Tal día como hoy, 3 de mayo de 1493: En la isla de San Miguel de La Palma -islas Canarias- los conquistadores españoles, fundan la aldea de Santa Cruz de La Palma.
La conquista de La Palma fue el proceso histórico, por el cual la isla de La Palma, en el archipiélago africano de Canarias ―España―, fue incorporada a la corona de Castilla, mediante la toma militar del territorio, habitado por los aborígenes benahoaritas. Fue una empresa particular, dirigida por el capitán andaluz Alonso Fernández de Lugo, con el patrocinio de los Reyes Católicos.
Los derechos de conquista pertenecían a la Corona, por lo que la de La Palma se encuadra en la denominada, etapa realenga de la conquista de las islas Canarias. Fue la penúltima isla del archipiélago, en ser incorporada a Castilla, tras Gran Canaria en 1483 y justo antes de Tenerife en 1494.
La conquista fue breve, pues duró siete meses desde el primer desembarco, hasta la rendición de los últimos focos de resistencia. La rapidez de la campaña se debió principalmente, a la existencia de pactos previos de los castellanos, con varios bandos aborígenes, que aceptaron convertirse al cristianismo y reconocer, la autoridad de los reyes de Castilla.
Alonso Fernández de Lugo, era un caballero andaluz, que había participado en la conquista de Gran Canaria a las órdenes de Pedro de Vera, como jefe de la guarnición de Agaete, donde tuvo tierras y casa.
Sobre el carácter de Alonso de Lugo, Viera y Clavijo, escribió que era hombre adornado de grandes cualidades y de verdadero mérito militar. Sin embargo hay otros autores, que lo tildan de cruel, despótico y falto de escrúpulos.
En Gran Canaria, Alonso de Lugo concibe la idea de conquistar La Palma y Tenerife. Con este fin viaja a la Corte de los Reyes Católicos, donde obtienen las capitulaciones necesarias.
En Sevilla, consigue los fondos y hombres necesarios y, con su pequeña escuadra, arriba a Gran Canaria, en cuya isla se unen a la expedición, gran número de canarios, y se apresta a la conquista de La Palma.
Alonso de Lugo desembarca en las playas de Tazacorte, en el término de Aridane. Desde allí, avanzó hasta el cantón de Tedote, (Santa Cruz de La Palma) sin apenas oposición, salvo la de los príncipes Jariguo y Garehaga, régulos que mandaban entre Mazo y las Breñas. Luego prosiguió por la ruta del Norte, hasta dominar los cantones correspondientes, a los actuales municipios de Los Sauces, Barlovento y Garafía.
En general, los aborígenes palmeros, ofrecieron poca resistencia, si exceptuamos al rey de Taburiente, Tanausú, que defendió valientemente, los pasos que conducían al gran cráter de La Caldera, donde se había hecho fuerte.
Pero Alonso de Lugo, valiéndose del engaño, pudo capturar a Tanausú y enviarlo con muchos de los suyos a Castilla, para su venta como esclavos; sin embargo, el gran caudillo palmero prefirió morir de hambre, antes que vivir fuera de su isla.
La Conquista, se da por terminada el 3 de mayo de 1493, fundándose la capital de la isla en el puerto de Tedote, con el nombre de Santa Cruz de La Palma.
La victoria castellana provocó, que la isla pasara a ser territorio de realengo, bajo la gobernación de Alonso de Lugo, iniciándose su repoblación. Por su parte, la cultura aborigen colapsó y los supervivientes, fueron integrándose poco a poco, en la nueva sociedad.
La principal consecuencia de la conquista, fue la incorporación definitiva de la isla a la corona de Castilla, como territorio de realengo.
Alonso de Lugo, asumió la gobernación tal y como le habían prometido los reyes en las capitulaciones, pero su objetivo de conseguir la conquista de Tenerife, le hizo retrasar la colonización efectiva de La Palma, dejando al mando de la isla como lugarteniente a su sobrino, Juan Fernández de Lugo Señorino.
La capital insular, se estableció en la villa de Santa Cruz de La Palma.


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