Tal día como hoy, 20 de octubre de 1994 falleció Burt Lancaster, uno de los grandes mitos de Hollywood.
Este actor recibió cuatro nominaciones al Oscar, durante su carrera, y lo ganó por una de sus interpretaciones más memorables, la del pastor evangélico Elmer Gantry en El fuego y la palabra (1960).
En los comienzos de su carrera, la gimnasia fue fundamental. Su experiencia en el circo, le permitió interpretar una serie de personajes, de gran presencia física, como los protagonistas de "El halcón y la flecha" y "El temible burlón". Pero Burt Lancaster buscaba algo más, y gracias a un enorme trabajo —casi autodidacta— consiguió acceder a papeles diferentes, como los de" Veracruz" y "Duelo de titanes".
En la década de los sesenta, tuvo uno de sus mejores papeles, gracias a Luchino Visconti. Su interpretación del príncipe, don Fabrizio Salina en "El Gatopardo" (1963) fue excepcional.
Aunque las nominaciones al Oscar le llegaron por otros filmes: De aquí a la eternidad (1953), El hombre de Alcatraz (1962) y Atlantic City (1982). El premio al mejor actor se lo llevó por" El fuego y la palabra" (1960). En su vasta filmografía, que llega a los setenta títulos, hay también varias películas independientes, como "Siete días de mayo" (1964) y "El nadador" (1968).
Aunque fue un personaje muy popular, manejó con discreción su vida privada: estuvo casado tres veces, la última vez cuatro años antes su muerte, cuando tuvo un infarto, que le dejó secuelas importantes. Burt Lancaster decidió pasar su enfermedad en soledad, en compañía de su última esposa, sin ni siquiera dejar, que sus amigos le visitaran.
Durante su vida, y también después de su muerte, se especuló sobre su supuesta bisexualidad y sus supuestos amantes, entre los que pudo estar Marlon Brando.
Burt Lancaster fue un ferviente defensor, de la comunidad gay y se convirtió en una de las caras visibles, de la lucha contra el SIDA, enfermedad que se llevó a uno de sus mejores amigos, Rock Hudson. Lancaster se significó también como un firme opositor a la Caza de Brujas del senador McCarthy.
Burt Lancaster llevó el circo siempre en su corazón. Como comprobamos en "El halcón y la flecha" , donde compartió acrobacias y coreografías, con Nick Cravat, su amigo de la infancia y con el cual compartió, el trapecio en su juventud. Cravat también participó en "El temible burlón".
La sonrisa de Burt Lancaster era deslumbrante, y también su musculatura. Por eso no extraña, que su mote en Hollywood fuera “El señor Músculos y Dientes”.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Burt Lancaster se dedicó a realizar espectáculos, para entretener a los soldados. Un director de casting se fijó en él, y le dio su primera oportunidad.
La carrera de este actor fue meteórica desde su debut en "Forajidos" (1946), a las órdenes de Robert Siodmak y compartiendo cartel con Ava Gardner. Por si fuera poco, la película estaba basada en un relato, de Ernest Hemingway.
La historia del cine está repleta de besos, pero ninguno tan icónico, como el que se dieron Burt Lancaster y Deborah Kerr en una playa de Hawai, en la película "De aquí a la eternidad" (1953) . Y eso que a punto estuvimos de quedarnos sin ver la escena, porque los censores querían eliminarla, del metraje de la película
Bart Lancaster fue todo un pionero: junto a su agente montó la productora Hecht-Lancaster Productions, que realizó películas que hoy podríamos clasificar como de cine indie. Si bien "El hombre de Kentucky" (1955) fue un fracaso, con "Marty" (1955) consiguieron el Oscar, a la mejor película.















