Tal día como hoy ,28 de junio de 1884:En la ciudad de Gerona, son juzgados por un tribunal sumarísimo, dos militares acusados de favorecer un levantamiento republicano, en la localidad catalana, de Santa Coloma de Farnés.
El fallido complot, de Santa Coloma de Farners contra Alfonso XII, fue una sublevación republicana e insurrección militar, ocurrida en la madrugada del 27 al 28 de abril de 1884. Fue impulsada, por dos oficiales masones, del Batallón de Reserva de esta localidad gerundense, que formaban parte de la clandestina "Asociación Republicana Militar".
Ambos oficiales, pertenecían al Batallón de Reserva de Santa Coloma de Farnés y lideraron un levantamiento civil y militar, contra la monarquía de la Restauración borbónica en Cataluña, en un intento de insurrección, de corte republicano. Fueron capturados, condenados por rebelión y ejecutados el día siguiente, en la ciudad de Gerona.
La acción formaba parte de un complot, ideado por el capitán de carabineros Higinio Mangado Morales, por iniciativa del expresidente del Gobierno Manuel Ruiz Zorrilla. Gran maestre de la Masonería Española
Al fracasar el levantamiento, Bellés y Ferrándiz huyeron hasta Castellfollit de la Roca. Ahí fueron localizados y trasladados a Besalú. De ahí a la cárcel de Gerona, donde los juzgaron y sentenciaron a la pena de muerte.
Aquel intento de levantamiento y la condena a muerte, tuvo repercusión a nivel social en Cataluña. Cuando se supo que los habían sentenciado a muerte, la prensa catalana y la sociedad civil ,se unieron para conseguir el indulto, de los dos militares.
La movilización fue total. Los industriales cerraron las tiendas y pusieron un cartel que decía: "Cerrado como manifestación de luto. ¡Perdón para los condenados de Santa Coloma de Farnés!".
El director del periódico La Renaixença, Francesc Riba i Lledó, le pidió al alcalde de Barcelona, Alberto Faura Aranyó, que le transmitiera al Gobernador, la solicitud de indulto, en favor de los condenados.
El alcalde Faura redactó un telegrama que decía :"Excmo. Señor Presidente del Consejo de Ministros. Una comisión de industriales de Barcelona, en nombre de una manifestación pacífica, por gran número de los mismos organizada, me encarga transmita a V.E., el elocuente deseo, de que se sirva inclinar el ánimo de S.M. el rey a fin de que se conceda indulto a los militares, que hayan sido condenados, a la última pena. El alcalde constitucional Alberto Faura".
Luego Riba i Lledó se dirigió al Gobierno Civil, Lo recibió el gobernador interino, Eduardo Zamora Caballero. La respuesta fue contundente, por parte de este. "El mantenimiento de la disciplina militar, obligaba al Gobierno a mandar, que se cumpliera la sentencia, y que una vez lo había declarado así, no creía conveniente telegrafiarle, en el sentido indicado”.
Hubo algunos disturbios leves, al conocerse la contestación de Eduardo Zamora, pero poco después, se restableció la calma. La manifestación ciudadanos se disolvió en la Plaza de la Constitución, actual Plaza San Jaime. Se colgaron en muchos balcones, crespones negros, en señal de luto. También cerraron todos los teatros barceloneses.
El Gobernador interino, hizo llegar a los diarios barceloneses la siguiente nota: "El Excmo. Señor Presidente del Consejo de Ministros, en telegrama de las dos de la tarde, me ordena participe a usted, que la necesidad de mantener la disciplina del ejército español, y su honor comprometido ante el mundo, por hechos de que ninguna otra parte hay ejemplo, impiden al gobernador, aconsejar el indulto de los oficiales condenados, por el Consejo Supremo de la Guerra".
En Gerona también hubo manifestaciones a favor de ellos. Pasearon por las calles de la ciudad a los 7 hijos del capitán Bellés, para ablandar el corazón de los militares. A parte del telegrama del Ayuntamiento de Barcelona, también hicieron lo mismo la Asociación Arqueológica Barcelonesa, la sociedad Bolsín Catalán, los periódicos Crónica de Cataluña, El Diluvio, La gaceta Universal, La Campana de Gracia, La Publicidad, La Vanguardia, La Correspondencia Catalana, La Renaixença, La Última Hora, La Libertad, Los Negocios, El Busilis, El Demócrata. Todos ellos pidieron el indulto.
Manuel Bellés Casanova y Ramon Ferrándiz de la Plaza, fueron ejecutados a las ocho de la mañana del 29 de junio de 1884, fuera de las murallas de Gerona, cerca del antiguo hospital militar.
En 1889, el Ayuntamiento de Gerona erigió un monumento funerario en su honor, realizado por F. Planes, por suscripción popular, en el cementerio, donde fueron enterrados, los dos oficiales. También les dedicaron una calle.



















