jueves, 26 de marzo de 2026

Historia de Mary Mallon, más conocida como "María Tifoidea"


Tal día  como hoy, 27 de marzo de 1915: María Tifoidea, es puesta en cuarentena de por vida. Fue la primera persona en Estados Unidos, identificada como un portador asintomático, de fiebre tifoidea. Era cocinera y cuando contagiaba a una familia, inmediatamente cambiaba de trabajo. 

Mary Mallon, más conocida como María Tifoidea, fue la primera persona en Estados Unidos, a la que se identificó como un portador de los patógenos, asociados con la fiebre tifoidea 

No se sabe a cuántas personas infectó, en el transcurso de su carrera, como cocinera.​ Fue puesta en cuarentena en dos ocasiones, por las autoridades de salud pública, y murió después de casi tres décadas, en cuarentena total.

Nació en Cookstown, Irlanda del Norte, Emigró a los Estados Unidos en 1884. De 1900 a 1907, trabajó como cocinera, en el área de la ciudad de Nueva York.

En el año 1900, trabajó en una casa en Mamaroneck, Nueva York. En menos de dos semanas, los residentes contrajeron fiebre tifoidea. Entre 1900 y 1907 cocinaba en las casas de siete familias, la última en Park Avenue, y en cada una de ellas, la gente enfermaba o moría. Cuando esto sucedía, Mary se escabullía y encontraba trabajo ,en otro lugar. 

La familia de una de las víctimas, contrató a un investigador llamado George Soper, quien identificó a Mary, como una portadora asintomática. Según versiones, cuando George Soper se enfrentó a ella por primera vez, lo echó fuera de su cocina amenazándolo, con un tenedor de trinchar.

Se mudó a Manhattan en 1901, y los miembros de la familia para la que trabajó, también desarrollaron la enfermedad. A continuación, pasó a trabajar para un abogado, hasta que tuvo relaciones sexuales con él, contagiándolo. 

Siete de los ocho miembros de la familia, desarrollaron la fiebre tifoidea. En 1906, se afincó en Oyster Bay, Long Island. En dos semanas, seis de los once miembros de la familia para la que trabajaba, fueron hospitalizados con fiebre tifoidea. 

Cambió sucesivamente de empleo, contagiando a los habitantes, de otras tres casas. Las autoridades de Nueva York estaban desesperadas, y en 1907 fue recluida en  las instalaciones de aislamiento, en North Brother Island , a las afueras de Nueva York.

Después de que se le levantara el aislamiento, Mary trató de trabajar en la lavandería, pero finalmente volvió a cocinar, con una serie de nombres falsos. Incluso tomó un trabajo en las cocinas de un hospital. El ahora familiar rastro de muerte y enfermedad la persiguió. Es imposible saber, de cuántas muertes fue responsable, algunas versiones sugieren que podría haber hasta 50.

Cuando las autoridades la localizaron nuevamente, en 1915, no hubo campaña periodística ni simpatía, que la salvara. Mary fue enviada de vuelta al aislamiento y vivió en confinamiento, durante 23 años. En 1932 sufrió un infarto cerebral, que le dejó la mitad del cuerpo paralizado, y del que no se recuperó. Murió en 1938, a la edad de 69 años, a causa de una neumonía.​

miércoles, 25 de marzo de 2026

Los campos de prisioneros de la Segunda República española

Tal día como hoy, 26 de marzo de 1937, en Mediano - Huesca - se inaugura el primer campo de prisioneros de la República española, que entre otras cosas, realizarán obras en el pantano, que contribuirá al riego de los Monegros.

El primer campo de concentración, creado bajo el control del gobierno de la Segunda República española, fue la Casa de Trabajo de Alcalá de Henares, inaugurada en agosto de
1934. Este centro, ubicado en Alcalá de Henares, Madrid, funcionó bajo el marco legal de la Ley de Vagos y Maleantes, marcando un hito en la política de reclusión del período

Las autoridades republicanas, estaban al tanto de la existencia de campos de trabajo, en los que a menudo se traspasaban los límites, es decir, se llegaba al fusilamiento de prisioneros, como sucedió en el campo de Omells de Na Gaia -Lérida- en los que algunos de ellos, eran miembros de la CNT.

No existen muchos estudios históricos, sobre los campos de trabajo republicanos, pero estos existieron, y por ellos pasaron miles de personas durante la Guerra Civil, hasta su cierre tras la victoria del bando rebelde, aunque, paradójicamente, los programas de trabajo forzado del bando franquista, compartían rasgos esenciales, siendo dos caras, de una misma moneda.

Por parte republicana, el mando de los campos se dividió, entre la Dirección General de Prisiones y el Servicio de Investigación Militar, que abrió seis campos en Cataluña en la primavera de 1938, siendo estos los que peores condiciones ofrecían, ya que solían “castigar soldados indisciplinados, desertores e insumisos peligrosos”. Una dureza que se ha comparado, con los gulags soviéticos.

En enero de 1937, el anarquista Juan García Oliver, ministro de Justicia, dijo: “Resolveremos el gran problema de la delincuencia politico-fascista con campos de trabajo” y el 24 de abril, abrió sus puertas el campo en Totana -.Murcia - y a lo largo de la guerra, pasarían por él unos 1.799 presos.

Ese mismo año, campos similares comenzarían a surgir por el territorio republicano; El de Albatera,  en octubre de 1937, con capacidad para 2.000 presos y otros de menor tamaño: Orihuela, San Juan y Calpe, Valmuel, Venta de Araoz y Rosas.

La idea de que el trabajo, rehabilitaría a los prisioneros, encontró apoyos en el Frente Popular y se siguieron abriendo, ya que la Ley de Vagos y Maleantes promulgada en 1933, idea de Manuel Azaña, hacían a los campos de trabajo, una prolongación de aquella.

La mayoría de los trabajos llevados a cabo, tenían que ver con las infraestructuras agrícolas y es importante señalar, que el propósito de estos campos, como el de los franquistas, era el castigo y la redención, no la exterminación a través del trabajo.

En general, las condiciones no eran demasiado peligrosas, para la vida de los reclusos, aunque sí para su salud, debido al hacinamiento, el ritmo de trabajo y la malnutrición, problema que se agravó, a medida que avanzaba la guerra.

No obstante, el Servicio de Información Militar, llegó a emplear a miles de personas para la construcción de fortificaciones militares, en los seis campos de Cataluña, con disciplina extrema y castigos ejemplares, como el de Concabella, donde un prisionero fue ejecutado, por robar un pollo y en Omells de Na Gaia, donde 21 fueron asesinados, por negarse, a trabajar aduciendo que estaban hambrientos.

Sin embargo, el fusilamiento de seis anarquistas, colmó el vaso y el ministro Segundo Blanco, encargó una investigación, lo cual muestra que los políticos republicanos, no eran ignorantes de esta realidad, espejo de los campos del bando franquista.

El ministro de justicia republicano  Juan García Oliver, sugería que los prisioneros debían llevar a cabo “trabajos de utilidad pública que los pongan en armonía, con los principios que guían a todos los ciudadanos" palabras que no eran tan diferentes, a las que impondría poco después, el franquismo, en sus campos de trabajo. 

 

martes, 24 de marzo de 2026

La sublevación en Cordoba del Arrabal de Saqunda

 

Tal día como hoy, 25 de marzo del año 818: En Córdoba, los pobladores del arrabal de Saqunda, se sublevan contra el emir Alhakén I.

La sublevación del Arrabal de Saqunda en Córdoba, ocurrió en el año 818, durante el Emirato de Al-Hakam I, impulsada por alfaquíes y la población, debido a la presión fiscal y tensiones religiosas. 

La revuelta fue brutalmente sofocada, resultando en la ejecución de 300 notables, la destrucción del arrabal y el exilio, de unas 20.000 familias. 

Saliendo de Córdoba, hacia el sur en dirección a Écija, había un mojón kilométrico que marcaba el inicio de la segunda milla;  Este miliario, se situaría después del actual Puente Romano, posiblemente cerca de la Plaza de Santa Teresa, dando nombre a la zona de Saqunda. 

El topónimo debió ser muy popular, pues a la llegada de los musulmanes en el año 711 el lugar siguió denominándose igual; en este caso saqunda. Cien años después de aquello, la población de Córdoba, había crecido tanto, que se asentaba también al otro lado del río; es decir, en la zona llamada Saqunda.

Este arrabal, no era un distrito de chabolas o viviendas diseminadas, sino que estaba compuesto por un importante enclave urbano, donde el propio emir Hixem I fundó una almunia, (una finca de recreo) y además mezquitas, cementerios, baños y otros centros asistenciales. 

Al emir Hixem I al que sucedió su hijo Alhakem I en el año 796, fomentó la construcción de mezquitas, jardines o cementerios, favoreciendo la islamización del país y el dominio y control sobre el territorio. Sin embargo, gobernó con mano dura. 

Según las crónicas que hacen referencia a este emir, algunos sectores del pueblo lo describen como déspota, violento, poco conciliador, poco flexible, autoritario, impulsivo e injusto. Se preocupaba de todos los asuntos, fueran importantes o no, y no se fiaba de nadie, aunque fueran hombres de su confianza.

En el año 805 tuvo lugar una conjura de algunos notables cordobeses, que conspiraron contra el emir, para expulsarlo del trono. Alhakem I mandó matarlos y tras ello, expuso sus cadáveres públicamente. Se estima que murieron, unas setenta y dos personas.

Las revueltas no terminaron ahí, pues el 25 de marzo de 818, el arrabal de Saqunda, que por aquel entonces rondaría los 25.000 habitantes, y cuya población estaría formada por cordobeses, de clase social baja, posiblemente mozárabes, artesanos, comerciantes y trabajadores del gobierno, se sublevó contra el emir, por la subida indiscriminada de impuestos; principalmente sobre el trigo.

Los sublevados fueron perseguidos por el ejército del emir, incluso en el interior de sus casas, que fueron saqueadas y quemadas; muchos de ellos murieron en el combate y otros tantos fueron capturados, para después darles muerte ante su Alcázar. La represión duró tres días seguidos, aunque se respetaron a las mujeres y los menores de edad.

Los que sobrevivieron a los enfrentamientos, fueron obligados a salir de al-Andalus en un plazo de cuatro días, y todas sus pertenencias y mercaderías, fueron llevadas a palacio. El emir redactó un edicto, para que ningún gobernador en su territorio, les diese cobijo, explicando que habían atentado contra su persona. El arrabal de Saqunda, quedó arrasado por completo y se convirtió, en campo de cultivo.

El emir ordenó, a modo de testamento, a sus hijos y descendientes, que nadie jamás volviera a habitar esta zona. Dicho mandato fue cumplido, totalmente y durante varios siglos, su tierra tan solo se dedicó, a cultivos hortícolas. 

No será hasta 1236, con la conquista cristiana de la ciudad, en que, de nuevo, volverá a ser repoblado poco a poco, dando lugar al barrio que hoy  se conoce, como Campo de la Verdad. 


lunes, 23 de marzo de 2026

Historia de la Orden de Isabel la Católica

Tal día como hoy, 24 de marzo de 1815: El Rey Fernando VII, instituye la orden de Isabel ‘la Católica’ para premiar los servicios prestados, en las colonias de América.

La Orden de Isabel la Católica, fue instituida por el Rey Fernando VII el 24 de marzo de 1815, con la denominación de Real Orden Americana, de Isabel la Católica.

Actualmente, se rige por el Real Decreto 2395/1998, de 6 de noviembre, por el que se aprueba, el Reglamento de la Orden de Isabel la Católica, y tiene por objeto “premiar aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación Española con el resto de la Comunidad Internacional".

En la actualidad, depende del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. El gran maestre de la orden es el rey de España, mientras que el gran canciller de la Orden es el ministro de Asuntos Exteriores. Todos los títulos de las condecoraciones de la Orden, deben llevar las firmas de ambos

Su Majestad el Rey es el Gran Maestre de la Orden de Isabel la Católica, por lo que todas las condecoraciones de esta Orden, son concedidas en su nombre.,

En 1938 el General Franco, por Decreto de 15 de junio, restableció la Orden según su tradicional significación, para premiar servicios meritorios prestados a la Patria, por nacionales y extranjeros, aprobándose un nuevo Reglamento mediante Decreto de 29 de septiembre de 1938, volviendo a ser sus reglas las anteriormente establecidas, que no incluían la categoría de Oficial.

Su Reglamento, ha sido adaptado a la realidad social y administrativa actual, sin menoscabo del espíritu y finalidad, que alentaron la fundación de la Orden y conservando su antigüedad, y su orden de prelación dentro de las demás Órdenes españolas, y en el mismo se han reunido todas las disposiciones relativas, a esta Orden que se encontraban dispersas.

Asimismo, se han suprimido las denominaciones de Banda de Dama, Cruz de Caballero y Lazo de Dama, para evitar posibles interpretaciones, que pudieran considerar que el mantenimiento de dichas denominaciones, supondría algún tipo de discriminación, por razón de sexo.

La Orden de Isabel la Católica es una de las distinciones civiles más altas de España, diseñada para premiar, comportamientos extraordinarios de ciudadanos españoles y extranjeros, que benefician a la nación o fortalecen las relaciones de amistad y cooperación, con la comunidad internacional. Su importancia actual radica en su papel como herramienta de diplomacia y reconocimiento de méritos. 

La Orden, que premia servicios civiles extraordinarios, ha sido otorgada a numerosos personajes destacados. Entre los condecorados con su Gran Cruz destacan la Infanta Sofía de Borbón, la actriz Concha Velasco (concedida a título póstumo), y diversos políticos internacionales, como Xavier Bettel, François Hollande, Manuel Valls y Laurent Fabius.

domingo, 22 de marzo de 2026

Cuando estaba prohibido circular por las ciudades en Semana Santa

Tal día como hoy, 23 de marzo de 1910: En determinadas poblaciones españolas, se autoriza a algunos vehículos a circular, el Jueves y el Viernes Santo.

El 23 de marzo de 1910, se registró que en diversas localidades españolas se autorizó la circulación de vehículos durante el Jueves y Viernes Santo,

Esta medida, supuso una excepción a las restricciones tradicionales de tráfico, en días de alta significación religiosa en la España de principios del siglo XX, 

En el siglo XIX, y principios de siglo XX, las restricciones de tráfico en Semana Santa, no respondían a normativas de seguridad vial modernas, (como la DGT), sino a ordenanzas municipales, tradiciones religiosas y la lógica del transporte, de la época (carruajes, caballerías y peatones). 

La movilidad en las ciudades españolas, se adaptaba al paso de las procesiones, que en el siglo XIX ya congregaban multitudes importantes.

Las principales calles y plazas de ciudades como Sevilla, Málaga o Madrid, se cerraban al tráfico de galeras, carruajes y coches de caballos, para permitir el paso de los tronos o pasos, convirtiendo el centro en peatonal por excelencia durante los días grandes (Jueves y Viernes Santo).

En el siglo XIX se mantenían normas de años anteriores (como las de 1777), que prohibían, ciertos comportamientos en la vía pública, incluyendo restricciones a la circulación nocturna o el uso de antifaces fuera de las cofradías, lo que limitaba la movilidad festiva y controlaba, el tráfico peatonal.

Los carruajes que necesitaban cruzar la ciudad, debían desviar sus rutas o esperar a que terminaran los desfiles, ya que las procesiones bloqueaban el tráfico, de manera total en sus recorridos.

Durante la Semana Santa, los negocios se suspendían en gran medida, lo que reducía drásticamente, el transporte de mercancías y la actividad de carruajes comerciales, en las áreas céntricas. 

En resumen, las restricciones eran de tipo organizativo y religioso, impuestas por las autoridades locales y eclesiásticas, para garantizar la solemnidad de los actos y la seguridad de la multitud, prohibiendo el tránsito rodado , en zonas procesionales.

Actualmente en España,no es necesario un permiso de circulación general ,para turismos particulares por ciudades en Semana Santa, salvo en situaciones excepcionales de fuerza mayor. Sin embargo, sí existen restricciones y autorizaciones específicas, para ciertos vehículos y situaciones en estas fechas: Tales como vehículos pesados, o de gran tonelaje.


sábado, 21 de marzo de 2026

La boda de Fernando "el Católico" con Germana de Foix

Tal día como hoy, 22 de marzo de 1506, en Dueñas (Palencia) ; se casaban Fernando II; rey de la Corona de Aragon; y Germana de Foix, sobrina del rey Luis XII de Francia. Según otras fuentes, este enlace se habría celebrado el 15 de marzo, o el 18 de marzo. 

En cualquiera de los casos, cuando se celebró aquel matrimonio, Fernando tenía cincuenta y cuatro años; y, por lo tanto, era un  edad avanzada en la época; y Germana tenía diecisiete años y medio. Aquel matrimonio duró, hasta la muerte de Fernando el 1516 y, también, aquí hay diversidad de criterios, a la hora de valorar aquella relación. 

Fernando II de Aragón "el Católico" se casó por poderes con Germana de Foix, noble francesa y sobrina del rey Luis XII, buscando una alianza política y un heredero varón, que separara la Corona de Aragón de Castilla. Esta unión buscaba evitar que Felipe el Hermoso gobernara en Aragón tras la muerte de Isabel

Algunos historiadores afirman que Fernando siempre fue muy afectuoso y considerado con su joven esposa y, en cambio, otros aseguran que la sometió a un acoso sexual permanente durante años.

Aquel matrimonio se celebró dos años después de la muerte de Isabel la Católica en 1504, primera esposa de Fernando y reina de la Corona Castellana. Años antes, la muerte inesperada de Juan, heredero de los Reyes Católicos; había frustrado el proyecto de convertir los Trastámara en la dinastía más poderosa de Europa. 

Juana, la nueva heredera, estaba casada con Felipe de Habsburgo, que el destino había colocado como el iniciador de una estirpe que reunía una vasta herencia y que imponía un nuevo patronímico. A todo eso se sumaba el fracaso de Fernando para heredar la corona de su difunta esposa. 

Isabel había testado a favor de su hija Juana; y las Cortes castellanas no habían aceptado la propuesta de Fernando (eludir el testamento de Isabel) y lo habían despachado con la frase que haría historia "viejo catalanote, vuélvete a tu nación".

Fernando retornó a Barcelona, renunció al proyecto hispánico; y buscó a una esposa que le diera un hijo varón que tendría que heredar la Corona de Aragon.La elección de Germana no fue anodina. 

Fernando buscaba una alianza con Francia y, de paso, con el Pontificado, pues tenía el propósito de aislar a su hija y al yerno. En la negociación del enlace, se pactó que el primogénito de Fernando y Germana, sería nombrado heredero de la Corona de Aragón. 

Con lo cual, el proyecto hispánico creado en tiempo de Fernando I (el primer Trastámara en 1412); culminado con el ascenso de los Católicos a sus respectivos tronos, (Isabel,en 1474 y Fernando, en 1479); quedaba desbaratado. 

Fernando y Germana tuvieron un heredero, Juan nacido en 1509, pero murió pocas horas después de nacer, lo que frustró el objetivo sucesorio de Fernando, que ya no  tuvieron más descendencia.

La alianza no tuvo el éxito esperado a largo plazo y la salud de Fernando se vio afectada por sus  múltiples  intentos para asegurar su descendencia.

Se considera históricamente, que los reiterados intentos de Fernando el Católico, por tener descendencia con su segunda esposa, Germana de Foix, afectaron gravemente a su salud y fue, un factor clave en su muerte.

El rey aragonés murió, a consecuencia de sus intentos desesperados, por tener un heredero con su segunda esposa,, lo que le llevó a abusar de un producto afrodisíaco, llamado cantárida, con propiedades muy nocivas para el corazón. 


viernes, 20 de marzo de 2026

El Rey Alfonso X de Castilla "El Sabio" es jurado heredero en Burgos.

Tal día como hoy, 21 de marzo de 1223: El Rey Alfonso X de Castilla es jurado heredero al trono de Castilla, en la ciudad de Burgos.

Alfonso X “el Sabio” era hijo del monarca castellano-leonés Fernando III y de la princesa alemana Beatriz de Suabia. Alfonso X fue rey de Castilla y de León, desde la muerte de su padre en 1252 hasta 1284, año de su muerte.

Su infancia la pasó, en tierras gallegas y recibió una sólida formación intelectual, punto de partida de su proyecto cultural. La muerte de su madre, en 1235, dejó una profunda huella en el joven Alfonso. El príncipe combinó la diplomacia con las armas y logró, la incorporación del reino taifa de Murcia, a la Corona de Castilla. En el año 1245 Cartagena, Lorca y Mula, se rindieron definitivamente a los cristianos.

En el año 1249 Alfonso X se casó en Valladolid con Violante de Aragón, hija del rey de Aragón Jaime I “El Conquistador”.

Ya en el Trono, Alfonso X, prosiguiendo la labor de su padre, en tierras de Andalucía incorporó a sus dominios, la zona suroccidental del Guadalquivir. Tomó la ciudad portuaria de Cádiz, en el año 1262, y la ocupación del antiguo Reino de Niebla, coincidente con buena parte de la actual provincia de Huelva.

 En el año 1260, Alfonso X puso en marcha una cruzada, hacia las tierras del norte de África. En 1264, tuvo lugar tanto en la Andalucía Bética como en el Reino de Murcia una sublevación de la población mudéjar. 

Una vez sofocada aquella revuelta, el monarca decretó la expulsión de los mudéjares de las tierras de la Andalucía Bética, en particular de aquellos lugares en donde habían ofrecido una dura resistencia, como fue el caso de la villa de Jerez.

Mudéjar es un término que significa “doméstico”, y se utiliza para designar a los musulmanes que permanecieron viviendo en territorio reconquistado por los cristianos, aunque en barrios llamados morerías y aljamas bajo control cristiano. Solían ser campesinos o artesanos de origen humilde. Al principio se les permitió seguir practicando el islam, utilizar su lengua y mantener sus costumbres.

Alfonso X propició la Repoblación, fundamentalmente en el valle del Guadalquivir y en el reino de Murcia. Un ejemplo emblemático, es la repoblación de la ciudad de Sevilla. Los mudéjares se vieron obligados a salir de Sevilla, debido a la larga resistencia que habían ofrecido. Sus espacios fueron ocupados por los repobladores, procedentes del norte de la Meseta y del valle del Tajo. En el repartimiento de Sevilla, se distinguen los “donadíos” de los “heredamientos”.

Los “donadíos” eran premios, a los más poderosos y se dividían en mayores y menores. Los mayores eran otorgados a gentes de la familia real, a grandes nobles, a las órdenes militares y a la Iglesia, y los menores, por lo general eran concesiones, efectuadas a oficiales de la corte regia.

Un ejemplo de donadío mayor fue el que otorgó Alfonso X a su tío Alfonso de Molina, quien recibió la aldea de Corcubina, que contaba con 30.000 pies de olivar, 120  almarrales (1) de viñas, higueras suficientes para recoger al año 1.000 cestos de higos, 150 casas, 12 molinos de aceite y ocho huertas. Por lo demás Alfonso de Molina, también fue beneficiado con 30 yugadas de tierra, de labor en el lugar sevillano de Torres.

Los “heredamientos” iban dirigidos a los auténticos repobladores, de Sevilla y su término. Pero hubo grandes diferencias, entre las donaciones otorgadas a los caballeros de linajes, a los caballeros populares y a los simples peones.

Los repartimientos, se efectuaron en otros muchos lugares de la Andalucía Bética como: Carmona, Écija, Jerez de la Frontera o El Puerto de Santa María. En tierras murcianas el rey de Aragón, Jaime I, cuando aplastó la revuelta mudéjar, realizó importantes concesiones, a caballeros de sus reinos. De Murcia, no fueron expulsados los mudéjares.

En el reinado de Alfonso X ,también hubo una gran actividad repobladora, en el norte de la Península Ibérica, donde se crearon en el Norte las villas de Orduña, Tolosa, Segura y Mondragón y en Asturias, Cangas de Tineo, Grado, Lena.

Alfonso X aspiró al título de emperador germánico. Como hijo de una prin,cesa alemana, perteneciente a la familia de los Staufen, presentó su candidatura al título imperial germánico, después de que se lo suplicara una embajada, que vino a tierras hispanas, en el año 1256, desde la ciudad italiana de Pisa.

Los emisarios pisanos, le consideraron a Alfonso X “el más distinguido de todos los reyes que viven”, así como “el más cristiano y más fiel”, a la vez que le indicaban “que descendéis de la sangre de los duques de Suabia, una Casa a la que pertenece el Imperio con derecho y dignidad, por decisión de lo,s príncipes y por entrega, de los Papas de la Iglesia”.

Alfonso X fue elegido emperador el día, 1 de abril del año 1257, “Rey de Romanos y emperador electo”. Pero al mismo tiempo tuvo lugar, de manera sorprendente, l,a elección imperial de otro candidato al título: el inglés Ricardo de Cornualles.

Alfonso X había sido elegido emperador ,“por la mayor y más importante parte de los príncipes de Alemania”. A partir de aquel momento, se inició una gran disputa entre los dos electos, por el Trono imperial germánico.

Alfonso X pidió subsidios extraordinarios para sus aspiraciones imperiales, en las continuas reuniones de Cortes, que se celebraron en los reinos de Castilla y León. Pero no encontró apoyo en los pontífices, si siquiera a raíz de la muerte de su rival, el inglés Ricardo de Cornualles, que aconteció en el año 1272. 

Aquella dura pugna acabó en el año 1273, fecha en la que accedió al título imperial germánico Rodolfo de Habsburgo. El fracaso de Alfonso X en su aspiración al título imperial perjudicó otras facetas en el terreno político y en el económico.

Tampoco tuvo éxito Alfonso X en su intento de incorporar a la Corona de Castilla el territorio del Algarve, al sur de Portugal, el cual finalizó por ser incluido en el vecino reino portugués.
 
El reinado de Alfonso X fue fundamental en el ámbito económico. Se pusieron en marcha numerosas ferias y se instituyó, en el año 1273, el “Honrado Concejo de la Mesta”, aunque con anterioridad habían existido Mestas de carácter local o regional.

Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, murió el 4 de abril de 1284 en Sevilla a los 62 años, tras una larga agonía. Falleció despojado de gran parte de su poder tras la rebelión de su hijo Sancho IV, perdonando a sus enemigos y pidiendo ser enterrado en la Catedral de Sevilla

 (1) El término almarral es una variante histórica o dialectal de almarjal, refiriéndose a un terreno bajo, húmedo, pantanoso o a una ciénaga.