martes, 10 de febrero de 2026

La llamada batalla de Cataluña, durante la Guerra Civil Española

Tal día como hoy, 11 de febrero de 1939: En el marco de la Guerra Civil Española, las tropas sublevadas consiguen ocupar toda Cataluña. 

Tras la derrota del Ebro, la moral en Cataluña estaba a finales de 1938 por los suelos. Saturada de refugiados llegados de toda España –que agravaron las penurias de la población–, con un ejército muy desmoralizado y poblaciones destrozadas, tras un año de bombardeos, parecía tenerlo todo en contra.

Después de la Batalla del Ebro, a Franco se le presentaron tres objetivos militares: Madrid, Valencia y Cataluña. Escogió esta última y fijó el 10 de diciembre de 1938 para el inicio de la operación, que sin embargo se retrasaría a causa del mal tiempo. El encargado de llevarla a cabo era el Ejército del Norte, comandado por el general Fidel Dávila y formado por seis cuerpos: Urgel, Aragón, Maestrazgo, Navarra, Marroquí y Cuerpo de Tropas Voluntarias italianas (CTV).

Las fuerzas republicanas, del llamado Grupo de Ejércitos de la Región Oriental, al mando del general Juan Hernández Sarabia, contaban con dos ejércitos y varias fuerzas independientes. Eran muy inferiores a las de Dávila, lo que esperaban solventar, cuando llegasen las armas enviadas por la URSS, retenidas en la frontera francesa.

Finalmente el día 23  de diciembre, Franco dio la orden y todas las divisiones –en total, más de 300.000 soldados, concentrados en las inmediaciones de los ríos Ebro y Segre– empezaron a avanzar, por territorio catalán. La Ofensiva de Cataluña había comenzado.

Mientras que los nacionales, contaban con el apoyo de la aviación italiana y la Legión Cóndor alemana, (en total, casi 500 aviones), apenas había aparatos del lado republicano. También la artillería franquista, era muy superior: Aparte de la escasez de armamento, la falta de soldados republicanos, llegó a ser tan grave, que en los últimos meses se reclutó incluso a presos y desertores.

Ante tal desequilibrio de fuerzas, aunque las tropas republicanas intentaron aguantar  durante varios días, la superioridad del enemigo, dio pronto sus frutos. Las primeras líneas, eran las más difíciles de romper, pero a la infantería le fue fácil con el apoyo de carros blindados y unidades lanzallamas. Solo en la primera jornada, reventaron las líneas enemigas y avanzaron, alrededor de 16 kilómetros, con la consiguiente huida de la 56.ª División republicana, que quedó destrozada.

El día de Nochebuena, se les unió el cuerpo de ejército Marroquí del general Juan Yagüe.El resultado fue fatal para las fuerzas republicanas. El avance franquista continuaba imparable y, en una fuerte lucha de desgaste, hubieron de ir cediendo terreno y se vieron, obligados a replegarse.

El día 4 de enero, las tropas franquistas entraban en la población de Artesa de Segre, y al día siguiente, en Les Borges Blanques, un punto vital para dar vía libre al cuerpo de ejército de Aragón. Aunque esta zona era la más fortificada de toda Cataluña, los republicanos no pudieron conservarla. 

Además de la captura de cientos de prisioneros, la ofensiva había provocado una auténtica desbandada republicana, que fue convirtiéndose en una retirada a marchas forzadas, lo que finalmente se tradujo, en una desmoralización generalizada. 

Ante tal situación, el general Vicente Rojo, Jefe del Estado Mayor republicano, ordenó retroceder, hasta la segunda línea de resistencia. Así, a principios de 1939, ante el caos reinante, lo único que ya podían hacer los republicanos era, simplemente, intentar defenderse. La primera fase de la Ofensiva de Cataluña, había llegado a su fin. En solo dos semanas,había agotado sus posibilidades.

Tras la conquista de Les Borges Blanques, otras poblaciones fueron cayendo y los ataques aéreos prosiguieron, minando la moral de la población: Barcelona, Reus, Valls, Tarragona... Esta última ciudad, fue el siguiente gran objetivo de los nacionales. El avance hacia ella se aceleró, era ya vertiginoso, y por el camino ocuparon poblaciones, en las provincias de Lleida.

De los 90.000 soldados republicanos en el frente, solo 60.000 disponían de fusil; la artillería era inferior a la franquista y la aviación casi inexistente. La toma de poblaciones no cesaba. Cayeron Tortosa y Tarragona, donde los hombres de Yagüe entraron el día 15. Entre las siguientes en ser tomadas, prácticamente sin combate, estuvieron Reus y Cervera.

La situación era tan grave, que el gobierno francés autorizó la apertura de la frontera, a parte de las armas enviadas por Stalin. Entretanto, en Barcelona, el gobierno de Negrín ordenaba medidas excepcionales, la movilización de un nuevo grupo de reemplazo que incluía a personas entre los 17 y los 55 años.

Con Barcelona en el punto de mira, las tropas nacionales, prosiguieron por la costa. Los republicanos no podían por menos, que sentirse acorralados.

Para cuando, el día 22, los nacionales alcanzaron Igualada y Sitges, la mitad de Cataluña estaba ocupada. Ese mismo día, se celebró el último consejo de ministros de Negrín, en la Ciudad Condal. Se acordó declarar el estado de guerra, en todo el territorio republicano. 

En la jornada siguiente, Negrín ordenó la evacuación de los organismos oficiales hacia Girona, sumándose al río de refugiados, que huían en dirección norte. Esa noche, Companys y José Antonio Aguirre, presidente del gobierno vasco, abandonaron también Barcelona. Lo mismo haría el presidente de la República, Manuel Azaña.

El día 23 de enero, los franquistas se apoderaron de Manresa. El 24 alcanzaron el río Llobregat; las siguientes poblaciones en caer serían, Martorell, Sant Boi de Llobregat y Castelldefels. Estaban ya a un paso de Barcelona.

El día 25, las tropas franquistas cruzaron, el río Llobregat y avanzaron sobre Barcelona, abarrotada de refugiados llegados de toda España y con una resistencia republicana, inexistente. Al día siguiente entraban en la capital catalana, que se entregó, tras casi tres años de combates, miseria y bombas. 

Los tanques avanzaron por la avenida Diagonal, hasta la céntrica plaza de Cataluña, donde dos días después, tendría lugar una gran misa para celebrar la conquista. Tras los tanques, llegaron los camiones con alimentos. Empezaba a presentirse, que aquella guerra estaba llegando a su fin.

Perdida Barcelona, el avance franquista prosiguió sin tregua. La toma del monasterio de Montserrat,  El siguiente objetivo fue Girona, tomada el 3 de febrero. Dos días antes había tenido lugar, la última sesión de las Cortes de la Segunda República, en territorio español: se reunió en secreto en el Castillo de Figueres.

Solo una pequeña parte del gobierno, había podido instalarse en Figueres y el resto se dispersó por la comarca. El día 4, se decidió que los presidentes Azaña, Companys y Aguirre pasarían a Francia, para evitar que cayeran prisioneros.

Figueres cayó el día 8 y el 9 los nacionales alcanzaron, la frontera francesa y ocuparon todos los pasos fronterizos de los Pirineos. Un bando de Franco del 10 febrero de 1939, dio por terminada la Ofensiva de Cataluña. Había durado 50 días

Tras la victoria franquista, hubo algunos asesinatos de prisioneros, por parte de soldados republicanos incontrolados. Uno de ellos se produjo en el santuario del Collell, cerca de Banyoles, donde fueron asesinados 48 presos. Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de Falange, al que habían condenado a muerte, logró escapar de allí.

Con Cataluña ocupada, el éxodo de población desde Barcelona, estaba siendo el más terrible del conflicto. Centenares de miles de personas habían iniciado su marcha hacia la frontera francesa, muchas de ellas a pie por carretera.

Los franceses, desbordados, decidieron habilitar campos donde reunirlos. Al final, optaron por abrir la frontera; primero únicamente a niños, mujeres y ancianos, pero pronto también a los soldados republicanos. Estos, en su retirada, destruyeron su material, para que no cayera en manos enemigas; incluso hicieron explotar el Castillo de Figueres, donde guardaban un arsenal. Unos 300.000 soldados pasaron a Francia en solo cuatro días.

La desbandada desde Barcelona a la frontera francesa, conocida como la "Retirada", fue el éxodo masivo de cerca de medio millón de personas (civiles y combatientes republicanos) entre finales de enero y principios de febrero de 1939, tras la caída de Cataluña ante las tropas franquistas. 

Se dirigieron hacia el exilio por los Pirineos orientales, principalmente por La Jonquera, en un ambiente dramático marcado por el frío, el hambre y los bombardeos. La suerte de la Guerra estaba ya decidida... 

lunes, 9 de febrero de 2026

El día que Napoleón Bonaparte separó Cataluña del Reino de España

Tal día como hoy, 10 de febrero de 1810, el Rey José Bonaparte separaba, por orden de Napoleón Bonaparte, Cataluña del Reino de España para que esta parte de la Península Ibérica pasase a encontrarse como una colonia, bajo el protectorado de Francia.La acción de Napoleón fue una ocupación militar y administrativa de Cataluña 

El 10 de febrero de 1810, Napoleón Bonaparte separó formalmente Cataluña del Reino de España, mediante un decreto imperial, poniéndola bajo jurisdicción directa de Francia, como parte de su estrategia, en la Guerra de la Independencia. Esta anexión de facto, consolidada oficialmente en 1812, convirtió a Cataluña, en cuatro departamentos franceses hasta 1814

Han pasado dos años desde el inicio de la invasión francesa. Una vez derrotado el ejército español, Napoleón Bonaparte no solo convirtió a su hermano, José Bonapart, en Rey de España, también modificó, cuestiones del Reino de España, tales como su distribución territorial hasta el punto de cambiar el nombre, a todas las provincias de Cataluña y separar este territorio de la Península Ibérica, del Reino de España para ser anexionada a Francia.

Para seducir a los catalanes, Napoleón Bonaparte, dio alas al catalán y lo impuso como oficial, tanto en la prensa, como en la propia administración. A esta época se atribuye el nacimiento del concepto, ideado por el corregidor de Girona, Tomàs Puig. 

La idea de Tomàs Puig ,no fue una toma militar, sino la consolidación política, administrativa y el control, de la información bajo la órbita napoleónica, durante el periodo 1810-1812 en Girona. Un concepto que se cree que se puso a disposición de los franceses, para buscar la “independencia” de la monarquía hispánica.

El golpe para José I, y para el gobierno afrancesado, fue muy duro, ya que la anexión de Cataluña, suponía una violación flagrante de uno de los principios, que se había comprometido a mantener: el de la integridad territorial de España.

En marzo de 1813, José I Bonaparte abandonaba Madrid, ante el avance del ejército anglo-portugués y español, comandado por Lord Wellington y en junio, tenía lugar la decisiva victoria aliada de la batalla de Vitoria que obligó al "rey intruso" ,a abandonar definitivamente España. 

En Cataluña, ante las crecientes dificultades que atravesaba el Imperio francés, tras el desastre de la campaña de Rusia, se dejó un único intendente, el conde de Chauvelin, se suprimieron buen número de otros, altos funcionarios y el territorio de las Bocas del Ebro, se sustrajo al mando civil del Gobernador General de Cataluña y pasó a estar gobernado directamente, por el mariscal Suchet, que ya ejercía allí, la autoridad militar.

En agosto de 1813, un ejército anglo-español tomaba Tarragona e iniciaba el sitio de Barcelona, defendida por el ejército de- general Suchet, que se había replegado desde Valencia, y al que habían acompañado numerosos "afrancesados", "miserables y derrotados",

Con el propósito de cruzar la frontera. Suchet, que se había hecho cargo, del mando de todas las fuerzas militares francesas en Cataluña, se instaló después en Gerona desde donde dirigió, la ordenada retirada de su ejército a Francia, mientras que el general Pierre-Joseph Habert, quedó al mando de la guarnición de Barcelona. En ese momento "la Cataluña napoleónica, volvería de hecho a vivir bajo un régimen militar, como lo había hecho, en los primeros momentos de la ocupación".

El general Habert, mantendría el dominio de Barcelona hasta después de la caída de Napoleón, en abril de 1814 por lo que esta ciudad será la última plaza, que abandonarían los franceses. Sería liberada el 28 de mayo de 1814, cuando ya hacía dos semanas, que el rey Fernando VII, había entrado en Madrid, tras haberle "devuelto" Napoleón sus derechos a la Corona española, por el Tratado de Valencay,  del 11 de diciembre de 1813. 

Todas las ocasiones, en que Cataluña ha sido “independiente”, ha acabado siendo un territorio, controlado por Francia.


domingo, 8 de febrero de 2026

Cuando la Armada portuguesa intentó apresar a Cristóbal Colón

Tal día como hoy, 9 de febrero de 1493: La Armada portuguesa intenta apresar en las Azores, al navegante Cristóbal Colón, en su viaje de regreso pocos meses después,  de descubrir América. 

Lo hace, con la intención de evitar que este divulgue la otra ruta hacia las Indias, que cree haber descubierto. 

En febrero de 1493, al regresar de su primer viaje, Cristóbal Colón hizo escala en las Azores, (territorio portugués) y fue retenido brevemente por autoridades locales, quienes intentaron detenerlo, para impedir que informara a los Reyes Católicos, de su descubrimiento, ya que Portugal buscaba controlar, las rutas atlánticas y evitar que España se beneficiara, de una nueva ruta a las Indias, lo que generó tensiones diplomáticas 

El hecho ocurrió en febrero de 1493, aunque no hay un día exacto universalmente acordado, se estima que fuese el 9 de febrero, durante su  viaje de regreso a España tras el descubrimiento de América en 1492. 

Portugal no quería que Colón divulgara sus hallazgos porque, según el Tratado de Alcáçovas,  (1479) y el de Tordesillas (1494), reclamaban la soberanía sobre las tierras al sur de las Canarias, y el descubrimiento español, amenazaba sus intereses en la expansión atlántica.

En el viaje de regreso,. tras separarse de la carabela Pinta,por causa de una tormenta, Colón llegó a la isla de Santa María (Azores) en la Niña, donde fue retenido brevemente por autoridades portuguesas, generando un conflicto diplomático que se resolvió con la mediación de los Reyes Católicos y el Papa, llevando a los acuerdos posteriores. 

Colón tuvo un encuentro, aparentemente involuntario, con Portugal. Allí, Colón es arrestado y liberado posteriormente, para, a causa de otro temporal, terminar atracando en Lisboa el 4 de marzo, donde se entrevistará con el Rey, Juan II de Portugal y le informará de su descubrimiento.

Este hecho, fue un momento crucial, donde chocaron las ambiciones de España y Portugal, no por una ruta secreta, sino por la soberanía de las tierras, recién "descubiertas" por Colón.


sábado, 7 de febrero de 2026

Julio Verne, el gran escritor francés de ciencia ficción

Tal día como hoy, 8 de febrero de 1828, nació en Nantes, Francia Jules Gabriel Verne, más conocido como Julio Verne 

Julio Verne (Jules Gabriel Verne, 1828-1905), fue un gran escritor francés y visionario, considerado uno de los padres de la ciencia ficción moderna, por sus novelas de aventuras, que combinaban precisión científica y relatos imaginativos, anticipando inventos como submarinos, helicópteros y viajes espaciales con obras como Viaje al centro de la Tierra, Veinte mil leguas de viaje submarino y La vuelta al mundo en ochenta días. 

Jules Gabriel Verne, nació en febrero de 1828  Escritor, dramaturgo y poeta es el segundo autor más traducido en el mundo, después de Agatha Christie. Además, sus obras han tenido un profundo calado, en el género de la ciencia ficción. 

Criado en el seno de una familia burguesa, estudió para continuar los pasos de su padre como abogado, pero no tardó en abandonar ese camino, para dedicarse a la literatura. Concibió la idea de crear un género nuevo, la “novela de ciencia”, que atendía sobre todo a su pasión, por la exploración geográfica.

La gran mayoría de sus obras, se publicaron de forma seriada en la colección Viajes extraordinarios, dentro de la revista Magasin d’Éducation et de Récréation: Cinco semanas en globo (1863), Viaje al centro de la tierra (1864), De la Tierra a la Luna (1865), Veinte mil leguas de viaje submarino (1870) o La vuelta al mundo en ochenta días (1872).

Según su editor, Pierre-Jules Hetzel, las novelas de Verne, pretendían contar todo lo que la ciencia sabía, sobre la historia del universo en general. El propio Verne comentaba en una entrevista, que “en la práctica nunca había estudiado ciencia o experimentado con ella. Pero de niño adoraba ver las máquinas funcionando (…) en el curso de mis lecturas, he recogido muchos retazos sueltos que me han sido útiles”.

El autor francés, introdujo numerosos avances tecnológicos y científicos, que después se hicieron realidad: trenes subterráneos y de alta velocidad, coches con motor de gasolina, ascensores, submarinos eléctricos, telégrafos de imágenes, máquinas de guerra manejadas por control remoto, o el uso de energía eólica, además de anticipar, los viajes tripulados a la Luna.

Autor sumamente prolífico, desde que se instaló profesionalmente en la escritura, es inevitable dejar de reseñar destacados  libros suyos, como Las tribulaciones de un chino en China (1879), El faro del fin del mundo (1881), Dos años de vacaciones (1888) y Los viajes del capitán Cook (1896), entre muchos otros; su producción novelística, supera el medio centenar de títulos. 

Julio Verne vivió en Amiens, en 1872, y a partir de 1886 se comprometió con las actividades municipales de dicha ciudad. Junto con una serie de entusiásticas aprobaciones, la extraordinaria fama le procuró detractores encarnizados; en 1886 su sobrino un joven perturbado, disparó contra él, frente a la puerta de su casa un pistoletazo, que le dejó cojo. 

Tres años después fue nombrado representante del consejo municipal, y en 1892 fue condecorado, con la Legión de Honor.

Muchos textos de Verne, popularizados ya con rapidez en vida del autor, quedarían entre los grandes clásicos, de la literatura infantil y juvenil del siglo XX. 

De su obra póstuma destacan El eterno Adán (1910) o La extraordinaria aventura de la misión Barsac (1920), en las que un crítico, tan poco convencional como Michel Buto,r ha querido ver un Verne, más profundo y escéptico de lo habitual, que tendía a desconfiar de las consecuencias, que podía acarrear para los seres humanos, el progreso incesante de la tecnología y de la ciencia. 

 Verne sobrevivió a un intento de asesinato en 1886 por parte de su sobrino paranoico, Gastón, quien le disparó en la pierna izquierda.

Su sobrino Gastón, quien afirmó haber disparado a Verne porque quería que su tío alcanzara la "inmortalidad" y la aceptación de la Academia Francesa , nunca recuperó la cordura y fue internado, en un manicomio. Verne, quien lamentó la pérdida de su querido sobrino, quedó discapacitado para el resto de su vida.

Julio Verne falleció el 24 de marzo de 1905, en Amiens, Francia,  por causa de la diabetes que padecia 

viernes, 6 de febrero de 2026

El día que el Rey Fernando VII, pidió ayuda a la "Santa Alianza"

Tal día como hoy, 7 de febrero de 1822, el Rey Fernando VII pedía ayuda a la Santa Alianza con el propósito, de restaurar el absolutismo en España. Lo hacía dos años después de la exitosa sublevación, del general Rafael de Riego en Cabezas de San Juan,(Sevilla) al haber perdido, los apoyos en la península,

Fernando VII pidió ayuda a la Santa Alianza, principalmente a Francia, durante el Trienio Liberal, de 1820 a 1823, para restaurar su poder absoluto, logrando que Los Cien Mil Hijos de San Luis, invadieran España en 1823 y pusieran fin al gobierno liberal, iniciando la Década Ominosa, y este proceso se concretó tras el Congreso de Verona en 1822, cuando se autorizó la intervención militar francesa, restableciendo el absolutismo español. 

Fernando VII pidió ayuda, a través de su amigo el diplomático, ministro y militar Vargas Laguna, quien logró ponerse en contacto con el Rey de Nápoles, la figura que actuaria como portavoz del Rey Fernando VII, ante los aliados de la Santa Alianza.

Tras una difícil tarea diplomática, tuvo lugar entre el 20 de octubre y el 14 de diciembre de 1822 el Congreso de Verona, congreso que autorizó al Rey Luis XVIII de Francia, a enviar a España a los Cien Mil Hijos de San Luis. El ejército absolutista, entró en la Península Ibérica en el año 1823, sin encontrar apenas resistencia. Este hecho permitió la restauración del absolutismo en España, bajo la Corona de Fernando VII.

De esta forma se iniciaba la última etapa, del reinado de Fernando VII, la Década Ominosa. Un periodo caracterizado por la represión, contra el liberalismo en el que el Rey Fernando VII, restableció el absolutismo.

La última etapa del reinado de Fernando VII de 1823 a 1833, fue la Década Ominosa, un periodo de restauración absolutista, caracterizado por una feroz represión liberal, aunque con una faceta de moderación gradual y reformas económicas, para paliar la crisis, lo que provocó un descontento en los absolutistas radicales, (futuros carlistas) y sentó las bases, para la guerra civil tras su muerte

El problema sucesorio y la aparición del carlismo, hizo que Fernando VII cambiase de parecer con el liberalismo, en los últimos años de su reinado, con el fin de coronar a su hija Isabel, como Reina de España. Esta realidad consolidará de forma definitiva, el Estado Liberal en España, durante el S. XIX.

Tras la muerte de Fernando VII en 1833, España entró en un periodo de inestabilidad, marcado por la Primera Guerra Carlista, (entre absolutistas/carlistas y liberales/isabelinos) y la Regencia de María Cristina (1833-1840), que preparó el camino, para el reinado de su hija Isabel II, caracterizado por el intento de modernización liberal, frente a la resistencia absolutista y la influencia militar, culminando en un proceso, de consolidación liberal. 

jueves, 5 de febrero de 2026

La batalla del Jarama, durante la Guerra Civil Española

Tal día como hoy, 6 de febrero de 1937: En el marco de la Guerra Civil española, se inicia la batalla del Jarama. 

La Batalla del Jarama fue un sangriento intento, de las tropas franquista de aislar Madrid cortando su carretera a Valencia, que fracasado por la resistencia republicana, apoyada por las Brigadas Internacionales, que sufrieron enormes bajas, dejando un frente atrincherado, sin vencedor claro, pero salvando la comunicación vital de Madrid y evidenciando, la internacionalización del conflicto.

El 6 de febrero, la División Reforzada de Madrid, con unos 19 000 hombres de infantería y dos batallones, con ametralladoras y carros de combate alemanes, integrados en el Batallón de Carros de Combate y la Legión Cóndor, que aún tardaría en incorporarse al conflicto, avanzó hacia Ciempozuelos hasta enfrentarse en los primeros días, con algunas brigadas republicanas,  de unos  3000 hombres que, en total, sufrieron bajas estimadas en 1800, en las primeras 48 horas. Al otro lado del río Jarama, la orografía permitía una defensa mas fácil al ejército republicano, ya que desde los riscos, se dominaba todo el valle del Jarama.

El mando republicano, había acumulado fuerzas en la zona, pues tenía planeado realizar una ofensiva. Pero el ataque de los rebeldes, se les adelantó. Al no conocer bien las intenciones del enemigo, dividió sus fuerzas entre la línea del Manzanares y la de Jarama. 

Las Brigadas Internacionales, todavía no estaban preparadas, sobre todo la XV, pero se les envió al frente el 7 de febrero. Algunas, como la Brigada XI, no llegaron al frente hasta el día 12. Además, aún no habían decidido, quién debería ostentar el mando de la agrupación, a lo cual Enrique Lister ,atribuyó el retraso.

La iniciativa cambia de bando el 12 de febrero. La entrada en combate de la V BM apoyada por tanques T-26, del general ruso Pavlov, logra abrir una brecha entre las Brigadas de los general Barrón y Buroaga, empujándolas hacia el río. Las escuadrillas de los aviones  Polikarpov rusos detienen, a los Junkers alemanes y se adueñan del cielo, castigando las líneas sublevadas. 

El contraataque, pone en aprietos al general Varela, pero nuevos refuerzos y las baterías instaladas en La Marañosa y el Pingarrón, impiden la retirada de las fuerzas sublevadas.

El día 11, las fuerzas sublevadas llegaron con rapidez, al lado derecho de la carretera de Morata de Tajuña. Al día siguiente, ya sin la superioridad aérea, que se había visto sorprendida por unos cuarenta cazas rusos, otras unidades rebeldes, tomaron los puentes de Pindoque y San Martín de la Vega, sobre el Jarama mediante sendos golpes de mano, que los republicanos, conservaban intactos para realizar, su frustrada ofensiva. Ambos tenían colocadas, cargas de demolición, pero fueron desconectadas o fallaron, produciéndose algún daño, que no impidió el empleo de los puentes, por los sublevados.

Según señaló Enrique Líster en sus memorias, a partir del día 13, el general soviético Pávlov, fue el verdadero organizador, de la resistencia republicana.​

No pudiendo ocupar el puente de Arganda, por la resistencia del batallón republicano Garibaldi, las unidades rebeldes trataron de ocupar la meseta de Morata, para dirigirse a Arganda, siguiendo el curso de la carretera, de San Martín de la Vega a Morata. 

En una operación, planeada por el general ruso Paulov, tres brigadas republicanas, junto con las Brigadas Internacionales XI y XV, frenaron el avance por la meseta. Los intentos de cruzar la zona, continuaron hasta el día 15. Las tropas republicanas, organizaron una contraofensiva el día 17, tratando de hacer retroceder al ejército sublevado. 

Pasada la Batalla del Jarama, tras los últimos intentos infructuosos de asalto, al  Vértice Pingarrón del 27 de febrero, el Ejército republicano, claudica definitivamente y pasa a consolidar sus posiciones.

El ejército de Franco, desde el día 15 de febrero, ha desplegado sus últimas maniobras ofensiva, y se prepara para la fase defensiva, de atrincheramiento y defensa a ultranza, de las posiciones alcanzadas.

La absoluta falta de reservas y el hecho, de no poder prosperar en los ataques, merced a la resistencia demostrada, por los voluntarios internacionales de las Brigadas Internacionales, en combinación con  las Brigadas Mixtas españolas, obliga a Franco a adoptar tal decisión.

La ofensiva italiana desencadenada en Guadalajara a primeros de marzo de 1937, a fin de avanzar en línea recta hacia Madrid, llega demasiado tarde como para desviar fuerzas republicanas del frente del Jarama.

Tras la estabilización del frente, comienza una particular "guerra de trincheras", consistente, en reforzar las posiciones con el enmascaramiento y blindaje, con nidos de hormigón adecuados y en dar golpes de mano, a fin de rectificar las líneas del frente más desfavorables. 

Nunca se establecerá la paz completa y siempre habrá oportunidad, de sacudir al enemigo en el momento más insospechado, o cuando se requiera aliviar la presión del enemigo, en otros frentes.


miércoles, 4 de febrero de 2026

La botadura del acorazado "España"

Tal día como hoy, 5 de febrero de 1912: Los Reyes de España Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, asisten en Ferrol a la botadura del España, el nuevo acorazado de la Armada española.

El 5 de febrero de 1912, marcó un hito en la historia naval de España, con la botadura del acorazado "España", el primero de su clase y un orgullo para la Armada Española. Este evento, que tuvo lugar en los astilleros de Ferrol, simbolizó el esfuerzo del país por modernizar su flota y reafirmar, su presencia en el contexto internacional. 

El acorazado "España" fue el primero de una serie de tres buques, de la clase España, seguidos por el,"Alfonso XIII" y el "Jaime I". Estas embarcaciones fueron diseñadas, con la intención de dotar a la Armada, de una flota moderna y competitiva, capaz de hacer frente, a las crecientes tensiones internacionales, de principios del siglo XX. Su construcción se enmarcó, dentro del programa de modernización naval, impulsado por el gobierno español tras el desastre de 1898, en el que España perdió, sus últimas colonias ultramarinas. 

El España, contaba con un desplazamiento de 15.700 toneladas, una eslora de 140 metros y una manga de 24 metros. Su propulsión a base de calderas de carbón, le permitía alcanzar una velocidad, de hasta 19,5 nudos.

Su armamento principal, incluía ocho cañones de 305 mm, distribuidos en cuatro torretas dobles, además de un armamento secundario, compuesto por cañones de menor calibre y tubos lanzatorpedos. Este potente arsenal, le otorgaba una gran capacidad de combate, en el mar. Su entrega a la Armada Española, se realizó el 7 de septiembre de 1913.

Sin embargo, el España se enfrentó  a numerosos desafíos, durante su vida operativa. Participó en maniobras, de entrenamiento y operaciones de patrullaje, en aguas nacionales e internacionales. 

Durante la Primera Guerra Mundial, aunque España se mantuvo neutral, el acorazado fue utilizado, para proteger las rutas marítimas del país. Con el tiempo, su obsolescencia tecnológica, se hizo evidente frente a las nuevas generaciones, de buques de guerra, más rápidos y mejor armados. 

El destino del acorazado "España" fue trágico. En 1923, encalló en la costa de Cabo Tres Forcas, en el norte de África, mientras realizaba labores de vigilancia. A pesar de los esfuerzos por salvarlo, el buque sufrió daños irreparables y finalmente fue desguazado. 

La botadura del acorazado España, representa un episodio crucial, en la evolución de la Armada Española y su intento por modernizarse, en una época de cambios y desafíos. Su legado perdura, como testimonio del esfuerzo del país por fortalecer su defensa naval y su presencia, en el escenario internacional.