miércoles, 30 de septiembre de 2020

La historia de James Dean

 

Tal día como hoy 30 de septiembre de 1955, James Dean, la joven estrella de cine que protagonizó Rebelde sin causa, muere a la edad de 24 años en un accidente automovilístico con su Porsche en California.

“Vive joven, muere joven y serás un hermoso cadáver”, había manifestado James Dean en más de una ocasión. Y lo cumplió todo a rajatabla, todo menos su última aserción: ‘Ser un hermoso cadáver’.

El 30 de septiembre de 1955, seis menos diez de la tarde. El protagonista de Gigante, cuyo rodaje ha finalizado dos días antes, conduce su flamante Porsche por la autopista de Salinas - California-. El cuentakilómetros marca 160 por hora. Dean se dispone a competir en una carrera. En un cruce, colisiona fatalmente con otro automóvil. Su muerte es instantánea. El actor se fractura el cuello y la parte izquierda de su rostro queda completamente desfigurada.

La noche anterior había asistido a una fiesta gay en Malibú, donde había discutido a gritos con uno de sus ex amantes, que le había recriminado por salir con mujeres para contentar a la Warner Bros, sus estudios cinematográficos, empeñados en abortar toda duda susceptible de enturbiar la imagen de su joven estrella.

Curiosamente hacía sólo un par de semanas, James ha protagonizado un spot televisivo patrocinado por el Consejo Nacional de Seguridad Viaria, en el que recomienda prudencia a los jóvenes telespectadores, advirtiéndoles del riesgo que conlleva la velocidad.

Esos consejos no los sigue Dean en su última carrera. Al superar los 100 kilómetros por hora un coche de policía le detiene y al ser multado por exceso de velocidad, Dean se envalentona y aprieta el acelerador. Cuando empieza a atardecer, el Porsche hace salirse a un Pontiac de la autopista en un adelantamiento imprudente.

Acto seguido, un Ford sedán colisiona con ellos y el impacto arroja al conductor, Rolf Weuterich, fuera del mismo, pero James no corre la misma suerte: uno de sus pies queda atrapado entre el embrague y el cabezal del freno. Su biógrafo, Paul Alexander, explicaría: ‘Cuando el Porsche se detuvo, Jimmy tenía los brazos y las piernas desmadejadas e inertes. Su cabeza colgaba por encima de la portezuela….’. El actor había fallecido.

Por aquellas fechas, Dean, convertido en ídolo juvenil , ha protagonizado sólo tres películas: Al este del Edén, Rebelde sin causa y Gigante. Esta última, que aún no se había estrenado en el momento del accidente, redondea su trayectoria profesional, poniendo el broche final a un recorrido interpretativo sin parangón.

Y es que el pequeño James no lo había tenido fácil. Fruto de un matrimonio truncado por la temprana muerte de su madre, víctima del cáncer cuando el niño contaba sólo ocho años, su padre, tras guardar un discreto duelo había contraído matrimonio de nuevo y se había ‘deshecho’ de su benjamín. Su hermana, casada con un granjero de posibles se convirtió en madre suplente y se ocuparía de él durante seis largos años.

En 1946 el joven se trasladaría a Los Ángeles. Cuatro años después abandonaría los estudios de Derecho. Queriendo ser autosuficiente desempeñaría toda clase de oficios, aprendería a tocar el clarinete, destacaría en baloncesto y seguiría los cursos de interpretación de James Withmore, su descubridor.

Por aquel entonces James era un joven huraño, rebelde e inadaptado, contradictorio y esquivo, acomplejado por su fuerte miopía y su baja estatura. Así fue hasta el infausto día en que James no logra esquivar a la muerte y la carrera hacia la nostalgia da el pistoletazo de salida. Nace la leyenda.

Años después de su muerte, el rebelde sin causa continúa moviendo millones de dólares, sus fans, pagan ingentes cantidades por palpar las manchas de sangre de su ídolo en la tapicería del Porche, o por apoyar su cabeza en el lugar exacto en el que fue hallado su cadáver. Tampoco se libra su tumba del delirio idólatra de sus fans, que roban su lápida en repetidas ocasiones.

Si su imprudencia temeraria no hubiese emergido al volante de su Porsche, a día de hoy Dean contaría 84 años. Irredento, continuaría afirmando: “Si viviera cien años no tendría tiempo de hacer todo lo que quiero”. Confiamos en que “al este del Edén’”su espíritu continúe indemne, rebelde y, esta vez, con causa.


 

martes, 29 de septiembre de 2020

Resumen biográfico de Miguel de Cervantes

 

Tal día como hoy 29 de septiembre de 1547 nace Miguel de Cervantes, autor de 'El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha'

Miguel de Cervantes Saavedra es el autor más reconocido de la literatura española y famoso internacionalmente por su gran obra El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Aunque muchos capítulos de su vida siguen siendo un misterio, su popularidad hizo que desde el siglo XVIII se investigase en profundidad su figura.

Se cree que el escritor nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares, muy cerca de Madrid. En 1569 comienza la carrera literaria de Cervantes con la publicación de varias composiciones poéticas que serían publicadas y alabadas por su maestro, Juan de López de Hoyos. Ese mismo año huyó a Roma y al poco tiempo se alistó en la Armada de la Santa Liga que le llevaría a combatir en Lepanto (1571).

En 1575 ocurriría otro de los sucesos más importantes en la vida del escritor: el barco en el que volvía a España fue secuestrado por piratas y fue llevado a Argel. Tras ser liberado en 1580, Cervantes permanecería en España e intentaría hacerse un lugar y un nombre a través de las letras.

La popularidad que habían adquirido el teatro y los corrales de comedias, Cervantes volcó sus esfuerzos a este tipo de obras entre las que se pueden destacar Numancia o El trato de Argel. El propio Cervantes declaró haber escrito entre veinte y treinta comedias de las que no hay rastro. Su carrera vivió un hito significativo con la publicación de la Primera parte de la Galatea.

En 1605 apareció publicada en Madrid la primera parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, un relato de aventuras en el que Cervantes parodiaba el género de las novelas de caballería al trasladar las hazañas que le pasarían habitualmente a personajes como Amadís de Gaula a la mente de un caduco hidalgo castellano que ha perdido el juicio.

Aunque el éxito del libro fue casi inmediato, la repercusión en la calidad de vida del escritor no se hizo notar demasiado.

Tras numerosas penurias económicas, Miguel de Cervantes falleció el 22 de abril de 1616 pero su nombre se hizo eterno.


 

 

lunes, 28 de septiembre de 2020

La mal llamada Gripe Española

 

Tal día como hoy, 28 de septiembre de 1918, en la peor epidemia mundial de gripe en la historia -llamada gripe española porque el primer brote importante que causó múltiples muertes fue en España-, se estima que 30 millones de personas murieron en todo el mundo.

Durante los últimos meses de la Primera Guerra Mundial, una virulenta cepa del virus de la gripe se extendió rápidamente por todo el planeta infectando a un tercio de la población mundial y causando la muerte de decenas de millones de personas.

La pandemia de 1918 y 1919, también conocida como la gripe española, se extendió a gran velocidad por todo el mundo y en sólo 18 meses infectó a un tercio de la población mundial. La férrea censura de los países implicados en la Gran Guerra escondió su gravedad, pero los estudios actuales elevan el número de muertes de 20 hasta 50 o incluso 100 millones. Si el más elevado de esos cálculos es correcto, entonces la pandemia habría matado a más personas que las dos guerras mundiales juntas.

Ningún rincón del planeta se mantuvo a salvo del virus. En verano de 1997, el científico Johan Hultin viajó hasta Brevig Mission, una localidad de Alaska de unos 200 habitantes, en busca de cadáveres enterrados. Con el permiso de las autoridades locales, exhumó del suelo congelado el cuerpo de una mujer en perfecto estado de conservación, extrajo una muestra de su pulmón y volvió a sepultarlo.

Pretendía secuenciar el genoma del virus que 80 años antes había matado a esa mujer junto al 90 por ciento de la población local. Brevig Mission fue un escenario más de una de las peores tragedias que ha vivido la humanidad, pero la férrea censura de los países implicados en la primera guerra mundial escondió su gravedad.

La gripe la causan varios virus muy parecidos entre sí, pero sólo una cepa (el tipo A) está relacionada con las epidemias mortales. A pesar de conocerse como gripe española, los primeros casos se registraron en Estados Unidos durante el último año de la Primera Guerra Mundial.

En marzo de 1918, el país llevaba once meses en guerra contra Alemania y las potencias centrales, y su exiguo ejército se había convertido en un enorme contingente que acabaría sumando más de dos millones de efectivos enviados a Europa. Los primeros casos se dieron en uno de los muchos centros de instrucción que se pusieron en marcha en un país que se movilizaba para la guerra.

La férrea censura de los países implicados en la primera guerra mundial escondió la gravedad de la epidemia. El 4 de marzo, un soldado se presentó en la enfermería de Fort Riley, en el estado de Kansas, aquejado de fiebre. En cuestión de horas, cientos de reclutas cayeron enfermos con síntomas similares, y a lo largo de las semanas siguientes enfermarían muchos más.

En abril, el contingente estadounidense desembarcó en Europa portando el virus consigo. Acababa de llegar la primera oleada de la epidemia. La cepa mataba a sus víctimas con una rapidez sin precedentes. En Estados Unidos abundaban las informaciones sobre gente que se levantaba de la cama enferma y moría de camino al trabajo.

Los síntomas eran espantosos: los pacientes desarrollaban fiebre e insuficiencia respiratoria; la falta de oxígeno causaba un tono azulado en el rostro; las hemorragias encharcaban de sangre los pulmones y provocaban vómitos y sangrado nasal, de modo que los enfermos se ahogaban con sus propios fluidos. Como tantas otras, la cepa afectó a los más jóvenes y a los más viejos, pero también a adultos sanos de entre 20 y 40 años.


 

domingo, 27 de septiembre de 2020

El informe de la comisión Warren

 

Tal día como hoy, 27 de septiembre de 1964, la comisión Warren publicó su informe con sus conclusiones oficiales sobre el asesinato del presidente John F. Kennedy. “Lee Harvey Oswald, hostil a su mundo y hambriento de fama, asesinó al presidente John F. Kennedy y se lanzó a la infamia sin la ayuda de ninguna conspiración” rezaba el informe.

El 27 de septiembre de 1964 una comisión presidencial de Estados Unidos publica las conclusiones sobre la muerte del ex presidente John F. Kennedy, asesinado un año antes.

“Lee Harvey Oswald -y Lee Harvey Oswald solo- asesinó a John F. Kennedy”. Así decía el veredicto, largamente esperado y hecho público por la comisión presidida por Earl Warren, presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos.

Así concluyó su histórico trabajo, después de casi 10 meses de investigaciones de 552 personas, desde oscuros testigos hasta la viuda Jacqueline Kennedy y el presidente Lyndon B. Johnson.

De este modo el gobierno de los Estados Unidos trató de dar respuesta a rumores y teorías sobre conspiraciones ampliamente difundidas, sobre todo en el extranjero, después de la muerte de Kennedy. En cada caso, la comisión declara que no encontró pruebas fidedignas que respaldaran la sospecha de un complot.

El informe, de 296 mil palabras, expresaba que no hay evidencia de que Oswald fuera un agente o “empleado, persuadido y estimulado por ningún gobierno extranjero” para matar a Kennedy. En relación con un posible interés ruso, la comisión oyó este notable testimonio del secretario de estado, Dean Rusk:

“No he visto ni oído atisbo de evidencia alguna que indique que la Unión Soviética tuviera ningún deseo de eliminar al presidente Kennedy, ni participación alguna en el suceso… Creo que aunque hay graves diferencias entre el mundo comunista y el mundo libre… que, aunque desde sus puntos de vista, son necesarias algunas formas de relaciones internacionales… que los grandes estados, especialmente las potencias nucleares, han de estar en posición de tratar unas con otras…”

“El asesinato de John Fitzgerald Kennedy el 22 de noviembre de 1963 fue un acto de violencia cruel y espantoso, dirigido contra un hombre, una familia, una nación, y contra la humanidad. Un dirigente joven, vigoroso, cuyos años de vida pública y privada estaban por venir fue victima del cuarto asesinato de un presidente en la historia de un país fiel a los conceptos de discusión razonada y cambios políticos pacíficos.

Esta comisión fue creada el 29 de noviembre de 1963 en reconocimiento al derecho de la gente de todas partes a un conocimiento pleno y veraz concerniente a esos acontecimientos…” rezaba el sumario de la comisión. Seguidamente detallaba los hechos del fatídico 22 de noviembre de 1963 fecha en la que fue asesinado Kennedy y de los días posteriores incluida la fortuita muerte de Lee Harvey Oswald.

La comisión Warren tampoco encontró relación entre alguna conspiración en la muerte de Lee Harvey Oswald ni con Jack Ruby, asesino de Oswald. Lee Harvey Oswald fue acusado por la comisión Warren de haber asesinado en solitario al presidente Kennedy.

Las conclusiones de la investigación causaron diversas reacciones alrededor del mundo, algunas de escepticismo, rechazo entre otras. Con el paso del tiempo las teorías de conspiración tomaron fuerza y otras surgieron utilizando tecnología moderna. Sin embargo la muerte de JFK es aún motivo de misterio. 


 

sábado, 26 de septiembre de 2020

El primer debate televisado de la historia

 

Tal día como hoy 26 de septiembre de 1060 tiene lugar en Estados Unidos, el primer debate televisado de la historia, entre Kennedy y Nixon que reunió a 60 millones de personas ante el televisor y fue clave para la victoria del demócrata.

El 26 de septiembre de 1960 era la primera vez en la historia de Estados Unidos que se mostraba en televisión un debate entre los principales candidatos presidenciales de los partidos. En él participaron Richard Nixon y John Fitzgerald Kennedy, candidato republicano y demócrata respectivamente, durante la campaña electoral por convertirse en el 35º presidente de los Estados Unidos. Se celebró en los estudios de la CBS en Chicago y la novedad hizo que 60 millones de personas vieran el debate pegadas a las pantallas de los televisores.

Durante el debate, el senador Kennedy afirma: "No creo en un gran gobierno, pero creo en una acción gubernamental eficaz". Cada candidato hizo una declaración de apertura de ocho minutos y una declaración de cierre de tres minutos. Howard K. Smith fue el moderador del mismo.El tema del debate fue la política interna, y también se plantearon temas sobre educación, entre otras cosas.

Ninguno de los dos candidatos demostró una gran agresividad, sino que se limitaron a señalar sus discrepancias en un tono cordial y amistoso en el que tampoco mostraron interés por profundizar en temas delicados. Mientras que quienes escucharon el debate por la radio dijeron, en encuestas posteriores, que la actuación de Richard Nixon había sido mejor, aquellos que lo siguieron por televisión dieron una victoria aplastante a Kennedy.

Esta diferencia se debe a que el candidato demócrata se mostró seguro de sí mismo en todo momento, sonrió y supo manejar su lenguaje corporal y conquistó a la cámara al lucir un elegante traje negro y una piel bronceada y maquillada. Nixon, por su parte, era la viva imagen de la incomodidad y estaba sin maquillar.

Kennedy emergió como el aparente ganador de este primero de cuatro debates televisados, en parte debido a su mayor telegenia ante la cámara que Nixon, quien, a diferencia de Kennedy, parecía nervioso y, además, se negó a usar maquillaje. A Nixon le fue mejor en el segundo y tercer debate, y el 21 de octubre los candidatos se reunieron para discutir asuntos exteriores en su cuarto y último debate.

Kennedy ganaría las elecciones menos de tres semanas después, el 8 de noviembre, con el 49,7 por ciento del voto popular en una de las elecciones presidenciales más reñidas en la historia de Estados Unidos, superando por una fracción, ya que su oponente obtuvo el 49,6 por ciento de los votos, y sería nombrado presidente en noviembre de ese mismo año, pero la verdadera importancia de este acontecimiento reside en la inclusión del medio televisivo en la política y la influencia que este tuvo en su progresiva espectacularización.

"Sabíamos que el primer debate televisado era importante, pero no teníamos idea de lo importante que iba a resultar", dijo Ted Sorensen, el redactor jefe de los discursos de JFK a la revista Time. . “La historia que me gusta contar es de cuando me delegaron para ir a despertarlo”, continuó Sorensen. "Abrí la puerta, me asomé y allí estaba, con las luces encendidas, profundamente dormido, cubierto de tarjetas".

Los debates presidenciales televisados tuvieron una pequeña pausa y se retomaron en 1976. Desde entonces, se han realizado en todas las campañas presidenciales de este país y en otros muchos del resto del mundo.


 


viernes, 25 de septiembre de 2020

Muere el rey vikingo, Harald III, "el Despiadado"

Tal dia como hoy 25 de septiembre de 1066 el último gran rey vikingo de Noruega fallece tras recibir un flechazo.

Harald Sigurdsson fue rey de Noruega - conocido como Harald III - de 1046 a 1066. Además, reclamó sin éxito el trono danés hasta 1064 y el trono inglés en 1066. Muchos lo consideran el más destacado e influyente de los primeros reyes noruegos de la era vikinga. Antes de convertirse en rey, Harald había pasado alrededor de quince años en el exilio como mercenario y comandante militar en la Rus de Kiev y de la Guardia Varangian en el Imperio Bizantino.

En 1034, él y sus hombres se trasladaron a Constantinopla, la capital del Imperio bizantino, y se unieron a la Guardia Varangian -guardaespaldas del emperador bizantino-. Estuvo involucrado en las campañas militares contra los piratas árabes en el Mediterráneo y Asia Menor y, según las sagas, se había convertido en líder de todos los varegos.

En 1035, él y el ejército bizantino habían expulsado a los árabes de Asia Menor y participó en las campañas militares que llegaron hasta el río Éufrates.

Pasada esta etapa, se unió a los bizantinos en su esfuerzo por arrebatar la isla de Sicilia a los sarracenos, y después del éxito de esa campaña, regresó a Constantinopla. Como recompensa, fue nombrado por el emperador bizantino Miguel IV 'el Paflagonio' como funcionario de la corte imperial por su exitoso papel en la campaña de Sicilia.

Sus campañas militares continuarían. Sería llamado a luchar contra los búlgaros y nuevamente sirvió con distinción.

Cuando Harald regresó a Noruega en 1045, acordó compartir el trono noruego con el rey vigente, su sobrino Magnus I Olafsson. Aunque este binomio no duraría demasiado. Harald se convirtió en el único gobernante en 1047, cuando Magnus murió en una expedición militar que los dos gobernantes habían lanzado contra Dinamarca.

Pasó los siguientes 15 años intentando arrebatarle el trono danés a Sweyn II. Después de la derrota de este en la batalla de Niz en1062, los dos gobernantes se reconocieron como soberanos en sus respectivos países.

El rey vikingo expandió las posesiones coloniales de Noruega en las islas Orkney, Shetland y Hebrides y en 1066 intentó conquistar Inglaterra, aliándose con el conde rebelde Tostig contra el nuevo rey inglés, Harold II. Después de obtener las victorias iniciales, las fuerzas de Harald fueron derrotadas por el rey inglés en septiembre de 1066 en Stamford Bridge.

Harald tenía marcado el objetivo de conquistar Inglaterra uniéndose a Tostig, conde de Northumbria, para combatir contra el hermano de éste, Harold II de Inglaterra, y repartirse el país, pero en este enfrentamiento Harald fue herido de muerte con una flecha y murió durante la Batalla del Puente de Stamdford en Reino Unido. Esto supuso el principio del fin de la era vikinga

Harald III, que se hacía llamar a sí mismo Harald III, el Despiadado, falleció a los 51 años de edad.


 

jueves, 24 de septiembre de 2020

El sangriento sitio de Viena: la victoria que salvó a Occidente

Tal día como hoy 24 de septiembre de 1529 el sultán Solimán II el Magnífico fracasa en su intento de apoderarse de la ciudad de Viena por la fuerza de las armas, aunque consigue imponer sus condiciones de paz. Hasta aquí llegará el límite de expansión del imperio turco.

El Sitio de Viena, de 1529, marcó el apogeo de la invasión otomana de Europa central por las tropas turcas mandadas por el sultán Solimán el Magnífico.

El sultán Solimán el Magnífico accedió al trono en 1520, y pidió al rey Luis II de Hungría que le rindiera tributo. El joven rey húngaro hizo matar a los embajadores como respuesta y solicitó apoyo al emperador Carlos V, pero este tenía comprometidas sus tropas en Italia en respuesta a las agresiones de Francisco I de Francia, quien había prometido en carta escrita al sultán turco estando preso en Madrid, que abriría un segundo frente en el oeste de Europa para que los otomanos avanzaran por el este.

El archiduque Fernando de Austria, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre Fernando I , hermano menor de Carlos V, reclamó el trono y fue elegido rey de Hungría después de la muerte de su cuñado Luis II el 28 de agosto de 1526, lo que provoca una invasión turca en el otoño de 1529.

El 27 de septiembre de ese año las tropas otomanas iniciaron el asedio de Viena, capital del archiducado de Austria. Se desconoce con precisión el número de efectivos, y las estimaciones van desde 90 000 hasta 200 000 hombres. Entre ellos estaban los jenízaros, el cuerpo de elite de las tropas otomanas.

Los defensores austriacos de la ciudad - entre 17 000 y 24 000- recibieron poca ayuda exterior, aunque a la postre fue relevante. Esta se componía de tropas venidas de distintos lugares de Europa, pero tenía su núcleo fuerte en 1500 lansquenetes alemanes dirigidos por el conde Nicolás de Salm, veterano de la batalla de Pavía, y 700 arcabuceros españoles enviados por la reina viuda María de Hungría, hermana de Fernando. Estos últimos destacaron en la defensa de la zona norte, impidiendo al enemigo establecerse en las vegas del Danubio junto a la ciudad.

Por parte otomana, a pesar de su superioridad numérica, el ejército estaba mal equipado para un asedio y su tarea fue obstaculizada por la nieve y las inundaciones. Nicolás de Salm ordenó almacenar en la ciudad todas las provisiones disponibles, quemar todas las edificaciones exteriores a la antigua y desgastada muralla de la ciudad, reforzar ésta, levantar empalizadas en los límites con el Danubio y la salida de la ciudad de los habitantes que no pudieran contribuir a su defensa.

Las constantes lluvias impidieron que los musulmanes utilizaran con efectividad las armas de fuego, que habían contribuido a las tomas de Constantinopla,. Los jenízaros intentaron sin éxito asaltar las brechas de la muralla, pero las alabardas de los lansquenetes alemanes y los arcabuceros españoles les cerraron el paso.

Por primera vez desde su formación como cuerpo militar, los jenízaros se quejaron de perder sus vidas sin nada a cambio, y obtuvieron la promesa de donativos para seguir combatiendo. La falta de provisiones, las bajas -entre 15 000 y 20 000 soldados- y la impotencia hicieron mella en las tropas otomanas.

Solimán se retiró a mediados de octubre a Constantinopla. Nicolás de Salm, que tenía 70 años en el momento del asalto turco, murió en 1530 a consecuencia de las heridas recibidas. Su sarcófago renacentista puede verse en la iglesia Votiva de Viena.

El sultán quiso intentar de nuevo la conquista de la ciudad en 1532, pero encontró a los defensores apoyados por un gran ejército bajo el mando del hermano de Fernando, el emperador Carlos V, y no pudo acercarse a ella.





 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

La efímera República Social Italiana

 

Tal día como hoy 23 de septiembre de 1943 en Saló -provincia de Brescia, en Lombardía-, Benito Mussolini forma el primer Gobierno de la República Social Italiana.

La decisión de Mussolini de participar en la tSegunda Guerra Mundial junto al Tercer Reich no había reportado a Italia más que sinsabores y derrotas. A mediados de 1943 el “Impero” ya había desaparecido, y la enseña británica había sustituido a la bandera real en Addis Abeba y Trípoli. Tras la caída de Túnez, Italia se hallaba ya en el radio de acción de los aviones aliados, que actuaban con casi total impunidad.

El régimen padecía una profunda crisis de credibilidad. A pesar de su retórica, y de las recurrentes concentraciones de afirmación patriótica, una gran parte de la población había perdido la fe en la victoria, y maldecía la guerra en si­lencio. La inestabilidad se acentuó en julio, cuando los aliados desembarcaron en Sicilia sin encontrar una excesiva resistencia.

A petición de importantes personalidades del régimen, Mussolini había accedido a que se reuniera el Gran Consejo Fascista para evaluar la situación política y militar y buscar soluciones a la creciente desazón. Allí, diversos jerarcas del fascismo votaron la destitución del dictador y el retorno al sistema anterior, en que el monarca adquiría un papel determinante.

Esa misma tarde, el Duce tenía una cita con el monarca en Villa Ada. No sospechaba nada. O al menos eso parecía. La villa estaba rodeada de carabinieri, pero Mussolini aparecía completamente despreocupado. El rey lo recibió vestido con el uniforme de mariscal, y a continuación tuvo lugar una conversación privada.

Víctor Manuel III comunicó a Mussolini de que Badoglio, quien con­taba con la confianza del Ejército y de la policía, era la persona idónea para sustituirle. A los veinte minutos, la conversa­ción podía darse por concluida. Mussolini no había aún comenzado a dirigirse a su automóvil cuando se le acercó un capitán de los carabinieri, que, con la excusa de que tenía órde­nes de protegerlo, lo introdujo, por la puerta trasera de una ambulancia, acompañado por va­rios guardias armados. Ni por un momento el político advirtió que estaba siendo arrestado.

Fue entonces cuando comenzó el rocambolesco deambular del dictador que terminó en el Gran Sasso, con órdnes para sus guardianes de acabar con su vida si los alemanes intentaban liberarlo.

Ante esta situación, el Führer puso en marcha tres planes ya elaborados. Los alemanes preveían la inmediata ocupación de la península italiana, la liberación del Duce y la reimplantación del régimen fascista con los elementos aún fieles.

El continuo cambio de ubicación y el férreo secretismo de sus guardianes hicieron que el paradero de Mussolini se convirtiera en un insondable misterio para casi todos, incluso para los alemanes. Por fin, los hombres del capitán de las SS Otto Skorzeny, encargado por Hitler de su búsqueda y seguri­dad, lo localizarían en el Gran Sasso. En septiembre tuvo lugar la arriesgadísima operación de liberación de Mussolini ejecutada por paracaidistas alemanes.

Pocos dias despues, Mussolini denunciaba, a través de las ondas de Radio Múnich, al rey desleal y anunciaba el estable­cimiento de un nuevo estado, republicano, nacional, social y fascista, que continuaría la gue­rra y juzgaría a los “traidores de julio”. Había nacido la Repú­blica Social Italiana.

Pero los secto­res más radicales del fascismo, pronto se hicieron con el control, saldando cuentas con quienes les habían traicionado. A partir de entonces, Mussolini, supeditado a la política alemana, se instalaba en Gargnano, cerca de Salò, de donde la República tomaría su nombre popular.

Pero, poco a poco, al compás de las de­rrotas alemanas, el territorio de la República Social iría menguando. A mediados de abril de 1945, con los soviéticos a las puertas de Berlín y la mayor par­te de Italia en manos de los aliados, la guerra en Europa consumía sus últimos y dramáticos días.

A los miembros del Gran Consejo Fascista que habían votado a favor de la destitución se les consideró traidores. Algunos, como Galeazzo Ciano, fueron condenados a muerte y ejecutados. Mussolini fue fusilado junto con su amante y otros fascistas, y sus cuerpos colgados en una plaza de Milán.





martes, 22 de septiembre de 2020

La guerra Irano - Iraki de 1980

 

Tal día como hoy, 22 de septiembre de 1980, después de una serie de disputas fronterizas entre Irán e Irak, el presidente iraquí, Saddam Hussein, lanza una invasión de la provincia petrolera de Khuzestan, productora de petróleo de Irán.

El imperio del sah había caído fruto de una revolución encabezada por el carismático ayatolá Jomeini , que se adueñó del poder. Aparentemente, el nuevo régimen no podía controlar el descontento en las calles -las huelgas y reivindicaciones de los trabajadores eran frecuentes-, y cada vez más voces en el ejército lamentaban la pérdida de protagonismo de las Fuerzas Armadas.

Luego vino la crisis de los rehenes de la embajada de Estados Unidos en Teherán, y la tensión internacional aumentó hasta un nivel alarmante. En ese contexto, Sadam Husein, el dictador del vecino Irak, vio su oportunidad de aprovecharse de la debilidad del sistema de su eterno rival.

Irak e Irán mantenían una vieja disputa por la soberanía de unas pequeñas islas en el golfo Pérsico y de una franja de 200 km2 en el sudoeste iraní. En 1971, el contencioso se había agravado al ocupar el ejército del sah, muy superior al de Sadam, dos de aquellas islas. Cuatro años después, los dos gobiernos firmaron un acuerdo que ponía fin al conflicto Irak no estaba conforme con lo rubricado, pero no había tenido margen de maniobra, dada la presión ejercida por los muchos apoyos internacionales con que contaba el sah.

Sadam Husein esperaba el momento de resarcirse de la afrenta. Este llegó el 22 de septiembre de 1980, en plena convulsión de la revolución iraní y con las fuerzas armadas del país desconcertadas ante el relevo de muchos de sus mandos y el cese de los suministros de armas y repuestos norteamericanos.

Aprovechando el argumento de un inicidente en el estrecho de Shatt al-Arab, al que nadie, excepto Bagdad, concedía importancia, seis divisiones iraquíes, precedidas de un intenso ataque aéreo, invadieron Irán por su frontera sur y lograron importantes avances en el interior de su territorio. La respuesta iraní no se hizo esperar.

Lejos de reflejar sus disensiones y problemas, los militares respondieron con indudable patriotismo y consiguieron hacer retroceder a los iraquíes en pocas semanas. Los combates se mantuvieron con altibajos a lo largo de ocho años sin que se vislumbrase un resultado determinante.

Las grandes potencias y los países próximos se declararon neutrales, aunque algunos, como Francia, Arabia Saudí y Estados Unidos, ayudaron en secreto a Irak con material. Más tarde se supo que la administración Reagan también había facilitado suministros a las fuerzas armadas de Jomeini, a cambio de ayuda para liberar rehenes en Líbano.

El final de la contienda, que acabaría en tablas, llegó después de arduas negociaciones en Ginebra propiciadas por la ONU. El acuerdo de cese de las hostilidades se aceptó el 20 de julio de 1988. Habían pasado ocho años. El conflicto entre Irán e Irak fue una larga guerra de desgaste para los dos países.

Se saldó con el triste y dramático resultado de 200.000 muertos en cada bando, entre ellos muchos civiles, y unas pérdidas económicas incalculables.


 


lunes, 21 de septiembre de 2020

El Hobbit, la novela de JRR Tolkien

 

Tal día como hoy, 21 de septiembre de 1937, se publica «El Hobbit», de JRR Tolkien. La novela sigue los pasos de Bilbo Baggins, que luego aparecería también en la saga secuela «El Señor de los Anillos», del mismo autor.

El hobbit es uno de los libros más vendidos de la historia y todo ese universo nació de un examen en blanco. La inspiración es caprichosa, aparece cuando menos se la espera. "Que las musas te pillen trabajando", piensan algunos artistas.

Pero en el caso del escritor J. R. R. Tolkien las musas, más bien, le interrumpieron una tediosa y soporífera jornada laboral. El profesor de Oxford, según confesó en una entrevista en 1968 en la BBC, corregía exámenes un día de verano de 1928 cuando se le presentó la idea de estos personajes que han cautivado a generaciones de lectores en todo el mundo.

"Aún estoy viendo la esquina de mi casa en el número 20 Northmoor Road. Tenía un montón de exámenes delante de mí y poner nota en verano es una tarea inmensa, muy laboriosa y, por desgracia, aburrida. Recuerdo que cogí un examen y estuve a punto de darle un punto de más, o cinco, porque una de las páginas estaba en blanco. ¡Glorioso! ¡Nada qué leer! Y garabateé, no sé por qué: 'En un agujero en el suelo vivía un hobbit'", narró Tolkien.

De esa frase sin sentido partió un universo infinito, el de los hobbits, pequeños hombres que habitaban en La Comarca junto al mago Gandalf y un grupo de enanos. En el escritorio donde el profesor de Lengua y Literatura inglesa evaluaba los conocimiento de sus alumnos, en una habitación de una casa en el número 20 de Northmoor Road, J.R.R. Tolkien escribió El hobbit. Es "el mejor cuento para niños escrito en los últimos 50 años", dijo el poeta inglés W. H. Auden.

No solo conquistó a los niños, sino a millones de adultos. A esa primigenia idea le añadió trazas de leyendas nórdicas, cuentos tradicionales, poemas épicos y sus conocimientos sobre lenguas arcaicas.

Pero la Tierra Media no salió únicamente de su imaginación. El escritor se miró en el espejo para dotar a estos seres de personalidad. "Yo soy de hecho un hobbit, en todo salvo en la estatura", confesó el autor, según recoge el documental de Simon Backès Tolkien, las palabras, los mundos "Me gustan los jardines, los árboles y las tierras cultivadas sin recurrir a las máquinas. Fumo en pipa, me gusta la buena comida sencilla, sin refrigerar, pero detesto la cocina francesa. Me encantan las setas que se recogen en el campo. Me acuesto tarde y me levanto tarde. No viajo mucho", añadió.

A principio de los años 30, el libro, que Tolkien leía por capítulos a sus hijos cada noche, se completó. Cayó en las manos de una de sus antiguas alumnas, que trabajaba en la editorial Allen & Unwin.

Se publicó por primera vez en Reino Unido el 21 de septiembre de 1937, El éxito fue inmediato y miles de lectores escribieron a la editorial reclamando más aventuras de los hobbits. Tolkien les ofreció El Señor de los Anillos y El Silmarillion.

En la actualidad ha finalizado la producción cinematográfica de una trilogía basada en El Señor de los Anillos producida por el director Peter Jackson.​ En diciembre de 2012 se estrenó la primera parte, Un viaje inesperado, en 2013 se estrenó La desolación de Smaug, mientras que el estreno de la última película, La batalla de los Cinco Ejércitos, se realizó en diciembre de 2014.  También se han creado varios videojuegos basados en la novela. 


 


 

domingo, 20 de septiembre de 2020

El sitio de Jerusalén por Saladino

 

Tal día como hoy, un 20 de Septiembre del año 1187, comenzó el llamado Sitio de Jerusalén. El principal instigador de la contienda fue uno de los grandes gobernantes del mundo islámico: Saladino. Este colapso por completo el Reino de Jerusalén, el mismo que días después caería bajo su dominio.

El sitio de Jerusalén se llevó a cabo del 20 de septiembre al 2 de octubre de 1187. Su resultado fue la conquista de Jerusalén por Saladino y el colapso casi total del Reino de Jerusalén. La toma de Jerusalén por los musulmanes sirvió de motivo para el inicio de la Tercera Cruzada.

Tras casi un siglo de control y de ocupación por los cruzados de Jerusalén, los musulmanes se tomarían la revancha en lo que se refiere a recuperar la ciudad Sagrada. Si la toma de Jerusalén en la Primera Cruzada había sido llevada a cabo por un hombre extraordinario como lo era Godofredo, la recuperación por parte de los seguidores de Alá tenía que estar en manos de otro hombre magnífico. Este hombre era Saladino.

La vida de Saladino es propia de un héroe de leyenda que comienza siendo el hijo de un mercenario para acabar reuniendo un imperio bajo su poder conformado por Iraq, Egipto, Arabia y Siria. Curiosamente, la imagen de Saladino mereció una visión muy positiva por parte de la cristiandad tras la Tercera Cruzada, calificándolo como un hombre caballeroso, honorable, justo y valiente.

En el 1174, tras morir el gobernador de Siria, Nur al-Din, Saladino, que había sido su subordinado, ocupó su lugar, cuando también era ya el sultán de Egipto. Tras solucionar estas disputas internas, decidió concentrar todas sus fuerzas en pelear contra los cristianos cruzados, pero esto no sería efectivo hasta 1187.

Fue en este año cuando Saladino se dispuso a luchar contra los ejércitos francos para cumplir así su propósito de yihad y en el mes de abril comenzó a actuar lanzando sus ataques. Sin embargo, el verdadero choque entre sus huestes y los ejércitos cristianos se produjo cerca del mar de Galilea a comienzos de julio de ese año. La batalla ha pasado a la historia como “La Batalla de Hattin”.

La victoria de Saladino fue aplastante, aunque el final de la batalla no llegó hasta un enfrentamiento directo entre la guardia del sultán y las tropas de las que disponía el líder cristiano, Guido, rey de Jerusalén, que perecieron en esta carga, pero no su jefe, que fue hecho prisionero por el propio Saladino, lo mismo que muchos nobles cristianos.

A partir de ese momento, ya apenas quedaban fuerzas cristianas para presentar batalla a Saladino, que no fueran las que había en las plazas defensivas entre su posición y Jerusalén. Sin embargo, el líder de la yihad no se lanzó rápidamente hacia la Ciudad Sagrada sino que avanzó lenta e inexorablemente hacia ella sin que nadie lograra detenerlo a su paso.

Tras Hattin, Saladino dedicó aquel verano a ir conquistando ciudades y fortalezas cristinas como Tiberiades o Acre, aunque no logró ocupar Tiro. Después de eso, sitió Jerusalén, donde permitió que la esposa del rey Guido, la reina María, se marchara de la ciudad. Sin embargo, los sitiados que quedaron defendieron Jerusalén de forma enconada, pero finalmente abrieron las puertas a Saladino tras negociar.

Al contrario de lo que había sucedido cuando los cruzados conquistaron Jerusalén casi un siglo antes, Saladino prefirió ser misericordioso y permitió que los cristianos abandonaran la ciudad y el sultán entró en ella el día 2 de octubre, recuperándola para el islam y restituyendo su fe en ella.

Lo sucedido en Jerusalén y en Hattin, llegó a Occidente y el Papa Gregorio VIII promulgó una bula y llamó de nuevo a los caballeros cristianos para que emprendieran una nueva cruzada y se dirigieran a Jerusalén para reconquistar ese lugar sagrado.

A Tierra Santa partió un nuevo contingente de tropas al mando del emperador Barbarroja, pero el que finalmente se enfrentaría a Saladino sería otro hombre extraordinario: Ricardo “Corazón de León”.


 


 

sábado, 19 de septiembre de 2020

Cuando Charles Chaplin, fue considerado antiamericano

 

Tal día como hoy 19 de septiembre de 1952 en Estados Unidos ―en pleno macartismo―, el Gobierno prohíbe al actor británico Charles Chaplin entrar en el país después de su viaje en barco a Inglaterra.

En 1947, el macartista Comité de Actividades Antiamericanas comenzó a presionar a la fiscalía para que se deportara al actor británico Charles Chaplin, "cuya vida en Hollywood contribuye a destruir la fibra moral de América", se dijo.

A pesar de que fue llamado a testificar en varias ocasiones, él nunca se presentó y fue acusado por una asociación reaccionaria por escribirle una carta al pintor Pablo Picasso, en referencia al caso Eisler, acusado de ser "el Karl Marx de la música" y el agente jefe soviético en Hollywood.

Un senador norteamericano dijo que "el comportamiento de Chaplin se aproximaba peligrosamente a la traición".

En septiembre de 1952, el Fiscal General de Estados Unidos dio instrucciones para retener al actor y a parte de su familia cuando viajaban en el RMS Queen Elizabeth para asistir al estreno de Candilejas en Europa y de esa forma, debatir si debía ser expulsado o no.

Lo denunciaron de "pertenecer al Partido Comunista, así como de graves delitos contra la moralidad y de formular declaraciones que demuestran una actitud hostil y de menosprecio hacia el país gracias a cuya hospitalidad se ha enriquecido".

El 19 de septiembre de 1952 -en pleno macartismo-, el Gobierno norteamecano prohíbe a Chaplin entrar en el país después de su viaje en barco a Inglaterra.

Finalmente, Chaplin adquirió una mansión en Corsier-sur-Vevey, en Suiza, donde residió desde 1953 hasta su muerte. Su esposa, Oona, viajó a Estados Unidos para rematar los bienes de su esposo y, con motivo de su 64.º cumpleaños,

Chaplin se trasladó a Ginebra y le hizo entrega al cónsul estadounidense de su permiso de retorno a Estados Unidos, con lo cual demostró su intención de no querer volver a ese país, aunque después regresó para recibir un premio por su trayectoria en 1972.


 

viernes, 18 de septiembre de 2020

Rocío Jurado,”la más grande”

 

Tal día como hoy 18 de Septiembre, de 1946, nace en Chipiona -Cádiz- Rocío Jurado, cantante conocida como la «más grande» que vendió a lo largo de su carrera 30 millones de discos y recibió 150 discos de oro y 63 discos de platino. En el año ​2000 obtuvo el premio La Voz del Milenio a la Mejor voz femenina del siglo XX, premio otorgado en Nueva York, Estados Unidos.

María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado es el nombre completo de una artista de música española que es una leyenda en España y América. Genial en todos los géneros era conocida por «la más grande»: única en copla andaluza y flamenco, brillante en el pop español, el bolero y la balada.

Nacida en el seno de una familia humilde de Chipiona -Cádiz-, su padre, Fernando Mohedano, era zapatero y cantaor de flamenco en sus ratos libres. Falleció a los 36 años, cuando ella estaba a punto de cumplir 12 años. Su madre, Rocío Jurado, ama de casa y cantante aficionada de copla, murió a los 52 años de cáncer de páncreas.

Cantó por primera vez en público a los 8 años: Misas, festivales escolares… Cuando murió su padre trabajó para ayudar en casa: zapatera, vendimiando y presentándose a todos los concursos de canto, que ganaba por lo que la conocían como “la niña de los premios”.

En 1958, en el teatro Álvarez Quintero de Sevilla ganó 200 pesetas , una botella de gaseosa y un par de medias. Con su madre llegó a Madrid antes de ser mayor de edad. Su irresistible ascenso al estrellato empezó al conocer a Pastora Imperio, que la contrató para “El duende”, su tablao. A partir de ahí, de éxito en éxito por su enorme calidad artística y una voz única, toda tesón y trabajo Rocío se convirtió en una de nuestras grandes cantantes de todos los tiempos.

En los años sesenta y primeros setenta probó suerte como actriz en televisión en la serie “Curro Jiménez” y en cine con películas como” Los guerrilleros”, “La querida” o “La Lola se va a los puertos”.

En agosto de 2004 se tuvo que operar en el Hospital Montepríncipe de Madrid y el 17 de septiembre de 2004 anunció en rueda de prensa que padecía un cáncer de páncreas. Reapareció en diciembre de 2005, tras un año retirada en el especial “Rocío…siempre” de TVE en un estado de forma espectacular. Hizo duetos con los grandes de la música en español: Raphael, Mónica Naranjo, Paulina Rubio, Chayanne, Bisbal , Malú…

Ingresaba en Houston en el Anderson Hospital en enero de 2006 para una pequeña cirugía, pero una reacción alérgica medicamentosa la llevó a la UCI dos veces, retrasando su vuelta hasta finales de marzo y nada más aterrizar le comunicaron la concesión de la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

El 21 de mayo de 1976 se casó con el campeón de boxeo Pedro Carrasco en el Santuario de la Virgen de Regla, de su Chipiona natal. El 29 de abril de 1977 tuvo una hija, Rocío. Se divorció de Pedro en 1989, y tras conseguir la nulidad matrimonial se casó con el torero José Ortega Cano en su finca La Yerbabuena, con más de dos mil invitados, en una ceremonia retransmitida en directo por todas las cadenas de televisión.

Sus últimos años de vida se llenaron de tristeza por el conflictivo divorcio de su hija biológica, Rocío Carrasco y Antonio David Flores, en el que ella, como matriarca del clan Jurado, se implicó totalmente.

El 1 de junio de 2006 falleció de madrugada a los 61 años de edad. Su capilla ardiente se instaló en el Centro Cultural de la Villa de la madrileña Plaza de Colón, de allí se trasladó a Chipiona antes de recibir sepultura en el cementerio de San José, donde tiene mausoleo.


 

jueves, 17 de septiembre de 2020

La absurda batalla de Karánsebes

 

Tal día como hoy, un 17 de Septiembre del año 1788, tuvo lugar una contienda histórica, conocida como la Batalla de Karánsebes. En ella, diferentes tropas del ejército austríaco lucharon contra si mismas, tras confundirse con el imperio otomano. El alcohol que los soldados consumieron antes del ataque multiplicó el caos, dando como resultado más de 10.000 pérdidas humanas. Una tragedia memorable considerada por muchos como el mejor ejemplo del llamado “fuego amigo”.

La batalla de Karánsebes ha pasado a la historia como la que probablemente sea la más absurda de todos los tiempos. Porque lo que ocurrió aquella noche fue una mezcla entre malísima suerte y los problemas consustanciales a la composición del ejército austriaco, formado por soldados que no hablaban alemán, el idioma de los oficiales.

Todo había empezado cuando una vanguardia de húsares, la caballería ligera húngara, cruzó el puente del Timis. Al otro lado no encontraron a esa cacareada horda de sangrientos turcos que, según señalaban los rumores, se les había ofrecido 10 ducados de oro por cada cabeza cortada. La moral del ejército no era la mejor: las arcas estaban vacías, la comida no llegaba, la malaria y la disentería había acabado con decenas de miles de hombres y la indecisión del emperador había hecho aflorar la inactividad. En otras palabras, los aguerridos soldados pasaban la mayor parte del día jugando a las cartas, peleándose unos con otros y bebiendo.

Así que a eso es a lo que se dedicaron los húsares, a beber el aguardiente comprado a un grupo de gitanos errantes. Cuando poco después llegó la infantería, se encontró con que los húngaros se habían hecho con todo el alijo y no pensaban compartirlo. Fue en mitad de esa agria discusión cuando alguien disparó al cielo para asustar a sus adversarios.

Fue como echar una cerilla a un bidón de aguardiente, pues en cuestión de segundos la caballería había desenfundado sus armas para comenzar a atacar a los soldados de infantería, mientras estos respondían con disparos.

Los gritos de “¡alto! ¡alto!” del oficial austriaco tampoco sirvieron de nada, sobre todo porque nadie le había enseñado la palabra a los soldados. A muchos de ellos les sonaba a algo parecido a “¡Alá, Alá!”, lo que provocó que siguiesen abriendo fuego a ese inexistente enemigo turco, que en realidad era sus compañeros de armas.

En pequeños grupos, los miembros del ejército se liquidaban unos a otros y, de paso, aprovechaban para saquear las casas y violar a las mujeres. Oficial o soldado raso, todos corrían similar suerte. Mientras tanto, el emperador José II, el hombre que quiso cambiar para siempre el curso de la historia, se despertaba anonadado por los ruidos de destrucción y muerte que se elevaban a su alrededor.

El futuro no sería muy brillante para el emperador, ya que fallecería apenas año y medio después. Sin embargo, y a pesar de los daños irreparables que sufrió el ejército, tanto físicos como morales al haber sufrido una de las carnicerías más absurdas de la historia, los austriacos recuperaron el Danubio de manos de los turcos.

Ello no borraría de las mentes de los supervivientes el escenario resultante, en el que abundaban cadáveres, miembros cercenados por los sables de los húsares, caballos muertos y bañados en ríos de sangre; un paisaje que, ahora sí, fue invadido por miles de turcos liderados por el visir que ganaron el dinero más fácil de su vida rebanando por decenas las cabezas de los caídos.

Y tras el caos, dos jornadas más tarde, el Ejército turco al mando del gran visir Halil se presentó en el lugar y lo halló regado con los cadáveres de unos 10.000 soldados austríacos. Y es que son anécdotas en parte hilarantes y siempre vergonzosas como esta de la Batalla de Karánsebes y su letal fuego amigo las que empujan a algunas personas a decir, exagerando mucho, que antes de buscar vida inteligente en otros planetas, deberíamos buscarla en el nuestro.

 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

La Noche de los Lápices

 

Tal día como hoy, un 16 de Septiembre del año 1976, un terrible suceso aconteció en la ciudad argentina de La Plata. En la conocida como la Noche de los Lápices, diez estudiantes de secundaria fueron secuestrados, torturados y asesinados por agentes de la última dictadura cívico-militar del país. Las víctimas únicamente reclamaron un descuento estudiantil para el billete de autobús.

Todos los años, con los primeros días de septiembre las calles de La Plata se inundan con el olor de sus emblemáticos tilos que empiezan a florecer. Pero para septiembre de 1976, a menos de seis meses de la instalación de la última dictadura argentina, el aroma de los tilos se mezclaba con los del miedo y la muerte.

La represión ilegal –comandada por el jefe de la Policía Bonaerense, coronel Ramón Camps, - estaba haciendo estragos en la ciudad y uno de sus focos eran los estudiantes universitarios y secundarios de la ciudad.

Desde finales de la década de los años 60, la Universidad Nacional de La Plata y sus colegios secundarios habían sido centros de intensa actividad política, con una gran participación de docentes y estudiantes en las agrupaciones de izquierda y de la tendencia revolucionaria del peronismo.

Para reprimirlos, desde las primeras horas posteriores al golpe del 24 de marzo, los grupos de las Fuerzas Armadas y de la Policía se habían adueñado de las calles y cada noche agregaban muchas nuevas cuentas al interminable rosario de secuestros y desapariciones de estudiantes, docentes, y trabajadores de la ciudad.

Para septiembre, el terror se había adueñado de la ciudad en general y del ambiente estudiantil en especial. No sólo en las Facultades, sino también en los secundarios, principalmente en los tres que dependían de la Universidad: el Colegio Nacional, el Liceo Víctor Mercante y la Escuela de Bellas Artes.

Entre el 9 y el 21 de septiembre, los grupos de las Fuerzas Armadas y de la Policía secuestraron a diez estudiantes de colegios secundarios de ciudad, militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y de la Juventud Guevarista, en un hecho que quedó escrito con sangre en la historia argentina reciente como "La noche de los lápices". Por la noche del 16, cuando perpetraron la mayoría de los secuestros.

De los diez secuestrados, siete continúan desaparecidos, mientras que tres de ellos fueron finalmente "blanqueados" por la dictadura y quedaron a disposición del PEN, como la dictadura catalogaba a los presos políticos sin proceso.

El relato posterior sostiene que fueron secuestrados porque participaban de la lucha por la creación de un boleto estudiantil en la ciudad -esas movilizaciones se habían realizado un año antes, en 1975, durante el gobierno de Isabel Perón- pero en realidad estaban "marcados" por la dictadura como "delincuentes subversivos" por sus militancias políticas. Tenían entre 16 y 18 años.

 

martes, 15 de septiembre de 2020

Marco Polo, el incansable viajero medieval

 

Tal día como hoy, un 15 de Septiembre del año 1254, nació en Venecia el mercader y viajero Marco Polo. A través de sus dos obras cumbre, ‘Los viajes de Marco Polo’ y ‘Viajes por la tierra de Kublai Khan’, Europa conoció por fin la existencia de algunas civilizaciones de Asia Central y China. Sin embargo, todavía hay algunos historiadores que desconfían de la veracidad de sus relatos.

Hijo de Niccolò Polo y de Nicole Anna Defuseh. Su familia pertenecía al patriciado veneciano. Mercader al igual que su padre y tío Matteo, a los que acompañó en uno de sus viajes ern 1260 desde Bukhoro, en Uzbekistán, a China, donde permanecieron durante unos años en Kaifeng, capital oriental del emperador mongol Kublai Jan. Regresaron a Venecia en 1269.

Dos años más tarde realizan su segundo viaje a China. Por tierra desde Acre -Israel- a Hormuz, en la entrada del golfo Pérsico. Desde allí, hacia el norte, a través de Irán hasta el río Oxus -Amu-Darya-, en Asia central.

Posteriormente ascendieron por el Oxus, cruzaron Pamir y llegaron a la región de Lob Nor, en la provincia de SinkiangUygur, en China, y por último cruzaron el desierto de Gobi y llegaron a la corte de Kublai Jan, por aquel entonces en la ciudad de Shangdu , China, en 1275.

Fueron los primeros europeos que visitaron la mayoría de los territorios que recorrieron durante su viaje. Formó parte del cuerpo diplomático de Kublai Jan, y durante tres años fue gobernador de la ciudad china de Yangzhou (Yangchow). Su padre y su tío fueron consejeros militares del emperador.

Permanecieron en China hasta el año 1292, cuando partieron como escoltas de una princesa china en un viaje por mar hasta Irán, donde llegaron a través de Sumatra, el sur de la India, el océano Índico, y el golfo Pérsico. Continuaron después por tierra más allá de Tabriz, en el noroeste de Irán, por la costa este del mar Negro, y de Constantinopla. Llegaron finalmente a su ciudad, Venecia, en 1295.

En el año 1298 fue capitán de una galera veneciana en la batalla que enfrentó a las flotas de Venecia y Génova. Fue apresado por los genoveses.

Durante su encarcelamiento dictó a un compañero el relato de sus viajes. En 1299 fue puesto en libertad y volvió a Venecia.

Su obra Los viajes de Marco Polo es probablemente el libro de viaje más famoso e influyente de toda la historia. Fue la primera toma de contacto con la realidad de China, además de las primeras noticias sobre otros países como Tailandia, Japón, Java, Cochinchin a- en la actualidad una parte de Vietnam-, Ceilán, Tibet, India y Birmania.

 Sirvió de modelo para elaborar los primeros mapas fiables de Asia que se hicieron en Europa, y despertó en Cristóbal Colón el interés por el Oriente, que culminó con el descubrimiento de América en 1492, cuando pretendía llegar al Lejano Oriente que Marco Polo había descrito.

Marco Polo falleció el 8 de enero de 1324 en Venecia. 


 

lunes, 14 de septiembre de 2020

La misteriosa muerte de Grace Kelly

 

Tal da como hoy 14 de septiembre de 1982, muere la princesa Grace de Mónaco -Grace Kelly- a consecuencia de las heridas sufridas en un accidente de coche el día anterior en una carretera cercana a Mónaco.

Grace Patricia Kelly nació el 12 de noviembre de 1929 en Philadelphia (Estados Unidos) en el seno de una conocida y adinerada familia del estado de Pennsylvania.. Una mujer que pasó de ser un mito del cine a convertirse en princesa y, con ello, en uno de los iconos de la monarquía europea. Detrás de su gran talento se escondía una infancia marcada por una familia complicada y una corta aunque intensa vida que terminaría con un trágico y misterioso accidente.

Grace Kelly fue la hija de John B. Kelly, un empresario de la construcción, y de Margaret Kelly, una educadora. Fue la tercera de cuatro hermanos y sin duda la que conseguiría hacerse más famosa. Su progenitor, conocido por su ideología antisemita, siempre tuvo predilección por su hermana mayor, Peggy, por lo que a la intérprete le costaba mucho conseguir su aprobación, algo que terminó por acercarla más a su madre, a pesar de su violento carácter.

Con un Óscar a sus espaldas, la intérprete abandonó su vida en Hollywood cuando a los 26 años se casó con el Príncipe Rainiero de Mónaco, pero para entonces ya podía presumir de haber conquistado no solo a su público, sino a algunos de sus compañeros de reparto. Incluso llegó a enamorarse del conocido como «rey de Hollywood», Clark Gable o del también actor Ray Milland, un hombre casado.

Antes de todo eso, en su biografía no autorizada firmada por Wendy Leigh, se afirma que tuvo una aventura con su profesor de Arte Dramático -también casado- a quien habría esperado desnuda en su casa cuando este se retiró a preparar un café.

Pero Grace Kelly, cuya repentina muerte recuerda irremediablemente a la de la desaparecida Diana de Gales, se convirtió en un auténtico mito entre la realeza europea. El 13 de septiembre de 1982 Grace de Mónaco sufrió un fatídico accidente de coche cuando regresaba junto a su hija Estefanía al palacio de Montecarlo.

A pesar de que una serie de comunicados engañosos intentó maquillar la gravedad del suceso, la noche del día siguiente se confirmaba las peor de las noticias: la mujer del Príncipe Rainiero moría a causa de un una hemorragia cerebral y vascular en la clínica a la que había sido trasladada.

Son muchas las preguntas que han surgido en torno a este misterioso accidente que le arrebató la vida. Un granjero llegó a afirmar que era Estefanía de Mónaco, de 17 años, quien conducía el vehículo. Por su parte, su hermana Carolina confesó que Estefanía le dijo que su madre «no podía frenar, que los frenos no funcionaban».

Otras hipótesis apuntan a que podría haber confundido el pedal del freno con el del acelerador o que perdiera la movilidad en las piernas como causa de un derrame cerebral.

Pero lo cierto es que poco se puede hacer hoy para conocer qué originó verdaderamente la tragedia que se ha asociado tradicionalmente a una leyenda negra del siglo XIX, cuando Rainiero I abandonó a una gitana que habría echado una maldición contra toda la familia: “¡Ningún Grimaldi hallará la felicidad en el matrimonio!”.


 

domingo, 13 de septiembre de 2020

Los Acuerdos de paz de Oslo

 

Tal día como hoy 13 de septiembre de 1993, el primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, y el líder de la OLP, Yasser Arafat, firman un marco para la paz en el jardín sur de la Casa Blanca mientras Bill Clinton era presidente, poniendo fin a casi 100 años de conflicto.

El 13 de septiembre de 1993, el presidente de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), Yasser Arafat, y el primer ministro israelí, Yitzhak Rabin, se estrecharon la mano después de firmar los Acuerdos de paz de Oslo, en lo que se convertiría en un momento icónico en la historia del conflicto israelí-palestino.

Sin embargo, 30 años después, la promesa de paz sigue sin cumplirse y la lucha por una patria palestina continúa, con el fracaso de los Acuerdos de Oslo cada vez más asumido.

El famoso apretón de manos marcó la etapa final de meses de negociaciones secretas de paz llevadas a cabo en Oslo, Noruega, entre el gobierno israelí y el partido palestino Fatah, el mayoritario entonces entre la población palestina. Bajo los términos del acuerdo, Israel acordó retirar sus tropas de la Franja de Gaza y la ocupada Cisjordania para abril de 1994.

A cambio, el presidente Arafat firmó dos declaraciones renunciando a la violencia y reconociendo oficialmente el 78 % de la Palestina histórica como territorio de Israel; Tel Aviv a su vez retiró su consideración de la OLP como una organización terrorista, y la reconoció como el representante legítima del pueblo palestino.

El 13 de septiembre de 1993, Clinton presentó a los dos líderes, junto con otros cargos estatales y los ex presidentes de EE. UU. Jimmy Carter y George Bush, a la multitud de invitados frente a la Casa Blanca. Los dos hombres de Estado se miraron el uno al otro, con los brazos del presidente Clinton reuniéndolos a ambos, antes de que Arafat extendiera su mano primero hacia Rabin.

El apretón de manos provocó una ovación y aplausos de la audiencia. Arafat procedió a estrechar la mano de Peres y los otros funcionarios israelíes en el escenario, un movimiento no correspondido por Rabin.

El apretón de manos fue noticia de primera plana en todo el mundo, aclamada como un triunfo histórico de la paz sobre la guerra por los medios de comunicación y los distintos actores políticos. La firma de los Acuerdos de Oslo puso fin a la Primera Intifada, que había causado la muerte de cientos de palestinos y miles de heridos después de que Israel respondiera violentamente a los levantamientos populares en los territorios ocupados.

Trienta años después de la firma de los Acuerdos de Oslo, la retirada militar israelí de Cisjordania nunca ha tenido lugar. Israel ha instalado cientos de puestos de control militares, ampliado los asentamientos ilegales que se han apoderado de grandes extensiones de tierras y zonas residenciales palestinas, ha construido un muro de separación ilegal y expulsado a cientos de palestinos de sus hogares, que han sido entregados a colonos israelíes.

Las partes y los patrocinadores de Oslo acordaron implementar arreglos interinos de autogobierno y un marco para facilitar las negociaciones para los asuntos del estatuto final para fines de 1999. Sin embargo, tres decadas después, no se ha logrado progresos.

En 2015, Mahmoud Abbas dijo a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York que Palestina aún está bajo ocupación y que, en consecuencia, la Autoridad Palestina ya no se siente sujeta a los compromisos asumidos en Acuerdos de Oslo firmados con Israel.


 

sábado, 12 de septiembre de 2020

Las pinturas rupestres prehistóricas de Lascaux

Tal día como hoy, 12 de septiembre de 1940, las pinturas rupestres prehistóricas de Lascaux fueron descubiertas por accidente por adolescentes que buscaban a su perro en Francia, se cree que datan de hace más de 15,000 años y se consideran algunos de los mejores ejemplos de pinturas conocidas del Paleolítico Superior.

La cueva fue descubierta por cuatro adolescentes, Jacques Marsal, Georges Agnel, Simon Coencas y Marcel Ravidat, que se encontraban buscando al perro de este último.

En ese momento Ravidat encuentra un hueco causado por la caída de un árbol. Una vez pasado un tiempo los cuatro adolescentes vuelven, agrandan el hueco y acceden al interior. Ravidat es el primero en entrar, se desliza por unos escombros y se encuentra en una gran cavidad. Posteriormente se desplazan por el interior y llegan a la primera sala, donde los jóvenes encuentran dibujos en las paredes.

El acceso a la cueva para el público se facilitó tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, hacia 1955, el dióxido de carbono producido por los visitantes que la cueva recibía al día dañó la misma visiblemente. Por este motivo la cueva fue cerrada al público en 1963 y así preservar el arte rupestre de sus paredes. Después del cierre, las pinturas fueron restauradas.

A fin de compensar el perjuicio causado por el cierre a los visitantes de la cueva, las autoridades responsables proyectaron realizar una copia del tamaño natural de este santuario paleolítico, al igual que con la cueva de Altamira.

En el mes de marzo de 1980, la Administración Departamental del Turismo de Dordoña fue encargada del trabajo. Decidió reproducir los dos sectores más representativos del sitio: la Sala de los Toros y el Divertículo Axial. Lascaux II abrió sus puertas a los visitantes en 1983, que también pueden visitar el Thot.

El facsímile, situado en Montignac a 200 m de la cueva original, es una estructura semienterrada. Pone a cubierto un cascarón de hormigón que se amolda al volumen general interno del original. Esta forma fue creada a partir de curvas isométricas que calculó el I.G.N. Fueron concretadas a través de una serie de perfiles transversales de tocho, yuxtapuestos y espaciados de 50 cm.

En esta armadura metálica se colocaron varias capas de alambrera, cuyas mallas eran suficientemente finas para retener el hormigón que constituía la epidermis de la copia.

Con el fin de reproducir lo más fielmente posible la textura de la roca, se realizaron varias series de pares estereofotográficos. Esta técnica optimiza la fase del modelado que restituye las diferentes asperezas del soporte.

Por último se aplicaron los materiales colorantes, que reflejan tanto las pinturas como el aspecto de la superficie de la roca y su posicionamiento. Es una etapa inicialmente realizada a partir de apuntes tomados a mano que debía ser mejorada por medio de una proyección en la pared, en la que se reproducen imágenes sacadas del sitio original.




viernes, 11 de septiembre de 2020

La expulsión de los moriscos de España

 

Tal día como hoy 11 de setiembre de 1609. se ordena por el rey Felipe III, la expulsión contra los musulmanes no convertidos de Valencia, lo que supondrá el inicio de la expulsión de todos los musulmanes de España.

La palabra morisco hacía referencia a los musulmanes bautizados tras la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos. Ya fuera una conversión voluntaria u obligatoria, todos los habitantes de procedencia islámica fueron designados de esta manera.

El reinado de Felipe III es recordado por los procesos de paz con Inglaterra, Francia y Holanda, lo cual dio aire al exhausto Imperio español, pero la expulsión general de los moriscos fue su medida más célebre. A poco tiempo de acceder al trono en 1598, el Rey realizó un viaje a Valencia acompañado de su valido Francisco Gómez de Sandoval, el Duque de Lerma, defensor de mantener la situación como estaba..

La oposición de Lerma, que mantenía sustanciosos negocios con comerciantes moriscos, terminó cuando el Rey prometió compensaciones económicas para los nobles que pudieran verse afectados por una eventual deportación masiva. Así, el duque pasó rápidamente de ser el máximo defensor de esta minoría social, a ser el impulsor del plan de expulsión.

Entre las múltiples razones que barajan los historiadores para que Felipe III diera luz verde a lo que su padre no se había atrevido a hacer 40 años antes, destaca la creciente amenaza para la seguridad interna que suponían los moriscos. Según los informes que manejaba la Corona, los moriscos de la región aragonesas habían contactado con el Rey de Francia, Enrique IV, para llevar a cabo una sublevación general con apoyo de barcos franceses.

Curiosamente, aunque se alzaron algunas voces críticas por la Europa cristiana, la expulsión también obedecía al intento de acabar la idea que corría por Europa sobre la discutible cristiandad de España a causa de la permanencia de los moriscos. Igual que ocurrió con la expulsión de los judíos de 1492, la Monarquía Hispánica buscaba con estas medidas sacudirse la fama de país de conversos y de herencia musulmana.

Tras un año de preparación, los primeros moriscos expulsados fueron los del Reino de Valencia - el decreto se hizo público el 22 de septiembre de 1609-, a los que siguieron los de Andalucía, Extremadura y las dos Castillas y los de la Corona de Aragón.

La expulsión de los cerca de 300.000 moriscos que habitaban en la Península Ibérica aumentó la popularidad del Duque de Lerma, puesto que la crisis económica que empezaba a consumir el Imperio español había convertido a los moriscos, en la habitual cabeza de turco de todos los problemas sociales.

No obstante, desde la perspectiva económica se trató de un duro golpe para muchas regiones españolas. La expulsión de una población perteneciente a la masa trabajadora, supuso una merma en la recaudación de impuestos, y para las zonas más afectadas, tuvo unos efectos despobladores que duraron décadas y causaron un vacío importante en el artesanado, producción de telas, comercio y trabajadores del campo.

Los moriscos, que sobrevivieron a los episodios de violencia que acompañaron su expulsión terminaron dispersados por el norte de África, y muchos campesinos moriscos se vieron obligados, a convertirse en piratas berberiscos, que usaron sus conocimientos de las costas mediterráneas para perpetrar durante más de un siglo ataques contra España