viernes, 6 de noviembre de 2026

Cuando Valencia fue la capital de la Segunda República Española


Tal día como hoy, 6 de noviembre de 1936.- Valencia se convierte en la sede del Gobierno legítimo, de la Segunda República, ciudad a la que se traslada, desde Madrid la capital 

En noviembre de 1936, en uno de los periodos más tensos del conflicto, el Gobierno de la Segunda República,decidió abandonar Madrid y establecerse en Valencia. La medida respondía, al avance imparable de las tropas sublevadas, que amenazaban con rodear y tomar la capital.

Desde finales de octubre, las fuerzas dirigidas por los generales Varela y Yagüe, habían roto varias líneas defensivas. Las tropas marroquíes, la Legión y los contingentes, enviados por Alemania e Italia, acercaban la guerra a los barrios periféricos de Madrid, generando la sensación, de que la caída podía ser, cuestión de días.

Ante el riesgo de aislamiento o captura, Largo Caballero y su gobierno, tomaron la decisión estratégica, de trasladarse a Valencia. Allí podían garantizar la continuidad institucional, coordinar el esfuerzo de guerra y asegurar, la comunicación, con el resto del territorio republicano.

La ciudad ofrecía mayor seguridad militar, una retaguardia firme y mejores comunicaciones. También contaba, con infraestructura administrativa suficiente, apoyo político y un ambiente propicio, para mantener el funcionamiento del Estado.

El traslado fue percibido por muchos madrileños, como un abandono, en plena defensa de la ciudad. La respuesta fue inmediata: bajo el mando del general José Miaja y del jefe del Estado Mayor Vicente Rojo, se lanzó la consigna simbólica:“¡Madrid será la tumba del fascismo!”

El gobierno y los ministerios, se repartieron por distintos edificios de la ciudad de Valencia, como el Ayuntamiento y la Lonja de la Seda (Llotja), que acogieron sesiones de las Cortes. El Consejo de Ministros, se reunió en el Palacio de Benicarló, (sede actual de las Cortes Valencianas)

Durante casi dos años, Valencia se convirtió en la capital política y administrativa de la República, acogiendo ministerios, delegaciones diplomáticas, servicios de propaganda y organismos del Estado.

La separación física, entre la dirección política y la defensa de Madrid, generó tensiones internas, especialmente entre comunistas y anarquistas, que criticaron el alejamiento del frente. Aun así, el traslado permitió asegurar, la continuidad del gobierno y evitar una posible, desarticulación institucional.

En octubre de 1937, ante el avance de la guerra, la capitalidad de la República se trasladó posteriormente a Barcelona, hasta el final de la Guerra. 

jueves, 5 de noviembre de 2026

Breve reseña del filósofo español Emilio Lledó

Tal día como hoy, 5 de noviembre de 1927,.-nace en Sevilla Emilio Lledó Iñigo, filósofo, catedrático y académico español.

Emilio Lledó Íñigo; nació en Sevilla, Realizó sus estudios en Madrid y en Heidelberg, en donde tuvo como profesores, a filósofos como Löwith y Gadamer. Fue lector en el Romanisches Seminar, de la Universidad de Heidelberg, y asistente en el Philosophisches Seminar, de la misma universidad, entre los años 1956 y 1962.

Entre 1964 y 1967, fue catedrático de Filosofía, en la Universidad de La Laguna (Tenerife), y entre 1967 y 1978, en la de Barcelona. En 1978 pasó a ser catedrático de Historia de la Filosofía, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), con sede en Madrid. 

Entre sus distinciones cabe citar, el Premio Alexander von Humbolt, otorgado en Bonn, en 1991, y el Premio Nacional de Ensayo de 1992. Fue "Fellow" del Wissenschaftkolleg de Berlín.

Emilio Lledó,centró sus intereses filosóficos ,en el problema del lenguaje, entendido como el exclusivo vehículo, que lleva al hombre al filosofar. Trató de plantear la metodología, de una semántica filosófica, a partir de investigaciones lingüísticas y filológicas, buscando justificar, la abstracción del pensamiento, a partir de los condicionantes materiales, en que se produce, el pensar humano.

Lledó defendió la teoría, de que el pensar, siempre vehiculado, mediante el lenguaje, es un modo de instalarse, el hombre en el mundo. A ese propósito, ha sido la filosofía griega, el paradigma de discurso filosófico, que Lledó investigó mayormente, en busca de las claves que, de algún modo, desmitifiquen ese modo, de producción humano, llamado filosofía.

En diversos estudios, Lledó abordó el problema, de las relaciones entre filosofía y sociedad, entre teoría y praxis, entendiendo siempre la historia, como memoria colectiva. En tanto que el filosofar, forma parte de esa memoria colectiva, el estudio de la historia de la filosofía, no debería desviarse, de un análisis claro y contextualizado de tal memoria, imbricando el estudio y descripción, de los diversos filosfemas, con el resto de la producción cultural y social, de su tiempo.

Sus investigaciones, apuntaron últimamente al planteamiento, de una pregunta crucial: "¿para qué la filosofía?". Si aún ha de existir discurso filosófico hoy, éste debe ceñirse a las voces de la historia presente, atendiendo preferentemente, a los problemas del lenguaje, del comportamiento individual y social, a la crítica de nuestras concepciones del mundo, y al uso, que deba darse al saber. 

Lledó es autor de numerosos artículos, publicados en las más prestigiosas revistas filosóficas españolas, e internacionales. Entre sus libros cabe citar: El concepto de Poíesis en la filosofía griega (1961); Filosofía y lenguaje, de 1970; La filosofía hoy de (1975); Lenguaje e Historia (1978); El Epicureísmo (1984); La memoria del Logos (1984); El silencio de la escritura (1991); El surco del tiempo (1992), y Días y libros (1994), entre otros.

Emilio Lledó, es miembro de la Real Academia Española, (RAE) desde 1994, ocupando el sillón "ele" minúscula. Ha sido galardonado, con el Premio Nacional de las Letras, Españolas en 2014 y el Premio Princesa de Asturias,de Comunicación y Humanidades en 2015, entre otras distinciones.

La filosofía de Emilio Lledó es un humanismo vivo anclado en la memoria, el lenguaje y el diálogo, donde el pensamiento no es una torre de marfil académica, sino una herramienta para la libertad y la convivencia.

Pilares fundamentales de su pensamiento:

Lledó propone una hermenéutica de la memoria; defiende que "somos tiempo y memoria" y que filosofar consiste en conversar con la tradición (especialmente con los griegos) para iluminar el presente. Los textos clásicos no son reliquias muertas, sino interlocutores vigentes. 

Su obra bebe de Platón, Aristóteles, Heráclito y, de manera muy especial, de Epicuro. De los griegos rescata la idea de que la excelencia humana (areté) no es un privilegio de cuna, sino una conquista del conocimiento y la educación al alcance de cualquier ciudadano.

Para Lledó, las palabras construyen nuestra relación con el mundo. Cuidar el lenguaje es cuidar la verdad, la ética y la libertad frente a la manipulación, el vaciamiento conceptual o la barbarie.

Rechaza que la escuela o la universidad sirvan solo para fabricar "profesionales"; su meta es formar personas libres, críticas y capaces de convivir en democracia. En entrevistas y ensayos como Sobre la educación, ha advertido que atacar la filosofía en los planes de estudio responde a un temor al pensamiento crítico.

Inspirado en la tradición epicúrea, valora la amistad, la sencillez y la alegría de comprender por encima de los dogmas abstractos o la angustia inútil. 

El verdadero "sabio" no es quien da fórmulas mágicas para ser feliz, sino quien enseña a vivir la vida con mayor intensidad, lucidez y sentido.

Todos aquellos, que tuvimos la suerte, de recibir sus enseñanza, no podremos olvidarlo jamas... 


miércoles, 4 de noviembre de 2026

Historia de los payasos de la Tele

Tal día como hoy, 4 de noviembre de 1929, nació en Carmona, Sevilla, el payaso, acordeonista, compositor y cantante español, Emilio Aragón Bermúdez, conocido especialmente, por haber formado parte, de Los Payasos de la Tele. 

"¿Cómo están ustedes?". Así se presentaban los payasos de la tele, Gaby, Miliki y Fofó, que con su circo, alegraron el corazón a los niños de los 70, aunque su recuerdo y sus canciones, han llegado hasta hoy. Y hubo un momento, que marcó a una generación. Hace 50 años murió "Fofó" y los payasos de la tele, tuvieron que explicarles a los niños, por qué ya no iba a estar, más con ellos.

¿Y cómo lo hicieron? Fue así: "Hay una cosa muy importante que queremos deciros. Fofó está muy contento, está muy feliz. No está aquí con nosotros, porque en el cielo hay muchos niños, que lo esperaban y él, voluntariamente, se ha ido al cielo a cantar canciones, a todos los niños que están en el cielo, pero está contento él y también, estamos contentos nosotros".

Salieron a decirlo con una sonrisa, pero la realidad tras ella era muy distinta. En las imágenes de aquella grabación, de detrás de las cámaras, era visible la desolación y la tristeza, que vivían sus hermanos y que disimularon, con los niños. Hace 50 años, algo se rompió en muchas casas, porque los payasos eran algo más, que un "¿cómo están ustedes?".

Hoy en día significan un legado. Hace unos años, o más bien unas décadas, el programa se emitía, en la única televisión que había. Lo veían millones de personas, niños y adultos. Ellos han ido transmitiendo su recuerdo, a sus hijos y nietos, el de ese "¿cómo están ustedes?", pero también de sus canciones. El programa tenía su presentación, un número de circo, un sketch gracioso y cerraba, con una canción. Y esas canciones, aunque las interpreten otros, siguen sonando.

Una de las gracias de los payasos, eran los niños que llenaban el plató. Decenas y decenas, e imprescindibles, que estaban ahí para interactuar, con los payasos. Daban viveza al programa, naturalidad, calidez y respondían, a las canciones. Al famoso ya "hola don Pepito", respondían con fuerza: "Hola don José". Tenían talento, los niños y tenían talento, los payasos.

Estos últimos, también para el humor adaptando, el del cine mudo, de los clásicos. Tenían talento, porque renovaron la televisión infantil. Y tenían talento musical: "La gallina Turuleta'" "Susanita tiene un ratón", "cómo me pica la nariz'"... todas son canciones compuestas,por los payasos o adaptadas, por ellos. 

Y aunque las canciones están bien, algunas estaban demasiado pegadas a su tiempo, un tiempo en el que las cosas, solo se le encargaban a las chicas. Y así lo reflejan algunas letras, como esta: "Una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que planchar".

Los payasos de la tele, fueron las grandes estrellas, de la televisión española, y también de la latinoamericana. Y es que, antes de tener programa en España, lo habían tenido en Puerto Rico, en Cuba, en Argentina. 

De hecho, allí siguen sonando canciones suyas, como una que suena en un día muy especial para la gente, como es el de su cumpleaños, con ese: "Feliz, feliz en tu día. Amiguito que dios te bendiga".


martes, 3 de noviembre de 2026

La trágica historia de Nadiuska, actriz erótica del cine español

Tal día como hoy, 3 de noviembre de 1971, llegó a España Nadiuska, instalándose inicialmente en Barcelona, para trabajar como modelo antes de iniciar, su carrera cinematográfica.

Nacida en Alemania, con el nombre de Roswicha Bertasha Smid Honczar, esta joven de raíces polacas y rusas, logró conquistar a millones de espectadores, convirtiéndose en el mito erótico por excelencia, de la época de la Transición española. 

Sin embargo, detrás de aquellas portadas de revistas y marquesinas abarrotadas, se escondía el preludio, de una de las historias más desgarradoras y trágicas, del espectáculo en España.

Tras dar sus primeros pasos, en el mundo de la moda, en diversos países europeos, se trasladó a España, en la década de los años 70. Su exótica belleza y su notable soltura ante las cámaras, encajaron a la perfección con la apertura cultural y cinematográfica, que vivía el país, permitiéndole adoptar el seudónimo artístico, de Nadiuska y saltar de inmediato, al estrellato.

Su fulgurante carrera la llevó, desde las comedias más populares, del llamado "cine de destape", hasta producciones de alcance internacional, como "Conan, el bárbaro", donde compartió pantalla, con Arnold Schwarzenegger. 

En la cúspide de su popularidad, la actriz garantizaba el éxito comercial, de cualquier proyecto cinematográfico, en el que participara. 

Títulos como "Soltero y padre en la vida" de 1972, "Manolo la nuit" de 1973, "Vida conyugal sana"  de 1974 o "La lozana andaluza"  de 1976 la consagraron como la mayor atracción de taquilla, del cine español de la época. Los productores nacionales se disputaban su contratación, debido al enorme tirón, comercial de su nombre. 

El punto culminante, de su carrera internacional llegó en 1982, cuando interpretó a la madre del personaje principal en la superproducción hollywoodiense  "Conan, el bárbaro", rodada en tierras españolas.

A la par que su éxito profesional crecía, su vida personal empezó a torcerse. En 1973, la actriz protagonizó un sonado episodio, al contraer un matrimonio de conveniencia, con un hombre con discapacidad intelectual, para conseguir la nacionalidad española y poder seguir trabajando, sin restricciones legales en el país, un enlace que el Tribunal de la Rota terminaría anulando, años más tarde. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión, en su trayectoria, se produjo hacia finales de los años 80.

Nadiuska, denunció en diversas ocasiones, haber sido víctima de un veto deliberado y coordinado, por parte de influyentes figuras, de la industria audiovisual, tras negarse a ceder ante distintas presiones, personales y laborales. De forma repentina, las ofertas de trabajo cesaron, las puertas de las productoras se cerraron y la actriz, quedó marginada del circuito cinematográfico, sin apoyos ni recursos económicos.

La falta de ingresos y el aislamiento social, desencadenaron en Nadiuska, un severo deterioro de su salud mental, comenzando a desarrollar, episodios de esquizofrenia y delirios persecutorios. Sin una red familiar o profesional que la respaldara, la exactriz no pudo sostener el pago, de sus viviendas y terminó viéndose privada de un hogar, en el que residir.

A  principios de los años 2000, la opinión pública quedó impactada, al trascender imágenes de la que fuera la mujer, más deseada del cine español, durmiendo en bancos públicos de la Plaza de Isabel II en Madrid, pernoctando en cajeros automáticos, en Guadalajara y acudiendo, a comedores sociales. para alimentarse. 

Aunque compañeros de profesión, e instituciones sociales, intentaron prestarle ayuda puntual, sus recurrentes brotes psicóticos, dificultaban que pudiera mantener, un alojamiento estable.

Tras varios ingresos hospitalarios de urgencia y la intervención de los servicios sociales,  Nadiuska reside hoy  de forma permanente, en un centro psiquiátrico de las Hermanas Hospitalarias, en Ciempozuelos, Madrid, donde recibe atención médica, por esquizofrenia paranoide grave.

Su historia, recuperada recientemente en la memoria colectiva, gracias al documental "El enigma Nadiuska" de 2023, permanece como un relato estremecedor, sobre la vertiginosa caída de un icono, que lo tuvo todo y terminó, en el más absoluto de los olvidos.

lunes, 2 de noviembre de 2026

Reseña biográfica del erudito español: Marcelino Menéndez Pelayo

Tal día como hoy, 3 de noviembre de 1856: nace el gran erudito español, Marcelino Menéndez Pelayo,  

Marcelino Menéndez Pelayo, fue un filólogo, historiador, filósofo, crítico literario, historiador de las ideas, político y escritor español.

Fue una destacada personalidad, de la cultura de su tiempo, siendo académico de número de la Real Academia Española, de la Real Academia de la Historia, de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y de la Real Academia, de Bellas Artes de San Fernando.J

Marcelino Menéndez Pelayo nació el 3 de noviembre de 1856, en la calle Alta del municipio de Santander; hijo de Marcelino Menéndez Pintado, catedrático de Matemáticas, en el Instituto de Santander y alcalde de la ciudad, durante el bienio progresista, y de María Jesús Pelayo y España;tuvo tres hermanos: Enrique, Jesusa y Agustín.

Su hermano Enrique, cuenta en sus memorias, que a los doce años sustituía a su padre, en la cátedra de matemáticas, traducía sin diccionario a Virgilio y leía la Historia de Inglaterra de Oliver Goldsmith Estudió el bachillerato en el Instituto Cantábrico, de su ciudad natal, donde destacó, por su prodigiosa memoria.

Posteriormente, completó su formación en la Universidad de Barcelona (1871-1873) con Manuel Milá y Fontanals, en la de Madrid (1873), donde una arbitrariedad académica, del catedrático Nicolás Salmerón, que hizo repetir curso a sus alumnos, sin ni siquiera haberlos examinado, le habría de enemistar a muerte con el krausismo postkantiano y los hegelianos en general, y en Valladolid donde intimó, con el que sería su gran amigo, el conservador Gumersindo Laverde, que le apartó de su inicial liberalismo y le orientó,hacia el partido más conservador, el de los llamados neocatólicos o «neos».

Hizo un viaje de estudios a bibliotecas de Portugal, Italia, Francia, Bélgica y Holanda (1876-1877) y ejerció de catedrático de la Universidad de Madrid (1878) tras pasar por un tribunal, en el que estaba otro gran culto y crítico, Juan Valera, a cuya tertulia nocturna, en su casa, acudiría, posteriormente. 

Provisto de una gran capacidad de trabajo y de inteligencia superdotada, dominador de ocho lenguas antiguas y modernas y poseedor de una portentosa memoria, fotográfica, en sus análisis de la forma y el fondo de la cultura española, identificó la raíz de lo hispano con la tradición católica, en especial la del humanista, Juan Luis Vives, pese a lo cual no negó, ocultó ni dejó de estudiar todo cuanto de poco ortodoxo, engendró la cultura española ni de evaluar, su importancia intrínseca. Como poeta, su obra es una de las muestras más logradas, de estilo clásico en su siglo.

De comportamiento heterosexual, vivió y murió soltero. Al llegar a la cincuentena, era un hombre de complexión obesa, y consumía café en exceso. Falleció en su domicilio de Santander, en mayo de 1912. 

Según el diagnóstico de los médicos, que le atendieron en los últimos meses,, de su enfermedad, los doctores Quintana y Rodríguez Cabello, Menéndez Pelayo padecía una cirrosis atrófica de Laennec, con abundante ascitis. Rodríguez Cabello por otra parte descartó un origen alcohólico.

Su trabajo se centró en investigar a fondo la cultura, el pensamiento y la historia literaria de España. Entre sus obras más destacadas se encuentran "Historia de los heterodoxos españoles" y "La ciencia española".

Fue catedrático, Bibliotecario Perpetuo, de la Real Academia de la Historia y director de la Biblioteca Nacional de España, consagrando su vida al estudio de los libros y del pensamiento hispánico.

Murió en su ciudad natal, el 19 de mayo de 1912, a cuyo municipio legó su rica biblioteca particular,, de cuarenta mil volúmenes. Su paisano Ángel Herrera Oria, quien se consideraba en cierta medida su discípulo, resumió su labor de forma lapidaria: "Consagró su vida a su patria. Quiso poner a su patria al servicio de Dios".

El diario El Debate y los Jóvenes Propagandistas, organizaron en su memoria un homenaje, en el Teatro de la Princesa, el 9 de junio de 1912, al que concurrieron 3500 personas, llenando totalmente el aforo, y en el que intervinieron como oradores Ángel Herrera, el padre Zacarías Martínez, Alejandro Pidal y Juan Vázquez de Mella, entre otros.

  


El reinado de Alfonso IV de Aragón "El benigno"

Tal día como hoy, 2 de noviembre de 1327: En España, Alfonso IV "el Benigno", es proclamado rey de Aragón, a la muerte de su padre Jaime II.

Alfonso IV de Aragón, recibió el sobrenombre de "el Benigno", debido a su carácter bondadoso, su sencillez y su humildad. Se decía de él, que tenía muy buen corazón y que lograba ganarse, la voluntad y el afecto de las personas, con gran facilidad.

Alfonso IV, es uno de los monarcas más desconocidos de la historia de la Corona de Aragón, quizás un poco oscurecido por su 'corto' reinado, muy marcado, por las importantes crisis sociales y económicas, que afectaron a toda Europa.

Alfonso nació en el año 1299, aunque no se conoce dónde. Algunos historiadores colocan su nacimiento en la ciudad de Nápoles, que todavía no pertenecía a la Corona de Aragón, pero sí había sido disputada esa región, entre la Corona de Aragón y los ejércitos de Francia. 

Ni siquiera estaba destinado a reinar, pues era hijo de Jaime II y su segunda esposa, Blanca de Anjou. Tenía por delante a su hermano Jaime, pero finalmente este decidió renunciar al trono, para iniciar su carrera eclesiástica.

A la muerte de Jaime II en 1327, Alfonso subió al trono en un mal momento para él, pues hacía cinco días, que había quedado viudo de su primera esposa, Teresa de Entenza. 

Primero juró los Usatges en Barcelona, (en contra de la costumbre y el derecho de jurar primero los fueros de Aragón), y fue reconocido, como conde de Barcelona ,en la Navidad de 1327, haciendo lo propio con los fueros aragoneses, en la Pascua de 1328 en la Seo de Zaragoza.

En política interior, Alfonso tuvo que enfrentarse al comienzo, de un largo periodo de crisis demográfica, acentuada en los territorios del condado de Barcelona, y debida sobre todo, a la sucesión de brotes de peste negra, que diezmaban la población. 

Varios años con malas cosechas, también acabaron afectando poblacional y socialmente a los Estados de la corona, aunque el Reino de Valencia, fue el que logró una mayor pujanza. 

Tuvo la oposición de la nobleza, de Valencia, pero también en Aragón donde, seguía vigente el Privilegio de la Unión, gracias al cual, los nobles limitaban la acción del monarca, en dicho reino.

En política exterior, mantuvo buenas relaciones con Alfonso XI de Castilla, llegando a casarse en segundas nupcias, con la hermana de este, Leonor. Logró una alianza con los sultanes de Túnez y Bugía, para no ver entorpecido el pujante comercio, de la Corona de Aragón, por el Mediterráneo. Aragón se hallaba en la época de la llamada "segunda expansión mediterránea, de la Corona de Aragón". 

Mientras, el Reino de Mallorca no pertenecía a la corona desde que Jaime I "el Conquistador", la separó para dársela a su segundo hijo, Jaime II de Mallorca, en 1276 y no sería hasta, el reinado de Pedro IV de Aragón, cuando se logró la definitiva anexión.

Por otro lado, la Corona de Aragón, había llegado a un acuerdo con el papado, para tener el derecho de conquista sobre Córcega y Cerdeña (Tratado de Anagni, de 1295) a cambio de que Sicilia , no perteneciera a la Corona, aunque finalmente se mantuvo en las manos, de una rama de la Casa de Aragón, a pesar de la oposición de Francia y Roma.

Fue Alfonso IV, quien impulsó la ocupación, especialmente de Cerdeña, enviando numerosas expediciones y colonos catalanes, aragoneses y valencianos. Pero siempre encontró una fortísima oposición, de las repúblicas de Génova y Pisa, que al fin y al cabo eran rivales comerciales y tenían muchos intereses, en aquellas islas mediterráneas. Fueron numerosos, los enfrentamientos armados y las rebeliones de los isleños, pero finalmente, la Corona de Aragón, lograría imponerse.

Otro reto exterior, al que se enfrentó Alfonso IV, fue el reino nazarí de Granada. El monarca estaba obsesionado, con continuar la expansión por la península hacia el sur, a costa del último reino islámico, que quedaba, y buscó la ayuda de Castilla, para proclamar una Cruzada, pero el rey castellano siempre se opuso, pues mantenía buenas relaciones con los nazaríes, de los que recibía, importantes tributos (las parias).

Alfonso IV , decidió acometer él sólo la empresa en 1329, llegando incluso a realizar un ataque fallido, sobre la zona de Almería, pero finalmente tuvo que pasar a la defensiva, pues los granadinos, llegaron incluso a tomar Elche y Orihuela, aunque fueron recuperadas. 

La paz definitiva, no se firmaría hasta el año 1335. Finalmente, Alfonso IV falleció en Barcelona, un 27 de enero de 1336, habiendo contribuido a la expansión de la Corona de Aragón, por el Mediterráneo y dejando como sucesor, a su hijo Pedro IV, con quien se alcanzarían territorios, como los ducados de Atenas y Neopatria, marcando así, la máxima expansión histórica, del reino de Aragón.

domingo, 1 de noviembre de 2026

La primera vez en la historia, que una revista publicó, los pechos desnudos de una mujer

Tal día como hoy, 1 de noviembre de 1896: En los Estados Unidos  la revista National Geographic, muestra por primera vez los pechos desnudos de una mujer, en una revista no pornográfica .

El 1 de noviembre de 1896, la revista National Geographic, publicó por primera vez en su historia editorial, y también en la historia de la prensa gráfica estadounidense, los pechos desnudos de una mujer

Se cumplen 120 años de la primera publicación en EE UU de unos senos desnudos de mujer. 'National Geographic', presentaba a una joven zulú, junto a su novio 

Mostraba a una pareja de novios zulúes, de la región de Witwatersrand (en la actual Sudáfrica), en una fotografía capturada, por el geólogo estadounidense, George F. Becker 

La imagen no tenía un propósito sexual o erótico, sino que formaba parte de un reportaje etnográfico y periodístico titulado, "Witwatersrand y la revuelta de los Uitlanders"

Fue la primera vez que un medio gráfico estadounidense, mostraba un pecho femenino desnudo, marcando un cambio en la forma, en que la publicación documentaba, a los pueblos indígenas.  

Eran novios, aunque la displicencia protocolaria con que se dan la mano, no invite a pensarlo. Hay una completa falta de pasión, en la pose de esta pareja sudafricana zulú, como si alguien les hubiera inducido, a plantarse ante la cámara y el trípode, a espaldas de sus deseos. Él y ella te miran serios, tan quietos, con una expresión, entre expectante y desconfiada, ante un atrezo selvático, apenas definido

Si el medio es el mensaje, como estableció Marshall Mcluhan, esta fotografía fue en su día el mascarón de proa, de un galeón de papel, que lleva surcando en primera línea los mares de la divulgación científica, histórica, geográfica y antropológica desde 1988. 'National Geographic' marcó pauta ya, desde sus orígenes. 

Sea como fuera, es la propia revista americana, la que otorga notable importancia a esta fotografía, que "marcó un precedente a la hora de mostrar a los pueblos indígenas". 

En el libro que 'National Geographic'' editó, con motivo de su centenario recogió, cómo no, este retrato, que aparecía en la página 37 del tomo con un pie de foto,  con la primera descripción del físico de la pareja -"tienen la piel bronceada con tonos oscuros y constitución atlética"- y que, luego, iba más allá: "Poseen excelentes rasgos, pero son terriblemente crueles, una vez han olido la sangre".

Como corresponde, a las limitaciones de la época, la instantánea no es un dechado técnico. "Es muy plana, muy sencilla", apunta Gervasio Sánchez. "El fotógrafo no tenía la más mínima ídea artística, al hacer el encuadre", abunda Tino Soriano.

Seguro que a los novios zulúes, esta cuestión les traía sin cuidado. Son historia, lo que les sitúa en otra dimensión. Instalados en ella, entre alerta y turbados, te miran, tan formales, desde hace 120 años.


 



 

sábado, 31 de octubre de 2026

El sepelio del genial escritor español Pío Baroja

Tal día como hoy 31 de octubre de 1956.-El escritor español Pío Baroja, miembro de la Generación del 98, es enterrado en Madrid.

El entierro del genial escritor español Pío Baroja, celebrado el 31 de octubre de 1956 en Madrid, se convirtió en un acontecimiento histórico, marcado por la tensión política, la sobriedad existencial y un profundo choque, de voluntades, entre el régimen franquista y los deseos del novelista.

Fiel a su escepticismo, e individualismo, Pío Baroja, fue ateo practicante toda su vida, dejó dispuesto, que quería ser enterrado en el Cementerio Civil de Madrid. Esto supuso un grave dilema, para la dictadura franquista, que presionó enormemente a su sobrino, el antropólogo Julio Caro Baroja, para celebrar un funeral católico, tradicional y sepultarlo en el cementerio católico, de la Almudena, junto a otros grandes, de las letras española, como Benito Pérez Galdós. 

Sin embargo, la familia mantuvo firme, la voluntad del escritor. El abogado José Rico Godoy, se encargó de tramitar a contrarreloj,. el sepelio civil.

La comitiva fúnebre, era de apenas dos centenares de personas, que caminaban con gesto triste y gris en la fría mañana. Las manos en los bolsillos y el cuello del abrigo, bien subido. Madrid, en octubre de 1956, languidecía en medio de una década, gris. 

Hacía poco que Pío Baroja, había dejado sus regulares paseos por El Retiro, aunque aún conservaba su mirada prodigiosa, que le sirvió para captar la esencia escondida, de las calles y plazas, de aquellos barrios en los que pululaba la golfería, en lucha permanente por la supervivencia.

Tenía 83 años y sus últimas imágenes, postrado en su cama, conmueven. Las manos sobre el pecho y el cuerpo afectado, por la arterioesclerosis, sabiendo quizás que aquello era el último capítulo, y que atrás quedarían, miles de páginas, viajes, y pueblos. 

Algunos personajes, como el escritor Hemingway (devoto seguidor suyo, tanto que le confesó que el Premio Nobel de Literatura, que había recibido, se lo deberían haber dado a él). Se cuenta que Hemingwa le llevó, un ejemplar de "Adiós a las armas", una botella de Johnnie Walker, un jersey y un par de calcetines) 

Pero era incómodo, aquel entierro era de una hosquedad mayúscula, una comitiva casi espectral. Aunque quizás era lo que debía ser: un puñado de personas, que se confundieron, con un evento deportivo, un rally, que discurría cerca de ellos, y cuya estampa era como un reflejo de un país, que lo trató con cierto desdén. 

El hombre que, cuando fue admitido como miembro, de la Real Academia Española, llegó con su traje modesto y el periódico arrugado, en uno de sus bolsillos a ofrecer un discurso emotivo e histórico. Hasta el último instante dijo: "No me lo merezco". Añadiendo que él sabía de todo y, al mismo tiempo, de nada.

Se contradecía, porque basta con echar un vistazo a su ingente obra, para comprender lo universal de su escritura y lo monumental, de unos intereses, en los que prácticamente, no hay zonas en penumbra. Habló de todo, habló con todos. Y dignificó al hampón, a los niños del arroyo. Jamás ningún escritor, describió con mayor belleza, los amaneceres de fuego y ceniza, de aquel viejo Madrid.

Así que este era el final y aquella su comitiva espectral:  El  años despues, Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela, aquel día llevó el féretro del insigne escrito sobre sus hombros. Sobre su ataúd, se hallaban, las tres o cuatro coronas, que le acompañaron. 

Fue enterrado en el Cementerio Civil de Madrid, junto al de La Almudena, y lo hizo como ateo. La noticia no apareció más que como, una breve reseña. El diario ABC publicó un titular donde la noticia, parecía ser, que el Ministro de Educación, había asistido al sepelio. 

Los seguidores del Régimen franquista esbozaron una sonrisa de alivio por la marcha de aquel escritor siempre "dudoso" y crítico, capaz de decir verdades como puños y cuya mirada, estaba destinada a iluminar a las generaciones venideras.