Tal día como hoy, 23 de abril de de 1798: En Madrid, se produce la última ejecución pública, en la Plaza Mayor. María Vicente de Mendieta y su amante, Santiago San Juan, mueren en el patíbulo, por asesinar al esposo de la mujer.
María Vicenta de Mendieta, junto con su amante Santiago San Juan (quien era primo de ella y ahijado de la víctima), asesinaron a Francisco del Castillo, un influyente y honrado comerciante, esposo de María Vicenta, en su casa cerca de la Plaza Mayor.
En el mes de abril de 1798: se lleva a cabo la última ejecución pública de la historia de la Plaza Mayor de Madrid. Mueren en el patíbulo a garrote vil frente al Portal de Paños, María Vicente de Mendieta, de 32 años de edad, y su amante, Santiago San Juan, de 24. Ambos acusados del asesinato del marido de la primera, el influyente comerciante Francisco del Castillo, amigo personal de Meléndez Valdés y de Francisco de Goya.
Este suceso causó gran impacto en la Villa, el hecho ocurrió el 1 de diciembre de 1797. María Vicenta, esposa de Castillo, se había enamorado perdidamente de un primo suyo, Santiago, que entró en la casa disfrazado de fraile y, aprovechando que Francisco había ingerido un suero, debido a una infección bucal, le asestó once puñaladas.
Ella había convencido a su amante, de que era necesario acabar con la vida de su marido que, al parecer, comenzaba a sospechar, de la relación de los primos. El fiscal del caso fue Juan Meléndez Valdés, que precisamente se estrenaba con esta causa. Gracias a las severas torturas que les aplicaron, los amantes terminaron confesando el crimen.
La sentencia fue contundente: “Se impuso la pena de garrote a los dos reos, que sufrieron uno frente de otro en la Plaza Mayor de Madrid”. Parece que la reina regente María Luisa, intercedió por la vida de María Vicenta, pero la presión del pueblo fue contundente, para que se llevase a cabo la sentencia.
Goya reflejó este suceso, en varios lienzos. El pintor conocía personalmente a la víctima, ya que Castillo, era uno de los más importantes comerciantes de Madrid. El impacto en la cultura popular, de la época fue enorme.
Francisco de Goya pinto dos caprichos, inspirados en la historia de la muerte de Francisco del Castillo y personas como Moratín y el ilustrado Meléndez Valdés, nos cuenta cómo el caso, llegó ha ser seguido con sumo interés, en lugares tan alejados como Valladolid. Desde 1642 a 1798 tuvieron lugar en la Plaza Mayor 359 ejecuciones, a garrote vil o a la horca.
El 27 de marzo de 1805, se decide por el poder ejecutivo, que las ejecuciones públicas se trasladen a la plaza de la Cebada, aunque durante el reinado de José I Bonaparte,( El rey impuesto por Napoleón) la Plaza Mayor solía ser, el lugar donde se ejecutaba a los patriotas españoles.













