sábado, 8 de noviembre de 2025

Fernando de Austria, el cardenal-infante que venció en Nördlingen

Tal día como hoy, 9 de noviembre de 1641, fallecía en la ciudad de Bruselas, quien fuera Infante de España y Portugal, gobernador del Estado de Milán y los Países Bajos, Virrey de Cataluña, administrador de la Archidiócesis de Toledo y comandante de las fuerzas españolas durante la Guerra de los Treinta años, el cardenal-infante Fernando de Austria.

Fernando de Austria, nació en el año 1609 fruto del matrimonio entre el Rey Felipe III y Margarita de Austria. Desde muy temprana edad, fue elevado a cardenal por el Papa Pablo V, quien más tarde le encomendó la administración perpetua, del Arzobispado de Toledo, una tarea que nunca llegó a desempeñar.

En 1632, con motivo de un viaje a Barcelona, su hermano, el Rey Felipe IV, le designó lugarteniente en Cataluña, consiguiendo así que un miembro de la familia real presidiese las Cortes de Barcelona, hasta que, en mayo del año siguiente, pasó a ocuparse del gobierno de Milán.

Tras la muerte en 1633 de la gobernadora de los Países Bajos Españoles, Isabel Clara Eugenia, el cardenal-infante Fernando de Austria, tomó posesión como nuevo gobernador de Flandes, cargo que desempeñó hasta el fin de sus días y durante el cual tuvo lugar su mayor éxito militar, liderando a los Tercios Españoles en la batalla de Nördlingen, un enfrentamiento, en el que derrotó a las tropas suecas y a los príncipes protestantes, pertenecientes a la Liga de Heilbronn.

En aquel momento, el Imperio español se encontraba inmerso en una mala situación financiera y militar. En Portugal, se inició un levantamiento para separarse de la Corona Española. El cardenal-infante, se vi obligado a emitir órdenes contradictorias, para enviar tropas que ayudasen, a sofocar la revuelta portuguesa.

Más peligrosos. que los adversarios en el campo de batalla, fueron los enemigos que tuvo el cardenal-infante, en la corte española. Estos hicieron circular numerosos rumores, infundados con los que se trataba de socavar, la reputación del cardenal. 

En uno de ellos se le acusaba, de querer convertirse en un gobernante independiente, de los Países Bajos españoles, con ayuda del rey de Francia. En otro, se afirmaba que en la Corte de Francia, se pensaba en un matrimonio, entre el cardenal-infante y la hija del duque de Orleans. 

Fernando de Austria, cayó enfermo durante el asedio de Aire-sur-la-Lys y falleció en Bruselas el 9 de noviembre de 1641. Se cree que su muerte, fue provocada por el agotamiento, unido a su enfermedad. Los informes hablan de una úlcera de estómago, pero hubo rumores que apuntaban, a un posible envenenamiento, como causa de su muerte. Su cuerpo fue enviado a España en 1643.

Tuvo una hija ilegítima, Ana de la Croix, nacida en Bruselas en 1641, que se hizo monja y murió en Madrid en 1715. 

Por sus logros, el cardenal-infante está considerado, uno de los mejores generales de Europa, que han destacado en el siglo XVII. Aparte de la batalla de Nördlingen, su breve pero importante papel, durante la última fase de la guerra en los Países Bajos y los primeros años, de la guerra franco-española, demostraron sus habilidades, como un general y diplomático estelar, a pesar de su juventud e inexperiencia. 

Se le ha considerado una suerte de "última esperanza" para la hegemonía española en Europa, que se vio truncada por la proverbial falta de apoyos, en la corte y por su propia y prematura muerte, en un momento decisivo.

viernes, 7 de noviembre de 2025

Rodrigo Ponce de León, un militar brillante de los Reyes "Católicos" en la Guerra de Granada

Tal día como hoy, 8 de noviembre de 1443: Nace en Mairena del Alcor, (Sevilla) el militar español, Rodrigo Ponce de León.

Rodrigo Ponce de León fue un noble y militar castellano, famoso por ser uno de los principales capitanes de los Reyes Católicos en la Guerra de Granada, durante la cual se distinguió en batallas clave, como la de Lucena y el cerco de Granada. 

Segundo hijo de Juan II Ponce de León, Rodrigo Ponce de León fue acreditado como valiente guerrero, en vida de su padre. Por herencia paterna obtuvo la ciudad de Cádiz, también, a través del Rey Enrique IV, el marquesado de igual nombre, un título que, los Reyes Católicos, elevaron a ducado en el año 1484.

Con diecinueve años, Rodrigo Ponce de León participó en el histórico sitio de Gibraltar. Años más tarde, durante la Guerra Civil Castellana, a pesar de ser un conocido partidario de la Princesa Juana ‘la Beltraneja’, nunca se unió a su bando de forma abierta, ni luchó contra su rival, Isabel ‘la Católica’, quien le recibió cortésmente, cuando llegó a Sevilla con el propósito de acabar, con las continuas peleas entre él y el duque de Medina-Sidonia.

En el año 1482, Rodrigo Ponce de León dirigió la reconquista de Alhama. La plaza cayó tal día como hoy de 1482. Al año siguiente, intervino en la victoria de Lucena y en la reconquista de Álora. 

En 1485 tomó Benamejí y, a continuación, participó en la toma de Ronda. También lo hizo en la toma de Vélez-Málaga, dos años después, en la toma de Baza en 1490 y, finalmente, en el cerco y la toma de Granada.

Su gran lealtad y compromiso, hicieron que los Reyes Católicos, le entregaran las localidades jienenses de Villaluenga, Ubrique, Benaocaz, Archite y Grazalema, localidades que debía repoblar.

Su figura fue esencial, en la consolidación del poder de los Reyes Católicos y en la culminación, de la Reconquista. 

Rodrigo Ponce de León, falleció en Sevilla entre el 27 y el 28 de agosto de 1492, poco después de la entrega de Granada, dejando una gran fortuna y extensos dominios, que fueron heredados por su hija Francisca. Su muerte tuvo lugar, poco antes de cumplir los cincuenta años de edad. 

En reconocimiento por su labor y vínculos con la ciudad de Sevilla, su imagen tiene hoy un lugar destacado, en la galería de los Doce Sevillanos Ilustres, del Palacio de San Telmo.

jueves, 6 de noviembre de 2025

Rafael del Riego, el general que se sublevó contra Fernando VII

Tal día como hoy, 7 de noviembre de 1823, el general Rafael del Riego era ejecutado, a los 38 años de edad, por delitos de lesa majestad y alta traición, al haberse sublevado años antes, en enero de 1820, en favor de la Constitución liberal de 1812, conocida popularmente como "La Pepa". 

Rafael del Riego fue un militar liberal que, el 1 de enero de 1820, encabezó un pronunciamiento militar en Cabezas de San Juan, (Sevilla) para obligar a Fernando VII a reponer la Constitución de Cádiz de 1812, poniendo fin así a su régimen absolutista y dando inicio, al Trienio Liberal. 

Tras el fracaso del levantamiento, Riego fue apresado, juzgado y ejecutado en Madrid en noviembre de 1823, convirtiéndose en un símbolo de la lucha, contra el absolutismo y la defensa de los ideales liberales, en España. 

Siendo miembro de los Guardias de Corps, del Rey Carlos IV, Rafael del Riego luchó contra los franceses en la Guerra de la Independencia. Durante este conflicto, fue hecho prisionero y enviado al país galo, lugar en el que recibió la influencia ideológica, del liberalismo revolucionario.

En 1819, ya de vuelta en España, Rafael del Riego fue destinado como comandante, del ejército que se estaba concentrando en Andalucía, con la intención de partir hacia América y restablecer allí, el dominio colonial español, que las rebeliones de los criollos habían eliminado, durante la ocupación francesa de la península. 

Nunca llevó a cabo su cometido, puesto que se sublevó en la localidad sevillana de Cabezas de San Juan, contra el régimen absolutista del Rey Fernando VII.

El pronunciamiento de Rafael del Riego, fue un éxito y Fernando VII se vio obligado a jurar, la Constitución de 1812. Aquello abrió un periodo de monarquía constitucional, que se conocería como el Trienio Liberal, una etapa de nuestra historia en la que el propio Riego, se convirtió en el símbolo del liberalismo radical y durante el cual, ejerció como capitán general de Galicia, capitán general de Aragón y presidente de las Cortes.

En 1823, con la entrada en España del ejército de los Cien mil hijos de San Luis, el Trienio Liberal llegó a su fin y el absolutismo, se restableció nuevamente. Los liberales fueron derrotados, también el general Rafael del Riego, quien encabezó la resistencia en Andalucía. 

El general que había acabado con el absolutismo en España, durante unos años fue condenado por alta traición y ejecutado en la horca, en la Plaza de la Cebada de Madrid el 7 de noviembre de 1823. Su ejecución, marcó el fin del Trienio Liberal y el retorno de la tiranía absolutista, de Fernando VII. 

Aunque Rafael de Riego murió ahorcado. Sin embargo, su nombre pervivió en la memoria popular, por ser el héroe que luchó por la libertad. La marcha militar  que tocaban sus tropas, siguió sonando como himno revolucionario, a lo largo del S. XIX y, más tarde, declarado himno nacional de España,  durante la Segunda República.


miércoles, 5 de noviembre de 2025

Juana I de Castilla, la Reina "loca" que nunca pudo reinar

 
Tal día como hoy, 6 de noviembre de 1479, nacía en la ciudad de Toledo la tercera hija de los Reyes Católicos, Juana I de Castilla, figura que pasaría a la historia como Juana "la Loca",

Juana I de Castilla, apodada "la Loca", fue una reina legítima de Castilla, que no pudo reinar debido a la manipulación política, de su padre y su hijo, quienes alegaron una enfermedad mental, para mantenerla encerrada en el Convento, de Santa Clara de Tordesillas. 

Tras la muerte de su madre Isabel la Católica, asumió el trono pero fue apartada por su esposo, Felipe el Hermoso y luego por su padre Fernando el Católico, y finalmente por su propio hijo Carlos V. 

La muerte de sus hermanos mayores y de uno de sus sobrinos, la convirtieron en la heredera de las Coronas de Castilla y Aragón, en el año 1500. Fue jurada como tal por las Cortes de Castilla dos años más tarde, justo cuando empezó a manifestársele, una enfermedad mental que muchos atribuyeron, a las múltiples infidelidades de su esposo, Felipe I ‘el Hermoso’.

Al morir en 1504 Isabel I de Castilla, Juana y su marido Felipe, fueron proclamados Reyes de Castilla. Sin embargo, debido a la locura de la nueva Reina, se acordó que Felipe ‘el Hermoso’ y Fernando ‘el Católico’ gobernasen conjuntamente, el Reino de Castilla. Su relación con Felipe el Hermoso, fue apasionada pero atormentada, por sus continuas infidelidades, que le causaron un gran sufrimiento.

Las pugnas por el poder entre yerno y suegro, casi llegan a un enfrentamiento armado que Fernando de Aragón paró, al renunciar a Castilla. No obstante, la repentina muerte de Felipe "el Hermoso" le causó dolor y melancolía y hace que Fernando " el Catolico",vuelva a recuperar la regencia de Castilla, en nombre de su nieto, el Príncipe Carlos.

Su melancolía y los celos, de Juana, sumados a su negativa, a participar activamente en el gobierno, fueron interpretados por sus enemigos, como síntomas de una enfermedad mental, y Fernando el Católico aprovechó la situación de Juana, para asumir la regencia y alejarla del trono, argumentando su incapacidad. 

Posteriormente, su hijo Carlos V la tuvo encerrada, alegando la misma enfermedad mental, para consolidar su propio poder y la unión de las coronas de Castilla y Aragón.Juana fue recluida en el Convento de Santa Clara de Tordesillas, desde 1509 hasta su muerte en 1555, en un largo periodo de casi 50 años. 

Su encierro fue una estrategia, para que su padre y su hijo, pudieran reinar en su nombre, despojándola de toda capacidad, de ejercer el poder. 

Mientras todo esto sucedió, se decía que la demencia de la Reina Juana, se había agravado al permanecer recluida en Tordesillas, hasta el fin de sus días. Juana I de Castilla falleció años más tarde, en 1555, asistida por San Francisco de Borja. Murió siendo la Reina, que nunca pudo reinar.

La historia ha demostrado que Juana, fue una reina víctima de la lucha por el poder, entre los hombres de su familia. A pesar de nunca ejercer el poder efectivo, Juana fue reina hasta su muerte, un hecho que las Cortes de Castilla, nunca negaron oficialmente.

Hoy en día, se reivindica la figura de Juana, como una mujer maltratada y utilizada políticamente, cuya imagen de "loca", sirvió como excusa para justificar, su confinamiento.


martes, 4 de noviembre de 2025

De la Conspiración de El Escorial, al Motín de Aranjuez

Tal día como hoy, 5 de noviembre de 1807, el Rey Carlos IV perdonaba a su hijo, Fernando VII y a sus seguidores, la traición cometida al participar, en la "Conspiración de El Escorial".

La Conspiración de El Escorial, descubierta en octubre de 1807, fue un complot organizado por el príncipe Fernando de Borbón, (futuro Fernando VII) y sus partidarios contra Manuel Godoy, el valido de Carlos IV. El objetivo era deponer a Godoy y en última instancia,  al rey Carlos IV.

La conspiración fue descubierta, y el proceso judicial que siguió, terminó con el rey perdonando a su hijo Fernando, quien, en un acto de arrepentimiento, denunció a sus cómplices, quienes fueron declarados inocentes. 

Este evento, fue el desencadenante del Motín de Aranjuez en 1808, que sí logró la abdicación de Carlos IV, y el ascenso al trono de Fernando VII. 

El ‘Complot de "El Escorial’ o ‘Conspiración de El Escorial" se trató de una conspiración fallida, que encabezó el entonces Príncipe de Asturias, Fernando de Borbón, con el propósito de provocar, la caída del valido Manuel Godoy y poner bajo control, a su principal apoyo, la Reina María Luisa de Parma. La suerte del Rey Carlos IV de España nunca estuvo clara.

La conspiración, comenzó en marzo de 1807 cuando Fernando VII, entonces Príncipe de Asturias, se empezó a preocupar por la política, tras la muerte de su esposa María Antonia de Nápoles y pidió, a uno de sus hombres de confianza, el canónigo Juan Escoiquiz, que “discurriese y le avisase los medios más propios para salvarle de las tramas del tirano de Godoy para salvar al Reino y aún a sus mismos padres, que serían, a pesar de su ciega afición a él, sus primeras víctimas”.

El complot fue descubierto, el 27 de octubre de 1807, el mismo día que se firmaba con Napoleón, el Tratado de Fontainebleau, durante una estancia de la familia real, en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, de ahí su nombre.

Lo más curioso es que, a pesar de desvelarse la conspiración y ser detenidos todos los implicados, el Príncipe Fernando salió fortalecido, al ser considerado víctima de la ambición de su madre y de su ‘favorito’, Manuel Godoy.

El Príncipe Fernando de Borbón, no desaprovechó la segunda oportunidad que tuvo para hacerse con el trono en marzo del año siguiente, gracias al Motín de Aranjuez.

El Motín de Aranjuez, fue un levantamiento popular ocurrido entre el 17 y 19 de marzo de 1808 en Aranjuez, que forzó la abdicación del rey Carlos IV, en favor de su hijo Fernando VII y la detención, de su primer ministro, Manuel Godoy. 

El motín fue provocado, por el descontento hacia Godoy, la grave situación económica y la presencia de tropas francesas, y contó, con el apoyo de los partidarios de Fernando VII. 

lunes, 3 de noviembre de 2025

El saqueo de Amberes: cuando los Tercios Españoles desataron la "Furia Española"

Tal día como hoy, 4 de noviembre de 1576, los Tercios Españoles desataron su cólera sobre la ciudad de Amberes, en un episodio que la leyenda negra denominó, la "Furia Española",

El "saco de Amberes", conocido como la Furia Española, fue el saqueo de la ciudad de Amberes por parte de las tropas españolas de los Tercios, entre el 4 y el 7 de noviembre de 1576, durante la Guerra de los Ochenta Años. 

Este evento, que causó la muerte de miles de personas y un gran incendio, fue el detonante para que las provincias flamencas, que aún eran leales a la Corona española, se unieran a la rebelión, contra Felipe II

Los antecedentes del saqueo de Amberes se encuentran en el año 1575, año en el que se produce la segunda quiebra, de la Hacienda Real del Rey Felipe II. Esta realidad hace que los soldados de los Tercios Españoles, cansados de los impagos, se amotinen.

Los enemigos olieron la sangre y Guillermo de Orange, la figura que había firmado una orden para degollar, a los españoles y a todos los que les ayudaban, se movió con rapidez y entabló conversaciones, con gobernantes de varias villas, para iniciar un levantamiento generalizado, contra los españoles.

De esta forma, el 3 de octubre de 1576, los rebeldes aparecieron en Amberes dispuestos a rendir la ciudad. Los gobernadores locales traicionaron a los españoles, entregaron la villa y a continuación repartieron armas, entre la población para sitiar la ciudadela, que todavía se encontraba, bajo el poder de los españoles.

Unos 14.000 ciudadanos y 6.000 soldados, iniciaron un asedio tal día como hoy de 1576 contra la pequeña fuerza defensora dirigida por Sancho Dávila. Todo parecía perdido pero en el momento más complicado, aparecieron los refuerzos traídos por el capitán Julián Romero. Los españoles, aún en inferioridad, arremetieron contra el enemigo y se prometieron, “comer en el paraíso o cenar en la villa de Amberes”.

A pesar de que las tropas rebeldes, eran mucho más numerosas, los amotinados y la guarnición del castillo, se lanzaron al ataque por las calles de la ciudad, haciendo huir a los holandeses. 

Algunos de ellos se refugiaron en el ayuntamiento, escopeteando con mosquetes a los españoles. Estos lo incendiaron, propagándose las llamas por la ciudad. Acto seguido, y debido al gran desorden, procedieron a saquear la ciudad durante tres días, contándose los muertos por miles. 

Finalmente, los Tercios Españoles evitaron, que los rebeldes se hicieran con la ciudad. Más de 7.000 enemigos fueron masacrados y 800 casas de la ciudad incendiadas. Sin embargo, a pesar de la victoria, esto significo que Amberes fuese el principio del fin, de los españoles en Flandes.

La indignación de las provincias y el Consejo de Estado, por el saqueo no tuvo límites. El 8 de noviembre, firmaron la pacificación de Gante, que exigía la salida de los soldados españoles de los Países Bajos, acuerdo que don Juan de Austria tuvo que aceptar, para no perder totalmente, el control de las provincias. Las tropas españolas saldrían de Amberes, el 26 de marzo de 1577.

Con el saqueo de Amberes y la marcha de los tercios del ejército de Flandes, se perdió el fruto de diez años de esfuerzos, por parte de la Corona, para recuperar el dominio de las provincias rebeldes. 


domingo, 2 de noviembre de 2025

El regreso de la División Azul, que Franco envió para ayudar a Alemania

Tal día como hoy, 3 de noviembre de 1943, el general Francisco Franco concluía la repatriación de los 50.000 voluntarios, que había enviado a combatir en la Segunda Guerra Mundial, que formaban parte de la llamada División Azul.

El regreso de la División Azul, la unidad de voluntarios españoles, que combatió junto a los alemanes en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial, comenzó en octubre de 1943 y se completó, en la segunda mitad de diciembre de ese mismo año, tras la disolución de la unidad y la presión aliada sobre Franco, para abandonar su apoyo al Eje, y volver a la neutralidad

Varios meses después, del término de la Guerra Civil Española, dio comienzo la Segunda Guerra Mundial. España, todavía recuperándose de las heridas de la guerra, se había posicionado de forma neutral, aunque desde Berlín se presionaba al general Franco, para que este se alinease con la Alemania nazi, en compensación por la ayuda prestada, por la Legión Condor.

Franco era consciente, de que acababa de salir de una guerra que había dividido al país, por la mitad y que meterse, en otro conflicto armado le destruiría, pero que tampoco podía dejar de lado, a quiénes le habían ayudado y podían tomar represalias, contra España, pues los nazis, estaba en el cenit de su poder. De ahí, que cambiase la postura oficial española, de neutral a aliado no beligerante, de las potencias del Eje.

Ello implicaba, no mandar al ejército español. En su lugar envió a un grupo de voluntarios, que pasaría a la historia como la División Azul. Su creación fue aprobada en Consejo de Ministros, el 23 de junio de 1941, a propuesta del ministro Ramón Serrano Súñer, -cuñado de Franco- con el objetivo de luchar contra la Unión Soviética y devolverles la visita, que años antes habían hecho.

La mayoría de voluntarios eran militares. El resto, simpatizantes en mayor o menor medida, del falangismo entre los que destacaban, multitud de estudiantes del Sindicato Español Universitario (SEU). Otros lo hacían, para "lavar lo pecados liberales de su familia", como fue el caso del cineasta Luis García Berlanga  La edad estuvo comprendida entre los 20 y los 28 años, aunque también había menores de edad, con autorización paterna.

Todos estos jóvenes, fueron enviados a combatir a los soviéticos, en el frente oriental, hasta que los aliados ejercieron presiones sobre Franco, para ordenar la vuelta a casa de estas unidades. Lo cual se hizo, de forma escalonada, entre el 10 de octubre y el 3 de noviembre de 1943.

El regreso fue discreto, a diferencia de la eufórica despedida que recibieron al partir, reflejando la voluntad de Franco, de mirar hacia otro lado y la creciente impopularidad del conflicto, para los divisionarios.

Con el espantoso frío padecido, aún aferrado a sus huesos, muchos se mostraron exultantes, al regresar a casa. Pero su alegría nerviosa de recién llegados, ocultaba el drama reflejado en unos rostros, curtidos por la nieve y el sol rusos. Sus ojos habían visto demasiado horror y muerte.

La mayoría regresó, algunos cayeron en combate y otros tantos, entre 1.500 y 3.000 hombres, prefirieron seguir combatiendo, entre las filas alemanas

Un cierto número de voluntarios españoles, (unos 700) rechazaron volver a España y permanecieron en el Frente Oriental, ya integrados en distintas unidades alemanas. Algunos de ellos continuarían luchando, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, en la batalla de Berlín. 

sábado, 1 de noviembre de 2025

Alfonso IV es proclamado Rey de Aragón, tras la muerte de su padre Jaime II

Tal día como hoy, 2 de noviembre de 1327, Alfonso IV "el Benigno" era proclamado Rey de Aragón,tras la muerte de su padre Jaime II.

Alfonso IV fue proclamado Rey de Aragón el 2 de noviembre de 1327, tras la muerte de su padre, La proclamación ocurrió después de que su hermano mayor, el heredero legítimo Jaime, renunciara a sus derechos al trono, para ingresar en un convento como monje. 

Alfonso IV, también conocido como "el Benigno", gobernó hasta su muerte en 1336

Alfonso IV era el segundo hijo del matrimonio, del Rey Jaime II de Aragón y Blanca de Anjou. Se convirtió en Rey después de que su hermano Jaime, heredero al trono, renunciase para ingresar en un convento como monje.

El primer lugar en el que juró, fueron los Usatges de Cataluña y fue reconocido por sus súbditos, como conde de Barcelona en el día de Navidad de 1327. Más tarde, el domingo de Pascua de 1328, Alfonso IV fue coronado en Zaragoza, con gran solemnidad Rey de Aragón.

Durante su reinado, Alfonso lideró la conquista de Cerdeña, sostuvo una guerra con Génova, con la que consiguió la plaza de Sassari, recuperó a los musulmanes, localidades como Orihuela y Elche, e intentó llevar a cabo sin éxito, una cruzada contra el Reino de Granada, con el que finalmente firmó la paz.

En 1333, en la Corona de Aragón, se recrudeció una hambruna, iniciada el año anterior, provocada por la escasez de cereales, que llevó aparejada la muerte, de unas diez mil personas. Además, se produjeron graves disturbios en Barcelona, debido al elevado precio del trigo. Los ataques y bloqueo de la flota genovesa, agravaron la situación. 

Para intentar solventar el problema, Alfonso IV prohibió la salida de granos de las ciudades, importó trigo de otros reinos y favoreció, la libre circulación de grano de las comarcas con mejores cosechas, hacia las menos favorecidas.

En 1335, mientras la guerra continuaba contra Génova, Alfonso IV firmó una paz, que había estado negociando durante un año, con el reino musulmán de Granada y con las mismas condiciones, que lo había hecho el rey de Castilla y León.

En enero de 1336, Alfonso IV murió en Barcelona, víctima de la enfermedad que padecía y que se había agravado el año anterior. Su carácter bondadoso, humilde y sencillo le valió el sobrenombre de ,“el Benigno”,dejando en herencia los Reinos de Aragón, Valencia y Cerdeña, así como el Condado de Barcelona, a su segundo hijo, quien más tarde sería llamado Pedro IV "el Ceremonioso".

viernes, 31 de octubre de 2025

La derrota anglo-holandésa en su ataque a la ciudad de Cadiz en 1625

Tal día como hoy, 1 de noviembre de 1625, comenzaba la valiente defensa, que durante siete días llevó a cabo la ciudad de Cádiz, contra más de 100 barcos y 15.000 soldados ingleses.

La derrota inglesa en Cádiz en 1625, se debió a la exitosa defensa española, que repelió el ataque anglo-holandés, el 1 de noviembre de ese año, y estuvo marcada por el liderazgo, del veterano Fernando Girón de Salcedo, las pérdidas anglo-holandesas y su consiguiente fracaso. 

A pesar de captura del fuerte del Puntal y saquear algunas bodegas, el avance inglés fue frenado y tuvieron que abandonar las costas españolas, con un elevado número de bajas

Tras la declaración de guerra, de Inglaterra contra España en el año 1624, el Rey Carlos I de Inglaterra, con el apoyo de las Provincias Unidas, de los Países Bajos, organizó una gran flota bajo el mando de Sir Edwar Cecil. Con el objetivo de atacar, algún puerto español importante y capturar la flota de Indias, proveniente de América.

Ese objetivo fue el puerto de Cádiz. Puerto que los ingleses atacaron, con unos 15.000 hombres a bordo de 105 naves. El ataque comenzó tal día como hoy de 1625, pero este se alargó durante siete largos días.

La defensa de la plaza, estuvo a cargo del gobernador Fernando Girón, un experimentado militar que, a pesar de su enfermedad (gota), logró organizar las defensas

El ataque, cogió por sorpresa al ejército español, pero la extraordinaria defensa llevada a cabo por poco más de 6.000 hombres, liderados por el gobernador de Cádiz, Fernando Girón, unida a la escasa preparación y la mala organización, de las tropas inglesas, impidió, que la misión enemiga fuese un éxito.

El ataque inglés fue un fracaso total. Las pérdidas fueron cuantiosas. Unos 7.000 enemigos y 62 barcos ingleses, perecieron en las costas gaditanas. No obstante, la defensa de Cádiz, no trajo consigo únicamente, graves pérdidas económicas para los ingleses, también una gran pérdida de prestigio, al perder de forma abrupta, el único gran enfrentamiento, de la Guerra anglo-española.

La expedición, supuso graves pérdidas para Inglaterra, en dinero y prestigio, El fracaso de este asalto, llevó a los británicos a reconsiderar, la guerra contra España y a centrarse en otros objetivos.

jueves, 30 de octubre de 2025

La crisis hispano-norteamericana por la captura de vapor Virginius

Tal día como hoy, 31 de octubre de 1873: En el mar Caribe, frente a Santiago de Cuba, el Gobierno español, apresa al vapor estadounidense Virginius, que conducía una expedición, de agentes independentistas cubanos.

La crisis hispano-norteamericana del vapor Virginius, fue una disputa diplomática en 1873 que casi desemboca, en una guerra entre España y Estados Unidos, y que fue exacerbada por el apoyo norteamericano, a los rebeldes cubanos contra España, durante la Guerra de los Diez Años. 

La Guerra de los Diez Años, fue la primera de las tres guerras, por la independencia de Cuba contra el dominio español, que tuvo lugar entre 1868 y 1878. La guerra comenzó con el "Grito de Yara", el 10 de octubre de 1868, cuando Carlos Manuel de Céspedes, dio el "grito de independencia" en su ingenio, La Demajagua, liberando a sus esclavos.

El barco Virginius, que transportaba insurgentes cubanos y ciudadanos, estadounidenses y británicos, fue apresado, por la corbeta española Tornado y llevado a Santiago de Cuba, donde sus pasajeros, fueron juzgados y ejecutados. 

La crisis se resolvió, con un acuerdo que obligó a España, a devolver el barco y a pagar indemnizaciones, a las familias de los fallecidos, y que concluyó en que el barco, no tenía derecho a la bandera estadounidense. 

El 31 de octubre de 1873, el buque, capitaneado por Joseph Fry, un antiguo oficial de buques Federales y Confederados, fue capturado cerca de Morant Bay, Jamaica, por la corbeta española Tornado, al mando de Dionisio Castillo, siendo llevado el barco, a Santiago de Cuba. 

El Virginius transportaba, un total de 165 pasajeros (la mayoría cubanos, pero también estadounidenses y británicos) entre los insurgentes se encontraba Bembeta, Hernando Céspedes, Quesada y  Jesús del Sol. Tras una corte marcial, 53 de esos pasajeros, fueron ejecutados el 4, el 7 y el 8 de noviembre como piratas, incluyendo a  varios ciudadanos, británicos y estadounidenses. 

En el congreso de los diputados, se produce la queja del presidente del legislativo Nicolás Salmerón, al ejecutivo de Castelar, al no haber solicitado a este, la aprobación para la aplicación de la pena de muerte. Debido al caso Virginus la Cámara de Representantes norteamericana, aprueba un crédito de cuatro millones de dólares,para su marina.

A partir de ese momento, las relaciones entre España y Estados Unidos se crisparon, y la guerra parecía inminente. El 8 de diciembre, el gobierno español acordó devolver el Virginius a Estados Unidos; el 16 de diciembre, entregar a los supervivientes de la tripulación y los pasajeros, a un navío de guerra estadounidense, en el puerto de Santiago de Cuba y, el 25 de diciembre, saludar a la bandera de Estados Unidos, como prueba de que el Virginius, no estaba autorizado a navegar, sin la bandera estadounidense.

Finalmente, el 27 de febrero de 1875, se firmó un acuerdo mediante el cual el gobierno español indemnizaba al gobierno de los Estados Unidos, con 80 000 dólares por la ejecución de ciudadanos estadounidenses. De igual modo, el gobierno británico recibió otra indemnización

El Virginius naufragó, cerca del cabo Hatteras (1)  mientras era remolcado, por el USS Ossipee. El fiscal general de los Estados Unidos había decidido antes del 25 de diciembre, que el Virginius era propiedad, del general Manuel de Quesada y Loynaz y otros cubanos, y que por lo tanto, no tenía derecho a portar, la bandera estadounidense.​

(1) El cabo Hatteras : Conocido como "el cementerio del Atlántico", debido a la gran cantidad de barcos, que naufragaban en la región.

miércoles, 29 de octubre de 2025

Cuando el Príncipe Juan Carlos asumió la Jefatura del Estado español

Tal día como hoy, 30 de octubre de 1975, el Príncipe Juan Carlos de Borbón asumía, debido al empeoramiento, del estado de salud del dictador Francisco Franco, la Jefatura del Estado de forma interina.

Era la segunda vez que lo hacía. La anterior ocasión en la que el Príncipe Juan Carlos,  había asumido la Jefatura del Estado de forma interina, había sido entre el 19 de julio y el 2 de septiembre de 1974. En aquella ocasión, el nombramiento tuvo lugar debido al ingreso en el hospital de Franco, a consecuencia de una flebitis, en la pierna derecha.

El Príncipe Juan Carlos, asumió la Jefatura del Estado como rey, tras la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, siendo proclamado rey el 22 de noviembre de 1975, ante las Cortes franquistas, momento en el que se convirtió formalmente, en el Jefe de Estado. 

Sin embargo, ya había asumido de forma interina la jefatura del estado, durante el franquismo, cuando Franco estuvo convaleciente

Tras la muerte de Franco, Juan Carlos I juró acatar los principios del movimiento nacional y dos días después, fue proclamado Rey de España, por las Cortes como Juan Carlos I.. Este evento marcó el inicio de su reinado y su consolidación, como el Jefe de Estado de España. 

Tras ser proclamado rey, Juan Carlos pronunció su primer discurso como rey de España, en el que expresó su voluntad, de ser el rey de todos los españoles. Acudieron a la proclamación, varios familiares del rey: su esposa, Sofía de Grecia; sus hermanas, Pilar y Margarita de Borbón; y sus hijos, Elena, Cristina y Felipe de Borbón. 

La ceremonia fue vista en televisión, en todo el mundo, por más de 300 millones de espectadores, en más de 30 países.​

El 27 de noviembre, Juan Carlos fue exaltado al trono con una ceremonia de unción, llamada "Misa de Espíritu Santo", que se celebró en la histórica iglesia, de San Jerónimo el Real de Madrid, oficiada por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, presidente de la Conferencia episcopal española

Se iniciaba así una nueva etapa, que pasó a la historia como la transición española, un proceso con el que España dejó atrás, el régimen dictatorial del general Francisco Franco y pasó a regirse por una Constitución, todavía vigente a día de hoy, que restauraba la democracia.

martes, 28 de octubre de 2025

Reseña breve de Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel ,"duque de Alba"

Tal día como hoy, 29 de octubre de 1507, nacía en la localidad abulense de Piedraíta, Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, uno de los más grandes militares y diplomáticos del siglo. XVI.

Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el III Duque de Alba, fue un influyente militar y diplomático español del siglo XVI, nacido en 1507 y fallecido en 1582. 

Nacido en 1507 en Piedrahita (Ávila), pertenecía a la noble familia de los Álvarez de Toledo. Heredó el título de III Duque de Alba en 1531 y acumuló otros títulos, como el de marqués de Coria. 

Conocido como el "Gran Duque de Alba", fue una figura clave al servicio, de los reyes Carlos I y Felipe II, desempeñando cargos como gobernador de los Países Bajos, virrey de Nápoles y de Portugal, y mayordomo de la corte. 

Destacó por su liderazgo militar en campañas europeas, aunque su actuación en Flandes, donde persiguió con mano dura, la rebelión protestante creando el Tribunal de la Sangre, le valió una cruel reputación. 

Sin embargo, su momento de mayor influencia tuvo lugar, durante el reinado de Felipe II. Durante este periodo Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, llegó a ser nombrado virrey de Nápoles, etapa de su vida en la que consiguió, expulsar de Italia a los franceses.

No obstante, el momento más importante de su carrera tiene lugar en Flandes entre los años 1567 y 1573. Lugar al que fue enviado al frente de un ejército, con el cargo de gobernador general. Su objetivo era aplastar los levantamientos iconoclastas. Lo hizo con excesiva dureza, a pesar de que los disturbios ya habían sido sofocados. Su actuación avivó la revuelta, motivo por el cual solicitó al Rey Felipe II, que lo revelara de sus funciones.

Posteriormente, fue nombrado consejero de Estado, pero el matrimonio de su hijo Fadrique contra los deseos de Felipe II, le hizo caer en desgracia y se retiró de la vida pública.

En 1580 fue llamado por el Rey nuevamente, esta vez para doblegar a la oposición portuguesa contra Felipe II, quien reivindicaba sus derechos dinásticos, al trono de Portugal. El duque de Alba consiguió derrotar al ejército portugués de Diego de Meneses así como la rendición de la flota lusa, una hazaña por la que recibió el Toisón de Oro y fue nombrado, condestable de Portugal.

La brutalidad de su represión en los Países Bajos, con ejecuciones y un sistema fiscal opresivo, dejó una huella imborrable y le granjeó el odio, de los holandeses. 

Además de su faceta militar, fue un importante mecenas cultural, lo que también contribuye a su legado histórico.  Fue un miembro influyente de la corte española, ocupando los cargos de mayordomo mayor, y miembro de los Consejos de Estado y Guerra. 

El Duque de Alba murió en Lisboa en 1582, en cumplimiento de sus funciones, como virrey de Portugal. 

lunes, 27 de octubre de 2025

La polémica historia de la primera Universidad de América

Tal día como hoy, 28 de octubre de 1538, el Imperio español fundaba en la villa de Santo Domingo, actual República Dominicana, la más antigua universidad del continente americano, que recibió el nombre de Santo Tomás de Aquino.

La historia de la primera universidad de América, está marcada por una controversia histórica: mientras que la Universidad de Santo Tomás de Aquino, (hoy Universidad Autónoma de Santo Domingo), fue oficialmente establecida,por una bula papal en 1538, y por lo tanto se considera la primera, por su fundación pontificia, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, (Lima, Perú) fue fundada con una Real Cédula en 1551 y posteriormente, fue confirmada por una bula papal, lo que le dio un reconocimiento jurídico y oficial, más sólido y la convierte en la segunda universidad, con el estatus de Universidad

Su creación fue posible, gracias a una bula papal emitida por el Papa Paulo II. Sin embargo, no fue hasta el 23 de febrero de 1558 que la Universidad de Santo Tomás de Aquino, tuvo eficacia jurídica con el visto bueno de la bula papal, por parte del Rey Carlos I de España y V de Alemania.

La Universidad de Santo Tomás de Aquino, fue creada en Santo Domingo el 28 de octubre de 1538 mediante una bula papal del papa Paulo III, la cual fue otorgada a la petición de los mismos dominicos. Sin embargo, esta bula papal no recibió el "pase regio", (aprobación oficial de la corona española), sino hasta 1747, lo que generó un vacío legal que permitió a la Universidad de San Marcos, obtener reconocimiento más rápido

En 1551, el emperador Carlos V, emitió una Real Cédula en Lima para fundar, la Real y Pontificia Universidad de San Marcos. A pesar de ser fundada posteriormente, a Santo Domingo, su respaldo real y pontificio, la convirtió en la primera universidad, con pleno reconocimiento jurídico y con el estatus, de universidad en América

Esta realidad abrió un debate, que continua a día de hoy, sobre cuál es la primera universidad, creada en el continente americano. Debate que se ha producido, debido a que antes de que el Rey Carlos I de España y V de Alemania, diese el visto bueno se habían fundado, otras dos universidades en el nuevo mundo: la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, (Perú) y la Universidad Nacional Autónoma de México (México).

Debates aparte, la naciente universidad  de Santo Tomás de Aquino,  tomó como modelo la Universidad de Alcalá de Henares y, como tal, fue portaestandarte de las ideas renacientes, que surgían en España.

Debido a las formalidades legales de la época, ambas instituciones tienen argumentos, para reclamar el título de la primera universidad de América, pero es la Universidad de Santo Tomás de Aquino, la que fue establecida por el Vaticano y la Universidad de San Marcos, la que gozó de un reconocimiento jurídico, más inmediato y sólido por parte de la corona española

El ambiente intelectual, que se estableció en la ciudad de Santo Domingo, hizo que esta urbe fuese considerada como la Atenas de América, hasta que en 1823 la Universidad de Santo Tomás de Aquino, desapareció de forma definitiva, con la ocupación militar haitiana de Santo Domingo.

domingo, 26 de octubre de 2025

El día que España y Francia acordaron invadir Portugal

Tal día como hoy, 27 de octubre de 1807, España y la Francia de Napoleón Bonaparte, acordaban invadir conjuntamente el Reino de Portugal, mediante la firma del tratado de Fontainebleau.

Este acuerdo secreto, estipulaba el reparto de Portugal entre ambas potencias, permitiendo el paso de las tropas napoleónicas por territorio español, para llevar a cabo la invasión. La invasión tuvo lugar poco después, el 30 de noviembre de 1807, marcando el inicio, de la Guerra de la Independencia Española. 

Los antecedentes de esta alianza, los encontramos en 1806, año en el que Napoleón, tras fracasar de forma estrepitosa en su afán de invadir las islas británicas, prohibió comerciar con productos británicos, en todo el continente europeo, es el llamado "Bloqueo continental", una prohibición que Portugal, aliado tradicional de Inglaterra, no cumplió.

Ante la rebeldía de los portugueses, Napoleón decidió invadir Portugal. Ahora, el problema de Napoleón era, que entre Francia y el país luso se encontraba España, país del que Napoleón necesitaba, su cooperación. La consiguió llegando a un acuerdo, con el valido del Rey Carlos IV, Manuel Godoy, que se selló el 27 de octubre de 1807, con el tratado de Fontainebleau.

Para forzar la adhesión de Portugal al bloqueo, España y Francia firmaron este tratado, que estipulaba la invasión militar conjunta del Reino de Portugal y, una vez invadido el país luso, este quedaría dividido en tres zonas: el norte sería entregado al antiguo rey de Etruria, Carlos Luis de Parma, en compensación por sus territorios italianos, cedidos a Napoleón; el centro se reservaría para un posible trueque, con los británicos por Gibraltar y la isla de Trinidad y el sur, pasaría a manos de Manuel Godoy y su familia con la denominación de, "Principado de los Algarves". 

Por su parte, el reparto de las colonias portuguesas de ultramar, se dejaba pendiente para un nuevo acuerdo.

Sin embargo, Francia no respetó el tratado y se volvió en contra de España, y con el pretexto de reforzar, el ejército franco-español que ocupaba Portugal, Francia comenzó a enviar tropas imperiales a España, que en febrero de 1808 recibieron órdenes de tomar, las fortalezas militares estratégicas.

La entrada del ejército francés en Lisboa, el 30 de noviembre, fue el inicio de la invasión. Este evento provocó, que la familia real portuguesa, huyera a Brasil.

Sin embargo, la creciente presencia de tropas francesas en España, se vio como una amenaza, lo que derivó en un mayor descontento popular y sentó las bases, de la Guerra de Independencia española. 

sábado, 25 de octubre de 2025

Historia de Ana de Austria, reina consorte de España, esposa de Felipe II

Tal día como hoy, 26 de octubre de 1580, fallecía víctima de una epidemia de gripe la Reina de España y Portugal Ana de Austria, cuarta esposa del Rey Felipe II.

Ana de Austria fue la cuarta y última esposa, del rey Felipe II de España. Hija del emperador Maximiliano II, se casó con su tío Felipe II en 1570, con el objetivo de asegurar la descendencia masculina, de la Corona. De su matrimonio nació el futuro Felipe III, aunque la propia Ana murió, en 1580 a causa de una epidemia de gripe

Hija del emperador Maximiliano II de Austria y de la infanta María, contrajo matrimonio con su tío el Rey Felipe II a la muerte de su tercera esposa, Isabel de Valois. Este matrimonio fue posible, gracias a una dispensa papal, emitida por el Papa Pio V.

Tras la muerte de Isabel de Valois, la tercera esposa del rey, quien tampoco había dado un heredero varón. El matrimonio buscaba estrechar los lazos, con el Sacro Imperio y asegurar la sucesión. 

El compromiso se celebró en Flandes, el 12 de septiembre de 1570 y dos meses más tarde, el 12 de noviembre de ese mismo año, se ratificó en la ciudad de Salamanca.

El objetivo fundamental de la unión, era asegurar la sucesión al trono con un heredero, pues Felipe II todavía no tenía hijos varones. Fruto del enlace nacieron cinco hijos, de los cuales tan solo sobrevivió el infante Felipe, quien reinaría años más tarde como Felipe III de España.

En 1580 estaba en Badajoz, donde la corte estuvo brevemente, debido a la reclamación de Felipe II al trono portugués. Ana muere allí mismo ocho meses después de dar a luz, a su última hija, María. 

Ana de Austria, murió el 26 de octubre de 1580 en Badajoz a causa de una epidemia de gripe que se había desatado en la ciudad mientras la corte se encontraba allí para asuntos relacionados con la anexión de Portugal. 

Ana se contagió, mientras cuidaba a su esposo, quien también enfermó pero logró recuperarse. La reina murió embarazada de seis meses y fue enterrada, inicialmente en el Monasterio de Santa Ana de Badajoz, siendo trasladada posteriormente a El Escorial.

Como recuerdo, se permitió que las entrañas de la reina, se quedaran enterradas en el citado monasterio pacense, donde actualmente permanecen enterradas, en el suelo del coro. Después de la muerte de Ana, Felipe II no volvió a casarse.

Existe la leyenda, de que ofreció su vida a cambio de la de su marido, muriendo de la misma enfermedad que había padecido él, contrayéndola, una vez se hubo curado el monarca.

viernes, 24 de octubre de 2025

El fin de la Guerra de las Comunidades de Castilla

Tal día como hoy, 25 de octubre de 1521, finalizaba la Guerra de las Comunidades de Castilla, rebelión en la que numerosos nobles castellanos, se sublevaron contra el Rey Carlos I de España, y que acabó después de que María López de Mendoza y Pacheco rindiese la ciudad de Toledo, último bastión de los comuneros.

La Guerra de las Comunidades de Castilla, fue una revuelta que tuvo lugar en la Corona de Castilla, entre 1520 y 1522, durante el reinado de Carlos I. Este levantamiento armado, fue protagonizado por los comuneros, grupos urbanos y populares de las ciudades, castellanas que se alzaron contra el poder del rey, debido a la subida de impuestos, la política imperial y la marginación, de las élites locales. 

La revuelta terminó, con la derrota comunera en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521, la ejecución de sus líderes y un fortalecimiento del autoritarismo real

Los antecedentes de la rebelión de los comuneros, se encuentran en la política del nuevo monarca castellano, el Rey Carlos I, cuya llegada causó gran inquietud entre los nobles castellanos, en sus primeros años de reinado, al no saber hablar castellano y traer consigo, a un gran número de nobles y clérigos flamencos.

Temerosos de perder poder y estatus social, muchos nobles se sublevaron contra Carlos I de Habsburgo en la llamada "rebelión de los comuneros". Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, fueron sus líderes y buscaron en la aislada Juana "la Loca", madre del Rey Carlos I, una figura que legitimase el levantamiento, aunque no lo consiguieron.

Tras mantener en jaque en su propio territorio, al hombre más poderoso del mundo, el emperador Carlos V, los rebeldes perdieron a más de 1.000 hombres y a sus principales cabecillas, en la batalla de Villalar.

Tras esta derrota María Pacheco, la mujer del fallecido comunero Juan Padilla, lideraría la rebelión hasta que el 25 de octubre de 1521, se rendía la ciudad de Toledo, último bastión de los insurrectos.

Tras la rendición de la ciudad, Carlos I promulgó el Perdón General, que amnistiaba a todos los que habían participado en la rebelión. Pese a todo, cien comuneros fueron ejecutados, entre ellos se encontraba el arzobispo Acuña, quien había controlado la ciudad rebelde de Toledo, junto a María Pacheco, líder comunera que consiguió escapar a Portugal y salvar su vida.

El retorno de Carlos V a España en el verano de 1522, tras su elección como emperador, sirve a la pacificación del país, igual que el perdón general que otorga en octubre. Pero esa gracia no alcanza a la comunera; al contrario, por real cédula de enero de 1523, expedida en Valladolid, María es condenada a muerte, y todos sus bienes y derechos son confiscados.

La sentencia se pregona, en la plaza de Zocodover, el corazón de Toledo. La casa de María fue demolida y arado el suelo donde se levantaba. El emperador intentará, incluso, que el rey Juan III de Portugal, le entregue a María Pacheco y a los demás comuneros, refugiados en su reino; al final, aceptará que María fuera confinada en Oporto. 

Es allí donde fallece María Pachecco, en mayo de 1531, cuando tiene apenas 35 años. Su último deseo, el de que sus restos reposen junto a los de su amado esposo, no se verá cumplido. 

Con María Pacheco desaparece el último símbolo de la causa comunera, pero su figura perdurará durante siglos, en la memoria colectiva de Castilla. 

jueves, 23 de octubre de 2025

Cuando Isabel II fue proclamada Reina de España con tres años de edad

Tal día como hoy, 24 de octubre de 1833, Isabel II de Borbón, con tan sólo 3 años de edad, era proclamada Reina de España.

Isabel II fue proclamada Reina de España en octubre de 1833, tras la muerte de su padre Fernando VII, y tenía tan solo tres años de edad en ese momento. Como era menor de edad, fue necesario nombrar a su madre, María Cristina de Borbón, como regente del reino

Su proclamación como Reina, fue posible gracias a que su padre, el Rey Fernando VII, que derogó durante sus últimos años de reinado, la ley sálica, por la que se regían los Borbones y que impedía, a la princesa Isabel heredar la Corona, en favor de la norma tradicional castellana, de las Partidas que su padre, el Rey Carlos IV, había restablecido en 1789, norma por la cual, las mujeres tenían preferencia, como herederas sobre los hombres, si eran de mejor línea y grado.

La medida de Fernando VII puso el país patas arriba, hasta al punto de desencadenar a su muerte una guerra civil por el trono, entre los partidarios de su hermano, Carlos María Isidro, y los partidarios de su hija mayor, Isabel II. las llamadas "guerras Carlistas"

El conflicto pasó a la historia, como la Primera Guerra Carlista. A su comienzo, Isabel II fue proclamada Reina de España. Tenía tan solo tres años, hecho que le impidió asumir el poder, hasta cumplir la mayoría de edad, aunque para entonces la Primera Guerra Carlista ya había terminado, sin embargo, el problema del carlismo, siguió patente a lo largo del S. XIX.

Fácilmente manipulada, por sus ministros y por la "camarilla" religiosa de la corte (compuesta principalmente por el padre Claret, su confesor, el padre Fulgencio, confesor de su marido, y sor Patrocinio "la monja de las llagas"), la reina interfería con frecuencia, en la política de la nación, (en una ocasión llegó a postularse como presidenta del gobierno), lo que la hizo impopular entre los políticos y acabó, por causar su final al dar paso a la Revolución de 1868

Su reinado estuvo marcado, por la amenaza carlista y los continuos enfrentamientos entre liberales que, a base de pronunciamientos militares, se turnaban el poder cada poco tiempo. 

Precisamente fue un pronunciamiento militar, el que acabó con la corona de Isabel II en septiembre de 1868. Pronunciamiento que obligó a la Reina, a vivir en el exilio en Francia hasta el día de su muerte en 1904.


miércoles, 22 de octubre de 2025

Cuando Francisco Franco se reunió con Adolf Hitler en Hendaya

Tal día como hoy, 23 de octubre de 1940, en pleno marco de la Segunda Guerra Mundial, los dictadores de España, Francisco Franco, y de Alemania, Adolf Hitler, se reunieron en la frontera hispanofrancesa, en Hendaya, para negociar las condiciones de una posible entrada española, en la II Guerra Mundial, junto a las potencias del Eje.

Ramón Serrano Suñer, cuñado del general Franco y ministro de Exteriores, fue el encargado, de organizar la reunión entre los dos gobernantes. Apenas un año después del comienzo de la II Guerra Mundial, tras la invasión de Polonia, por parte del ejército alemán, Hitler buscaba reforzar, su presencia estratégica en el Mediterráneo, y España era clave en ese plan.

El Führer tenía como objetivo primordial Gibraltar, para avanzar en la derrota de uno de sus mayores enemigos, Gran Bretaña. Cada mandatario llegó en su propio tren, y la reunión tuvo lugar en el de Hitler, en un vagón en el que solo estuvieron Franco, Von Ribbentrop, Serrano Suñer, dos intérpretes y el líder nazi.

El dictador germano, quiso dejar las cosas claras con una frase demoledora: “Yo soy el dueño de Europa y como tengo a mi disposición doscientas divisiones no hay más que obedecer”.

A pesar de las amenazas del jerarca nazi, y de las simpatías del dictador español, por las potencias del Eje (Alemania e Italia —que le habían ayudado con fuerzas militares durante la Guerra Civil Española-, Franco se negó, a firmar la alianza que le proponía Hitler —una invitación encubierta, a la participación española en la contienda—, alegando las dificultades económicas, que atravesaba el país por la posguerra.

La reunión terminó, sin un acuerdo claro, Alemania preparó un protocolo, que no incluía las exigencias españolas —recuperar Gibraltar, obtener el Marruecos francés, petróleo y alimentos—.

Meses después de la reunión de Hendaya, España creó la División Azul, que luchó junto a los nazis, en la Unión Soviética, y en la Francia colaboracionista de Pétain, miles de republicanos fueron apresados y deportados, a los campos de concentración alemanes.

En una entrevista, ofrecida por Serrano Suñer muchos años después, en 1976, este declaró, que "al terminar el encuentro, durante unos segundos tuve un momento de inquietud". También confesaría que la reunión había sido "un poco pesada y se había 'forcejeado' en ella, así que Franco deseaba poner un colofón, de la mayor cordialidad a la misma".

Serrano Suñer, señalaría entonces, el gesto de Franco con Hitler, que se apartaba bastante de los convencionalismos típicos, de aquel tipo de reuniones: "Franco cogió con sus dos manos, la mano que Hitler le tendía y sonriendo le dijo: 'A pesar de cuanto he dicho, si llegara un día en que Alemania de verdad me necesitara, me tendría incondicionalmente a su lado, y sin ninguna exigencia'".

En cualquier caso, el acuerdo entre ambos jamás llegó a concretarse, por lo que España nunca participó en la Segunda Guerra Mundial. Tras aquel encuentro, se generó en nuestro país, un poderoso movimiento de apoyo, hacia las potencias del Eje, lo que favoreció el alistamiento, de muchos voluntarios españoles, para participar en la ofensiva nazi, a la Unión Soviética.

La conocida como División Azul, entró en combate durante los meses de septiembre y octubre de 1941, sufriendo numerosas bajas entre sus filas. 

martes, 21 de octubre de 2025

El día que España declaró la guerra a Marruecos, que inició la Guerra de África

Tal día como hoy, 22 de octubre de 1859, durante el período de los gobiernos de la Unión Liberal, del reinado de Isabel II, España declaraba la guerra a Marruecos, dando de esta forma, inicio a la Guerra de África.

El inicio de la Guerra de África tuvo lugar, en octubre de 1859, cuando España declaró, formalmente, la guerra a Marruecos, tras un ataque a un baluarte español, cerca de Ceuta. 

Ese mismo año, el Gobierno de España, liderado por el general O’Donnell, firmó un acuerdo diplomático, con el sultán de Marruecos, que afectaba a las plazas españolas de Melilla, Alhucemas y Vélez de la Gomera, pero no a Ceuta, ciudad que los españoles, decidieron fortificar.

Las obras puestas en marcha en Ceuta, para mejorar la defensa de la ciudad, fueron tomadas en Marruecos, como una provocación, que llevó a un grupo de rifeños a atacar, a uno de los destacamentos españoles, que defendían las reparaciones.

Un ataque marroquí, a un baluarte español en agosto de 1859,  fue un ultraje que debía ser castigado. O´Donnell exigió al sultán de Marruecos, un castigo ejemplar a los agresores, castigo que nunca sucedió. Esta realidad, llevó a España a declarar la guerra a Marruecos.

La reacción popular fue unánime, a la llamada de las armas. La ola de patriotismo se extendió por todo el país, como no se había producido, desde la Guerra de la Independencia.

La declaración de guerra, generó una respuesta unánime en España, con un exaltación patriótica, que se extendió rápidamente por todo el país. Incluso los carlistas, tradicionalmente opuestos a Isabel II, respaldaron la causa nacional. La movilización fue rápida, y el ejército español, mejor equipado y dirigido, se enfrentó a un ejército marroquí, que estaba en clara desventaja

El conflicto, que se prolongó durante seis meses, demostró la superioridad militar de España. Sin embargo, las condiciones en el campo de batalla fueron duras. De las más de 4.000 bajas españolas, tres cuartas partes se debieron a enfermedades, un problema recurrente, en las campañas militares de la época. A pesar de estas dificultades, el ejército español, avanzó con decisión, logrando importantes victorias.

El 26 de abril de 1860, la guerra concluyó con la firma del Tratado de Wad-Ras. Marruecos aceptó su derrota, y asumió, la responsabilidad total por el conflicto. Este acuerdo, consolidó la posición de España en el norte de África, reafirmando su control sobre las plazas disputadas y garantizando, la seguridad de sus territorios en la región.

La Guerra de África, tuvo un impacto duradero, en la política exterior española. Aunque fue breve, el conflicto fortaleció temporalmente, el gobierno de O'Donnell y se convirtió en un símbolo, del nacionalismo y el imperialismo español, en el siglo XIX. 

La victoria también sentó las bases, para futuras intervenciones coloniales en África, marcando un capítulo importante, en la historia de España y su proyección, en el continente africano.

lunes, 20 de octubre de 2025

Biografía del Conde de Floridablanca, estadista del Siglo XIX

Tal día como hoy, 21 de octubre de 1728: Nace el Conde de Floridablanca, político español que ejerció el cargo, de Secretario de Estado y Secretario de Gracia y Justicia, durante el reinado de Carlos III y Carlos IV.
 
José Moñino Redondo, Conde de Floridablanca, nació un 21 de octubre de 1728 en Murcia. Su padre era un funcionario de la curia eclesiástica, que en 1735 fue nombrado Notario Mayor y Archivista, de la Audiencia. Fue allí, donde el futuro ministro de Carlos III, pasó su infancia.

Realiza sus primeros estudios, en el Seminario de San Fulgencio de Murcia, para después continuar su formación en Orihuela. En 1748, antes de cumplir 20 años, obtiene el título de abogado y la licencia, para ejercer en los Consejos y Tribunales de la Corte, comenzando a trabajar muy pronto, en la tierra que le vio nacer.

En 1766 fue nombrado Fiscal del Consejo de Castilla. Algunos autores consideran, que es posible que en este ascenso influyera, el fiscal Pedro Rodríguez Campomanes, supuestamente agradecido, por el apoyo que le brindó Floridablanca, al publicar la Carta Apologética sobre el Tratado de Amortización, en la que nuestro personaje, bajo el seudónimo de Antonio José Dorre, había elogiado el libro de Campomanes.

El Consejo de Castilla, representaba en el siglo XVIII, prácticamente todo el poder del reino: era órgano legislativo, consejo político y administrativo y alto tribunal de justicia, civil y criminal. Con 37 años, Moñino alcanza con este cargo, un poder inusitado.

Junto al fiscal Campomanes, tuvo un papel destacado a la hora de afrontar las revueltas, acaecidas durante el reinado de Carlos III, que acabaron en la expulsión de los jesuitas, en 1767, promovida por el Conde de Aranda. 

Medida que representa una plasmación inequívoca, de las tesis regalistas, muy en boga en aquella época, que establecían la necesidad del reforzamiento del poder regio, frente a otros poderes como, por ejemplo, la Iglesia.

En 1772, el entonces primer ministro de Carlos III, Grimaldi, propone a Moñino como Embajador en Roma, tras la renuncia del anterior, Aizpuru. Tras su nombramiento, inició las negociaciones, para suprimir la Compañía de Jesús, por parte del papado, consiguiéndolo un año después.

El Rey quiso entonces, recompensar al murciano por su labor, y le concedió el título de Conde, para el que Moñino solicitó, el nombre de su finca Floridablanca. También tuvo ocasión de influir, mientras continuaba en la embajada romana, en la elección del nuevo Papa, Pío IV.

El 19 de febrero de 1777, Moñino ocupó el cargo de Primer Ministro del rey, en el que se mantuvo hasta octubre de 1788, nombramiento que fue ampliamente celebrado, en Murcia.

Entonces comienza un período de éxito profesional, avalado por la confianza que siempre tuvo el monarca Carlos III en él, ratificada después por su sucesor, Carlos IV, a pesar de que ya contaba, con muchos opositores políticos.

Este apoyo regio, no se mantiene mucho tiempo, y en 1792, Floridablanca es cesado a favor del Conde de Aranda. Más tarde, incluso sería detenido y encarcelado, continuando la tradición borbónica, de perseguir a los ministros caídos, costumbre sólo abandonada, durante el reinado de Carlos III.

Tras alejarse de la vida política, fueron trece años de su vida, los que transcurrieron, en su tranquilo retiro murciano, dedicados casi exclusivamente a la oración, en una celda del convento, de los franciscanos.

Un último homenaje, al antiguo ministro de Carlos III,se le brindaría en el contexto general de la rebelión, contra las tropas napoleónicas. En efecto, poco después de constituirse la Junta Suprema Gubernativa de Murcia, Floridablanca sería distinguido como uno de sus miembros, además de representante ante la Junta Suprema Central en 1808, de la terminó siendo Presidente.

El 30 de diciembre de 1808 murió en Sevilla el que fue presidente de la Junta Suprema Central, el Conde de Floridablanca, uno de los políticos más lúcidos, de la España del Antiguo Régimen.