sábado, 18 de abril de 2026

EL atentado fallido, contra el político José María Aznar

Tal día como hoy, 19 de abril de 1995: El político José María Aznar es víctima de un atentado, de la banda terrorista ETA.

El 19 de abril de 1995, la banda terrorista ETA, intentó asesinar a José María Aznar, entonces líder de la oposición y presidente del PP, mediante un coche bomba en Madrid. Aznar sobrevivió gracias al blindaje de su vehículo, aunque la explosión causó 16 heridos y la muerte de una mujer, Margarita González

José María Aznar, quien fuera líder de la oposición y el Partido Popular en aquel entonces. Fue a hacia las 08.10 h de la mañana del 19 de abril de 1995 cuando un coche bomba explotó, mientras que el vehículo en el que iba el ya expresidente del Gobierno, pasaba por su lado, en la confluencia de las calles José Silva y Arturo Soria, en Madrid.

El ataque, efectuado por la organización terrorista ETA y del que aún se desconocen sus autores, se realizó mediante un artefacto detonado a través de un cable de 200 metros, similar al método empleado en el asesinato del almirante Carrero Blanco en 1973.

Por suerte, el blindado del coche en el que viajaba Aznar resultó ileso, lo que permitió que el entonces líder del PP, pudiera escapar de la muerte. Sin duda un blindaje salvavidas, aunque la explosión del coche bomba, hirió a 16 personas y causó la muerte de una de ellas, ya que el artefacto derrumbó la vivienda, con ella en el interior.

"Los miserables de los terroristas no van a poner en jaque a esta gran nación, que es la nación española", dijo Aznar un día después del ataque. "No lo han conseguido y, además, no lo van a conseguir por muchas veces que lo vuelvan a intentar; lo que hace falta es que todos trabajemos ,para que no lo puedan intentar".

Recordado como uno de los atentados, más significativos de la historia reciente de España, tres décadas después todavía se desconoce quiénes fueron los autores del ataque. Según recoge la agencia EFE, el 21 de septiembre de 1996, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, sobreseyó el sumario sobre el atentado, al no haberse producido ninguna detención al respecto.

Durante la investigación, hubo discrepancias entre el juez y la Fiscalía, ya que el ministerio público, creía contar con indicios suficientes para procesar al etarra Mikel Azurmendi Peñagaricano, alias 'Hankas', por su supuesta participación en el atentado, al encontrar la Policía las huellas del etarra, en un automóvil que meses antes había protagonizado, otro incidente.

Sin embargo, el juez consideró que esos indicios no eran suficientes y rechazó, procesar a Arzumendi. La conclusión del sumario se produjo después de que el magistrado, recibiera de la Policía el informe en el que el comando de ETA, que atentó contra Aznar hacía una autocrítica, ante la dirección de la banda, para justificar su fracaso.

A día de hoy, sigue sin conocerse la identidad de los autores, quienes huyeron en un vehículo, con una matrícula falsa y que hicieron explotar, para eliminar las huellas.

viernes, 17 de abril de 2026

El juicio a Julian Grimau durante el franquismo

Tal día como hoy, el 18 de abril de 1963, tenía lugar en Madrid ,el juicio contra el político Julián Grimau por sus supuestos crímenes, cometidos bajo tortura durante la Guerra Civil Española. Un juicio que desató una presión internacional sin precedentes, contra el franquismo que el generalísimo atribuyó, a una conspiración judeo-masónica.

El juicio y ejecución de Julián Grimau, dirigente comunista detenido en 1962, fue un proceso militar, de 1963 que generó una fuerte polémica internacional. A pesar de las peticiones de clemencia, Franco ratificó su condena a muerte, convirtiéndolo en el último ejecutado por hechos de la guerra civil

Julián Grimau, ocupó el cargo de inspector de la Brigada de Investigación Criminal, fiel al Gobierno de la Segunda República ,durante la Guerra Civil Española.

Desde muy joven, Julián Grimau se interesó por la política. Formó parte de la Organización Republicana Gallega Autónoma. Tras la proclamación de la Segunda República, regresó a su Madrid natal y se afilió al Partido Republicano Liberal. Ingresó en el cuerpo de Policía, e incluso llegó a ser inspector de la Brigada de Investigación Criminal en Barcelona, cargo que desempeñó, durante la Guerra Civil Española.

Fiel al Gobierno de la Segunda República, participó en el asalto al Cuartel de la Montaña e ingresó en el Partido Comunista Español, partido del que fue elegido, miembro del Comité Central en el exilio.

A partir de 1959, se adentró en España de forma clandestina en repetidas ocasiones, para atentar contra el régimen franquista, hasta que el 8 de noviembre de 1962 fue detenido por varios inspectores de la Brigada Político-Social, en la madrileña Glorieta de Cuatro Caminos.

Mientras era interrogado, Julián Grimau cayó desde una ventana de un cuarto piso. Pudo sobrevivir pero de poco le sirvió, pues fue condenado a muerte y días más tarde, el 20 de abril de 1963 fue finalmente fusilado.

El juicio a Julián Grimau evidenció las divisiones internas del franquismo y marcó, un punto de inflexión, en la imagen internacional de la dictadura, durante los años 60.

jueves, 16 de abril de 2026

La expulsión de los moriscos del reino de Aragón

Tal día como hoy, 17 de abril de 1610, el rey Felipe III confirmó su decisión, de expulsar a los moriscos del reino de Aragón. Ya se venía haciendo desde el año anterior, en los reinos de Valencia y de Castilla. 

Desde los tiempos de los Reyes Católicos y la conquista de Granada, la obsesión de la Monarquía Hispánica había sido, la unificación religiosa de toda la población, de sus diferentes Estados. El primer paso que se había dado en este sentido fue la expulsión de los judíos en 1492. 

Pero existía también una muy importante población islámica, sobre todo en la zona de Granada. En un principio, la corona prometió que estas gentes podrían conservar su religión y costumbres, pero desde el comienzo se llevaron a cabo fuertes políticas de catequesis, para tratar de convertir en una sola generación, a toda la población musulmana al cristianismo.

Las fuertes presiones desde la corona, y el sentimiento de persecución de sus creencias, provocaron a comienzos del siglo XVI, una rebelión musulmana, que terminó siendo aplacada. La consecuencia fue el decreto de conversión forzosa al cristianismo, dictada por los Reyes Católicos en 1502. Los musulmanes tuvieron que bautizarse por imperativo legal, y desde entonces a este tipo de población conversa, se les empezó a llamar moriscos.

La mayoría de los moriscos, conservaron la religión islámica en secreto, y siguieron usando su lengua, costumbres, formas de vestir, de relacionarse, etc. Por lo tanto se vio que la política del Estado, para asimilar a esta población seguía fracasando. Sin embargo, los crecientes conflictos internacionales, ayudaron a que se siguiera optando por intentar su conversión verdadera, pues las arcas de la corona no podían permitirse, un frente interno en caso de elegir la opción, que algunos ya comenzaban a pedir en voz alta: expulsarlos a todos.

Ya a mitad de siglo con el reinado de Felipe II, la guerra con el Imperio otomano se intensifica en el Mediterráneo, y se temía que en caso de desembarco turco en las costas españolas, los moriscos les ayudarían en lugar de permanecer fieles a la corona. Es por ello por lo que, comienza una mayor presión sobre ellos. 

En 1566, Felipe II prohibió el uso de la lengua árabe, así como de las costumbres y vestimentas morunas. Para los moriscos, esta fue la gota que colmó el vaso, comenzando la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571), una verdadera guerra interna, en las agrestes montañas granadinas. Tras ser sofocada la rebelión, no se decidió acometer todavía la expulsión por falta de medios, pero sí que se les deportó a los diferentes Estados peninsulares de la Monarquía, para así dividirlos. La mayor parte fueron a parar, a los reinos de Valencia y de Aragón.

La cuestión morisca siguió en el candelero, y la opción de la expulsión fue tomando cada vez mayor fuerza, y si no se acometió antes, fue por las continuas guerras en Europa que no permitían dedicar tropas ni la flota de guerra, para proceder a la expulsión.

No fue hasta los tiempos de Felipe III ,cuando se fueron logrando paces con los diferentes enemigos de la Monarquía Hispánica (Francia, Inglaterra, Holanda, etc.). Apenas un mes después, de conseguir la paz total en abril de 1609, Felipe III decretó el comienzo de las expulsiones, pues ahora sí que se podía usar la flota de guerra para ello. Esto demuestra, que la idea llevaba ya tomada, desde mucho tiempo atrás.

El decreto llegó al Reino de Aragón en 1610, donde se calcula que vivían unos 70.000 moriscos, (la segunda comunidad más importante, sólo después de la del reino de Valencia). Suponían 1/6 parte de la población total de Aragón. Muchos de ellos vivían en las poblaciones, de la ribera del Ebro y sus afluentes, viéndose algunas semidesiertas, tras su marcha.

La expulsión, tuvo duras consecuencias demográficas y económicas para el reino de Aragón, sobre todo en determinadas regiones ribereñas, y supuso un importante empobrecimiento del reino, en un momento en el que la Monarquía Hispánica, se adentraba a un siglo de gran crisis económica y poblacional como lo fue el XVII.

Todo ello, sin mencionar las terribles consecuencias personales, que acarreó a los moriscos el ser expulsados por la fuerza de la tierra, de sus antepasados y desposeídos de sus bienes.

miércoles, 15 de abril de 2026

Lope de Vega firma su obra teatral "La buena guarda"

Tal día como hoy, 16 de abril de 1610, Lope de Vega firmó y fechó el manuscrito autógrafo de su comedia de santos "La buena guarda", (también conocida como "La encomienda bien guardada"). 

Esta obra, con fuerte carga lírica y basada en una leyenda religiosa, narra la historia de una monja, que abandona el convento por amor, siendo sustituida prodigiosamente por la Virgen María.

La buena guarda, también titulada "La encomienda bien guardada", es una obra teatral en tres actos, de las llamadas comedias de santos de Lope de Vega, si bien propiamente se trata de una leyenda religiosa, que procede del folclore, por lo que podría ser adscrita al grupo de obras extraídas. de crónicas históricas o legendarias.

Está fechada el 16 de abril de 1610, según consta en el manuscrito autógrafo del autor.​ El título de La buena guarda, fue el que finalmente le dio Lope de Vega al publicarla en la Décima, quinta parte de sus comedias en 1621.​

El drama recrea la leyenda de una monja, que huye del convento siguiendo a su amante pero su ausencia, es cubierta por la Virgen que toma su apariencia, hasta que la monja se arrepiente y vuelve al monasterio.

Menéndez Pelayo la consideró "la joya del teatro religioso de Lope y una de las obras más bellas de su repertorio"​ y Duncan Moir "la más sugestiva e impresionante" de las comedias de santos, del Fénix de los Ingenios.

Además de albergar una intriga emocionante y carácter de drama, no exento de decoro pese a la dificultad de un asunto, que podría ser escandaloso, la obra tiene pasajes muy amenos, y se combinan sabiamente, la comicidad, los asuntos graves, y el lirismo.

El asunto está basado en una conocida leyenda europea, que está documentada desde fines del siglo XII en el cancionero anglo-normando "Le Gracial de Adgar", la primera colección de milagros marianos. 

La Buena Guarda, es una de las obras cumbres del Teatro religioso del Siglo de Oro. El motivo de la monja adúltera, de origen medieval, se convierte en la pluma de Lope, en un texto dramático con fuerte carga lírica, donde tanto las venturas del amor humano, como del divino de los que Lope mucho supo, todavía golpean y seducen al público de nuestros días y le hacen añorar, la lealtad y la pureza de corazón, bienes con frecuencia escasos.


martes, 14 de abril de 2026

El Rey Alfonso XIII inicia su exilio

Tal día como hoy, 15 de abril de 1931 el rey Alfonso XIII, después del triunfo republicano en los últimos comicios, decidió abandonar el país. Desde Madrid se trasladó hasta Cartagena, y esa misma noche cogió un barco, que le llevó hasta Francia, donde comenzó su exilio.

El rey Alfonso XIII inició su exilio en abril de 1931, tras el triunfo republicano en las elecciones municipales, que evidenciaron la pérdida de apoyo popular y político. Abandonó Madrid en automóvil hacia Cartagena, donde embarcó en el crucero Príncipe Alfonso con destino a Marsella (Francia), antes de establecerse finalmente en Roma, donde fallecería en 1941. 

Alfonso XIII fue rey, desde el momento de su nacimiento. Su padre, Alfonso XII, murió seis meses antes del nacimiento de su sucesor. Su madre, María Cristina de Habsburgo, ejerció de regente, hasta que su hijo cumplió los dieciséis años, el 17 de mayo de 1902, y fue confirmado, como jefe de estado. 

Cuatro años más tarde, se casó con Victoria Eugenia de Battenberg, nieta de la reina Victoria de Inglaterra. El día de su boda sufrieron un atentado anarquista, del que ambos monarcas salieron ilesos, pero en el cual murieron once personas. 

Esa época de su reinado fue convulsa, por las protestas contra la guerra de África, que desembocaron en la Semana trágica de Barcelona. Aunque España permaneció neutral en la I Guerra Mundial, el descontento social no cesó. Las protestas de los trabajadores fueron en aumento, y en 1917 se celebró una huelga general. 

El desastre de Annual, una derrota de las tropas españolas en la Guerra del Rif, fue un punto de inflexión, en la deteriorada política española. Dos años más tarde, se produjo el golpe de estado del general Primo de Rivera. Esta dictadura fue respaldada por el rey, al igual que la posterior dictablanda,del general  Berenguer.

Las manifestaciones antimonárquicas, comenzaron a producirse en todo el país. También hubo varios intentos de levantamientos de militares, partidarios de una república, como ocurrió en Jaca. La firma del Pacto de San Sebastián, en el cual tomaron parte Alejandro Lerroux, Miguel Maura y Manuel Azaña, supuso el principio del fin de la monarquía, en España. 

La victoria republicana en las elecciones del 12 de abril, precipitó los acontecimientos: ni siquiera el Conde de Romanones, el político que fue más fiel a Alfonso XIII, estimó otra salida que no fuera el exilio del Borbón. El monarca abandonó el palacio junto a varios ayudantes en su coche, escoltado por varios guardias civiles, rumbo a Cartagena, donde subió en un barco que le trasladó a Marsella. 

París y Roma fueron sus residencias, en los años siguientes. Durante la Guerra Civil se posicionó a favor de los sublevados. A principios de 1941, unos meses antes de morir, renunció a sus derechos reales, a favor de su hijo Juan de Borbón.


 

lunes, 13 de abril de 2026

La proclamación de la segunda República Española

Tal día como hoy, 14 de abril de 1931, se proclamó la Segunda República Española de forma pacífica, marcando el fin de la monarquía de Alfonso XIII, tras el triunfo electoral republicano, en la mayoría de las capitales:

Tras las elecciones municipales del 12 de abril, las principales ciudades, con Madrid y Barcelona a la cabeza, se sumaron a un clamor popular que forzó la salida del rey Alfonso XIII, hacia el exilio.

La coalición republicano-socialista, ganó en 41 de las 50 capitales de provincia, demostrando el rechazo a la monarquía, tras la dictadura de Primo de Rivera y el posterior gobierno de Dámaso Berenguer.

Se considera un día de "estallido popular inesperado y sin violencia" en el que España, amaneció republicana. 
    
Aunque eran elecciones municipales, el resultado se leyó como un plebiscito sobre la Corona. Alfonso XIII, al ver que no contaba con el apoyo del ejército, ni de la Guardia Civil (liderada por Sanjurjo), decidió suspender el ejercicio del poder real, para evitar una guerra civil.

Figuras como Niceto Alcalá-Zamora, asumieron el mando  de inmediato para organizar la transición, hacia una nueva Constitución (la de 1931)
 
Los comicios se plantearon como un enfrentamiento entre monarquía y república. La victoria republicano-socialista en 42 de las 50 capitales de provincia y la mayoría de las grandes ciudades invalidó políticamente a la monarquía.

El rey Alfonso XIII optó por abandonar el país para evitar una guerra civil, sin abdicar formalmente, pero suspendiendo el ejercicio del poder real.

Liderado por Niceto Alcalá-Zamora se formó  un Gobierno Provisional, (firme representante del republicanismo conservador), este gobierno fue formado, por los integrantes del Pacto de San Sebastián. 

Asumió el poder el 14 de abril de 1931, para organizar la transición, proclamar la República y convocar elecciones ,a Cortes Constituyente

Un detalle curioso es que el primer municipio en izar la bandera tricolor no fue una gran capital, sino Eibar (Guipúzcoa), a las seis y media de la mañana, adelantándose al resto del país. Este acto desencadenó un efecto dominó,que terminó con la formación del Gobierno Provisional en Madrid, esa misma tarde.

El Día Internacional del Beso


 Tal día como hoy, 13 de abril se conmemora, el Día Internacional del Beso

El Día Internacional del Beso se celebra cada 13 de abril, como un homenaje al beso de más larga duración, que se ha registrado en la historia, que tuvo lugar en Tailandia, para conmemorar el Día de San Valentín. Asimismo, esta fecha es un recordatorio de la importancia que tiene el beso, para las relaciones humanas.

Existen varias teorías relacionadas con el origen del beso. Se estima que todo comenzó como resultado de la lactancia o quizás mucho más atrás, cuando los homínidos, caminaban por el mundo y tenían que alimentar sus, crías a través de la boca.

Pero los vestigios más antiguos del beso, provienen del oriente, específicamente de la región de La India, donde se encontraron, dentro de algunos templos, figuras de seres talladas en piedra, realizando esta práctica. Así mismo, en el famoso libro del Kamasutra, escrito hacia el III después de Cristo, se pueden encontrar referencias alusivas al beso.

El beso no sólo puede verse, como un simple acto erótico. Esta antigua práctica representa un excelente ejercicio, que ayuda a quemar calorías y fortalecer el sistema inmunológico, además de crear vínculos afectivos, entre las personas.

Es tan alto su poder que, de acuerdo a ciertos estudios realizados por especialistas en la materia, el beso puede compararse a una droga natural, ya que provoca en los individuos un incremento de la oxitocina, la hormona responsable de generar cambios físicos y neurológicos, como el placer, el enamoramiento y todo lo vinculado, a la afectividad.

Para las parejas que acostumbran besarse, esto puede representar el tener una vida más longeva y feliz, ya que encierra un poder terapéutico y psicológico.

En otras palabras, el beso puede representar un acto definitorio de éxito o fracaso, entre los amantes. Sin él, no están presentes el deseo, la pasión y el amor por el otro.

A nivel cultural, el beso proveniente de La India se expandió rápidamente por Europa, durante la época de Alejandro Magno.

De acuerdo al relato de La Odisea, el beso era relatado en sus pasajes, pero la historia no queda ahí, ya que en La Biblia se hace alusión al beso como un hecho simbólico, cuando Judas besa a Jesús y con él sella su destino.

En la antigua Persia, era común que los hombres se besaran, mientras que para los celtas este acto era, hasta cierto punto, medicinal. En la época medieval se consideraba impuro, besar a una doncella.

Es a partir de la Revolución Industrial, que la costumbre era vista como un acto normal, entre personas que se relacionaban afectivamente, pero que sólo podía llevarse a cabo en la absoluta intimidad, ya que de lo contrario, era censurado por la sociedad.

A partir del Romanticismo, hubo un cambio de paradigma respecto al beso. Las personas gozaban de mayor libertad, para expresar sus sentimientos, generando una verdadera revolución sexual ,que hasta la fecha, se ha convertido en algo normal, gracias a la modernización.

Hoy en día es una práctica bastante habitual y universal, que se usa para demostrar lazos afectivos como la pasión, la amistad, el afecto y el amor entre los seres humanos. el Día Internacional del Beso.


 


domingo, 12 de abril de 2026

Biografía breve de Antonio Meucci, el inventor del teléfono

Tal día como hoy, 13 de abril de 1808, nació en Florencia el científico  e inventor Antonio Meucci, inventor del teléfono.

Antonio Meucci fue un inventor italiano, reconocido tardíamente en 2002, por el Congreso de EE.UU. como el verdadero inventor del teléfono, al que llamó "teletrófono" en 1854. 

Desarrolló un prototipo, para conectar su oficina con su dormitorio para hablar con su esposa enferma, pero la falta de dinero para mantener la patente definitiva, permitió que Graham Bell, la registrara antes. 

Antonio Meucci nació en Florencia, el 13 de abril de 1808 y fue un inventor y científico italiano considerado el inventor del teléfono, pese a que históricamente, la paternidad del aparato se atribuyó al científico estadounidense, de origen escocés, Alexander Graham Bell.

Meucci ,había cursado estudios de Ingeniería Mecánica en su Florencia natal, y en la década de los años treinta, emigró a Cuba en busca de fortuna. La suerte no lo acompañó, y después de trabajar durante algunos años, como tramoyista y sanador en La Habana, volvió a emprender viaje, esta vez con destino a Nueva York.

En Cuba, mientras trabajaba con enfermos reumáticos, a los que aplicaba pequeñas descargas eléctricas, para paliar el dolor, descubrió que la transformación de las vibraciones sonoras en impulsos eléctricos, permitía transmitir la voz a distancia, a través de un cable. En los años cincuenta, comenzó a diseñar prototipos telefónicos. Construyó un primer modelo en 1855 y en 1871, presentó un artilugio perfeccionado.

Ese mismo año, solicitó en Nueva York, la demanda de patente del aparato y lo bautizó con el nombre de "teletrófono". Para renovar el documento de la demanda, debía pagar diez dólares cada año. El científico italiano cumplió esta obligación los dos primeros, pero en 1874, no pudo conseguir el dinero y perdió, sus derechos legales sobre el invento.

Meucci buscó entonces apoyo económico y presentó su teletrófono a la Western Union, pero la famosa compañía de telégrafos, rechazó la oferta. En 1876 y para sorpresa y desgracia de Meucci, el físico de origen escocés Alexander Graham Bell, patentó un aparato de transmisión de voz, al que llamó teléfono. 

El científico italiano reclamó sus derechos en los tribunales, pero murió sin que nadie reconociera su aportación, a uno de los principales inventos del siglo XX.

Durante más de un siglo, se mantuvo el error de atribuir a Graham Bell la paternidad del teléfono, hasta que finalmente, el 11 de junio de 2002, el Congreso de los Estados Unidos, reconoció oficialmente a Antonio Meucci, como su verdadero inventor. 

Además del teléfono, el científico italiano ideó un sistema de filtros, para la depuración del agua e introdujo el uso de la parafina, en la fabricación de velas.