Tal día como hoy 21 de septiembre de 2003:la sonda espacial “Galileo”, después de casi 15 años en órbita, se desintegra en la atmósfera de Júpiter, al finalizar su misión.
La sonda espacial Galileo de la NASA se desintegró intencionalmente, en la atmósfera de Júpiter el 21 de septiembre de 2003, tras 14 años de misión en el espacio, para evitar contaminar Europa u otras lunas jovianas, con bacterias terrestres.a unos 175.000 km/h, tras casi 15 años, desde su lanzamiento en 1989.
Durante su viaje hacia Júpiter, la sonda Galileo alcanzó algunos hitos, al ser la primera nave espacial que visitó un asteroide (Gaspra, el 9 de octubre de 1991, y posteriormente Ida, el 28 de marzo de 1993). También fue la primera nave que observó el impacto de un cometa contra un planeta, concretamente el cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter entre el 16 y el 22 de julio de 1994.
Su viaje hasta el mayor planeta del Sistema Solar duró casi 14 años, concretamente 13 años, 11 meses y 3 días, recorriendo una distancia de 4.631.778.000 kilómetros.
Al llegar a la órbita de Júpiter, el 13 de julio de 1995, la nave espacial se separó en dos partes: el orbitador y la sonda espacial. El orbitador continuó haciendo observaciones, hasta el 21 de septiembre del 2003, cuando la NASA decidió estrellarlo contra Júpiter, para evitar que cayese y contaminase, alguno de sus satélites.
La sonda descendió al interior de Júpiter, el 7 de diciembre de 1995, iniciando un periplo sin precedentes, en la historia de la carrera espacial, por las condiciones extremas que tuvo que soportar.
La sonda Galileo entró en la atmósfera de Júpiter, a una velocidad de 250.000 km/h. Su escudo térmico,, alcanzó una temperatura de 15.500 ºC. Fue un esfuerzo tan brutal, que el escudo, construido con carbono fenólico, perdió más la mitad de su masa, durante el descenso (pesaba inicialmente 150 kg y al desprenderte, sólo quedaban 72 kg).
Tras atravesar la atmósfera, la sonda desplegó un paracaída, para frenar su descenso, reduciendo su velocidad hasta 430 km/h. Finalmente, la altísima temperatura del interior de Júpiter, de unos 1.700 °C, y una presión de 5.000 atmósferas, acabaron por volatilizar la sonda.
Durante su descenso, Galileo pudo analizar, la composición de la atmósfera de Júpiter, descubriendo abundancia de argón, criptón y xenón, lo cual ha llevado a los científicos a concluir, que Júpiter pudo estar más lejos del Sol es lo que está actualmente, ya que para atrapar esos gases, el planeta tendría que haber estado, mucho más frío que ahora.

















