Tal día como hoy, 10 de enero de 1877: Se establece en España el servicio militar obligatorio.
El servicio militar obligatorio (la "mili")fue abolido en España en 2001, poniendo fin a una tradición de más de dos siglos y dando paso, a unas Fuerzas Armadas completamente profesionales y voluntarias, aunque la Constitución contempla la posibilidad, de movilización forzosa en casos excepcionales de guerra, y el debate sobre su posible, regreso ha surgido en el contexto europeo, pero el Ministerio de Defensa, ha sido claro en su postura de mantener el modelo profesional
En 1877, España estableció formalmente el servicio militar obligatorio, mediante la Ley de Reemplazo de 1877, haciendo obligatorio para todos los españoles, mayores de 20 años el servicio en el ejército, fijando una duración de servicio activo en 8 años (4 en activo y 4 en reserva) y prohibiendo la recluta de personal extranjero, marcando un hito en la modernización, del reclutamiento militar.
En España, los distintos servicios militares implantados, a partir de la Regencia posterior a la muerte de Fernando VII, se encontraron con problemas de aceptación social. Los quintos y la posibilidad de pagar, para eludir el servicio resultaban en la utilización de soldados de las clases sociales bajas, para la defensa de la patria, lo cual causaba mucha animadversión entre los afectados.
Existía, la redención a metálico mediante la cual, por una importante cantidad de dinero, se quedaba exento. Aunque hubo aristócratas e hijos, de la alta burguesía que no se acogieron a esa ventaja, lo cierto es que muchos otros si lo hicieron, eludiendo ir a Cuba o África.
Esta injusticia, era criticada tanto por los militares profesionales, como por el movimiento obrero. La patria era de todos pero solo la defendían los pobres.
En 1912 el presidente Canalejas, quiso aportar otra solución más satisfactoria al problema, de las injusticias de reemplazo, creando un servicio obligatorio para todos con la figura del "soldado de cuota", para eliminar los sistemas de "sustitución" y de "redención en metálico".
La redención se eliminó en 1912, pero siguió existiendo un “soldado de cuota” que, aunque debía servir en filas, lo hacía con un tiempo muy reducido y mejores condiciones que el resto.
De acuerdo con el nuevo sistema, nadie se libraba totalmente del servicio militar, aunque se seguían ofreciendo, ventajas importantes a las familias, de determinado nivel económico; estos, pagando una cuota de 1000 pesetas, permanecían en filas durante diez meses y aquellos que abonaban, la cantidad de 2000 pesetas sólo servían cinco meses.
En cambio, aquellos que no se hallaban en disposición, de pagar cualquiera de estas cuotas, se veían obligados a prestar servicio durante tres años. Se suponía que en caso de guerra, los "soldados de cuota", podían ser movilizados.
Los “cuotas”, desaparecieron durante el periodo republicano y el servicio militar se universalizó, hasta su desaparición en tiempo de paz, con la llegada del siglo XXI.
Este servicio recibió la denominación popular de "mili" y fue siempre exclusivo de los varones mayores de edad. Los únicos que se podían salvar de realizarla eran los hijos de viudas y los individuos con discapacidades físicas para la correcta realización del servicio.
Durante los últimos años del franquismo, se produjeron los primeros casos de objeción de conciencia de carácter antimilitarista, como los testigos de Jehová, que se negaban ya a cumplir con el servicio militar. En 1996 el servicio militar obligatorio, fue finalmente suspendido por el gobierno de José María Aznar. No obstante, la obligación no acabaría totalmente hasta el año 2001
La vigente Constitución española de 1978, como todas las constituciones liberales, establecen la defensa de la patria, como un derecho y un deber de cada ciudadano.


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