Tal día como hoy, 17 de enero de 1024: En los baños califales del Alcázar de Córdoba,es asesinado el Califa Abderramán V durante un motín, perpetrado por su primo Muhámmad III, quien más tarde ocuparía su puesto como Califa. Se dice que gobernó dos meses y medio, pero en realidad solo gobernó 47 días (mes y medio),
En los baños califales del Alcázar de Córdoba, el 17 de enero de 1024, fue asesinado el Califa Abderramán V durante un motín liderado por su primo Muhámmad III, quien se proclamó califa tras su muerte, sucediendo un breve periodo de inestabilidad en el Califato de Córdoba, que culminaría con su caída poco después.
Abderramán V, que bien habrían podido apodarlo "el Breve", muere a manos de su primo Muhammad, en una de las revueltas que asolaron su reinado, de un mes y medio, quien, a su vez subió al trono califal, como el tercer Mohamed omeya.
Nació en Córdoba, el 21 de septiembre de 1000, y se dice de él que era hombre de gran cultura y fino poeta, aunque las arcas estaban muy menguadas y optó, por tratar de llenarlas con impuestos. Eso, evidentemente, le hizo extremadamente impopular, en un ambiente de revuelta continuo, en la capital califal. Eso y tener que rodearse de una guarda beréber, (odiada por el vulgo durante del anterior reinado) fue la gota que colmó el vaso.
Como el nuevo califa, carecía además de soldados aguerridos, acogió y honró en su alcázar a un grupo de beréberes, que vinieron a proponerle sus servicios, y esta imprudencia bastó, para que se desencadenase un motín en la ciudad, puesto que la población había sufrido sobremanera, con la todavía reciente ocupación bereber.
La población, que estaba harta de los norteafricanos, mató los que pudo y tomaron el alcázar de Córdoba. Los visires, notables y jeques, a quienes el califa había extorsionado dineros y mantenía presos, pidieron socorro y la plebe, rompió los candados y los pusieron en libertad. Todos penetraron, en el harén y lo profanaron.
Al-Mustaẓhir trató de escapar del alcázar, pero al ir a salir por una puerta Maḥmūd y ‘Anbar, que días antes lo habían izado al poder, se lo impidieron. Entonces optó por esconderse, en la leñera del baño con algunos beréberes.
Acudió la guardia y numerosa plebe y lo sacaron de allí con la camisa ennegrecida, “en un estado horrendo”, y en ese estado fue llevado ante la persona de su primo paterno, Muḥammad b. ‘Abd al-Raḥmān —que momentos antes, habían hallado escondido en otro sitio del alcázar y aclamaron como califa— el futuro e incapaz al-Mustakfī bi-llāh, ya en la cincuentena, (el pueblo de Córdoba lo apodaba “Miedosillo” y “Barriguita” por su poco coraje y gordura) que ordenó matarlo inmediatamente. Esa fue la primera medida, del nuevo soberano.
Así terminó, con 23 años, uno de los califas omeyas intelectualmente más capaces, pero que la situación y las circunstancias se aunaron, para que no pudiera desarrollar sus talentos. Los efímeros califas que siguieron, ni de lejos estuvieron a su altura; pues ni fueron cultos, ni inteligentes, ni valientes.
Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
viernes, 16 de enero de 2026
El efímero reinado del Califa de Cordoba Abderramán V
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