Tal día como hoy, 7 de enero de 1720,: Nace el militar y político José Bernardo de Gálvez y Gallardo.
Hijo de Matías de Gálvez, teniente general y virrey de Nueva España;
sobrino de José de Gálvez, marqués de la Sonora, visitador de Nueva
España, ministro universal de las Indias y consejero de Estado, bajo el
reinado de Carlos III.
Bernardo de Gálvez, militar y político español, fue crucial en la Independencia de EE. UU. al bloquear, estratégicamente a los británicos en el sur, facilitando ayuda (armas, dinero) a los rebeldes, y mediante victorias militares directas, como la conquista de Pensacola y Mobile, que desarticuló los planes británicos y abrió el rio Misisipi, para suministros patriotas, algo reconocido incluso por George Washington.
Sin la ayuda de España, el triunfo estadounidense en la Guerra de la Independencia, contra Gran Bretaña no hubiera sido posible. Así lo declaró George Washington, hace más de 200 años, y lo reafirmó el ex presidente Joe Biden, en su primera y última visita oficial al país ibérico:"Estados Unidos no sería un país independiente sin vosotros", expresó frente al rey Felipe VI.
La intervención de los militares españoles ,en el proceso más significativo de la historia de Norteamérica, es poco conocida, a pesar de su gran relevancia. Crucial al proporcionar dinero, armas, munición, mantas, vestuario y también ayuda militar directa, el ejército de Carlos III, diseñó un plan discreto —evitando así un choque directo, con la Corona británica— y eficaz —con un frente de alrededor de 11.000 soldados— a favor de la causa independentista, de las Trece Colonias.
No es de extrañar, pues, que en 2014 se llevase por fin a cabo, una promesa hecha por los padres fundadores de Estados Unidos en 1783: la de honrar con un retrato en el Capitolio, la memoria de Bernardo de Gálvez, el militar español que acumuló numerosas victorias contra los británicos, especialmente en las campañas, del Misisipi y el Golfo de México.
Macharaviaya, es el municipio malagueño que vio nacer, en 1746, a Bernardo de Gálvez. Sin embargo, poco tiempo de su vida pasó allí: criado en el seno de una familia de tradición militar, sintió el llamado de las armas con tan solo 16 años, cuando decidió luchar contra Portugal, en la Guerra de los siete años. La labor por la que sería reconocido, no obstante, tuvo lugar al otro lado del Atlántico.
Todo comenzó en 1765, cuando Gálvez viajó a México, para ofrecer apoyo a su tío, José de Gálvez, quien ocupaba el cargo de inspector general de la Nueva España —el territorio que incluye lo que actualmente es México y el suroeste de Estados Unidos—. Allí, entre las muchas campañas que lideró, venció a los apaches en las luchas que se desarrollaron, a lo largo del río Bravo.
En vista de su destreza para planificar las contiendas, el militar fue ascendido a coronel en 1776, y un año más tarde empezó a ejercer como gobernador de Luisiana, lo que le hizo de algún modo empatizar, por cercanía, con la causa revolucionaria e independentista, americana. Y es que, desde 1775 a 1783, se libraba en el territorio de las Trece Colonias, una batalla para, después de más de 160 años de ocupación, deshacerse del yugo británico.
La España de Carlos III era enemiga de Gran Bretaña: la Guerra de los siete años, que aconteció entre 1756 y 1763 y que enfrentó a varias potencias europeas, acabó con la victoria anglo-prusiana y conllevó, pérdidas importantes para el país ibérico. Por ello, con una mochila cargada de rencor, Bernardo de Gálvez vio la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, como una oportunidad para debilitar, a la Inglaterra de Jorge III.
El apoyo de España a Estados Unidos, se materializó primeramente con el abastecimiento de elementos, fundamentales para hacer la guerra, como armas, munición y otros suministros, los cuales llegaron hasta el escenario del conflicto, a través del comerciante Oliver Pollock, considerado uno de los financiadores principales, de la Revolución Americana.
Pero, más tarde, cuando los británicos supieron de la colaboración extraoficial de España, en la causa rebelde, estos dieron inicio a una guerra directa contra los hombres de Carlos III, dirigidos por Bernardo de Gálvez.
Lo que no sabían, sin embargo, era que al aumentar sus esfuerzos en luchar contra los españoles, disminuirían la presión ejercida en las Trece Colonias: un aspecto fundamental para comprender el éxito, de la Independencia de Estados Unidos, adquirida el 4 de julio de 1776, aunque la paz, no llegara al nuevo país hasta abril de 1784.
Las grandes gestas, por las que tanto George Washington como Barack Obama o Joe Biden reconocieron a Bernardo de Gálvez, tuvieron lugar en una etapa de la Revolución Americana, que comenzó a partir de 1779, cuando España entró oficialmente en guerra, contra Gran Bretaña.
Ese año, el militar reunió tropas formadas tanto por españoles,como por colonos franceses, alemanes locales, libertos, personas esclavizadas y choctaw, para capturar los puertos británicos, ubicados en la parte baja del Misisipi en Natchez, Baton Rouge y la desembocadura, del rio Bayou Manchac (ambos en Luisiana).
El éxito en dichas campañas, le ofreció ventaja para, en 1780, salir victorioso de la toma del fuerte británico en Mobile (Alabama), y no fue hasta un año más tarde, cuando, montado en un bergantín llamado Gálveztown, Pensacola (en la actual Florida) cayó finalmente en manos de los españoles, en lo que sería su batalla más distinguida, a lo largo de la historia por ser "decisiva", en el curso de la revolución, en palabras de Carlos del Toro, secretario de la Marina de Estados Unidos.
Han pasado exactamente 238 años, desde que Bernardo de Gálvez murió, en Tacubaya, en la actual Ciudad de México, tras dedicar sus últimos años de vida a gobernar —con un alto grado de popularidad— el Virreinato de la Nueva España. No tuvo la suerte, sin embargo, de experimentar en vida, el reconocimiento que hoy ostenta.
Y es que, en su momento, ademas de la española, la única ayuda internacional que recibió distinción, en el contexto de la Revolución Americana fue la francesa, por la existencia de un tratado oficial que corroboraba, la alianza entre ambos países.
Ahora, en pleno siglo XXI,este hombre ilustre, considerado ciudadano honorífico estadounidense, (un estatus otorgado solo a 8 personas ), la figura de Gálvez está recuperando su gloria en la memoria colectiva, debido al esfuerzo de la administración estadounidense, por rendir homenaje a sus héroes nacionales, a través de pequeño, pero significativos gestos:
La decisión de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, de bautizar a una nueva fragata con su nombre, en una forma de reconocer nuevamente, la excelente relación diplomática entre España y el gigante norteamericano. la fragata bautizada con el nombre del militar español el,(USS Gálvez) ha sido el último de ellos.
Bernardo de Gálvez tiene varios monumentos y homenajes en EE.UU., destacando una estatua ecuestre en Pensacola (Florida), otra en la Embajada Española en Washington, y calles con su nombre en lugares como Nueva Orleans, honrando su papel crucial en la Guerra de Independencia de EE.UU., conmemorando su victoria en Pensacola y su ciudadanía honoraria.
Como suele ser tristemente costumbre, en España casi nadie sabe quien fue...


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