viernes, 23 de enero de 2026

La Reina consorte Victoria Eugenia y su impulso a la sanidad en España

Tal día como hoy, 24 de enero de 1928: En terrenos de la Moncloa (Madrid), la Reina Victoria Eugenia de Battenberg, esposa de Alfonso XIII, coloca la primera piedra de un hospital oncológico.
 
En 1928, la Reina  colocó la primera piedra de un hospital oncológico, en los terrenos de la Moncloa, un acto que se recuerda como efeméride, destacando su labor humanitaria y el apoyo a la sanidad, aunque este hospital específico no se menciona explícitamente, como el actual Centro Oncológico Nacional, sí se relaciona con su apoyo a instituciones similares como el Hospital de San José y Santa Adela y el de Barcelona.

La Reina Victoria Eugenia impulsó significativamente, la sanidad española modernizando la Cruz Roja, profesionalizando la enfermería con la creación de Escuelas de Enfermería, (como la del hospital-escuela San José y Santa Adela y promoviendo la higiene pública, especialmente contra la tuberculosis, creando centros y campañas de concienciación, sentando las bases de la salud pública, moderna en España con una visión británica y humanitaria

Esta  Reina destacó por su apoyo a la Cruz Roja y la creación de hospitales, como el Hospital de San José y Santa Adela en Madrid y el de Barcelona, que llevaba su nombre.

La colocación de la primera piedra en Moncloa, fue un evento significativo que formaba parte de sus iniciativas, para mejorar la atención médica, especialmente en oncología, según se recoge en efemérides, publicadas por diferentes medios.

Ya en 1920, había impulsado el Hospital de Barcelona, mostrando un compromiso temprano con la lucha contra el cáncer. 

Aunque la búsqueda no identifica, el nombre exacto del hospital construido en ese terreno  de la Moncloa en 1928, el evento subraya el interés de la reina en la oncología y la sanidad en España, siendo un hito dentro de sus numerosas actividades, benéficas y de promoción hospitalaria. 

El centro surgió de la necesidad, de centralizar la asistencia y la investigación oncológica. Previamente, en 1922, ya se había inaugurado un pabellón con el nombre de la reina, para estos fines.

Además del patronazgo real, la creación de este evento, fue un hito en la modernización de la sanidad española y en la lucha, contra la enfermedad en general, impulsada activamente por la soberana. 

El histórico centro inaugurado por la reina Victoria Eugenia en el ámbito de la lucha contra enfermedades, inicialmente concebido para la tuberculosis, fue el Sanatorio Popular Antituberculosos Victoria Eugenia. 

Aunque no era un hospital oncológico de la Moncloa moderno, esta institución se ubicaba cerca de esa zona y funcionaba, como sanatorio de reposo, luz y aire puro antes de integrarse en la red actual del Hospital Universitario La Paz

Con la llegada de antibióticos, el sanatorio perdió su función original y, tras diversas etapas, hoy en día se encuentra integrado, en el Hospital Universitario La Paz.

La ubicación en la Moncloa, formaba parte de un plan de expansión, de instituciones sanitarias y académicas en esa zona de Madrid, durante el reinado de Alfonso XIII. 

Actualmente sus instalaciones, forman parte del complejo de La Paz y albergan servicios relacionados, con enfermedades respiratorias, manteniendo su legado histórico. 

jueves, 22 de enero de 2026

Cuando el régimen de Franco reinstauró los Mossos d'Esquadra

Tal día como hoy, 23 de enero de 1952: Francisco Franco restablece el cuerpo de Mossos d’Esquadra, de la Diputación Provincial de Barcelona.

En 1952,Francisco Franco restableció los Mossos d'Esquadra, a través de un decreto, transformándolos en una sección de vigilancia, para la Diputación Provincial de Barcelona, con un carácter militarizado y conservador, tras haber sido disueltos en 1939, al finalizar la Guerra Civil, aprovechando su tradición para un cuerpo de élite, al servicio del régimen.

Tras la Guerra Civil Española, el bando nacional suprimió los Mossos d'Esquadra, que dependían de la Generalitat republicana.El régimen franquista, autorizó su reinstauración como "Sección de Mossos d'Esquadra", por decreto del Ministerio de Gobernación, el 23 de enero de 1952.

Franco vio en ellos, un cuerpo con "carácter borbónico, conservador y tradicional", adecuado para una guardia palatina y de vigilancia, de edificios provinciale, y los pasó revista en Barcelona, durante el Congreso Eucarístico.

Su función pasó a ser, la custodia de las propiedades, de la Diputación Provincial de Barcelona, con disciplina militar. 

Con el triunfo del bando nacional en 1939, los Mossos d'Esquadra fueron disueltos. Sería por su reconocido pasado borbónico, por sus históricos lazos con el ejército, o por sus estrechos vínculos, con lo más conservador y tradicional de la sociedad catalana, lo cierto fue que en 1952, el régimen autorizó su instauración como guardia palatina de la Diputación. 

El 8 de junio de 1952, Franco pasó revista al cuerpo de Mossos, mientras recibía sonriente sus honores. Franco estaba de visita en Barcelona, con motivo del Congreso Eucarístico Internacional, y dentro del impulso modernizador y de promoción de Cataluña, visitó la recién inaugurada factoría de la SEAT, en la Zona Franca de Barcelona.

En 1980, los Mozos de Escuadra fueron transferidos a la Generalidad de Cataluña. Al amparo de lo dispuesto en la Constitución Española y el artículo 13 del Estatuto de Autonomía de Cataluña, aprobaba la ley mediante la cual se creaba la Policía autonómica catalana. Para ello se tomó como núcleo original, al ya existente Cuerpo de Mozos de Escuadra,​ cuya denominación también adoptaron.

En 1994 empezó un proceso de sustitución, del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, en las funciones de orden público, seguridad ciudadana y tráfico, quedando estos dedicados a tareas relativas, a competencias exclusivas del Estado, como la expedición de los documentos oficiales de identidad, la inmigración o el control de fronteras entre otros.

Cientos de policías nacionales y guardias civiles, se incorporaron al cuerpo de los Mozos de Escuadra, en el momento del traspaso de competencias. De hecho, el Mayor Joan Unió, jefe de los Mozos entre 1994 y 2007, fue policía nacional durante 22 años, antes de incorporarse a los Mozos 

La primera competencia, del cuerpo de los Mozos en todo el territorio de Cataluña, fue la de Tráfico y fue asumida íntegramente el 1 de diciembre de 2000, de cuya primera plantilla se reservó el 15%, a guardias civiles de Tráfico.

Desde el 1 de noviembre de 2005, los Mozos de Escuadra tienen la plena competencia en la ciudad de Barcelona y el 1 de noviembre de 2008, se culminó su despliegue, en las Tierras del Ebro y el Campo de Tarragona, en materia de seguridad ciudadana, asumiendo así toda Cataluña, con más de catorce mil agentes, distribuidos en nueve regiones policiales. 

miércoles, 21 de enero de 2026

Cuando los territorio de America fueron considerados parte integrante de España

Tal día como hoy, 22 de enero de 1809: La Junta Central de Sevilla declara que los territorios españoles de América, “no son propiamente colonias o factorías, como las de otras naciones, sino una parte esencial e independiente, de la Monarquía española”.

Los territorios americanos, ya eran considerados parte integrante de España desde la conquista, pero en 1808, ante la invasión napoleónica y el cautiverio de Fernando VII, se formaron en América, Juntas de gobierno leales a la Corona española (Juntas americanas), que no buscaron la independencia inmediata, sino gobernar en nombre del rey ausente y la soberanía española, en oposición a los franceses, consolidando su vínculo y reconociendo, a España como metrópoli, lo que desencadenó, las guerras de independencia poco después.

Pero en 1809, la Junta Central Suprema de Sevilla, en plena Guerra de la Independencia española y ante el vacío de poder, proclamó que los territorios americanos, no eran colonias sino partes integrantes e iguales a la Península, buscando su lealtad, un gesto que sentó un precedente clave, en la relación España-América y adelantó ideas de representación, que se desarrollarían en las Cortes de Cádiz. 

Napoleón había invadido España, destronando a Fernando VII y colocando a José Bonaparte en el trono, creando un caos político. La Junta Central, como gobierno provisional en ausencia del rey, necesitaba apoyo en América, para legitimar su autoridad y movilizar recursos, contra los franceses.

Para evitar que las provincias americanas, formaran sus propias Juntas, la Junta Central reconoció su estatus, negando el carácter colonial y afirmando, su integración en la "Nación Española".

Al declarar a América, "parte esencial e independiente de la Monarquía", se rompía con la visión mercantilista y colonialista y se abría la puerta, a que los americanos fueran considerados súbditos con derechos, no meros súbditos, sino ciudadanos con voz, anticipando la soberanía nacional.

La frase "esencial e independiente", generó tensión, ya que unos lo entendieron como autonomía plena y otros, como una unidad monárquica.

La declaración, marcó un antes y un después, pasando de una visión colonial a una de entidades políticas iguales, dentro de la Monarquía   

Esta declaración fue un hito, aunque tardío, y fue utilizada por los criollos, para demandar una representación más equitativa y, finalmente, para justificar sus propios procesos de independencia, cuando vieron que las promesas, no se cumplían. 

martes, 20 de enero de 2026

El golpe de Estado del coronel Casado, fin de la Guerra Civil Española

  

Tal día como hoy 21 de enero de 1939: El general Vicente Rojo Lluch, jefe del Estado Mayor del Ejército republicano, comunica al presidente de la Segunda República Española, Juan Negrín que ya no hay frente.

En 1939, el general Vicente Rojo Lluch, jefe del Estado Mayor republicano, comunicó al presidente Juan Negrín la situación desesperada del frente, tras la caída de Cataluña, indicando el colapso militar y la inviabilidad de la resistencia, lo que llevó a intentos de negociación de paz, y al posterior golpe de Casado en Madrid, marcando el fin de la guerra civil para la República

A principios de 1939, tras la ofensiva franquista, Cataluña cayó, dejando a la República sin capacidad militar efectiva.Ante esta situación crítica, Rojo informó a Negrín, quien defendía la resistencia, que no había frente, confirmando el colapso.

Poco después, el coronel Segismundo Casado, dio un golpe de Estado en Madrid contra el gobierno de Negrín, buscando negociar la paz con Franco, pero este solo aceptó la rendición incondicional.

El golpe de Estado de Casado, constituyó uno de los últimos actos de la guerra civil, española. Se inició el 5 de marzo de 1939, encabezado por el coronel Segismundo Casado, jefe del Ejército del Centro, en colaboración con las redes de espionaje, franquista y la Quinta Columna de Madrid. Casado contó con el apoyo de Julián Besteiro, Wenceslao Carrillo, Melchor Rodríguez García, Cipriano Mera y el general José Miaja.​ 

El golpe, derrocó al Gobierno republicano, del socialista Juan Negrín, que defendía continuar resistiendo a la ofensiva sublevada, a pesar de que, tras la caída de Cataluña a principios de febrero de 1939, la situación de la República era desesperada.

El golpe de Casado, triunfó tras desencadenarse en Madrid, una guerra civil dentro de la guerra civil, entre las fuerzas casadistas y los partidarios de la política de resistencia, de Negrín (comunistas y un pequeño sector del PSOE). 

Como consecuencia, se formó un Consejo Nacional de Defensa, que trató de iniciar conversaciones con el bando sublevado, pero el general Franco, como ya había reiterado en numerosas ocasiones, solo aceptó la rendición incondicional, del bando republicano. 

Este momento, representa el punto final, de la capacidad bélica del Ejército Popular de la República, a pesar de la voluntad de algunos líderes, de continuar la lucha. 

La ofensiva final franquista, ocupó sin apenas resistencia, las últimas zonas republicanas, Madrid, Valencia y todo el sureste de la península, últimas zonas bajo el control de la República, concluyendo la guerra.

lunes, 19 de enero de 2026

La supresión de la organización gremial en España

Tal día como hoy 20 de enero de 1834: Se suprime de modo indirecto, la organización gremial en España.

La organización gremial en España funcionaba, como corporaciones de artesanos de un mismo oficio, que regulaban el trabajo, la formación y la calidad, protegiendo a sus miembros mediante una jerarquía de aprendices, oficiales y maestros; defendían intereses económicos, fijaban precios, regulaban la competencia y ofrecían asistencia mutua, pero su rigidez llevó a su declive y abolición durante la Revolución Liberal.

Los trabajadores debían lealtad, obediencia y trabajo diligente a los gremios, mientras que los gremios les ofrecían protección, formación (aprendiz, oficial, maestro), control de la calidad, acceso al mercado, y un estatus social y seguridad laboral, regulando salarios y condiciones, garantizando sustento y un flujo de trabajo, controlando el número de talleres y la entrada de competidores.

En 1834, en España, se suprimió indirectamente la organización gremial a través de un Real Decreto que, al liberalizar oficios y minar sus bases económicas, debilitó a los gremios, un proceso que continuó con la abolición formal, de algunos gremios marítimos y la ley de 1873, todo enmarcado en el liberalismo, que buscaba acabar con las regulaciones gremiales restrictivas, para favorecer el libre comercio y la industria

Tras la muerte de Fernando VII, el régimen liberal buscó eliminar las antiguas estructuras económicas, incluyendo los gremios, vistos como un obstáculo para el comercio y la industria.

Comerciantes y autoridades liberales, atacaron los privilegios económicos de los gremios, como en el puerto de Barcelona, quitándoles monopolios y estableciendo arriendos, que minaban sus recursos.

El Real Decreto de 15 de junio de 1864, declaró libres las tareas de carga y descarga en puertos, y el de 11 de julio suprimió los gremios marítimos, un golpe directo.

La abolición de la Matrícula de Mar, que regulaba a los trabajadores marítimos, no llegó hasta la ley de 1873, estableciendo la libre industria. Se buscó la libertad para ejercer industrias y oficios, sin restricciones gremiales.

El Trienio Liberal también estaría en contra de los gremios, pero la abolición definitiva del monopolio gremial, no llegaría hasta la época de las Regencias, en el reinado de Isabel II, destacando los decretos de 1834 y 1836. La abolición trajo consigo importantes consecuencias, no sólo económicas, sino también sociales ya que el sistema de asistencia de los gremios, desapareció con ellos, quedando muchos trabajadores, sin la cobertura que sus antiguos gremios les ofrecían.

La supresión de las organizaciones gremiales en España, fue un proceso ligado a la Revolución Liberal, culminando con la abolición formal en 1836, aunque con intentos previos (Cortes de Cádiz, Trienio Liberal) y medidas específicas, como el decreto de 1864 para los gremios de mar, eliminando monopolios y abriendo el libre comercio, transformando las relaciones laborales, hacia un modelo capitalista y dejando a trabajadores, sin la protección asistencial previa. 

Durante la Primera República, se abolió la Matrícula de Mar, permitiendo el libre ejercicio de profesiones marítimas, completando la disolución del sistema gremial 

En resumen, la abolición de los gremios en España en 1834, supuso la liberalización económica, instaurando la libertad de industria y comercio, pero también generó un vacío social, al eliminar su función asistencial, dejando desprotegidos a muchos trabajadores y dando paso, a un sistema de relaciones laborales basado en el contrato individual, aunque en la práctica, favoreció a la burguesía frente al trabajador.


domingo, 18 de enero de 2026

El Tratado de Barcelona de 1493 y sus consecuencias

Tal día como hoy, 19 de enero de 1493: El Rey Fernando "el Católico" y el monarca Carlos VIII de Francia, firman el Tratado de Barcelona, acuerdo por el cual Francia devuelve los condados de Rosellón y Cerdaña, al Reino de Aragón.

Elnenero de 1493, Fernando el Catolico y Carlos VIII de Francia firmaron el Tratado de Barcelona, un acuerdo crucial que devolvió los condados de Rosellón y Cerdaña a la Corona de Aragón, territorios que Francia había recibido, como garantía por ayuda militar a Juan II de Aragón, en la Guerra Civil Catalana, comprometiéndose España a no intervenir, en las campañas francesas en Italia a cambio. 

El acuerdo, fue firmado por los Reyes Católicos y por el enviado de Carlos VIII, Louis d'Amboise, el 19 de enero de 1493. Los términos del tratado incluían:

1. Francia restituía a España el Rosellón y la Cerdaña, entregados mediante el tratado de Bayona de 1462 por Juan II de Aragón a Luis XI de Francia, en garantía del apoyo militar y económico que el rey francés prestó al aragonés, en la guerra civil catalana. Además, Francia pagaría a España, una indemnización económica.​

2.España se comprometía, a no intervenir en la campaña militar que Francia pensaba llevar a cabo, en la península italiana, contra los otomanos.

3.Los reyes de España, se comprometían a no establecer alianzas matrimoniales, con Inglaterra ni Borgoña sin el consentimiento del rey francés, y a no prestar ayuda a los enemigos (reales o potenciales) de Carlos VIII, exceptuando el papa.

Con la neutralidad, de España asegurada por medio de este acuerdo, y con la firma de los tratados de Étaples y Senlis, en los que Francia sellaba acuerdos de paz respectivamente, con el reino de Inglaterra y el Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos VIII quedaba en disposición de iniciar su campaña militar, en la península italiana, dando inicio a la primera guerra italiana.

El 28 de enero de 1495, los embajadores de Fernando el Católico, Juan de Albión y Antonio de Fonseca, se entrevistaron en Roma con Carlos VIII, a quien expusieron las quejas, que el rey español tenía de su conducta: la ocupación por la fuerza de las posesiones del papa Alejandro VI y los planes franceses, de conquistar el reino de Nápoles, que según el punto de vista del rey Fernando, era un asunto que debía someterse al arbitraje papal. Carlos VIII se negó a ello, y el acuerdo entre ambas partes quedó roto.​

Ese mismo año, España entraría en la guerra de Italia, acudiendo en ayuda de Fernando II de Nápoles, contra Francia. A cambio de la cesión de las plazas italianas, de Amantea, Crotona, Regio de Calabria, Squillace y Tropea. 

 

sábado, 17 de enero de 2026

El consulado mercantil de Málaga: creado por el rey Carlos III

Tal día como hoy, 18 de enero de 1785: En Málaga se crea por medio de una Real Cédula el consulado de Málaga, un tribunal para comerciantes y asuntos mercantiles.

En 1785, Málaga vio la creación de su Consulado, un tribunal mercantil establecido por una Real Cédula, para resolver disputas y asuntos de comercio marítimo y terrestre, en la ciudad y su obispado, consolidando la actividad económica y marcando un hito, administrativo importante para los comerciantes locales, con una estructura definida en 56 capítulos, según el documento de la época

Un decreto real de Carlos III, que formalizó la creación de este tribunal, según el texto de la propia Real Cédula. "Se promulga una real cédula que establece la honradez de los oficios mecánicos". 

El Rey Carlos III concedió a Málaga el establecimiento de un Consulado Marítimo y Terrestre en 1785, como parte de una política, para fomentar el comercio y modernizar España, otorgándole a la ciudad jurisdicción sobre una amplia área, incluyendo Granada, Almería y partes de Cádiz, Ceuta y Melilla, para regular y arbitrar en disputas mercantiles y marítimas,

En virtud de ella, todos los que ejercen “las artes y oficios”, están capacitados para obtener empleos y para gozar de la hidalguía, siempre y cuando acrediten haber mantenido, un negocio industrial o mercantil, de utilidad pública, durante al menos tres generaciones.

Este evento fue crucial, para la organización y protección del comercio en la zona, durante el siglo XVIII, como se detalla en documentos históricos y estudios sobre la materia. 

Esta creación, reforzó la importancia de Málaga, como centro comercial en la época, proporcionando un marco legal y administrativo, para sus actividades mercantiles, como se detalla en un estudio, sobre los consulados marítimos. 

El Consulado se instaló, en el Antiguo Colegio-Seminario jesuita de San Sebastián, un edificio emblemático del siglo XVIII, declarado Monumento Arquitectónico Artístico en 1923. 

Existen, pinturas murales, en las fachadas principal y latera,  recientemente recuperadas, pudiendo contemplarse frescos en grisalla, (tonos negro, gris y blanco), realizados mediante decoración esgrafiada, con motivos arquitectónicos. 

Por una parte, se plasman arquitecturas fingidas alrededor de huecos, que imitan sillares de refuerzo, en esquinas y límites del edificio. Por otra parte, existe una decoración más fina, sin incisión y de mayor valor plástico, de elementos vegetales, que acompañan el carácter agricultor de la portada.

En la actualidad,  tras una intervención realizada en 1927, la restauración más significativa llevada a cabo en el inmueble tuvo lugar en 2004 y finalizaron en 2006, pues permitió además recuperar, las pinturas murales de sus fachadas.