Tal día como hoy, 3 de julio de 1642: Acaba la Batalla naval de Barcelona, episodio de la Guerra de los Segadores. Batalla entre las flotas francesa y española. El grupo español se retiraría a Mallorca para hacer reparaciones.
La batalla de Barcelona en 1642 fue uno de los episodios ocurridos durante la sublevación de Cataluña.
En la primavera de 1640, Francesc de Tamarit, fue encarcelado acusado de no facilitar alojamientos, a las levas acuarteladas en Cataluña. El 22 de mayo, los campesinos sublevados, entraron en Barcelona y lo pusieron en libertad.
El 7 de junio del mismo año, en el Corpus de Sangre, grupos de segadores entraron de nuevo, en la ciudad y asesinaron al virrey de Cataluña, Dalmau III de Queralt.
En septiembre, el ejército de Felipe IV ocupó Tortosa, con la alianza señorial catalana y del obispo de la ciudad, que, como la totalidad de los obispos, que ocupaban las sedes catalanas, era políticamente realista.
La ocupación estuvo seguida, de una durísima represión, contra el pueblo sublevado. El 17 de enero de 1641, ante la alarmante penetración del ejército castellano, Pau Claris al frente de la Generalidad de Cataluña, proclamó la República Catalana, con la adhesión de la burguesía urbana, descontenta por la presión fiscal, acordando una alianza político-militar con Francia.
Para obtener la ayuda francesa, Cataluña se ponía bajo la obediencia, de Luis XIII de Francia. Pocos días después, con la ayuda del ejército francés, la Generalidad obtuvo una importante victoria militar, en la batalla de Montjuic (26 de enero de 1641).
Poco más tarde moría Pau Claris, y la difícil situación local e internacional, llevó a la Generalidad, a proclamar conde de Barcelona y soberano de Cataluña, al rey francés Luis XIII.
La ocupación militar francesa de Cataluña en 1641 se inició en el contexto de la Guerra de los Segadores, cuando las instituciones catalanas pactaron una alianza con Luis XIII de Francia frente a la Monarquía Hispánica de Felipe IV. Esta alianza transformó Cataluña, en un protectorado satélite de Francia y un importante, frente militar internacional.
Las tropas franco-catalanas, intentaron consolidar el dominio sobre las tierras de poniente y el sur de Cataluña, asediando Tarragona, atacando Monzón, defendiendo Lérida y finalmente, intentando recuperar Tortosa.
El 30 de junio de 1642, los españoles avistaron al grupo naval francés en el puerto de Barcelona, y a pesar del mal tiempo, atacaron. Después de tres días de combate, el grupo español se retiraría a Mallorca, para hacer reparaciones.
La victoria en Barcelona, y la de unos meses más tarde en Cartagena, serían decisivas para el dominio francés del Mediterráneo, durante la guerra de los Segadores y la guerra de los Treinta Años.
La ocupación francesa, iniciada tras el pacto con Luis XIII en 1641, acabó en 1652. El creciente descontento catalán, ante los abusos franceses y el hambre, facilitaron el Asedio de Barcelona, donde las tropas de Felipe IV recuperaron el control del Principado.
Sin embargo, el conflicto se saldó con la pérdida definitiva, del Rosellón y parte de la Cerdaña.





