miércoles, 22 de octubre de 2025

Cuando Francisco Franco se reunió con Adolf Hitler en Hendaya

Tal día como hoy, 23 de octubre de 1940, en pleno marco de la Segunda Guerra Mundial, los dictadores de España, Francisco Franco, y de Alemania, Adolf Hitler, se reunieron en la frontera hispanofrancesa, en Hendaya, para negociar las condiciones de una posible entrada española, en la II Guerra Mundial, junto a las potencias del Eje.

Ramón Serrano Suñer, cuñado del general Franco y ministro de Exteriores, fue el encargado, de organizar la reunión entre los dos gobernantes. Apenas un año después del comienzo de la II Guerra Mundial, tras la invasión de Polonia, por parte del ejército alemán, Hitler buscaba reforzar, su presencia estratégica en el Mediterráneo, y España era clave en ese plan.

El Führer tenía como objetivo primordial Gibraltar, para avanzar en la derrota de uno de sus mayores enemigos, Gran Bretaña. Cada mandatario llegó en su propio tren, y la reunión tuvo lugar en el de Hitler, en un vagón en el que solo estuvieron Franco, Von Ribbentrop, Serrano Suñer, dos intérpretes y el líder nazi.

El dictador germano, quiso dejar las cosas claras con una frase demoledora: “Yo soy el dueño de Europa y como tengo a mi disposición doscientas divisiones no hay más que obedecer”.

A pesar de las amenazas del jerarca nazi, y de las simpatías del dictador español, por las potencias del Eje (Alemania e Italia —que le habían ayudado con fuerzas militares durante la Guerra Civil Española-, Franco se negó, a firmar la alianza que le proponía Hitler —una invitación encubierta, a la participación española en la contienda—, alegando las dificultades económicas, que atravesaba el país por la posguerra.

La reunión terminó, sin un acuerdo claro, Alemania preparó un protocolo, que no incluía las exigencias españolas —recuperar Gibraltar, obtener el Marruecos francés, petróleo y alimentos—.

Meses después de la reunión de Hendaya, España creó la División Azul, que luchó junto a los nazis, en la Unión Soviética, y en la Francia colaboracionista de Pétain, miles de republicanos fueron apresados y deportados, a los campos de concentración alemanes.

En una entrevista, ofrecida por Serrano Suñer muchos años después, en 1976, este declaró, que "al terminar el encuentro, durante unos segundos tuve un momento de inquietud". También confesaría que la reunión había sido "un poco pesada y se había 'forcejeado' en ella, así que Franco deseaba poner un colofón, de la mayor cordialidad a la misma".

Serrano Suñer, señalaría entonces, el gesto de Franco con Hitler, que se apartaba bastante de los convencionalismos típicos, de aquel tipo de reuniones: "Franco cogió con sus dos manos, la mano que Hitler le tendía y sonriendo le dijo: 'A pesar de cuanto he dicho, si llegara un día en que Alemania de verdad me necesitara, me tendría incondicionalmente a su lado, y sin ninguna exigencia'".

En cualquier caso, el acuerdo entre ambos jamás llegó a concretarse, por lo que España nunca participó en la Segunda Guerra Mundial. Tras aquel encuentro, se generó en nuestro país, un poderoso movimiento de apoyo, hacia las potencias del Eje, lo que favoreció el alistamiento, de muchos voluntarios españoles, para participar en la ofensiva nazi, a la Unión Soviética.

La conocida como División Azul, entró en combate durante los meses de septiembre y octubre de 1941, sufriendo numerosas bajas entre sus filas. 

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