Tal día como hoy, 5 de febrero de 1912: Los Reyes de España Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg, asisten en Ferrol a la botadura del España, el nuevo acorazado de la Armada española.
El 5 de febrero de 1912, marcó un hito en la historia naval de España, con la botadura del acorazado "España", el primero de su clase y un orgullo para la Armada Española. Este evento, que tuvo lugar en los astilleros de Ferrol, simbolizó el esfuerzo del país por modernizar su flota y reafirmar, su presencia en el contexto internacional.
El acorazado "España" fue el primero de una serie de tres buques, de la clase España, seguidos por el,"Alfonso XIII" y el "Jaime I". Estas embarcaciones fueron diseñadas, con la intención de dotar a la Armada, de una flota moderna y competitiva, capaz de hacer frente, a las crecientes tensiones internacionales, de principios del siglo XX. Su construcción se enmarcó, dentro del programa de modernización naval, impulsado por el gobierno español tras el desastre de 1898, en el que España perdió, sus últimas colonias ultramarinas.
El España, contaba con un desplazamiento de 15.700 toneladas, una eslora de 140 metros y una manga de 24 metros. Su propulsión a base de calderas de carbón, le permitía alcanzar una velocidad, de hasta 19,5 nudos.
Su armamento principal, incluía ocho cañones de 305 mm, distribuidos en cuatro torretas dobles, además de un armamento secundario, compuesto por cañones de menor calibre y tubos lanzatorpedos. Este potente arsenal, le otorgaba una gran capacidad de combate, en el mar. Su entrega a la Armada Española, se realizó el 7 de septiembre de 1913.
Sin embargo, el España se enfrentó a numerosos desafíos, durante su vida operativa. Participó en maniobras, de entrenamiento y operaciones de patrullaje, en aguas nacionales e internacionales.
Durante la Primera Guerra Mundial, aunque España se mantuvo neutral, el acorazado fue utilizado, para proteger las rutas marítimas del país. Con el tiempo, su obsolescencia tecnológica, se hizo evidente frente a las nuevas generaciones, de buques de guerra, más rápidos y mejor armados.
El destino del acorazado "España" fue trágico. En 1923, encalló en la costa de Cabo Tres Forcas, en el norte de África, mientras realizaba labores de vigilancia. A pesar de los esfuerzos por salvarlo, el buque sufrió daños irreparables y finalmente fue desguazado.
La botadura del acorazado España, representa un episodio crucial, en la evolución de la Armada Española y su intento por modernizarse, en una época de cambios y desafíos. Su legado perdura, como testimonio del esfuerzo del país por fortalecer su defensa naval y su presencia, en el escenario internacional.













