Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
martes, 1 de septiembre de 2026
Las filipicas: los discursos de Marco Tulio Cicerón contra Marco Antonio
Cicerón pronunció la primera, de sus catorce Filípicas contra Marco Antonio, el 2 de septiembre del año 44 a. C. en Roma
Tras la muerte de César, Cicerón vio a Marco Antonio, como un peligro para la libertad de la República. Los discursos se llaman "Filípicas" porque Cicerón imitó, los ataques del griego Demóstenes contra el rey, Filipo II de Macedonia
La serie de catorce discursos, terminó en el año 43 a. C. y le costó la vida a Cicerón, quien fue asesinado por órdenes de Marco Antonio.
Una filípica en contexto lingüístico, es un encendido discurso condenatorio o diatriba, destinada a castigar a un político. Recibió este nombre por generalización, a partir del caso concreto de Filipo II, monarca macedonio, atacado en varios discursos (las Filípicas) por el famoso orador ateniense, Demóstenes.
El término se origina con Demóstenes, quien profirió cuatro discursos en contra del monarca Filipo II de Macedonia y sus pretensiones, de dominio sobre todas las ciudades estado, de la Hélade.
Estas Filípicas son, de acuerdo con el contexto histórico, cuatro documentos escritos entre 351-50 a. C. y 340 a. C., dirigidos contra el creciente poder del rey macedonio, a quien ve como una amenaza, no solo para Atenas, sino para todas las ciudades estado, griegas.
El romano Marco Tulio Cicerón, gran admirador de Demóstenes, tituló también en una carta, un poco en broma, "Philippicae" a sus discursos, contra la tiranía de Marco Antonio, denominación que prevalecería con el tiempo.
Era una serie de, catorce duras invectivas políticas, que sus contemporáneos llamaban "Antonianae", pues se pronunciaron contra Marco Antonio, en la época del segundo triunvirato, cuando este amenazaba con proclamarse rey, o tirano de Roma y acabar, con el régimen republicano;
Estos discursos fueron sin duda la causa principal, que impulsó el asesinato de Cicerón por parte de los sicarios, seguidores del triunviro Marco Antonio, y fueron pronunciados o divulgados la mayoría de ellos, entre el 2 de septiembre del año 44 a.C. y el 21 de abril del año 43 a.C.
La batalla fratricida de Atapuerca
Tal día como hoy, 1 de septiembre de 1054: Tiene lugar la Batalla de Atapuerca, entre Fernando I rey de León y su hermano, García Sánchez III, rey de Navarra.
En el año 1035 Sancho III "El Mayor" repartió el reino de Pamplona entre sus hijos, al primogénito, García, le fue entregado el reino de Pamplona-Nájera, mientras que el Condado de Castilla pasó a Fernando, a Gonzalo le entregó Ribagorza y Sobrarbe. El reparto de la herencia, siempre fue motivo de disputa entres sus hijos.
Según la Crónica Silense, la envidia devoraba el corazón de García y motivado por ella, no dudó en atentar contra la vida de Fernando, aprovechando una visita que hiciera éste a Nájera, con motivo de una enfermedad que puso a García, cerca de la muerte. Al poco, para hacer olvidar su atentado, o para sincerarse de él, García fue a visitarlo a su corte, más para disimular, su frustrado crimen, que para consolar a su hermano.
Pero como era de esperar, Fernando, poco dispuesto a perdonar la afrenta de su hermano, hizo que le cargasen de cadenas y mandó que le encerrasen, en una torre de Cea. El navarro logró escapar y deseando vengar la injuria, declaró la guerra a su hermano. Éste partió hasta la frontera de Atapuerca, para defender las tierras del norte burgalés, unas tierras que años atrás, le fueron regaladas por Fernando.
El 1 de septiembre de 1054 tuvo lugar la batalla fratricida, entre Fernando I, rey de León y conde de Castilla y su hermano García Sánchez III, rey de Pamplona-Nájera. Fue Fernando quien atravesó, aunque poco, los límites de su reino, para salir al encuentro de su hermano.
En los Anales Compostelanos, se puede leer que: ‘En la era MLXXXII, el primer día de septiembre, fue matado el rey García, luchando con su hermano el rey Fernando en Atapuerca, por un noble suyo, llamado Sancho Fortún, a quien había injuriado con su mujer’.
Caída la noche, los pamploneses pudieron recoger a su rey del campo de batalla, así mismo, se nombró rey de Pamplona, al hijo del difunto García, Sancho Garcés IV, después de haber rendido homenaje a Fernando I, a la edad de catorce años.
Este hecho histórico, puso la primera piedra para el nacimiento del reino de Castilla. Diego Laínez, padre del Cid, estuvo en la Batalla de Atapuerca, prestando su apoyo a las tropas de Fernando I.
La Batalla de Atapuerca, se celebra el penúltimo fin de semana de agosto. La Asociación de Amigos de Atapuerca, coordina junto a diversos colectivos y asociaciones de recreación histórica, la representación de esta batalla, que se desarrolla con todo lujo de detalles, ante miles de espectadores en la ladera, de la Iglesia parroquial de Atapuerca.
La puesta en escena, corre a cargo de los vecinos y amigos del pueblo, con más de 200 actores, no profesionales, en riguroso directo. La representación es de carácter gratuito, al aire libre y para todos los públicos. El fin de semana se completa, con pasacalles, talleres de oficios y mercado medieval.



