Tal día como hoy, 18 de agosto de 1960: Se pone a la venta en Estados Unidos, la primera píldora anticonceptiva femenina.
En agosto de 1960, Enovid se convirtió en la primera píldora anticonceptiva oral, en salir a la venta en Estados Unidos. Este fármaco cambió la vida de las mujeres. Les dio el poder de decidir sobre sus cuerpos y ayudó, a crear una gran revolución social.
La píldora anticonceptiva oral combinada , a veces llamada pastilla anticonceptiva, es un tratamiento hormonal, diseñado para suprimir la producción, de progesterona y estradiol mediante el uso de análogos sintéticos.
Aunque su función más conocida, es prevenir el embarazo, también es eficaz en el tratamiento, de ciertas condiciones médicas, aunque su uso para este fin, no es tan ampliamente reconocido.
La píldora comenzó a utilizarse como anticonceptivo, en la década de 1960 en los Estados Unidos, es un método anticonceptivo muy popular. Es utilizada por más de 100 millones de mujeres, en todo el mundo y casi 12 millones en los Estados Unidos.
Su uso varía ampliamente según el país, edad, educación, y estado civil: un tercio de las mujeres de entre 16 y 49 años de edad en Gran Bretaña actualmente, usan ya sea la píldora combinada o la "minipíldora" de progestágeno solo, en comparación con solo el 1 % de las mujeres en Japón.
La píldora anticonceptiva oral combinada, no protege contra las infecciones de transmisión sexual, como el VIH (sida), clamidia, herpes genital, condiloma acuminado, gonorrea, hepatitis B y sífilis. Para lograr protección, contra las infecciones de transmisión sexual es necesario utilizar preservativo.
En España se legalizó la comercialización y el uso de la píldora anticonceptiva el 7 de octubre de 1978.En España la píldora se autorizó para tratar problemas menstruales mediante órdenes ministeriales de 1964 y 1965, lo cual servía como una vía para la anticoncepción.
Se estima que, en 1978, unos ocho millones de españolas usaban las diferentes píldoras anticonceptivas disponibles en el mercado.
Los anticonceptivos orales están generalmente contraindicados en mujeres con enfermedades cardiovasculares preexistentes, en mujeres que tengan tendencia familiar de formar coágulos de sangre, mujeres con obesidad severa o niveles elevados de colesterol, y en fumadoras mayores de 40 años.















