sábado, 13 de junio de 2026

La ocupación española de la ciudad de Tánger

Tal día como hoy, 14 de junio de 1940: el Ejército español, ocupa la ciudad internacional de Tánger, con el fin de garantizar su neutralidad.

El día 14 de junio de 1940, al principio de la II Guerra Mundial, el ejército español ocupó la Zona Internacional de Tánger, un espacio, que comprendía la ciudad marroquí y su zona de influencia y que contaba, con un estatus especial, acordado desde principios del siglo XX.

En 1923, los representantes de España, Francia y el Reino Unido —a los que se unieron posteriormente países como Italia y Portugal— firmaron el Estatuto de Tánger, que otorgaba a esta ciudad marroquí —clave en las relaciones diplomáticas— un estatus internacional. La población de Tánger en 1940, estaba formada por 40.000 marroquíes, 25.000 judíos, 15.000 españoles y 3.000 franceses. 

Este lugar, estaba desmilitarizado y el control administrativo y de seguridad, lo realizaban entre las diversas fuerzas, de los países que se repartían su dominio. Esta situación se prolongó hasta 1956 —hasta ese año, la ciudad se convirtió en refugio de artistas, escritores y bohemios—, aunque no fue hasta 18 de abril de 1960, cuando el reino de Marruecos, recuperó su jurisdicción. 

Durante ese periodo de tiempo de control internacional, hubo un paréntesis durante el cual Tánger estuvo bajo control español, desde 1940 hasta 1945.

 La ocupación de la Zona Internacional de Tánger, se realizó en un momento especialmente convulso: Alemania estaba a las puertas de París y el Reino de Italia acababa de entrar en la guerra. 

El valor estratégico de esta población, conocida como la “Puerta de África”, fue la causa de este inesperado movimiento, de la dictadura franquista, que unos meses más tarde, añadió este territorio al protectorado español de Marruecos. Aunque España era neutral, Franco evitaba de esta forma que sus posesiones africanas, fuesen tomadas por Francia o Reino Unido, dos naciones con intereses en la zona. 

Pero había un segundo motivo para esta ocupación: Tánger se había convertido en un foco de resistencia republicana, desde el comienzo de la sublevación militar. Muchos políticos contrarios al régimen, estaban todavía allí instalados, vigilados por los servicios secretos de Franco, que no podían intervenir por el estatus especial de Tánger. Cuando los militares españoles entraron en la ciudad marroquí, comenzaron las detenciones y encarcelaciones de los opositores. 

Tras la Conferencia de París sobre Tánger de agosto de 1945 entre el Reino Unido, Francia, Estados Unidos y la Unión Soviética, una España aislada aceptó, las condiciones enunciadas en la primera el 19 de septiembre de 1945 y se retiró de Tánger, el 11 de octubre de 1945. Tánger luego volvió al estado anterior a la guerra de una zona internacional.


viernes, 12 de junio de 2026

La fundación de ciudad de San Juan de la Frontera

 

Tal día como hoy, 13 de junio de 1562, el conquistador español Juan Jufré de Loayza, funda la ciudad de San Juan de la Frontera, (en la actual República Argentina): en el valle de Tulum o Tucuma, bautizado así sus pobladores huarpes.
  
En junio de 1562, Juan Jufré de Loayza y Montesa, adelantado de la tercera corriente colonizadora, que penetró en el territorio por el norte, fundó San Juan de la Frontera, su actual capital en el valle del Tulum, en nombre de Francisco de Villagra, Capitán General de los Reinos de Chile y de su Majestad, el rey Felipe II de España. El nombre fue elegid, en honor al Santo Patrono de  Juan Jufré de Loayza, San Juan Bautista.

Para el repartimiento de tierras, Juan Jufré utilizó un plano que consistía en un rectángulo, de cinco manzanas por lado y 25 en total. Cada manzana se hallaba dividida por dos ejes perpendiculares, en cuatro solares iguales. Al centro se situaba la manzana destinada a Plaza Mayor o de Armas, (espacio central), con solares reservados en sus lados para el Cabildo, la Iglesia matriz y la Hermandad de Santa Ana, y parcelas adjudicadas, a las familias del conquistador y otras, de importancia.

Las restantes manzanas,se distribuían entre los demás pobladores. En los cuatro extremos del rectángulo de manzanas, quedaron los lugares previstos para iglesias y conventos de Santo Domingo, San Francisco y La Merced y para hospitales, separados de españoles y de nativos. El trazado de San Juan de la Frontera, respondió al molde de las poblaciones españolas en las Indias, fijado en 1523 por la Real Cédula de Fundaciones.

El mismo año de la fundación, a pocos meses, Juan Jufré y algunos de los primeros pobladores, regresaron a Chile. Jufré nunca volvió a San Juan. Desde 1562 hasta 1594 San Juan tuvo su asiento, en lo que hoy es Concepción, distrito del actual departamento Capital.

A pesar de haber transcurrido, 32 años desde su fundación, solo se había levantado la iglesia y la casa dominicana. Las viviendas eran, según crónicas de la época ,“un rancherío -vivienda precaria- que no se diferenciaba mucho, del caserío de los nativos del lugar”.

La fundación de San Juan, sería parte de un plan de los conquistadores de Chile, iniciado a poco de creada la Capitanía, tendente a unificar bajo una misma soberanía, las tierras entre la Mar del Sur y la Mar del Norte, es decir, según explicó Horacio Videla, océanos Pacífico y Atlántico.

En el extremo sur del continente, había de reverdecer el genio español, poblando ciudades, fusionando razas, roturando montañas y valles y penetrando travesías y pampas, sin interferencia

Entre los pobladores fundadores de San Juan, fueron de limpia sangre, según escribió Horacio Videla, con lenguaje de la época. Oriundos de distintas provincias de España, predominaron entre ellos, los castellanos y navarros de comarcas, pero sólo 21 de ellos, se conocen con exactitud su origen. 17 fueron europeos y 4 americanos.

"El día 13 junio de 1562 una vez designado el Ilustre cabildo, bajo una improvisada ramada,(1) frente a un grueso tronco, el escribano Tomás Núñez leyó el acta de fundación. Juan Jufré levantó su espada y golpeando el tronco tres veces, proclamó a los cuatro vientos, la majestad del Rey de Castilla, en su nombre en el del muy magnífico gobernador, don Francisco de Villagra, fundaba la ciudad de San Juan de la Frontera, por siempre jamás”.

 (1) Una ramada (o enramada) es, en su sentido original, un cobertizo rústico construido con ramas y troncos de árboles. 


jueves, 11 de junio de 2026

Dia mundial contra al trabajo infantil

 

Tal día como hoy, 12 de junio desde el 2002, se celebra El Día Mundial contra el Trabajo Infantil, es una jornada establecida en ese mismo año, por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El trabajo infantil, que debe ser eliminado, es un subconjunto de actividades laborales llevadas a cabo, por menores de edad, poniéndoles en riesgo y violando tanto el derecho internacional ,como las legislaciones nacionales. Priva a los niños, de su educación o les exige asumir una doble carga: el trabajo y la escuela.

Como ejemplos de tales prácticas, se encuentran las incuestionadas peores formas de trabajo infantil, como son la esclavitud y el uso de niñas y niños, en la prostitución u otras actividades ilegales, o bien el trabajo hecho por los niños menores de la edad, legal para ese tipo de tareas, tal y como se establece en las legislaciones nacionales, de acuerdo con los estándares internacionales. 

Además, los trabajos que ponen en peligro el bienestar físico, mental o moral de  los niños, ya sea por su propia naturaleza o por las condiciones en que se realiza, y que se denomina trabajo peligroso.

En la actualidad, cerca de 168 millones de niñas y niños, trabajan en el mundo, muchos a tiempo completo. No van a la escuela y no tienen tiempo para jugar, algunos no reciben alimentación ni cuidados apropiados. Se les niega la oportunidad de ser niñas y niños. 

Más de la mitad de  ellos están expuestos a las peores formas de trabajo infantil como trabajo en ambientes peligrosos, esclavitud, y otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas, incluyendo el tráfico de drogas y prostitución, así como su participación involuntaria, en los conflictos armados.

En 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estableció el Día mundial contra el trabajo infantil, ,para concientizar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicar esta realidad. 

El 12 de junio de cada año, existe la oportunidad de fomentar y coordinar las iniciativas de los gobiernos, las patronales y sindicatos, la sociedad civil, los medios de comunicación y muchos otros actores locales, como escuelas y ayuntamientos, en la lucha contra el trabajo infantil.

Es necesario adoptar medidas urgentes, para combatir el trabajo infantil en zonas afectadas por conflictos, guerras y desastres naturales, pues estas situaciones extremas por sí ya tienen un efecto devastador, en la vida de las personas: mueren, resultan mutiladas y heridas, se ven obligadas a abandonar sus hogares, se destruyen sus medios de subsistencia y se violan sus derechos humanos. 

El Programa Internacional, para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC), guiado por los principios consagrados en el Convenio núm. 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo o al trabajo, y el Convenio núm. 182, sobre las peores formas de trabajo infantil de la OIT, son dos herramientas consolidadas, que actualmente existen para alcanzar la abolición efectiva, del trabajo infantil.

Cuando el felón Fernando VII fue declarado incapaz

Tal día como hoy, 11 de junio de 1823: Las Cortes españolas, declaran al Rey Fernando VII inhábil para reinar y se forma una regencia, compuesta por Valdés, Siscar y Vigodet.(1)

El 11 de junio de 1823, en el marco del Trienio Liberal, las Cortes españolas declararon a Fernando VII, temporalmente inhábil para reinar. Esta medida buscaba justificar legalmente, el traslado forzoso del monarca y la familia real a Cádiz, para protegerlos de la inminente invasión, de los "Cien Mil Hijos de San Luis".

Esta inhabilitación se produjo, en el contexto de la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis. El monarca se negaba a trasladarse, desde Sevilla a Cádiz para resistir el avance absolutista. Ante esta negativa, las Cortes justificaron la medida, alegando que el rey debía encontrarse, en un estado de enajenación mental, al no ser capaz de percibir el peligro

Acto seguido, las Cortes liberales, votaron la incapacidad temporal de Fernando VII ,para justificar su traslado forzoso a Cádiz, durante la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis en 1823

Los Cien Mil Hijos de San Luis era un ejército procedente de Francia que estaban invadiendo España, en la primavera de 1823, pero Fernando VII se negaba trasladarse a Cádiz para tratar de resistir, ya que secretamente, estaba convencido de que sería liberado, por las tropas francesas, que lo ayudarían a restablecer, el absolutismo en España.

Ante la negativa real, y siguiendo el artículo 187 de la Constitución de 1812, que establecía el nombramiento de una regencia provisional, cuando el rey esté imposibilitado, para ejercer su autoridad por causa física o moral, las Cortes realizaron una votación, que aprobaba suspender temporalmente, en sus funciones al Rey. 

De esa manera, podían obligarlo a él y a su familia a ir con las Cortes, a la capital gaditana. El poder era para la regencia conformada por Cayetano Valdés, Gabriel Ciscar y Gaspar Vigodet.

Fernando VII, fingió acatar el gobierno liberal, mientras estuvo retenido en Cádiz por las Cortes, pero en cuanto las tropas francesa,s (los Cien Mil Hijos de San Luis) tomaron El Puerto de Santa María y sitiaron la ciudad, en el verano de 1823, negoció en secreto su liberación, para restaurar el absolutismo. 

Durante el asedio francés a la ciudad, (que incluyó la famosa batalla de la fortaleza del Trocadero), el monarca se mantuvo aislado, hasta que las Cortes pactaron su salida.

A espaldas de sus custodios, el rey logró hacer llegar un mensaje, al duque de Angulema (líder de las tropas francesas) asegurándole que estaba secuestrado, por los liberales y pidiéndole, que tomara la ciudad.

Tras la caída, de la estratégica fortaleza del Trocadero, frente a los franceses, el gobierno liberal se rindió y el rey fue liberado. Pese a que había prometido negociar, con los liberales y respetar la Constitución, el rey se unió inmediatamente a las tropas absolutistas, y a su "liberador", el duque de Angulema, restableciendo de inmediato, el absolutismo en toda España, e iniciando la persecución de los liberales.

(1) Valdés, Siscar y Vigodet (Cayetano Valdés, Gabriel Císcar y Gaspar de Vigodet) fueron los tres miembros de la Regencia del Reino nombrada por las Cortes españolas el 11 de junio de 1823, durante el Trienio Liberal


martes, 9 de junio de 2026

Los primeros pasos de la Televisión en España


Tal día como hoy, 10 de junio de 1948: Tiene lugar la primera emisión de televisión, realizada en España.

En 1948, España vivió sus primeros hitos televisivos, con dos demostraciones pioneras: La del 10 de junio:  cuando Philips Ibérica, realizó la primera demostración pública ante el público durante la XVI Feria de Muestras, de Barcelona (Palacio de Montjuic), mostrando el funcionamiento de una cámara, conectada a receptores por cable.

El 8 de agosto: Tuvo lugar la primera retransmisión experimental de exteriores, desde la plaza de toros de Vista Alegre (Madrid), cuya señal llegó al Círculo de Bellas Artes.
La retransmisión del 8 de agosto de 1948, fue la primera retransmisión experimental, de televisión en España. 

El evento, que se anunció a bombo y platillo, fue, como no podía ser de otra manera, en la época, una corrida de toros. Las cámaras estaban en la plaza Vista Alegre de Madrid, la señal llegaba al prestigioso Círculo de Bellas Artes, y los receptores eran aficionados que habían pagado tres duros, por presenciar el acontecimiento del año. El resultado fue, un fracaso estrepitoso.

El Círculo de Bellas Artes de Madrid, estaba lleno hasta la bandera, pues la mezcla de toros y de aquel nuevo invento, la televisión, había levantado gran expectación. Para seguir la corrida de toros, se habían instalado, en el centro cultural, un plató de televisión, diecisiete receptores distribuidos por los diversos pisos del edificio, así como una pantalla gigante, en la sala de cine del Círculo. 

Pero primeras veces, no siempre son buenas y la calidad de la imagen y del sonido, fueron un desastre. Se armó un gran revuelo y tuvieron que devolve, el dinero a los asistentes.Tras este fiasco, los madrileños rebautizaron al nuevo invento, con el nombre de "telerrisión". 

La responsable de la emisión, era de la RCA, empresa americana puntera en tecnología, que había desembarcado en España, para competir con Philips, empresa que pocos meses antes había hecho la primera muestra pública, de televisión experimental en Barcelona. 

Antes de este acontecimiento, la RCA había presentado el invento al general Franco, explicándole el funcionamiento de la televisión. Le montaron un plató en una de las estancias de El Pardo, donde se interpretaba una pieza de ballet clásico, actuación que Franco y su séquito pudieron ver, desde otro lugar del Palacio. La prueba fue un éxito y sirvió para que el caudillo, diera el visto bueno a la implantación, de la televisión en España.

Animados por la prueba y por el beneplácito del jefe del Estado, la RCA se decidió a presentar el invento a los madrileños., pero esta vez, como hemos visto, no les fue tan bien. 

Por suerte no desistieron y solamente 15 días después, desde la misma plaza de toros y en el mismo Círculo de Bellas Artes, se emitió con gran éxito el programa ¿Quiere usted ser Torero?, que con el tiempo sería considerado un precursor del reality en España

El hallazgo de los cuatro niños perdidos en la selva de Colombia

Tal día como hoy, 9 de junio de 2023, encuentran con vida a los cuatro niños, que permanecieron perdidos en la selva de Colombia, desde el 1 de mayo, después de haber tenido un accidente de avioneta, en el que murió su madre y otros dos adultos, que viajaban con ellos.

Los niños de 13, 9, 4 y 1 año sobrevivieron milagrosamente, durante 40 días contra todo pronóstico, en lo que se ha dado a conocer como "el milagro de la selva colombiana".

El milagro ocurrió. al hallar con vida a los tres niños y el bebé desaparecidos, en la selva el 1 de mayo después de que la avioneta en la que viajaban, sufriera un accidente que acabó con la vida del piloto y los dos acompañantes mayores de edad, uno de ellos la madre.

Alrededor de unos 200 militares, entre ellos comandos, de las Fuerzas Especiales del Ejército, e indígenas de varias tribus conocedores de la selva, se unieron en la "Operación Esperanza" ,para encontrar a los niños perdidos.

El 9 de junio, el ejército colombiano informó, de que se habían encontrado a casi 600 metros, del lugar donde cayó el avión, unos pañales usados, un accesorio de móvil, una toalla y unos zapatos, lo que sugirió que los niños estarían vivos

Tras encontrarlos,los menores fueron trasladados en helicóptero, a la base militar de San José del Guaviare, capital del Guaviare, en donde "fueron estabilizados". Los cuatro hermanos, sobrevivieron al accidente de una avioneta que se dirigía a San José del Guaviare, donde su madre falleció .

Los menores y la madre, habían cogido el avión para encontrarse con el padre, Manuel Ranoque, un líder indígena, que se había desplazado, tras haber recibido amenazas de guerrilleros

La familia nunca perdió la esperanza, de encontrar a los pequeños.Su padre afirmó: "Yo ya me he enfrentado, muchas veces a esto. Tuve una hermana perdida, casi un mes y luché hasta encontrarla, y de igual manera ella retornó",

El suceso acaparó la atención internacional, sobre todo cuando el presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que los cuatro hermanos habían sido encontrados con vida el 17 de mayo, información errónea, por la que finalmente  se tuvo que disculpar.

Los miembros del equipo de rescate, fueron condecorados, por el gobierno Colombiano.


domingo, 7 de junio de 2026

Breve glosa del Jesuita español Juan de Mariana

Tal día como hoy, 8 de junio de 1610: En el atrio de la catedral de París, Francia, son quemados públicamente, todos los ejemplares de la obra "De rege et regis institutione", del jesuita español Juan de Mariana, al legitimar el asesinato de un monarc, si éste actúa con tiranía, lo que provocó que se relacionara, con el asesinato de Enrique IV de Francia a manos del monje Ravaillac, que tiene lugar ese mismo año.

Juan de Mariana ,fue un eminente teólogo, historiador y pensador político y económico español, de la Compañía de Jesús. Perteneciente a la célebre Escuela de Salamanca, destacó durante el Siglo de Oro, por su férrea defensa de los límites, al poder real y su pionero análisis, sobre economía

Fue hijo natural, de Bernardina Rodríguez y de Juan Martínez de Mariana, deán de la colegiata, de Talavera de la Reina. Por ello, fue bautizado en La Pueblanueva, un pueblo de su término judicial, el 2 de abril de 1536. Este humilde origen extramatrimonial, le supuso a lo largo de su vida, muchas afrentas que soportó con estoicismo.

Hay que tener en cuenta, que aún no se había celebrado el Concilio de Trento,, cuyo resultado fue, entre otros, consagrar el celibato de los sacerdotes.

A los diecisiete años marchó a estudiar Artes y Teología en Alcalá de Henares, en una atmósfera saturada de Humanismo. El mismo día de su matrícula, entró en el noviciado, de la Compañía de Jesús, junto con Luis de Molina. Allí estuvo bajo la tutela, de San Francisco de Borja y profesó en 1554 en Simancas. 

Acabó su formación sacerdotal, en el colegio jesuita de Roma, donde a partir de 1561, fue uno de sus mejores profesores, contando entre sus alumnos al futuro cardenal Belarmino, que fue protector de Francisco Suárez. Cuatro años más tarde, marchó a Loreto y luego fue enviado, como profesor a Palermo en Sicilia, de forma que pasó un total, de ocho años en Italia. 

En 1569 fue a París, donde recibió el grado de doctor y permaneció, cinco años enseñando Teología tomista en la Sorbona. Su paso por las aulas parisinas, coincidió con la conocida matanza de San Bartolomé de 1572, en que fueron asesinados, numerosos hugonotes; dos años más tarde, en 1574, aceptaron su dimisión de la cátedra, por motivos de salud y regresó a España,, por Flandes.

Se instaló en el colegio de la Compañía en Toledo y en ese semirretiro se consagró a la redacción de sus libros. En 1578 recibió el encargo, de informar sobre la presunta heterodoxia de los ocho volúmenes, de la políglota Biblia regia cuya edición, había dirigido en Amberes, entre 1568 y 1572 el humanista Benito Arias Montano, en particular sobre la versión siríaca del Nuevo Testamento; su informe, que le llevó dos años de estudio, fue favorable. 

Por entonces hizo amistad, con el también talaverano García Loaysa y Girón, que fue su discípulo, amigo y protector, (García fue nombrado a mediados de los ochenta preceptor del príncipe Felipe, futuro Felipe III, y más tarde fue nombrado incluso, arzobispo de Toledo). 

Tenía ya tal reputación que, desde entonces, se le encomendaron otros trabajos parecidos e igual de delicados, tales como la supervisión del Manual, para la administración de los sacramentos, la reelaboración de las Actas de los concilios diocesanos de Toledo de 1582 y la redacción, del Índice expurgatorio de 1584.

Mientras realizaba estos encargos y una edición de las Obras del polígrafo visigodo, Isidoro de Sevilla, se puso a redactar una monumental historia de España, en treinta libros, que comenzó a aparecer en Toledo, en 1592 con el título de "Historiae de rebus Hispaniae Libri XXX", cuya edición ampliada, se editó en Maguncia, en 1605. Entre tanto, se imprimió en Toledo, su propia traducción al castellano, con el título "Historia general de España" (1601). 

La obra abarca, hasta la muerte de Fernando el Católico, porque, según sus palabras, "No me atreví a pasar más adelante y relatar las cosas más modernas, por no lastimar a algunos, si decía la verdad, ni faltar al deber si la disimulaba".

La muerte le sorprendió en Toledo, a los ochenta y siete años, en 1624, y como siempre trabajando, en este caso en unos Escolios al Antiguo y Nuevo Testamento, obra de exégesis bíblica, que se fundaba en el texto de la Vulgata.

Cabe destacar, que el nombre de Marianne, la personificación de la República Francesa, derivó de Juan de Mariana. Su pensamiento y su nombre reapareció durante la Revolución Francesa,en sentido peyorativo, ya que los partidarios del Antiguo régimen, —aristócratas y contrarrevolucionarios— llamaban marianos, a los revolucionarios representantes del pueblo, aludiendo a la influencia, del pensamiento de Juan de Mariana.

La plaza en que se ubica, el edificio del Ayuntamiento de Talavera de la Reina y un Paseo en la misma ciudad, llevan su nombre; así como la plaza en la que está la iglesia, de los jesuitas, en la ciudad de Toledo, entre otras. En 2005, se fundó el Instituto Juan de Mariana en su honor.

 

El trágico fin del rey Enrique IV de Francia

Tal día como hoy,  8 de junio de 1610: En el atrio de la catedral de París, Francia, son quemados públicamente, todos los ejemplares de la obra "De rege et regis institutione", del jesuita español Juan de Mariana al legitimar el asesinato de un monarca si éste actúa con tiranía, lo que provocó que se relacionara,, con el asesinato de Enrique IV de Francia a manos del monje Ravaillac que tiene lugar ese mismo año.

En la historia de Francia, Enrique IV es recordado como "el buen rey Enrique", el soberano que puso fin a más de treinta años de guerras de religión, entre católicos y protestantes, y devolvió a Francia, su prestigio en el continente europeo. Sin embargo, en su propia época, Enrique fue un monarca muy discutido, sobre todo por parte de los católicos, más intransigentes, quienes no olvidaron nunca, que el bearnés fue el líder, de los los protestantes calvinistas franceses, durante las guerras de religión y adoptó el catolicismo, únicamente para obtener, la corona de Francia, 

Todo ello hizo que, a ojos de los sectores más fervorosamente católicos, Enrique IV fuera considerado un tirano, en el sentido clásico del término: quien adquiere o conserva el poder de forma ilegítima. Esto significaba que todo católico tenía el derecho, el deber incluso, de matarlo, según la teoría clásica del tiranicidio. Hubo, una larga lista de conspiradores, que pretendieron acabar con la vida del monarca: Michau, Rougemony, Barriére, Davennes...en 1610, otro católico exaltado, François Ravaillac, no fallaría en su intento. 

Ravaillac nació en Angulema, en 1578, en lo más álgido de las guerras de religión. A los 19 años se trasladó a París y allí tuvo visiones, que lo llevaron a entrar en la orden cisterciense. Fue expulsado a las seis semanas, por su indisciplina y su comportamiento de trastornado. Volvió a su tierra, donde trabajó como maestro, pero terminó en la cárcel por un asunto de deudas. Fue entonces cuando se creyó, llamado por Dios para librar a Francia de los herejes. 

Ravaillac volvió a París andando. Tenía una misión que cumplir, algo importante. Primero intentaría hablar con el rey y hacerle ver, el error que cometía al permitir que los protestantes, practicaran libremente su religión, según los términos del edicto de Nantes (1598). 

Ravaillac merodeó en torno al Louvre, la residencia real. Pidió encarecidamente, a los soldados que le dejaran franquear la puerta, ya que tenía un mensaje muy importante, que dar al rey en nombre de Dios, pero éstos no le dejaron pasar. 

Unos días después, cuando vio salir al monarca, se dirigió velozmente hacia él. "¡Os hablo en nombre de Jesucristo y de la Santa Virgen María! ¡Oídme!", le gritó. Pero el rey no le hizo ni caso. Esto lo convenció, de que Enrique IV no iba a entrar en razón y de que, la única solución era matarlo. 

Ravaillac robó un cuchillo en un albergue. Según explicó, lo mostró por todo París, afirmando que era el hierro, que habría de terminar con la vida de Enrique IV, hasta que el 19 de abril le asaltaron graves dudas, de conciencia y rompió la punta. Abandonó París otra vez de vuelta a Angulema, descorazonado, pero de camino entró a rezar en una iglesia y tuvo una revelación. Al día siguiente, volvió sobre sus pasos. 

El viernes 14 de mayo de 1610, Enrique IV madrugó con intención de despachar rápidamente, los asuntos de Estado y pasar el resto del tiempo, junto a su familia. Nunca creyó en supersticiones, ni vaticinios que auguraban su muerte, pero aquel día se sentía extrañamente inseguro. Después de comer, anunció que se ausentaba tan sólo una hora, a fin de acudir a la residencia, del duque de Sully, ministro y amigo personal suyo, que se encontraba indispuesto. 

El soberano montó en la carroza real. Iba a ser un trayecto corto y sin complicaciones, pero a la altura de la estrecha calle de la Ferronnerie, el vehículo tuvo que frenar al encontrarse con dos carromatos, que le cerraban el paso. Ambos se apartaron para que el coche del rey pudiera pasar, lo que le obligó a pegarse todo lo posible, al otro lado y cruzar casi parado. 

En ese momento, un hombre pelirrojo, muy corpulento, se subió a la rueda de la carroza real y antes de que se diera cuenta, el rey recibió una primera puñalada, que le hirió superficialmente, luego otra, mortal de necesidad, que atravesó el pulmón izquierdo y seccionó la aorta, y finalmente una tercera, que terminó rasgando el traje del duque de Montbaron, uno de los acompañantes del monarca. 

Ravaillac fue inmediatamente apresado, en medio de un extraño caos, provocado tanto por el atentado, como por un grupo de jinetes armados que aparecieron repentinamente, y que, vista la situación, optaron por huir. Ravaillac hubiera podido aprovechar la ocasión para escapar, pero prefirió dejar que lo redujeran. 

Parecía feliz, aliviado incluso. Preguntó a los guardias, si había logrado matar al rey y éstos le dijeron que no, que solamente habían sido unos rasguños, pero él les replicó que era imposible, que el monarca estuviera vivo. El hierro había penetrado limpiamente y la cantidad de sangre derramada, por boca y pecho no podía ser señal de heridas leves. En efecto, el rey había muerto, mientras lo trasladaban a toda prisa al Louvre. 

La noticia corrió por París, como la pólvora y la indignación se adueñó de la capital. La multitud, que días antes estaba despotricando, contra las medidas fiscales del gobierno, pareció poseída, de un súbito acceso de adoración por un monarca, que desde entonces sería conocido, con el sobrenombre de le bon roi, "el buen rey". 

Las tiendas echaron el cierre y las calles, se llenaron de personas que gritaban, atrocidades contra el magnicida. Varios grupos armados, se encaminaron a la casa donde habían encerrado a Ravaillac, exigiendo su entrega. El furor duró varios días, y ni siquiera la organización, de una oración popular por el alma del difunto, que congregó a cientos de personas, hizo remitir la ira del pueblo. 

Mientras tanto, el duque de Épernon, en cuyos brazos había muerto el rey, no perdió un segundo y se apresuró a que el Parlamento de París, reconociera a la esposa del rey finado, María de Médicis, como regente mientras durase la minoría del delfín Luis, de tan solo ocho años. Los grandes del reino, cerraron filas en torno a la reina, mientras el cuerpo del soberano, era delicadamente embalsamado, para ser expuesto al día siguiente, en la cámara de gala del Louvre. 

Ravaillac fue torturado repetidas veces. Sufrió, entre otros, el tormento de los borceguíes, que consistía, en emparedar las piernas del condenado, entre robustas piezas de madera, introduciendo progresivamente, varias cuñas entre las placas y la carne. A pesar de ello, no lograron sacar ninguna confesión al reo, que insistió siempre en afirmar, que había actuado guiado exclusivamente por Dios. 

Cuando le preguntaron si se arrepentía, Ravaillac reprodujo casi al milímetro las palabras de Châtel, el magnicida frustrado del rey: "Mayor castigo habría de recibir en el otro mundo, si no hubiera intentado matar al rey". Había recibido una misión divina, había sido elegido por Dios, para ejecutarla y debía cumplirla. 

Diez días después, fue conducido en una carreta hasta la Place de Grève, ante el Ayuntamiento, donde sufrió horribles suplicios, hasta ser descuartizado. Los restos de su cuerpo, fueron quemados y arrojados a la multitud, que se lanzó furiosa contra ellos. 

 

sábado, 6 de junio de 2026

La masacre y saqueo de la ciudad de Cordoba por los franceses

Tal día como hoy, 7 de junio de 1808:El ejército francés vence a las fuerzas españolas y entra en la ciudad de Córdoba, donde realiza un sanguinario saqueo, de la ciudad.

En junio de 1808, tras vencer a las milicias españolas en la batalla del Puente de Alcolea, el ejército francés, al mando del general Dupont, tomó Córdoba. Enfurecido por un disparo dirigido a él desde una ventana, el general ordenó un brutal saqueo, que duró varios días, marcado por robos masivos y asesinatos.

La capital cordobesa sufrió, recién iniciada la Guerra de Independencia española, contra la invasión francesa, un saqueo de mano de las tropas imperiales, de tal virulencia que incluso los propios oficiales del ejército francés, reconocieron lo excesivo del ataque, que se extendió por varios días.

En junio de 1808 ,un improvisado ejército de 20.000 cordobeses, trató de impedir la llegada de las tropas enemigas a la capital cordobesa, a la altura del puente de Alcolea. La misión fue inútil, y los franceses, mejor organizados, derrotaron a los locales, que tuvieron que darse a la huida, dejando indefensa la ciudad.

Solo un par de horas después, de la victoria en Alcolea, el ejército francés entraba en Córdoba, por la Cuesta de la Pólvora, dirigido por el general Pierre-Antoine Dupont, que echó abajo la Puerta Nueva a cañonazos. 

Los soldados, entraron en la ciudad y se dispersaron rápidamente. En aquel momento, el juez de paz Pedro Moreno, cargaba su fusil. Desde el tejado de su casa, el magistrado apuntó a Dupont, cuando lo vio pasar por la que hoy es la calle Alfonso XII. Disparó varias veces, pero solo consiguió matar al caballo. 

La soldadesca asaltó la casa del juez, a quien acuchillaron como a su mujer, su hija y todos los habitantes de la casa, salvándose solo una nieta de corta edad, que un soldado sacó enganchada por la ropa, en la bayoneta.

Dupont, iracundo, ordenó que se tocase a rebato y que no se respetase, ni a los ancianos, ni a las mujeres ni a los niños. Comenzó el saqueo de Córdoba, en el que durante tres días, de desafuero y descontrol, no quedó casa sin ultrajar ni mujer sin violar, según los testimonios del suceso que dieron, incluso, los propios oficiales franceses, como el coronel Clerc.

Del saqueo no se salvó ni el obispo, que tuvo que saltar la tapia del Palacio Episcopal, para refugiarse en la finca aledaña. A pesar de ello, fue alcanzado y pisoteado, La rapiña se centró, en las iglesias y monasterios, especialmente los femeninos. 

El importe del pillaje en Córdoba es incalculable, sólo entre el equipaje del general Dupont,constaban cinco millones de reales —la mitad del presupuesto del Ayuntamiento de la época—, 11 kilos de perlas y un pectoral del obispo de Jaén. 

De las casas consistoriales, los franceses sacaron diez millones de reales y otros dos millones y medio más, del Palacio Episcopal. En total, el ejército de Napoleón necesitó más de 800 carros, para portar el enorme botín, de todo lo saqueado en Córdoba. 

También se apoderaron de toda clase de pertrechos de guerra, de vituallas y de caballos, "no dejando en la ciudad ni siquiera el del timbalero", explica Ortí Belmonte. Además, según un informe, del interventor del Ayuntamiento de Córdoba, durante el saqueo de la ciudad los franceses se bebieron 1.100 arrobas de vino y aguardiente, de las tabernas oficiales del municipio, es decir, cerca de dos litros por cabeza. 

No fue hasta el cuarto día de la dominación francesa, cuando unas cuantas compañías militares comenzaron a "restablecer el orden entre los cuerpos del ejército que estaban sumergidos en la embriaguez, la lascivia y los excesos más desenfrenados", relataba Ortí Belmonte, quien apunta que, no obstante, aún se tardó otros cinco días, en poner fin al saqueo. Tal fue la recaudación, que los franceses desistieron de imponer ningún tipo de impuesto de guerra, a la población.

Mientras tanto, Andújar se había levantado en armas, en Sierra Morena los bandoleros aniquilaban una a una, todas las patrullas francesas que se encontraban y el general Castaños, partía con un ejército más ordenado contra el invasor francés, al tiempo que se producía la capitulación de la Armada francesa, en la bahía de Cádiz. Ante estos acontecimientos, el día del Corpus de 1808, Dupont ordenó la evacuación de Córdoba. 

Los soldados, temerosos de la reacción del pueblo, huyeron despavoridos, agarrados al enorme botín, que usurparon en la ciudad. Los cordobeses, corrían tras de ellos y se unían a Castaños, en busca de venganza. Finalmente, Castaños entraría en Córdoba el 23 de junio de 1808, y comenzaría a perseguir a Dupont, hasta vencerlo en la Batalla de Bailén. 

El 23 de enero de 1810, el general francés Víctor ocupa de nuevo la ciudad, permaneciendo en poder francés, hasta el 4 de septiembre de 1812 que fue liberada definitivamente, por las tropas españolas.

viernes, 5 de junio de 2026

Diego Velázquez: cima de la pintura española

Tal día como hoy, 6 de junio de 1599: Nace en Sevilla, el pintor español Diego Velázquez.

El 6 de junio de 1599 nacía en Sevilla, el que habría de alcanzar la cima de la pintura universal, Diego Velázquez. 

El genio de Velázquez es el genio de la pintura pura, sin artificio. No deforma el mundo, ni lo sublima, ni trata de adaptarlo a la horma de su ego, personal. Su pintura es la expresión ,de la belleza sencilla del mundo, captada desde la más viva agudeza, del observador. 

Generacionalmente, Velázquez representa la superación del Renacimiento, en su búsqueda de ideales platónicos. Con nuestro pintor llega el Barroco y los contenidos pasan, de perseguir la esencia de las cosas, a centrarse en su verdad, en las cosas mismas.

Diego Velázquez nace, pues, en Sevilla y allí demuestra un genio precoz que le lleva con sólo doce años, al taller de Francisco Pacheco, el más prestigioso de su tiempo. 

Pacheco no es sólo un buen maestro, es también un intelectual, que se preocupa por la formación integral de Velázquez. Gracias a su maestro, Velázquez conocerá los ambientes, intelectuales de Sevilla, aprenderá latín y leerá a los clásicos. 

En 1623, casado con la hija de su mentor, marchará a Madrid, donde sus buenas relaciones, le permiten entrar con buen pie, en la corte de Felipe IV y ser pronto designado pintor de cámara. 

Durante esta época viajará mucho, sobre todo a Italia, donde degustará, el más selecto arte europeo y adquirirá, algunas de las mejores colecciones para su Rey.

A partir de aquí, vendrán las obras maestras. "La rendición de Breda", cumbre de la pintura histórica europea y cuya composición es un misterio, pues Velázquez inició el cuadro, diez años después del suceso y sin haberlo presenciado. 

"Las Meninas", quizás su cuadro más famoso, un portento de composición y utilización de la luz. "La Venus del espejo", su aportación al desnudo femenino con una visión humanizadora alejada de arquetipos de perfección. O "Las hilanderas", un asunto costumbrista que esconde, un pasaje mitológico.

Diego Velázquez  el 6 de agosto de 1660 cayó enfermo y murió en Madrid, Su cuerpo fue amortajado, con el hábito de la orden de Santiago, que se le había impuesto el año anterior.

Velázquez fue un artista poco prolífico, que dejó madurar, cada una de sus obras para convertirlas en obras maestras. Ni su pintura de juventud desmerece. Sin duda alguna, su nombre está en el Olimpo de la pintura, junto a los más grandes, quizás aun por encima.