domingo, 17 de enero de 2021

Popeye el marino cumple 92 años

Tal día como hoy 17 de enero de 1929, aparecía por primera vez en una tira cómica “Popeye The Sailor”. Este afamado personaje comenzó como secundario en la tira cómica “Segar Thimble Theater”, la cual era publicada desde 1919 en el periódico The New York Evening Journal.

La trama consistía en la contratación de Popeye por Castor y Ham para pilotar el barco que los ayudaría a cazar una gallina mágica. Aunque Popeye iba a ser un personaje temporal en la historia, su popularidad fue aumentando con el paso del tiempo y se transformó en el protagonista de la tira cómica. Además, Olivia dejó a Ham para convertirse en la nueva novia de Popeye.

El nombre de Popeye viene del inglés “Pop-eye” que literalmente significa “Ojo saltón” y su enemigo es Brutus. Una de las características más conocidas de Popeye es el consumo de espinacas, las cuales aumentan su fuerza a límites sobrehumanos.

Popeye el marino, icono animado de la cultura pop y conocido por la fuerza que le daban las espinacas, sigue sacando músculo en su 90 cumpleaños, ocasión que su legión de seguidores ha aprovechado para rememorar sus momentos de gloria.

Fue el 17 de enero de 1929 cuando Popeye apareció por primera vez en el cómic "Thimble Theater", una tira que, sin embargo, llevaba publicándose en el periódico The New York Evening Journal desde 1919 y que tenía como protagonista principal a Olivia Olivo.

La multitud de seguidores de Popeye ha recordado la influencia del personaje con la publicación de cientos de obras de arte inspiradas en el personaje, desde murales en la ciudad de su creador hasta grafitis en Estambul, o recordando ejemplares de la serie de cómics de los años 30.

Tampoco se olvidan los fanáticos de Popeye del papel que interpretó el difunto Robin Williams en la película que se le dedicó al personaje en 1980, ni de la resplandeciente estatua del artista Jeff Koons, que en 2014 se vendió en una subasta por 28 millones de dólares y que puede verse en Las Vegas (EE.UU).

No fue hasta siete meses después de su debut que saltaron las chispas entre Olivia y Popeye, el 27 de agosto de 1929, cuando ella le da un beso en la mejilla por equivocación y da un involuntario comienzo a su larga y tumultuosa historia de amor.

Lo curioso es que, al principio, Popeye no debía su fuerza a las espinacas sino a una gallina mágica, llamada Bernice, que le daba esos poderes cuando la acariciaba.

Su famosísima ingesta de espinacas no se convirtió en uno de las principales características de Popeye hasta la década de los 30, cuando muchos de sus fans aseguran que el dibujo animado alcanzó su máximo esplendor.

Tal era la influencia del marinero que la industria de la espinaca reconoce que gracias a él el consumo de esta verdura en EE.UU. subió un notable 33 por ciento, un producto que la marca Allens sigue vendiendo bajo el nombre de "Espinacas Popeye".

Su éxito le llevó a saltar del carácter estático del papel a ser un dibujo animado en la gran pantalla el 14 de julio de 1933 en la película "Popeye el marino", producido por Fleischer Studios y distribuido por Paramount Pictures, en la que se introdujo la canción, Popeye el Marino Soy.

Ese mismo año, se estrenó su serie de dibujos animados, que le convirtió en uno de los personajes más populares en este formato desde los años 30 hasta los años 60, mientras que en febrero de 1948 se le dedica su propia serie de libros de cómic.


 



 

sábado, 16 de enero de 2021

La Operación Tormenta del Desierto

Tal día como hoy 16 de enero de 1991, después de la medianoche de esta fecha, se declara la guerra en el Golfo Pérsico cuando Irak no se retira de Kuwait. Como Iraq no se retiró voluntariamente, el Pentágono había comenzado a actuar en sus preparativos para comenzar un ataque ofensivo contra el ejército iraquí. Al atardecer de este día, la Operación Tormenta del Desierto comenzó, siendo dirigida por Norman Schwarzkopf y participaron un total de 32 naciones, incluyendo Gran Bretaña, Francia, Egipto, Arabia Saudita y, por supuesto, Kuwait.

La Operación Tormenta del Desierto, –la “Madre de todas las Batallas” como la llamó Saddam Hussein–, comenzó cuando una coalición de 32 fuerzas –con el apoyo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas–, encabezada por Estados Unidos, y estacionada en el Golfo Pérsico, inició la campaña de bombardeos aéreos contra Bagdad, la capital de Iraq.

Tras la invasión de Kuwait por Sadam Husein el 2 de agosto de 1990 el presidente George H. W. Bush había buscado apoyos tanto en Oriente Próximo como en Occidente para abordar la situación. A partir de noviembre comenzaron los preparativos de la operación, un plan de ataque en dos fases.

Hacia fines de 1990 el Consejo de Seguridad de la ONU, con el acuerdo de la Liga Árabe, lanzó una última advertencia: los iraquíes debían abandonar Kuwait o entrarían en guerra. Intentaron valerse de misiones diplomáticas a los efectos de mantener la paz y resolver la cuestión en forma pacífica, derivando en un bloqueo total a Irak ante la negativa de Saddam Hussein de acatar lo propuesto.

En las primeras horas del 17 fuerzas aéreas estadounidenses destruyeron el sistema de radares iraquí y bombardearon masivamente objetivos militares, al tiempo que se lanzaban misiles crucero desde efectivos de la flota estadounidense desplegados en el golfo Pérsico y el mar Rojo.

Unas horas después el portavoz de la Casa Blanca, Marlin Fitzwater, informó a los medios de comunicación de la operación, bautizada “Tormenta del desierto”.

En las primeras 48 horas del ataque, Estados Unidos lanzó un diluvio de más de 3.000 bombas guiadas de precisión y misiles sobre las defensas iraquíes.

La respuesta de Iraq fue el ataque con misiles en la región de Arabia Saudita e Israel. La estrategia defensiva israelí consistió en la instalación de, lo que supuso una novedad en la carrera armamentista, cohetes Patriot, que a través de la teledirección por láser neutralizaban en vuelo a los misiles.

Tras esta primera embestida, se iniciaron las ofensivas por tierra. Este segundo ataque duró solo cuatro días, desde el 24 al 27 de febrero en que Kuwait y el sur de Iraq fue fuertemente bombardeado y la capital kuwaití liberada. Lo que costó muchas vidas: doscientos mil iraquíes, de los que el cincuenta por ciento eran civiles.

La I Guerra del Golfo concluyó el 28 de febrero cuando George Bush, padre, anunció en un mensaje a la nación estadounidense: el fin de las operaciones militares en el golfo Pérsico y la liberación de Kuwait por la fuerza multinacional.

Las consecuencias del conflicto consistieron en una acentuación de la tensión interna entre los países árabes, entre aquellos a favor de Iraq, Jordania, Yemen, Libia, Argelia, Tunicia y la OLP (Organización para la Liberación Palestina) y los que se pronunciaron en contra, apoyando a la coalición de las Naciones Unidas: Egipto, Arabia Saudita, Marruecos y Siria.

En lo que respecta a Iraq, tuvo que retirarse y aceptar un armisticio en nada beneficioso, centrado en el desarme total en cuanto a armamento nuclear y químico, entre otras premisas. Aún así, el objetivo de derrocar a Saddam no se cumplió, pero si se vio debilitada su figura.


 

viernes, 15 de enero de 2021

Diana de Gales y su lucha contra las minas

 

Tal día como hoy 15 de enero de 1997, la princesa Diana enfurece a los ministros de defensa de todo el mundo después de pedir una prohibición internacional inmediata de las minas terrestres durante una visita a Angola.

La princesa Diana murió sin ser testigo del éxito de su última lucha. La campaña contra las minas antipersona en la que se involucró en 1997 contribuyó enormemente a que su imagen pública quedara prácticamente igualada a la de una santa, pero el accidente de coche que sufrió en agosto de ese mismo año interrumpió su trabajo.

Diana no tuvo tiempo de ver cómo, al cabo de solo unos meses, la campaña que había hecho famosa recibía el Nobel de la Paz y 156 países suscribían el convenio que finalmente prohibió las minas. Veintidós años después, sin embargo, el príncipe Harry ha recogido su testigo.

HALO, el grupo junto al que la princesa Diana luchó para prohibir las minas antipersona, ha anunciado que el duque de Sussex visitará Angola para participar en una discusión sobre la necesidad de seguir eliminando las minas que quedan en este país. De esa manera, el príncipe Harry hará suya otra de las luchas de su madre, cuyo legado benéfico había continuado ya en otros campos como el del SIDA en África.

Fue precisamente en Angola donde, el 15 de enero de 1997, Diana se colocó un chaleco militar encima de su camisa de Armani y dio el famoso paseo por un campo de minas plagado de señales de color rojo. ¡Peligro, minas”, advertían junto a una calavera. Paul Heslop, el experto en minas de HALO que acompañó ese día a la princesa Diana en su paseo, contó hace algunos años en la cadena BBC que, pese al aplomo que aparentó

Diana de Gales delante de las cámaras de televisión, no todo marchó bien desde el principio. “Como no me miraba a los ojos, al principio que no estaba interesada. Luego, cuando toda una muchedumbre de periodistas llegó, entendí porque estaba tan nerviosa”, dijo. “La pobre mujer iba a adentrarse en un campo de minas en activo, una zona peligrosa, delante de varios millones de personas en las noticias. Recordé la primera vez que yo entré en un campo de minas. Estaba aterrorizado”.

Las imágenes de la princesa Diana en el campo de minas y en el encuentro que mantuvo luego con un grupo de niños víctimas de las minas antipersona dieron la vuelta al mundo y, en opinión de muchos, fueron definitivas para que ese mismo año el Tratado de Ottawa saliera adelante y la adquisición, producción, almacenamiento y utilización de las minas antipersona quedaran prohibidos.

Aunque ahora esta prohibición resulte obvia, en esa época todavía muchos militares defendían el uso de las minas como un arma más, y hubo políticos que incluso criticaron a la princesa Diana por inmiscuirse en un asunto como este.

“Hace veinte años, la atención que mi madre atrajo sobre esta causa no fue bien acogida por todo el mundo. Algunos creyeron que había cruzado una línea para saltar a la arena política, pero para ella no se trataba de un asunto político. Se trataba de las personas.”, declaró el príncipe Harry en 2017 durante una recepción a HALO en Kensington. “No hay duda de que hemos avanzado mucho en los últimos 20 años, pero debemos darnos cuenta de lo mucho que quedar por hacer para cumplir los compromisos del Tratado de Ottawa”.


 

jueves, 14 de enero de 2021

El final de la II Guerra Mundial se definió en Casablanca

 

Tal día como hoy 14 de enero de 1943, Roosevelt y Churchill se reúnen en Casablanca para discutir lo mejor para impulsar el fin de la guerra. Se le dio la máxima prioridad a la destrucción de las patrullas de submarinos alemanes en el Atlántico y al lanzamiento de misiones de bombardeo combinadas en los Países del Eje. Al final de la reunión también anunciaron que los Aliados aceptarían solo la rendición incondicional de los poderes del Eje.

Tras el exitoso desembarco de los Aliados en el norte de África en noviembre de 1942 (la conocida como 'Operación Torch'), el presidente estadounidense, Franklin D. Roosevelt; el primer ministro británico, Winston Churchill, y los generales franceses Charles de Gaulle y Henri Giraud se reunieron entre el 14 y el 24 de enero de 1943 para decidir la estrategia aliada inmediata.

El último encuentro entre Churchill y Roosevelt, siete meses antes, había sentado las bases de la futura 'Operación Torch'. Con la costa africana dominada desde Casablanca hasta Argel, tocaba decidir el siguiente paso.

El protectorado francés de Marruecos estaba, gracias a la 'Operación Torch', controlado por EEUU, que preservó buena parte de la administración anterior; varios generales de la Francia de Vichy se pasaron al bando aliado y esto llevó a la Alemania de Adolf Hitler a completar la invasión gala, subyugando totalmente al régimen de Philippe Pétain.

El hotel Anfa, hoy desaparecido, albergó las sesiones oficiales, pero las villas donde se instalaron Churchill y Roosevelt también acogieron fiestas, almuerzos y reuniones informales. Por el nombre del hotel y del barrio donde se encontraba, algunos historiadores (especialmente en Marruecos) llaman a aquella cumbre la 'Conferencia de Anfa'.

El gran ausente de aquella histórica reunión fue el presidente de la Unión Soviética, Iósif Stalin, obligado a declinar la invitación por encontrarse su ejército inmerso en la batalla de Stalingrado.

Los Aliados acordaron rápidamente las prioridades de su agenda militar: "combatir los submarinos alemanes en el Atlántico, reforzar los bombardeos contra el ejército nazi" y, en cuanto fuera viable, "invadir Sicilia e Italia" desde el estratégico "trampolín" norteafricano.

Por otro lado, afloró la espinosa cuestión del liderazgo francés. Aunque De Gaulle era el referente popular de la resistencia gala, EEUU y Gran Bretaña no acababan de confiar en él y habían delegado en Giraud el mando de las tropas africanas de Vichy absorbidas por el bando aliado.

"Churchill y Roosevelt confiaban en salir de la conferencia con el anuncio de la creación de un liderazgo francés unificado (...) Pero De Gaulle daba prioridad a restablecer el Estado francés y crear una identidad política, mientras que, para Giraud, lo más importante era desplegar un ejército",

Churchill y Roosevelt intentaron forzar entre los franceses "un matrimonio a punta de pistola", pero tuvieron que conformarse con la fotografía de un "incómodo" apretón de manos entre los generales, síntoma de las desavenencias que les separarían más adelante. El momento más memorable de la conferencia quedaría para el final, cuando Roosevelt exigió, en una rueda de prensa y de forma improvisada, la "rendición incondicional" del Eje.

Churchill se sorprendió, pero en vez de contradecir a Roosevelt, decidió asentir, porque consideraba crucial mantener la apariencia de unidad en el bando aliado.

De esta manera, los Aliados abandonaron Casablanca enviando un mensaje claro, Era indispensable que el Eje no sólo fuera derrotado en el campo de batalla, sino que también se erradicaran las ideologías que impulsaban sus acciones, esto es, el fascismo y el nazismo.


 

miércoles, 13 de enero de 2021

EL DENTISTA

 

Tengo para mi, que cuando la folclórica María Jimenez cantaba aquello de, “tú que eres tan guapa y tan lista, tú que mereces un príncipe o un dentista”, estaba haciendo - a voces- una declaración de lo que estos profesionales son para la opinión pública.

En la actualidad tener un amigo dentista, es algo que casi te dignifica y te lleva a conocer un universo diferente al de los demás mortales. Sin crisis, sin agobios y con “jornales” en los que - en una mala tarde - pueden llegar ingresar más que la mayoría de sus clientes en un mes...

Ayer, mientras esperaba en la consulta de un amigo para que me extrajese la muela del juicio - ¡lo que me faltaba viejo y sin juicio!- pensaba que no siempre fueron así las cosas en el mundo de la dentición, y de eso es de lo que va la historia de hoy.

En mi época de bachillerato, estuve viviendo en casa de mi tía en la calle Ancha del Carmen del barrio del Perchel de Málaga, edificio hoy inexistente ya que lo demolieron cuando las obras de prolongación de la Alameda Principal.

Como los tiempos eran muy difíciles, para poder subsistir mi tía – viuda - se vio forzada a subarrendar a un dentista dos habitaciones de la vivienda, en donde este instaló su consulta.

-“Alfonso Vera - Dentista - Consultas Económicas de 7 a 9 ”, rezaba un cartel en letras negras a la puerta del inmueble. Como el rotulista no debía estar muy versado en horarios, el cartel resultó equívoco desde su colocación, pues la consulta se abría de 7 a 9 de la tarde, lo cual daba lugar a múltiples problemas.

Así no era raro, que por las mañanas subiese a la vivienda alguien preguntando si estaba el dentista, el “dientuo”, el “molero” o el “dientero”, términos nada extraños en aquella España de finales de los cincuenta.

Aquel día pasadas las ocho, cuando me disponía a salir para el instituto, alguien empezó a dar timbrazos con desespero, y - siguiendo las órdenes de mi tía - me dispuse a abrir.

-¡“Guenos” días...! dijo un hombre que aguardaba en el rellano, con la boina calada hasta las cejas y la cara hinchada con un terrible flemón, cubierto por un pañuelo atado a la cabeza.

- Que yo veía a ver al “sacamolero”, me espetó mientras se palpaba la mejilla.

- ¿A ver a quién...?- pregunté extrañado.

-¿Pues a quien va a ser...?, ¡Al que saca las muelas..., al sacamolero...!- agregó enfadado..

-¡Ah!, ¿Querrá usted decir al dentista ?– y aclaré- -Verá, eso es por la tarde...

-¿Como que es por la tarde...?, ¡A abajo pone de siete a nueve, y eso es ahora...!

- Si señor, pero el cartel está equivocado y solo está por la tarde...

-¡Ni hablar -exclamó indignado- llevó ya tres noches sin pegar ojo, así que me tienen que sacar la muela ahora mismo...!

- Pero escúcheme señor...es que el dentista no vive aquí. El viene, pero no vive aquí... le dije con la poca paciencia de los adolescentes.

-Pues yo me quedo a esperarle – y sin mediar palabra entró y se sentó en una silla del vestíbulo.

Ante el cariz que tomaban las cosas, mi tía asumió el mando de la operación y con la claridad que la caracterizaba, puso en un instante en la puerta al quejoso enfermo.

- Bueno entonces le esperaré fuera.... fue su resignada respuesta.

Cuando volví al medio día, nuestro hombre seguía sentado en uno de los escalones de la casa, preguntando a todo el que pasaba cuando faltaba para las siete, porque no tenía reloj.

Aquella noche aún le nombrar a gritos toda la corte celestial, porque el dentista -vista la brutal infección- se negó a extraerle la muela si antes no se trataba con antibióticos.

En más de una ocasión - como solo una puerta me separaba de la consulta - pude oír, los alaridos de algún paciente al que – por habérsele pasado la anestesia – le sacaban la muela en vivo y a puro tirón...

En la juventud, mi profesión frustada fue la de médico, en la que soñaba llegar a convertirme en cardiólogo. Mi padre – filósofo de azada – siempre me decía lo mismo -“¡No, cardiólogo no, porque corazón solo hay uno...!, De hacerte, hazte dentista, que tenemos más de treinta piezas...”

Con la perspectiva actual mi progenitor, además de filósofo, era también profeta...

J.M. Hidalgo (Historias de Gente Singular)



La Convención sobre las Armas Químicas

 
Tal día como hoy 13 de enero de 1993, en París (Francia) se firma la Convención sobre Armas Químicas, un acuerdo que prohíbe el desarrollo, producción, almacenamiento y empleo de este tipo de armas, mientras se establece un protocolo para destruir los arsenales ya existentes.

La Convención sobre las Armas Químicas entró en vigor en 1997 y otorgó a la OPAQ el mandato de erradicar para siempre el flagelo de las armas químicas y de verificar la destrucción, en los plazos establecidos, de los arsenales de armas químicas declarados.

Esta Convención tiene carácter único, pues constituye el primer tratado multilateral destinado a prohibir toda una categoría de armas de destrucción en masa y a velar por la verificación internacional de su destrucción. Asimismo, se trata del primer tratado de desarme negociado en un marco completamente multilateral, en pro de una mayor transparencia y de su aplicación por igual en todos los Estados Partes.

La Convención se negoció asimismo con la plena participación de la industria química de todo el mundo, lo que permitió asegurar la cooperación constante de la industria en el régimen de verificación industrial de la Convención.

La Convención asigna por mandato la inspección de las instalaciones industriales, a fin de garantizar que las sustancias químicas tóxicas se emplean únicamente para fines no prohibidos por la Convención.

La Convención consta de un preámbulo, 24 artículos y 3 anexos: el Anexo sobre sustancias químicas, el Anexo sobre verificación y el Anexo sobre confidencialidad.


martes, 12 de enero de 2021

DON JOSÉ

 

Cuando el verano de 1958 mi padre me comunicó, de forma sorpresiva, que había decidido que estudiase, todo mi mundo cambió en unos instantes. En un momento comprendí – a mis doce años – que el tren solo pasa una vez por la estación y que si no subes a él es posible que ya no vuelva a hacerlo. Por eso me propuse – con todas mis fuerzas - no dejarlo escapar.

“Estudiar”, en la Málaga de aquellos años, significaba hacer el examen de ingreso del Bachillerato en el instituto de la calle Gaona, en donde – a cara o cruz en mi caso pues la convocatoria era la de septiembre – me jugaba entrar o quedarte fuera.

Lo más urgente – dado que ya estaba mediado el mes de julio - era buscar preceptor para el resto del verano, pues aunque la formación recibida de mi maestra Doña Remerios era muy buena, fue ella la que me aconsejó repasar matemáticas, para asegurar alguna prueba introducida recientemente en esta materia.

Y entonces fue cuando tuve la oportunidad de conocer a Don José María Fernández Cívico. En realidad ya le conocía, pues su casa estaba en la vega de Álora, próxima a la escuela de la Venta de Tendilla, aunque tan solo sabía de él que era maestro y que - el decir popular – le confería fama de sabio...

Mi padre me encomendó – pues no en vano era ya un hombrecito - la realización de estas gestiones y por eso me acerqué a él casi de puntillas, aunque su bondad y gran humanidad hicieron fácil la encomienda.

¿Cuanto va usted a cobrarme por las clases? - indagué una vez hubo aceptado, temiendo que la cantidad superase mis posibilidades

-No nos discutiremos por eso...- aclaró tranquilizador.

Desde ese día, cada tarde bajo la frondosa parra de su casa, venciendo la somnolencia del calor del sur, Don José me explicaba matemáticas de forma fácil y amena .

- Hoy vamos a aprender a permutar términos. ¿Sabes lo que es permutar..?

- Pues debe ser lo que hacen los médicos, cuando operan y cortan algo, ¿no?

Don José sin reírse, como hubiese sido lógico, me dijo que esto era “amputar” y luego, con toda sencillez, me explicó la etimología de ambas palabras y por último la operación matemática en cuestión.

Las tardes cada vez se hacían más gratas, pues el maestro no eludía ningún tema, sino que – al contrario - abordaba cualquier materia, sin importar si eran o no objeto de clases.

De él aprendí, conservándolo toda mi vida, el afán por conocer cosas nuevas que siempre con sus enseñanzas transmitía.

El saber – me explicaba - es como un rompecabezas del que piensas que algunas piezas no sirven, pero, al poco, te das cuenta que todas son necesarias y que mientras más usas, mayor y más bella se hace la figura que compones ...

El único mal –decía con tristeza– es que nunca podremos acabar de componerla...

Con septiembre llegó el tan esperado examen y una vez superado, la hora de la despedida. Tal como me había anunciado, no discutimos por el precio de las clases y cuando – como un hombre – estreché su mano, a modo de despedida me dijo:

- No olvides que no hay mayor sabiduría que la humildad y que las mejores lecciones de la vida serán gratis y las recibirás de gentes que carecen de estudios..

Esa última clase, impartida bajo la parra que cada día nos había cobijado, compendió lo que fue la fantástica experiencia que supuso en mi vida Don José durante aquel verano. Uno de los más intensos y desde luego el más crucial de toda mi vida.

J.M. Hidalgo  (Recuerdos de adolescencia )

La Guerra Civil de Nigeria

 

Tal día como hoy 12 de enero de 1970, finaliza la Guerra de Biafra iniciada el 6 de julio de 1967. La rendición de Biafra - Nigeria- se produce después que su comandante militar, el general Ojukwu, proclamara la secesión de la provincia oriental y el nacimiento de la república independiente de Biafra.

La Guerra Civil de Nigeria (también conocida como Guerra de Biafra , Genocidio de Biafra y Guerra entre Nigeria y Biafra ) fue una guerra civil en Nigeria que se libró entre el gobierno de Nigeria encabezado por el general Yakubu Gowon y el estado secesionista de Biafra encabezado por el difunto teniente coronel Odumegwu Ojukwu (1933-2011) del 6 de julio de 1967 al 15 de enero de 1970.

Biafra representó las aspiraciones nacionalistas del pueblo igbo , cuyo liderazgo sintió que ya no podía coexistir con el gobierno federal dominado por el norte. El conflicto se debió a tensiones políticas, económicas, étnicas, culturales y religiosas que precedieron a la descolonización formal de Nigeria por parte de Gran Bretaña de 1960 a 1963.

Las causas inmediatas de la guerra en 1966 incluyeron la violencia etnorreligiosa y los pogromos anti-igbo en el norte de Nigeria , un golpe militar , un contragolpe y persecución de los igbo que viven en el norte de Nigeria. El control de la lucrativa producción de petróleo en el delta del Níger también desempeñó un papel estratégico vital.

En un año, las tropas del Gobierno Federal rodearon Biafra, capturando las instalaciones petroleras costeras y la ciudad de Port Harcourt . El bloqueo impuesto durante el estancamiento que siguió provocó hambrunas masivas. Durante los dos años y medio de la guerra, hubo alrededor de 100.000 bajas militares en total, mientras que entre 500.000 y 2 millones de civiles de Biafra murieron de hambre.

A mediados de 1968, imágenes de niños de Biafra desnutridos y hambrientos saturaron los medios de comunicación de los países occidentales . La difícil situación de los biafrans hambrientos se convirtió en una causa célebre en países extranjeros, lo que permitió un aumento significativo en la financiación y la prominencia de las organizaciones no gubernamentales (ONG) internacionales.

El Reino Unido y la Unión Soviética fueron los principales partidarios del gobierno nigeriano, mientras que Francia , Israel y algunos otros países apoyaron a Biafra. 


 

lunes, 11 de enero de 2021

EL LUNAZO

 

En mi infancia, cuando llegaba el mes de enero y la luna se hacía la dueña del cielo, mi madre siempre decía que esta era la “luna de los gatos”, porque estos felinos entraban en celo de apareamiento durante sus frías y claras noches.

Pero la luna no solo fascina a los gatos, sino que de siempre ha sido fuente de atracción para enamorados y la de enero de forma especial, pues al encontrarse el satélite en su perigeo con respecto a la tierra, se ve mucho más cerca que el resto del año y, como decía un amigo noctámbulo, a la luna de enero solo le falta - para ser perfecta – que saliera en agosto, porque en este mes de buenas temperaturas, el fenómeno sería maravilloso.

También para los poetas ha sido la luna fuente constante de inspiración, atribuyéndola – no sé porqué - carácter femenino, ya para alabar la belleza de la amada, como Machado en su seguidilla A la Luna de enero te he comparado, que no hay Luna más clara en todo el año”,o tachándola de equívoca y engañosa, como hace Zorilla con su “luna de enero”, donde la noche - jugando con ella al escondite - hace ver una realidad distinta de la que es: “...Pues por completa ilusión // La noche miente tan bien, // Que las cosas que se ven // No son las cosas que son”.

Pero si la luna es en todas partes clara en enero, creo que lo es aún más a las orillas del Guadalhorce, en donde la magia del sur hace de la noche día, hasta tal punto que algunos amantes de lo ajeno, usan de su luz para realizar sus fechorías en los campos en lo que - tanto ellos como sus víctimas – ha acabado por llamar “el lunazo”.

Sucedió hace años, en los inicios de la democracia, en donde en la ciudad se pensaba que lo que estaba en el campo no tenía dueño y, por consiguiente, había gente – tenida por normal – que los domingos iban el campo en su coche – con toda la familia - simplemente con la sana intención de robar...

Y si así actuaban los bien pensantes, imagina lo que hacían los que - de suyo - se dedicaban a esto como profesión.

En la zona de Campanillas próxima a Málaga, donde los campos estaban sembrados de alcachofas, se desplazaban cada noche en una excursión “recolectora” desde la cercana barriada de los Asperones, tanto gitanos como payos amigos de lo ajeno, que - provistos de bolsas o sacos - dejaban los sembrados en poco tiempo, más limpios que una patena.

Los agricultores, cansados de denunciar el hecho con nulo resultado, decidieron montar su particular guardia pretoriana en los campos, con la intención de – además de evitar los robos - dar un escarmiento a los ladrones, ya que las fuerzas del orden – inseguras en su actuación como todo en aquel tiempo – poco o nada lograban con sus nocturnas batidas.

El objetivo era muy sencillo, al caco cogido in fraganti se le sometía a un tratamiento, consistente en un baño en el Guadalhorce - naturalmente con ropa puesta - durante cuya maniobra de aproximación al cauce, solían escaparse algún que otro sopapo dirigido al involuntario bañista.

Una de esas noches en que sorprendieron a un gitano con un saco de alcachofas a medio llenar, mientras lo llevaban en volandas camino de las heladas aguas del río, este gritaba a pleno pulmón..

-¡Llamad a los civiles...!. ¡Llamad a la Guardia Civil..!.¡Que vengan los civiles....!

La luna, hechicera, enamorada, luminosa y traidora, ha visto en las noches de enero desde su trono en medio del cielo, a más de un gitano o payo, ir - como en procesión y contra su voluntad - camino del gélido cauce del Guadalhorce...

J.M. Hidalgo (Historias de gente singular)

La trágica vuelta al planeta de Amelia Earhart

 

Tal día como hoy 11 de enero de 1935, comenzó el viaje en solitario de Amelia Earhart a través del Pacífico. Ella fue la primera persona que cruzó estas aguas sola. Ella voló de Honolulu, Hawaii a California.

Amelia Earhart fue una de esas personas que rompen moldes. Nacida en Estados Unidos en 1898, con la llegada de la Primera Guerra Mundial tuvo sus primeros contactos con el mundo de la aviación gracias a su labor como enfermera durante la contienda. En 1920, tras su vuelta a California, donde se instaló su familia, Amelia tuvo la oportunidad de realizar un breve vuelo como pasajera. Fue tal la sensación que experimentó que a partir de aquel momento su destino estaría sellado.

No tardó mucho tiempo hasta que comenzó a tomar clases como piloto de la mano de otra leyenda, Mary Anita Snook – más conocida como Neta Snook -, primera mujer estadounidense en dirigir una escuela de vuelo y un aeropuerto privado. Estas primeras lecciones llevaron a la impetuosa Amelia a comprar su propio avión y en los siguientes años, ya lanzada a los aires, comenzaría a fraguar su leyenda batiendo marcas e hitos.

En 1922 batió su primer récord de altitud. En 1928, gracias a un golpe de suerte, se convirtió en la primera mujer en cruzar el océano Atlántico como pasajera, recorriendo en un avión trimotor 3200 kilómetros en 20 horas y 40 minutos desde Canadá hasta Gales.

Reconocida ya en el mundo del vuelo estadounidense, comienza 1937 con el reto de su vida: dar la vuelta al mundo por la línea ecuatorial, haciéndolo además tomando una ruta no convencional. Una vuelta al planeta que acabaría en tragedia y cuyas circunstancias la catapultarían a la fama como una leyenda de la historia de la aviación.

Emulando al mítico piloto que cruzó sin escalas y en solitario el océano Atlántico por primera vez, Charles Lindbergh, Amelia Earhart quiso llevar a cabo su propia hazaña circunnavegando la Tierra por el aire a bordo de un bimotor y la compañía como copiloto de Fred Noonan.

Comenzarían oficialmente su aventura el 1 de junio de 1937 a bordo del histórico Electra 10-E, desde Miami, aunque en un principio partieron desde Oakland, en San Francisco, varios meses antes.

Desde allí, el viaje fue discurriendo a lo largo de las primeras etapas por lugares como San Juan de Puerto Rico (Puerto Rico), Caripito (Venezuela) o Natal (Brasil). Esta última, en el extremo nororiental del gran país sudamericano, paraíso de playas y dunas y emplazamiento del singular Fuerte de los Reyes Magos junto al mar, fue el punto desde el que partieron hacia el continente africano.

Allí les esperaba, en la península de Cabo Verde, la célebre Dakar, capital de Senegal. De Dakar continuaron el viaje en dirección a Gao, la ciudad de los askias, en Malí, una ciudad poco conocida que, sin embargo, conserva el conjunto monumental de la tumba de esta importante dinastía, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Abandonando Gao llegaron por Sudán y Etiopía hasta el final del continente para proseguir la ruta de vuelo a través de Karachi, la ciudad más poblada de Pakistán, donde no pudieron llegar a admirar el que es hoy en día el monumento más bello de la ciudad, construido en la década de 1960, el mausoleo Mazar-e-Quaid, tumba del fundador de Pakistán.

El último tramo de la travesía, el más peligroso, lo afrontaban con la preocupación del gran reto de la vuelta al mundo: atravesar el océano Pacífico.La primera etapa tenía como destino Darwin, la ciudad más al norte de Australia, famosa por su Parque de los cocodrilos y por ser la entrada al Parque Nacional Kakadu, una importante área protegida donde conocer la cultura aborigen del continente.

El 2 de julio, con un tiempo desfavorable, despegaron rumbo a América. Tras varios contactos por radio que lo confirman, parece ser que lograron alcanzar la primera de las etapas, las islas Nukumanu, un atolón situado en el suroeste del océano Pacífico, partiendo desde aquí hacia su penúltima etapa, la isla Howland, a medio camino entre Australia y Hawái.

El último contacto con el guardacostas de la isla Howland indicaba que parecían perdidos y se estaban quedando sin combustible. A partir de ese momento su rastro se perdió y nunca más se supo nada del avión.

La extraña desaparición de los tripulantes y su aeronave dio lugar a todo tipo de elucubraciones, como la teoría de que fueron capturados por los japoneses. Hoy en día, sin embargo, la hipótesis más aceptada apunta a que consiguieron descender hasta la isla de Gardner – un pequeño atolón llamado Isla Nikumaroro actualmente, perteneciente a Kiribati -, donde murieron.

Teoría apoyada por el hallazgo de unos huesos en la isla que, aunque en un principio fueron descartados como los de Amelia, han sido recientemente relacionados con ella a través de un estudio genético, lo que cerraría el misterio por la desaparición de una mujer extraordinaria que cumplió su sueño de vivir volando convirtiéndose en una leyenda.


 

domingo, 10 de enero de 2021

Buffalo Bill, un mito del Lejano Oeste

 

Tal día como hoy, 10 de enero de 1917, muere la leyenda del Salvaje Oeste popularmente conocida como Buffalo Bill. Murió en la casa de su hermana en Denver. Su verdadero nombre era William F. Cody.

Buffalo Bill fue uno de los personajes más míticos del Lejano Oeste, conocido por la extravagante compañía de espectáculos que fundó con su mismo nombre, y por su extraordinaria habilidad para cazar bisontes. Toda una celebridad en el mundo entero que contribuyó a formar la leyenda del Salvaje Oeste.

En realidad, Buffalo Bill nació con el nombre de William Frederick Cody. El futuro showman vino al mundo en 1846 muy cerca de Le Claire, en el estado de Iowa, pero siendo muy pequeño su familia se trasladó al estado de Kansas.

Al quedarse huérfano de padre a los once años, su familia pasó muchas estrecheces económicas, lo que le obligó a trabajar como mensajero. Tres años más tarde se alistó al ejército como explorador no oficial para guiar a las tropas hacia Utah.

Sin embargo, el pequeño Cody tenía muchas aspiraciones y seducido por la fiebre del oro intentó probar suerte como buscador, pero en su camino a California comenzó a trabajar para Pony Express, el servicio de correo rápido que cruzaba los Estados Unidos desde Missouri hasta Sacramento.

Su vida cambió en 1863 cuando se alistó en el Séptimo Regimiento de Caballería de Kansas para luchar del lado de la Unión durante la guerra de Secesión Estadounidense. Después de la contienda, el ejército le nombró explorador de nuevos territorios, pero esta vez oficialmente. Fue durante este periodo cuando aprendió a cazar bisontes en las Grandes Llanuras, tarea para la que demostró tener una enorme destreza.

Además, durante esta etapa ejerció como cazador de búfalos para alimentar a los obreros que trabajaban para la construcción del Kansas Pacific Rallway. Según la leyenda, llegó a cazar más de 4.000 cabezas en ocho meses.

Al parecer, Cody adquirió el apodo de Buffalo Bill tras una competición de caza de bisontes contra Bill Comstock, otro gran cazador. En 1972 fue galardonado con una medalla de honor por su servicio como explorador civil para el ejército durante las Guerras Indias.

Gracias a la fama que había cosechado como excelente cazador de bisontes, en el año 1883 se aventuró a formar su propia compañía de espectáculos del Viejo Oeste, llamada Buffalo Bill Wild West, en la que se hacían exhibiciones a caballo, tiro con arco y ejercicios de puntería.

Para hacerse una idea del tamaño de su troupe, en ella trabajaban unos 200 indios, a los que habría que sumar un gran número de vaqueros, sobre todo de origen mexicano, y otros muchos animales como caballos, búfalos y bisontes. En total, empleaba a unas 1.200 personas.

Además, llegó a contar con la participación del legendario líder sioux Toro Sentado, uno de los jefes indios más famosos del Oeste. De hecho, su foto más icónica - que ilustra esta efeméride - es en la que aparece posando junto al noble jefe amerindio.

Sus espectáculos solían representar ataques de los indios a las caravanas y a soldados estadounidenses, el mítico servicio de correos Pony Express, así como la célebre batalla de Little Big Horn, en la que las tribus indias vencieron al Séptimo Regimiento de Caballería de los EE.UU.

Buffalo Bill se convirtió en toda una celebridad. Se codeaba con los presidentes de los Estados Unidos y no había episodio de su vida o detalle de su extravagante compañía que no interesara a los periódicos. Se había convertido en toda una estrella itinerante en todo el mundo.

Buffalo Bill Wild West también actuó en España, concretamente, en Barcelona durante las Navidades de 1889. El 18 de diciembre la compañía desembarcó en el muelle de San Beltrán procedente de Marsella.

La popularidad de Cody no pudo impedir que la compañía cayera en bancarrota debido a la mala gestión del negocio. En 1913, el periódico La Correspondencia de España informaba de la subasta de todas las pertenencias de Cody en Nueva York. Al parecer, perdió hasta su querido caballo blanco Isham, al que montaba desde hacía 20 años.

En 1917, Buffalo Bill moría en Denver a causa de una enfermedad renal. Uno de los legados de Buffalo Bill fue precisamente la defensa de los derechos de los indios americanos. Su padre ya se había opuesto a la esclavitud en Kansas, lo que le había valido la oposición de sus vecinos, y Bill heredó el mismo espíritu.


 

sábado, 9 de enero de 2021

Cuando Kodak plagió a Polaroid

 

Tal día como hoy, 9 de enero de 1986, Kodak, el gigante de la cámaras, fue llevado a los tribunales por la compañía Polaroid por usar su patente y se vio obligado a compensar a sus clientes que habían comprado las cámaras y no podían comprar la película.

A mediados de siglo XX, y ante el asombro general, la compañía Polaroid logró reducir el tiempo de espera para obtener una foto en papel a unos pocos segundos, algo nunca visto hasta entonces. Sus cámaras instantáneas supusieron un hito en la historia de la fotografía y marcaron toda una época, convirtiéndose en un auténtico icono popular del siglo XX.

Estos convirtieron la fotografía instantánea en un medio artístico en sí mismo. La empresa estadounidense supo ganarse el favor de estos creadores nutriéndoles gratuitamente de todo el material fotográfico para que, con sus experimentos, contribuyeran a la masificación del invento.

Polaroid es sinónimo de fotografía instantánea y algunos tal vez recuerden como en su niñez los eventos familiares y otras celebraciones significativas eran inmortalizadas con una fotografía de este tipo. Lo curioso es que, en muchos casos, aquella “polaroid”, en realidad, no era una “polaroid”.

La explicación a esta paradoja es una larga historia que termina el 9 de setiembre de 1985 con la sentencia de un tribunal federal de Boston que condenaba a la firma Kodak por plagio. Para muchos el plagio tecnológico más descarado de la historia. .

Fue precisamente un químico e inventor estadounidense llamado Edwin Herbet Land, conocido por aquel entonces el mundo de la fotografía por haber creado el primer filtro polarizador, quien en 1947 encontró la “fórmula mágica” de la fotografía instantánea. Un año después lanzó al mercado una cámara capaz de revelar una fotografía en tan sólo 60 segundos.

A pesar de su elevado precio se convirtió en un inesperado éxito. Hacía 1963 se habían vendido más de 5 millones de unidades en todo el mundo. El lanzamiento ese mismo año de una película instantánea a color hizo a la empresa líderes absolutos de un mercado sin competencia. El mundo estaba rendido a sus pies y hasta los teleñecos anunciaban sus productos.

Kodak, que hasta el ascenso de Polaroid había dominado la producción fotográfica en los Estados Unidos, observa con incredulidad y recelo este gran éxito. Habiendo estado encargados de producir las películas de Polaroid entre 1963 y 1969, no les resultaba demasiado difícil producir películas y equipos propios que, en muchos aspectos técnicos, mejoraban los de su competidora.

Inmediatamente, Polaroid, que estaba convencida de que se habían infringido sus patentes, puso una demanda y, tras un largo y costoso litigio, el fallo de la corte federal de Boston determinó que, efectivamente Kodak había plagiado siete de las 12 patentes en disputa, prohibió a la firma la fabricación y comercialización de material instantáneo y la condenó a indemnizar a su demandante y a compensar a los millones compradores de los equipos Kodak que ahora resultaban completamente inservibles.

Libre de competencia, Polaroid siguió creciendo hasta convertirse en un gigante mundial. Kodak logró recuperarse pronto y continúo liderando el mercado fotográfico durante muchos años. Pero, finalmente, incapaces de adaptar sus mastodónticas estructuras a la nueva era digital, las dos firmas terminaron quebrando al comienzo del nuevo milenio.


 

 

viernes, 8 de enero de 2021

Robert James Fischer, un genio del ajedrez

Tal día como hoy 8 enero de 1958, Robert James Fischer, un niño de 14 años de Nueva York recibió el título de Campeón de ajedrez de EE. UU, siendo el jugador más joven en recibir el título. El joven Fischer era originario de Brooklyn, Nueva York. El concurso tuvo lugar en el centro de Manhattan.

Nació el 9 de marzo de 1943 en Chicago, Hijo de Gerhardth Fischer, un biofísico nacido en Berlín y de Regina Wender. Sus padres se separaron cuando solo tenía dos años, entonces su madre se trasladó con él y su hermana mayor a Brooklyn, Nueva York.

A los seis años, Fischer ya sabía mover las piezas en el tablero, aprende con un juego que la madre le compró en una tienda del barrio. Literalmente aprendío con un manual de instrucciones; jugaba con su hermana y de vez en cuando con los niños del colegio hasta que es matriculado por la madre en el Brooklyn Chess Club. Al año siguiente ganó sin dificultad a todos los socios de su club de Brooklyn. En el colegio, los profesores quedaron asombrados al comprobar que su coeficiente intelectual superaba al de Einstein con 187.

Con 10 años participó en el torneo del Brooklyn Chess Club y obtuvo el quinto puesto. Jugó otros torneos quedando bien clasificado y en 1955 se hizo miembro del Manhattan Chess Club, donde fue campeón de las categorías C y B y en 1956 también fue campeón en la A, en Filadelfia, conquistaría el título juvenil, ganando ocho partidas, empatando una y perdiendo otra. Derrotó al Gran Maestro (GM) Reshevsky, este considerado niño prodigio, en una exhibición en la que el GM jugaba a ciegas. Quedó tercero en el campeonato juvenil de ajedrez rápido de Estados Unidos en 1956 y bien clasificado en otros torneos americanos.

El Campeonato de EE. UU. 1957/1958 atrajo a muchos jugadores muy fuertes dado que los dos primeros se iban a clasificar para el Torneo Interzonal. Otro incentivo era la atractiva bolsa e premios que se había podido recaudar gracias a una serie de patrocinadores económicamente potentes y que deseaban apoyar el ajedrez estadounidense. El 7 de enero de 1958, el X Campeonato de EE. UU. terminó con una conmoción: el niño de 14 años Bobby Fischer ganaba el título con 10,5/13 puntos por delante de un grupo de participantes muy fuerte. Un resultado magnífico que le permitió acceder al torneo de Candidatos, y obtener en forma automática el título de Gran Maestro.

Muchos jugadores han superado desde entonces el récord de precocidad de Fischer al obtener el máximo título (15 años, 6 meses, 1 día), cabe señalar, sin embargo, que el estadounidense lo alcanzó con recursos muy limitados, en una época en la que la información ajedrecística, particularmente la que llegaba a Estados Unidos, era mínima y en muchos casos obsoleta, sin entrenadores, como los jugadores soviéticos que recibían apoyo oficial, y sin el auxilio de potentes programas de juego y bases de datos como acostumbran los jugadores actuales.

Debieron pasar treinta y tres años para que la húngara Judit Polgár estableciera una nueva marca. Desde 1958 ganó todos los Campeonatos Absolutos de Ajedrez de los Estados Unidos a los que se presentó, fue campeón de EE. UU. en ocho ocasiones, hasta que se retiró de los circuitos. Fischer abandonó la Erasmus Hall High School a los 16 años para dedicarse por completo al ajedrez:"¿Qué me pueden enseñar en la escuela para ser campeón mundial?"

En julio de 2004, Fischer fue detenido en el aeropuerto Narita ―en Tokio (Japón)―, por intentar salir del país utilizando un pasaporte no válido; fue liberado ocho meses después y autorizado a viajar a Islandia, país que acababa de concederle la nacionalidad a pesar del malestar que ello generó en las autoridades de Estados Unidos. Falleció en Islandia tres años después. 


 


jueves, 7 de enero de 2021

El atentado contra Charlie Hebdo

Tal día como hoy 7 enero de 2015 dos terroristas yihadistas encapuchados perpetraron un acto terrorista contra la sede del semanario satírico francés, Charlie Hebdo, matando a 12 personas la mayoría miembros de la redacción, incluido su director. Además, 11 personas resultan heridas.

El atentado contra Charlie Hebdo, semanario satírico francés, fue un tiroteo llevado a cabo en la ciudad de París el 7 de enero de 2015, cuando dos hombres enmascarados y armados con fusiles de asalto y otras armas entraron en las oficinas de dicho semanario. Estos dispararon hasta 50 tiros, matando a 12 personas e hiriendo a otros 11 al grito de «Al·lahu-àkbar» (‘Alá es [el] más grande’) durante el ataque.

También mataron a un oficial de la Policía Nacional de Francia poco después. Los asaltantes se identificaron como pertenecientes a Al-Qaeda en la Península arábiga (la rama de Al Qaeda en Yemen), que asumió la responsabilidad por el ataque. Otras cinco personas murieron y once resultaron heridas en tiroteos relacionados posteriormente en la región de la Isla de Francia.

Francia elevó Vigipirate (su alerta de terrorismo) a su nivel más alto y desplegó soldados en Isla de Francia y Picardía. Una intensa persecución condujo al descubrimiento de los sospechosos, los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, que intercambiaron disparos con la policía el 9 de enero. Los hermanos tomaron rehenes en una empresa de señalización de Dammartin-en-Goële y fueron abatidos cuando salieron disparando desde el edificio.

El 11 de enero, unos 2 000 000 de personas, entre ellas más de 40 líderes mundiales participaron en París en una marcha de unidad nacional, y 3 700 000 personas se sumaron a las manifestaciones celebradas en toda Francia. La frase Je suis Charlie («Yo soy Charlie» en francés) fue un lema común de apoyo a las manifestaciones y en los medios sociales.

Los trabajadores supervivientes de Charlie Hebdo decidieron publicar una nueva edición tras el ataque que vendió 7 millones de copias en seis idiomas, en contraste con su tirada habitual en francés de 60.000 ejemplares.

El juicio contra el atentado se inició el 3 de septiembre de 2020 con 14 personas acusadas que según la fiscalía no tuvieron un papel tan "secundario".


 

miércoles, 6 de enero de 2021

La Isabela, la primera ciudad del Nuevo Mundo

 

Tal día como hoy, un 6 de Enero del año 1494, Cristóbal Colón fundó la primera población española en América: La Isabela. Esta se erigió en sustitución del Fuerte de La Navidad, en la costa norte de La Española, actual República Dominicana. En el año 1500, la ciudad quedó totalmente deshabitada y, en la actualidad, sus ruinas constituyen un parque arqueológico.

La Isabela o Villa Isabela fue la primera ciudad fundada en el Nuevo Mundo -América- por los españoles en 1493. Cristóbal Colón la erigió, en sustitución del Fuerte de La Navidad, en la costa noroeste de La Española (provincia de Puerto Plata, actual República Dominicana), y designó un consejo de gobierno para regirla, del que formaba parte fray Bernat Boyl. La ciudad fue una mezcla de puerto, astillero, aduana y almacén, a través de la cual se canalizaba todo el tráfico entre la isla y España.

La Isabela fue fundada a finales de diciembre de 1493 e inaugurada el 6 de enero de 1494, por Cristóbal Colón durante el transcurso de su segundo viaje, tras haber conocido la destrucción por los taínos de un primer asentamiento, el llamado Fuerte de La Navidad, que había sido construido con los restos del naufragio de la Santa María en la costa noroccidental de la isla de La Española, y en donde Colón había dejado treinta y nueve hombres al mando del cordobés Diego de Arana.

La destrucción del fuerte en 1493 por los aborígenes de la isla, comandados por el cacique Caonabo llevó al Almirante a preferir establecerse en otro lugar de la misma costa, muchas millas al este. Aquel fue el origen de La Isabela, ahora Parque Arqueológico muy cercano a la comunidad El Castillo / La Isabela Histórica, municipio de Luperón, provincia de Puerto Plata, República Dominicana.

La Isabela se compuso de varias casas de madera, siendo algunas de piedras, que fueron construidas en pocos días.

Según Kathleen Deagan, arqueóloga de la Universidad de Florida, quedan cimientos de piedra de edificaciones, entre las cuales se aprecian aún: La torre del observatorio, la segunda casa de Cristóbal Colón, la iglesia, un almacén real o Alhóndiga y un "polvorín" entre otros. Su primer alcalde, nombrado por Colón y ratificado por los Reyes Católicos, fue Antonio de Torres.

La Isabela fue golpeada por dos de los primeros huracanes observados por los Europeos en 1494 y 1495. El hambre y las enfermedades provocaron motines que causaron duros castigos, desilusión y más hambre y enfermedades.

Llegó el punto en el que un grupo de colonos, liderados por Bernal de Pisa, intentaron capturar varias naves para regresar a España. La Isabela a duras penas sobrevivió hasta 1496 cuando Colón decidió abandonarla en favor de un nuevo asentamiento, Santo Domingo


 

martes, 5 de enero de 2021

Kamikazes: la última esperanza de Japón

 
Tal día como hoy 5 de enero de 1945, con Japón perdiendo la guerra, nació una nueva generación de pilotos llamada kamikaze los cuales necesitaban poco entrenamiento y podían hacer un gran daño al tomar aviones llenos de explosivos y estrellarlos contra barcos. En Okinawa, hundieron 30 barcos y mataron a casi 5.000 estadounidenses.

Ser un escudo para el emperador y morir dignamente estampando el avión contra el enemigo. Muchos japoneses creían que así debía ser un héroe nipón en la Segunda Guerra Mundial. Pero no todos pensaban de esta forma. Para comprender el fenómeno kamikaze hay que tener en cuenta tres importantes elementos que impregnaban la sociedad nipona: el ultranacionalismo, encauzado a través del culto al emperador, el férreo militarismo y la educación, inspirada por el bushido, el código de honor de los samuráis, que contemplaba el suicidio ritual, o seppuku, como un acto de decoro y dignidad.

En 1944, la rápida conquista inicial del Pacífico se desmorona como un castillo de naipes ante la superioridad de los aliados, capaces de fabricar barcos y aviones más avanzados, en cantidades abrumadoras y a una velocidad mayor.

Sin embargo, rendirse no es una opción. Las derrotas de Saipán y del golfo de Leyte golpean con dureza la moral japonesa. La idea de atacar “como las abejas, que aguijonean y mueren”, empieza a rondar las mentes del alto mando, sugerida, al parecer, por algunos pilotos, como el experimentado Motoharu Okamura.

El 14 de octubre de 1944, en una reunión, el vicealmirante Takijiro Onishi propone en voz alta lo que muchos están ya pensando: organizar escuadrones de cazas Mitsubishi Zero, equipados con bombas de 250 kg y pilotados por hombres dispuestos a perder la vida a cambio de causar el mayor daño posible a las embarcaciones enemigas.

El primer ministro Tojo autoriza la creación del Shinpu, o Cuerpo Especial de Ataque, compuesto inicialmente por veinticuatro aeronaves repartidas en cuatro unidades, poéticamente bautizadas como Asahi (sol naciente), Yamazakura (cerezo de montaña), Yamato y Shikishima (nombres arcaicos de Japón). El 25 de octubre tiene lugar el primer ataque.

De poco servía un kamikaze contra un acorazado, pero, en cambio, el sistema resultaba muy eficaz contra transportes de tropas o portaaviones, tanto por su relativa fragilidad como por el gran número de bajas y daños materiales que se podía causar. Los portaaviones eran un objetivo especialmente interesante: cargaban grandes depósitos de combustible que el aviador podía incendiar, ya fuera con la bomba o con su propio impacto.

Los kamikazes solían dejar cada barco fuera de combate una temporada, sometido a largas reparaciones en el astillero. El mayor éxito de los kamikazes era psicológico ya que causaban terror entre la tripulación de los barcos.

Los pilotos se preparaban cuidadosamente para su final. En la ceremonia de despedida se ataban a la frente el hachimaki, una cinta con el dibujo del sol naciente, símbolo imperial. También se ceñían el seninbari, una faja a la que se le añadían mil puntadas rojas, bordadas por un millar de mujeres distintas. Solían completar su atuendo con una espada. A modo de amuleto, algunos llevaban muñecos rituales.

Negarse a la inmolación después de haber sido invitado a presentarse “voluntario” era impensable para un soldado. Probablemente acabaría muerto igual, y sobre su familia caería un espantoso deshonor. Se sentían obligados a comportarse como héroes por sus superiores, por sus compañeros, por su educación. Y muchos, tal vez, por sus propias convicciones. Pero a otros les costaba digerirlo, como demuestran algunos fragmentos de cartas y diarios privados.

El 15 de agosto de 1945, el emperador Hirohito anuncia la rendición incondicional, y el vicealmirante Takijiro Onishi se abre un tajo en el vientre, siguiendo el rito suicida del seppuku y rehúsa recibir el golpe de gracia, con lo cual su agonía se prolonga hasta el día siguiente, durante dieciséis interminables horas. Motoharu Okamura, encargado de adiestrar a decenas de aviadores suicidas, se descerraja un tiro en la cara.

El vicealmirante Matome Ugaki, patriota hasta la médula y seguidor del código bushido de honor, a sus cincuenta y cinco años, decide no darse por enterado del final de la guerra. Reúne un último escuadrón de voluntarios, se despoja de sus insignias y se sube a un avión con el propósito de estrellarlo contra un buque enemigo. No lo logró y los restos mortales del último kamikaze fueron hallados por los marinos estadounidenses en una playa de la isla de Ishikawa.


 

lunes, 4 de enero de 2021

La implantación del Euro como moneda común Europea

 

Tal día como hoy 4 de enero de 1999 a las 7 de la mañana, se da el pistoletazo de salida para que Europa se una bajo una moneda común: el Euro. Once países de la Unión Europea, representando a un total de 290 millones de habitantes, lanzan una moneda única al mercado con el propósito de conseguir una mayor integración e incrementar el crecimiento económico.

La moneda se hará realidad en los bolsillos de los ciudadanos el 1 de enero de 2002 y sólo sustituirá a la peseta española, marco alemán, marco finlandés, franco francés, lira italiana, florín neerlandés, libra irlandesa, chelín austriaco y escudo portugués definitivamente el 1 de julio de 2002.

Desde finales de los años sesenta, la Unión Económica y Monetaria (UEM) ha sido una ambición recurrente de la Unión Europea. La UEM supone la coordinación de las políticas económicas y presupuestarias, una política monetaria común y una moneda común, el euro. Una moneda única tiene muchas ventajas: el comercio transfronterizo es más fácil para las empresas, la economía obtiene mejores resultados y los consumidores tienen más elección y mayores oportunidades.

Sin embargo, diversas barreras políticas y económicas obstaculizaron el camino: un compromiso político a veces débil, divergencias en las prioridades económicas y turbulencias en los mercados internacionales. Todos estos escollos hubieron de superarse para garantizar el avance hacia la Unión Económica y Monetaria.

La estabilidad monetaria internacional que reinó en el período inmediatamente posterior a la guerra no duró mucho tiempo. La agitación de los mercados monetarios internacionales amenazó el sistema de precios comunes de la política agrícola común, uno de los principales pilares de la entonces Comunidad Económica Europea. Intentos posteriores de conseguir tipos de cambio estables fracasaron debido a la crisis del petróleo y otros contratiempos hasta que, en 1979, se puso en marcha el Sistema Monetario Europeo (SME)..

El SME se basaba en un sistema de tipos de cambio utilizados para mantener las monedas participantes dentro de un estrecho intervalo. Este enfoque totalmente nuevo supuso una coordinación sin precedentes de las políticas monetarias entre países de la UE y funcionó con éxito durante más de una década. No obstante, fue bajo la presidencia de Jacques Delors cuando los gobernadores de los bancos centrales de los países de la UE elaboraron el "Informe Delors" sobre cómo conseguir una UEM.

El Informe Delors propuso un período preparatorio en tres etapas, entre 1990 y 1999, para lograr la Unión Económica y Monetaria y la zona del euro. Los líderes europeos aceptaron las recomendaciones del Informe Delors.

El nuevo Tratado de la Unión Europea, que incluía las disposiciones necesarias para la aplicar la unión monetaria, fue aprobado en el Consejo Europeo de Maastricht (Países Bajos), en diciembre de 1991.

Tras una década de preparativos, el 1 de enero de 1999 se introdujo el euro: durante los tres primeros años fue una moneda "invisible", ya que solo se utilizaba a efectos contables y en los pagos electrónicos. Las monedas y los billetes se pusieron en circulación el 1 de enero de 2002 y en 12 países de la UE se produjo el mayor cambio de moneda de la historia.


 

domingo, 3 de enero de 2021


 AQUELLOS DÍAS DE OCTUBRE

Un mes después de la peripecia del examen de ingreso, empecé como estudiante de primer curso de bachillerato en el instituto de la calle Gaona de Málaga y los recuerdos que a mi mente vienen, lo hacen mezclados con el vago temor, a lo que la disciplina de las aulas significaba, la tristeza infinita al abandonar mi casa y la libertad del verano, sin olvidar la llegada de los días más cortos, los primeros fríos y las madrugadas para ir a clase. Pero lo peor era la gente con la que me relacionaba.

En cuanto en el instituto advertían la presencia de un “chico de pueblo”, todos veían en él presa fácil, para las novatadas - más o menos civilizadas - de que podían hacerte objeto. Una de las más comunes era la de “la llave del manganeso”.

Antes de hablar de ella, se hace preciso concretar, que todas las llaves y puertas del edificio docente, eran controladas por el bedel mayor - apellidado Barrios - ex guardia civil, que conservaba aún, pese a los años que llevaba en el puesto, el recuerdo del tricornio sobre su calva frente y la mentalidad cuartelera de cuando hacía vigilancia vestido de verde, en un puesto rural de la serranía de Córdoba.

Nuestro hombre, que con el director y el jefe de estudios, era el más servil de los tiralevitas, se comportaba en cambio como un tirano con los estudiantes y mucho más si pertenecían a cursos inferiores. Eran proverbiales los capones, que en el patio del recreo solía impartir de forma generosa, ante la más mínima señal que él considerase indisciplina. Por estas prendas y otras más que atesoraba, nuestro bedel era el terror general del alumnado.

Eran mis primeros días en el centro y todo me parecía extraño, cuando al pasar frente a las aulas de quinto curso, me llamó uno de los veteranos. - Ven aquí “pipiolo” - dijo en tono imperativo - acércate a Barrios, y pídele de parte del profesor de física, la llave del manganeso, y date prisa, que no tenemos toda la tarde...

Tan rápido como pude, me dirigí al habitáculo ocupado por el bedel mayor - una cabina de cristal y madera situada junto a la entrada - desde donde nuestro personaje controlaba como implacable cancerbero, todo lo que en el instituto se movía.

- Buenas Don Barrios - expuse con voz entrecortada al uniformado personaje, del que aún ignoraba su nombre de pila - que me envía el profesor de física, para que me entregue la llave del manganeso...

No pude acabar la frase, la mole humana de casi dos metros se puso en pie y gritó con estentórea voz, -¡Fuera de aquí... pero, ¿qué se habrá creído este mocoso?... A tomar el pelo te vas a tu casa...! y un cúmulo de otras lindezas que no llegue a oír, pues corrí tan rápido como pude, antes de que uno de sus capones, hiciese blanco en mi colodrillo.

Pero la más peligrosa de todas, era la novatada del fanático.

Bajando por la derecha de la calle Dos Aceras, y antes de llegar a la de Carretería, había un taller de zapatero remendón, de aquellos que entonces visitábamos con frecuencia, porque antes de tirar los zapatos se hacían sobre ellos todas las reparaciones imaginables que permitiesen alargar su vida, tanto que - a veces- tenían casi tantas partes añadidas como de origen.

Todas las paredes del taller, estaban empapeladas con carteles taurinos de Antonio Ordoñez, el torero de la tierra. El zapatero, era admirador incondicional del rondeño y en más de una ocasión se había enzarzado en discusiones - que frecuentemente llegaban a las manos - con partidarios de toreros distintos, o disidentes de la propia figura del maestro, que para él era un dios.

- No sé si sabes – me comentó un día a la salida un veterano – que cerca de aquí hay una calle con un eco, que se repite cinco o seis veces... Y el muy ladino, me fue aproximando al local en donde se ubicaba la zapatería a la que antes he hecho alusión, cuya existencia y características ignoraba.

- Este es el lugar... – dijo mientras me situaba de espaldas al taller.- Yo daré la voz y ya verás como suena - y colocándose a mi espalda, gritó con todas sus fuerzas en dirección al zapatero - ¡Antonio Ordoñez no vale na, y además es un cagao...! - y tan rápido como el viento, salió disparado del lugar.

Me quedé quieto como un pasmarote, sin advertir su marcha, ni oír – como era lógico - eco alguno, por lo que me volví para comentárselo. Justo a tiempo, porque una bota salía disparada del local, pasando por donde momentos antes estaba mi cabeza, e impactaba contra la pared y tras ella, apareció un energúmeno - mandil de cuero y martillo en mano - demandando a gritos mi hígado, al que - sin esperar saber cuales eran las razones de su actuación - esquivé corriendo hasta que dos calles más allá, desistió de su empeño en hacerme picadillo.

Al año siguiente, me sorprendí a mi mismo acompañando a un recién llegado de primer curso hasta el taller de zapatería, para enseñarle el maravilloso eco que aquella calle tenía...

La condición humana – amigo lector - es miserable y rastrera... 

J.M. Hidalgo ( Historias de gente singular )