sábado, 28 de febrero de 2026

Cuando la carabela "La Pinta", llegó al puerto de Baiona

Tal día como hoy, 1 de marzo de 1493, la carabela ‘La Pinta’, capitaneada por Martín Alonso Pinzón, atracó en el puerto de Baiona (Pontevedra, Galicia), convirtiéndose en la primera de las naves, del primer viaje de Cristóbal Colón, en regresar a España y en la primera, en informar sobre el descubrimiento de América. 

En el viaje de vuelta a España, tras separarse de la carabela 'La Niña', (donde iba Colón) debido a una tormenta, la Pinta llegó a las Rías Gallegas. Se estima que atracó en Baiona, el 1 de marzo de 1493, aunque algunos historiadores, apuntan a unos días antes.Desde el puerto de Baiona, Martín Alonso Pinzón y su tripulación, dieron a conocer la noticia, de la existencia, de un nuevo mundo y las pruebas, que lo corroboraban (plantas, objetos y nativos).,

Debido a este acontecimiento, Baiona ostenta el título de ser, el primer puerto de Europa, en recibir las noticias del Nuevo Mundo 
    
Actualmente, Baiona celebra este hito cada año durante el primer fin de semana de marzo, con la fiesta de "A Arribada". En el puerto de Baiona, se encuentra una réplica de la carabela Pinta, que funciona como museo y conmemora este hecho. 

Este regreso a Baiona fue crucial, ya que, aunque la noticia del descubrimiento, llegó primero a través de La Pinta a Galicia, poco después, el 4 de marzo, Colón atracaba en Lisboa, y finalmente, el 15 de marzo, ambas naves (La Pinta y La Niña), regresaban al puerto, de Palos de la Frontera. 

La Pinta, fue una de las tres carabelas que usó Cristóbal Colón, en su primer viaje al Nuevo Mundo en 1492. Al mando de esta carabela, iba por capitán Martín Alonso Pinzón. Las otras naves eran la Niña y la Santa María, que era la nao capitana, (el navío que dirigía la expedición al ir en él Colón).
 
Se afirma que fue elegida por Martín Alonso Pinzón, por sus cualidades náuticas, ya que él mismo la había alquilado anteriormente. Los gastos de la Pinta y la Niña, para el viaje de Colón corrieron por cuenta, del concejo de Palos de la Frontera, en pago de una sanción, impuesta por la Corona.

La lista de los tripulantes de la Pinta, en el primer viaje descubridor de 1492 es tema de debate, ya que se desconoce con exactitud la tripulación completa, que participó en el primer viaje descubridor, salvo los nombres más conocidos, entre ellos su capitán, Pinzón co-descubridor de América, Francisco Martín Pinzón, que iba como maestre, Cristóbal Quintero, copropietario de la embarcación o Rodrigo de Triana, quien avistó por primera vez la tierra del Nuevo Mundo, el 12 de octubre. 

Existen diversas listas propuestas, para los tripulantes que participaron en el viaje descubridor, sin embargo es la de la historiadora norteamericana Alice Bache Gould​, la que, hasta el momento, se tiene como más autorizada​, por su exhaustivo estudio de las fuentes documentales originales, extraídas de los diversos archivos, estatales españoles. 

La Pinta, separada de la Niña donde viajaba Colón en el viaje de vuelta, fue la primera de la expedición, en llegar a la península ibérica, ya que hacia el 28 de febrero de 1493 alcanzó Bayona, en Galicia. 

 Desde allí, se encaminó a su puerto de origen, Palos. Desde que fue declarada fiesta local oficial en 1974, se celebra anualmente la Fiesta de La Arribada, en la Real Villa de Bayona, recreando un mercado medieval y teatralizando, la llegada de la embarcación, con la noticia, del Descubrimiento de América. 

viernes, 27 de febrero de 2026

Cuando Felipe II decretó la Organización del Ejército Español.

Tal día como hoy, 28 de febrero de 1571, Felipe II decretó, una importante reorganización del Ejército español.

Durante casi dos siglos, el tercio fue la unidad básica de la infantería española. Esta unidad, tenía un estado mayor y un número, de compañías de combate. El Tercio era una unidad administrativa, pero también táctica, sobre todo en el siglo XVI y el principio del siglo XVII.

El 28 de febrero de 1571, Felipe II decretó, una importante reorganización del Ejército español, consolidando los Tercios de Infantería, como la unidad táctica básica,Esta medida estructuró la infantería con un Estado Mayor, definido y compañías organizadas, consolidando la supremacía militar española, en Europa durante el auge de su Imperio. 

Los Tercios: Fueron la base del ejército durante dos siglos, combinando picas y armas de fuego.  El decreto de 1571, fortaleció la estructura orgánica, el mando y la disciplina de estas unidades, permitiendo flexibilidad, en el campo de batalla.

Bajo el reinado de Felipe II, el ejército fue fundamental, para mantener el vasto imperio global y las posesiones europeas. 

Aunque hubo reformas en otros reinados, la de Felipe II en 1571 es clave, en la estructuración de la maquinaria militar, que definió la época. 

Los Tercios españoles, fueron una unidad militar de élite y el primer ejército profesional moderno de Europa, establecidos en 1534 por Carlos I de Habsburgo. Combinaban picas, arcabuces y mosquetes, en una formación disciplinada y versátil, que dominó los campos de batalla europeos, durante los siglos XVI y XVII. 

Creados en Italia, los primeros fueron los de Nápoles, Sicilia y Lombardía, cada uno compuesto inicialmente, por unos 3.000 voluntarios.Su eficacia radicaba en la combinación de armas blancas y de fuego, organizados en piqueros, rodeleros y arcabuceros, lo que permitía defensa y ataque.

A diferencia de las levas forzosas, los tercios estaban formados por soldados voluntarios profesionales, con un alto sentido del honor y disciplina.
    
Sus principales Batallas fueron victorias, en Mühlberg, San Quintín, Breda y Gravelinas, marcando la hegemonía española. Aunque disueltos en 1704, su nombre y espíritu perduran hoy, en unidades de la Legión Española, y otras unidades de infantería. 

Su impacto en la estrategia militar fue profundo, siendo considerados, los precursores de los ejércitos modernos en Europa


jueves, 26 de febrero de 2026

La primera locomotora de vapor fabricada en España

Tal día como hoy, 27 de febrero de 1853:Se inaugura la primera locomotora española, que recibió el nombre de " La Española".

La locomotora conocida como ‘La Española’,  es reconocida como una de las primeras locomotoras, de vapor construidas en España, entrando en servicio en el año 1853. 

Fue fabricada solo cinco años después, de la inauguración de la primera línea ferroviaria peninsular, (Barcelona-Mataró en 1848). Su construcción fue un hito, para la industria ferroviaria española, llevada a cabo por la compañía Barcelona-Granollers, aprovechando algunos componentes importados, pero con mano de obra y capacidad técnica española.

Se la bautizó como ‘La Española’ (o "Primera Española", en algunos registros de ancho ibérico) para resaltar su fabricación nacional, en contraposición a las máquinas inglesas o francesas, que importaban las primeras líneas férreas.

Aunque ‘La Española’ de 1853 es célebre por su nombre, el primer ferrocarril en la península (Barcelona-Mataró, 1848) funcionó inicialmente con máquinas británicas, bautizadas con nombres como  "Mataró' y 'Barcelona". También destaca la "Locomotora Palau" como una de las primeras fabricadas, en el contexto de la industrialización española. 

En resumen, ‘La Española’ de 1853 representa un paso fundamental, hacia la autarquía industrial ferroviaria en España, simbolizando el esfuerzo de la época, por fabricar maquinaria propia. 

Se aprovecharon piezas de importación, pero la compañía Barcelona-Granollers, fue capaz de acometer su fabricación, aunque fuera de un modo, prácticamente artesanal. 

No se trató pues, de un comienzo de una fabricación en serie, sino de un trabajo asumido de modo concreto. De hecho, durante muchos años después, se abandonó por completo este campo y las compañías ferroviarias españolas ,se tenían que abastecer en el extranjero, de su material ferroviario. 

Y esto a pesar de que en 1855, se había creado en Barcelona la Compañía Maquinista Terrestre y Marítima, dedicada a la fabricación de máquinas de vapor, pero que tardó en empezar a sacar al mercado, locomotoras hasta 1884.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Los sangrientos disturbios, en el entierro del poeta Ramón de Campoamor.

Tal día como hoy, 26 de febrero de 1901, dimitía el Gobierno de Marcelo Azcárraga. Lo hacía tras los sangrientos choques, entre las fuerzas armadas y el pueblo madrileño, durante el entierro del poeta, Ramón de Campoamor.

Los sangrientos enfrentamientos, ocurridos durante el entierro del poeta Ramón de Campoamor en febrero de 1901, provocados por la represión de las fuerzas armadas, contra el pueblo madrileño, generaron una grave crisis política. Estos disturbios, derivados de la tensión social, forzaron la dimisión del gobierno de Marcelo Azcárraga el 26 de febrero de 1901,

Los choques sangrientos y desórdenes ocurridos, durante el entierro del poeta y político Ramón de Campoamor, en Madrid, se debieron, a la intensa polarización política y religiosa de la época, exacerbada por la agitación, republicana y anticlerical. 

Campoamor era visto, como un símbolo del tradicionalismo, el monarquismo y la política moderada, de la Restauración. y durante el cortejo fúnebre, grupos de ideologías contrapuestas, (republicanos/anticlericales contra conservadores/partidarios de la tradición) se enfrentaron violentamente, en las calles de Madrid.

La situación fue tan grave que, debido a la inestabilidad social y la violencia en las calles, durante estos días, el gobierno presidido por Marcelo Azcárraga, presentó su dimisión.  

El poeta Ramon de Campoamor fue enterrado, en la Sacramental de San Justo en Madrid

La poesía de Ramón de Campoamor, es la propia del realismo literario español. Está caracterizada por su prosaísmo, que rehúye conscientemente la belleza, de toda idealización. 

Campoamor era consciente, del carácter innovador de su poesía, ya que había proyectado un lenguaje poético, que se enfrentase al de los herederos de Manuel José Quintana, (heredero a su vez del dialecto poético clásico y al epíteto constante y platonizante de Fernando de Herrera) y al dialecto no menos artificial, de los románticos. 

Anuncia un retorno al lenguaje llano y castizo, que disipe la peste del epíteto y sirva de modelo, a la prosa vivaz y natural de Juan de Mairena y el verso filosófico, de su antónimo, Antonio Machado. 

Sin embargo, su falta de cuidado formal, no ha resistido la prueba del tiempo, por lo que fue detestado por el Modernismo posterior a causa de su nulo esteticismo, y por la Generación del 98, por su carácter burgués y vulgar y su impronta, decimonónica. 



martes, 24 de febrero de 2026

Historia del conde de Barcelona Berenguer Ramón I

 

Tal día como hoy, 25 de febrero de 1018: Berenguer Ramón I, es nombrado conde de Barcelona, tras el fallecimiento de su padre.

Hijo único del conde Ramón Borrell y de la condesa Ermesenda. Tenía unos doce años al morir su padre en 1018, por lo cual éste le dejó el condado, en régimen de condominio con su madre. Ermesenda. que ejerció la tutoría y gobernó en más de treinta y dos, castillos de los condados de Ausona, Manresa, Urgel y Barcelona. 

A partir de 1023, habiendo alcanzado la mayoría de edad, el conde Berenguer Ramón realiza actos de gobierno sin su madre, y se califica de “conde y marqués”, pero suele seguir firmando con su madre, los actos en que ella está presente. Aunque Berenguer Ramón I, se había desposado en 1016 en Zaragoza con Sancha, hija de Sancho García de Castilla, el hecho de ser menor de edad, no le permitió casarse hasta probablemente, el año 1021. 

En los años 1021-1023, asoció a su mujer al gobierno; motivando conflictos entre su madre y su esposa, que logró zanjar su tío Pedro, obispo de Gerona. Una vez hechas las paces, sólo en ocasiones intervino Sancha, que le dio dos hijos al conde, Ramón Berenguer y Sancho, y falleció en 1027. En fecha incierta, entre 1018 y 1023, 

Berenguer ,firma un acuerdo con el conde Ermengol II de Urgel, primo suyo, mediante la cual éste presta homenaje, al primero y le jura fidelidad y ayuda contra todos los hombres y mujeres, excepto el vizconde Bremundo y su esposa Eriball. 

Cuatro barones del condado de Urgel, garantizan con sus honores el acto de sumisión, a los cuales suma Ermengol, en prenda los cinco castillos de Alós, Rubió, Montmagastre, Malagastre y Artesa que Ermengol, tomaría en feudo de Berenguer Ramón l 

En contrapartida, Berenguer se compromete, a no atentar contra la vida de Ermengol, ni contra sus bienes, y promete ayudarle en cualquier circunstancia, dándole en feudo el obispado de Barcelona, el castillo de Aramprunyà y otros honores en los condados de Barcelona y Gerona, por los cuales varios caballeros, prestarán homenaje a Ermengol. Berenguer promete dar la espada Tizona a Ermengol, o 5.000 dirhemes, o 100 onzas de oro, o el equivalente en especies.

Esta espada permanece, entre los bienes patrimoniales de la Casa de Barcelona, hasta 1090, fecha en la cual Berenguer Ramón II, prisionero del Cid, la entrega a éste. La Tizona se convierte en el arma legendaria, del Cantar del Cid Campeador.

Mientras tanto, en 1023, Berenguer Ramón, concertó la amistad con Guillem I de Besalú y con Guifred II de Cerdaña, pues prefirió la paz con los vecinos, a las conquistas. El sobrenombre de "El Corbat" con que le conoce la historia, parece corresponder a un defecto físico, probablemente una joroba, que le aquejaba, desde muy temprana edad. 

Su corto período de gobierno, de poco más de ocho años, dominado por su madre, Ermesenda, y por su mujer, Sancha, no favoreció el recuerdo de su gestión. Aunque quiso continuar, la labor reconquistadora de su padre, tuvo escasos éxitos, si bien en 1025 confirmó las franquicias, a los habitantes de Olérdola y la comarca del Penedès, para garantizar el poblamiento, de estos territorios.

Además, mantuvo el límite de la zona fronteriza en el curso del río Gaià. También a los barceloneses, les concedió, en 1025, notables franquicias, para favorecer el desarrollo del comercio. Viudo ya de Sancha, Berenguer Ramón volvió a casarse, en 1027, esta vez con Guisla, hija del conde de Empúries Hugo I, que le dio otros dos hijos: Guillem y Bernat.

Berenguer Ramón I, murió el 31 de marzo de 1035 en el Palacio Condal de Barcelona, poco antes de cumplir los treinta años de edad. 

En vísperas de realizar un viaje a Roma, había dictado testamento, el 30 de octubre de 1032, por el cual dejaba a su primogénito, Ramón Berenguer I, los condados de Barcelona y Gerona; a Sancho, las zonas fronterizas al este del Llobregat, con Olérdola y el Penedès, y al primer hijo de Guisla, Guillem, el condado de Vic-Ausona.

lunes, 23 de febrero de 2026

Cuando el dictador Stalin prohibió el envio de voluntarios a la Guerra Civil Española

Tal día como hoy, 24 febrero 1937: La Unión Soviética prohíbe el envío de voluntarios, a la Guerra Civil Española.

La Unión Soviética, comenzó a limitar y reducir el envío de voluntarios y asesores militares, a la Guerra Civil Española a lo largo de 1937, marcando un cambio de estrategia respecto al apoyo directo inicial. Esta decisión se debió, a la creciente presión internacional, por la política de no intervención, el aumento de los costes y el cambio de enfoque en la estrategia soviética hacia el conflicto. 

Aunque la URSS, apoyó activamente a la República desde 1936, para el año 1937, la política soviética, comenzó a restringir la presencia de su personal, incluyendo pilotos y tripulaciones de tanques, que sumaban entre 2.000 y 3.000, durante el conflicto.

En 1937, ni Hitler y Mussolini no estaban muy contentos, con la forma en que Franco conducía la guerra, es fácil imaginar qué opinaba Stalin, sobre la torpeza, la descoordinación y la indisciplina, que imperaban en las filas republicanas y que hacían imposible, cualquier estrategia global contra el enemigo. 

El 24 de febrero Stalin, prohibió el envío a España de más voluntarios soviéticos, aunque mantuvo a sus representantes políticos. Evidentemente, con el oro español en Moscú, lo que le interesaba a Stalin, es que los republicanos tuvieran la máxima necesidad de gastarlo, comprando a los soviéticos, material de guerra y otros suministros, para lo cual era bueno que les fuera mal en la guerra, y además no había necesidad, de verter sangre soviética inútilmente.

El gobierno republicano, prohibió el periódico anarquista "Nosotros", que era especialmente crítico. El 28 de febrero, se prohibió a los policías pertenecer a partidos políticos o sindicatos. Eran las primeras medidas, encaminadas a restablecer su autoridad, desacatada por un gran número de organizaciones, políticas y sindicales, que actuaban con total independencia.

El 4 de marzo la Generalidad de Cataluña, creaba el Cuerpo de Seguridad Interior, a la vez que ordenaba la disolución, de las Patrullas de Control anarquistas, las cuales no atendieron la orden y continuaron aplicando, su política de terror, bajo la dirección de Josep Asens Giol. 

Los milicianos, realizaban detenciones arbitrarias, que a menudo terminaban, con el asesinato de los detenidos, así como "expropiaciones privadas", que eran simplemente robos.

La Generalidad de Cataluña, que había imitado el decreto del gobierno republicano, que prohibía la afiliación política de los policías, aprobaba ahora una orden en la que exigía la entrega de armas largas y explosivos, a los grupos que no estuvieran bajo autoridad militar.,

Mientras tanto, el gobierno republicano español, había organizado, en colaboración con la Cruz Roja, la evacuación de niños para que no tuvieran que sufrir de cerca la guerra. 

Durante todo el periodo bélico, se terminarían enviando unos 20.000 niños a Francia, unos 5.000 a Bélgica, unos 4.000 a Gran Bretaña, unos 800 a Suiza, unos 455 a México y unos 100 a Dinamarca. 

El 21 de marzo, salieron de Valencia los primeros 72 del total de 2.895 niños que tuvieron un destino más inquietante: la Unión Soviética. Teóricamente debían tener, entre cinco y doce años, pero en algunos casos, se falsearon las edades.

Stalin buscaba evitar, una confrontación directa mayor, con las potencias fascistas, en un momento de inestabilidad europea. 

Si bien la ayuda logística disminuyó, la URSS continuó apoyando diplomáticamente, a la República hasta el final del conflicto, en 1939.


domingo, 22 de febrero de 2026

El asesinato de Enrique Casas, primer candidato socialista víctima del terror

Tal día como hoy, 23 de febrero de 1984: Los terroristas de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, asesinan en la ciudad de San Sebastián, al senador socialista y parlamentario vasco Enrique Casas.
.
En febrero de 1984, los Comandos Autónomos Anticapitalistas asesinaban en el portal de su domicilio de San Sebastián, al senador Enrique Casas, candidato socialista a lehendakari, en las elecciones autonómicas, que tuvieron lugar tres días después.

Le dispararon dos encapuchados, a los que él mismo abrió la puerta de su casa. Recibiendo seis impactos de bala. Junto a él estaba su hijo mayor, Richard, de 17 años.

Enrique Casas, que se había distinguido por su denuncia frontal del terrorismo, era parlamentario vasco, secretario de Organización del PSE-PSOE y miembro de la Junta de Seguridad del País Vasco. No tenía escolta permanente, aunque sí un servicio de protección, en sus desplazamientos.

Los terroristas le convirtieron en el primer candidato electoral, asesinado en España tras el restablecimiento de la democracia, el primer senador víctima de la violencia, el primer socialista en morir por la barbarie.

Pablo Pego Gude, alias "Antxon el Grande" y José Luis Merino Quijano, "El Coronel" fueron esos dos encapuchados. El primero, considerado autor material del atentado, murió en agosto de 1984, en un enfrentamiento con la policía. Merino Quijano fue condenado a 53 años de cárcel, por el asesinato de Casas. Sólo cumplió 17.

Los Comandos Autónomos Anticapitalistas, (CAA) surgieron en 1977 al producirse una escisión en el Frente Obrero de ETA, a la que se unieron posteriormente pequeños colectivos descolgados, de otras organizaciones terroristas, como ETA Político-Militar o los comandos ´Bereziak´ y sectores del llamado, ´movimiento asambleario´.

Se definían como una organización anticapitalista, asamblearia y nacionalista, contraria a la "alternativa KAS" defendida por ETA y que consideraba, a partidos y sindicatos "organismos de control, de la lucha del pueblo".

Desde que esta banda terrorista, se diera a conocer -en abril de 1978- hasta su desaparición en 1985, provocó la muerte de veinte personas y llevó a cabo varios secuestros, uno de los cuales acabó, con el asesinato del rehén, el industrial Francisco Asín.

Sedes de organismos oficiales, cuarteles, partidos, o medios de comunicación -como la Agencia Efe- fueron también atacadas por la organización.

La proximidad de las elecciones vascas, que se celebraron del 1 de marzo de 1984 hace que el 25 aniversario del asesinato de Enrique Casas , tenga una significación especial para sus compañeros de partido que, año tras año, le han recordado en la Casa del Pueblo de San Sebastián, o el cementerio donostiarra de Polloe, en el que está enterrado.

Su viuda, la eurodiputada del PSOE Bárbara Durkhorp, recibio ese respaldo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, en la presentación del libro de José María Benegas "Recuerdo de Enrique Casas", a la que acudieron la secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Ramón Jáuregui, y el presidente del Senado, Javier Rojo.

"Las horas que siguieron a su asesinato, quizá fueron las más duras y amargas de mi vida. Después las he vivi,do muy parecidas pero aquélla fue la primera vez que tuve que apretar los dientes, aguantar la rabia y contener mis reacciones", escribió José María Benegas en el vigésimo aniversario de su asesinato.

Benegas era entonces el secretario general del Partido Socialista de Euskadi. No pudo contener las lágrimas, cuando se enteró de la noticia, al igual que Ramón Jáuregui, delegado del Gobierno en el País Vasco.

Un busto de Enrique Casas, colocado junto a los otros dos senadores asesinados por ETA, durante la democracia, Manuel Broseta y Manuel Giménez Abad, le recuerda en el Senado, donde los tres dan nombre a distintas salas, del Palacio de la Plaza de la Marina Española.

Enrique Casas nació en Guadix (Granada) el 9 de octubre de 1943. Era licenciado en Física Nuclear en Alemania, país en el que conoció a su esposa.

Dejo cuatro hijos huerfanos: Daniel, Cristina, Andreas y Richard. 

sábado, 21 de febrero de 2026

Cuando el Rey Carlos I de España,fue coronado Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico

Tal día como hoy, 22 de febrero de 1530, el Papa Clemente VII coronaba al Rey Carlos I de España, como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

El Rey Carlos I ya había sido coronado Emperador, tras una larga y feroz lucha por el título con el Rey francés Francisco I, sin embargo, el título carolingio, necesitaba también de la dignidad papal, para completarse. La coronación se celebró en Bolonia, pues Roma quedaba muy lejos y el Rey Carlos I de España, tenía obligaciones muy acuciantes, en sus territorios alemanes.

La fecha fue escogida, entre los días 22 y 24 de febrero. Lo hizo a propósito, en recuerdo de la batalla de Pavía y del día de su nacimiento. Finalmente, la coronación tuvo lugar, el día 22 de febrero de 1530.

El acto congregó a numerosos nobles, de todos los territorios del monarca de la casa Habsburgo, en la ciudad de Bolonia. Todos eran muy conscientes del acontecimiento, empezando por el propio Carlos, que estaba impaciente por recibir el título, que diez años llevaba esperando, un título que en lo material, solo conllevó importantes gastos sobre las ya mermadas arcas.

La larga espera,  se debió a las conspiraciones, e ínfulas políticas de la época. Desde la ambición de Francisco I , por estar en todo momento por encima del monarca español, hasta la existencia de un Papa, que había promovido una infame Liga, para aislar a Carlos I y cortar su grandeza, un Papa que tuvo que soportar el saqueo de Roma, por parte de los españoles y que incluso fue secuestrado.

Finalmente, el Rey Carlos I y Roma hicieron las paces. Lo hicieron con una coronación, en la que cuatro nobles entre los que se encontraban el marqués de Monferrato, el duque de Urbino, el conde Palatino y el duque de Saboya, desfilaban tras el Papa y su colegio cardenalicio, portando los cuatro atributos imperiales: el cetro, la espada, el mundo y la corona. Detrás de ellos, caminaba el Rey Carlos I. Lo hacía con su cortejo flamenco y español.

El Papa, derramó sobre su cabeza el óleo sagrado. Después le hizo, entrega de los atributos imperiales. Tras ello, las trompetas anunciaban bajo el ensordecedor clamor de los allí presentes, que no gritaban otra cosa que “¡Imperio!”, los españoles hacían lo propio al grito de “¡España!”. No es para menos, un nuevo Emperador había aparecido.

La coronación, debía ser recordada para siempre y, para darle mayor esplendor, si cabe, Carlos decidió que se celebrase, el día de su trigésimo cumpleaños, coincidiendo también con el quinto aniversario, de su victoria en la batalla de Pavía. 

En realidad, ya había sido coronado como Rey de los Borgoñones y Clemente VII, le había impuesto la Corona de Hierro de los lombardos, llamada así porque, aunque era de oro, tenía un reborde de hierro, que estaba hecho. presuntamente, con uno de los clavos de la crucifixión de Cristo; pero esta coronación se llevó a cabo en “petit comité” para no restar ni un ápice de importancia, a la auténtica coronación como emperador, del Sacro Imperio Romano Germánico.

viernes, 20 de febrero de 2026

El cese de Franco como jefe del Estado Mayor del Ejército Español

Tal día como hoy 21 de febrero de 1936, el general Francisco Franco es cesado como jefe del Estado Mayor, del Ejército español.

Después de ser nombrado Jefe de Estado Mayor, del Ejército por la República en 1935, Francisco Franco, se convirtió en un personaje clave, en la política española.

Sin embargo, su suerte cambió con la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, lo que lo llevó a ser enviado a las Islas Canarias, como comandante militar, un destino considerado como un exilio.

En febrero de 1936, tras la victoria del Frente Popular, el gobierno republicano destituyó al general Francisco Franco, como jefe del Estado Mayor del Ejército, destinándolo a un puesto secundario en Canarias. Este movimiento buscaba alejarlo del poder central, antes del golpe de Estado de julio de 1936 

El general Francisco Franco fue cesado como jefe del Estado Mayor Central del Ejército en febrero de 1936. Este cese fue una de las medidas, adoptadas por el gobierno del Frente Popular, tras su victoria en las elecciones de febrero, de ese mismo año. 

Tras su destitución, el Gobierno decidió alejarlo de los centros de poder en Madrid, nombrándolo comandante general de las islas Canarias. 

El ascenso de Manuel Azaña y el triunfo de la coalición de izquierdas motivaron una reestructuración de los mandos militares, para asegurar la lealtad al régimen republicano.

Franco había ocupado la jefatura del Estado Mayor, durante el gobierno de la CEDA (bienio conservador), y su salida, marcó el inicio de su distanciamiento definitivo, de las autoridades de la Segunda República.

La consecuencia inmediat, fue su traslado a Canarias que no impidió que continuara participando, en la conspiración militar que desembocaría, en el golpe de Estado de julio de 1936. 

Allí, Franco se unió a la conspiración militar, liderada por el general Emilio Mola, y el 18 de julio de 1936, se unió al levantamiento militar en Marruecos, que marcó el comienzo de la Guerra Civil Española.

En septiembre de 1936, Franco fue nombrado Generalísimo de las fuerzas sublevadas y Jefe del Estado, cargo que ocupó hasta su muerte en 1975. Durante la Guerra Civil, Franco lideró las fuerzas nacionalistas y, en 1939, se convirtió en el dictador de España, gobernando el país hasta su fallecimiento.

jueves, 19 de febrero de 2026

José de Echegaray: el primer premio Nobel español

Tal día como hoy, 20 de febrero de 1903: José de Echegaray, el primer nobel de literatura español, estrena su obra ‘La escalinata de un trono’.

José de Echegaray, destacado dramaturgo, científico y político español, estrenó su obra ‘La escalinata de un trono’ en 1903 . Poco después, en 1904, se convirtió en el primer español, en recibir el Premio Nobel de Literatura, (compartido con Frédéric Mistral), consolidando su figura, en el panorama literario

José María Waldo Echegaray fue un ingeniero, dramaturgo, político y matemático español, hermano del comediógrafo Miguel Echegaray. Fue un polifacético personaje, de la España de finales del siglo XIX. 

Obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1904, siendo el primer español en conseguirlo, y desarrolló varios proyectos, en ejercicio de las carteras ministeriales, de Hacienda y Fomento. Realizó importantes aportaciones a las matemáticas y a la física. 

Introdujo en España, la geometría de Chasles, la teoría de Galois y las funciones elípticas. Está considerado, como el más grande matemático español, del siglo XIX. Julio Rey Pastor afirmaba: "para la matemática española, el siglo XIX comienza en 1865 y comienza con Echegaray". En 1911, fundó la Real Sociedad Matemática Española. 

El 12 de diciembre de 1904, José de Echegaray fue galardonado con el Premio Nobel de literatura. Fue el primer autor español en conseguirlo, algo que no gustó demasiado en los ambientes culturales del país, que le consideraban un advenedizo: ya el autor madrileño era un científico,

La noticia, de la obtención del primer Premio Nobel para un español, debería haber sido motivo de alegría en toda España, pero lo cierto es que se convirtió en un suplicio, después de que un gran número de escritores españoles, alzaran la voz y montaran en cólera, porque él hubiera sido el elegido. La España de las envidias y de las inquinas, políticas en su máxima expresión. 

Provocando, la reacción más furibunda con insultos, ataques y hasta comunicados públicos criticando que le hubieran dado el Nobel, a este escritor y no a otro. Una gran cantidad de políticos y literatos, criticaron con dureza a la academia sueca, por concederle el prestigioso galardón, a su compatriota. He aquí una víctima, de nuestra envidiosa idiosincrasia.

Las embestidas venían, de algunos de los literatos más famosos, de principios del siglo XX, como Azorín, Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Valle-Inclán, Jacinto Grau, Francisco Villaespesa, Enrique Díez Canedo, Vicente Blasco Ibáñez, Ramiro de Maeztu y los hermanos Machado, entre otros, que consideraban al exministro, indigno de semejante honor.

Entre todas estas reacciones beligerantes, la de Valle-Inclán se distinguió por su agresividad verbal. Llamó a Echegaray "viejo idiota". En la época circuló una historia, nunca corroborada, que aseguraba que el escritor gallego, le había enviado al Nobel una carta en la que empleó esa expresión, en lugar del nombre del destinatario y que, a pesar de ello, habría llegado a su destino sin problemas. 

También se cuenta, que el galardonado llegó a ofrecer su sangre, con ánimo conciliatorio, cuando el autor de ‘Luces de Bohemia’, cayó enfermo de gravedad, pero que este se habría negado, con el siguiente exabrupto: "No quiero la sangre de ese. La tiene llena de gerundios".

Su amplia labor literaria, se reconoce con la máxima recompensa, que cualquier escritor puede conseguir: el Nobel de literatura que recibe en su cuarta edición de 1904, por su contribución, a las letras universales como dramaturgo.

La noticia del Nobel, fue recibida con un enorme interés en la prensa y en las calles, aunque estará acompañado de cierta polémica, ya que algunos autores ponen en duda sus méritos literarios. 

La entrega del galardón, se celebra un año más tarde en el propio Senado, en una ceremonia presidida, por el rey Alfonso XIII. También el Ateneo de Madrid, acoge un acto conmemorativo al día siguiente, tras una multitudinaria manifestación, organizada en su honor.

El 14 de septiembre de 1916, José de Echegaray fallece en Madrid. Su pérdida acapara las portadas, de las principales cabeceras de la época. Tal fue la aflicción, que el propio monarca expidió un Real Decreto, para rendirle honores y dar testimonio del dolor, por su fallecimiento.

Hoy son muchos, los reconocimientos que homenajean la figura, de este ilustre personaje, como el máximo galardón científico nacional, que lleva su nombre, obras artísticas, bustos, monumentos y esculturas; placas y calles en su honor. Unas huellas para recordar a quien, lo fue todo en la ciencia, en la política y en la literatura

miércoles, 18 de febrero de 2026

La primera nevada documentada de la historia del Sahara

Tal día como hoy, 19 de febrero de 1979, tiene lugar una  significativa nevada,  en el desierto del Sahara

La nevada más significativa y recordada en el desierto del Sahara, ocurrió el 19 de febrero de 1979 cerca de Ain Sefra, Argelia, cuando una tormenta de nieve, duró aproximadamente 30 minutos, cubriendo las dunas con una capa de nieve inusual. 

Aunque es un fenómeno raro, se han registrado nevadas posteriores en la zona en 2017 y 2018, siendo la de 1979, la primera documentada, en la historia moderna.
 
La nevada se produjo principalmente alrededor de Ain Sefra, conocida como la "Puerta del Sahara" en Argelia.

A pesar del calor intenso, las noches de invierno en el Sáhara, pueden alcanzar temperaturas bajo cero, facilitando la nieve. y aunque el cambio climático, no provoca nieve directamente, pero genera contrastes térmicos y cambios en los patrones atmosféricos, aumentando la probabilidad, de eventos inusuales.,

Aunque inusual, este fenómeno se ha vuelto más frecuente, con las nevadas esporádicas en el desierto del Sahara, como las recientes en Argelia y Marruecos, ocurren por la llegada de masas de aire polar frío, que interactúan con la humedad, creando contrastes térmicos extremos. 

Aunque son eventos raros, su recurrencia se vincula al cambio climático, que intensifica la inestabilidad atmosférica y altera los patrones de humedad. 

En enero de 2018, otra nevada notable dejó una capa blanca, de 38 centímetros en las dunas, lo que supuso, una de las mayores acumulaciones recientes. La nieve aporta humedad temporal, beneficiando la flora y fauna, pero puede causar inconvenientes, en las comunidades locales y dificultar la movilidad.

Las enormes dunas de arena, normalmente de tonos dorados, aparecieron teñidas de blanco, tras una nevada poco común provocada por una masa de aire frío, que alcanzo los 38 centimetros de nieve.

Los estudios indican que, debido a alteraciones en el ciclo del agua, algunas áreas desérticas, podrían tener tanto mayor aridez, como lluvias más intensas. El fenómeno ha ocurrido varias veces en las últimas décadas, siendo uno de los ejemplos visuales más impactante, de cómo el clima se vuelve, más extremo y menos predecible. 

Las nevadas más notables y recientes en el Sáhara, se han registrado en torno a los 1.000 metros de altitud, sobre el nivel del mar, específicamente en la ciudad argelina de Ain Sefra, conocida como la "puerta del desierto", situada entre las montañas del Atlas y el desierto. 

Aunque las dunas alcanzan grandes alturas, la nieve cuajada se ha concentrado en estas zonas elevadas del borde norte.

Las otras tres nevadas, que se han producido en la zona, han tenido lugar en 2017, 2018 y 2021. El patrón de nevadas en el Sáhara, como se puede ver, es cada vez mas frecuente.
.


martes, 17 de febrero de 2026

El error del almirante Aznar que precipitó la caída del Rey Alfonso XIII


Tal día como hoy, 18 de febrero de 1931, el Rey Alfonso XIII encargaba al almirante Aznar la  tarea de formar un nuevo Gobierno, tras la caída del general Miguel Primo de Rivera y, posteriormente, la del general Dámaso Berenguer.

El "error Aznar" hace referencia a la decisión del Almirante Juan Bautista Aznar, presidente del gobierno en febrero de 1931, de convocar elecciones municipales, en lugar de generales, tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera. 

Según su biografía, este intento de restaurar la normalidad monárquica ,permitió que los comicios se convirtieran en un plebiscito, contra el rey Alfonso XIII, derivando en el triunfo republicano, del 12 de abril de 1931 y precipitando la proclamación, de la Segunda República

Nacido en Cádiz. Este marino y político español, jugó un papel clave en la Guerra de Marruecos. Al concluir este conflicto, el presidente Manuel García Prieto, lo nombró ministro de Marina, cargo que ocupó hasta el golpe de Estado de 1923.

Con la subida al poder de Miguel Primo de Rivera, el almirante Aznar fue nuevamente ascendido, esta vez pasando a ocupar el cargo de almirante de la Marina española, en 1925. Tras la caída de este y posteriormente, la del general Dámaso Berenguer, el Rey Alfonso XIII, gran partidario de los militares de aquella época, debido a su gran fascinación hacia ellos, le encargó la tarea de formar un gobierno, de concentración monárquico.

El Gobierno del almirante Aznar,juró sus cargos el día 18 de febrero de 1931, estableciendo un calendario electoral que daba inicio a unas elecciones municipales, en marzo de ese mismo año. Un hecho que algunos historiadores denominaron “el error Aznar”(1).

Las elecciones municipales, se celebraron según el calendario previsto, el 12 de abril de 1931, sin embargo, el resultado fue demoledor para el régimen monárquico, pues la coalición republicana, había cosechado un enorme éxito, en la mayoría de grandes ciudades del país.

Las manifestaciones anti-monárquicas ,comenzaron a producirse en todo el país. También hubo varios intentos de levantamientos de militares, partidarios de una república, como ocurrió en Jaca. La firma del Pacto de San Sebastián, en el cual tomaron parte Alejandro Lerroux, Miguel Maura y Manuel Azaña, supuso el principio del fin, de la monarquía en España. 

La victoria republicana, en las elecciones del 12 de abril, precipitó los acontecimientos: ni siquiera el Conde de Romanones, el político que fue más fiel a Alfonso XIII, estimó otra salida, que no fuera el exilio del Borbón. 

Posteriormente, dos días después, el 14 de abril de 1931, el Rey Alfonso XIII abandonó España, al mismo tiempo que en el país, se proclamaba, la Segunda República Española.

Alfonso XIII abandonó España hacia el exilio, en la madrugada del 14 al 15 de abril de 1931, a bordo del crucero ligero Príncipe Alfonso. El monarca partió desde el puerto de Cartagena con destino a Marsella (Francia) tras la proclamación de la II República, sin honores oficiales y escoltado por el almirante Aznar. 

Durante la Guerra Civil, el rey se posicionó a favor de los sublevados. A principios de 1941, unos meses antes de morir, renunció a sus derechos reales, a favor de su hijo Juan de Borbón.

(1)  El "error" del almirante Juan Bautista Aznar en febrero de 1931, al asumir la presidencia del gobierno, consistió en minimizar la crisis política e institucional, afirmando que España se acostó monárquica y se levantó republicana tras las elecciones municipales, lo que precipitó la caída del rey Alfonso XIII.

 

lunes, 16 de febrero de 2026

El día que Dolores Ibárruri, "La Pasionaria" regresó a España

 

Tal día como hoy, 17 de febrero de 1977: Dolores Ibárruri, más conocida como "la Pasionaria", solicita en la Unión Soviética, el pasaporte español para poder regresar a España.

En febrero de 1977, durante la Transición española, tras la muerte de Franco, Dolores Ibárruri, "la Pasionaria", solicitó y obtuvo su pasaporte español en la Unión Soviética, para regresar a España. Tras casi 40 años de exilio, la histórica líder comunista, volvió a Madrid el 13 de mayo de 1977, siendo posteriormente elegida diputada, en las primeras elecciones democráticas. 

Dolores Ibárruri, "La Pasionaria" , fue una histórica dirigente comunista española, oradora destacada y figura clave, durante la Segunda República y la Guerra Civil. Primera mujer en el Comité Central del PCE, su icónico lema "¡No pasarán!" simbolizó la resistencia antifascista, antes de exiliarse en la URSS y regresar con la democracia

Dolores Ibarruri Gómez, nació el 9 de Diciembre de 1895 en Gallarta, en el seno de una familia pobre y numerosa. De familia minera y carlista, el ambiente familiar, las lecturas piadosas y su fortísimo carácter, favorecieron una devoción religiosa, que la llevó a las puertas del convento.

Su formación escolar, hasta los 15 años fue buena para la época. Comenzó estudios de magisterio, pero la penuria económica de su familia y los perjuicios de la época, hicieron que los abandonara, para trabajar en un taller de costura, y después en una casa, realizando labores domésticas.

Su padre, de ideología carlista, pero no militante, mandaba a su hija Dolores siendo esta aún una niña, a los mítines del partido, donde se despertó y se empezó, a formar el talento oratorio, de la futura Pasionaria.

En 1916 se casa con un minero socialista llamado Julián Ruiz, con el que tuvo cinco hijas y un hijo: Con Julián adquirió, ciertos rudimentos del marxismo. Ayudándose de sus experiencias y a lo que acontecía en el país, Dolores, en 1918, en la Semana de la Pasión, utilizó por primera vez, el seudónimo "La pasionaria" para un artículo publicado en el periódico obrero "EL Minero Vizcaíno"

Siendo integrante de las Juventudes Socialistas de Somorrostro, Dolores Ibarruri en 1919 fue partícipe de la escisión, pro comunista del PSOE, participando en 1920 en la fundación del Partido Comunista Español, en el cual militaría hasta su muerte. Es en este mismo año, cuando es nombrada miembro, del Comité Provincial de Vizcaya.

En 1921 se produce la fusión entre el PCE y otra formación, reconstituyéndose con el nombre de Partido Comunista de España y en 1930, es elegida miembro del Comité Central del Partido, movilizando a trabajadores y trabajadoras, participando en manifestaciones, e iniciando así su gran acción social.
 
En 1931, se presentó a las elecciones de las Cortes Constituyentes, siendo derrotada su candidatura. Ese mismo año se trasladó a Madrid, para trabajar en la redacción, del periódico del partido comunista “Mundo Obrero”. En 1932 la nombran responsable de la Comisión Femenina, del partido y es en 1933 cuando la nombran presidenta, en la recién fundada "Unión de Mujeres Antifascistas".

Fue encarcelada varias veces, debido a sus fuertes discursos y a su activa militancia, en las manifestaciones comunistas. Destacó, en el Congreso de los Diputados de la II República, como diputada en el PCE por Asturias, en 1936.

Figura relevante durante la Guerra Civil, fue elegida vicepresidenta de las Cortes Republicanas, en 1937. Durante este periodo, se convirtió en un mito para una parte de España, siendo famosa por sus arengas, a favor a la causa republicana y popularizando el - a mi entender- desafortunado  lema “No pasarán” durante la defensa de Madrid. Tras finalizar la Guerra Civil Española, se exilió a la URSS.

En 1942, fue elegida Secretaria General del PCE clandestino. En 1960, presentó su dimisión para pasar a ocupar el cargo, de Presidenta del Partido.

Tras la muerte del dictador Francisco Franco, y durante la transición democrática, volvió a España en 1977, tras 38 años de exilio, y fue elegida nuevamente, Diputada por Asturias en las primeras elecciones democráticas, siendo su papel en la política, más simbólico que real.

En 1986, se inaugura en Gallarta, una plaza con su nombre y se le entrega la primera medalla de oro, del municipio.

Dolores Ibarruri "la Pasionaria" murió en Madrid el 12 de noviembre de 1989.  

domingo, 15 de febrero de 2026

El conquistador y descubridor español Gonzalo Jiménez de Quesada

Tal día como hoy, 16 de febrero de 1579, fallecía en la actual Colombia, el conquistador español y descubridor del Reino de Nueva Granada, Gonzalo Jiménez de Quesada.

Gonzalo Jiménez de Quesada fue un conquistador, abogado e historiador español, famoso por explorar el río Magdalena, someter a la civilización Muisca y fundar, Santa Fe de Bogotá en 1538. Como adelantado, conquistó el territorio que denominó Nuevo Reino de Granada (actual Colombia).

No existe ninguna certeza, ni del lugar ni del año en el que nació, el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada. De lo que no hay duda, es de su estancia en Italia como soldado, hasta que en el año 1530 regresa a la península, para comenzar la carrera jurídica, en la ciudad de Granada.

Terminados los estudios con gran brillantez, el título de licenciado y su gran fama como combatiente, permiten a Jiménez de Quesada ocupar un puesto de letrado, en la Real Cancillería de Granada, un cargo que le llevaría al nuevo mundo.

Al otro lado del Atlántico, el nuevo gobernador de Santa Marta, Pedro Fernández de Lugo, le otorga el cargo de justicia mayor y teniente general, de la expedición que finalmente alcanzó las llanuras, de la meseta de Cundinamarca, las ricas y tan buscadas tierras por los españoles, en el interior de la actual Colombia, que todos los conquistadores que habían partido en su búsqueda, habían fracasado en el intento.

Tras superar numerosos peligros, Jiménez de Quesada se encontró a la civilización, artesana y agrícola de los chibchas, a los cuáles sometió, sirviéndose más de la razón que de la espada. Además, la labor de los españoles fue facilitada, por el hecho de que la cruz era un signo sagrado, para los nativos, que, como en otros lugares, consideraron a los recién llegados, hijos del Sol, dios al que veneraban.

El 5 de agosto de 1538, el licenciado Jiménez de Quesada fundaba la ciudad de Santa Fe de Bogotá, la que había de convertirse, en la capital del Reino de Nueva Granada.

La importancia estratégica y la extensión de los territorios conquistados, podían compararse con las del México, ocupado por Hernán Cortés, pero desgraciadamente, la metrópoli estaba ya, cansada de gestas y muy necesitada de riquezas.

A comienzos de 1539, llegaron a Bogotá dos nuevas expediciones. La de Sebastián de Belalcázar, procedente de Perú, y la del alemán Nicolás Federmann, que había partido de Venezuela. Los tres capitanes, estuvieron a punto de entablar una guerra por estos territorios, pero al final determinaron regresar juntos a España, para que el monarca decidiese, a quién correspondía la gobernación, de Nueva Granada. 

A pesar de que todo el mérito, correspondía a Quesada y de que él era el único, que había actuado legítimamente, por orden de un superior el Consejo de Indias, resolvió no otorgar a ninguno de los tres, el ansiado título de gobernador.

Pasaron ocho largos años, para que Gonzalo Jiménez de Quesada obtuviese su recompensa, esta fue el nombramiento honorífico de Mariscal, del Reino de Nueva Granada.

Jamás conseguiría un mando con jurisdicción, sobre las tierras que había conquistado. Jiménez de Quesada regresó nuevamente, a Santa Fe de Bogotá en 1550 y emprendió por la región de los Llanos orientales, una expedición en busca de los tesoros de "El Dorado", que resultaría un auténtico fracaso. Viejo, enfermo y arruinado, se retiró en Suesca.

Los últimos años de su vida, los dedicó a escribir una serie de obras, de las cuales se ha perdido la mayor parte. Su última lucha, la más larga que enfrentó, fue contra un enemigo invencible, la lepra. 

Esta terrible enfermedad, acabó con su vida el día 16 de febrero de 1579. Sus hombres le rindieron honores de adelantado, pues consideraban que sólo él, había descubierto y conquistado, las tierras de Nueva Granada

sábado, 14 de febrero de 2026

La implantación de la Masonería en España

Tal día como hoy, 15 de febrero de 1728, El duque de Wharton funda en la ciudad de Madrid, el primer núcleo masónico del país. Este será bautizado con el nombre de"Tres Flores de Lys".

El Duque de Wharton (Philip Wharton), es reconocido por fundar en Madrid, hacia 1728, el primer núcleo masónico en España, conocido como la logia "Matritense" o de las "Tres Flores de Lis"

Aunque firmó los documentos fundacionales, algunos estudios sugieren que el verdadero impulsor técnico, fue un ingeniero británico llamado Labely

Las hermandades masónicas son un misterio,  en su inicio, su desarrollo y en su legado. Allá por el año 1776, corrían por Italia rumores de una extraña sociedad secreta, un grupo que promovía, la educación de la razón y la filantropía, oponiéndose a la influencia de la Iglesia, en la sociedad. Pero de  hecho, la primera logia en salir de Gran Bretaña, se fundó en España.

Lo hizo el duque de Wharton, un noble inglés que, fundó en 1728 la primera logia masónica en Madrid. Lo hizo en el hotel francés "Las Tres Flores de Lys". La logia, registrada como la número 50, en las listas oficiales de Londres, atrajo a multitud de ciudadanos, tanto ingleses como españoles, que mostraban curiosidad y simpatía, por las ideas masónicas. La Inquisición no tardó en prohibirla.

En 1717 se había fundado en las islas británicas, la Gran Logia Londinense, el principal cuerpo regulador de la francmasonería, en Gran Bretaña todavía existente a día de hoy. El éxito fue inmediato y, en apenas 11 años, ya se había materializado, en más de 49 logias a lo largo de toda la nación. La número 50, sería especial: había llegado el momento, de internacionalizar esta práctica.

España fue el país elegido para hacerlo, y Madrid, su capital, el núcleo donde explotarla. Sin embargo, el papeleo deja claro que no se ponían de acuerdo, en según que ámbitos, sobre todo su nombre: en ocasiones se la conocía como "French Arms", mientras que otros incidían, en que se la conociese con el nombre del hotel, que se usaba de sede para sus reuniones. Al final, se la bautizó como "La Matritense". El duque de Wharton, firmaba los documentos pero en realidad, no era más que un mero peón.

El verdadero impulsor, de la masonería en España fue, un desconocido ingeniero londinense, de nombre Labely, perteneciente a una logia británica, quien, maravillado por las ideas masónicas revolucionarias, abogó por la extensión de las mismas. Él, junto a Wharton, fundó La Matritense, y fue el primer y único maestre, conocido de la logia española, que fijaba sus reuniones, para el primer domingo de cada mes.

Wharton era, el rostro de La Matritense, y debía estar encantado por ello, pues ha pasado a la historia, como un personaje "inteligente, excéntrico, borracho, libertino y extraordinariamente ambicioso". 

Había venido a Madrid para, a través del duque de Liria y el duque de Ormond, ganarse el favor del rey  Felipe V a la causa jacobina, por el trono inglés. Pero en Inglaterra no le debían querer mucho, pues participó en el asedio a Gibraltar, de la mano del rey español y contribuyó a divulgar el rumor, de que el rey Jorge II era ilegítimo. 

Pese a ser la cara oficial de la logia española, jamás actuó como maestre. Para ello tuvo que esperar a la expansión de la masonería en Francia, donde sería nombrado el primer Gran Maestre, de las Logias de Francia.

En 1738, diez años después de la creación de la Matritense, el Tribunal de la Santa Inquisición, prohibió la masonería en España. Una ley que se mantuvo durante los gobiernos de Fernando VI y Carlos III quien, pese a su carácter ilustrado, trató de frenar la expansión, de las ideas masónicas en España.

Cuando Napoleón nombró a su hermano, José I Bonaparte, rey de España, la masonería tuvo un –ínfimo– renacer. El recién proclamado rey, se había iniciado en la masonería, y permitió la extensión de las logias, a lo largo de todo el país, con la participación, en su mayoría, de los llamados "afrancesados". Sólo en Madrid, se crearon siete logias.

Sin embargo, cuando los franceses fueron expulsados de España y Fernando VII se sentó en el trono, con un proyecto absolutista, las logias desaparecieron y las prácticas masónicas, volvieron a ser delito, y  las listas de afectos a la masonería , ya no incluían solamente a masones, sino  también a liberales y constitucionalistas. Fue solo un pretexto: si destruías la masonería, destruías también las ideas liberales.

Pese a la muerte del monarca Fernando VII , la práctica siguió estando prohibida, y no fue hasta la Revolución de 1868, que pudo desarrollarse con más normalidad. En realidad, muchos prohombres de la Segunda República fueron masones, lo que permitió al General Franco, justificar la persecución de la masonería, durante la dictadura con la misma obsesión, que al absolutismo decimonónico.

Desde 1979, la masonería está legalizada en España. En Madrid abundan los símbolos de la sociedad secreta. El Templo de Debod, el Ateneo de Madrid o la Capilla de la Bolsa, son algunos de los monumentos, que esconden recuerdos de esa tradición, antaño perseguida. 

Los miembros de la Masoneria, jamas dicen que su organización sea secreta , sino que, en realidad, es discreta,

viernes, 13 de febrero de 2026

El nacimiento del reino de Asturias

Tal día como hoy, 14 de febrero del año 719, tiene lugar la batalla del Monte Subiedes, en los Picos de Europa,

El Reino de Asturias surgió alrededor del año 719 en el norte de la Península Ibérica, como el primer núcleo de resistencia cristiana, tras la conquista omeya de la Hispania visigoda. Liderado por el noble visigodo Pelayo, quien unificó a los astures, se consolidó tras la batalla de Covadonga, marcando el inicio de la Reconquista. 

La batalla de Covadonga, acontecida en el año 718 en un valle de los Picos de Europa, significó la victoria de Pelayo y los rebeldes astures, alzados en armas contra las tropas musulmanas, del cadí Munuza. La épica y las leyendas, que rodean la gesta, son de sobra conocidas y cuentan cómo Pelayo, sorprendió a los musulmanes en las cercanías de la Cueva Santa, con una tormenta de flechas y rocas. 

La batalla, sin embargo, no terminó en Covadonga. Los musulmanes en retirada, debieron escapar, por los escarpados senderos de los Picos de Europa, y cuando llegaron a Liébana, un derrumbamiento hizo caer sobre ellos, la ira de la montaña. Así comenzó la batalla del Monte Subiedes. una rebelión contra el poder musulmán

Al otro lado de los Picos de Europa, un conglomerado de tribus cántabras independientes, tanto del poder visigodo como musulmán y los exiliados godos, provenientes de Toledo apoyaron la rebelión de los astures. Sus líderes principales eran Pedro, dux visigodo de Cantabria, y sus hijos Fruela y Alfonso, el futuro rey Alfonso I de Asturias. 

Resueltos a dejar de pagar la yizia (1) exigida por los musulmanes, consistente en pagos en especie, plata o mujeres., Cántabros y astures se hicieron fuertes en los Picos de Europa y acosaron, las comunicaciones musulmanas entre Gijón y la meseta. La popularidad de la rebelión, provocó que las fuerzas de Pelayo, aumentasen y la situación de los musulmanes en Asturias, se volvió insostenible. 

El valí de Gijón, Munuza, resolvió capturar a Pelayo, en sus propias montañas y ordenó a Al-Qama, su lugarteniente, partir en buscar al rebelde acompañado de un pequeño ejército de infantería. Sin embargo, Al-Qama no esperaba que los rebeldes pudiesen sorprenderle, en un valle sin salida. Las flechas y las rocas cayeron desde lo alto, y al llegar ante la hondonada, que acoge la Cueva Santa, los musulmanes se encontraron con la carga de los astures.el propio Al-Qama perdería la vida, y su ejército en desbandada, no encontró otra escapatoria, que atravesar a pie, los Picos de Europa. 

El camino que los musulmanes tomaron, para escapar de Covadonga, se encuentra descrito en la "Crónica de Alfonso III", el único testimonio cristiano que poseemos, cercano a aquellas fechas. En ella se narra, cómo los musulmanes abandonaron Covadonga, para ascender hasta el Monte Auseva y los lagos de Enol y Ercina, con los astures acosándoles, desde las peñas. 

Después de abandonar los lagos de Covadonga, los musulmanes en retirada, descendieron por la angosta canal de Amuesa, para salvar el desfiladero del río Cares y tras una fatigosa marcha, alcanzaron Sotres antes de internarse en Liébana, a través del puerto de Áliva.

Actualmente, dicha ruta se encuentra señalizada como "Ruta de la Reconquista" y es una de las más populares, en el Parque Nacional de los Picos de Europa. Su trazado afronta grandes desniveles, que permiten conocer de primera mano, las dificultades que los musulmanes, debieron encontrar en su huida. 

A pesar de las bajas sufridas, en Covadonga y de la muerte de Al-Qama, los musulmanes todavía reunían varios centenares de soldados, dispuestos a vengar la emboscada de Pelayo. Su intención, era acantonarse en el valle cántabro de Liébana y partir de nuevo, en la búsqueda del líder astur, pero un desprendimiento de rocas, les sorprendió a los pies del Monte Subiedes, en las cercanías del pueblo de Cosgaya. 

La "Crónica de Alfonso III" ,describe como la montaña "revolviéndose desde sus fundamentos" sepultó a los musulmanes y los arrojó al río Deva "de forma que ahora ese río, cuando retorna a su cauce, muestra los restos de los vencidos". La "Crónica de Alfonso III", alude a Dios como el causante del derrumbamiento, pero todo se trataba de una emboscada, tendida por los cántabros liderados, por Pedro de Cantabria, aliado rebelde de Pelayo. 

La batalla del Monte Subiedes, comenzó tras el primer alud de piedras, y los cántabros y visigodos exiliados, derrotaron a los restos del ejército musulmán, junto al rio Deva. La experiencia musulmana en aquellos montes aislados, repletos de montañeses que conocían cada uno de sus pasos, fue tan traumática, que aquello significó la última expedición de Al-Ándalus, en el área de los Picos de Europa. 

En cambio, las batallas de Covadonga y el Monte Auseva, consolidaron la alianza entre los cántabros, de Pedro de Cantabria y los astures acaudillados por Pelayo. El líder astur, ,fue coronado rey de ambos pueblos, tras casar a Ermesinda, su hija, con Alfonso, hijo de Pedro, y propició los primeros pasos, del recién nacido reino de Asturias. 

 (1) Yizia o Ğizya: Era un impuesto personal, pagado por cada individuo varón y adulto, a cambio de protección y libertad de culto.

jueves, 12 de febrero de 2026

El Conde de Castilla Sancho García, llamado "el de los Buenos Fueros"

Tal día como hoy, 13 de febrero de 1017, fallecía el conde de Castilla, Sancho García.

Sancho García fue conde de Castilla desde 995 hasta 1017, apodado "el de los Buenos Fueros", por otorgar privilegios y libertades, para repoblar y reconstruir tierras devastadas, por las campañas de Almanzor. Impulsó la economía local, fundó el Monasterio de San Salvador de Oña y consolidó, la frontera del Duero, actuando prácticamente, como un rey independiente

Hijo de García Fernández y Ava de Ribagorza, su nombre aparece por vez primera, en un documento escrito por su padre y fechado el 11 de Julio del año 972. 

Llamado “el de los buenos fueros” ya que al estar Castilla tan destrozada por las continuas incursiones de los árabes, quiso cambiar la triste situación de su pueblo, por lo que rebajó impuestos y concedió, buen número de fueros, para la recuperación de las villas.

Tras la muerte de su padre en el año 995, Sancho García le sucedió al frente del condado de Castilla. Lo hizo después de haber protagonizado, una sublevación contra él con el apoyo de Almanzor.

Precisamente Almanzor, atacó sus dominios en el año 1000 Ante la ofensa de los musulmanes, Sancho García acudió a su encuentro pero fue derrotado, en la batalla de Cervera. Según las leyendas, participó junto a los Reyes Sancho Garcés III de Pamplona y Alfonso V de León, en la  legendaria  batalla de Calatañazor,. 

Se enfrentó a Almanzor, en el Cerro de las Águilas , Sierra de Cervera, entre Silos y Caleruega, resultando vencido, pero causó gran número de bajas, en el ejército árabe, por lo que Almanzor, tuvo que retirarse; este hecho según se cree, dio lugar a la leyenda de la Batalla de Calatañazor, en la que Almanzor sufrió su primera derrota importante, sin embargo, los historiadores modernos ponen en duda, la existencia de este  combate.

Siguieron tiempos de pactos, con los musulmanes y de treguas rotas, en diversas ocasiones, hasta que Sancho García recibió una propuesta de su enemigo Sulayman, aliarse para ir en contra del Califa Muhammad II, cruel personaje, que estaba hundiendo el Califato de Córdoba; con la promesa de ser bien pagado y de conseguir, la devolución de gran parte del territorio, el conde castellano acepta.

Más tarde, en el año 1007, Sancho García, llevó a cabo una incursión por territorio cordobés, en la que descubrió el castillo de Atienza. También apoyó a Sulaiman al-Mustaín, en las luchas civiles cordobesas, conflicto en el que llegó a saquear Córdoba, la capital de Al-Ándalus.

Esta alianza dió muy buen resultado, el 1 de noviembre del año 1009, en la Batalla de Alcolea, es vencido el ejército cordobés. Dejando un regimiento de cien hombres, en Córdoba, Sancho García vuelve a Castilla, cargado de riquezas, con la devolución del territorio prometido y la paz deseada, para su pueblo. Estos hechos le convierten, en el personaje más importante de la península.

Se casó con su prima Urraca Gómez, hija del Conde de Saldaña, Gómez Díaz. Tuvieron cinco hijos: Muniadona, Sancha,García Trígida y Urraca.

En el año 1011, ordena la construcción en Oña (Burgos) de un Monasterio,  en honor de San Salvador, Sta. María Virgen y San Miguel Arcángel, asegurando así un patrimonio para su hija Trigidia, del que será la primera abadesa y donde deberá, ser enterrado a su muerte.

Y desde el 5 de Febrero de 1017, descansa en el Monasterio de San Salvador de Oña, quedando grabado en su epitafio: “Este es el Conde Don Sancho, que dio los buenos fueros a los pueblos... La Santa Ley fue su compañera, y el bienestar del reino su mayor cuidado.”

miércoles, 11 de febrero de 2026

Clara Campoamor, una mujer adelantada a su tiempo

Tal día como hoy, 12 de febrero de 1888: Nace la política republicana Clara Campoamor, la gran defensora del voto femenino.

Clara Campoamor, fue una figura fundamental en la historia española, destacando como abogada, política y principal impulsora, del voto femenino durante la Segunda República. Como diputada en 1931, defendió con éxito el sufragio universal y la igualdad de derechos, argumentando que "la libertad se aprende ejerciéndola"

Fue una mujer pionera y adelantada a su tiempo. Hija de una costurera y de un contable, nació en Madrid en 1888. Su niñez se vio truncada, por la muerte prematura de su padre, lo que la obligó a abandonar sus estudios y a comenzar, a trabajar para ayudar en el sustento, de su familia.

Sin embargo, Campoamor no cejó en la búsqueda, de una carrera profesional independiente. No superó las oposiciones a taquígrafos del Congreso, pero sí obtuvo una plaza, en el cuerpo de auxiliares de telégrafos en 1909, lo que la llevó a vivir en Zaragoza y San Sebastián, desde donde regresó a Madrid en 1914, para enseñar taquigrafía y mecanografía, en la Escuela de Adultas.
 
Durante este tiempo, desarrolló un especial interés por la situación de inferioridad jurídica de la mujer, en un contexto social y político dominado por los hombres. Para luchar contra estas injusticias, decidió dar un paso más y retomar los estudios. A la edad de 32 años  y en solo cuatro años, entre 1920 y 1924 aprobó el bachiller y se licenció en Derecho, convirtiéndose en la segunda mujer, en incorporarse al Colegio de Abogados de Madrid, tras Victoria Kent.

Paralelamente, fue desarrollando una conciencia política, sustentada en un republicanismo liberal, laico y democrático. Y con el advenimiento de la II República, en abril de 1931 vio la oportunidad de participar en primera persona, en la construcción del nuevo régimen.

Fue el líder del Partido Radical, Alejandro Lerroux, quien le ofreció un puesto en la candidatura, para las elecciones del 28 de junio de 1931, a Cortes Constituyentes. Unos comicios en los que las mujeres, mujeres pudieron optar al escaño, pero no votar. Dos mujeres, Clara Campoamor, por el Partido Radical, y Victoria Kent, por el Partido Radical Socialista, obtuvieron representación, en aquella Cámara a la que se le había encomendado diseñar, el  nuevo marco jurídico-político para España.
 
Campoamor, fue también una mujer pionera, en sus trabajos parlamentarios: Fue designada como una de los 21 diputados, que formaron parte de la Comisión redactora de la Constitución, donde defendió con tesón, no solo el sufragio activo y pasivo, de las mujeres, sino la plena igualdad jurídica, entre ambos sexos y la regulación del divorcio o de la situación jurídica, de los hijos ilegítimos… Y fue pionera también, porque fue la primera mujer sufragista, en todo el mundo que defendió, desde la tribuna de un parlamento, el derecho al voto de las mujeres.

Aunque el proyecto de Constitución, incluía el derecho al voto de todas las mujeres, mayores de 23 años, la tramitación parlamentaria no fue fácil. El momento crucial se produjo, en el debate parlamentario del 1 de octubre de 1931, donde tuvo un enfrentamiento dialéctico, con Victoria Kent  la otra mujer presente en el parlamento. 

Victoria Kent era defensora del derecho al voto, pero como otros diputados, veía la necesidad de postergarlo. Frente a ella, Campoamor, mantuvo la necesidad de reconocer el derecho al voto sin restricciones y rebatió, los argumentos que desde izquierda y derecha se oponían.

Finalmente, la Constitución de 1931, reconoció el derecho al voto de las mujeres. Pero la defensa del voto femenino, tuvo para Campoamor un coste, personal y político. 

En las elecciones de 1933, las elecciones en las que las mujeres estrenaron su derecho al voto, la candidatura de Campoamor no obtuvo, el respaldo suficiente y no consiguió escaño. Pero no abandonó la política, el Gobierno de Lerroux la nombró directora general de Beneficencia, cargó que abandonó al poco tiempo.

En 1936, intentó de nuevo regresar a la política de la mano de Izquierda Republicana, partido promovido por Azaña, pero su admisión fue denegada. Una muestra mas, de la ingratitud humana, estuvo luchando siempre por las mujeres, y  estas no la votaron y perdió su escaño en el parlamento-

Ese mismo año, Campoamor publicó "Mi pecado mortal. El voto femenino y yo", obra en la que defendió su lucha en favor de los derechos de la mujer, y también explicó su aislamiento político posterior.

Con el estallido de la Guerra Civil, se exilió en Ginebra, donde escribió "La revolución española vista por una republicana". Su exilio se prolongó en Buenos Aires y en Lausana, donde falleció en 1972, sin haber podido regresar a España. Sus restos descansan en San Sebastián.

Noventa años después, de la aprobación del voto femenino, el espíritu de la obra de Campoamor, impregna nuestra democracia: La Constitución de 1978 recoge sin ambages, la plena igualdad, en la participación política, de hombres y mujeres. 

El número de diputadas en el Congreso, ha ido creciendo en estas cuatro décadas y las mujeres, están cada vez más presentes, en todos los ámbitos de la sociedad. Y si bien durante años, Campoamor fue una “mujer olvidada”, su obra y su figura han adquirido hoy, el reconocimiento merecido.


martes, 10 de febrero de 2026

La llamada batalla de Cataluña, durante la Guerra Civil Española

Tal día como hoy, 11 de febrero de 1939: En el marco de la Guerra Civil Española, las tropas sublevadas consiguen ocupar toda Cataluña. 

Tras la derrota del Ebro, la moral en Cataluña estaba a finales de 1938 por los suelos. Saturada de refugiados llegados de toda España –que agravaron las penurias de la población–, con un ejército muy desmoralizado y poblaciones destrozadas, tras un año de bombardeos, parecía tenerlo todo en contra.

Después de la Batalla del Ebro, a Franco se le presentaron tres objetivos militares: Madrid, Valencia y Cataluña. Escogió esta última y fijó el 10 de diciembre de 1938 para el inicio de la operación, que sin embargo se retrasaría a causa del mal tiempo. El encargado de llevarla a cabo era el Ejército del Norte, comandado por el general Fidel Dávila y formado por seis cuerpos: Urgel, Aragón, Maestrazgo, Navarra, Marroquí y Cuerpo de Tropas Voluntarias italianas (CTV).

Las fuerzas republicanas, del llamado Grupo de Ejércitos de la Región Oriental, al mando del general Juan Hernández Sarabia, contaban con dos ejércitos y varias fuerzas independientes. Eran muy inferiores a las de Dávila, lo que esperaban solventar, cuando llegasen las armas enviadas por la URSS, retenidas en la frontera francesa.

Finalmente el día 23  de diciembre, Franco dio la orden y todas las divisiones –en total, más de 300.000 soldados, concentrados en las inmediaciones de los ríos Ebro y Segre– empezaron a avanzar, por territorio catalán. La Ofensiva de Cataluña había comenzado.

Mientras que los nacionales, contaban con el apoyo de la aviación italiana y la Legión Cóndor alemana, (en total, casi 500 aviones), apenas había aparatos del lado republicano. También la artillería franquista, era muy superior: Aparte de la escasez de armamento, la falta de soldados republicanos, llegó a ser tan grave, que en los últimos meses se reclutó incluso a presos y desertores.

Ante tal desequilibrio de fuerzas, aunque las tropas republicanas intentaron aguantar  durante varios días, la superioridad del enemigo, dio pronto sus frutos. Las primeras líneas, eran las más difíciles de romper, pero a la infantería le fue fácil con el apoyo de carros blindados y unidades lanzallamas. Solo en la primera jornada, reventaron las líneas enemigas y avanzaron, alrededor de 16 kilómetros, con la consiguiente huida de la 56.ª División republicana, que quedó destrozada.

El día de Nochebuena, se les unió el cuerpo de ejército Marroquí del general Juan Yagüe.El resultado fue fatal para las fuerzas republicanas. El avance franquista continuaba imparable y, en una fuerte lucha de desgaste, hubieron de ir cediendo terreno y se vieron, obligados a replegarse.

El día 4 de enero, las tropas franquistas entraban en la población de Artesa de Segre, y al día siguiente, en Les Borges Blanques, un punto vital para dar vía libre al cuerpo de ejército de Aragón. Aunque esta zona era la más fortificada de toda Cataluña, los republicanos no pudieron conservarla. 

Además de la captura de cientos de prisioneros, la ofensiva había provocado una auténtica desbandada republicana, que fue convirtiéndose en una retirada a marchas forzadas, lo que finalmente se tradujo, en una desmoralización generalizada. 

Ante tal situación, el general Vicente Rojo, Jefe del Estado Mayor republicano, ordenó retroceder, hasta la segunda línea de resistencia. Así, a principios de 1939, ante el caos reinante, lo único que ya podían hacer los republicanos era, simplemente, intentar defenderse. La primera fase de la Ofensiva de Cataluña, había llegado a su fin. En solo dos semanas,había agotado sus posibilidades.

Tras la conquista de Les Borges Blanques, otras poblaciones fueron cayendo y los ataques aéreos prosiguieron, minando la moral de la población: Barcelona, Reus, Valls, Tarragona... Esta última ciudad, fue el siguiente gran objetivo de los nacionales. El avance hacia ella se aceleró, era ya vertiginoso, y por el camino ocuparon poblaciones, en las provincias de Lleida.

De los 90.000 soldados republicanos en el frente, solo 60.000 disponían de fusil; la artillería era inferior a la franquista y la aviación casi inexistente. La toma de poblaciones no cesaba. Cayeron Tortosa y Tarragona, donde los hombres de Yagüe entraron el día 15. Entre las siguientes en ser tomadas, prácticamente sin combate, estuvieron Reus y Cervera.

La situación era tan grave, que el gobierno francés autorizó la apertura de la frontera, a parte de las armas enviadas por Stalin. Entretanto, en Barcelona, el gobierno de Negrín ordenaba medidas excepcionales, la movilización de un nuevo grupo de reemplazo que incluía a personas entre los 17 y los 55 años.

Con Barcelona en el punto de mira, las tropas nacionales, prosiguieron por la costa. Los republicanos no podían por menos, que sentirse acorralados.

Para cuando, el día 22, los nacionales alcanzaron Igualada y Sitges, la mitad de Cataluña estaba ocupada. Ese mismo día, se celebró el último consejo de ministros de Negrín, en la Ciudad Condal. Se acordó declarar el estado de guerra, en todo el territorio republicano. 

En la jornada siguiente, Negrín ordenó la evacuación de los organismos oficiales hacia Girona, sumándose al río de refugiados, que huían en dirección norte. Esa noche, Companys y José Antonio Aguirre, presidente del gobierno vasco, abandonaron también Barcelona. Lo mismo haría el presidente de la República, Manuel Azaña.

El día 23 de enero, los franquistas se apoderaron de Manresa. El 24 alcanzaron el río Llobregat; las siguientes poblaciones en caer serían, Martorell, Sant Boi de Llobregat y Castelldefels. Estaban ya a un paso de Barcelona.

El día 25, las tropas franquistas cruzaron, el río Llobregat y avanzaron sobre Barcelona, abarrotada de refugiados llegados de toda España y con una resistencia republicana, inexistente. Al día siguiente entraban en la capital catalana, que se entregó, tras casi tres años de combates, miseria y bombas. 

Los tanques avanzaron por la avenida Diagonal, hasta la céntrica plaza de Cataluña, donde dos días después, tendría lugar una gran misa para celebrar la conquista. Tras los tanques, llegaron los camiones con alimentos. Empezaba a presentirse, que aquella guerra estaba llegando a su fin.

Perdida Barcelona, el avance franquista prosiguió sin tregua. La toma del monasterio de Montserrat,  El siguiente objetivo fue Girona, tomada el 3 de febrero. Dos días antes había tenido lugar, la última sesión de las Cortes de la Segunda República, en territorio español: se reunió en secreto en el Castillo de Figueres.

Solo una pequeña parte del gobierno, había podido instalarse en Figueres y el resto se dispersó por la comarca. El día 4, se decidió que los presidentes Azaña, Companys y Aguirre pasarían a Francia, para evitar que cayeran prisioneros.

Figueres cayó el día 8 y el 9 los nacionales alcanzaron, la frontera francesa y ocuparon todos los pasos fronterizos de los Pirineos. Un bando de Franco del 10 febrero de 1939, dio por terminada la Ofensiva de Cataluña. Había durado 50 días

Tras la victoria franquista, hubo algunos asesinatos de prisioneros, por parte de soldados republicanos incontrolados. Uno de ellos se produjo en el santuario del Collell, cerca de Banyoles, donde fueron asesinados 48 presos. Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de Falange, al que habían condenado a muerte, logró escapar de allí.

Con Cataluña ocupada, el éxodo de población desde Barcelona, estaba siendo el más terrible del conflicto. Centenares de miles de personas habían iniciado su marcha hacia la frontera francesa, muchas de ellas a pie por carretera.

Los franceses, desbordados, decidieron habilitar campos donde reunirlos. Al final, optaron por abrir la frontera; primero únicamente a niños, mujeres y ancianos, pero pronto también a los soldados republicanos. Estos, en su retirada, destruyeron su material, para que no cayera en manos enemigas; incluso hicieron explotar el Castillo de Figueres, donde guardaban un arsenal. Unos 300.000 soldados pasaron a Francia en solo cuatro días.

La desbandada desde Barcelona a la frontera francesa, conocida como la "Retirada", fue el éxodo masivo de cerca de medio millón de personas (civiles y combatientes republicanos) entre finales de enero y principios de febrero de 1939, tras la caída de Cataluña ante las tropas franquistas. 

Se dirigieron hacia el exilio por los Pirineos orientales, principalmente por La Jonquera, en un ambiente dramático marcado por el frío, el hambre y los bombardeos. La suerte de la Guerra estaba ya decidida...