Tal día como hoy, 21 de julio del año 937, nace en Roma Octaviano de Túsculo,en el seno de una familia noble, el que seria, Papa de la Iglesia católica Romana,, con el nombre de Juan XII
Según sabemos Juan XII, fue uno de los papas más jóvenes, que ha visto la Iglesia, y uno de los más polémicos...Y es que, a lo largo de la historia, se ganó una reputación muy difícil de igualar, entre sus iguales.
Juan XII gobernó durante una era que el cardenal César Baronio, en el siglo XVI, denominó como "pornocracia". Esta fue una etapa en la cual nada menos que 12 sumos pontífices, fueron fuertemente influenciados por tres mujeres: Teodora la Mayor, esposa del poderoso cónsul y senador romano Teofilacto I, y las hijas de ambos, Teodora la Joven y Marozia.
Se cree que Juan XII, cuyo nombre original era Octaviano de Túsculo, nació en el año 937, y fue electo para el papado, con menos de 18 años de edad ,gracias a la influencia de su padre, Alberico II, que gobernaba Roma de facto.
Durante casi 9 años, cometió algunos de los más escandalosos y sórdidos pecados, que alguna vez haya hecho un sumo pontífice.
Para comenzar, se cree que Juan no respetaba la investidura que poseía. No estaba interesado en difundir la palabra sagrada, e incluso ni siquiera sabía latín.
El investigador peruano/español Eric Frattini, asegura que al hombre le gustaba rodearse de jóvenes nobles, de ambos géneros y que llegó a organizar un burdel, en el palacio Laterano, la que fuera la sede papal en esa época, y malversar, los fondos de la iglesia de San Pedro.
De acuerdo a este autor, en su libro "Los papas y el Sexo", al obispo de Roma, le gustaban las bromas de mal gusto, como ordenar sacerdotes a niños de 10 o 12 años, y no escatimaba en gastos, para sus amantes, a quienes les regalaban, cálices de oro.
Fue testigo del nacimiento, del Sacro Imperio Romano Germánico, ya que le solicitó ayuda al rey Otón I, ante el anhelo del rey Berengario II de Italia, a extender su soberanía en, territorios de la iglesia.
Si lo ayudaba, Juan le daba la corona imperial, que le sería otorgada en febrero de 962.
Sin embargo, esta alianza no duraría mucho, ya que el obispo rompió su juramento de fidelidad, ante lo cual Otón reacciona y obliga al papa a huir de Roma, y luego a que dejara su cargo.
Tras esto, era nombrado en su reemplazo León VIII, quien era secretario del emperador, pero no duraría mucho ya que Juan logró organizar a un ejército que declaró nula su elección. Pero cuando Otón contraatacó y regresó a Roma, Juan ya había partido de este mundo.
Incluso, hasta su muerte, Juan XII continuó haciendo de las suyas, y hay dos leyendas al respecto. La más difundida, por el historiador francés Pierre Lanfrey, dice que murió de un martillazo en la cabeza, en un dormitorio por un marido celoso, que lo encontró en el lecho con su mujer. La otra, que falleció de apoplejía, en pleno acto sexual.
Sea como fuere, el Papa Juan XII es, sin dudas, uno de los capítulos más negros en la historia de la iglesia cristiana. Citando al historiador y obispo Liutprando de Cremona, "hizo del palacio sagrado una casa de meretrices".
Cita con la historia y otras narraciones
Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
lunes, 20 de julio de 2026
La pornocracia: el episodio más oscuro de la Iglesia católica
El jefe sioux "Toro Sentado": el último gran guerrero indio
Tal día como hoy, 20 de julio de 1881.- El jefe sioux 'Toro Sentado", se entrega al Ejército estadounidense en Fort Buford, (Dakota del Norte).
El 20 de julio de 1881, el líder sioux Toro Sentado (Tatanka Iyotake) se entregó al Ejército de los Estados Unidos en Fort Buford, Dakota del Norte. Esta rendición marcó el fin, de cuatro años de exilio en Canadá y el cierre de una etapa clave, en las Guerras Indias tras la victoria, en Little Bighorn.
El líder de los lakotas aniquiló en una batalla legendaria, al Séptimo de Caballería del general Custer, pero terminó recluido en una reserva y participando, en el show de Buffalo Bill.
En el siglo XVII, los indios lakotas, junto con otras tribus de la familia sioux, se instalaron en las grandes llanuras de lo que hoy es Estados Unidos, en los actuales estados de Dakota del Norte y Dakota del Sur. Allí adoptaron una vida nómada, con una economía basada, en la caza del bisonte.
En invierno, vivían en pequeños grupos o familias, para resistir mejor el frío y encontrar comida y cobijo con más facilidad, mientras que en verano, se reunían en las zonas fértiles para cazar búfalos, celebrar ceremonias religiosas y festivas, comerciar y resolver conflictos internos.
A mediados del siglo XIX, este modo de vida se vio amenazado, por la imparable expansión de Estados Unidos hacia el oeste. Colonos en busca de tierras, ganaderos, soldados y buscadores de oro, cambiaron en unos pocos años, el paisaje de las Grandes Llanuras, quebrando el frágil equilibrio económico, de las tribus indias y poniendo a estas ante un trágico dilema: el de lanzarse a una resistencia armada condenada al fracaso o llegar a acuerdos, que suponían su marginación y amenazaban, su supervivencia.
Tal fue el caso de los lakotas. En 1865, al término de la guerra de Secesión americana, el jefe Nube Roja, se dedicó durante varios años a atacar los fuertes del ejército, establecidos en la zona, hasta que en 1868 se firmó un tratado por el que se concedía, a los indios un vasto territorio, al oeste del río Misuri, en el que los colonos no tendrían derecho a entrar.
Además, se creó "una gran reserva india para los sioux" en el suroeste de Dakota del Sur, para aquellos que quisieran abandonar la vida nómada.
La tregua duró muy poco. Hacia 1875, los territorios libres de colonos habían ido menguando, los búfalos eran cada vez más escasos y muchos de los indios, que se habían quedado en la reserva, veían cómo las tierras que les habían concedido para la agricultura, no eran lo bastante fértiles y las provisiones, que recibían del gobierno eran cada vez más exiguas.
Además, algunos colonos habían encontrado cantidades importantes de oro, en las Colinas Negras, un territorio considerado sagrado por los indios, lo que llevó al gobierno estadounidense a crear una comisión, para comprar las Colinas Negras a los indios. Cuando estos se negaron, se decretó que en enero de 1876 todos los sioux deberían recluirse en la reserva y los que no lo hicieran, serían considerados hostiles. Para hacer cumplir la orden, marcharon a la zona tres regimientos, al mando del general Sheridan.
Fue entonces cuando hizo su entrada en la historia el célebre Toro Sentado. A sus 35 años, era ya un guerrero experimentado. Tras hacer sus primeras armas a los 14 años, había destacado en las campañas de Nube Roja,, entre 1866 y 1868, momento en que se convirtió en jefe principal de los lakotas.
Su actitud frente a Estados Unidos, la resumió él mismo más tarde: "Nunca enseñé a mi pueblo a confiar en los americanos. Les he dicho la verdad, que los americanos son grandes embusteros. Nunca he negociado con los americanos. ¿Por qué debería? La tierra pertenecía a mi pueblo". Por ello, en 1876, Toro Sentado no dudó en rechazar, la orden de reclusión en la reserva y, junto con otros guerreros, como Caballo Loco, declaró la guerra, al ejército de Estados Unidos.
En el verano de 1876, Toro Sentado se estableció en una zona fértil junto al río Little Bighorn, donde reunió a unos 7.500 indios. Allí ejecutaron la llamada danza del Sol, una ceremonia religiosa, compuesta de rituales que duraban varios días. En su curso, Toro Sentado comunicó a los demás miembros de la tribu, una visión que había tenido; llegarían soldados tan numerosos como saltamontes, y la nación sioux acabaría con ellos.
A los pocos días, apareció frente al campamento indio un regimiento estadounidense: el célebre Séptimo de Caballería, comandado por el general Custer, un héroe de la guerra de Secesión americana . Custer tenía experiencia en la guerra con los indios, a los que siempre había batido fácilmente.
Pero en esta ocasión, no se percató de la notable superioridad de efectivos de los sioux, que tenían al menos 1.500 guerreros frente a los apenas 630 soldados y oficiales a su mando. Además, Custer dividió su regimiento, en tres batallones y los lanzó a la carga por puntos diferentes, debilitando así su ofensiva.
Los indios, que estaban en su terreno y dispuestos a defender a sus familias, hasta la muerte y contaban además con rifles de repetición, no sólo repelieron el ataque, sino que lograron acorralar, al batallón de Custer y aniquilaron a sus doscientos integrantes, tras una encarnizada lucha.
La profecía de victoria de Toro Sentado, se había hecho realidad, pero en la práctica la batalla de Little Bighorn, supuso el final de las tribus sioux. La derrota de las tropas de Custer conmovió y escandalizó, a la opinión pública estadounidense, y el gobierno mandó un ejército mucho más numeroso y mejor pertrechado, para aplastar a los rebeldes.
Toro Sentado no quiso rendirse y en 1877 huyó con los suyos a Canadá. Allí permanecieron en paz durante cuatro años, pero los inviernos eran incluso más duros, que en los territorios de las dos Dakotas y los cerca de doscientos sioux, que habían seguido a su líder, necesitaron de la caridad para su supervivencia. En 1881, Toro Sentado regresó a Estados Unidos para rendirse. "Quisiera ser recordado como el último indio de mi tribu que entrega su rifle", declaró.
Junto a sus seguidores, Toro Sentado fijó su residencia en la reserva de Standing Rock, donde se vio sometido a una estrecha vigilancia, por parte del oficial al mando del lugar, James McLaughlin, que seguía viéndolo,como una amenaza.
Pese a ello, en varias ocasiones, actuó como representante de su pueblo, y aunque no tuvo éxito en sus intentos, de impedir la venta de las tierras indias era tratado con el respeto y la admiración que merecía el hombre, que había derrotado al ejército de Estados Unidos.
En 1885, el célebre Buffalo Bill, le ofreció participar en "El salvaje Oeste", un espectáculo que incluía toda clase de atracciones, relacionadas con las guerras indias y la vida en las praderas. El antiguo jefe sioux ,pasó cuatro meses actuando, con Buffalo Bill.
Debió de ser un período feliz para él: acompañado de cinco hombres y tres mujeres, además de un intérprete, se le pagó bien, entabló amistad con sus compañeros de reparto y pudo apreciar, el respeto y la admiración, de los espectadores.
De vuelta a la reserva de Standing Rock, Toro Sentado se vio envuelto en un episodio que trastornó de nuevo la vida de los indios. Muchos de ellos empezaron a creer que si bailaban correctamente, la llamada Danza de losuirían los colonos abandonaran sus tierras y los espíritus de los indios más célebres, volverían a este mundo para luchar contra el invasor.
A sus 59 años, Toro Sentado vio una esperanza en este movimiento, lo que puso en alerta a McLaughlin. Una mañana, la policía india de la reserva fue a su cabaña, para arrestarlo. Toro Sentado no opuso resistencia, pero sus amigos y vecinos acudieron a defenderle, provocando así una reyerta, en la que uno de los policías indios, mató al antiguo líder.
De este modo, se hizo realidad otra de las profecías de Toro Sentado: el jefe indio había anunciado, que sería asesinado por indios sioux.
domingo, 19 de julio de 2026
El primer bombardeo aliado sobre la ciudad de Roma
Tal día como hoy, 19 de julio de 1943.-Durante la II Guerra Mundial: centenares de aviones aliados, bombardean la periferia de Roma, como San Lorenzo, causando 3.000 muertos.
El 19 de julio de 1943, más de 500 aviones, de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos (USAAF), bombardearon Roma por primera vez. El ataque dejó profundas cicatrices en la ciudad y causó estragos, en el barrio obrero de San Lorenzo y sus alrededores.Además de las cerca de 3.000 víctimas mortales, se produjo una gran
devastación material, que afectó a edificios tan importantes,como la
basílica de San Lorenzo.
Más de 500 aviones aliados, (principalmente bombarderos B-17 Flying Fortress y cazas) participaron en la misión.
El principal propósito del bombardeo, era dañar los nudos ferroviarios, patios de maniobras (como la estación de Littorio) y zonas industriales, para desestabilizar la logística del Eje y forzar, la salida de Italia de la guerra.
La acción se dirigió al nudo ferroviario de Roma, las vías de comunicación y la estación central, con la intención de mermar la capacidad logística, de las fuerzas del Eje y presionar, la caída del régimen de Mussolini.
Aunque los ataques, iban dirigidos a infraestructuras, la densidad urbana, causó grandes daños colaterales. Se estima que murieron al menos 3.000 civiles y miles más resultaron heridos.
El barrio obrero de San Lorenzo, fue el más devastado debido, a su proximidad a las vías de tren. La caída de más de 4000 bombas, arrasó manzanas enteras y también causó daños, en la histórica Basílica de San Lorenzo Extramuros. que sufrió impactos severos, durante el asalto.
Ese mismo día, el Papa Pío XII abandonó el Vaticano, para acudir personalmente a pie al barrio de San Lorenzo y a la Basílica para bendecir, a los heridos y consolar a la población, en un emblemático gesto, que quedó grabado, en la historia de la ciudad
La campaña de bombardeos sobre Roma, se extendió a lo largo de los meses siguientes, hasta la liberación de la ciudad, en junio de 1944
sábado, 18 de julio de 2026
Mein Kampf (Mi lucha): el manifiesto de Adolf Hitler sobre la ideología nazi
Tal día como hoy. 18 de julio de 1925.-Se publica en Berlín, el primer volumen de libro de Hitler "Mein Kampf" ('Mi lucha')
El 18 de julio de 1925 se publica Mein Kampf, el libro de Hitler, el cual lo escribe en la cárcel, donde cumple una pena de prisión, por intento de golpe de estado en 1923.
"Mein Kampf" es el manifiesto autobiográfico y político, escrito por Adolf Hitler, durante su encarcelamiento en 1923, tras el fallido Putsch de Múnich. El libro combina elementos autobiográficos, con una exposición detallada de la ideología nazi, sentando las bases programáticas, que posteriormente, conducirían al Holocausto y a, la Segunda Guerra Mundial.
En el libro Mein Kampf, Hitler escribe acerca de su ideología y se presenta a sí mismo, como un líder que está por encima del capitalismo y del marxismo, superándolo a ambos y representando una tercera vía revolucionaria, mas allá del espectro político convencional.
En el libro describe su vida y relata su juventud, su “conversión” al antisemitismo y su período como soldado, en la Primera Guerra Mundial.
Está en contra del Tratado de Versalles y los pagos compensatorios, que Alemania está obligada a hacer, como consecuencia de ese tratado. No cree en la democracia parlamentaria. Además, Mein Kampf está repleto de ideas racistas y de odio, contra los judíos y los comunistas.
En Mein Kampf, Hitler describe especialmente, el futuro de Alemania. Quiere más territorio para Alemania, en Europa del Este y quiere expulsar a los judíos de Alemania, porque amenazan la supervivencia, del pueblo alemán, según su opinión.
En el libro Mein Kampf, no se describen los planes para el asesinato en masa, concretados después durante la Segunda Guerra Mundial (el Holocausto), pero sí se demuestra, desde un principio, su odio hacia los judíos.
En el libro, Hitler combina elementos autobiográficos, con una exposición de sus ideas propias y un manifiesto, de la ideología política del nacionalsocialismo. El trabajo describe el proceso por el cual, el autor se volvió antisemita y sus planes futuros para Alemania.
En Mein Kampf , Hitler desarrolló la tesis principal del "peligro judío", que hablaba de una conspiración judía, para ganar el liderazgo mundial, y anuncia su odio, a lo que él creía que eran los dos males del mundo: el comunismo y el judaísmo.
Argumentó sobre la idea nacionalista alemana de Drang nach Osten («empuje hacia el este»): la necesidad de ganar Lebensraum («espacio vital») hacia el este, especialmente en Rusia.
Hitler escribió Mein Kampf mientras estaba encarcelado, por lo que consideraba "crímenes políticos" tras su fallido Putsch de Múnich en noviembre de 1923. Aunque inicialmente recibió muchas visitas, pronto se dedicó por completo al libro. Mientras lo escribía, se dio cuenta de que tendría que ser una obra de dos volúmenes, con el primer volumen programado, para publicarse a principios de 1925.
El gobernador de Landsberg señaló en ese momento ,que "él [Hitler] espera que el libro tenga muchas ediciones, lo que le permite cumplir con sus obligaciones financieras y sufragar los gastos, ocasionados en el momento de su juicio". Después de unas ventas iniciales lentas, el libro se convirtió en un éxito de ventas en Alemania, tras el ascenso de Adolf Hitler al poder en 1933.
Después de la muerte de Hitler, los derechos de autor de Mi lucha, pasaron al gobierno estatal de Baviera, que se negó a permitir, nuevas ediciones de la obra. Desde 2016, tras la expiración de los derechos de autor, se han publicado ediciones comentadas. con fines historiográficos.
Hoy día distribuir su contenido, sin comentarios al respecto, puede considerarse delito de odio.
viernes, 17 de julio de 2026
La conquista de Orihuela por los cristianos y la leyenda de la Armengola
Tal día como hoy, 17 de julio de 1242: En España, Orihuela es reconquistada por las tropas castellanas, al mando del rey Alfonso X el Sabio.
El 17 de julio de 1242 (o 1243 según otros historiadores), el infante Alfonso de Castilla, futuro rey Alfonso X el Sabio, reconquistó la ciudad de Orihuela, para la Corona de Castilla. Esta acción militar, se enmarca dentro de la Reconquista y la sumisión de los territorios, de la taifa de Murcia.
La anexión se realizó mayoritariamente, de forma pacífica a través de vasallaje, aunque algunas plazas fuertes, como Orihuela, Cartagena o Lorca, requirieron de acciones militares y asedios.
En 1264 ,tras sublevarse la población musulmana, el infante —ya convertido en el rey Alfonso X el Sabio— tuvo que pedir ayuda militar a su suegro, Jaime I de Aragón. Las tropas aragonesas, sofocaron la rebelión y devolvieron la ciudad, a la jurisdicción castellana.
Para afianzar el control y la repoblación cristiana, el monarca concedió el Fuero Real a la ciudad, en el año 1265. Este hecho histórico, es de gran relevancia local y es el origen de las tradicionales, fiestas de Moros y Cristianos de Orihuela, donde destaca la figura legendaria de la Armengola,
La leyenda de la Armengola, es el relato fundacional de la reconquista de Orihuela, (Alicante, España), protagonizado por una heroína local, llamada Hermenegilda-Eugenia, esposa de Pedro Armengol. Esta historia, es el pilar de las tradicionales, fiestas de Moros y Cristianos de la ciudad
A principios del siglo XIII, la ciudad estaba bajo dominio musulmán y el alcaide de la alcazaba, Benzaddón, planeaba una masacre, para asesinar a todos los residentes cristianos del Arrabal Roig. Por el aprecio que le tenía, ya que la Armengola era la nodriza de su hijo, el alcaide decidió salvarla, a ella y a su familia, del exterminio.
Al enterarse del plan, la Armengola decidió salvar a su pueblo. Con la ayuda de dos hombres corpulentos, (a los que disfrazó con las ropas de sus hijas, para no levantar sospechas), logró acceder al castillo, burlando la seguridad.
Una vez dentro y aprovechando la noche, los tres abrieron las puertas a los cristianos y eliminaron a la guarnición musulmana, tomando la fortaleza. Este audaz movimiento ,permitió tomar el castillo, culminando en la toma cristiana, de la ciudad de Orihuela.
La tradición cuenta, que durante los enfrentamientos de esa noche, el cielo se iluminó con dos resplandecientes luceros, sobre el castillo. Se atribuyó este hecho, a la milagrosa protección de las santas patronas de Orihuela, Santas Justa y Rufina, asegurando así la victoria cristiana.
Este acontecimiento histórico-legendario, se conmemora anualmente en la localidad durante las fiestas de Moros y Cristianos, donde cada año una mujer representa, la figura de la Armengola.
jueves, 16 de julio de 2026
La batalla de Smolensko:El límite del avance alemán en Rusia
Tal día como hoy, 16 de julio de 1941.- durante la II Guerra Mundial: fuerzas alemanas, ocupan la ciudad de Smolensko.
La captura de Smolensko, por parte de las fuerzas alemanas, en 1941 se enmarca dentro de la Operación Barbarroja, marcando un punto de inflexión crucial, en el Frente Oriental, de la Segunda Guerra Mundial
A un mes del inicio de la Operación Barbarroja, la Wehrmacht había avanzado profundamente en territorio soviético, pero comenzaba a encontrar una resistencia organizada y feroz, en el frente del Grupo de Ejércitos Centro. La región de Smolensk se convirtió en el eje, de una serie de batallas decisivas, que marcaron un punto de inflexión operacional.
El 22 de junio de 1941, la Alemania nazi lanzó la Operación Barbarroja, la invasión del territorio soviético, con tres Grupos de Ejércitos avanzando simultáneamente. El Grupo de Ejércitos Centro, comandado por Fedor von Bock, tenía la misión de atravesar Bielorrusia y dirigirse hacia Moscú.
A finales de julio, tras la destrucción de grandes unidades soviéticas en Bialystok y Minsk, el frente se trasladó a la región de Smolensk, donde el Ejército Rojo ofreció una resistencia mucho más tenaz. La batalla que se libró allí entre el 10 de julio y mediados de agosto marcaría una importante desaceleración del ímpetu alemán.
El 20.º Ejército, bajo el mando del general Fiódor Kurochkin, se encontraba en el centro del dispositivo defensivo soviético alrededor de Smolensk. Habiendo sido recientemente reconstituido, contaba con formaciones heterogéneas y un número significativo de reclutas y tropas retiradas del frente de Minsk. A pesar de sus limitaciones logísticas y de comunicaciones, el 20.º Ejército jugó un papel clave en la defensa de la ciudad y sus accesos.
Para el 22 de julio, los informes operacionales soviéticos destacaban una situación sumamente crítica. El cerco alemán, que intentaba completarse mediante los movimientos envolventes del 2.º Grupo Panzer de Guderian desde el sur y el 3.º Grupo Panzer de Hoth desde el norte, estaba a punto de cerrarse completamente.
Desde el punto de vista alemán, la batalla por Smolensk se convirtió en una prolongada lucha de desgaste, contraria a las expectativas de una guerra rápida. El general Gotthard Heinrici, comandante del XXXXIII Cuerpo de Ejército, escribió en una carta a su esposa fechada el 22 de julio: “Los rusos luchan con una ferocidad que no esperábamos.No tienen casi nada, pero luchan como si defendieran su propia casa, cada bosque es un infierno”.
Esta visión, corroborada por otros oficiales de campo, refleja la creciente conciencia entre la oficialidad alemana, de que la campaña no sería tan breve, como se había supuesto.
Ambos bandos evidenciaban señales de tensión estructural. Las divisiones alemanas estaban desgastadas, por un mes de combate ininterrumpido y extendidas logísticamente, a lo largo de cientos de kilómetros. El Ejército Rojo, por su parte, sufría enormes pérdidas humanas y materiales, pero comenzaba a reorganizarse.
La batalla, en este sentido, constituye un momento de transición entre el blitzkrieg - (Guerra Relámpago) inicial y la guerra prolongada, que caracterizaría al Frente Oriental. Para el 22 de julio, el cerco aún no estaba cerrado del todo, y los soviéticos estaban explotando cada brecha disponible, para mantener un corredor de escape, aunque a un alto costo.
El 22 de julio de 1941, marcó el punto álgido de los combates en la región de Smolensko, con fuerzas soviéticas desesperadamente intentando, frenar un cerco total y los alemanes enfrentándose, a una resistencia inesperadamente dura. La campaña, que parecía victoriosa en sus primeras semanas, comenzaba a mostrar signos de agotamiento, logístico y operativo. La tenacidad del 20.º Ejército y las contraofensivas soviéticas, en esta fase representaron un primer indicio, del fracaso estratégico alemán en su objetivo, de una victoria rápida.
Aunque el Grupo de Ejércitos Centro, logró cerrar parcialmente el cerco de Smolensko y tomar la ciudad el 16 de julio, los combates continuaron intensamente en sus alrededores, hasta bien entrado agosto. La resistencia soviética no solo impidió, la destrucción total de las fuerzas rodeadas, sino que obligó a los alemanes a combatir, en un frente cada vez, más extendido y fragmentado.
Las fuerzas alemanas estaban exhaustas. Las divisiones de infantería, marchaban a pie hasta 30 o 40 kilómetros diarios, sin descanso adecuado, bajo un calor agobiante y con líneas de suministro colapsadas. Las columnas blindadas panzer, que habían sido punta de lanza de la ofensiva, sufrían por el desgaste mecánico, la escasez de combustible y las crecientes bajas.
El propio general Heinz Guderian, en sus memorias, reconoció que el terreno soviético, las distancias y la inesperada resistencia enemiga, estaban socavando las bases de la blitzkrieg .(Guerra Relámpago)
La prolongación inevitable de la campaña soviética, comenzaba a perfilarse en las mentes de los comandantes alemanes, aunque aún se esperaba, que una última gran ofensiva, lograra la rendición del enemigo, antes del invierno. Sin embargo, como señala Richard Overy, “para fines de julio de 1941, los alemanes ya habían perdido la oportunidad, de una victoria rápida. Lo que quedaba era una guerra de desgaste, para la cual, no estaban preparados”
La batalla de Smolensko fue, en este sentido, el primer gran aviso, de que la Unión Soviética, no se derrumbaría con facilidad. Los costos crecientes, el terreno inmenso, la persistente capacidad de recuperación, del Ejército Rojo y la naturaleza ideológica de la guerra, transformaban rápidamente la campaña alemana, en una empresa insostenible a largo plazo.
El 22 de julio no marcó el fin de una batalla, sino el comienzo de una guerra distinta, más larga, más cruel y más incierta.
miércoles, 15 de julio de 2026
Cuando el Presidente Benito Juárez, entró en la ciudad de México
Tal día como hoy 15 de julio de 1867. El presidente Benito Juárez entra en la ciudad de México tras derrocar al imperio de Maximiliano I.
El 15 de julio de 1867, el presidente Benito Juárez hizo su entrada triunfal a la Ciudad de México, tras derrotar al Segundo Imperio y consumar el triunfo de la República. Este acontecimiento, marcó el inicio del periodo histórico, conocido como la República Restaurada
La toma de la Ciudad de México, tuvo lugar el 21 de junio de 1867 tras la lucha en las afueras de la Ciudad de México, entre elementos del ejército mexicano de la república, al mando del general Porfirio Díaz, contra las tropas al servicio del ya destituido Segundo Imperio mexicano, al mando del general Ramón Tavera, compuesta de soldados conservadores mexicanos y algunos franceses, que se habían quedado protegiendo la ciudad, mientras el emperador Maximiliano residía en Querétaro, durante la segunda intervención, francesa en México.
El general Porfirio Díaz, sitió la Ciudad de México, con la decisión de tomarla por asalto. Al ser informados del avance de fuerzas republicanas al mando de Díaz, los últimos defensores de la ciudad, acordaron para evitar todo tipo de enfrentamiento izar una bandera blanca, para el amanecer del día 21 de junio de 1867, y así dejar paso, a las fuerzas victoriosas.
El general juarista Ignacio Alatorre,fue a entrevistarse en representación del general Porfirio Díaz con la comisión que entregaría la ciudad conforme a un acuerdo con ciertas garantías.
El General Alatorre aceptó dichas garantías aunque no aseguró poder resguardar la seguridad de los habitantes, lo que aceptó la comisión que regresó a la ciudad: pero el general Alatorre no llegó en las fechas acordadas, ante lo que Porfirio Díaz, ya muy impaciente, por su tardanza y al no conocer la respuesta, de la rendición de la plaza, optó por la batalla.
Al ya tener sitiada la ciudad, Porfirio Díaz ordenó un despliegue inmediato de tropas en puntos estratégicos, preparándose para el asalto. El Ejército Republicano, pronto rompió fuego sobre la ciudad, ocasionando algunas bajas a los imperialistas, que inmediatamente izaron una bandera de rendición, entregando la ciudad de manera incondicional.
Durante la batalla previa, el enemigo intentó hacer algunas salidas durante el sitio. La principal fue la que encabezó el general Leonardo Márquez, , probablemente con objeto de abandonar la plaza y salvar, la fuerza que le quedaba, que era todavía de unos 12,000 hombres. En todos sus conatos de salida, fue rechazado con grandes pérdidas y consiguiente desmoralización.
A las 15:00, hora local, del 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas en Querétaro, el emperador Maximiliano I de México, junto con sus generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, fue fusilado; por las fuerzas juaristas, dos días antes de la caída de la Ciudad de México, el 21 de junio.
Poco tiempo después, el general Porfirio Díaz, encabezaría los festejos con los que se recibió triunfalmente al presidente Benito Juárez a su entrada a la capital.
Tras la batalla fue capturado y fusilado Santiago Vidaurri, exgobernador de Nuevo León, que había cambiado de bando y negado ayuda a los liberales, durante la huida del gobierno republicano, hacia el norte.
El 15 de julio de 1867, tras derrotar al Segundo Imperio y fusilar al ex Emperador Maximiliano, Juárez regresó a la Ciudad de México, para iniciar la República Restaurada.
De inmediato restableció el orden constitucional, reorganizó el ejército, consolidó el Estado laico y convocó a elecciones, en las cuales resultó triunfador.
Benito Juárez fue presidente de México, durante aproximadamente 14 años y 6 meses. Asumió el cargo el 19 de enero de 1858 y se mantuvo en el poder ,de manera ininterrumpida ,hasta su fallecimiento, el 18 de julio de 1872.
martes, 14 de julio de 2026
La cerilla: el humilde invento que encendió el mundo
Tal día como hoy, 14 de julio de 1826, un químico de Stockton,- Inglaterra- hizo saltar una chispa por accidente sobre la chimenea de su casa. Así nació la primera cerilla de fricción, un invento humilde, que revolucionó la vida cotidiana, para siempre.
Este pequeño invento, no nació en un laboratorio, sino de una forma imprevista. El responsable es el químico y farmacéutico inglés, John Walker. Este invento accidental fue el resultado de una mezcla química, una varilla raspada en un hogar y un destello repentino; pero aquel chispazo casual, acabó transformando la relación, de la humanidad con el fuego.
Hoy nos parece un objeto insignificante. Una cerilla cabe entre dos dedos, cuesta casi nada y hoy día se encuentra, un tanto en la sombra en la era de los mecheros y los encendedores, eléctricos. Sin embargo, en el siglo XIX fue una auténtica,, revolución doméstica. Y detrás de ella estaba John Walker, un farmacéutico inglés, de aspecto discreto y con mala fortuna comercial.
Walker nació en 1781, en Stockton-on-Tees, en el noreste de Inglaterra. Su familia tenía un negocio, de comestibles y vinos, pero él decidió tomar otro camino. De joven fue aprendiz de un cirujano y trabajó, como asistente médico, aunque abandonó esa vía, relativamente pronto. Después amplió su formación en farmacia y química y, en 1819, abrió su propia tienda, en Stockton.
En aquella época, una botica era mucho más que una farmacia,al estilo actual. Allí se preparaban remedios, para personas y animales, se mezclaban sustancias, se probaban compuestos y se trabajaba, con todo tipo de ingredientes (hoy impensables en una farmacia al uso).
Walker tenía un pequeño taller, en la trastienda y un interés especial, por los agentes capaces de producir luz o combustión. No buscaba exactamente inventar una cerilla, sino que simplemente estaba experimentando, con una pasta combustible relacionada, con las cápsulas fulminantes o cápsulas de percusión para armas. Fue entonces, cuando ocurrió el accidente.
Cuando el doctor Walker, se encontraba removiendo una mezcla química, con una pequeña varilla. En algún momento, al raspar el extremo endurecido, contra la piedra o el borde de la chimenea de su casa, la pasta prendió fuego, de forma súbita.
Este momento, no generó un invento perfecto, de la noche a la mañana, sino que Walker siguió afinando la fórmula, hasta obtener una pasta inflamable, elaborada con sulfuro de antimonio, clorato potásico y goma arábiga. Al principio usó tiras de cartón, recubiertas de azufre; más tarde, pequeñas astillas de madera. Para encenderlas, el usuario debía frotarlas, con una superficie abrasiva, como papel de lija. Había nacido la cerilla de fricción.
Curiosamente, el libro de cuentas de John Walker, pasaría a ser considerado un documento histórico. Hoy se conserva en el Science Museum, y registra ventas a crédito realizadas, entre 1825 y 1829. Es importante porque, en ese cuaderno aparece la primera prueba documental, de la comercialización del invento.
La entrada está fechada, el 7 de abril de 1827. Ese día, Walker vendió a un abogado de Stockton, John Hixon, 100 unidades de estas 'cerillas', por un chelín, más dos peniques por una caja de lata, para guardarlas. Se trata de una cronología muy precisa y extraordinariamente, bien documentada, para un invento de esta magnitud.
Hoy cuesta entenderlo, pero antes de la cerilla, encender fuego era un pequeño suplicio. Había que usar yesca, pedernal y acero, o mecanismos de encendido, más engorrosos y caros. Mantener el hogar encendido, era casi una obligación permanente, pues si se perdía la llama, había que volver a invertir tiempo y componentes, en recuperarla.
La cerilla de Walker, volvió portátil, inmediata y relativamente sencilla, la producción de fuego. Se usó en la cocina, en la calefacción, en las velas, lámparas, hornillos… todo cambió. La invención redujo horas de esfuerzo invisible, facilitó la vida doméstica y dio a millones de personas, una autonomía nueva frente a uno de los elementos esenciales, de la civilización: la luz.
Por extraño que parezca, John Walker no patentó su creación. Se desconoce si por prudencia, por modestia o por simple falta de visión empresarial, dejó pasar la oportunidad y no presentó la patente, así que otros copiaron la idea y en 1829, un comerciante londinense, llamado Samuel Jones, lanzó sus famosos "Lucifers", que básicamente, eran una réplica comercial, de las "luces de fricción" de Walker.
A partir de ahí, el invento se difundió rápidamente, pero la fortuna no acompañó a su verdadero creador. que terminó sus días en 1859, prácticamente sin dinero y arruinado.














