Tal día como hoy, 14 de febrero del año 719, tiene lugar la batalla del Monte Subiedes, en los Picos de Europa,
El Reino de Asturias surgió alrededor del año 719 en el norte de la Península Ibérica, como el primer núcleo de resistencia cristiana, tras la conquista omeya de la Hispania visigoda. Liderado por el noble visigodo Pelayo, quien unificó a los astures, se consolidó tras la batalla de Covadonga, marcando el inicio de la Reconquista.
La batalla de Covadonga, acontecida en el año 718 en un valle de los Picos de Europa, significó la victoria de Pelayo y los rebeldes astures, alzados en armas contra las tropas musulmanas, del cadí Munuza. La épica y las leyendas, que rodean la gesta, son de sobra conocidas y cuentan cómo Pelayo, sorprendió a los musulmanes en las cercanías de la Cueva Santa, con una tormenta de flechas y rocas.
La batalla, sin embargo, no terminó en Covadonga. Los musulmanes en retirada, debieron escapar, por los escarpados senderos de los Picos de Europa, y cuando llegaron a Liébana, un derrumbamiento hizo caer sobre ellos, la ira de la montaña. Así comenzó la batalla del Monte Subiedes. una rebelión contra el poder musulmán
Al otro lado de los Picos de Europa, un conglomerado de tribus cántabras independientes, tanto del poder visigodo como musulmán y los exiliados godos, provenientes de Toledo apoyaron la rebelión de los astures. Sus líderes principales eran Pedro, dux visigodo de Cantabria, y sus hijos Fruela y Alfonso, el futuro rey Alfonso I de Asturias.
Resueltos a dejar de pagar la yizia (1) exigida por los musulmanes, consistente en pagos en especie, plata o mujeres., Cántabros y astures se hicieron fuertes en los Picos de Europa y acosaron, las comunicaciones musulmanas entre Gijón y la meseta. La popularidad de la rebelión, provocó que las fuerzas de Pelayo, aumentasen y la situación de los musulmanes en Asturias, se volvió insostenible.
El valí de Gijón, Munuza, resolvió capturar a Pelayo, en sus propias montañas y ordenó a Al-Qama, su lugarteniente, partir en buscar al rebelde acompañado de un pequeño ejército de infantería. Sin embargo, Al-Qama no esperaba que los rebeldes pudiesen sorprenderle, en un valle sin salida. Las flechas y las rocas cayeron desde lo alto, y al llegar ante la hondonada, que acoge la Cueva Santa, los musulmanes se encontraron con la carga de los astures.el propio Al-Qama perdería la vida, y su ejército en desbandada, no encontró otra escapatoria, que atravesar a pie, los Picos de Europa.
El camino que los musulmanes tomaron, para escapar de Covadonga, se encuentra descrito en la "Crónica de Alfonso III", el único testimonio cristiano que poseemos, cercano a aquellas fechas. En ella se narra, cómo los musulmanes abandonaron Covadonga, para ascender hasta el Monte Auseva y los lagos de Enol y Ercina, con los astures acosándoles, desde las peñas.
Después de abandonar los lagos de Covadonga, los musulmanes en retirada, descendieron por la angosta canal de Amuesa, para salvar el desfiladero del río Cares y tras una fatigosa marcha, alcanzaron Sotres antes de internarse en Liébana, a través del puerto de Áliva.
Actualmente, dicha ruta se encuentra señalizada como "Ruta de la Reconquista" y es una de las más populares, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Su trazado afronta grandes desniveles, que permiten conocer de primera mano, las dificultades que los musulmanes, debieron encontrar en su huida.
A pesar de las bajas sufridas, en Covadonga y de la muerte de Al-Qama, los musulmanes todavía reunían varios centenares de soldados, dispuestos a vengar la emboscada de Pelayo. Su intención, era acantonarse en el valle cántabro de Liébana y partir de nuevo, en la búsqueda del líder astur, pero un desprendimiento de rocas, les sorprendió a los pies del Monte Subiedes, en las cercanías del pueblo de Cosgaya.
La "Crónica de Alfonso III" ,describe como la montaña "revolviéndose desde sus fundamentos" sepultó a los musulmanes y los arrojó al río Deva "de forma que ahora ese río, cuando retorna a su cauce, muestra los restos de los vencidos". La "Crónica de Alfonso III", alude a Dios como el causante del derrumbamiento, pero todo se trataba de una emboscada, tendida por los cántabros liderados, por Pedro de Cantabria, aliado rebelde de Pelayo.
La batalla del Monte Subiedes, comenzó tras el primer alud de piedras, y los cántabros y visigodos exiliados, derrotaron a los restos del ejército musulmán, junto al rio Deva. La experiencia musulmana en aquellos montes aislados, repletos de montañeses que conocían cada uno de sus pasos, fue tan traumática, que aquello significó la última expedición de Al-Ándalus, en el área de los Picos de Europa.
En cambio, las batallas de Covadonga y el Monte Auseva, consolidaron la alianza entre los cántabros, de Pedro de Cantabria y los astures acaudillados por Pelayo. El líder astur, ,fue coronado rey de ambos pueblos, tras casar a Ermesinda, su hija, con Alfonso, hijo de Pedro, y propició los primeros pasos, del recién nacido reino de Asturias.
(1) Yizia o Ğizya: Era un impuesto personal, pagado por cada individuo varón y adulto, a cambio de protección y libertad de culto.


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