Zaragoza

Tal día como hoy, 18 de diciembre de 1118: Alfonso I "el Batallador" conquista la ciudad de Zaragoza.

En 1118, Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Pamplona, conquistó Zaragoza a los almorávides tras un asedio de siete meses.Esta conquista, fue un hito fundamental en la expansión del Reino de Aragón, y la ciudad se convirtió en su nueva capital. La batalla finalizó el 18 de diciembre de 1118, cuando las tropas de Alfonso I, entraron en la ciudad. 

El 18 de diciembre Alfonso I, el rey batallador, entra en la ciudad y visita la Aljafería y al día siguiente, toma posesión de la Azuda o palacio del gobierno, que estaba adosado a la muralla.

En 1118, tras un asedio de siete meses, la dominación islámica toca a su fin. El día 18 de diciembre la ciudad capitula ante el rey aragonés Alfonso I. Para sitiar y conquistar Zaragoza, el Batallador tiene el apoyo de un ejército internacional, capitaneado por Gastón de Bearn.

Alfonso I, es uno de los reyes más importantes de Aragón, porque al arrebatar importantes zonas a los musulmanes, el reino alcanza una gran expansión territorial. Esta expansión le crea importantes problemas, para atraer vecindario a las tierras conquistadas.

En un Privilegio Real, conservado en el Archivo Mmunicipal de Zaragoza,  Alfonso I, concede fueros a los habitantes de Zaragoza, para fomentar su repoblación y encarga a veinte hombres buenos, elegidos por los pobladores, la observancia de los mismos. Este privilegio es conocido, como "Privilegio de los Veinte"

Se denomina privilegio de los veinte, a un antiguo derecho medieval otorgado el 5 de febrero de 1129 por el rey Alfonso I de Aragón a la ciudad de Zaragoza. Dicho privilegio autorizaba a los ciudadanos de Zaragoza, que hubieran sufrido daños a capturar y castigar al malhechor, estando permitido el ataque a sus propiedades, incluso fuera de la ciudad. 

Dado que el gobierno municipal, se regía por un comité de sus "veinte mejores hombres", este derecho se ejercía, a través de las decisiones que estos tomaban, ante los actos cometidos contra la ciudad.

Aunque fue dado, en extensión del fuero de Zaragoza y junto a otros derechos de la ciudad, cuya defensa debía permitir (pastura, tala...), la excepcionalidad jurídica de este privilegio, hace que no se suela considerar incluido en el propio fuero, cuando este se aplica a ciudades que seguían, el mismo régimen foral. 

El caso más similar es el de Tudela, que contaba con un derecho parecido, aunque solo el privilegio de Zaragoza reconocía la capacidad de la ciudad, de ejercer su castigo sin presencia de la justicia real. 

Su concesión formaba parte, de la creación por parte de la monarquía aragonesa, de un poder burgués que contrapesara el poder de la nobleza, garantizara los ingresos derivados del comercio y repoblara, un territorio recientemente reconquistado a los musulmanes. 

La ciudad  de Zaragoza, le dedicó un monumento a Alfonso I el Batallador, en el Cabezo de Buena Vista y una de las calles, más importantes de la ciudad lleva su nombre.

martes, 16 de diciembre de 2025

El mariscal Pedro Pardo de Cela, un gran noble de la Galicia medieval

Tal día como hoy, 17 de diciembre de 1483, era decapitado en la localidad lucense de Mondoñedo, el mariscal Pedro Pardo de Cela, el gran noble de la Galicia medieval.

Pedro Pardo de Celan, fue un noble gallego de la Edad Media, que se resistió al poder de los Reyes Católicos, tras la guerra de sucesión castellana. Tras años de resistencia en su castillo, fue apresado y ejecutado en Mondoñedo el 17 de diciembre de 1483, convirtiéndose, en una figura legendaria de la historia gallega, a menudo asociada, a la defensa de la soberanía de Galicia

Perteneciente a uno de los más nobles linajes gallegos, Pardo de Cela contrajo matrimonio con Isabel de Castro, de la casa de Lemos. Como dote, su tío político, el obispo de Mondoñedo, Pedro Enríquez de Castro, le entregó la mayoría de todos sus bienes, patrimoniales.

Tras la muerte del obispo Enríquez de Castro, su sustituto empezó a reclamarle, la dote de su esposa, puesto que aquellos bienes estaban a nombre de la Iglesia. Ante la negativa de Pardo de Cela, comenzó una enemistad con el nuevo obispo, que duraría de por vida y que le obligó a mudarse a Viveiro, localidad en la que fue nombrado alcalde.

Entre 1467 y 1469 se producen en Galicia las "Revoltas Irmandiñas", revueltas sociales de campesinos, que hicieron caer a muchos señores gallegos. Estas revueltas sorprenden a Pardo de Cela, en el castillo de A Frouxeira, en el que consigue resistir el ataque. Por su gran defensa, le es concedido el título de mariscal, en el año 1474.

En diciembre de 1474, tras la muerte de Enrique IV de Castilla, se inicia la guerra de sucesión castellana, entre Isabel"la Católica" y Juana "la Beltraneja". No se sabe realmente el bando por el que luchó, ni tampoco los motivos, por los que los Reyes Católicos le expulsaron años más tarde, de su puesto en la alcaldía de Viveiro. 

Lo que se sabe es que el obispo de Mondoñedo, seguía reclamando la dote de su esposa. La continua negativa de Pardo de Cela, le llevó a ser juzgado en rebeldía y condenado a muerte.

Durante años, Pardo de Cela resistió en su inexpugnable castillo de A Frouxeira, pero al salir de su fortaleza en 1483, él y su hijo fueron inmediatamente apresados y condenados a morir, en la plaza de Mondoñedo.

Ante este hecho, su mujer acudió a ver a sus primos, los Reyes Católicos, para solicitar el indulto, el cual consiguió pero en la entrada de Mondoñedo, fue entretenida en el puente del Pasatiempo, por tres vasallos del obispo, para que la orden no llegara a tiempo. 

Isabel de Castro, solo pudo oír las campanas que anunciaban, la muerte de su esposo e hijo. De esta forma, moría el gran noble gallego, que hizo frente a las "Revoltas Irmandiñas".

¿Fue Pedro realmente un legendario noble defensor de Galicia? ¿O tan solo defendía sus intereses? Posiblemente fue ambas cosas, un hombre que amaba a su tierra y a su familia, que defendía lo que él creía suyo, y al que le tocó vivir una de las épocas más convulsas de la historia, y que acabó convirtiéndose, sin pretenderlo, en uno de los mayores símbolos de Galicia, y que ya forma parte para siempre de las historias y leyendas, de la tierras gallegas.


lunes, 15 de diciembre de 2025

El día que se constituyó en España el Frente Polpular

Tal día como hoy, 16 de diciembre de 1935: Se gesta la idea de constituir un Frente Popular, liderado por Manuel Azaña y formado por republicanos, socialistas, comunistas y nacionalistas vascos.

El Frente Popular, fue una coalición electoral española, de partidos de izquierda,  que se creó formalmente en enero de 1936, para ganar las elecciones de ese año. Aunque la idea se gestó en 1935, la coalición se constituyó oficialmente, a principios de 1936 y tuvo un programa común. La coalición no se presentó, en lugares como Cataluña o Valencia

El Frente Popular,  se constituyó en enero de 1936, con la idea del pacto, gestándose desde 1935. Estaba formada por partidos de izquierda como republicanos (encabezados por Manuel Azaña), socialistas y comunistas. La coalición se constituyó formalmente el 15 de enero de 1936, para participar en las elecciones de febrero, de ese mismo año.

El pacto, establecía un programa político común y, en caso de victoria, los partidos republicanos formarían gobierno, con el apoyo parlamentario de las fuerzas obreras, que inicialmente, quedaron fuera del ejecutivo. Una de las primeras medidas del gobierno, sería la amnistía para los presos políticos, de la Revolución de Asturias de 1934.

En Cataluña, la coalición equivalente fue, el Front d'Esquerres (Frente de Izquierdas), que agrupaba a estas fuerzas políticas, incluyendo a Esquerra Republicana de Catalunya, (ERC). En Valencia también se presentó, como parte de la coalición del Frente Popular. 

El Frente Popular, no formó grupo parlamentario, sino que se articuló en diversas minorías parlamentarias, correspondientes a cada uno de sus integrantes; ni formó gobierno como tal, ya que este estuvo compuesto, hasta bien entrada la guerra civil, únicamente, por los partidos republicanos de izquierda, bajo la presidencia, sucesivamente, de Manuel Azaña (que dejó la presidencia del Consejo, para hacerse cargo de la Presidencia de la República, en mayo de 1936), Santiago Casares Quiroga y José Giral. 

Con la constitución del primer gobierno, de Francisco Largo Caballero, en septiembre de 1936, y hasta el final de la guerra, los gobiernos de la República, estuvieron integrados por representantes de los principales partidos, del Frente Popular y del Front d'Esquerres, así como, en diversos periodos, de la Confederación Nacional del Trabajo, (CNT) y del Partido Nacionalista Vasco (PNV).

Los meses del gobierno en paz, del Frente Popular —de febrero a julio de 1936— constituyen uno de los periodos de la historia de España, que más atención han recibido y más controversias, han suscitado. Muy frecuentemente, el periodo ha sido presentado, como el prólogo de la guerra civil, lo que conduce a la idea, de que esta fue "inevitable". 

Sin embargo, la historiografía más reciente, ha apostado por hacer un relato crítico del período, cuestionando tanto su leyenda negra, generada por los vencedores en la guerra, como la leyenda rosa, creada por los derrotados. 

En ese sentido, el profesor universitario José Luis Ledesma, ha afirmado que "la primera mitad de 1936, no fue ni un inevitable e imparable descenso a los infiernos, ni  una arcádica feliz, edad de oro de las reformas y la democracia".