viernes, 20 de marzo de 2026

El Rey Alfonso X de Castilla "El Sabio" es jurado heredero en Burgos.

Tal día como hoy, 21 de marzo de 1223: El Rey Alfonso X de Castilla es jurado heredero al trono de Castilla, en la ciudad de Burgos.

Alfonso X “el Sabio” era hijo del monarca castellano-leonés Fernando III y de la princesa alemana Beatriz de Suabia. Alfonso X fue rey de Castilla y de León, desde la muerte de su padre en 1252 hasta 1284, año de su muerte.

Su infancia la pasó, en tierras gallegas y recibió una sólida formación intelectual, punto de partida de su proyecto cultural. La muerte de su madre, en 1235, dejó una profunda huella en el joven Alfonso. El príncipe combinó la diplomacia con las armas y logró, la incorporación del reino taifa de Murcia, a la Corona de Castilla. En el año 1245 Cartagena, Lorca y Mula, se rindieron definitivamente a los cristianos.

En el año 1249 Alfonso X se casó en Valladolid con Violante de Aragón, hija del rey de Aragón Jaime I “El Conquistador”.

Ya en el Trono, Alfonso X, prosiguiendo la labor de su padre, en tierras de Andalucía incorporó a sus dominios, la zona suroccidental del Guadalquivir. Tomó la ciudad portuaria de Cádiz, en el año 1262, y la ocupación del antiguo Reino de Niebla, coincidente con buena parte de la actual provincia de Huelva.

 En el año 1260, Alfonso X puso en marcha una cruzada, hacia las tierras del norte de África. En 1264, tuvo lugar tanto en la Andalucía Bética como en el Reino de Murcia una sublevación de la población mudéjar. 

Una vez sofocada aquella revuelta, el monarca decretó la expulsión de los mudéjares de las tierras de la Andalucía Bética, en particular de aquellos lugares en donde habían ofrecido una dura resistencia, como fue el caso de la villa de Jerez.

Mudéjar es un término que significa “doméstico”, y se utiliza para designar a los musulmanes que permanecieron viviendo en territorio reconquistado por los cristianos, aunque en barrios llamados morerías y aljamas bajo control cristiano. Solían ser campesinos o artesanos de origen humilde. Al principio se les permitió seguir practicando el islam, utilizar su lengua y mantener sus costumbres.

Alfonso X propició la Repoblación, fundamentalmente en el valle del Guadalquivir y en el reino de Murcia. Un ejemplo emblemático, es la repoblación de la ciudad de Sevilla. Los mudéjares se vieron obligados a salir de Sevilla, debido a la larga resistencia que habían ofrecido. Sus espacios fueron ocupados por los repobladores, procedentes del norte de la Meseta y del valle del Tajo. En el repartimiento de Sevilla, se distinguen los “donadíos” de los “heredamientos”.

Los “donadíos” eran premios, a los más poderosos y se dividían en mayores y menores. Los mayores eran otorgados a gentes de la familia real, a grandes nobles, a las órdenes militares y a la Iglesia, y los menores, por lo general eran concesiones, efectuadas a oficiales de la corte regia.

Un ejemplo de donadío mayor fue el que otorgó Alfonso X a su tío Alfonso de Molina, quien recibió la aldea de Corcubina, que contaba con 30.000 pies de olivar, 120  almarrales (1) de viñas, higueras suficientes para recoger al año 1.000 cestos de higos, 150 casas, 12 molinos de aceite y ocho huertas. Por lo demás Alfonso de Molina, también fue beneficiado con 30 yugadas de tierra, de labor en el lugar sevillano de Torres.

Los “heredamientos” iban dirigidos a los auténticos repobladores, de Sevilla y su término. Pero hubo grandes diferencias, entre las donaciones otorgadas a los caballeros de linajes, a los caballeros populares y a los simples peones.

Los repartimientos, se efectuaron en otros muchos lugares de la Andalucía Bética como: Carmona, Écija, Jerez de la Frontera o El Puerto de Santa María. En tierras murcianas el rey de Aragón, Jaime I, cuando aplastó la revuelta mudéjar, realizó importantes concesiones, a caballeros de sus reinos. De Murcia, no fueron expulsados los mudéjares.

En el reinado de Alfonso X ,también hubo una gran actividad repobladora, en el norte de la Península Ibérica, donde se crearon en el Norte las villas de Orduña, Tolosa, Segura y Mondragón y en Asturias, Cangas de Tineo, Grado, Lena.

Alfonso X aspiró al título de emperador germánico. Como hijo de una prin,cesa alemana, perteneciente a la familia de los Staufen, presentó su candidatura al título imperial germánico, después de que se lo suplicara una embajada, que vino a tierras hispanas, en el año 1256, desde la ciudad italiana de Pisa.

Los emisarios pisanos, le consideraron a Alfonso X “el más distinguido de todos los reyes que viven”, así como “el más cristiano y más fiel”, a la vez que le indicaban “que descendéis de la sangre de los duques de Suabia, una Casa a la que pertenece el Imperio con derecho y dignidad, por decisión de lo,s príncipes y por entrega, de los Papas de la Iglesia”.

Alfonso X fue elegido emperador el día, 1 de abril del año 1257, “Rey de Romanos y emperador electo”. Pero al mismo tiempo tuvo lugar, de manera sorprendente, l,a elección imperial de otro candidato al título: el inglés Ricardo de Cornualles.

Alfonso X había sido elegido emperador ,“por la mayor y más importante parte de los príncipes de Alemania”. A partir de aquel momento, se inició una gran disputa entre los dos electos, por el Trono imperial germánico.

Alfonso X pidió subsidios extraordinarios para sus aspiraciones imperiales, en las continuas reuniones de Cortes, que se celebraron en los reinos de Castilla y León. Pero no encontró apoyo en los pontífices, si siquiera a raíz de la muerte de su rival, el inglés Ricardo de Cornualles, que aconteció en el año 1272. 

Aquella dura pugna acabó en el año 1273, fecha en la que accedió al título imperial germánico Rodolfo de Habsburgo. El fracaso de Alfonso X en su aspiración al título imperial perjudicó otras facetas en el terreno político y en el económico.

Tampoco tuvo éxito Alfonso X en su intento de incorporar a la Corona de Castilla el territorio del Algarve, al sur de Portugal, el cual finalizó por ser incluido en el vecino reino portugués.
 
El reinado de Alfonso X fue fundamental en el ámbito económico. Se pusieron en marcha numerosas ferias y se instituyó, en el año 1273, el “Honrado Concejo de la Mesta”, aunque con anterioridad habían existido Mestas de carácter local o regional.

Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, murió el 4 de abril de 1284 en Sevilla a los 62 años, tras una larga agonía. Falleció despojado de gran parte de su poder tras la rebelión de su hijo Sancho IV, perdonando a sus enemigos y pidiendo ser enterrado en la Catedral de Sevilla

 (1) El término almarral es una variante histórica o dialectal de almarjal, refiriéndose a un terreno bajo, húmedo, pantanoso o a una ciénaga.



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