sábado, 31 de agosto de 2019

La última batalla de la Guerra de la Independencia

Tal día como hoy 31 de agosto de 1813, en España, en los alrededores de Irún, tiene lugar la segunda Batalla de San Marcial, cerca de la ermita del mismo nombre, cuando las tropas aliadas hispano-inglesas expulsan al ejército napoleónico, poniendo el punto final a la Guerra de la Independencia.

Tras la batalla de Vitoria, el 21 de junio de 1813, las tropas de Wellington avanzaron hacia la frontera, entrando en Irún el 30 de junio y aunque, en principio, los franceses habían sido ya prácticamente derrotados, aun mantenían varias plazas, como las de San Sebastián y Pamplona, y Wellington se preparó para tomarlas.

Era de esperar, que los franceses intentaran romper los sitios de San Sebastian y Pamplona, de modo que se dispuso la defensa de los pasos del río Bidasoa, pero los franceses se reagruparon antes de lo que se esperaba, y concentraron un ejercito de 18.000 soldados, al mando del mariscal Soult y frente a ellos, un ejército aliado anglo-español de unos 10.000 efectivos.

En la madrugada del 31 de agosto, los franceses, cubiertos por la neblina matinal y la artillería, comienzan el ataque y entran con fuerza prácticamente hasta la cumbre de San Marcial, pero el terreno accidentado y boscoso, solo permiten el paso en fila india  y no es el más adecuado para el ataque en formación, que los franceses acostumbraban a usar, de modo que se genera un caos, que los defensores aprovechan para hacerles frente a bayoneta calada.

El General Freyre, al mando del Cuarto Ejército español, pide ayuda a Wellington, pero este se niega, considerando que los soldados españoles deben resistir por sí solos y en una segunda embestida, los franceses ganan terreno. Sin embargo, las tropas españolas consiguen aguantar y con grandes pérdidas, logran rechazar las tropas de Soult.

En una tercera acometida, la situación llega a ser crítica por el avance francés, y solo la aparición de tres batallones de Voluntarios de Gipuzkoa consigue que las tropas españolas pueda arrojar a los franceses monte abajo, hasta el río Bidasoa.

Tras la batalla, los aliados cruzaron el Bidasoa y la guerra continuó al otro lado de los Pirineos hasta que se firmó la paz y no faltaron las felicitaciones y celebraciones por la victoria, al estilo de la época.

Cien años más tarde, con el odio a los franceses debidamente aparcado, se celebró el centenario de la batalla con un homenaje a las personas caídas aquel día, pues la batalla causó algo más de 600 muertos y 2000 heridos entre ambos bandos, directamente en la acción militar, sin contar los soldados que fallecieron más tarde, de las heridas sufridas durante la lucha.

viernes, 30 de agosto de 2019

La primera rebelión de esclavos de Estados Unidos

Tal día como hoy 30 de agosto de 1800, en Richmond, -Virginia - tiene lugar la primera gran rebelión de esclavos de la historia de EE.UU. cuando el esclavo Gabriel Prosser, que ha estado preparando la revuelta durante el verano, decide encaminarse con 1.100 esclavos más a la mencionada ciudad; pero las lluvias torrenciales, unidas a la anticipación al levantamiento por parte de los dueños de los esclavos, imposibilitan el triunfo de la rebelión

El gobernador de Virginia, James Monroe, ha sido alertado y hace un llamamiento a la milicia del estado. Prosser intentará huir hacia Norfolk, pero será capturado al ser traicionado por otros esclavos que anhelan cobrar la recompensa que se ofrece por su captura.

Prosser será llevado de vuelta a Richmond donde se le someterá a un interrogatorio, en el que se negará a responder y junto a sus dos hermanos y veinticuatro de sus compañeros, serán finalmente ahorcados

La historia de Richmond está unida a la historia de la esclavitud en Estados Unidos, una de cuyas páginas la protagonizó Gabriel Prosser. Gabriel nació en 1776 en una familia que pertenecía a Thomas Henry Prosser, en la plantación Brookfield,  muy próxima a Richmond. Al parecer fue educado en su infancia, algo no muy común, y tuvo la profesión de herrero.

Tras la Independencia de los Estados Unidos, las condiciones de los esclavos se habían relajado en parte y aquellos con una profesión podían trabajar fuera de la plantación de su dueño, siempre dándole a éste parte de lo que obtenían. En estas condiciones, Gabriel pudo trabajar en la ciudad y parece ser que el contacto con sus compañeros de trabajo le llevase a planear una revuelta de los esclavos de Virginia.

Según sus planes, reunirían una fuerza de unos 1000 negros, que avanzarían sobre Richmond matando a todos los blancos, excepto a franceses, metodistas, cuáqueros y pobres. El plan estaba previsto para el 30 de agosto de 1800, sin embargo, ese día una gran tormenta cayó sobre la zona, con lluvias torrenciales que impidieron el movimiento de los conspiradores, y a la vez, dos de ellos traicionaron a sus compañeros y los delataron ante su dueño.

Éste avisó al entonces gobernador de Virginia, James Monroe, posteriormente presidente de EE.UU y el gobernador movilizó a la milicia del estado y capturó a 30 de los esclavos, que fueron ejecutados. Gabriel pudo escapar río abajo, pero fue posteriormente capturado y colgado en Richmond el 10 de octubre de 1800, a los 24 años.

La rebelión no tuvo una gran importancia, al abortarse antes de su inicio, pero Gabriel Prosser es recordado por la comunidad negra y por las asociaciones de derechos civiles, como un precursor de posteriores revueltas que llevarían a la abolición de la esclavitud en este estado 50 años más tarde, tras la Guerra Civil Americana.

 En el año 2007, el gobernador demócrata, Tim Kaine, perdonó simbólicamente a Gabriel en el 207 aniversario de su fracasada revuelta, restaurando su "buen nombre" y reconociendo "su devoción a los ideales de la Revolución Americana".

A esta decisión, siguió otra declaración de la Asamblea de Virginia, donde se reconocía su "profundo pesar" por la esclavitud.





jueves, 29 de agosto de 2019

La independencia de Brasil

Tal día como hoy 29 de agosto de 1825, se firma el Tratado de Río de Janeiro, tras concluir la llamada "Guerra de Independencia de Brasil", entre Portugal y Brasil por el que la corona portuguesa reconoce la independencia del antiguo reino del Brasil, pero reserva a Juan VI de Portugal, padre de Pedro I, el título de Emperador de Brasil. Brasil paga, asimismo, una indemnización de un millón de libras esterlinas al reino de Portugal

El Reino de Brasil era la sede de la corte de Juan VI de Portugal y su gobierno, tras huir del ejército de Napoleón I en 1808. Después que la familia real volvió a Portugal en 1821, el gobierno, con sólo una porción de los delegados brasileños presentes, votaron por abolir el Reino de Brasil y hacer que todas las provincias se subordinen directamente a Lisboa.

Mientras tanto el 29 de septiembre de 1821 se emitieron en Lisboa las nuevas leyes adoptadas por las Cortes de Portugal, aboliendo los tribunales de justicia creados durante la permanencia del rey en Río de Janeiro, restablecían el monopolio comercial portugués sobre los productos brasileros y se exigía que el príncipe Pedro de Braganza, abandonase la regencia de Brasil y se embarcase lo antes posible a Portugal.

En enero de 1822, la tensión entre las tropas portuguesas y las brasileñas, se tornó violenta cuando el príncipe regente brasileño Don Pedro, rehusó regresar a Lisboa. La atmósfera estaba tan cargada de tensión, que el regente, buscó asilo en un barco británico y envió a su familia a un lugar seguro fuera de la ciudad.

Se había derramado sangre en Recife, cuando la guarnición portuguesa había sido forzada violentamente a salir de la ciudad, pero la mayor explosión de violencia ocurrió en Bahía el 19 de febrero de 1822, cuando se levantaron contra las fuerzas portuguesas, aunque los brasileros sublevados no pudieron adueñarse de la ciudad  y Bahía quedaría bajo gobierno militar portugués.

Los pueblos en Minas Gerais habían expresado su lealtad a Pedro por permanecer en Brasil, y este con sólo una escolta y sin ceremonia, marchó a Minas Gerais a caballo en marzo de 1822, recibiendo una entusiasta bienvenida y de vuelta en Rio de Janeiro, el 13 de mayo, se proclamó a sí mismo "defensor perpetuo de Brasil" y llamó a una Asamblea Constituyente para el año siguiente, decretando que las fuerzas portuguesas debían ser tratadas como enemigas.

Sin embargo, la guerra precipitó los acontecimientos: Las tropas portuguesas de Bahia, seguían su lucha contra las guerrillas brasileras sin poder asegurar su dominio sobre toda la provincia y las provincias de Piauí y Maranhao, mientras tanto, seguían fieles al gobierno de Portugal, hasta que la propaganda independentista las hizo cambiar de bando.

El general portugués Fidié, lanzó de nuevo sus tropas hacia Oeiras a fines de febrero de 1822, pero fue detenido en la Batalla del Jenipapo,  en marzo de 1823 y pese a que el combate acabó con la muerte de 400 brasileños, por solo 16 portugueses, estos habían perdido sus armas y municiones, por lo cual se retiraron y resistieron sólo hasta fines de julio de 1823, cuando capitularon definitivamente.

El régimen resultante fue el Imperio de Brasil, una monarquía constitucional que perduró hasta 1889 siendo así el régimen monárquico independiente más duradero de América. 

miércoles, 28 de agosto de 2019

El asesinato de Martin Luther King

Tal día como hoy 28 de agosto de 1963, en el Lincoln Memorial de Washington - Estados Unidos - el reverendo baptista Martin Luther King, en su incansable lucha por la igualdad racial en ese país, da un paso más hacia la victoria al hablar ante una multitud de más de 250.000 personas, que se manifiestan por los derechos civiles y su sueño de libertad racial.

Les habla de la necesidad de cambiar : "Tengo un sueño... Mi sueño es que un día esta nación resurja y viva según el verdadero sentido de su credo, asentado en la verdad de que todos los hombres han sido creados iguales. Mi sueño es que un día, los descendientes de los esclavos y los de sus antiguos propietarios se encuentren juntos, sentados en la mesa de la fraternidad. Mi sueño es que también un día el Estado de Mississippi, hoy atormentado por la violencia de la injusticia y de la opresión, se transforme en un oasis de paz y de justicia". 

Unos años después, el 4 de abril de 1968, será asesinado en Memphis por James Earl Ray, que se confesará autor, aunque más tarde se retractará

Martin Luther King fue abatido, en Memphis, - Tennessee– por un tiro en la cabeza mientras saludaba a sus seguidores desde el motel Lorraine –actualmente  Museo Nacional de Derechos Civiles–, acompañado por sus colaboradores.

El asesino para dispararle, lo hizo desde una ventana, frente al balcón del motel donde Luther King se encontraba. Por las huellas en la escena del crimen y el arma abandonada con sus huellas se determinó su culpabilidad. Aunque después de juicio y condena pasó la vida tratando de exculparse del asesinato.

Tras el asesinato, Ray fue detenido en Londres a los dos meses y se declaró culpable, y  entre el asesinato de Luther King y su captura, viajó por diferentes países, entre ellos, Portugal y Sudáfrica.

En cualquier caso, Ray, se declaró culpable para evitar la pena capital e ingresó en prisión con una condena de 99 años, pero pronto se retractó en su confesión y dijo que le habían obligado a firmarla, que él era sólo el cabeza de turco de una conspiración mayor, que desconocía, aunque dijo que él había comprado el fusil, pero que se lo dio a un tal Raoul, personaje misterioso de quien nunca se supo.

En 1978, un comité del Congreso USA, determinó que fue Ray quien disparó la bala asesina, pero que lo hizo, porque una organización racista de Misuri le ofreció la considerable recompensa de 50.000 dólares.

En 1997, uno de los hijos del líder asesinado, Dexter King, aceptó escuchar las explicaciones de Ray y quedó convencido de que no pudo actuar por su cuenta, dándole apoyo para conseguir un juicio justo.

Ray murió a causa de complicaciones relacionadas con una enfermedad renal, provocada por la hepatitis C que contrajo, como resultado de una transfusión de sangre, tras recibir una puñalada mientras se encontraba en una Prisión Estatal.


martes, 27 de agosto de 2019

El primer pozo petrolífero del mundo

Tal día como hoy 27 de agosto de 1859, se perfora el primer pozo petrolífero del mundo en la localidad americana de Titusville - Pennsylvania-. Con la explotación de este combustible mineral, el llamado "oro negro", se inaugura la tan contaminante e insalubre industria del petróleo.

En 1858, Edwin Drake llegó con su familia a Titusville, Pensilvania. Pese a no tener experiencia alguna en la industria del petróleo, la Seneca Oil le había encargado intentar llegar hasta el petróleo que, supuestamente, se escondía en el subsuelo de la región. Cuando comenzó a perforar eran pocos los que creían en él y muchos los que se mofaban de una idea tan ridícula.

En los Estados Unidos de la época, para muchos, el petróleo era sólo una misteriosa grasa que salía del suelo y a la que sólo se le había encontrado utilidad en el campo de la medicina y la charlatanería.

Es aquí cuando aparece Edwin Drake, un personaje que llegó al mundo del petróleo por casualidad. Drake había trabajado durante casi toda su vida en los ferrocarriles de oficinista y de conductor de tren.

Con sólo 38 años de edad, tuvo que dejar su trabajo en la compañía de ferrocarriles a causa de una enfermedad  y, cuando ya estaba retirado, se  le ofreció la posibilidad entrar en el negocio del petroleo, y aunque no sabía nada de la extracción de petróleo si  entendía cómo funcionaban las herramientas. Así que, en 1858 la Seneca Oil Company lo envió a hacer unas prospecciones petrolíferas a Titusville, Pensilvania.

Drake comenzó a martillear la tierra - pues el taladro rotatorio se inventaría mucho más tarde - y llegó a atravesar las primeras capas, pero cuando llegaron a los 5 metros de profundidad el pozo comenzó a derrumbarse.

Los curiosos comenzaron a acudir en masa a mofarse de la “locura de Drake”, como llamaban al pozo, y al mismo tiempo, el Coronel Drake -  título que el mismo se había otorgado para ganar el respecto de la gente - comenzó a quedarse sin dinero y la Seneca Oil, cansada de esperar, lo abandonó a su suerte.

Sin embargo, Drake no cejó en su empeño y continuó perforando con su propio dinero y el 27 de agosto de 1858 alcanzaron los 21 metros de profundidad. Todos esperaban que todavía fuera necesario perforar, 30 metros más, pero a la mañana siguiente, antes de comenzar, se sorprendieron al comprobar que el petróleo brotaba de la tubería.

Había comenzado la “Fiebre del Petróleo de Pensilvania”. Los precios de las tierras se dispararon y los buscadores de fortuna llegaron. Había pozos por todos los lados. Entre todos, produjeron unos 4.500 barriles el primer año. En 1860, ya eran varios cientos de miles y en 1862 la producción alcanzó los 3 millones.

Pero Drake, no había comprado suficientes tierras, y no había patentado su técnica de perforación y acabó perdiendo todos sus ahorros en 1863 y acabó viviendo de la caridad hasta que en 1873 el Estado de Pensilvania le otorgó una paga vitalicia de 1.500 dólares al año, por su contribución al progreso de la industria.

Drake murió como un modesto pensionista, sin haberse nunca llegado a beneficiar de haber creado el primer pozo de petróleo de los Estados Unidos.


lunes, 26 de agosto de 2019

Los crímenes de Puerto Hurraco

Tal día como hoy 26 de agosto de 1990, se produce un capítulo negro de la historia de España, conocido como la ”Matanza de Puerto Hurraco”, donde los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo asesinaron en las calles de este pueblo de Badajoz, a nueve de sus vecinos, la mayoría de ellos pertenecientes a una familia rival, de los Cabanillas.

La masacre de Puerto Hurraco fue un asesinato masivo acaecido el 26 de agosto de 1990 en la pedanía del mismo nombre perteneciente al municipio de Benquerencia de la Serena – Badajoz - de ciento treinta y cinco habitantes.

Los autores fueron los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo, quienes asesinaron por las calles de su pueblo natal a nueve personas, varias de ellas pertenecientes a su rival, la "familia Cabanillas"  - entre ellas dos niñas de trece y catorce años- , y causaron heridas graves a otras doce.

Las rencillas entre las familias Cabanillas y la familia Izquierdo se remontan a una disputa de lindes en 1967 y también hubo entonces una historia de amor, no correspondido, entre Amadeo Cabanillas y Luciana Izquierdo; ambos se enamoraron, pero finalmente este rechazó casarse, lo que afectó mucho a Luciana y poco días después del rechazo en  enero de 1967, Amadeo fue asesinado por Jerónimo Izquierdo, quien ingresó en prisión y cumplió condena durante catorce años.

Al salir de la carcel, en 1986 regresó a Puerto Hurraco para vengar la muerte de su madre, Isabel Izquierdo, fallecida en un incendio en su vivienda el 18 de octubre de 1984, y de cuya autoría la familia Izquierdo culpaba a Antonio Cabanillas. Jerónimo intentó asesinar a Antonio con un cuchillo, hiriéndole de gravedad, aunque consiguió sobrevivir y por ello, ingresó en el psiquiátrico, muriendo nueve días después.

El domingo 26 de agosto de 1990,  Emilio y Antonio Izquierdo, tras despedirse de sus hermanas Ángela y Luciana,  asegurando que  “Vamos a cazar tórtolas”, armados con escopetas repetidoras, se escondieron en un callejón de Puerto Hurraco para después salir y disparar numerosos cartuchos contra miembros de la familia Cabanillas; en especial buscaban a Antonio Cabanillas.

Posteriormente, el tiroteo derivaría contra cualquiera que cruzase por la calle, dejando nueve muertos, entre los cuales se encontraban dos niñas hermanas de la familia Cabanillas, de trece y catorce años, que jugaban en la plaza y a las que los Izquierdo dispararon sin miramientos.  Un niño de seis años, Guillermo Ojeda Sánchez, fue alcanzado en el cráneo, quedándose en coma.

Tras su fuga, los Izquierdo incluso llegaron a disparar contra una unidad de la Guardia Civil que acudió desde Monterrubio de la Serena alertada por los vecinos y los dos agentes, resultaron gravemente heridos, antes de poder defenderse con sus armas reglamentarias.

Tras la matanza, los hermanos Izquierdo huyeron al monte y la Guardia Civil que los buscaban, los encontraron durmiendo nueve horas después del inicio de la tragedia, siendo detenidos sin resistencia.  Emilio Izquierdo, tras su detención, no mostró signo de arrepentimiento: “Ahora que sufra el pueblo como yo he sufrido", mientras su hermano Antonio aseguró que tenían pensado continuar: “Si no nos hubieran detenido, habríamos vuelto a dispararles durante el entierro”. 

Los hermanos creían haber matado a una veintena de personas,  pero solo consiguieron asesinar en el acto a siete, más dos heridos que fallecieron al cabo de un par de semanas, en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz.

Hoy hace 29 años de esta tragedia...

domingo, 25 de agosto de 2019

El fallído golpe de Estado del general Sanjurjo

Tal día como hoy 25 de agosto de 1932, el presidente de la República española, Niceto Alcalá Zamora, conmuta la pena de muerte por cadena perpetua, al general Sanjurjo por intentona golpista.

La intentona, conocida como “la Sanjurjada”, se produjo en la madrugada del 10 de agosto de 1932 contra la Segunda República Española, bajo el liderazgo del general José Sanjurjo, y sólo participó en él, una parte del Ejército español, lo que supuso su fracaso desde el comienzo.

El plan golpista, preveía que en Madrid se llevaran a cabo varios ataques y atentados, que sirvieran para confundir a la policía y las fuerzas de seguridad, mientras cinco guarniciones militares se sublevarían y, tras hacerse con el control de la situación en sus respectivos territorios, convergerían sobre Madrid.

Sanjurjo sería una de las principales cabezas visibles del golpe y entre sus colaboradores militares figuraban un cierto número de oficiales anti republicanos: los generales González Carrasco y Ponte; o los coroneles Valera, Martín Alonso y Valentín Galarza -el general Francisco Franco también estaba comprometido pero en el último momento se retiró – y  la Comunión Tradicionalista no se adhirió a la sublevación y no puso al servicio de la misma el Requeté, la milicia armada que recibía instrucción militar

Sanjurjo, contando con la ayuda del general García de la Herrán y de otros oficiales, lograron controlar toda la ciudad de Sevilla incluidos sus puntos estratégicos como  telégrafos y teléfonos y la estación de ferrocarril.

En Madrid, el golpe constituyó un fracaso desde el principio: ya que los regimientos de la capital no se sublevaron, y aunque los regimientos de Alcalá de Henares sí llegaron a declarar el estado de guerra y salieron a las calles, no pasó mucho tiempo hasta que dieron media vuelta y regresaron a sus acuartelamientos y excepto Sevilla y Madrid, ninguna otra capital secundó el golpe.

Cuando se conoció en Sevilla el fracaso en Madrid, se ordenó que las tropas volvieran a los cuarteles, mientras los comunistas y anarquistas reaccionaron rápidamente y declararon una huelga general, que Sanjurjo no pudo controlar.

A las tres de la tarde, salieron de Madrid dos trenes militares hacia Sevilla y  el gobierno también movilizó a la aviación, trasladando hacia Andalucía a varias escuadrillas. Varios oficiales de la guarnición sevillana acudieron a hablar con Sanjurjo y le comunicaron que no lucharían contra las columnas gubernamentales que se dirigían hacia Sevilla.

Cuando Sanjurjo lo vio todo perdido, le recomendaron que huyera a Portugal, cosa que hizo, siendo detenido cuando trataba de pasar la frontera. Tras el desconcierto que reinó en la ciudad cuando el golpe se vino abajo, fueron incendiados varios clubes de las clases altas sevillanas.

Tras el golpe, Sanjurjo fue condenado a muerte por un consejo de guerra, aunque la pena fue conmutada por la de cadena perpetua por un decreto del presidente de la República y tras su indulto por iniciativa del Presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora, pasó una temporada en el penal de El Dueso, en un régimen carcelario bastante favorable y finalmente se exilió en la localidad portuguesa de Estoril.

Contra los militares y civiles monárquicos que habían participado o habían apoyado el golpe, cayeron casi todas las medidas represivas previstas por la Ley de Defensa de la República y 145 jefes y oficiales fueron detenidos, juzgados y deportados a Villa Cisneros, en el Sáhara español.

El gobierno, decretó la expropiación de bienes rústicos de varios de los implicados en la intentona golpista, y entre los afectados estaban el líder tradicionalista Fal Conde, los generales González Carrasco o Cavalcanti, además de terratenientes, hombres de negocios, etc.

sábado, 24 de agosto de 2019

El día que desapareció Pompeya

Tal día como hoy 24 de agosto del año 79, cerca de Pompeya - Italia-, tiene  lugar el inicio de la letal erupción del volcán Vesubio, que enterró a la ciudad bajo ardientes cenizas.

El Vesubio es un volcán en activo que se encuentra a unos 20 kilómetros de la ciudad de Nápoles, aunque ha pasado a la historia por haber sepultado Pompeya y otras ciudades romanas de la Campania, el Vesubio ha tenido numerosas erupciones a lo largo de la historia con mejores y peores consecuencias.

Los arqueólogos han encontrado dos asentamientos de la Edad del Bronce que presentan evidencias de la más reciente de las erupciones prehistóricas. Sin embargo, esta erupción del II milenio a. C. no fue tan dramática, ya que no se han encontrado apenas evidencias de cadáveres y sus habitantes, por tanto, debieron huir en las primeras fases de la erupción.

No ocurrió lo mismo con la más importante y famosa de todas las erupciones del volcán, la que ha permanecido en nuestra memoria y tuvo lugar el 24 de agosto del año 79, que  fue precedida por un potente terremoto, que causó importantes daños en la ciudad.

En esa época vivían en Pompeya y alrededores unas 12.000 personas que  no eran conscientes del peligro, ya que el volcán llevaba más de 1800 años sin actividad, probablemente ni siquiera sabían que la montaña era un volcán.

Plinio “el Joven”, escribió una carta al historiador Tácito, narrando la muerte de su tío por causa de la erupción del Vesubio. Plinio “el Viejo”, autor de la “Historia Naturalis”. Su joven sobrino de 17 años se encontraba en su casa cuando aconteció el cataclismo y de ahí que tengamos un testimonio directo de los acontecimientos a partir de aquel día del verano del año 79 .

Plinio decidió aproximarse al volcán para examinar en detalle el fenómeno que estaba contemplando, embarcándose para aproximarse a la zona por mar, describiéndolo así:. “Ya caía ceniza en las naves, cuanto más se acercaban, más caliente y más densa; ya hasta piedras pómez y negras,  quemadas y rotas por el fuego; ya un repentino bajo fondo y la playa inaccesible por el desplome del monte. Entre tanto desde el monte Vesubio por muchos lugares resplandecían llamaradas anchísimas y elevadas deflagraciones, cuyo resplandor y luminosidad se acentuaba por las tinieblas de la noche”.

Podemos imaginar multitud de historias como las de Plinio, la incertidumbre de los habitantes de la zona ante los acontecimientos, sus zozobras para decidir si permanecían en sus hogares o huír con el máximo de pertenencias que pudieran… Los que decidieron quedarse o no tuvieron medios para escapar, contemplaron durante los tres días que duró la erupción las nubes de gases tóxicos, las lluvias de ceniza y piedra pómez y las coladas de lava que, finalmente, sepultaron las ciudades del entorno del volcán.

No obstante lo dicho hasta ahora, el hallazgo de una inscripción en carboncillo en la pared de una casa de Pompeya,  podría desplazar hasta octubre la erupción del Vesubio del año 79, que acabó con la ciudad romana, que hasta ahora se fechaba en el 24 de agosto.

La fecha del 24 de agosto del 79 proviene de la carta de Plinio el Joven, donde relataba a Tácito la catastrófica erupción del Vesubio y la situaba "el noveno día antes de las calendas de septiembre". Sin embargo, la inscripción encontrada en las nuevas zonas de excavaciones de Pompeya ha sido presentada  por el ministro de Cultura italiano, como un "descubrimiento extraordinario".

De manera que según las nueva  inscripción, fechada a 16 días de las calendas del noviembre, la erupción correspondería, según esta hipótesis, al 24 de octubre del año 79.




viernes, 23 de agosto de 2019

La ocupación británica de Hong Kong

Tal día como hoy 23 de agosto del 1839, el Reino Unido ocupa Hong Kong como base militar, iniciando un bloqueo en el río Zhu Jiang, para impedir el paso de los navíos mientras se prepara para la guerra contra la dinastía Qing de China.

El conflicto que concluirá con la victoria británica en agosto de 1842, mediante el tratado de Nanjing recogerá millonarias sanciones económicas contra China y la cesión de la isla de Hong Kong a la Reina Victoria a perpetuidad, será conocido como la Primera Guerra del Opio

Históricamente, la región de Hong Kong ha estado ocupada por los chinos desde la era neolítica. Inicialmente éstos formaban una pequeña comunidad pesquera, siendo la zona refugio de piratas y contrabandistas de opio.

Tras la Primera Guerra del Opio, la isla de Hong Kong fue cedida, con carácter indefinido, a Gran Bretaña mediante el Tratado de Nanking de 1842 y tras la Segunda Guerra del Opio y por la Convención de Pekín de 1860 se acuerdan nuevas cesiones a Gran Bretaña.

La superficie de la colonia aumentó con la incorporación de los Nuevos Territorios, y tras el establecimiento en 1912 de la República de China, Hong Kong se convirtió por primera vez en refugio político para los exiliados chinos, y en 1937, durante la guerra de China con Japón  en Manchuria, se convirtió de nuevo en lugar de asilo para cientos de miles de chinos, desplazados por la invasión japonesa.

Durante la Segunda Guerra Mundial cayó en manos de los japoneses, que la transformaron en centro militar de su campaña en Asia, aunque los británicos recuperaron Hong Kong en 1945 después de la rendición incondicional de Japón.

El desarrollo económico, transformó a Hong Kong en una de las regiones más ricas y productivas de Asia y, como consecuencia, durante la década de 1970, aumentó la afluencia de refugiados del continente.

En 1982, dieron comienzo las conversaciones entre China y Gran Bretaña acerca del futuro de Hong Kong y por la Declaración Conjunta firmada el 19 de diciembre de 1984, China prometió que, bajo la política "un país, dos sistemas", el sistema económico socialista de China no se aplicaría en Hong Kong, comprometiéndose a respetar el sistema legal de Hong Kong antes del traspaso de soberanía el año 2047.

Hong Kong, se daría una constitución que se conocería como “Ley Básica” redactada en Pekín al que asistirían representantes de la colonia, pero en 1989, tras los sucesos de Tiananmen, se suspendieron los trabajos y Gran Bretaña se negó a considerar una renegociación.

En 1990 el Parlamento chino aprobó la nueva constitución, la llamada Ley Básica, pero las relaciones entre China y Gran Bretaña por Hong Kong se deterioraron, hasta  que finalmente, se alcanzó un acuerdo en noviembre de 1994.

El 1 de julio de 1997 Hong Kong pasó a China como “Región Administrativa Especial”, régimen que finalizará en 2047 con la plena integración en China.

Hong Kong se ha transformado hoy en día, en uno de los centros turísticos, industriales, financieros y comerciales más importantes del mundo, desempeñando un papel de trampolín para el comercio y la inversión de China.

jueves, 22 de agosto de 2019

El descubrimiento de las islas Carolinas

Tal día como hoy 22 de agosto de 1526, el explorador español Toribio Alonso de Salazar, descubre en el Oceáno Pacífico la isla de San Bartolomé o Taongui, que forma parte de las islas Carolinas -actuales Islas Marshall-.

Años más tarde se llevará a cabo su colonización con un marcado carácter religioso y en 1899 España venderá las islas Carolinas y Marianas a Alemania por 25 millones de pesetas.

Nacido en Vizcaya, Salazar se sintió atraído desde la juventud por el mar, enrolándose en la expedición de García Jofre de Loaisa, en la que fue nombrado tesorero en la nao San Lesmes,  al mando de Francisco de Hoces, que zarpó de La Coruña el 24 de julio de 1525, con seis barcos.

Desde su inicio, fue una sucesión de desastres y calamidades, pues durante el largo viaje murieron, entre otros, el capitán García Jofre y Juan Sebastián Elcano. Tres de las naves no llegaron a cruzar el estrecho de Magallanes y solo una, la Santa María de la Victoria, logró alcanzar las Molucas, donde la tripulación tuvo que enfrentarse con los portugueses casi un año.

Tras sufrir vicisitudes sin cuento, a lo largo de un durísimo y amargo viaje, solo 24 hombres de esta nao lograron regresar a España, mientras en la expedición habían partido más de 450 hombres.

Al llegar al estrecho de Magallanes, la nave San Lesmes, para huir del temporal viajó hasta  55 grados de latitud sur, convirtiéndose en los primeros en descubrir el paso del cabo de Hornos, en el terrible extremo austral del continente, 55 años antes que el pirata Francis Drake, y es por ello que en España y parte de Hispanoamérica, se llama mar de Hoces al  “pasaje de Drake” como lo llaman los anglosajones.

En la travesía del Pacífico las naves fueron separadas y de la San Lesmes, ya nunca más se supo, aunque Salazar ya no viajaba en ella, sino en la nave capitana y tras el fallecimiento de Loaísa el 30 de junio, se hizo cargo del mando Elcano, que falleció cinco días después y Salazar asumió la capitanía general de la expedición, siendo su primer acto en la jefatura el de arrojar al mar, con honores, al fallecido Juan Sabastian Elcano.

Salazar tomó el mando de la Santa María de la Victoria, única embarcación sobreviviente y capitaneó la ya desastrosa expedición, aunque su jefatura duro poco, debió al escorbuto, que causó estragos y costó la vida a la mayoría de los tripulantes, y la pérdida de las naves.

Durante su mando, sin embargo se realiza un gran logro, ya que Salazar fue el primer europeo en descubrir, para los occidentales, el 21 de agosto de 1526 las islas Marshall, aunque no se tiene constancia de que atracaran allí y también se cree que avistó el Atolón Bokak.

Tras dejar la isla de Guam, la salud de Salazar se deterioró muy rápidamente y falleció, en algún lugar del Pacífico,  el 5 de septiembre de 1526, víctima también del escorbuto, que acabó con la mayoría de la tripulación.

Tras la venta por España de estas islas a Alemania en 1899, posteriormente fueron ocupadas por Japón en 1914 y durante el II Guerra Mundial fueron conquistadas por Estados Unidos.

Al finalizar la guerra, quedaron bajo el control de Naciones Unidas y en 1990 se proclamaron independientes con el nombre de “Estados Federados de Micronesia”, aunque Palaos, decidió no unirse a la Federación y declararse república independiente en 1994.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Florence Nightingale, la madre de la enfermería moderna

Tal día como hoy 21 de agosto de 1854, la enfermera británica Florence Nightingale, apodada "el ángel de los heridos" y considerada la madre de la enfermería moderna, es enviada a prestar servicios en la guerra de Crimea -Ucrania- y una vez allí, ella y sus compañeras de trabajo reformarán a fondo el hospital, a pesar de la reacción adversa de doctores y oficiales, con lo que lograrán reducir la tasa de mortalidad desde el 40% al 2%.

Su actuación salvará muchas vidas y regresará triunfalmente a Inglaterra el 7 de agosto de 1857, y dedicará el resto de su vida a promover su profesión, con la fundación de una escuela de enfermeras que llevará su nombre.

En la rígida sociedad victoriana británica, en la que el papel de la mujer se limitaba a su vida social, la joven Florence tenía claro que quería ser enfermera y para ello se enfrentó a su familia y a los cánones de la época, y acabó convirtiéndose en la primera enfermera profesional, al mejorar el cuidado de los heridos en la guerra y popularizar la formación mujeres en este oficio.

Nacida en mayo de 1820, su nombre proviene de la ciudad italiana de Florencia, donde vivían sus padres, cuando ella nació. Al año siguiente, se trasladaron al condado de Derbyshire - Reino Unido´- y con diecisiete años, llegó su vocación por la enfermería, pero sus padres se opusieron pues afirmaban que las mujeres de su clase social no debían trabajar.

Tuvo que esperar hasta los treinta años para cumplir su sueño, y la oportunidad se la brindó un viaje  a Egipto y Grecia. De regreso, Nightingale y el resto de viajeros pararon en la región alemana de Kaiserwerth, donde había un hospital y pese a la oposición de su familia, la joven volvió a Alemania para formarse en ese centro como enfermera, decisión que cambiaría su vida.

Tras formarse en diferentes hospitales europeos, consiguió su primer empleo en 1853 como directora de un sanatorio de señoras de alta sociedad en Londres y meses después, Sidney Herbert, Secretario de Estado de Guerra, en una decisión sin precedentes, le pidió que marchara a Crimea dirigiendo un equipo de enfermeras, para atender a los heridos del conflicto que acababa de estallar.

Lo que encontraron al llegar al hospital de Scutari - actual ciudad turca de Üsküda - fue dantesco. Los pacientes yacían en los pasillos, la lluvia se colaba por el techo, la comida era nefasta, apenas había agua potable, las instalaciones llenas de parásitos y la suciedad provocaba casos de diarrea.

Nightingale y su equipo trabajaron en la limpieza y la dieta de los enfermos y consiguió que ingenieros militares arreglaran las fugas de agua y mejorara su potabilización. Sus largos paseos nocturnos iluminados por un pequeño candil, para comprobar el estado de los heridos, le valieron el sobrenombre de “la dama de la lámpara”.

A su vuelta a Inglaterra, un grupo de seguidores había creado el “Fondo Nightingale” para construir una escuela de enfermeras, que se inauguró en 1860 y hoy sigue operativa.

Además de atender a los enfermos, Nightingale dominaba las tareas administrativas y cuando la reina Victoria, le pidió un informe sobre las malas condiciones de las instalaciones hospitalarias en  Crimea, la enfermera incluyó, una representación gráfica que había ideado para reflejar las causas de la mortalidad de los soldados.

Escribió numerosos libros e informes sobre la enfermería como profesión y fue la primera mujer en recibir la Orden del Mérito en 1907. Falleció en Londres el 13 de agosto de 1910 y su féretro fue acompañado por una multitud de personas en agradecimiento a una vida dedicada a los enfermos.

martes, 20 de agosto de 2019

El inicio de la expansión del Islam

Tal día como hoy 20 de agosto del año 636, a orillas del río Yarmuk  -Siria-, afluente del Jordán, se inicia la batalla del mismo nombre, que durará seis días, entre las fuerzas árabes comandadas por Khalid ibn al-Walid y el ejército bizantino, muy superior en tropas, compuesto por armenios y árabes cristianos gasánidas comandados por el cristiano armenio Vahan y por Teodoro Tritirio.

Los bizantinos son derrotados y los árabes irán tomando el control de Siria, Palestina, Armenia, Egipto y Mesopotamia, lo que supondrá el inicio del rápido avance del Islam fuera de Arabia.

En el siglo VII, la situación de los Bizantinos no era brillante. Heraclio, que sube al trono en el 610, hereda un imperio desorganizado, debido a que Bizancio ha sufrido algunas derrotas. Pero Heraclio es un hombre enérgico y vuelve a tomar el mando del ejército y restablece la unidad del imperio.

En cuanto a los árabes, tras la muerte de Mahoma, estallan las pugnas entre las tribus a causa de la apostasía de ciertos grupos, pero estas luchas intestinas se resuelven pronto, gracias al fervor que el mensaje del Profeta inspira a los escuadrones del desierto y entre el 632 y el 634, Abu Bakr, uno de los suegros de Mahoma, se convierte en califa, es decir, jefe de la comunidad musulmana.

Omar, que le sucede, es el que promueve la fulminante expansión del Islam en el mundo antiguo: da inicio a unas guerras de conquista fuera de la península arabiga. Animados por un ímpetu extraordinario, los  musulmanes conquistan rápidamente Palestina y Siria, arrebatadas al imperio bizantino tras la victoria de Adjnadayn en el 634, seguida por la derrota de las fuerzas de Heraclio en el Yarmuk, en el 636.

La toma de Jerusalén representa más que una victoria: es la apropiación de un símbolo que veneran tanto judíos como cristianos, y que ahora está en poder de los musulmanes.Pero el Haram al-Sharif era también el lugar mítico y punto de partida del “viaje nocturno” a través del cual Mahoma contempló los cielos, según el Corán.

Pero la ocupación de Siria y Palestina no absorbe todas las fuerzas árabes: ya en el 635, éstas cruzan el Éufrates y se lanzan contra el imperio sasánida que entonces estaba en plena decadencia: Saquean la ciudad de Ctesifonte, toman Nínive en el 641 y llegan hasta Armenia.

Sus esfuerzos los llevan también hacia el oeste:Invaden Egipto en el 640 y toman Alejandría  y continuando hacia el oeste, las fuerzas islámicas se lanzan hacia la Tripolitania en la que hacen incursiones a partir del 647, dirigiéndose luego hacia la Berbería.

Entre el 680 y el 683, el califa Yasid I reina en Damasco y durante una época la presencia de un anti-califa en La Meca, hace  que los Omeyas se apoderen de la ciudad para poner fin a la secesión.

Sesenta años han pasado desde la hégira y todo el esfuerzo de los Árabes está dirigido hacia la expansión militar y religiosa.

lunes, 19 de agosto de 2019

El desastroso ataque aliado al puerto de Dieppe

Tal día como hoy 19 de agosto de 1942, a pleno día, una fuerza aliada compuesta por 7.000 hombres lleva a cabo una incursión contra posiciones alemanas en el puerto francés de Dieppe. Apoyados por tanques y aviones ocupan una pequeña cabeza de playa, ante una férrea defensa alemana.

Los aliados destruyen muy pocos objetivos nazis durante la nueve horas que dura la lucha, y sufren 3.600 muertes, aunque la incursión, según argumentaron los organizadores, a pesar de su alto coste en vidas y nulos resultados, proporcionó información, a la hora de planear el desembarco aliado de Normandía.

Sin embargo, el historiador canadiense David O’Keefe halló el verdadero objetivo del ataque a Dieppe, y lo que motivó aquella incursión era el robo de material de cifrado y en particular, la captura de una máquina “Enigma” de cuatro rotores.

En la Segunda Guerra Mundial, para la supervivencia de Gran Bretaña, era crucial el dominio de los mares, ya que a través del mar, llegaban los convoyes para los británicos. Pero en el océano habitaban temibles tiburones: los U-Boote, submarinos alemanes, que estaban equipados con máquinas de cifrado Enigma, lo que les permitía codificar sus mensajes y ante la dificultad de los aliados para descifrar los códigos alemanes, estos submarinos se convirtieron en un auténtico peligro en aguas del Atlántico.

Los británicos consiguieron descifrar las claves de la máquina Enigma de tres rotores, pero los quebraderos de cabeza aún no habían terminado, ya que el 1 de febrero de 1942, los alemanes introdujeron la máquina Enigma de cuatro rotores, con la cual, las combinaciones de los mensajes se multiplicaron por lo que única solución era robar un ejemplar, de la nueva máquina Enigma.

La información de los británicos, advertía que la nueva máquina Enigma se hallaba en el Hotel Moderne, Cuartel General alemán en la ciudad portuaria de Dieppe y se decidió que este hotel, debía ser asaltado por un grupo de comandos de los Marines Reales, en la llamada “Operación Juvileo”.

Llegado el 19 de agosto de 1942,  7.000 hombres se hicieron a la mar, pero el resultado de la Operación Jubileo no pudo ser más desastroso, pues los aliados no cosecharon ninguna ganancia en tan aciaga jornada.

En la Playa Azul, el Regimiento Real de Canadá debía eliminar las defensas alemanas, sin embargo, sus hombres fueron masacrados en los guijarrales y ante este fracaso, cuando los comandos de los Marines Reales se aproximaban al puerto, recibieron un nutrido fuego.

A medida que las embarcaciones de los comandos se aproximaban a Dieppe, el fuego alemán aumentaba en intensidad y el teniente coronel Picton-Philips, jefe del Regimiento Real de Canadá,, se expuso al fuego mientras hacía señas con los brazos para ordenar la retirada, resultado muerto mientras lo hacia.

Sin lograr cumplir su propósito, la expedición regresó a Inglaterra sin la codiciada máquina Enigma y los aliados tuvieron que esperar varios meses hasta conseguir descifrar los códigos alemanes.

Los responsables militares de la Operación Jubileo, cumpliendo con lo dispuesto en la Ley de Secretos Oficiales, guardaron silencio respecto a los secretos que envolvía el ataque a Dieppe.

domingo, 18 de agosto de 2019

El fallido golpe de Estado en la Unión Soviética

Tal día como hoy 18 de agosto de 1991, la URSS sufre un golpe de Estado cuando el presidente Mijail Gorbachov, es detenido por un grupo de líderes críticos con las reformas liberales que está llevando a cabo, a la vez que argumentan, que el presidente ha caído enfermo por lo que se halla incapacitado para gobernar.

Dado el vacío de poder que ellos han creado, intentan formar un gobierno provisional. Sin embargo el reformista Boris Yeltsin reúne a la oposición frente al edificio del Parlamento ruso, donde se encuentran las tropas golpistas y después de unas negociaciones muy tensas, el ejército se pondrá del lado de Yeltsin y el golpe quedará desbaratado con rapidez. Gorbachov reconocerá la nueva autoridad de Yeltsin y el Partido Comunista de la Unión Soviética será disuelto.

La intentona golpista contra Mijaíl Gorbachov, que mantuvo en vilo al mundo desde la madrugada del 19 de agosto de 1991, concluyó pocos días después, el 21 de agosto, con la detención de los conspiradores. Dos días más tarde, Gorbachov admitió que no hizo “todo lo posible para evitar el golpe”.

Rusia, la república que recuperaba su dignidad histórica y celebraba el fin del comunismo, no estaba dispuesta a dejar que le arrebaten el capital político de la victoria sobre el golpe de Estado que mantuvo en vilo al mundo. Este fue el mensaje principal que trasmitió Borís Yeltsin, el triunfante líder ruso, a una multitud jubilosa, liberada por fin del fantasma de violencia y guerra civil que la atenazo y el desarrollo democrático de la sociedad.

"Hemos vencido", dijo Yeltsin, a una multitud que coreaba su nombre; "El golpe ha sido derrotado. Sus dirigentes están arrestados. Esto no debe suceder nunca más en nuestro país". Yeltsin saboreaba las delicias de la victoria ante unas 200.000 personas en una plaza que quedó bautizada ya como “plaza de Rusia Libre”.

Por su parte, Mijaíl Gorbachov demostró su deseo de seguir siendo fiel a sí mismo y al Partido Comunista donde había permanecido durante toda su vida, y al mismo tiempo avanzar, con él, por la senda de la democratización.

Gorbachov se reunió con los dirigentes de las nueve repúblicas soviéticas  y entre ellos estará Borís Yeltsin, el hombre a cuyo valor el presidente de la URSS debe en gran parte su liberación. El líder soviético expresó su agradecimiento a Yeltsin y a los dirigentes rusos, que dirigieron la resistencia contra el golpe y que, finalmente, consiguieron cambiar el signo de los acontecimientos.

Yeltsin acusó al aparato del Partido Comunista del golpe y anunció que se acelerará el desmantelamiento de esta organización en las instituciones estatales y firmó un decreto aboliendo las células comunistas en las Fuerzas Armadas
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Mientras, los golpistas se enfrentaban a su destino. Borís Pugo, ministro del Interior, se suicidó cuando los agentes que iban a detenerle llamaban a su casa. El presidente del Sóviet Supremo, Anatoli Lukiánov, fue suspendido de su cargo por considerársele sospechoso de cooperar con los involucionistas.

Yeltsin había acusado a Lukiánov, que fue íntimo colaborador de Gorbachov y que no formó parte de la junta golpista, de haber sido el cerebro de la conspiración.

sábado, 17 de agosto de 2019

Basilio II y el ejército de quince mil ciegos

Tal día como hoy 17 de agosto del año 986, tras un infructuoso asedio a la ciudad de Sofía  -Bulgaria-, el ejército bizantino de Basilio II en su regreso a Tracia se ve rodeado por fuerzas búlgaras al mando de Samuel de Bulgaria, en las montañas de Sredna Gora, en un paso que se conoce como “La Puerta de Trajano”.

Se inicia una despiadada batalla a resultas de la cual, el ejército bizantino es prácticamente aniquilado y Basilio II huye a duras penas y para colmo, tras esta gran derrota, habrá de hacer frente a una rebelión de la nobleza en Asia Menor, que duró 3 años.

En 1014 Basilio II derrotará al ejército de Samuel y se cobrará una terrible venganza sobre los prisioneros, dejándolos ciegos con un hierro candente. Basilio II seguirá en el poder hasta su muerte en 1025

A fines del siglo X, los imperios búlgaro y bizantino luchaban en un enfrentamiento que hacía siglos que se gestaba y cuando Basilio II subió al trono como emperador de Bizancio, en el año 976, hizo de la conquista de Bulgaria, su principal objetivo.

Diez años después, en 986, el ejército de Samuel de Bulgaria casi aniquiló a las huestes de Basilio II en el paso de la puerta de Trajano y el mismo emperador bizantino escapó a uña de caballo del zar búlgaro y su venganza.

Sin embargo, como la victoria puede ser efímera, en los años siguientes Basilio II atacó y destruyó fortalezas y ciudades búlgaras en campañas periódicas, crueles y violentas incluso para la época, hasta que en julio de 1014 tuvo lugar la batalla de Clidio, también conocida como la batalla de Belasica.

Los bizantinos, mucho más numerosos, atacaron infructuosamente hasta finalmente conseguir un paso de montaña que le permitió llegar a la retaguardia de las líneas búlgaras y a una victoria total, con la destrucción de todo el ejército búlgaro y la toma de multitud de prisioneros.

Samuel huyó a lomos del caballo que le prestó su propio hijo y Basilio II pronto extendió el imperio bizantino hasta la línea del Danubio, reconquistando  todo lo que había sido de Bizancio hasta el siglo VII.

De cualquier forma, la referida batalla es, para muchos historiadores de su tiempo, la llave que entregó Bulgaria a Bizancio. Y no sólo eso, es una batalla cuyas consecuencias aún resuenan en la cultura popular.

Lo relevante es que la tradición, la historia y la leyenda, fijaron la cifra de quince mil prisioneros, que fueron capturados por las tropas del emperador bizantino y tras la batalla, Basilio II mandó cegar completamente a noventa y nueve de cada cien hombres, saltándole un ojo a uno de cada cien y de esta forma, ciento cincuenta tuertos guiaron en su camino de vuelta, al resto de sus camaradas, ciegos.

Este enorme ejército de ciegos se encaminó, dirigidos por sus guías tuertos, hacia la ciudad de Ohrid, donde se hallaba refugiado el zar búlgaro y cuando Samuel contempló a su ejército cegado, sufrió un ataque de apoplejía que lo llevó a la tumba.

Finalmente, un ejército de ciegos acabó con un rey que tal vez podría haber sobrevivido a la derrota y muerte de sus hombres, pero no a la humillación de una muerte en vida de sus soldados, inútiles ya para la lucha.

viernes, 16 de agosto de 2019

La masacre de Saint Peter's Fields

Tal día como hoy 16 de agosto de 1819, en Manchester -Reino Unido-, la caballería carga y disuelve de manera violenta una asamblea de 65.000 trabajadores del sector textil congregada en Saint Peter's Fields, lo que provoca la muerte de 15 personas y heridas a otras 600. Los trabajadores únicamente han reclamado que exista representación parlamentaria de los más humildes y una rebaja en el precio del pan.

A principios del siglo XIX, en el Reino Unido se vivía una época de gran agitación social, pues mientras una minoría privilegiada controlaba la riqueza y la política, la gran masa del pueblo sufría hambrunas, escasez, desempleo, carencia de derechos y libertades...

Mientras las clases altas hacían oídos sordos, comenzaron a surgir voces exigiendo cambios sociales, económicos y políticos, ideas inspiradas, irónicamente, por los dos más recientes enemigos de los británicos: las colonias norteamericanas y su Constitución, y los franceses y su Revolución.

El 16 de agosto de 1819,  la reformista Unión Patriótica de Manchester, organizó una gran manifestación pública en favor de la reforma electoral, incluido el sufragio universal, la renovación anual del Parlamento y la "presión popular" no violenta.. A esta reunión, celebrada en las afueras de Manchester, en una explanada llamada St. Peter's Field, acudieron entre 60000 y 80000 personas, en su mayor parte obreros de las fábricas textiles de la ciudad, acompañados por sus familias.

Cuando el famoso orador Henry Hunt apareció en la asamblea, fue recibido con una atronadora ovación por los asistentes, lo que enfureció a un grupo de magistrados y prohombres que vigilaban la concentración desde una casa cercana. Uno de ellos  William Hulton, con fama de severo e implacable, escribió dos cartas, que fueron enviadas por  mensajeros al oficial al mando del Regimiento de Caballería de Manchester  y a la máxima autoridad militar de esta ciudad. En ambas se solicitaba el envío de tropas para disolver la concentración y arrestar a Hunt y al resto de oradores.

El Regimiento de Caballería de Manchester, estaba formado por civiles, en su mayor parte jóvenes de ideología conservadora y pertenecientes a las familias más poderosas de la ciudad, y cuando se recibió la carta del juez Hulton, su jefe dio a sus hombres la orden de montar y dirigirse hacia St. Peter's Field, sable en mano.

El escuadrón, formado por unos sesenta hombres -algunos de ellos borrachos - llegó a los límites de St. Peter's Field y una vez allí, los magistrados le ordenaron arrestar a los oradores y disolver la concentración.

El capitán Birley y sus hombres avanzaron abriéndose paso sin miramientos, hasta llegar donde se pronunciaban los discursos y arrestaron a Hunt y a los que lo acompañaban, lo cual acabó de exacerbar los ánimos de los asistentes, que empezaron a arrojar piedras contra los milicianos, quienes, enfurecidos, respondieron cargando contra el gentío con sus sables.

El número exacto de víctimas es difícil de calcular, pero las cifras mas repetidas hablan de 15 muertos -entre caídos en el campo y los que murieron posteriormente - y entre 500 y 700 heridos de distinta consideración, la mayoría por heridas de sable o pisoteados por los caballos.

La reacción del gobierno británico, dominado por los conservadores, fue, sin embargo, de calma y no sólo no se castigó a los culpables, sino que utilizó el caso como una excusa para aprobar nuevas leyes contra los "movimientos sediciosos y contestatarios" que restringían drásticamente la libertad de prensa y daban amplios poderes a magistrados y agentes de la ley para actuar contra los considerados sediciosos.

Los arrestados por los discursos de St. Peter's Field fueron acusados de sedición. Cinco de ellos declarados culpables y condenados a penas de cárcel. Cuatro miembros del Regimiento de Manchester fueron llevados a juicio en 1822: dos capitanes  y dos soldados. El tribunal consideró su actuación como "justificada" y los cuatro fueron absueltos.


jueves, 15 de agosto de 2019

Ignacio de Loyola, funda la Compañía de Jesús

Tal día como hoy 15 de agosto de 1534 en París  - Francia-, Ignacio de Loyola de 43 años de edad, ex oficial del ejército español, funda la Compañía de Jesús, destinada a convertirse en principal instrumento de la contrarreforma.

Fue fundada la fiesta de la Asunción de la Virgen, cuando Ignacio y siete de sus discípulos, se dirigieron a la cripta de la capilla del Martyrium, en Montmartre, donde pronunciaron tres votos: pobreza, castidad y peregrinar a Jerusalén

Los jesuitas tiene una estructura de tipo casi militar - obediencia absoluta-, una misión clara  -a mayor gloria de Dios -, y  una total despreocupación por los éxitos mundanos.

Con el lema “A la mayor gloria de Dios”, la orden jesuita se propone difundir la fe católica a través de las misiones, el apostolado, la enseñanza y la ciencia. El motor de la compañía son los estudios humanísticos y científicos para enseñarlos en las escuelas y colegios que se fueron abriendo en Europa.

Desde sus inicios, los jesuitas dirigieron los centros de educación superior más importantes de Europa, y prestaron servicios en países donde la religión católica era perseguida o prohibida. Especialmente importante fue la labor emprendida por el también vasco san Francisco Javier en su tarea de conversión en la India, China y Japón, hacia donde partió en 1549 cuando aún no había llegado ningún europeo.

La Compañía de Jesús tuvo un papel decisivo durante la Contrarreforma - la reacción de la Iglesia a la reforma de Lutero - y relevante en el transcurso del Concilio de Trento. A la muerte del fundador, en 1556, la Compañía se había extendido por todo el mundo al servicio de la Iglesia y del Papa.

A lo largo de los más de 400 años de historia, la Compañía de Jesús ha sufrido diversos avatares, por las sospechas que despertaban algunas de sus actividades, como  las misiones en las Reducciones del Paraguay, una especie de comunidades agrícolas que los jesuitas desarrollaron con los indios guaraníes en los siglos XVII y XVIII y también tuvieron problemas con la Inquisición, siendo expulsados de Portugal en 1559, de Francia en 1764) y de todos los dominios de España en 1767.

En 1773, la Compañía fue suprimida por el Papa Clemente XIV y restituida en todo el mundo en 1814 por Pío VII. Una vez restaurada, la Orden continuó su expansión, también en España, de donde en el siglo XIX fue suprimida en cinco ocasiones y disuelta en el XX, cuando en 1932 el gobierno de la Segunda República, declaró inconstitucional el voto de obediencia al Papa. En 1938, los jesuitas recobraron en España la situación jurídica anterior a la Constitución de 1931.

Presente en 127 países, la Compañía está dividida en 91 provincias, las  más numerosas son Italia y Castilla y por países, Estados Unidos y la India cuentan con más jesuitas. En España hay 1.534 .

De los treinta prepósitos que han dirigido la orden desde su fundación, siete han sido españoles, entre ellos el fundador Ignacio de Loyola, así como Pedro Arrupe, quien durante su mandato mantuvo unas difíciles y turbulentas relaciones con el Vaticano.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Los semínolas, de guerreros a empresarios

Tal día como hoy 14 de agosto de 1843, la rebelión de los indios semínolas de la península de Florida, es aplastada por el ejército de los Estados Unidos, tras siete años de hostigamiento.

A los soldados estadounidenses, les supuso 1.500 hombres muertos durante los combates y más de 20 millones de dólares a las arcas del Estado y a los semínolas, su práctica desaparición como pueblo.

El pueblo de los semínolas, es de habla muskogi y no está claro si su nombre procede de la palabra “muskogi” que significa "desertores" o del término español cimarrón, ya que de esta palabra española deriva el nombre marrons con que le llamaron los franceses. Ellos así mismos, se llaman "gente de la península".

Antiguamente formaban parte de los creek, especialmente  y de ellos mantuvieron la mayor parte de las costumbres. Estaban divididos en 14 clanes - ciervo, viento, castor, oso, etc.. - y vivían en casas de plataforma conocidas como chikees, construidas de palmeras y paja en palos sobre el suelo.

Vivían del cultivo de verduras y tabaco, de la caza de mamíferos marinos, tortugas, cocodrilos y mofetas así como de la pesca y uno de sus platos típicos es la sopa de maíz con cenizas de madera.

Creían en el dios Fishakikomenchi, creador del mundo, que debía de enfrentarse a Yohewa, fuerza del mal. La organización familiar es matrilineal aunque aún quedan restos de los antiguos clanes. Antiguamente, el matrimonio se realizaba siempre entre miembros del mismo clan y durante la pubertad, las mujeres recibían un collar de cuentas, indicativo de su situación.

Vestían ropas multicolores cosidas con bandas intercaladas. Las mujeres con faldas largas que antiguamente se realizaban con piel de ciervo y los hombres vestían sombreros realizados con tela similar a los turbantes, mientras que las mujeres llevaban peinados complicadísimos. En los inicios del siglo XX tenían 20 poblados; Mikasuki - conocidos como “red stick” ya que su emblema de guerra era un bastón rojo - y Tallahassee, siendo ambos los principales.

Los semínolas de Florida han conservado la mayoría de las costumbres creek, como la bebida negra, la danza del maíz verde y la monogamia y aún utilizan para pescar canoas con percha, teniendo actualmente, incluso una emisora de televisión pública.

En 1990 el gobierno de los Estados Unidos les devolvió 46 millones de dólares, en compensación de sus tierras perdidas, aunque gran parte de los ingresos de los semínolas, así como el de otras tribus de Estados Unidos, proceden de los casinos que controlan.

En diciembre de 2006, los seminolas de Florida adquirieron la poderosa empresa Hard Rock, propietaria de la famosa cadena de restaurantes Hard Rock Cafe, con franquicias en todo el mundo
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martes, 13 de agosto de 2019

El llamado "muro de la vergüenza"

Tal día como hoy 13 de agosto de 1961, en la República Democrática Alemana, al incrementarse el ritmo de huidas a la zona occidental, se da orden de iniciar la construcción de un muro que delimite ambas zonas de la ciudad a la vez que aisle completamente el Berlín occidental.

El "muro de la vergüenza", como será llamado por la indignación que causará en Occidente, se convertirá en doloroso símbolo de la Guerra Fría y de la opresión comunista. Era de hormigón tendrá 5 metros de altura y estará coronado por alambre de espino electrificado y vigilado por torretas con guardias y ametralladoras. En sus cercanías se colocarán minas antipersona, dividiendo Berlín en dos y rodeando completamente, la zona occidental.

Entre 1949 y 1961, unas 2,7 millones de personas habían abandonado la RDA y Berlín Oriental: la mitad de esa corriente migratoria estaba compuesta por gente de menos de 25 años y esto suponía un gran problema para la Alemania comunista.

Alrededor de medio millón de personas pasaba cada día la frontera en ambas direcciones y de esta manera, podían comparar las condiciones de vida de ambos lados. Solamente en el año 1960, alrededor de 200.000 personas se mudaron de forma definitiva al Oeste y la RDA se encontraba al borde del colapso social y económico.

El 15 de junio de 1961, el presidente de la RDA, Walter Ulbricht, declaraba que nadie tenía la intención de construir un muro, pero el 12 de agosto, el Consejo de Ministros, anunció que: “Para poner fin a las actividades hostiles de revanchismo y militarismo de Alemania Occidental y Berlín Occidental, se instalarán en la República Democrática Alemana, incluida la frontera con los sectores de ocupación occidentales de Berlín, tal como es habitual en cualquier Estado soberano.”

Lo que no mencionó el ministro es que esa medida se dirigía, en primer lugar, contra la población propia que, en el futuro, tendría prohibido cruzar la frontera.

En las primeras horas de la mañana del 13 de agosto de 1961, en la frontera se erigieron barreras temporales y fueron arrancados los adoquines de las calles. Unidades de la Policía popular, así como los denominados “grupos de combate de trabajadores” prohibieron cualquier tipo de tráfico entre sectores.

En los días siguientes, sustituyeron, bajo la  vigilancia de  guardias fronterizos de la RDA, los rollos de alambre de púas, por un muro con paneles de hormigón de grandes dimensiones. y rápidamente, el gobierno de la RDA hizo tapiar las entradas y las ventanas de los pisos bajos de las casas, de manera que sus habitantes solamente podían acceder a las mismas por la parte del patio, ubicado en Berlín Oriental.

De un día para otro, calles, plazas y casas quedaron divididas, quedó interrumpido el transporte urbano y la noche del 13 de agosto, el alcalde Willy Brandt declaró: “El Senado de Berlín acusa ante la comunidad mundial, las medidas ilegales e inhumanas practicadas por aquellos que están dividiendo Alemania, oprimiendo a Berlín Oriental y amenazando a Berlín Occidental”.

El 25 de octubre de 1961, tanques estadounidenses y soviéticos se encontraban unos frente a otros delante del “paso fronterizo para extranjeros”y permanecieron durante 16 horas, separados solo por  pocos metros, con gran peligro de que se desatara una guerra.

El muro que separaba Berlín Oriental de Berlín Occidental, tenía una longitud de 43,1 kilómetros y entre 1961 y 1988, más de 100.000 ciudadanos de la RDA intentaron huir a través del Muro de Berlín. Más de 600 personas fueron abatidas a tiros por soldados fronterizos o murieron de otra forma al intentar huir.

El muro se derribará el 9 de noviembre de 1989.

lunes, 12 de agosto de 2019

El submarino ruso "Kursk", una tumba de metal

Tal día como hoy 12 de agosto del 2000, el submarino nuclear ruso K-141, "Kursk", que navega por el gélido Mar de Barents, se convierte en una trampa mortal para toda su tripulación al producirse dos explosiones en su interior, que en los primeros minutos de la catástrofe se cobra la vida de la mayor parte de los 118 miembros de la dotación.

Al principio, las autoridades rusas tratarán de mantener la catástrofe en secreto, pero los problemas que tendrán para rescatar a los 118 marineros con sus propios medios, les llevarán muy a su pesar, a lanzar un SOS internacional el día 16. Pese a los desesperados intentos de rescate que harán equipos británicos y noruegos, todos los marineros y oficiales a bordo del Kursk morirán.

Las primeras investigaciones indicarán que algunos supervivientes lograron refugiarse en la parte trasera del sumergible 4 horas después del accidente. Escritos dejados por ellos demostraron, que al menos 16 tripulantes llegaron a las partes estancas, pero a medida que el agua penetró, se declaró un incendio en el interior que los mató por asfixia, aunque lograron sobrevivir 6 días después de la tragedia.

En el caso del Kursk, desde el primer momento se cernió un secretismo total. La tripulación mantenía una comunicación estable con las autoridades y se sabía la causa del accidente: un incendio: Los marineros del Kursk sólo han dado unos leves golpes desde dentro del casco: tres puntos, tres rayas, tres puntos, SOS. Y ninguna otra información.

En el caso del Kursk, ningún batiscafo, ni ruso ni extranjero, pudo salvar a nadie aunque se intentó abrir la escotilla de popa. Si los marineros no lograron salir nadando por esta escotilla, la puerta se habría atascado a causa del golpe en el fondo del mar.

Si el Kursk hubiera sufrido tan sólo una “avería técnica”, como se anunció en un principio, sus marinos se habrían salvado, subiendo hasta la cámara de salvamento y de ahí a la superficie y hacia la vida.

El almirante ruso Kuroyédov menciona posibles causas de la catástrofe como: una mina flotante de la II Guerra Mundial, una avería de los timones cuando iba a toda máquina u otras causas: “Yo no puedo entender qué ha podido ocurrir con el Kursk”, dice el capitán Arkadi Yefanov, ex comandante del Smolensk, una nave del mismo tipo. “Incluso llego a pensar que ha sido un sabotaje”.

El marino Magomed Hazhiev, héroe de la Unión Soviética, que entregó su vida en el ártico, pronunció estas sabias palabras: “En ninguna parte hay tanta igualdad ante el destino como a bordo de un submarino. O todos vencen, o todos perecen”.

Catorce meses después del hundimiento, los restos del submarino fueron sacados a la superficie e investigados, pero la versión oficial sobre lo ocurrido no dió respuesta a multitud de interrogantes, por lo que siempre existirán diferentes teorías, de lo que en realidad sucedió.

domingo, 11 de agosto de 2019

El rey Leónidas y la batalla de las Termópilas

Tal día como hoy 11 de agosto del año 480 a.C.,el rey persa Jerjes, tras haber invadido Egipto, se propone conquistar Grecia y las polis de Atenas y Esparta se oponen.

El rey espartano Leónidas I, al mando de unos 300 espartanos y 700 tespios, les hace frente en el desfiladero de las Termópilas, un estrecho paso por donde apenas se puede cruzar en fila de a tres. Frente a ellos, el ejército persa es una temible fuerza de entre 250.000 y un millón de efectivos.

Según las crónicas de la época, Jerjes llegó a ofrecer a los hombres de Leónidas la opción de retirarse, pero éstos prefirieron la muerte, mientras unos  20.000 persas pierden también la vida.

Dada la desigualdad de fuerzas, los griegos decidieron esperar al inmenso ejército persa en el desfiladero de las Termópilas, un paso que tenía tres puntos particularmente estrechos y si se encontraban en el paso más estrecho, las líneas de cada oleada serían iguales en número de efectivos.

El oráculo de Delfos, vaticinó que los persas arrasarían la ciudad de Esparta, si esta no sacrificaba la vida de un rey en su defensa y Leónidas y sus 300, según cuenta Heródoto, se apostaron en el desfiladero junto a fuerzas integradas por soldador de otras ciudades, que según los historiadores, no pasaban en total de unos siete mil.

Ante tal inferioridad, Jerjes esperó cuatro días a que se retiraran y al quinto, los persas iniciaron el ataque. En la primera jornada, las furiosas arremetidas del ejército persa fracasaron. En la segunda sucedió lo mismo, pues los griegos formaban en falange y sus escudos de bronce y largas lanzas eran infranqueables para los persas, que usaban escudos de mimbre y lanzas más cortas. La carnicería entre los persas fue considerable, mientras que entre los griegos las bajas fueron escasas.

Cuando Jerjes se encontraba al borde de la desesperación, recibió la visita de un traidor de Tesalia, Efialtes, que le mostró un camino que vadeaba el desfiladero de las Termópilas, y le dio así la clave de la victoria, ya que permitía atacar a los griegos por la retaguardia.

Leónidas al verse rodeado, entendió que había llegado el final de su resistencia. Aunque  eligió quedarse con sus 300 espartanos y unos mil hombres más a defender el paso, mientras ordenaba la retirada de los demás soldados de la coalición.

Leónidas finalmente cayó, más como un héroe guerrero que como un rey. Cuando acabó la batalla, Jerjes ordenó buscar su cuerpo y una vez hallado, fue mutilado como había previsto el oráculo, mandó decapitarle y ensartó su cabeza en un poste en el campo de batalla.

En su ciudad le fue ofrecido un funeral de Estado, se le dedicó un recinto funerario, y la tumba de Leónidas fue lugar de veneración y centro de actos de culto, de una festividad religiosa celebrada en su honor.

Sin embargo, las imágenes que nos han llegado a través de pinturas y esculturas, con un rey joven y musculoso, deben distar mucho del aspecto físico de Leónidas en tiempos de las Termópilas, pues rondaba los sesenta años de edad y era un sexagenario, que no estaba ya en edad militar.

Al año siguiente, los griegos lograrán la victoria decisiva en la batalla de Platea, poniendo fin a la invasión persa.


sábado, 10 de agosto de 2019

La rendición incondicional de Japón

Tal día como hoy 10 de agosto de 1945, tras el mazazo recibido por el bombardeo nuclear en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, Japón se rinde incondicionalmente, aunque una parte del ejército conspira sin éxito para interceptar la grabación del mensaje a la nación del emperador Hirohito comunicando la capitulación.

El 15 de agosto los japoneses podrán oír por radio la voz de su emperador anunciando la rendición incondicional de su imperio. Varios altos cargos del ejército nipón serán ejecutados por crímenes de guerra tras ser juzgados

El 10 de agosto de 1945, al día siguiente del lanzamiento de la bomba atómica Fat Man en Nagasaki  - alrededor de 74.000 personas murieron directamente a causa del bombardeo, aparte de los 75.000 heridos que hubo, sin contar aquellos que enfermaron y fallecieron posteriormente a causa de la radiación - y tres días después de que Little Boy cayese sobre Hiroshima - matando hasta a 200.000 personas - Japón envió su primera oferta de rendición al secretario de Estado estadounidense,  a través del diplomático suizo Max Grässli.

Así comenzaban las negociaciones para rubricar la rendición incondicional frente a las Fuerzas Aliadas y poner fin a la Segunda Guerra Mundial.

En la misiva, Japón pidió "el cese sin demora de las hostilidades" para "salvar a la humanidad de las calamidades que supondrían una continuación de la guerra" y subrayó la voluntad de "su Majestad el emperador" - Hirohito - de "apoyar la causa de la paz mundial". -

También vincularon la firma de una capitulación al respeto por parte de los Aliados de la soberanía del emperador Hirohito: "El Gobierno japonés está preparado para aceptar los términos enumerados en la declaración conjunta tratada en Postdam el 26 de julio de 1945 por los jefes de Gobierno de Estados Unidos, Gran Bretaña y China y que posteriormente suscribió el Gobierno soviético con el entendimiento de que dicha declaración no compromete ninguna demanda que perjudique las prerrogativas de Su Majestad como Dirigente Soberano". 

Al acuerdo se llegó cinco días después, el 15 de agosto, aunque no fue hasta el 2 de septiembre cuando el ministro de Exteriores japonés, Mamoru Shigemitsu, fue el encargado de firmar la rendición incondicional en nombre del emperador Hirohito, mientras el general estadounidense Douglas MacArthur retransmitía la capitulación por radio desde el U.S.S. Missouri, fondeado en la Bahía de Tokio.

Con la firma de esta rendición, se cierra uno de los capítulos más oscuros de la historia del siglo XX.


viernes, 9 de agosto de 2019

Jesse Owens, el negro que humilló a Hitler

Tal día como hoy 9 de agosto de 1936, durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Berlín, Jesse Owens, atleta afroamericano, gana su cuarta medalla de oro, batiendo el record mundial de 4 x 100 relevos.

Adolf Hitler que desea utilizar estas Olimpiadas como escaparate de la supremacía de la raza aria, se descoloca cuando Owens gana las pruebas de 100 y 200 metros lisos, salto de longitud y la carrera de relevos. Hitler, que tiene previsto estrechar las manos a todos los vencedores de estos juegos, abandona el estadio con gesto contrariado antes que felicitar a los deportistas negros

A principios de 1936, Estados Unidos estuvo a punto de boicotear los Juegos Olimpicos, de los que Alemania había ganado la candidatura para organizar cinco años atrás, dos antes de que los nazis llegaran al poder.

La creencia del Führer en la superioridad de la "raza aria", ya estaba dándose a conocer y generando inquietud internacional y cuando el comité olímpico estadounidense visitó Berlín, para negociar la participación norteamericana, vieron señales que rezaban: "Ni judíos ni perros". Tampoco los negros, eran del agrado de Hitler que los veía como seres infrahumanos, y había criticado a Estados Unidos por incluirlos en su equipo.

Owens era hijo de un aparcero y nieto de un esclavo y él mismo había recogido algodón en plantaciones de Alabama desde los 6 años y mientras trabajaba a tiempo parcial para ayudar a mantener a su familia, logró ingresar en la universidad y allí se reveló como un atleta extraordinario.

Cuando llegó a Berlín, banderas olímpicas y evásticas adornaban hasta el último rincón de la ciudad y las señales antisemitas habían sido retiradas, y en el interior del estadio, rodeados de toda la simbología nazi, decenas de miles de espectadores jaleaban mientras los atletas nacionales dirigían el saludo fascista al palco de Adolf Hitler.

El Ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, había diseñado el acontecimiento como el escaparate desde el que mostrar al mundo el triunfo de los atletas alemanes para demostrar así la superioridad física e intelectual aria.

El primer plano de la cara de Owens, el destello del disparo de salida, el impulso de Owens y, a continuación, su carrera de poco más de 10 segundos y, finalmente, el detalle de un Hitler petrificado, quizá consciente de que aquello echaba por tierra su  fantasía. Por si fuera poco, a lo largo de los siguientes días tuvo que contemplar cómo Owens se colgaba del cuello tres oros más.

Tras avergonzar a Hitler en su propio terreno, fue celebrado como un héroe americano –la historia, en todo caso, suele olvidarse de que en realidad a los Juegos de Berlín viajaron 18 afroamericanos, y que 10 de ellos ganaron medalla–, pero lo cierto es que durante su estancia en la Alemania nazi no tuvieron que vivir en viviendas segregadas o almorzar en comedores para negros, como sí le habría sucedido en su país.

Cuando las medallas dejaron de brillar, la vuelta al mundo real de Owens no fue fácil. Probó suerte en Hollywood pero, a diferencia de Johnny Weismuller –que había obtenido medallas olímpicas de natación antes de hacerse famoso con las películas de Tarzán–, resultó no tener ni las cualidades ni quizá el color de piel adecuados.

Para ganarse la vida, Owens, tuvo una tintorería y trabajó en una gasolinera, antes de declararse en bancarrota, hasta que en 1966 el Gobierno estadounidense lo nombró Embajador para el Deporte. Cuando murió en 1980, a causa de un cáncer de pulmón, las promesas de cambio social que sus triunfos en la pista un día encarnaron seguían incumplidas.