Tal día como hoy, 5 de enero de 1936: Fallece el escritor español Ramón María del Valle-Inclán.
Ramón María del Valle-Inclán, fue un dramaturgo, novelista, poeta y periodista español, figura clave de la Generación del 98 y maestro del Modernismo, famoso por innovar la literatura española con el desarrollo del esperpento, una estética de deformación grotesca de la realidad, como se ve en obras como Luces de Bohemia.
Su vida bohemia y extravagante, su personalidad de dandy y su evolución literaria desde un modernismo exuberante, hasta la creación de un teatro crítico, lo convirtieron en una de las voces más originales y transgresoras, del siglo XX en España.
Nacido en la localidad pontevedresa de Villanueva de Arosa en 1866, y muerto en Santiago en 1936, Valle-Inclán es uno de los autores más importantes de la literatura española del siglo XX. Sabemos que abandonó las aulas de Derecho en Compostela, decidido a seguir su vocación de letraherido. En torno a 1890 afilaba su pluma en Madrid, animado por los modernistas. Dos años después, ya era conocido por sus publicaciones periódicas en la prensa de la época.
Viajó por entonces a México, y a su regreso publicó "Femeninas" (Seis historias amorosas). En 1902 salió de imprenta "Sonata de Otoño", obra que consolidó su fama literaria. En el cauce que lleva desde el esteticismo modernista, al expresionismo, Valle-Inclán modificó su posición política y vital. Dicha transición, lo llevó desde un carlismo sincero, cuyo probable encanto era el de las viejas catedrales, hasta un anarquismo de matiz colectivista, más propio de las vanguardias posteriores a 1917.
En todo caso, la originalidad del personaje, impide consolidar etiquetas permanentes, tanto en lo ideológico, como en lo estético.
Hablando de estética: se sabe que en 1915, fue catedrático de dicha disciplina en la madrileña Escuela de Bellas Artes. Inquieto, incluso rebelde en su extravagancia, el escritor diseñó el "esperpento", como fórmula cabal de su juicio crítico.
Al distorsionar lo real, este género por él creado, le permitía diagnosticar los males más íntimos de su sociedad, resaltándolos por medio del absurdo. Ejemplo definitivo del esperpento, fue "Luces de Bohemia" de 1920. La radicalidad de esta propuesta no fue comprendida, por luminarias de la época, como Pérez Galdós, quien impidió que las creaciones de Valle-Inclán, fueran exhibidas en el Teatro Español.
Polémico, también perseguido durante la dictadura de Primo de Rivera, Valle-Inclán tuvo un respiro en tiempos de la Segunda República. Lo nombraron Conservador General del Patrimonio Artístico ,y director de la Academia Española de Bellas Artes, en Roma. Muy menoscabado en su salud, buscó reposo en Santiago de Compostela, donde pereció en 1936.
Según cuenta una de sus leyendas, Valle-Inclán murió gritando ingeniosas proclamas y juicios antológicos. Advertía que no quería en su funeral "ni cura discreto, ni fraile humilde ni jesuita sabihondo". Se desesperaba en la interminable agonía: "¡Me muero! ¡Pero lo que tarda esto!" Y mascullaba unas última palabras ,redondas para la posteridad: "Aquí he cogido la enfermedad hace treinta años. Aquí he vivido y aquí dejo mi cuerpo".
La mañana del 5 de enero de 1936, en un sanatorio de Santiago, Ramón María del Valle-Inclán, falleció en una habitación atestada de amigos, familiares y curiosos, más sala de museo o animado café, que lecho mortuorio.
El entierro se celebró al día siguiente,día de Reyes, en el cementerio de Boisaca. Allí, mientras la muchedumbre y los poderes públicos locales al completo, daban su último adiós al escritor, bajo una lluvia torrencial, un jabato anarquista que atendía al nombre de Modesto Pasín , se abalanzó sobre el ataúd para arrancar la cruz. La tapa se quebró,y el cadáver quedó al descubierto, ante el horror de los asistentes y el furioso ácrata, cayó rodando al hoyo, de donde tuvieron que rescatarlo.
Según los describe Manuel Alberca en su biografía, los últimos años de Valle-Inclán fueron "amargos". Los trámites de la separación, la ruptura familiar que le alejaría de sus hijos, las crecientes dificultades económicas... "Él, que había creado un mundo propio y una lengua literaria inconfundible, para darle sostén, fracasó al no ser capaz de crear las condiciones de vida, más favorables para los suyos".
María del Valle-Inclán criticaba a Alfonso XIII y a la monarquía por corrupta, acusando al rey de abusar de su poder en negocios turbios, especialmente con el juego y concesiones (como ferrocarriles), y de favorecer la dictadura de Primo de Rivera, lo que llevó a la frase popularizada: "Los españoles han echado al último Borbón no por rey, sino por ladrón".
Estas acusaciones reflejaban el sentir popular, que asociaba a la monarquía con la corrupción y la falta de mérito, según un discurso antimonárquico popularizado por escritores y republicanos.
En pocas palabras, Valle-Inclán fue un artista total, un innovador incansable que transformó la literatura española, haciendo de su propia vida, una obra de arte inseparable de sus creaciones.


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