lunes, 10 de febrero de 2020

El Estado de Excepción de 1956 en España

Tal día como hoy 10 de febrero de 1956 se decretaba el estado de excepción en España y la Universidad Central -institución precedente a la actual Complutense- cerraba sus puertas.

Se trataba de las primeras protestas universitarias visibles contra el régimen de Franco, que tuvieron su origen en el intento de la celebración de un Congreso Nacional de estudiantes que estuviera organizado al margen del Sindicato Español Universitario (SEU), una organización de carácter falangista y la única asociación estudiantil legal en aquella época.

Algunas de las cabezas visibles de estos sucesos de 1956 fueron Javier Pradera, Enrique Múgica y Ramón Tamames, que el 1 de febrero repartieron un manifiesto que denunciaba la precaria situación de profesores y alumnos universitarios y el “monopolio del pensamiento, de la expresión, de la vida corporativa y de la vida universitaria”.

El manifiesto también llegó a la prensa, y al día siguiente muchos medios internacionales se hicieron eco del mismo.

Pocos días después, el SEU suspendía las elecciones a delegados en la Facultad de Derecho de la Universidad Central, las revueltas comenzaron y los acontecimientos se precipitaron.

El 8 de febrero la Guardia de Franco asaltaba la Facultad y al día siguiente se produjeron enfrentamientos entre el colectivo de estudiantes y un grupo de falangistas en la madrileña calle de San Bernardo.

Durante la pelea un miembro de 17 años de las Falanges Juveniles cayó gravemente herido por arma de fuego. A pesar de que los estudiantes no llevaban armas, la Dirección General de Seguridad les acusó del disparo y el 9 de febrero se suspendieron las clases.

Como explica Andrea Fernández-Montesinos en su tesis de máster titulada “Hijos de vencedores y vencidos: los sucesos de febrero de 1956 en la Universidad Central”, el 10 de febrero se suspendieron los artículos 14 y 18 del Fuero de los Españoles, por un periodo de tres meses.

Pedro Laín Entralgo dimitió como rector y el 12 de febrero era destituido el decano de Derecho, Torres López. El 16 de febrero Franco destituyó a Joaquín Ruiz-Giménez como ministro de Educación y a Raimundo Fernández Cuesta de la Secretaría General del Movimiento.

Con ello, la Universidad fue definitivamente perdida por el franquismo, el SEU quedó desarticulado y la contestación universitaria fue una constante en los años sesenta y setenta, hasta la muerte del dictador y el restablecimiento de la democracia.

Las calles de Madrid vivirían la permanente revuelta estudiantil, sobre todo en las inmediaciones de la Ciudad Universitaria. 

Muy Historia

domingo, 9 de febrero de 2020

El Normandie, un gigante de los mares

Tal día como hoy 9 de febrero de 1942, un incendió destruyó el transatlántico francés Normandie a orillas del río Hudson, en Nueva York. El suceso tuvo lugar mientras el barco era reconvertido en transporte de tropas, adquiriendo un nuevo nombre: USS Lafayette.

El Normandie es para el aficionado a los transatlánticos el máximo exponente en cuanto a diseño y lujo, una obra de arte, aunque no la mejor de ingeniería ya que padecía de vibraciones. Su vida discurrió más o menos paralelamente a la del Queen Mary británico.

Construidos ambos poco después de la gran depresión, sufrieron parones en su construcción. Incluso el diseñador del paquebote francés ofreció sus servicios primero a la Cunard Line, que los rechazó por ser su diseño demasiado futurista. Y el Queen Mary fue el favorito de los pasajeros y el más rápido hasta el United States, que era casi un barco de transporte de tropas con piel de cordero. Pero en cuanto a elegancia de líneas no había punto de comparación.

El Normandie sostuvo con el propio Queen Mary una dura lucha por ser el más rápido del Atlántico, arrebatandose varias veces, el uno al otro, el Gallardete Azul. También en cuanto a tamaño; en la primera parada invernal se le añadió al Normandie una ampliación en las cubiertas de popa para superar en tonelaje a la nave británica.

Inagurados sus servicios en 1935, su vida no fue muy larga. Cuando Francia capituló ante los nazis, el Normandie se encontraba en Nueva York, en un todavía terreno neutral. El gobierno de los Estados Unidos se apropió del Normandie, lo rebautizó USS Lafayette e inició su conversión en transporte de tropas, pero no volvió a navegar.

Durante los trabajos de conversión se originó un incendio a bordo. Incapaces de hacer funcionar el sistema antiincendios del buque, las autoridades portuarias decidieron arrojar cuanta agua pudieron sobre el transatlántico; momentos después, este zozobraba por las toneladas vertidas.

Tras una agonía de meses - llega a salir unos segundos en Sabotage de Hitchcock- , semihundido en el propio muelle, y con medio mundo recuperándose de las heridas de la  II Guerra Mundial, no hubo otro destino que el desgüace para el otrora orgullo de Francia.


sábado, 8 de febrero de 2020

Julio Verne, el padre de la ciencia ficción

Tal día como hoy 8 de febrero de 1828, nació Julio Verne en Nantes -Francia-. Verne fue un prolífico escritor cuyas obras sentaron muchas de las bases de la ciencia ficción moderna. Entre las más famosas están “Viaje al centro de la Tierra”, “Veinte mil leguas de viaje submarino” y “La vuelta al mundo en ochenta días”.

En sus inicios, Julio Verne empezó escribiendo teatro y, aunque su padre lo envió a París para que estudiara Derecho como él, estaba claro que eso no era lo suyo. Escribió varias obras teatrales así como cuentos y ensayos científicos para la revista Musée des familles.

También trabajó unos años como corredor de Bolsa en la Bolsa de París. Aunque, no abandonó la pluma y se ilusionó con crear un tipo de novela que combinara el hecho científico con la ficción de aventuras.

En 1862 Verne conoció al editor Pierre-Jules Hetzel con quien iniciaría una colaboración que duraría más de 40 años y que daría como resultado la publicación de más de 60 obras de la popular serie Viajes extraordinarios. Finalmente, Verne dejó su trabajo en la Bolsa para dedicarse a escribir a tiempo completo.

La obra de Verne se clasifica en tres periodos: el positivista, el pesimista y el Verne fils ("hijo de Verne"). El primero abarca los años que van desde 1862 a 1886 y en él encontramos muchas de sus famosas novelas de ciencia y aventuras como Viaje al centro de la Tierra, De la Tierra a la Luna, Alrededor de la Luna, Veinte mil leguas de viaje submarino y La vuelta al mundo en ochenta días. Fue en estos años cuando obtuvo fama a nivel mundial y amasó una modesta fortuna.

El periodo pesimista arranca en 1886 y llega hasta 1905, año de su muerte. En esta etapa el escritor cambió su temática de exploraciones y descubrimientos por otra que giraba en torno a los peligros de la tecnología.

Este cambio de paradigma coincide con varios acontecimientos desafortunados en la vida de Verne: tenía cada vez más problemas con su hijo rebelde Michel, atravesó por dificultades económicas, su madre y Hetzel fallecieron y un sobrino con problemas mentales le disparó en la pierna, dejándole parcialmente lisiado.

Obras de este periodo son: La compra del Polo Norte, La isla de la hélice, Frente a la bandera y Maestro del mundo.

El último periodo que se inicia cuando Verne ya ha fallecido, desde 1905 hasta 1919, se caracteriza por la publicación de sus obras póstumas. Entre ellas se encuentran; El volcán de oro, La Agencia de Viajes Thompson, La caza del meteoro de oro, El piloto del Danubio, Los supervivientes del Jonathan, El Secreto de Wilhelm Storitz, Ayer y mañana, una colección de cuentos y La misión de Barsac.

Se supone que su hijo Michel solo las editó, pero los investigadores llegaron a la conclusión de que las había modificado sustancialmente, pues diferían de los manuscritos originales.

viernes, 7 de febrero de 2020

Charles Dickens, el novelista inglés más famoso

Tal día como hoy 7 de febrero de 1812, nació Charles Dickens, en Portsmouth -Inglaterra-, que fue un reputado escritor. A lo largo de su vida escribió novelas, bocetos, libros de viaje y de Navidad.

El trabajo de Dickens refleja su gran preocupación por las cuestiones sociales de la época victoriana, el trato desfavorable que se la daba a los niños, la pobreza, los oprimidos y la consecución del progreso industrial al cualquier precio.

Siendo niño, su padre, que siempre había vivido por encima de sus posibilidades, fue enviado a la cárcel de deudores, prisión a la que iban aquellos que no podían pagar sus deudas. Este acontecimiento avergonzaría durante toda su vida a Dickens, quien lo satirizó en su novela “David Copperfield”

Con doce años, el escritor fue obligado a trabajar en una fábrica a cambio de un sueldo miserable. Afortunadamente, esto duró unos meses, pero dejó una profunda huella en él.

En su juventud trabajó de reportero para dos periódicos londinenses así como en una serie de impresiones y bocetos. Algunos de estos los firmó con el seudónimo “Boz” y mostraban escenas de la vida londinense. En 1836 las impresiones y bocetos fueron publicados en lo que sería su primer libro,

Uno de sus primeros trabajos más destacados fueron The Pickwick Papers, que se iban publicando mensualmente y que se convirtieron en una de las obras más populares de la época. Cuando acabó estos, vio la luz una de sus novelas más conocidas: Oliver Twist, la historia de un inocente niño huérfano que tiene que lidiar con la vida miserable. Es en este momento, aproximadamente en los años 1837-1839 las obras de Dickens alcanzan su mayor éxito.

El escritor se posicionó contra la esclavitud y aunque se embarcó en una serie de conferencias por Estados Unidos que se alargaron durante cinco meses, Dickens volvió a Inglaterra decepcionado por la falta de apoyo que encontró en suelo americano.

Reflejo de este viaje fue American Notes, que criticaba el atraso cultural y el materialismo agresivo de la vida estadounidense. En su siguiente novela, Martin Chuzzlewit , el héroe se retira de las dificultades de abrirse camino en Inglaterra, solo para descubrir que la supervivencia es aún más difícil en la frontera estadounidense. Dickens también publicó dos cuentos de Navidad, A Christmas Carol y The Chimes, que se convirtieron en parte indispensable de la Navidad inglesa.

En 1851 murieron su padre y una de sus hijas en el lapso de dos semanas. Esto llenó de pesar al escritor que, como respuesta, inició un periodo caracterizado por sus novelas “oscuras”. Entre ellas destacan: Bleak House y Little Dorrit.

En los últimos años, la salud ya de por sí débil del escritor empeoró debido a las numerosas lecturas en las que se embarcó por Inglaterra y América. Además, nunca se recuperó totalmente de un accidente de tren que tuvo en 1865.

Finalmente falleció en 1870, cuando estaba trabajado en su decimoquinta novela. Su entierro se celebró en la Abadía de Westminster y se declaró día de luto nacional. En su lápida se puede leer: "Era un simpatizante de los pobres, los que sufren y los oprimidos; y con su muerte, uno de los más grandes escritores de Inglaterra se pierde en el mundo."

jueves, 6 de febrero de 2020

François Truffaut y “La Nouvelle Vague"

Tal día como hoy 6 de febrero de 1932, nace en París François Truffaut . Fue uno de los directores de cine más representativos de la Nouvelle Vague, una corriente que emergió en Francia a mediados de los años 50 y que revolucionó la manera en que se estaban haciendo películas.

A mediados de los años 50 Francia se encontraba inmersa en una serie de cambios políticos, sociales y culturales. El cine europeo competía como podía con las superproducciones de Hollywood. En este contexto, algunos cineastas franceses decidieron marcar la diferencia haciendo un cine diferente en el que el director era el único autor y creador de la película, primando el realismo, la improvisación, la simplicidad, la libertad técnica y un menor trabajo en estudio.

Estos directores priorizaban los rodajes en espacios abiertos y entornos naturales, con cámaras ligeras y cámaras en mano, que permitían una gran flexibilidad creativa. Además, trabajaban con actores desconocidos y sin mucha experiencia en esa época como eran Anna Karina, Jean-Paul Belmondo, Jean Seberg. entre otros..

Todos estos cambios permitieron a los cineastas de la Nouvelle Vague abaratar muchísimo los costes. Los presupuestos eran considerablemente más bajos que los que tenían las películas francesas hechas atendiendo a los cánones reinantes en la época.

La Nouvelle Vague estuvo liderada por André Bazin, fundador de Cahiers du Cinéma, una revista mensual especializada en cine de vanguardia. El propio Truffaut, antes de rodar sus propios largometrajes, trabajó como crítico en la publicación. Truffaut atacó sin reparos el cine galo que se estaba haciendo en el momento.

De él dijo que era rancio y convencional. Abogó por un cine que permitiera al director escribir diálogos, inventar historias y, en general, producir una película como un conjunto artístico a su estilo.

En 1959 Truffaut se llevó el premio al mejor director en el Festival de Cannes por “Los cuatrocientos golpes”. También se proyectó una de las grandes del movimiento: Hiroshima mon amour, de Alain Resnais.

Las ideas del grupo acababan de dar el salto de la teoría a la pantalla y en los siguientes años llegarían títulos tan emblemáticos como “Al final de la escapada” de Jean-Luc Godard, “Jules y Jim” , también de Truffaut o ” La coleccionista” de Eric Rohmer.

La Nouvelle Vague no se extendió mucho en el tiempo pero supuso un gran cambio en la manera de hacer cine de la segunda mitad del siglo XX y renovó completamente el lenguaje cinematográfico.

Además, el movimiento trascendió el ámbito cinematográfico influenciando a la juventud francesa del momento, que encontró en él modelos e iconos con los que identificarse y vivir de manera más libre y espontánea.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Las Guerras Púnicas, esplendor y caída de Cartago

Tal día como hoy 5 de febrero del año 146 a.C acabó la tercera guerra púnica, la última de una serie de enfrentamientos que se produjeron entre la república de Roma y el imperio cartaginés, también conocido como púnico.

Este combate definitivo acabó con la destrucción de la ciudad de Cartago -actual Túnez-, la esclavitud de su población, la anexión de sus territorios al Imperio Romano y la hegemonía de Roma en el Mediterráneo occidental.

La primera guerra púnica (264- 241 a.C) se libró por el control de Córcega y Sicilia, dos islas con gran interés estratégico. En el 264 a.C los cartagineses intervinieron en una disputa entre Mesina y Siracusa. Roma respondió a este desafío atacando Mesina y expulsando a los cartagineses de allí.

En el 260 a.C los romanos no pudieron hacerse con el control de Sicilia pero sí que lograron expulsar a los cartagineses de Córcega. Posteriormente la flota romana se hizo fuerte en África y Cartago a punto estuvo a punto de rendirse. Sin embargo, los términos impuestos por Roma eran demasiado severos y en el 255 a.C los cartagineses atacaron con un nuevo ejército basado en la caballería y los elefantes.

La batalla por Sicilia se retomó en el 254 a.C y acabó en el 241 a.C con la victoria de Roma y la rendición de Cartago. El imperio cartaginés cedió tanto Sicilia como las islas Lipari y además tuvo que pagar una indemnización a Roma.

La segunda guerra púnica (218 a.C-201 a.C) comenzó cuando Aníbal atacó Sagunto, ciudad española que se encontraba bajo influencia romana. Roma exigió su retirada pero Cartago se negó a hacerlo y los romanos declararon la guerra a los cartagineses.

El plan de Aníbal era atacar a los romanos en Italia para que estos no pudieran enviar ejércitos a España o África. Para ello, atravesó con su gran ejército de hombres y elefantes los Pirineos y los Alpes. Los romanos no pudieron hacer frente al ataque y Aníbal pasó a controlar el norte de Italia.

Ganó varias batallas, conquistó Capua, segunda ciudad más grande de Italia, y llegó a vencer a un enorme ejército romano pero, incluso así, nunca atacó Roma. En el 211 a.C y gracias a una estrategia ofensiva basada en el desgaste e ideada por Quinto Fabio Máximo Cunctator, Roma recuperó la ciudad de Capua. Cartago tuvo que pagar una gran suma económica y ceder todos sus territorios no africanos.

La tercera guerra púnica se produjo entre los años 149 y 146 a.C. En este momento, Cartago se estaba recuperando económicamente gracias a la venta de productos agrícolas y materiales preciosos. Su recuperación se producía a pasos agigantados lo que despertó los celos y el miedo a que pudiera convertirse en un fuerte competidor de Roma. Se cree que fue Catón el Censor el que fomentó estos sentimientos entre los mercaderes romanos.

Los romanos encontraron un motivo para declarar la guerra a Cartago y fue una violación del tratado cometido por los cartagineses en el 150 a.C. Como respuesta, los romanos enviaron un ejército a África y, aunque los cartagineses repararon los daños que habían producido y entregaron sus armas, Roma estipuló que debían emigrar a algún sitio del interior donde se les prohibiera comerciar.

Los cartagineses no aceptaron esta condición, prepararon un nuevo ejército y se prepararon para enfrentar el ataque de los romanos a la ciudad de Cartago.

Al mando del ejército romano estaba Escipión, quien amuralló el istmo en el que se encontraba la ciudad y cortó la entrada por mar de suministros. El ataque más fuerte de Escipión se produjo en el puerto y acabó con la destrucción de la ciudad y con sus habitantes convertidos en esclavos.

Se dice que hasta sal arrojaron los romanos a los campos cartagineses, para que nunca jamás se pudiera cultivar en ellos.

martes, 4 de febrero de 2020

De la Conferencia de Yalta a la Guerra Fría

Tal día como hoy 4 de febrero de 1945 dió comienzo la Conferencia de Yalta y se prolongó hasta el día 11 del mismo mes.

Reunió a los tres principales líderes de los Aliados: el presidente americano Franklin D. Roosevelt, el primer ministro británico Winston Churchill y el líder soviético Joseph Stalin en Yalta -Crimea- con el objetivo de planificar la derrota definitiva y la ocupación de la Alemania nazi al final de la Segunda Guerra Mundial.

Se decidió que Alemania se dividiría en cuatro zonas que pasarían a ocupar Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y la URSS. Los Aliados se limitarían a proporcionar una subsistencia mínima a los alemanes, acabarían con su industria armamentística y juzgarían a los principales criminales de guerra ente un tribunal internacional en lo que fueron los Juicios de Nuremberg.

El gran reto de la Conferencia de Yalta fue decidir cómo tratar con los países derrotados o liberados de la Europa del Este. Los acuerdos que, en un principio fueron aceptados por Stalin, exigían que las personas que ocuparan el gobierno provisional fueran representativas de toda la población y que se celebraran elecciones cuanto antes para elegir a los gobernantes.

En la Conferencia se estableció además un protocolo secreto según el cual la URRSS entraría en la guerra contra Japón en “dos o tres meses” tras la rendición de Alemania. A cambio recibiría las islas Kuriles, recuperaría el territorio perdido en la guerra ruso-japonesa de 1904-1905 así como el statu quo en la Mongolia Exterior pro soviética. Stalin firmó un pacto de alianza con China.

Finalmente el dictador soviético no cumplió lo prometido en la Conferencia y no se celebraron elecciones libres en Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria.

Lo que ocurrió, en cambio, fue que en estos territorios se establecieron gobiernos comunistas suprimiéndose todos los partidos que no compartieran esa ideología. Poco podían hacer las democracias occidentales para que Stalin cumpliera su palabra, pues la fuerza militar de la Europa Oriental tras la guerra era soviética.

Bajo la perspectiva de Stalin, la Unión Soviética se merecía los botines de guerra tras los enormes sacrificios de su pueblo, que incluían la muerte de 8,5 millones de soldados y 17 millones de civiles, así como la pérdida del 30% de su riqueza natural.

Lejos de la política apaciguadora de EE.UU, que creía poder manejar al dictador ruso, Stalin tenía poco interés en continuar asociado a Occidente más allá de la contienda y, si las potencias aliadas no se plegaban a sus peticiones, aceptaba lo inevitable de una guerra con sus antiguos socios, de los que se fiaba lo justo.

En 1947 daba comienzo la Guerra Fría, una serie de enfrentamientos entre las potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos y la Unión Soviética y sus países satélites, que habrían de prolongarse hasta 1991.

lunes, 3 de febrero de 2020

Johannes Gutenberg, el inventor de la imprenta

Tal día como hoy el 3 de febrero de 1468, murió en la ciudad alemana de Mainz, el inventor de la imprenta moderna, Johannes Gutenberg, .

Su ingenio permitió producir en serie piezas individuales estandarizadas, por lo que el proceso de impresión pasó a ser más rápido y menos costoso. Hasta entonces, las copias de libros y otros documentos se hacían a mano. Y sobre todo las hacían los monjes.

Gutenberg fue el editor del incunable más famoso, la Biblia de las Cuarenta y dos Líneas, cuya producción dio comienzo a la impresión masiva de textos en Occidente.

No está clara la fecha de nacimiento ni de muchos momentos de la vida del padre de la imprenta. Se cree que nació entre los años 1390 y 1399 en Mainz y que era hijo de un patricio. Gutenberg adquirió destreza trabajando el metal pero tuvo que irse de la ciudad debido a un enfrentamiento entre los trabajadores de los gremios y los patricios.

Se trasladó a Estrasburgo donde se dedicó a la talla de gemas, no en vano inventó una técnica de pulido de piedras preciosas, fabricó espejos y formó a varios alumnos. Sin embargo, su mayor aporte al mundo fue, sin duda, la imprenta, que construyó con la ayuda de múltiples préstamos de parientes y socios.

El método de impresión que ideó Gutenberg empleaba tipos móviles fabricados con una aleación de metal que permitía fundirlos fácilmente y que se enfriaba rápidamente, por lo que podían reutilizarse una y otra vez.

La tinta estaba hecha con una base de aceite, lo que permitía que se adhiriera perfectamente al tipo de metal y se copiará en el pergamino o en el papel. También inventó una prensa, probablemente una adaptación de las que se utilizaban para producir vino, aceite o papel, que aplicaba una presión firme y uniforme a las superficies de impresión.

Todas estas fueron innovaciones que no existían ni en la imprenta china, ni en la coreana ni en la técnica europea empleada hasta entonces para estampar letras en diversas superficies o en la impresión de bloques de madera.

La Biblia de las Cuarenta y dos Líneas fue su edición más famosa y obra maestra. Recibe este nombre porque fue impresa en columnas de 42 líneas.

También se le conoce como la Biblia de Gutenberg o Biblia Mazarina, pues el primer ejemplar descrito por los bibliógrafos se encontraba en la biblioteca del cardenal Mazarino, en París.

Actualmente se conservan alrededor de 40 copias, aunque se desconoce el número original de ejemplares.

domingo, 2 de febrero de 2020

El cura Martín Merino, “El regicida”

Tal día como hoy 2 de febrero de 1852 es detenido el sacerdote Martín Merino quien intentó matar con un puñal a Isabel II, aunque solo la pudo herir levemente en el pecho.

El agresor que fue arrestado de inmediato da muestras de perturbación mental y se descarta el móvil político pero por su acto será condenado a muerte y ejecutado días más tarde a garrote vil.

Manuel Martín Merino y Gómez, en 1808 ingresó en un Convento de San Francisco de Santo Domingo de la Calzada para comenzar su formación; la Guerra de la Independencia le obligó a interrumpir sus estudios para formar parte de una partida de escuadra que se organizó en Sevilla; y en 1813, se ordenó presbítero en Cádiz.

Finalizada la guerra, retomó sus estudios, para lo cual ingresó nuevamente en el citado convento, en el que permaneció hasta 1819, año en que marchó a Francia, hasta su regreso a España y se secularizó, en 1821.

Durante su estancia en Francia residió en Angers, tomó parte activa en la causa liberal y fue testigo de los sucesos acaecidos en Madrid en las jornadas del 7 de julio de 1822. Al caer el sistema constitucional, en 1823, fue apresado como consecuencia de una delación por su pasado en pro de la causa liberal, pero salió en libertad con la amnistía de 1824.

Entre 1824 y 1841 volvió a residir en Francia, donde logró obtener un curato al tiempo que impartía lecciones de Español,. Residió en Angers y, finalmente, en Saimedal, donde ofició como cura párroco entre 1830 y 1841. A su regreso a España se estableció en Madrid, y en 1850 se trasladó a la que fue su última residencia, en el Arco del Triunfo..

Por entonces 1843 (o 1845, según las fuentes) obtuvo un premio de 5000 duros jugando a la lotería que decidió destinar a operaciones de préstamo a cambio de intereses; no tuvo éxito en dicha empresa y desde el principio se vio envuelto en todo un entramado de estafas, al tiempo que adquiría acciones del periódico La Tarántula.

Así transcurrió su existencia hasta que llegó el día en que tuvo lugar el suceso que ha dado a Manuel Martín Merino el apelativo de “regicida”.

Cuando en la tarde del 2 de febrero de 1852 la reina Isabel II se disponía a llevar a la infanta Isabel a la basílica de Atocha, aún no había salido de palacio cuando Martín Merino se acercó a ella clavándole un puñal que le ocasionó heridas leves.

La detención del agresor ocurrió en el acto y fue llevada a cabo por la Guardia de Alabarderos, que le mantuvo detenido y aislado en el palacio. Esa misma tarde comenzó la causa criminal, que terminó cuatro días más tarde y durante el desarrollo de la causa se procedió a un exhaustivo registro de su domicilio, donde se encontraron efectos relacionados con el crimen.

El 7 de febrero de 1852, Manuel Martín Merino a sus sesenta y tres años, murió ajusticiado por el garrote; el mismo 7 de febrero, se quemó su cadáver, en el cementerio “extramuros de la puerta de Bilbao”, y se esparcieron sus cenizas en una sepultura común.

Cabe, por último, diferenciar a este personaje de otro cura Merino, el guerrillero absolutista Jerónimo Merino Cob, nacido en Villoviado -Burgos- el 30 de septiembre de 1769 y fallecido en Francia, el 12 de noviembre de 1844.

sábado, 1 de febrero de 2020

John Ford, un maestro del cine

Tal día como hoy 1 de febrero de 1894 nació en Cape Elizabeth (Maine) John Martin Feeny, quien se convertiría en uno de los directores de cine más importantes de la historia y firmaría sus películas como John Ford.

Las 150 películas que dirigió le consagraron como una de las figuras más icónicas del séptimo arte. El legendario Orson Welles llegaría a decir en una ocasión que sus tres directores favoritos eran “John Ford, John Ford y John Ford”.

Hijo de inmigrantes irlandeses, se metió en el mundo del cine porque su hermano Francis trabajaba como actor y director en algunas películas de la época del cine mudo. Iría ascendiendo por todos los escalafones del Show Business hasta empezar a dirigir películas de corta duración, principalmente westerns.

Ford creaba películas que contentasen tanto al público como a las productoras pero en las cuales colaba, poco a poco, detalles de su particular estilo que profundizaban en las historias y aportaban un mayor trasfondo humano a los personajes.

En estos primeros trabajos empieza a intuirse el tratamiento que Ford haría con sus protagonistas y ese ideal de masculinidad estadounidense que definiría gran parte de su trabajo.

La llegada del cine sonoro le permitió seguir profundizando y explorando nuevas posibilidades narrativas tanto dentro como fuera del género western. En él popularizaría una nueva concepción del Oeste americano grabando en Monument Valley (Arizona) que en gran parte marcaría la visión popular que se tenía y tiene de la época y le permitiría ahondar en ese personaje masculino fuerte, trágico y comprometido con un código moral que tan bien encarnaría John Wayne.

Durante la Segunda Guerra Mundial se alistaría en la Marina, participaría en su unidad fotográfica realizando documentales y estaría presente en la playa de Omaha durante el Día D.

La segunda mitad del siglo XX marcó, poco a poco, una especie de caída en desgracia de Ford. Aunque siguió realizando películas y su figura se mantuvo en un podio intocable, los cambios de la sociedad fueron demandando cambios en el cine y nuevos directores como Sergio Leone ganaron terreno.

Acusado tanto de ser próximo a las izquierdas radicales durante el Macartismo como de defender una ideología ultra conservadora, Ford transmitió en sus películas un compromiso con las causas sociales comprometido y más grande que una ideología u otra.

Fue el director que más influyó en el ideario estadounidense y en la construcción de la leyenda de este país murió el 31 de agosto de 1973 en Palm Desert (California).

Entre sus películas más míticas se destacan “La diligencia”, “Las uvas de la ira”, “Mogambo”, “Centauros del desierto” o “El hombre que mató a Liberty Vallance”.

viernes, 31 de enero de 2020

Los alemanes se rinden en Stalingrado

Tal día como hoy 31 de enero de 1943 el hombre al mando del Sexto Ejército del Tercer Reich, Friedrich Paulus, y otros 22 generales alemanes se entregaron a los soviéticos y aceptaron que la poderosa Alemania había conocido la derrota en Stalingrado.

A pesar de que Hitler había dado órdenes estrictas de luchar hasta el último hombre, la situación era insalvable y los oficiales prefirieron salvar cuantas vidas pudieran. El 2 de febrero, lo que quedaba del Cuarto y Sexto Ejércitos alemanes se rindieron y la batalla más sangrienta de la Segunda Guerra Mundial llegó oficialmente a su fin.

Aunque en los momentos previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial y durante su primera etapa, Alemania y la URSS habían acordado repartirse Polonia y respetarse, Hitler cambió de idea y dio paso a un intento de tomar la URSS que se conocería como "Operación Barbarroja".

Después de que sus tropas fueran rechazadas a las puertas de Moscú, Hitler centró su atención en la ciudad de Stalingrado, debido a que era un centro industrial desde el que se distribuía gran parte del armamento del Ejército Rojo, y por el valor simbólico que la ciudad tenía, ya que compartía nombre con el líder de la URSS, Iósif Stalin.

El 23 de agosto de 1942, los ejércitos de la Wehrmacht comenzaron un ataque a gran escala. La población civil no había sido evacuada, sino que se la mantuvo en la ciudad con el fin de motivar a las tropas y de tener soldados y mano de obra de repuesto.

Los primeros momentos del combate supusieron una masacre de civiles y un enfrentamiento encarnizado y sangriento entre ambos ejércitos en el que los francotiradores jugaron un papel primordial.

Las tornas cambiaron con la llegada del duro invierno ruso, para el que los soviéticos estaban preparados pero no así los alemanes, y el envío de refuerzos por parte del mando central soviético. Las fuerzas del Eje, ampliamente superadas, rodeadas y sin posibilidad de vencer, no tuvieron otra opción que rendirse.

La batalla de Stalingrado es considerada una de las más importantes de la Segunda Guerra Mundial porque fue precisamente esta victoria la que afianzó el contraataque soviético y puso contra las cuerdas a Hitler en el frente oriental, teniendo que repartir todavía más sus fuerzas tras el Desembarco de Normandía y el avance aliado por el oeste de Europa.

La batalla de Stalingrado, comenzó a cerrar el círculo, en torno a la Alemania de Adolf Hitler.


jueves, 30 de enero de 2020

El final de la Guerra de los Ochenta Años

Tal día como hoy, 30 de enero de 1648, las 17 provincias que formaban los Países Bajos y la corona española firmaron el acuerdo de Münster, por el que se reconocía la independencia de las llamadas Provincias Unidas y se ponía fin a la Guerra de los Ochenta Años (1566-1648).

El acuerdo, que formó parte de la Paz de Westfalia en la que también se terminó la Guerra de los Treinta Años, sirvió para que terminaran los enfrentamientos de uno de los mayores y más extensos conflictos bélicos de Europa y cuyas consecuencias se prolongaron en el tiempo.

Carlos I de España, nieto de Maximiliano de Austria y de los Reyes Católicos, reunió en su persona un vasto imperio con territorios tanto en Europa como en el Nuevo Mundo. La extensión era tal que resultaba muy difícil mantenerlo pacificado y las revueltas o intentos por aumentar la independencia y poder de estos eran comunes.

El conflicto armado de las provincias de Flandes contra la monarquía de Felipe II comenzó en 1566 y muchos historiadores defienden que la búsqueda de la independencia no fue le verdadero motivo de la guerra.

El recién nombrado rey decidió endurecer la defensa del catolicismo, enfrentándose al calvinismo, que se había difundido en el centro de Europa y centró su interés económico en su imperio de ultramar.

Las cada vez mayores diferencias entre la metrópolis y sus colonias y la inestabilidad generada por las disputas religiosas y económicas pudieron llevar a los nobles flamencos hacia la rebelión.

El potente mercado de los Países Bajos y su situación estratégica lo convertían en un foco de interés para las grandes potencias. Francia y Gran Bretaña apoyaron a las Provincias Unidas no solo para aumentar su influencia, sino también para debilitar al Imperio Español y darle un golpe que, a la larga, resultaría demoledor.

La monarquía hispánica mandó a más de 88.000 efectivos pero todos los esfuerzos y recursos no fueron suficientes para salir victoriosos. La Guerra de los Ochenta Años sangró las arcas españolas y propició la caída definitiva de la Casa de los Austrias

miércoles, 29 de enero de 2020

Biografía breve de Vicente Blasco Ibáñez

Tal día como hoy 29 de enero de 1867 nació en Valencia el político y escritor Vicente Blasco Ibáñez, uno de los autores más importantes y prolíficos de los últimos años del siglo XIX y primeros del XX en España.

Estudiante de Derecho y políticamente activo desde su juventud, siempre apostó por las ideologías más progresistas y de izquierdas, acercándose al nacionalismo valenciano por una temporada y siendo defensor del republicanismo durante toda su vida, mostrándose muy crítico con los gobiernos del periodo de la Restauración borbónica.

Este factor político y de denuncia social se vería en muchas de sus novelas en las que, aun cuando los rasgos naturalistas son claramente perceptibles, su intento por denunciar injusticias sociales aporta un punto de vista siempre cercano a su propia ideología.

Lo polémico de su carácter le llevó al exilio en Francia, donde conocería las corrientes naturalistas que ya se notarían en su novela Arroz y tartana (1894), la primera de una serie dedicada a su Valencia natal.

Ejerció como director y redactor del periódico republicano “El pueblo” y fue elegido diputado en las Cortes en 1898 y durante seis legislaturas, aunque decidió abandonar la vida política en 1908 y probar suerte en Suramérica.

Finalmente, regresaría a Europa y viviría en Francia hasta el final de sus días. Allí escribiría la novela que le concedería fama y renombre internacionales, Los cuatro jinetes del Apocalipsis, que contaría con dos adaptaciones al cine (1921 y 1962).

Otras de sus obras más conocidas son La barraca (1898), Sangre y arena (1908) o La vuelta al mundo de un escritor (1928), obra que publicó contando sus viajes por Europa, Asia y América.

Vicente Blasco Ibáñez moriría en Menton, en su casa de la Costa Azul francesa, a causa de una bronconeumonía, el 28 de enero de 1928, un día antes de cumplir 61 años.

martes, 28 de enero de 2020

La novela "Orgullo y Prejuicio", un clásico literario

Tal al día como hoy, 28 de enero de 1813 se publicó en Inglaterra, en tres tomos, la obra que grabaría el nombre de Jane Austen a fuego en la historia de la literatura: Orgullo y Prejuicio.

Los textos de Austen son de los pocos que nunca han sido descatalogados de ninguna editorial desde el momento de su publicación.

La autora escribió sus primeros borradores en la década de 1790, en muchos casos inspirados por los breves viajes que realizaba por Inglaterra y por su día a día en la campiña inglesa, en la que tenía la oportunidad de relacionarse con la aristocracia y verse sometida a las normas y costumbres sociales de la época.

Orgullo y Prejuicio es, de alguna manera, un reflejo y una crítica de todas estas normas y de cómo Austen las vivía y afrontaba. Precisamente, Orgullo y Prejuicio narra la relación entre una joven casadera y un terrateniente que sufren las presiones sociales, y deben superar sus diferencias y aprender a convivir para lograr tener un futuro juntos.

Jane Austen otorgó a la novela un tono sarcástico y divertido, en el que se puede apreciar un claro trasfondo crítico y un intento de ridiculizar la situación a la que los jóvenes se veían arrastrados, ya fuese por su sexo o por el contexto social en el que nacen -“Una verdad universalmente reconocida es que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa”-.

La novela fue bien recibida y gustó especialmente, por la sutileza con la que Jane Austen plasmaba una realidad tan aislada, como era la de la aristocracia inglesa que vivía en la campiña.

Su hermoso estilo literario y la solidez de sus personajes -destacándose el de su gran heroína Elizabeth Bennet - la consagraron como un clásico de la literatura que ha recibido numerosas adaptaciones a teatro y cine.


lunes, 27 de enero de 2020

Los premios /premias Goya, con lenguaje/ lenguaja inclusivo/ inclusiva

Queridos o queridas amigos o amigas.

Si las cosas o cosos, no se hacen bien, no acabarán o acabarón, bien. La realización o realizaciona fue pésima o pésimo, el ritmo o la ritma, lamentable, la bancada o el bancado, ni mentarla o mentarlo. Y sólo unos pocos héroes o héroas intentaron la gesta o el gesto, que no pudo ser. Los Goya volvieron a ser un petardo o petarda .

La gala o galo de la edición o ediciona de los Premios o Premias Goya, no pudo o puda empezar mejor.

Ana Mena, el equipo o aquipa de baile o bailo, Silvia Abril y Andreu Buenafuente dieron esperanzas o esperanzos de la mano o la mana de Manu Guix, con una actuación o actuaciona de apertura o aperturo, que hizo o hiza , que se creyera que la gala o al galo, iba a ser gloria o glorio bendita o bendito. Pero ni gloria o glorio, ni bendita o bendito.

Lo que empezó bien acabó mal -sólo los Goya, podían contradecir al sabio o la sabia refranero o refranera español o española -.

La culpa o el culpo, no fue ni de Silvia Abril ni de Andreu Buenafuente, que intentaron o intentaran de todas las maneras o maneros, habidas o habidos y por haber, levantar una gala o galo, que según iban pasando los minutos o minutas, se iba haciendo cada vez más tediosa o tedioso, más pesada o pesado, más coñazo o coñaza.

Fue una galao galo sin dinamismo o dinamisma, una gala o galo donde los largos o largas discursos o discursas de los premiados o premiadas, frenaron o frenaran en seco o en seca, su recorrido o recorrida. ¡Y eso o esa, que es gente o genta del cine o la cina!

Se alargó tanto o tanta, que lo bueno o buena, aun siendo bueno o buena, quedó en el olvido o la olvida.

Y mientras tanto, o tanta, toda la sala o salo, estaba llena o lleno, hasta la bandera o el bandero, de artistas o artistos, de actores o actrices y directores o directrices.


La liberación del campo de extermino de Auschwitz

Tal día como hoy, 27 de enero de 1945 las tropas soviéticas entraron en el campo de exterminio masivo Auschwitz-Birkenau.

No encontraron rastro de soldados alemanes ni oficiales de las SS, pues estos se iban retirando hacia el interior de Alemania conforme los ejércitos de Stalin ganaban terreno y se volvían cada vez más imparables; pero sí hallaron a los prisioneros que los captores nazis habían abandonado a su suerte.

Ese día se produjo la liberación del campo de exterminio más grande y mortal de la Segunda Guerra Mundial.

Auschwitz-Birkenau, situado a unos 40 kilómetros de la ciudad polaca de Cracovia, comenzó su actividad en 1940. En un principio estaba formado únicamente por el campo Auschwitz I, centro administrativo en el que estaban los barracones y celdas de los prisioneros, zonas de trabajos forzados, clínicas para experimentos médicos, paredones de fusilamiento y una cámara de gas con horno crematorio.

El volumen de prisioneros hizo que se ampliase con Auschwitz II (Birkenau), al que los trenes de prisioneros llegaban directamente y que incluía hornos crematorios de mayor tamaño y potencia.

En los cinco años que estuvo en funcionamiento, en Auschwitz murieron entre 2 y 4 millones de personas fusiladas, en las cámaras de gas o por enfermedades y hambre.

La gran mayoría de prisioneros eran judíos aunque también hubo presos políticos, gitanos u homosexuales, aquellos que eran considerados “enemigos de Alemania” por Hitler.

El 27 de enero es el “Día Internacional de las Víctimas del Holocausto”, coincidiendo con la fecha de la liberación de Auschwitz-Birkenau, y actualmente el campo es patrimonio de la humanidad y un recordatorio del horror, al que puede llegar el ser humano.
 Muy Historia

domingo, 26 de enero de 2020

El invento de la Televisión

Tal día como hoy 26 de enero de 1926, el ingeniero escocés John Logie Baird presenta ante la Royal Institution un aparato bautizado como televisión, capaz de transmitir imágenes a distancia.se presenta un invento llamado “televisión”

Este día se produce la primera demostración pública de un verdadero sistema de televisión, comenzando una revolución en la comunicación y el entretenimiento.

El invento de Baird, una máquina de transmisión pictórica que llamó "televisor", utilizaba discos mecánicos giratorios para escanear imágenes en movimiento en impulsos electrónicos; los datos eran transmitidos por cable a una pantalla que mostraba un patrón de baja resolución de luz y oscuridad.

El primer programa mostraba las cabezas de dos muñecos de ventrílocuo, mientras este operaba frente a la cámara lejos de la vista de la audiencia. La audiencia estaba conformada por 50 científicos alojados en una habitación de un ático de Londres.

Aunque varios inventores ya habían trabajado en el desarrollo de esta idea, Baird fue el primero en conseguir imágenes fácilmente discernibles.

No pasarían muchos años más, en 1928, cuando realizó la primera transmisión en el extranjero desde Londres a Nueva York a través de líneas telefónicas y la primera transmisión a un barco en medio del Atlántico. El invento evolucionó muy rápido, pues también fue en 1928 cuando presentó la primera televisión en color y estereoscópica.

Inicialmente, el sonido y el vídeo se enviaban alternativamente y no fue hasta 1930 cuando comenzaron a transmitirse de forma simultánea. Sin embargo, el invento estaba teniendo tanto éxito y la tecnología avanzaba tan rápido que, a pesar del buen hacer del sistema mecánico de Baird, este se estaba quedando obsoleto.

Finalmente, un comité de investigación de la BBC en 1935 provocó una prueba paralela entre el sistema de televisión completamente electrónico de Marconi, que trabajaba en 405 líneas y el sistema mecánico de Baird con 240 líneas.

Como era de esperar, el televisor Marconi ganó, y en 1937 el sistema de televisor de Baird fue completamente abandonado.

Baird murió el 14 de junio de 1946 en Bexhill-on-Sea en Sussex - Reino Unido- .


Muy Historia

sábado, 25 de enero de 2020

Los primeros Juegos Olímpicos de Invierno

Tal día como hoy 25 de enero de 1924, en Chamonix -Alpes franceses- tiene lugar la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno de la historia.

Cinco años después del nacimiento de los Juegos Olímpicos modernos en 1896, la primera competición internacional organizado que contó con deportes de invierno se organizó en Suecia. Se llamaron los Juegos Nórdicos y únicamente compitieron países escandinavos. Al igual que los Juegos Olímpicos, se organizaban cada cuatro años, pero siempre en Suecia.

Como Suecia se negó a la propuesta del Comité Olímpico Internacional (COI) de organizar una competición separada en invierno, Alemania fue la que planeó unos Juegos Olímpicos de Invierno para preceder a los Juegos de Verano de Berlín de 1916, aunque la Primera Guerra Mundial forzó la cancelación de ambos eventos.

Antes de que los Juegos Olímpicos de Invierno se convirtieran en el espectáculo que es hoy día, en su momento nacieron como un modesto conjunto de atletas en el área de Chamonix, Francia. Así, la nevada comuna francesa fue sede de los primeros juegos de invierno de 1924 en el que participaron hasta 16 naciones.

Dichos JJOO se organizaron originalmente como la Semana Internacional de Deportes de Invierno, una reunión patrocinada por el Comité Olímpico Internacional, pero sin la categoría de prueba oficial de los Juegos Olímpicos.

Los juegos tuvieron tanto éxito, que llevó al COI a modificar su estatuto en 1925, estableciendo los Juegos de Invierno y exponiendo a Chamonix como sede de los primeros Juegos Olímpicos de Invierno.

Unos 250 atletas de 16 países asistieron a los Juegos y compitieron en 16 categorías diferentes en un total de 6 deportes. Dada la época, el papel de la mujer era casi inexistente. Las 11 atletas femeninas -11 mujeres de 250 personas en total - participaron en la competición de patinaje artístico, el único deporte abierto a las mujeres hasta la incorporación del esquí combinado en los Juegos Olímpicos de 1936 en Garmisch-Partenkirchen, Alemania.

Las competiciones se celebraron al pie del Mont Blanc entre el 25 de enero y el 5 de febrero de 1924, con la presencia de: Francia, Noruega, Finlandia, Austria, Suiza, Estados Unidos, Gran Bretaña, Suecia, Bélgica, Canadá, Austria, Checoslavaquia, Hungría, Italia, Letonia, Polonia y Yugoslavia como naciones participantes.
 
Muy Historia

viernes, 24 de enero de 2020

La matanza de los abogados de Atocha

Tal día como hoy 24 de enero de 1977 se produce la matanza de los abogados de Atocha, un atentado cometido por terroristas de extrema derecha en el centro de Madrid, que cambió la historia de la Transición española.

Esa noche, un grupo de pistoleros ultraderechistas vinculados a Fuerza Nueva y Falange entró en un despacho de abogados laboralistas y militantes del Partido Comunista, ubicado en la calle Atocha de Madrid, y sin ningún miramiento abrió fuego indiscriminado contra los que se encontraban allí. Sembraron el terror en la capital de España en un intento violento de echar por tierra la transición española.

Cinco abogados laboralistas fueron asesinados y otros cuatro gravemente heridos. Enrique Valdelvira, Luis Javier Benavides y Javier Sauquillo, el estudiante de Derecho Serafín Holgado y el administrativo Ángel Rodríguez Leal resultaron muertos. Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos y Dolores González acabaron gravemente heridos.

Otra de las abogadas del bufete era la ex-alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena no sufrió daños precisamente porque se encontraba fuera de las oficinas.

Todo sucedió muy rápido. Entre las 22:30 y las 22:45 del 24 de enero de 1977, dicho comando ultra derechista penetró en un despacho de abogados laboralistas de Comisiones Obreras y militantes del Partido Comunista de España, localizado exactamente en el número 55 de la calle de Atocha.

Su objetivo era el dirigente comunista Joaquín Navarro -en teoría querían “darle un susto”- pero como no estaba allí, decidieron acabar con la vida de todos los demás allí presentes.

“Todos juntitos y con las manitas arriba”, fueron las últimas palabras que oyeron los abogados de Atocha. La matanza de los abogados de Atocha quedó marcada dentro de lo que se conoció posteriormente como la “Semana Negra” de la Transición.

Pasaron casi dos meses tras el atentado hasta que los asesinos fueron detenidos y puestos a disposición judicial. Finalmente, la Audiencia Nacional dictó sentencia en marzo de 1980. Era la primera ocasión en la historia de España que era juzgada y condenada la extrema derecha española.

Muy Historia

jueves, 23 de enero de 2020

El descubrimiento de los Rayos X

Tal día como hoy 23 de enero de 1896, el ingeniero mecánico y físico alemán Wilhelm Röntgen descubre los rayos X

Pocos avances científicos han tenido un impacto tan inmediato como el descubrimiento de los rayos X de Wilhelm Conrad Roentgen, un hito que revolucionó de forma instantánea el mundo de la física y la medicina.

La radiografía salió del laboratorio y se extendió a un uso generalizado en un salto sorprendente. Y el salto del laboratorio a la práctica fue increíblemente rápido: un año después del anuncio de Roentgen de su descubrimiento, la aplicación de las radiografías al diagnóstico y la terapia ya formaban parte de la profesión médica.

Emocionado por su descubrimiento, trabajó durante toda la noche y se dio cuenta de que los nuevos rayos parecían pasar sin esfuerzo a través de muchos objetos opacos a la luz visible - por ejemplo, libros-, pero quedaban bloqueados por objetos metálicos. Como se desconocía la naturaleza de los rayos, los llamó rayos X.

Así las cosas, la radiografía más famosa del mundo sería la de la mano de su esposa Bertha, el 27 de diciembre de 1895.

En enero de 1896 hizo su primera presentación pública ante la Sociedad Físico-Médica de Würzburg.

La noticia se extendió rápidamente por todo el mundo. Thomas Alva Edison estaba entre aquellos ansiosos por perfeccionar el descubrimiento de Roentgen, desarrollando un fluoroscopio de mano, aunque no pudo hacer una "lámpara de rayos X" comercial para uso doméstico.

El aparato para producir rayos X se hizo masivo rápidamente y se abrieron estudios para tomar "retratos de huesos", lo que alimentó aún más el interés público y la imaginación.

Roentgen fue galardonado con el primer Premio Nobel de física en 1901 por su descubrimiento. Cuando se le preguntó cuáles eran sus pensamientos en el momento del descubrimiento, respondió, fiel a su forma, "No pensé, investigué".

Donó el dinero del Premio Nobel a su universidad y nunca sacó ninguna patente sobre rayos X para garantizar que el mundo pudiera beneficiarse libremente de su trabajo.