Tal día como hoy, 2 de noviembre de 1327: En España, Alfonso IV "el Benigno", es proclamado rey de Aragón, a la muerte de su padre Jaime II.
Alfonso IV de Aragón, recibió el sobrenombre de "el Benigno", debido a su carácter bondadoso, su sencillez y su humildad. Se decía de él, que tenía muy buen corazón y que lograba ganarse, la voluntad y el afecto de las personas, con gran facilidad.
Alfonso IV, es uno de los monarcas más desconocidos de la historia de la Corona de Aragón, quizás un poco oscurecido por su 'corto' reinado, muy marcado, por las importantes crisis sociales y económicas, que afectaron a toda Europa.
Alfonso nació en el año 1299, aunque no se conoce dónde. Algunos historiadores colocan su nacimiento en la ciudad de Nápoles, que todavía no pertenecía a la Corona de Aragón, pero sí había sido disputada esa región, entre la Corona de Aragón y los ejércitos de Francia.
Ni siquiera estaba destinado a reinar, pues era hijo de Jaime II y su segunda esposa, Blanca de Anjou. Tenía por delante a su hermano Jaime, pero finalmente este decidió renunciar al trono, para iniciar su carrera eclesiástica.
A la muerte de Jaime II en 1327, Alfonso subió al trono en un mal momento para él, pues hacía cinco días, que había quedado viudo de su primera esposa, Teresa de Entenza. Primero juró los Usatges en Barcelona, (en contra de la costumbre y el derecho de jurar primero los fueros de Aragón), y fue reconocido, como conde de Barcelona ,en la Navidad de 1327, haciendo lo propio con los fueros aragoneses, en la Pascua de 1328 en la Seo de Zaragoza.
En política interior, Alfonso tuvo que enfrentarse al comienzo, de un largo periodo de crisis demográfica, acentuada en los territorios del condado de Barcelona, y debida sobre todo, a la sucesión de brotes de peste negra, que diezmaban la población.
Varios años con malas cosechas, también acabaron afectando poblacional y socialmente a los Estados de la corona, aunque el Reino de Valencia, fue el que logró una mayor pujanza.
Tuvo la oposición de la nobleza, de Valencia, pero también en Aragón donde, seguía vigente el Privilegio de la Unión, gracias al cual, los nobles limitaban la acción del monarca, en dicho reino.
En política exterior, mantuvo buenas relaciones con Alfonso XI de Castilla, llegando a casarse en segundas nupcias, con la hermana de este, Leonor. Logró una alianza con los sultanes de Túnez y Bugía, para no ver entorpecido el pujante comercio," de la Corona de Aragón, por el Mediterráneo. Aragón se hallaba en la época de la llamada "segunda expansión mediterránea, de la Corona de Aragón".
Mientras, el Reino de Mallorca no pertenecía a la corona desde que Jaime I "el Conquistador", la separó para dársela a su segundo hijo, Jaime II de Mallorca, en 1276 y no sería hasta, el reinado de Pedro IV de Aragón, cuando se logró la definitiva anexión.
Por otro lado, la Corona de Aragón, había llegado a un acuerdo con el papado, para tener el derecho de conquista sobre Córcega y Cerdeña (Tratado de Anagni, de 1295) a cambio de que Sicilia , no perteneciera a la Corona, aunque finalmente se mantuvo en las manos, de una rama de la Casa de Aragón, a pesar de la oposición de Francia y Roma.
Fue Alfonso IV, quien impulsó la ocupación, especialmente de Cerdeña, enviando numerosas expediciones y colonos catalanes, aragoneses y valencianos. Pero siempre encontró una fortísima oposición, de las repúblicas de Génova y Pisa, que al fin y al cabo eran rivales comerciales y tenían muchos intereses, en aquellas islas mediterráneas. Fueron numerosos, los enfrentamientos armados y las rebeliones de los isleños, pero finalmente, la Corona de Aragón, lograría imponerse.
Otro reto exterior, al que se enfrentó Alfonso IV fue el reino nazarí de Granada. El monarca estaba obsesionado, con continuar la expansión por la península hacia el sur, a costa del último reino islámico, que quedaba, y buscó la ayuda de Castilla, para proclamar una Cruzada, pero el rey castellano siempre se opuso, pues mantenía buenas relaciones con los nazaríes, de los que recibía, importantes tributos (las parias).
Alfonso IV , decidió acometer él sólo la empresa en 1329, llegando incluso a realizar un ataque fallido, sobre la zona de Almería, pero finalmente tuvo que pasar a la defensiva, pues los granadinos, llegaron incluso a tomar Elche y Orihuela, aunque fueron recuperadas.
La paz definitiva, no se firmaría hasta el año 1335. Finalmente, Alfonso IV falleció en Barcelona, un 27 de enero de 1336, habiendo contribuido a la expansión de la Corona de Aragón, por el Mediterráneo y dejando como sucesor, a su hijo Pedro IV, con quien se alcanzarían territorios, como los ducados de Atenas y Neopatria, marcando así, la máxima expansión histórica, de sus Estados.



















