Tal día como hoy, 24 febrero 1937: La Unión Soviética prohíbe el envío de voluntarios, a la Guerra Civil Española.
La Unión Soviética, comenzó a limitar y reducir el envío de voluntarios y asesores militares, a la Guerra Civil Española a lo largo de 1937, marcando un cambio de estrategia respecto al apoyo directo inicial. Esta decisión se debió, a la creciente presión internacional, por la política de no intervención, el aumento de los costes y el cambio de enfoque en la estrategia soviética hacia el conflicto.
Aunque la URSS, apoyó activamente a la República desde 1936, para el año 1937, la política soviética, comenzó a restringir la presencia de su personal, incluyendo pilotos y tripulaciones de tanques, que sumaban entre 2.000 y 3.000, durante el conflicto.
En 1937, ni Hitler y Mussolini no estaban muy contentos, con la forma en que Franco conducía la guerra, es fácil imaginar qué opinaba Stalin, sobre la torpeza, la descoordinación y la indisciplina, que imperaban en las filas republicanas y que hacían imposible, cualquier estrategia global contra el enemigo.
El 24 de febrero Stalin, prohibió el envío a España de más voluntarios soviéticos, aunque mantuvo a sus representantes políticos. Evidentemente, con el oro español en Moscú, lo que le interesaba a Stalin, es que los republicanos tuvieran la máxima necesidad de gastarlo, comprando a los soviéticos, material de guerra y otros suministros, para lo cual era bueno que les fuera mal en la guerra, y además no había necesidad, de verter sangre soviética inútilmente.
El gobierno republicano, prohibió el periódico anarquista "Nosotros", que era especialmente crítico. El 28 de febrero, se prohibió a los policías pertenecer a partidos políticos o sindicatos. Eran las primeras medidas, encaminadas a restablecer su autoridad, desacatada por un gran número de organizaciones, políticas y sindicales, que actuaban con total independencia.
El 4 de marzo la Generalidad de Cataluña, creaba el Cuerpo de Seguridad Interior, a la vez que ordenaba la disolución, de las Patrullas de Control anarquistas, las cuales no atendieron la orden y continuaron aplicando, su política de terror, bajo la dirección de Josep Asens Giol.
Los milicianos, realizaban detenciones arbitrarias, que a menudo terminaban, con el asesinato de los detenidos, así como "expropiaciones privadas", que eran simplemente robos.
La Generalidad de Cataluña, que había imitado el decreto del gobierno republicano, que prohibía la afiliación política de los policías, aprobaba ahora una orden en la que exigía la entrega de armas largas y explosivos, a los grupos que no estuvieran bajo autoridad militar.,
Mientras tanto, el gobierno republicano español, había organizado, en colaboración con la Cruz Roja, la evacuación de niños para que no tuvieran que sufrir de cerca la guerra.
Durante todo el periodo bélico, se terminarían enviando unos 20.000 niños a Francia, unos 5.000 a Bélgica, unos 4.000 a Gran Bretaña, unos 800 a Suiza, unos 455 a México y unos 100 a Dinamarca.
El 21 de marzo, salieron de Valencia los primeros 72 del total de 2.895 niños que tuvieron un destino más inquietante: la Unión Soviética. Teóricamente debían tener, entre cinco y doce años, pero en algunos casos, se falsearon las edades.
Stalin buscaba evitar, una confrontación directa mayor, con las potencias fascistas, en un momento de inestabilidad europea.
Si
bien la ayuda logística disminuyó, la URSS continuó apoyando
diplomáticamente, a la República hasta el final del conflicto, en 1939.


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