
Tal día como hoy, 12 de abril de 1870: Se realiza un consejo de guerra para juzgar al Duque de Montpensier, por haber matado en duelo a su primo, el infante Don Enrique de Borbón y duque de Sevilla .
El Duelo de Carabanchel fue un enfrentamiento a pistola, el 12 de marzo de 1870 entre el duque de Montpensier y el infante Enrique de Borbón, ocurrido en la dehesa de Carabanchel, Madrid.
Enrique de Borbón murió tras un tercer disparo de Montpensier. Este suceso, originado por insultos políticos, eliminó las posibilidades de Montpensier, de reinar en España.
Los dos duques llegaron el 12 de marzo de 1870, a la escuela Nacional de tiro de la Dehesa de Carabanchel, vestidos con la reglamentaria levita negra. Sus padrinos habían discutido las condiciones del duelo, con el ritual acostumbrado en aquellos lances, de honor, esclavos de una etiqueta caballeresca.
Al duque de Montpensier, le acompañaban tres padrinos, los generales Alaminos y Fernando Fernández de Córdoba, y el coronel Solís; a su primo, Enrique de Borbón, los diputados republicanos Federico Rubio, Emigdio Santamaría y Manuel Ortiz.
Se estableció que dispararían alternativamente, sorteándose el orden y la colocación; se fijó la distancia ( 9 o 10 metros, según las fuentes), marcada por dos piquetes.
La víspera habían comprado dos pistolas de duelo en Ormaechea, armero vizcaíno; se comprobó que no habían sido usadas, que estaban en buenas condiciones y se permitió a los duelistas probarlas. El duque de Sevilla no se había molestado en practicar el tiro, parece que el duque de Montpensier sí lo había hecho, las dos tardes anteriores. Como tenía defectos de visión, se le autorizó a usar gafas, según recoge el acta.
Le tocó disparar primero al duque de Montpensier, que erró el tiro; también falló el duque de Sevilla. El honor ya estaba a salvo, pero al contrario que en otros duelos que se consideraban así resueltos, habían establecido que seguirían disparando, hasta que se hiciera sangre. El duque de Montpensier hizo pues el tercer disparó de la mañana, con la fatalidad de que impactó, justo en la frente de su adversario. El duque de Sevilla cayó por tierra, muerto.
El ganador del desafío fue por tanto Antonio de Orleans, hijo pequeño del exrey Luis Felipe de Francia, infante de España por su matrimonio, con Luisa Fernanda de Borbón, hermana de la reina Isabel II y desde hacía 24 años, pretendiente por diversos medios al trono español.
El duque de Montpensier, había derramado sangre real española y esa victoria, sería en realidad la mayor derrota de su vida, por la identidad del muerto. El duque se vera despojado de todas las posibilidades de reinar, en la Corte de Madrid.
La muerte de Enrique de Borbón conmocionó a España y a toda Europa. Dado el carácter de militar del duque de Montpensier –Isabel II le había nombrado capitán general- se le formó consejo de guerra.
Como solía hacer la justicia en los casos de duelo, se determinó que la muerte del infante había sido “accidental”, y al duque de Montpensier le impusieron, un mes de arresto.
Pero el auténtico juicio tuvo lugar en las Cortes, a finales de año. Cuando el 16 de noviembre de 1870, las Cortes Constituyentes votaron quién debía ocupar el trono español, el duque francés sólo obtuvo 27 votos, frente a los 191 del candidato del general Prim, el príncipe italiano Amadeo de Saboya.
El duque de Montpensier, que se negó a reconocer al nuevo rey, perdió su grado de capitán general y fue desterrado a Baleares, aunque volvería a Madrid al ser elegido diputado, por San Fernando (Cádiz).

Joder, escrito histórico y desconocido para mí. Enhorabuena al historiador.
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