Tal día como hoy, 20 de agosto de 1775: En Arizona, los españoles fundan el Presidio Real (1) de San Agustín del Tucsón, que se convertiría en la ciudad de Tucson.
El Presidio Real de San Agustín del Tucsón, fue fundado por el teniente coronel Hugo O'Conor el 20 de agosto de 1775. Este fuerte amurallado novohispano, fue el núcleo fundacional, de la actual ciudad de Tucson (Arizona), sirviendo como avanzadilla militar, española para defender, la frontera norte y repeler, los ataques de los apaches.
El presidio de San Agustín, fundado en agosto de 1775 y terminado en 1783 por españoles provenientes, del presidio de San Ignacio de Tubac a unas 60 millas (97 km) al sur de Tucsón. Se construyó para la defensa de los ataques apaches, de la población y las misiones, del valle del río Santa Cruz.
El fuerte original, fue un baluarte amurallado de unos 120 metros por lado. Su guarnición estaba formada, por los conocidos como dragones de cuera, soldados equipados con armaduras de cuero, que patrullaban el extenso territorio fronterizo, del Septentrión de la Nueva España.
Se trató del fuerte militar más norteño, de la Frontera Norte o del Septentrión de Nueva España. En 1779 Pedro de Allande fue nombrado alcaide del presidio, financiando la mayor parte de la construcción, y logrando la victoria contra los apaches, en la batalla de Tucsón.
Los militares encargados, fueron fundamentalmente vascos, como Juan Bautista de Anza, nombrado en 1788 comandante del presidio, tras haber desempeñado el cargo de gobernador de Santa Fe, de Nuevo México y realzado las históricas expediciones, que abrieron la ruta a California.
El presidio no fue abandonado, tras la guerra de Independencia de México (1810-1821) por la adhesión, de la guarnición y la aristocracia local, a la causa mexicana.
Sin embargo sí fue abandonado en 1846 durante guerra México-Americana, retirándose su dotación, al presidio de San Ignacio de Tubac. El presidio del Tucsón pasó a dominio estadounidense, con la venta de la Mesilla por 10 millones de dólares, en el año 1853.
El presidio quedó en desuso, tras la rendición del jefe indio Gerónimo, en 1886 y el fin de la guerra Civil Americana, en detrimento del fuerte Lowell. En 1910 únicamente permanecían en pie, algunos lienzos del fuerte primitivo, que fue completamente demolido, en 1918.
(1) En el Imperio español, un presidio era originalmente una guarnición militar o una fortaleza fortificada. Servían para proteger los asentamientos y defender las fronteras frente a ataques indígenas o potencias rivales, marcando la pauta para la colonización en lugares, como el norte de México, el sur de Estados Unidos y el norte de África.


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