Tal día como hoy, 13 de enero del 587, el Rey visigodo Recaredo, declaraba su adhesión y la de su familia a la fe católica.
El cristianismo, llegó a la Hispania visigoda de forma compleja, primero con la población hispano-romana, mayoritariamente católica y los visigodos arrianos, pero la unificación religiosa, se logró con la conversión del rey Recaredo al catolicismo en 587, formalizada en el III Concilio de Toledo,, (589), lo que unificó a la élite visigoda, con la población nativa y sentó las bases, para una identidad común, aunque hubo resistencias locales como en Mérida.
Recaredo subió al trono en el 586, tras la muerte de Leovigildo. Rápidamente maniobró para adoptar el catolicismo como religión, un hecho que le acarreó una fuerte oposición, de los sectores más tradicionales, de la sociedad visigoda.
El monarca visigodo, esperaba poder utilizar su conversión al catolicismo, para reforzar el poder real y al mismo tiempo impedir, que el Reino franco de la Galia, pudiese atacarle al compartir religión. No lo consiguió en un principio ya que, después de convocar un sínodo para hacer abjurar del arrianismo, doctrina que negaba la divinidad de Jesucristo, a todos los obispos visigodos, algunos de ellos iniciaron una revuelta contra el propio Recaredo, con ayuda de los francos y Goswintha, la madrasta del Rey visigodo. La mala coordinación, hizo que esta revuelta, fuese rápidamente sofocada.
Tras la victoria de Recaredo sobre los francos, que habían acudido a la región de Septimania, en ayuda de Athaloco, hubo varios intentos de acercamiento, por parte de los francos a través del matrimonio, sin embargo, fracasadas las negociaciones por esta vía, se reanudaron las hostilidades, entre ambos Reinos. Los francos invadieron la región de Septimania, pero estos fueron nuevamente derrotados, esta vez por el dux Claudio.
En el año 589, se celebró el Tercer Concilio de Toledo, una reunión que sirvió para ratificar la abjuración del arrianismo, tanto del Rey como de sus súbditos, también para sentar las bases, de la futura estructura política y religiosa, del Reino visigodo en la que la figura del monarca, ejercía como guía y pastor de la Iglesia.
No fue un proceso instantáneo; hubo focos de resistencia arriana y católica, (como en Mérida y Septimania) que fueron sofocados, consolidando el nuevo orden religioso y político. Este proceso fue fundamental, para la consolidación, del reino visigodo en Hispania, marcando el inicio de una identidad común y el poder de la Iglesia católica en la península,
Recaredo gobernó hasta el año 601. El final de su reinado, se caracterizó por la paz, una paz que tan solo se vio interrumpida, por algunos enfrentamientos con los bizantinos, en el sur y varias escaramuzas con los vascones.
Su obra legislativa, se caracterizó por favorecer a la aristocracia y a la Iglesia, además de promulgar las primeras leyes, contra los judíos.
Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
lunes, 12 de enero de 2026
La llegada del cristianismo a la España visigoda
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