jueves, 22 de marzo de 2018

La invención del cinematógrafo

Tal día como hoy 22 de marzo del 1895, los hermanos Auguste y Louis Lumière llevan a cabo la primera exhibición de una película cinematográfica.

Los Lumière fueron dos hermanos franceses, hijos de Antoine Lumière y ambos trabajaron en el taller fotográfico de su padre, Louis como físico y Auguste como administrador. A partir de 1892, empezaron a trabajar en la posibilidad de fotografiar imágenes en movimiento y para ello  patentaron un número significativo de progresos notables.

En un viaje a Paris  Antoine Lumière adquirió un kinetoscopio - dispositivo previo al proyector cinematográfico inventado por Thomas Edison - que los dos hermanos examinaron atentamente y pronto concibieron un proyecto que harían realidad partiendo de los inventos ya existentes.

Crearon un aparato que servía como cámara y como proyector: el cinematógrafo, que se basaba en el efecto de la persistencia en la retina de las imágenes en el ojo humano. Al comienzo, ellos mismos cargaban las piezas de la cámara filmadora en un cajón para transportarlo de un lugar a otro y el 13 de febrero de 1895 patentaron el invento.

Ese mismo año, los Lumière rodaron su primera película, “Salida de los obreros de la fábrica” presentada el 22 de marzo de 1895, tres días después del rodaje.

Tras varias presentaciones en sociedades científicas, los Lumière decidieron hacer una exhibición comercial de las películas que habían rodado que finalmente, celebraron en un sótano el 28 de diciembre de 1895.

Alli se proyectaron, además de Salida de la fábrica, otras películas como “Llegada de un tren a la estación de la Ciotat” y “El regador regado”, y de esta forma el cine comenzó su historia a modo de documental, como testigo objetivo de la vida cotidiana.

Aunque los hermanos dijeron que “el cine es una invención sin ningún futuro”, aprovecharon todo lo que el nuevo invento les ofreció para montar un negocio rentable, enviando un operador donde fuera requerido, como por ejemplo, a la coronación de Nicolás II de Rusia.

Su posición económica y el interés que mostraban hacia la ciencia les hizo menospreciar las posibilidades comerciales de su invento, por lo que finalmente abandonaron la producción cinematográfica.

Los hermanos Lumiere, demostraron tener nulo futuro como profetas...

miércoles, 21 de marzo de 2018

Thomas Cranmer, mártir y hereje a la vez

Tal día como hoy 21 de marzo del 1556, en Oxford -Inglaterra- es quemado vivo el arzobispo de Canterbury Thomas Cranmer, acusado de herejía.

Thomas Cranmer fue el arzobispo de Canterbury durante los reinados de Enrique VIII, si hijo  Eduardo VI y  la hija del primero de María I y colaboró en el caso de anulación matrimonial de Enrique con Catalina de Aragón, que era una de las causas de la separación del cisma de Inglaterra con la Santa Sede.

Junto a Thomas Cromwell apoyó la supremacía real, por la que el monarca era considerado el jefe de la Iglesia dentro de su reinado.

Bajo el reinado de Enrique VIII, no hizo cambios radicales en la Iglesia anglicana, debido a los conflictos de poder entre conservadores religiosos y reformistas, aunque tuvo éxito en la publicación del primer oficio religioso en lengua inglesa autorizado oficialmente.

Cuando Eduardo VI llegó al trono, pudo promover reformas importantes y escribió y compiló las dos primeras ediciones del “Libro de Oración Común”, una liturgia especial para la Iglesia de Inglaterra.

Con la ayuda de varios reformistas europeos, a los que dio refugio, cambió la doctrina en áreas como la eucaristía, el celibato clerical, el papel de las imágenes y la veneración de santos.

Tras la coronación de la católica María I, fue enjuiciado por alta traición y herejía y encarcelado durante más de dos años y bajo presión de las autoridades eclesiásticas, hizo varias retractaciones y, al parecer, se reconcilió con la Iglesia católica.

Sin embargo fue ejecutado y el día de su ejecución, se retractó de sus palabras en la cárcel y murió como un hereje para los católicos y como un mártir para los reformistas ingleses.

La muerte de Cranmer fue inmortalizada en “El libro de los mártires” y su legado sigue vivo dentro de la Iglesia de Inglaterra.

martes, 20 de marzo de 2018

Los “Cien días” de Napoleón

Tal día como hoy 20 de marzo del 1815, el emperador Napoleón Bonaparte regresa a París desde la isla de Elba dando comienzo a los llamados “Cien Días”.

El periodo conocido como los Cien Días, comprende desde el 20 de marzo de 1815, hasta el 28 de junio de 1815, este periodo pone fin a las llamadas Guerras Napoleónicas, así como al imperio francés de Napoleón Bonaparte.

Tras la derrota de los ejércitos franceses y la ocupación de París por parte de las tropas aliadas, Napoleón tuvo que renunciar a todos sus territorios excepto a la isla de Elba, al oeste de Italia, donde vivió desterrado desde mayo de 1814 hasta febrero de 1815.

Después de haber dedicado los primeros días a los trabajos de su instalación, montó a caballo y recorrió toda la isla: quería asegurarse por sí mismo del estado de la agricultura, y de cuáles eran sus productos, así  como el comercio, la pesca y la extracción de mármoles y metales; “sobre todo, visitó las canteras y las minas que son su principal riqueza", relata Alejandro Dumas.

Sintiendo que Francia le reclamaba de nuevo y sabedor de que los ingleses querían desterrarlo a una isla remota en el Atlántico, Napoleón escapó de Elba aprovechando un descuido de la guardia francesa y británica y el 1 de marzo de 1815 desembarcó en Golfe-Juan, cerca de Antibes y junto con sus soldados más leales puso rumbo a París, siguiendo un itinerario conocido hoy como “la Ruta Napoleón”, que recorre más de 300 kilómetros.

El 20 de marzo de 1815 entró de forma triunfal en el Palacio de las Tullerías, que había sido abandonado de forma precipitada por Luis XVIII y de la noche a la mañana, los emblemas reales fueron sustituidos por la bandera tricolor y las águilas imperiales.

Comenzó entonces el período conocido como los “Cien Días”, que se extiende hasta el 28 de junio de 1815, fecha de su segunda y definitiva abdicación.

Durante este tiempo, Napoleón trató de instaurar un régimen constitucional más democrático y liberal, pero de nuevo tuvo que enfrentarse a sus enemigos, cayendo derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo el 18 de junio de 1815.

lunes, 19 de marzo de 2018

Origen histórico de las Fallas de Valencia

Tal día como hoy 19 de marzo y desde finales del siglo XIX, se celebran las Fallas de Valencia

Las Fallas, son unas fiestas que se extienden del 15 al 19 de marzo siendo una tradición arraigada en la ciudad de Valencia y diferentes poblaciones de la Comunidad Valenciana, que de forma oficial empiezan el último domingo de febrero con el acto de la Crida, (“pregón”).

Actualmente, esta festividad se ha convertido en un atractivo turístico muy importante, ya que además de estar catalogadas como fiesta de Interés Turístico Internacional, en noviembre de 2016 la Unesco las inscribió como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

También son llamadas “fiestas josefinas o festes de Sant Josep”, ya que se celebran en honor de San José, patrón de los carpinteros, gremio muy extendido en la ciudad cuando empezaron a celebrarse a finales del siglo XIX, y que conservó hasta la actualidad, dada la importancia de la industria del mueble en la región.

En valenciano medieval, la palabra “falla” servía para nombrar las antorchas que se colocaban en lo alto de las torres de vigilancia y en el "Llibre dels Fets", se dice que las tropas del rey Jaime I llevaban fallas para iluminarse, tanto para el camino como a la entrada de las tiendas de campaña. Más adelante se hace referencia a este término para referirse a las hogueras que se encendían en vísperas de fiestas extraordinarias y patronales.

Su origen está en la víspera del día de San José en que se encendían hogueras para anunciar su festividad, recibiendo esa práctica ritual el nombre de “cremà”.

La versión popular del origen de las fallas es que fueron iniciadas por el gremio de carpinteros que quemaban en la víspera del día de su patrón San José, en una hoguera purificadora, las maderas y trastos viejos, haciendo limpieza de los talleres antes de entrar la primavera.

Además, quemaban sus '"parots"' - estructuras de las que colgaban los candiles - puesto que la llegada de la primavera, y al hacerse los días más largos, ya no eran necesarios.

Sobre 1870 se persiguió duramente los festejos populares como el Carnaval y las Fallas, lo que provocó que en 1885 surgiera un movimiento en defensa de las tradiciones típicas, otorgando la revista "La Traca" premios a los mejores monumentos falleros, lo cual provocó la competición entre los vecinos y dio lugar al nacimiento de la falla artística, donde no desaparecía la crítica, pero predominaba la preocupación estética.

En 1901, el propio Ayuntamiento de Valencia, otorgó los primeros premios municipales a las mejores Fallas y este fue el comienzo de la unión entre el pueblo y el poder político, evolucionando a pasos agigantados esta fiesta popular en número, estructura y organización.

Existen otros autores que intentan encontrar un origen más antiguo a la fiesta, defendiendo que el culto al fuego es un ritual de tradición pagana, como ocurre con San Antón, las hogueras de San Juan, San Miguel o la Navidad en diversos puntos de la geografía española, en donde también se queman hogueras en su víspera.

Según esta teoría, las Fallas son una evolución de este arcaico ritual que anuncia la entrada de la primavera.

domingo, 18 de marzo de 2018

Alexei Leonov, el primer paseo en el espacio

Tal día como hoy 18 de marzo del 1965, el astronauta soviético Alexei Leonov, se convierte en la primera persona en caminar en el espacio.

Alekséi Arjípovich Leónov es un cosmonauta soviético que realizó el primer paseo espacial el 18 de marzo de 1965 y fue uno de los veinte pilotos de la Fuerza Aérea Soviética seleccionado en 1960, para formar parte del primer grupo de cosmonautas.

Su paseo espacial debía realizarse en la misión Vosjod 1, pero fue cancelada, por lo que el acontecimiento histórico se produjo durante el vuelo de la Vosjod 2, estando  fuera de la nave durante 12 minutos y nueve segundos, unido por una correa de 5,35 metros.

Leónov salió sin contratiempos por la escotilla despresurizada y abandonó la nave. “Me sentía bien e iba informando de lo que veía”. Sin embargo, a los 10 minutos de paseo el cosmonauta descubrió un problema. El traje se empezó a hinchar y dificultaba los movimientos tirando de sus manos y pies y en el momento en que se disponía a regresar a la nave las cosas se descontrolaron.

“A pesar de que había un buen ajuste, mis pies se salían de las botas del traje y mis manos de los guantes”, recordó. “El trabajo se volvió imposible, traté de agarrar las asas  - de la escotilla - pero mis dedos no podían sujetarla porque no se ajustaban a los guantes.”

Al final de la caminata espacial, el traje espacial de Leónov se había inflado en el vacío del espacio hasta el punto de que no podía volver a entrar en la esclusa de aire y tuvo que abrir una válvula para permitir que la presión del traje descendiera y así volver a entrar en la cápsula.

En 1968, fue seleccionado de nuevo para ser el primer soviético en la Luna, a bordo de una nave espacial, pero este proyecto fue cancelado.

Leónov pudo haber mandado la siguiente misión a la Salyut 1, pero también fue cancelada después de la muerte de los miembros de la tripulación de la Soyuz 11, perdiéndose además la estación, mientras los siguientes dos satélites Salyúts se perdieron en el lanzamiento.

El segundo viaje al espacio de Leónov fue muy significativo ya que fue el comandante de la mitad soviética de la misión Apolo-Soyuz, la primera misión espacial conjunta entre la Unión Soviética y los Estados Unidos.

Por otra parte, Leóno, además de astronauta, es un artista que publicó libros que incluyen álbumes de sus obras artísticas y las que hizo en colaboración con su amigo Andréi Sokolov, al llevar lápices de colores y papel al espacio, donde esbozó la Tierra y dibujó retratos de los astronautas del Apolo que viajaron con él durante el proyecto Apolo-Soyuz.

En  2004, Leónov y el ex- astronauta estadounidense David Scott comenzaron a trabajar en una historia doble de la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética, con el título “Las dos caras de la Luna” que se publicó en 2006.  Los norteamericanos Neil Armstrong y Tom Hanks escribieron la introducción al libro.

Ha sido condecorado dos veces con el título de Héroe de la Unión Soviética, y en la actualidad  es pintor y autor de unos 200 cuadros.

sábado, 17 de marzo de 2018

El reino de Murcia y la batalla de Los Alporchones

Tal día como hoy 17 de marzo del 1452, las tropas cristianas conquistan el reino de Murcia tras su victoria en la batalla de Los Alporchones.

La batalla de Los Alporchones fue un enfrentamiento ocurrido el 17 de marzo del año 1452 entre las tropas del reino castellano de Murcia, dirigidas por Alonso Fajardo “el Bravo”, alcaide de Lorca, y las del reino nazarí de Granada, en el contexto de la Reconquista. El encuentro, tuvo lugar en las cercanías de Lorca y se saldó con una gran victoria castellana.

Tras recuperar el trono de Granada de manos de su tío Muhammed “el Cojo” en 1447, el sultán Muhammed IX continuó su política belicista respecto a  Castilla, ya que su predecesor había recuperado algunas plazas en la frontera con el Reino de Murcia, y antes de él las razias granadinas causaban el terror en las poblaciones cristianas de aquel reino, aprovechando que la Casa de Fajardo estaba enzarzada en disputas familiares.

El acoso nazarí obligó al rey Juan II de Castilla a pedir una tregua en 1450, pero el sultán no quería desaprovechar la ocasión de hostigar a los desunidos castellanos y al año siguiente desató una nueva incursión fructífera en botín y entre 1451 y 1452 se preparó una incursión contra el Campo de Cartagena, en la que se apoderaron de 40.000 cabezas de ganado y tomaron cautivos a 40 personas.

Viendo la gravedad de estas incursiones, los cristianos dejaron de lado sus luchas internas para hacer frente a los musulmanes y el alcaide de Lorca Alonso Fajardo, “el Bravo” mandó heraldos a varias poblaciones para recabar apoyos, y a su llamada acudieron mesnadas de varios pueblos, sumando en total 300 caballeros y unos 2000 infantes.

El ejército de Fajardo aguardó en el campo lorquino de Los Alporchones, a sabiendas de que los granadinos iban a pasar por allí en su regreso al reino nazarí.

El 17 de marzo llegaron por fin los granadinos y se entabló el combate y  aunque el caudillo de los de Granada, Malik ibn al-Abbas, destacó por su valor, las crónicas cuentan que Alonso Fajardo, dándose cuenta de que la batalla podía decidirse en un duelo singular, luchó contra él hasta que consiguió derribarle de su corcel y tomarlo prisionero.

La captura de su capitán desmoralizó a los musulmanes y la persecución de estos por los cristianos llegó hasta Vera -Almería-, sobreviviendo 300 de ellos y en tanto las bajas granadinas fueron altas y 400 soldados fueron capturados, los de Fajardo sufrieron 40 muertos y más de 200 herido

La batalla tuvo grandes consecuencias para el Reino de Murcia, ya que acabó con las incursiones de saqueo, pues los musulmanes pidieron una tregua de cinco años; acrecentó el prestigio de Lorca y en particular de la Casa de Fajardo y en homenaje a San Patricio, se celebra el 17 de marzo como santo patrón de la ciudad de Lorca.

Actualmente se sigue celebrando esta victoria en Lorca, con motivo de las fiestas de San Patricio.

viernes, 16 de marzo de 2018

La batalla de Badajoz del 1812

Tal día como hoy 16 de marzo del 1812, se inicia la batalla de Badajoz, en que las fuerzas británicas y portuguesas sitian y derrotan a los franceses.

El Tercer asedio de Badajoz tuvo lugar entre el 16 de marzo y el 6 de abril de 1812, cuando la  ciudad fue sitiada por el ejército anglo-portugués bajo el mando de Arthur Wellesley - entonces conde de Wellington -, siendo uno de los más sangrientos de las Guerras Napoleónicas, con cerca de 3000 soldados muertos en unas pocas horas de lucha.

Tras la captura de Almeida en Portugal y Ciudad Rodrigo en España, la fuerza anglo-portuguesa se dirigió a Badajoz, que estaba protegida por unos 5000 soldados franceses al mando del general Armand Philippon, y poseía unas fortificaciones con una sólida muralla y numerosos fuertes y bastiones.

El ejército anglo-portugués, de unos 25 000 hombres, sobrepasaba en mucho a la guarnición francesa y tras rodear la ciudad, preparó trincheras y parapetos mientras los franceses hicieron varias incursiones para intentar destruir las líneas avanzadas que fueron repelidas por los británicos.

El día 5 de abril habían sido abiertas dos brechas en la muralla  y los soldados se prepararon para asaltar y cuando se empezaron a filtrar noticias de que Soult estaba en marcha para reforzar la ciudad, se dio la orden de lanzar el ataque el 6 de abril de 1812.

Los primeros hombres en asaltar la brecha fueron los “Forlorn Hope” - efectivos de asalto británicos- , quienes lideraban el ataque principal mientras se llevaban a cabo ataques de distracción al norte y al este por los soldados portugueses e ingleses.

Cuando los Forlorn Hope empezaban el ataque, un centinela francés dio la alarma y en pocos segundos, los puestos se llenaron de soldados franceses. Británicos y portugueses llegaron en oleada y corrieron hacia la muralla, pero las descargas devastaban a los atacantes y la brecha pronto empezó a llenarse con muertos y heridos, aunque a pesar de la masacre, los casacas rojas continuaron llegando, siendo acribillados por descargas y metralla de granadas y bombas.

En sólo dos horas, unos 2.000 hombres habían muerto o habían sido heridos gravemente en la brecha principal y en cualquier sitio que atacaban, los aliados fueron parados y la carnicería fue tan inmensa que Wellesley estuvo a punto de pedir parar el asalto.

Finalmente consiguieron llegar a la parte más alta de la población, donde los franceses tenían previsto refugiarse en el momento final y una vez se introdujeron, portugueses y británicos estaban en gran ventaja numérica, los franceses empezaron a retroceder y el general francés Philippon se retiró de Badajoz y finalmente, depuso las armas en la mañana del día siguiente.

Cuando llegó finalmente la mañana del 7 de abril, se reveló el horror de la matanza. Los cuerpos fueron apilados y la sangre discurría como ríos en las zanjas y trincheras, al parecer Sir Arthur Wellesley lloró y maldijo al Parlamento Británico por concederle tan pocos recursos y soldados.

El saqueo de Badajoz a cargo de las tropas británicas con posterioridad a la batalla, incluyendo violaciones y asesinatos indiscriminados de la población civil, se encuentra entre los más terribles y sangrientos acontecimientos de la Guerra de la Independencia Española.

jueves, 15 de marzo de 2018

"El padrino", inicio de una saga

Tal día como hoy 15 de marzo del 1972, se estrena la película de gánsters “El padrino”, ganadora de tres premios Óscar a la mejor película, mejor actor y mejor guion adaptado.

El padrino  -en inglés, The Godfather- es una película estadounidense dirigida por Francis Ford Coppola y producida por Albert S. Ruddy, por la compañía Paramount, basada en la novela del mismo nombre, de Mario Puzo, quien adaptó el guion junto a Coppola.

El padrino fue estrenada el 15 de marzo de 1972, durante el primer fin de semana ganó 30 millones de dólares y terminó por recaudar en total, en el mundo entero 245.066.411 dolares americanos, cifra muy considerable teniendo en cuenta que su presupuesto de producción fue de seis millones de dólares.

Ha sido una de las producciones más aclamadas de la cinematografía estadounidense y mundial, considerada por la mayoría de la crítica y un gran sector del público como uno de los mejores filmes de todos los tiempos y la mejor película de Coppola.

En el año 1973 ganó tres Premios Óscar por mejor actor para Marlon Brando, mejor película y mejor guion adaptado para Mario Puzo y Ford Coppola y anteriormente había ganado cinco Globos de Oro.

Esta película dio origen a una saga cinematográfica, siendo la primera parte de una trilogía completada por “The Godfather Part II” en 1974 y concluida con “The Godfather Part III” en 1990.

En 2008 la revista Empire la situó en el primer puesto de su lista de las 500 Mejores Películas de todos los tiempos.

La película está ambientada en el Nueva York de 1945. Los Corleone son una de las cinco familias más reputadas de la mafia de la ciudad y Don Vito Corleone  - Marlon Brando -, "El Padrino" de esta familia, casa a su hija con un corredor de apuestas.

Sollozzo, "padrino" de la familia Tattaglia, le propone a Don Vito asociarse con él en el tráfico de drogas, pero este rechaza la propuesta, aunque su hijo Sonny -James Caan-,está a favor, lo que provocará enfrentamientos entre padre e hijo.

Con vistas a negociar con Sonny, Sollozzo intenta matar a Don Vito, pero este logra escapar y Michael -Al Pacino- ,el hermano menor de Sonny, inicia la búsqueda de los responsables del atentado y mata a Sollozzo y al jefe de la policía para vengarse.

Huyendo de las represalias, Michael se marcha a Sicilia, donde acabará casándose con Apollonia. Sin embargo, cuando su esposa es asesinada en su lugar, regresa a Nueva York, se casa con Kay Adams y se prepara para suceder a su padre...

Una trilogía que mantiene al espectador absorto en la pantalla, desde su inicio a su final.




miércoles, 14 de marzo de 2018

Karl Marx, el hombre que revolucionó el mundo

Tal día como hoy 14 de marzo del 1883, tiene lugar el fallecimiento del filósofo Karl Marx

Karl Heinrich Marx fue filósofo, economista, sociólogo, intelectual y militante comunista prusiano de origen judío, que en su vasta obra abarca diferentes campos del pensamiento en filosofía, historia, ciencia política, sociología y economía, aunque también actuó en el periodismo y la política.

Junto a Friedrich Engels, es el padre del socialismo científico y del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo histórico y sus escritos más conocidos son el “Manifiesto del Partido Comunista” junto con Engels y “El Capital”.

Marx es citado, como uno de los principales arquitectos de la ciencia social moderna y ha sido descrito como una de las figuras más influyentes en la historia de la humanidad. En una encuesta de la BBC en 1999,  fue votado como el "mayor pensador del Milenio" por personas de todo el mundo.

Nacido en el seno de una familia de clase media acomodada en Prusia, fue a estudiar a la Universidad de Bonn y en la de Berlín. Tras la finalización de sus estudios, escribió para un diario radical, la Gaceta Renana y más tarde se trasladó a París en 1843 y comenzó a colaborar con otros periódicos radicales, como los Anales Franco-Alemanes, así como escribió una serie de libros, algunos de ellos con Engels.

Estuvo exiliado en Bruselas en 1845, donde se convirtió en una figura importante de la Liga de los Comunistas, antes de regresar a Colonia donde fundó su propio periódico, “la Nueva Gaceta Renana”.

Exiliado de nuevo en 1849 se trasladó a Londres junto con su esposa y sus hijos, donde la familia se encontró en la pobreza, pero Marx siguió escribiendo y formulando sus teorías sobre la naturaleza de la sociedad, convirtiéndose en una figura destacada de la Primera Internacional.

Las teorías de Marx sobre la sociedad, la economía y la política, que se conocen como el marxismo, sostienen que todas las sociedades avanzan a través de la lucha de clases, siendo muy crítico con el  capitalismo, al que llamó la "dictadura de la burguesía", afirmando que se llevaba a cabo por las clases dueñas de los medios de producción para su propio beneficio.

Teorizó que, inevitablemente, se producirían tensiones internas, que lo llevarían a su reemplazo por un nuevo sistema a cargo de una nueva clase social, el proletariado y sostuvo que la sociedad bajo el socialismo sería regida por la clase obrera en lo que llamó la "dictadura del proletariado".

Creía que el socialismo sería, a su vez, finalmente reemplazado por una sociedad sin Estado y sin clases llamada “comunismo”.

Aunque Marx se mantuvo casi desconocido durante su vida, sus ideas y la ideología del marxismo comenzaron a ejercer una gran influencia poco después de su muerte, siendo Lenin el primero que intentó desarrollar su pensamiento en la práctica.

Los llamados "gobiernos revolucionarios socialistas" tomaron el poder a lo largo del siglo XX, llevando a la formación de Estados como la Unión Soviética en 1922 y la República Popular China en 1949.

martes, 13 de marzo de 2018

Alejandro Severo, principio del fin del Imperio Romano

Tal día como hoy 13 de marzo del 222, Alejandro Severo es proclamado emperador romano.

Marco Aurelio Severo Alejandro, conocido como Alejandro Severo fue emperador romano desde el año 222 hasta el año 235. Sucedió a su primo, el emperador Heliogábalo, tras el asesinato de éste en 222, y terminó su reinado también asesinado, dando comienzo a la época conocida como “la crisis del siglo III”.

Nació en la ciudad de Arca Cesarea, en el actual Líbano, y llegó a ser emperador gracias a las intrigas de su abuela y su madre, que al darse cuenta de que el emperador Heliogábalo perdía el apoyo popular y militar debido a sus excesos y extravagancias, prepararon al joven Alejandro para que fuera el sucesor al trono.

Fue instruido en todas las artes, y consiguieron que Heliogábalo lo adoptara en junio de 221 y le nombrara César como su sucesor legítimo. Tras el asesinato de Heliogábalo en 222 y gracias a la  propaganda de su madre y abuela, tanto el Senado como el pueblo desearon al joven Alejandro en el trono, que en ese momento contaba 13 años.

Fue proclamado César el 13 de marzo de 222, dos días después de la muerte de su predecesor y el gobierno quedó, en gran parte, en manos de su madre y, especialmente, en las de su abuela que se convirtió en la auténtica gobernante en la sombra.

Ambas – en su nombre - se dedicaron, de inmediato, ayudadas por círculos del senado, a sanear las finanzas, arruinadas por el antecesor, y  además se empezó a reformar el sistema jurídico. Historiadores, como Dión Casio, describen el carácter de Alejandro como tranquilo y pacífico.

Durante el mandato de Alejandro los sasánidas sustituyeron a los partos en la frontera este del imperio romano y a partir de 230 atacaron las provincias romanas de Mesopotamia. Alejandro reunió un ejército y empezó su campaña militar en 231, pero las pérdidas fueron tan grandes para ambas partes, que Ardashir, rey de los sasánidas, decidió retirarse, lo que Alejandro consideró una victoria y lo celebró con una marcha triunfal en Roma en el año 233.

Un año más tarde, los germanos amenazaron las fronteras norte del imperio y Alejandro, para ganar tiempo, envió regalos a los enemigos, lo cual fue visto como una ofensa por sus soldados que habían sufrido recortes en los gastos militares, motivo por el cual en un campamento, cerca de la actual Maguncia, se produjo un motín entre los soldados, que asesinaron a Alejandro Severo a los 26 años y a su madre y proclamaron a Maximino “el Tracio” como emperador.

El reinado de Alejandro Severo fue el último intento de gobierno civil del Imperio Romano pues  a partir de su muerte se impondrá la dominación militar, dando comienzo un largo período de anarquía - crisis del siglo III - y en los siguientes 50 años hubo 26 emperadores, de los que solamente uno no murió de forma violenta.

lunes, 12 de marzo de 2018

Una historia picante

En  algunos pueblos - el mío era uno de ellos - había hace tiempo personas, por lo general mayores, en quienes todos confiaban por su conocimiento y mesura, reminiscencia quizás, de un pasado en que el espíritu y la experiencia importaban más, o al menos tanto como el dinero. Uno de estos personajes - medio filósofo y tenido por sabio - conversaba un día con un vecino, casado con una mujer de extraordinaria belleza y que, con razón o sin ella, vivía torturado de continuo por los celos.

-No puedo evitarlo - se quejaba el marido - pero no vivo, siempre sospechando y desconfiando, hasta del aire que respira. ¡Ay que malos son los celos, cuando no tienen fundamento...!.

El viejo, que escuchaba con la cabeza baja el razonamiento de su contertuliano, hizo ademán de querer hablar, y con la parsimonia del que está en posesión de la verdad absoluta, argumentó.- Eso que dices no tiene sentido; los celos, cuando son de verdad celos, nunca tienen  fundamento, porque cuando lo tienen, no se llaman celos, se llaman cuernos.

Hecha esta introducción, quisiera presentaros a Leonor, que sufrió de lo segundo. Acababa de cumplir cuarenta años y llevaba casada, más tiempo del que podía recordar. Su matrimonio fue de los llamados “por amor” y había vivido únicamente con su marido - más o menos de su edad - todas las experiencias sexuales que una mujer honesta puede vivir. En los primeros tiempos, sus relaciones fueron volcánicas, con la llegada de los hijos se fueron enfriando pero, aún con tibieza, la pasión continuó, no obstante un mal día,  y sin existir causa aparente, todo  acabó.

Leonor, que seguía enamorada de su hombre, pensó en primer lugar, que debía ser cosa de la edad, más tarde lo atribuyó a problemas de salud y por último, lo achacó al lógico devenir de las cosas, por lo que resignada, creyó que en su vida, el sexo había concluido.

Un día, mientras limpiaba un traje de su marido, de uno de los bolsillos interiores cayó al suelo un objeto plano cuidadosamente envuelto. Solo la curiosidad le hizo abrir el pequeño paquete, descubriendo en su interior dos preservativos sin usar. Leonor era buena, pero no tonta, y en un instante analizó la situación; aquello servía, para lo que servía, y si con ella no era, estaba claro que sería con otra. De seguida, lo comprendió todo. Ni eran los años, ni la salud, ni nada de eso, simplemente  la engañaban.

Su primera idea, llevada por la rabia, fue la de esperar al marido y asestarle dos tiros con la escopeta de caza, más tarde pensó que sería mejor contarle a todos lo desalmado de su proceder, luego creyó… hasta que por fin decidió lo que tenía de hacer.

Ya serena, se dirigió a la despensa y del frasco donde guardaba los pimientos de guindilla extrajo uno que por su color, dedujo debía ser el más picante de todos. Con la precisión de un relojero y la paciencia de un pescador, despegó cuidadosamente la fundas de los profilácticos y tras triturar la guindilla hasta reducirla a polvo, roció con él a conciencia, y tanto por fuera como por dentro, ambos preservativos. Luego volvió a cerrar el envoltorio y lo colocó en el lugar en donde antes estaba, de forma que nadie, ni por supuesto su dueño, pudiese advertir cambio alguno. Por último, pacientemente, se dispuso a esperar.

La mejor actriz no hubiese superado a Leonor, en la acogida que dispensó a su marido aquella tarde. Ni más fría ni más cariñosa que otras veces, ni más locuaz ni más callada, nada en suma, evidenciaba en ella que algo hubiese sucedido.

Al día siguiente - según le dijo él mientras cenaban - tendría que ir a la ciudad a comprar no sé que pieza del tractor, que los ineptos de la tienda local, no acababan de traerle, por lo que - según le explicó - pasaría todo el día fuera -¿No te importa, verdad cariño...?- concluyó con una sonrisa que Leonor, pese a  no demostrarlo, juzgó como el silbido de una cobra antes de atacar.

Serían las tres de la tarde del día siguiente, cuando llamaron a su puerta. - Buenas tardes señora - saludó desde el quicio un joven que vestía una bata de hospital - vengo a avisarle que su marido ha sido ingresado de urgencia en nuestro centro, porque sufre una extraña dolencia en el bajo vientre, por cierto muy dolorosa, a juzgar por como grita. Según creo, se encontraba en un bar con una conocida suya, y les ha debido sentar mal algo que hayan tomado, porque ella sufre también los mismos síntomas.

Leonor esbozó una sonrisa de triunfo, mientras decía algo sin sentido para el enfermero: -Ni fue en un bar donde estaban, ni es en el bajo vientre donde les duele... pero no se preocupe, porque de lo que han tomado los dos no se muere nadie. ¡Vamos, quiero ver a los “enfermos!.”

Todos conocemos el dicho de que la venganza es un plato que - para que sepa mejor - debe servirse frío, sin embargo les puedo asegurar que la de Leonor, que fue muy ardiente, le supo a ella a gloria.

J. M. Hidalgo

La Batalla de Penco

Tal día como hoy 12 de marzo del 1550, tiene lugar la Batalla de Penco, contienda librada en la Guerra de Arauco

La batalla fue un enfrentamiento  ocurrido el 12 de marzo de 1550 entre las fuerzas españolas al mando del conquistador Pedro de Valdivia y las mapuches del toqui - caudillo- Ainavillo.

Tras su derrota en Andalién, - un encuentro militar sucedido el 22 de febrero de 1550 entre las fuerzas españolas de Pedro de Valdivia y las mapuches de Ainavillo - este último reunió unos 10 mil guerreros de Arauco y otros cinco mil de Tucapel y con estas fuerzas planeó un ataque contra el fuerte español de Penco.

Conocedor de los preparativos, Valdivia mandó construir en ocho días una zanja de doce pies de profundidad y tras ella una pared de mil quinientos pasos de longitud hecha con la tierra extraída en la excavación.

El fuerte así construido contaba con 3 puertas y el 12 de marzo, un ejército de sesenta mil guerreros - según las fuentes de la época - al mando de Ainavillo avanzó contra la fortaleza  y la rodearon y sitiaron pero estaban imposibilitados de asaltarla, al carecer de medios de ataque adecuados, limitándose a lanzar flechas y piedras contra los defensores, los cuales esperaban a cambio, que los indígenas les presentaran batalla en campo abierto para así poder usar su caballería.

Los conquistadores, ya conocedores de Ainavillo lo vieron en el campo y Jerónimo de Alderete - sin permiso de su comandante- cargó contra él, sin embargo, el toqui ordenó cerrar filas y le rechazó.

Viendo el riesgo para Alderete el gobernador mandó a toda la caballería de Villagra en su ayuda y ambos organizaron a sus jinetes y arrasaron a las fuerzas de Ainavillo, que  aún estaban en desorden tras la primera carga.

Los mapuches huyeron por un terreno imposible de transitar para la caballería o la infantería española, por lo que dejaron a los indios yanaconas, aliados de los españoles, la labor de perseguirles.

En el campo de batalla quedaron los cuerpos de unos 4.000 indígenas y ser hicieron cerca de 200 prisioneros, mientras unos 300 murieron solo en las cargas de la caballería española.

Valdivia - como era costumbre en esta guerra -  para dar un escarmiento, les cortó una mano y la nariz a cada prisionero para luego soltarlos.

La guerra del Arauco fue la más dura y cruel de todas las contiendas libradas en la conquista de América.

Con el correr de los años, y en este lugar que el gobernador español Valdivia describiera como "el mejor puerto de la bahía de las Indias", se erigiría la ciudad de Penco.

domingo, 11 de marzo de 2018

La Corte Penal Internacional

Tal día como hoy 11 de marzo del 2003, en La Haya se constituye  La Corte Penal Internacional .

La Corte Penal Internacional - erróneamente llamada Tribunal Penal Internacional - es un tribunal de justicia permanente cuya misión es juzgar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, de guerra, de agresión y de lesa humanidad.

No se debe confundir con la “Corte Internacional de Justicia”, órgano judicial de Naciones Unidas, pues La Corte Penal Internacional, tiene personalidad jurídica internacional y no forma parte de las Naciones Unidas, aunque se relaciona con ella de acuerdo al Estatuto de Roma. Tiene su sede en la ciudad de La Haya, en los Países Bajos.

Ya en 1919, una vez terminada la Primera Guerra Mundial, los países victoriosos quisieron juzgar al Káiser Guillermo II de Alemania por el crimen de agresión, pero nunca se llegó a un acuerdo sobre la materia.

Su fundamento más directo se encuentra en los tribunales internacionales de Núremberg y Tokio para juzgar a los criminales de guerra de Alemania y Japón por los delitos cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Pese a que el primero ha sido objeto de críticas, fueron considerados un gran avance en materia de justicia internacional y posteriormente, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, recomendó a un grupo de expertos que estudiara la posibilidad de establecer una corte permanente de justicia en materia criminal, similar a la Corte Internacional de Justicia.

Sin embargo, después de largos debates, la idea no prosperó hasta los acontecimientos del genocidio yugoslavo de 1991-1995 y el de Ruanda de 1994. En parte por estos trágicos hechos, se celebró en la ciudad de Roma una Conferencia de las Naciones Unidas, sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional, en cuya acta final, suscrita el día 17 de julio de 1998, se constituyó.

Se trata así del primer organismo judicial internacional permanente encargado de perseguir y condenar los más graves crímenes, cometidos en contra del Derecho Internacional.

Para que la Corte pueda tener éxito, es necesario que los Estados miembros colaboren con ella para que cuente con los elementos mínimos que le permitan cumplir con su mandato.

sábado, 10 de marzo de 2018

Ciro

 
Cuando la primavera apunta ya al renacer de la vida, ha muerto mi perro.

Hace dos noches, lo encontramos bajo el pimentero del jardín. Parecía que estuviese dormido, pero no era así porque sus ojos permanecían abiertos, como si hubiese querido guardar en ellos toda la belleza de la noche.

Hace ya muchos años que estaba en casa. Desde que le rescaté de una muerte segura, porque su dueño había decidido que él era una molestia. Se adaptó enseguida a su nuevo hogar, como si supiese que era su única tabla de salvación en la vida.

Era un perro cariñoso con todo el mundo y en especial con mis nietos, sobretodo con la pequeña a la que adoraba y ella le correspondía con ese amor puro que solo los niños y los perros saben dar.

La otra noche después de cenar, le oímos ladrar como tenía por costumbre y cuando le iba  a llevar al garaje donde duerme, no aparecía ni respondió las llamadas. Al final le encontramos.

Al verlo creíamos que se había dormido allí. Luego hubo que hacer entender a mi nieta - desconsolada - que "Ciro, se había ido al paraíso de los perros, donde no existe el dolor y son felices"

La veterinaria le examinó y aventuró algunas hipotesis sobre su muerte, la más segura de ellas, un ataque al corazón. Me creo esa posibilidad; Ciro murió de tanto querer a los que él quería...

Ojalá sea cierto, lo de ese paraíso de los perros, que me he inventado para tranquilizar a mi nieta, porque de serlo, Ciro tendrá allí de seguro, un lugar reservado.

El inicio de la cruzada contra los albigenses

Tal día como hoy 10 de marzo del 1208, el papa Inocencio III proclama la guerra santa contra los cátaros o albigenses.

La expedición militar de 1209, conocida como “campaña relámpago” inició la participación convocados por el papa Inocencio III, contra los cátaros. Entre sus hechos de armas destaca la masacre de Béziers, que se produjo tras acceder los cruzados al interior de esta plaza y matar a gran parte de su población.

En la segunda mitad del siglo XII se había difundido en las tierras de langue d’oc el catarismo, considerado herejía por la Iglesia católica y la creciente preocupación del papa Inocencio III le movió a enviar legados para erradicarla y para ello depuró numerosos altos cargos eclesiásticos que sustituyó por prelados de su confianza.

Inocencio III consideraba que los herejes, por ser una amenaza interna a la cristiandad, eran peores que los musulmanes y convertían a Occitania en un territorio donde purificar de los cátaros y a quienes los consentían, según refleja la carta de Inocencio III proclamando la cruzada.

El papa, deseaba que fuera el propio rey de Francia Felipe Augusto, quien liderara la cruzada contra los albigenses, pero sus intereses políticos le hicieron considerar secundario el conflicto, pero aunque no lideró la expedición, permitió que se alistaran sus nobles y el ejército cruzado se concentró en Lyon en la primavera de 1209, compuesto por unos cinco mil jinetes, y unos diez mil acompañantes a pie.

Dado que la organización militar correspondió al Papado, Inocencio III dio el mando directo a Arnaldo Amalrico, un joven y enérgico abad cisterciense, que se demostró como el perfecto brazo de la línea dura para el exterminio de la herejía.

Ante el temor de la inminente llegada de los cruzados, los nobles occitanos se apresuraron a mostrar su ortodoxia católica mediante procesiones y penitencias públicas, tomando la cruz y poniéndose a disposición de los legados pontificios.

Pero quien recibió los primeros ataques fue Ramón Roger de Trencavel, no solo porque estaba considerado, un protector de herejes, sino porque no tenía los apoyos exteriores y el poder militar de otros condes. En sus tierras se encontraba Albi  -de ahí el término “albigense” -, que se convirtió en el foco de la herejía cátara, según el punto de vista cruzado.

Así, en junio de 1209, el ejército cruzado puso sitio a Béziers y el 22 de julio una salida de la guarnición dejó las puertas desprotegidas y por ellas entraron los cruzados y masacraron a gran parte de los pobladores, que Arnaldo Amalrico, a quien se atribuye la frase “matadlos a todos: Dios reconocerá a los suyos”, cifró en casi 20.000 muertos.

La brutal conquista de Béziers extendió el temor por toda Occitania y a partir del verano de 1209 el abad Arnaldo delegó la dirección militar en Simón de Montfort, mientras que él ocupaba de la diplomacia y cuestiones religiosas, formando un dúo coordinado que obtendría grandes victorias.

Ramón Roger de Trencavel - señor de Trencavel - fue encerrado en una de las torres de su antigua fortaleza de Carcasona y murió allí el 10 de noviembre de ese año, con lo que pronto corrieron los rumores de que había sido hecho asesinar por Simón de Montfort.

Por su parte, Simón de Montfort, pronto se revelaría como un gran estratega y un perfecto complemento de los planes del director de la cruzada Arnaldo Amalrico.

 Las matanzas no habian hecho más que empezar...

viernes, 9 de marzo de 2018

La legión extranjera francesa

Tal día como hoy 9 de marzo del 1831, en Francia se crea la Legión Extranjera Francesa.

La Légion Étrangère - en francés - es un cuerpo de élite del Ejército Francés, que fue fundada en 1831 como una unidad para voluntarios extranjeros, a raíz de la prohibición de ingresar extranjeros en unidades del Ejército Francés después de la Revolución de 1830.

Este cuerpo de élite fue fundado por el rey Luis Felipe de Orleans, que pretendía agrupar a los soldados extranjeros, que hasta entonces habían luchado en el ejército regular francés, junto con ex militares, bandidos y personas consideradas potencialmente peligrosas para Francia.

Una vez que todos ellos fueron agrupados en una misma unidad, sirvieron para defender las posesiones francesas a lo largo del globo a la par que se mantenía dicho país libre de elementos considerados indeseables.

A pesar de ser considerada un anacronismo por algunos, la Legión Extranjera ha persistido como parte importante del Ejército Francés, habiendo sobrevivido a tres repúblicas, un imperio, dos guerras mundiales, el desmantelamiento del imperio colonial francés y, finalmente, la pérdida del lugar de su nacimiento, Argelia.

Como sus soldados vienen de países diferentes y con culturas diversas, esto refuerza los lazos para trabajar eficientemente como un equipo y por ello, la instrucción es descrita a menudo como no solo físicamente dura, sino también muy estresante psicológicamente.

Muchas veces los métodos de entrenamiento son considerados brutales, llevando a tasas altas de deserción, pero la Legión alega que la guerra también es brutal y en realidad es fácil que un legionario entre en combate más de una vez durante sus cinco años de servicio. Está considerada una de las fuerzas de élite más duras del mundo junto a los Navy Seal,  Rangers y Commandos Gurkhas.

En el pasado, la Legión constituyó una vía de escape para criminales, aventureros y todos los que deseaban un estilo de vida con fuerte espíritu combativo y aún hoy en día acepta reclutas bajo identidades falsas, aunque  lleva a cabo rigurosos controles para evitar la admisión de criminales prófugos de la justicia, en coordinación con Europol e Interpol.

Esta característica la dotó de un halo de romanticismo, que la convirtió en un ícono del cine y la literatura mundial

jueves, 8 de marzo de 2018

Hipatia de Alejandría, una mujer dedicada a la ciencia

Tal día como hoy 8 de marzo del año 415, en Alejandría -Egipto-, una turba furiosa lapida a la filósofa, astrónoma y escritora egipcio-romana Hipatia

Hipatia fue una matemática y filósofa griega, hija del matemático Teón, profesor del Museo de Alejandría que era en la época una auténtica universidad a la que asistían alumnos para instruirse en las ciencias y la filosofía.

Aunque no existe mucha documentación sobre Hipatia, se sabe de ella que fue una de las primeras mujeres matemáticas sobre la que hallamos fuentes fiables y que trabajó junto a su padre en la preparación de textos para los alumnos y escribió comentarios sobre la Aritmética de Diofanto, el Almagesto de Tolomeo y las Cónicas de Apolonio.

Hipatia de Alejandría se interesó también por los instrumentos que se usaban en las investigaciones astronómicas, y elaboró tablas de los movimientos de los cuerpos celestes; sin embargo, se consagró principalmente al estudio y a la enseñanza de las matemáticas. Entre sus discípulos más destacados estuvieron el obispo Sinesio de Cirene y Orestes, que llegó a ser prefecto romano de Egipto.

Su proceder tolerante, no discriminatorio con sus discípulos, y sus enseñanzas fomentadoras de la racionalidad, le fueron creando en la ciudad envidias y odios.

Entre sus principales detractores se encontraban, al parecer, el obispo San Cirilo de Alejandría y sus seguidores cristianos, ya que fue acusada por Cirilo de que su influencia en el ánimo del gobernador de aquella ciudad había motivado las persecuciones contra los cristianos.

Hipatia fue asesinada, linchada por una turba de cristianos, y su  asesinato se produjo en el marco de la hostilidad cristiana contra el declinante paganismo y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial, representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex-alumno de la filósofa.

Su carácter singular de mujer entregada al pensamiento y la enseñanza, su fidelidad al paganismo en el momento de auge del catolicismo como nueva religión del Estado romano, y su muerte a manos de cristianos le han conferido gran fama.

La figura de Hipatia se ha convertido en un verdadero mito y desde la época de la Ilustración se la presenta como a una “mártir de la ciencia” y símbolo del fin del pensamiento clásico ante el avance del cristianismo.

Los movimientos feministas la han reivindicado como paradigma de mujer liberada, incluso sexualmente, aunque, según algunas fuentes,  estuvo casada con otro filósofo y se mantuvo virgen.

También se la ha asociado con la Biblioteca de Alejandría, si bien no hay ninguna referencia que vincule a ambas ya que, según otras fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propio hogar.

Su vida fue llevada al cine en la película española Ágora, dirigida por Alejandro Amenábar, que narra parte de la vida de esta maravillosa matemática, astrónoma y filósofa egipcia.

La figura de Hipatia, hoy, el día de la mujer, tiene un significado especial al representar una adelantada a su tiempo.

miércoles, 7 de marzo de 2018

El hundimiento del buque Castillo de Olite

Tal día como hoy 7 de marzo de 1939, en el marco de la Guerra Civil Española, se produce el hundimiento, del buque mercante, utilizado como transporte de tropas Castillo de Olite, convirtiéndose en el hundimiento con más víctimas mortales de la historia de España.

El Castillo de Olite fue un buque mercante, botado con el nombre de Zaandijk en Rótterdam, y hundido por una de las baterías de defensa costera de Cartagena en los últimos días de la Guerra Civil Española.

Su primer nombre fue el de Zaandijk, entre 1921 y 1929, propiedad de una naviera holandesa, que lo destinó al transporte de mercancías en su línea con Java y Sumatra.

En 1936, fue adquirido por la Unión Soviética, que lo rebautiza Postishev para honrar al político comunista ucraniano Pavel Postishev y el 31 de mayo de 1938 fue capturado por los franquistas en el Estrecho de Gibraltar, mientras transporta carbón durante la Guerra Civil Española,y tras su captura fue trasladado a Cádiz e incorporado a la marina de Guerra el 1 de noviembre de 1938 y quedó rebautizado como Castillo de Olite.

Tras conocerse la sublevación de Cartagena en los últimos días de la Guerra Civil Española y la petición de ayuda de estos sublevados, los franquistas organizaron el envío inmediato de tropas a esta ciudad, en cuyo puerto aún estaba atracada la todavía importante flota republicana.

Con este fin zarparon desde Castellón y Málaga más de 30 buques entre transportes y buques de guerra, que debían transportar a más de 20.000 hombres para ayudar a los sublevados de Cartagena.

Mientras tanto, la 206.ª Brigada Mixta, unidad de élite republicana, había reconquistado Cartagena y pudieron tomar algunas de la baterías de costa sublevadas y evitar el desembarco.

Avisados los buques del ejército franquista regresaron a sus puntos de partida, excepto el Castillo de Olite, que con la radio averiada, siguió navegando rumbo a Cartagena, donde fue hundido el 7 de marzo de 1939, por un impacto directo en el pañol de municiones, procedente de uno de los cañones  de la batería de defensa costera.

De los 2112 hombres que había a bordo, 1476 murieron, 342 fueron heridos y 294 fueron hechos prisioneros, siendo el mayor número de víctimas mortales en el hundimiento de un solo buque en la historia de España.

martes, 6 de marzo de 2018

José Rodríguez Losada, “el relojero de la Puerta del Sol”

Tal día como hoy 6 de marzo de 1870, muere José Rodríguez Losada, famoso relojero español en el exilio.

Rodríguez Losada  fue un relojero, militar liberal exiliado en Londres, conocido por haber donado gratuitamente al Ayuntamiento de Madrid el reloj que preside la Puerta del Sol de Madrid

Nació en Iruela, provincia de León, poco se sabe de su infancia pero al parecer, cuidaba las vacas de su familia y cuando se le perdió una ternera durante la noche, la buscó con terrible miedo de las represalias familiares al enterarse de la pérdida del animal y tras ver muerta a la res, huyó hasta Extremadura.

Tras este incidente, aparece algunos años después en Madrid como Oficial del Ejército Español durante el periodo del Trienio Liberal, huyendo a Francia perseguido por la justicia  a causa de sus tendencias liberales.

De Francia se dirige a Londres, uno de los destinos habituales de los emigrados liberales al amparo del “Comité de Ayuda a los Emigrantes”  y trabaja como mozo de limpieza en una relojería, donde  con las maquinarias deshechas y tiradas a la basura Losada componía verdaderos relojes.

Poco a poco gracias a su natural habilidad, va logrando confianza hasta llegar a ser Oficial Relojero y cuando el dueño de la relojería cae enfermo es José el encargado de sustituirlo, y a su muerte hereda el negocio, que lo expande en el mercado español e iberoamericano, cinco años después de que se fuera huyendo de la justicia en España.

Losada contrae matrimonio el 18 de agosto de 1938 con una ciudadana inglesa, Ana Hamiltton y pronto abre sucursales en Europa y sobre todo en América Latina y Filipinas. En la trastienda de su negocio se establece una tertulia que él mismo denomina: “La Tertulia del Habla Española”, a la que  acuden personajes como Zorrilla, Ramón Cabrera, Juan Manuel de Rosas o el General Prim.

En 1858 Losada hace donación  de dos docenas de cronómetros a la Marina Española, regresando a España cuando reina Isabel II con el Gobierno de O'Donnell.  Es posible que se fijara en el reloj  del Ministerio de Gobernación y que recibiera quejas de los madrileños por su mal funcionamiento, por lo que decidió fabricar un reloj que solucionara estos problemas.

El retorno a Londres supone una etapa de actividad frenética en el campo de la relojería y en especial los esfuerzos dedicados al reloj de Iruela y al reloj para Madrid, pieza esta última que le ocuparía más de cuatro años

En cuarenta años de exilio, Losada regresó tres veces a España, pero siempre mantuvo la residencia en Londres junto a sus tiendas de relojería, falleciendo el 6 de marzo de 1870, en Londres dejando una inmensa fortuna que heredaron sus hermanas, un sobrino, su médico y sus sirvientes.

De la fama y tesón de este leonés hay diversos poemas realizados y dedicados por su gran amigo José Zorrilla.

“Losada es un gran mecánico que adquirió inmenso renombre y, no obstante, vale el hombre más que su reputación. Aunque, seco, cejijunto y algo brusco en sus modales, leal entre los leales, tiene de oro el corazón. Y es que hay muchos papanatas, muchas máquinas vivientes, que menos inteligentes que sus cronómetros son, porque discurren y yerran; y estos nunca se equivocan, pues cuando las tantas tocan es porque las tantas son.” (José Zorrilla)

lunes, 5 de marzo de 2018

Semblanza breve del dictador Iósif Stalin

Tal día como hoy 5 de marzo de 1953, fallece a los 74 años, Iosif Stalin, secretario general de la Unión Soviética.

Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, más conocido como Iósif Stalin, fue un dictador soviético perteneciente a  los bolcheviques que impulsaron la Revolución de Octubre  de 1917 y más tarde llegó a ser secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, desde 1922 hasta que el cargo fue suprimido poco antes de su muerte.

Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin logró utilizar este cargo para acaparar cada vez más poder en sus manos, usándolo para sofocar a todos los opositores dentro del Partido Comunista, incluido León Trotski, un teórico socialista y el principal crítico de Stalin, que fue uno de  los primeros líderes soviéticos, desterrado de la Unión Soviética en 1929.

En 1928, Stalin reemplazó la Política Económica por una economía planificada centralizada y por planes quinquenales que iniciaron un período de industrialización y colectivización económica en el campo. La Unión Soviética pasó de ser de una sociedad mayoritariamente agraria, a una gran potencia industrial, siendo ésta la base de su aparición  como segunda mayor economía del mundo después de la Segunda Guerra Mundial.

En la época estalinista, millones de personas fueron enviadas a campos de trabajo como castigo, y millones fueron deportadas y exiliadas a zonas remotas de la Unión Soviética. Anuló todas las libertades, negó el más mínimo pluralismo y aterrorizó a la población instaurando un régimen policial.

Dispuesto a eliminar no sólo a los discrepantes o sospechosos, sino a todo aquel que pudiera poseer algún prestigio o influencia propia, lanzó contra sus compañeros comunistas sucesivas purgas que diezmaron el partido, eliminando a la plana mayor de la Revolución.

En 1937, una campaña contra supuestos enemigos de su gobierno culminó en la “Gran Purga”, período de represión masiva en el que cientos de miles de personas fueron ejecutadas, e incluso fueron condenados líderes del Ejército Rojo acusados de participar en complots para derrocar el gobierno.

En agosto de 1939, Stalin firmó un pacto de no agresión con la Alemania nazi que dividió sus esferas de influencia en Europa oriental y  permitió que la Unión Soviética recuperase algunos de los antiguos territorios del Imperio ruso con la invasión soviética de Polonia de 1939, la Guerra de Invierno en Finlandia, y la ocupación de las Repúblicas bálticas, de Besarabia y de Bucovina del Norte durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero después de que Alemania violara el pacto al invadir la Unión Soviética en 1941, la Unión Soviética se unió a los Aliados y a pesar de grandes pérdidas humanas y materiales, finalmente, el Ejército Rojo avanzó a través de Europa y capturó la capital del Tercer Reich tras la batalla de Berlín en mayo de 1945 y tras haber jugado el papel decisivo en la victoria aliada la URSS surgió como una superpotencia después de la guerra.

Stalin encabezó las delegaciones soviéticas en las conferencias de Yalta y Potsdam, en las que se trazó el mapa de la Europa de posguerra, entrando poco después en una lucha por el dominio global, conocida como la Guerra Fría, con los Estados Unidos.

Tras su muerte, Stalin han sido condenado en numerosas ocasiones, la más significativa durante el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética en 1956, cuando su sucesor, Nikita Jrushchov, lo denunció en una famosa intervención con la que se inició un proceso de desestalinización de la URSS.

domingo, 4 de marzo de 2018

Las inundaciones de Sevilla de 1947

Tal día como hoy 4 de marzo de 1947, en Sevilla las inundaciones adquieren tintes de catástrofe.

Según informó en su día el diario ABC de Sevilla, este día tuvo lugar una de las mayores inundaciones de la ciudad, cuando el Guadalquivir anegó, desde Triana a la Alameda, y varios pueblos ribereños

De la gravedad de aquella inundación, en una época en la que las penurias de la posguerra proseguían y en la que no había pantanos con los que poder limitar la fuerza con la que el Guadalquivir clamaba por su espacio, da cuenta la cifra de refugiados, que fueron 6.887 según cuentas las crónicas de la época.

Entre los afectados, uno muy singular: el general Gonzalo Queipo de Llano, que quedó aislado, con su familia, en el cortijo Gambogaz, en Camas. El entonces alcalde de Sevilla, Rafael Medina, llegó a mandar al teniente de alcalde del Ayuntamiento, y miembros de la Policía Urbana en una barca para rescatarlo, pero al no caber todos en la misma, el general declinó el ofrecimiento.

Esas mismas crónicas señalan que la subida del nivel del río, provocó inundaciones en Villaverde del Río, La Rinconada, Alcalá del Río, Tomares, San Juan de Aznalfarache, La Puebla y Coria del Río -donde se produjeron varios derrumbes- y que en Sevilla capital el agua inundó buena parte de Triana, desde el Tardón y el barrio León a la calles Betis, Puerta Real, Gravina, el Museo, Trajano y la Alameda.

Cuentan que hubo varios fallecidos ya que vieron flotando cadáveres en el río, y la fuerza del agua hizo que un barco que estaba en los muelles de San Telmo se le rompieran las amarras y llegase hasta el puente de Alfonso XIII, que desde Triana a la Pañoleta era un lago y varias casas se derrumbaron en calles San Pablo, Parras y Torrijiano.

También tuvieron que desaguar el mercado de Entradores y hasta la cripta de la capilla de Nuestra Señora de los Dolores en la Catedral y se habilitaron edificios para hospitales provisionales al tiempo que se abrió una cuenta con donativos para los damnificados por las riadas.

Los vecinos de las plantas altas de casas de pisos, adosaban a los balcones una escalera de mano para mantener el contacto con el exterior y los afectados de las plantas bajas se cobijaban en los pisos altos, o se trasladaban a las viviendas de algunos familiares en zonas a las que no había llegado la riada.

Cuando las aguas bajaban, dejaban tras de sí una serie de situaciones a las que también los sevillanos estaban acostumbrados a fuerza de haberlas vivido una y otra vez, y que no por ello dejaban de ser calamidades.

Las paredes indicaban durante meses la altura que habían alcanzado las sucias aguas del río, y que habían destruido los enseres y ajuares de sus propietarios, ya de por sí escasos y pobres.

En algunos lugares, como la Alameda, las labores para retirar el agua se prolongaron durante mas de una semana.

sábado, 3 de marzo de 2018

La historia de Juana Azurduy, una heroína boliviana

Tal día como hoy 3 de marzo de 1816, en Bolivia, la heroína boliviana Juana Azurduy, al frente de treinta jinetes, entre ellos varias mujeres, ataca a las fuerzas españolas, les quita el estandarte y se hace de fusiles y municiones, siendo nombrada teniente coronel.

Juana Azurduy Bermúdez fue una patriota del Alto Perú que luchó por la emancipación de España y asumió la comandancia de las guerras. A partir de los doce años se educó en el Convento de Santa Teresa de Chuquisaca para ser monja, pero debido a su comportamiento rebelde fue expulsada cuando tenía 17 años.

Juana contrajo matrimonio en 1805, a los 25 años, con Manuel Ascencio Padilla y con su esposo se sumó a la Revolución de Chuquisaca que culminó a principios de 1810, cuando los revolucionarios fueron vencidos por el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. condenando a sus cabecillas a prisión y al destierro.

Tras la Revolución de Mayo en Buenos Aires, los esposos Padilla, en 1811, se unieron al Ejército del Norte para combatir a los realistas, pero tras la derrota de los patriotas en la batalla de Huaqui en junio de 1811, las propiedades de los Padilla, junto con las cosechas y ganados, fueron confiscadas y sus cuatro hijos apresados, aunque Padilla logró rescatarlos, refugiándose en las alturas de Tarabuco.

En 1812, Juana Azurduy se puso a las órdenes del general Manuel Belgrano, nuevo jefe del Ejército del Norte y organizó el "Batallón Leales" que participó en la batalla de Ayohuma, cuya nueva derrota significó el retiro de los ejércitos patriotas del Alto Perú. A partir de ese momento Padilla y sus milicianos se dedicaron a realizar acciones de guerrillas contra los realistas.

El 3 de marzo de 1816, Juana Azurduy, al frente de treinta jinetes, entre ellos varias mujeres, atacó a las fuerzas del general español La Hera, les quitó el estandarte y recuperó fusiles y municiones, y acto seguido, atacó el cerro de Potosí, tomándolo el 8 de marzo y debido a su actuación, recibió el rango de teniente coronel y el general Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable.

El 14 de noviembre de 1816 Juana fue herida en la batalla de La Laguna, su marido acudió a rescatarla y en este acto fue herido de muerte.

El cambio de planes militares por los patriotas, disminuyó el apoyo logístico a las fuerzas de Juana, por lo que se vio obligada a replegarse hacia el sur, uniéndose a Martín Miguel de Güemes y a la muerte de este en 1821 se vio reducida a la pobreza.

En 1825 el libertador Simón Bolívar, luego de visitarla y ver la condición miserable en que vivía, avergonzado, la ascendió al grado de coronel y le otorgó una pensión y posteriormente el Mariscal Sucre presidente de Bolivia se la aumentó, aunque apenas le alcanzaba para comer, pero dejó de percibirla en 1830 debido a los vaivenes políticos bolivianos.

Pasó varios años en Salta, solicitando al gobierno boliviano sus bienes confiscados, con resultado negativo. La pensión que le habían otorgado le fue retirada definitivamente en 1857 bajo el gobierno de José María Linares.

Juana murió indigente el 25 de mayo de 1862 cuando tenia 81 años y fue enterrada en una fosa común. Sus restos fueron exhumados cien años después y depositados en un mausoleo que se construyó en su homenaje en la ciudad de Sucre.

Muy tarde llegó el reconocimiento para esta gran mujer

viernes, 2 de marzo de 2018

Pío XII, un papa muy controvertido

Tal día como hoy 2 de marzo de 1939, en el Vaticano, Pío XII es elegido papa.

Pío XII, de nombre Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli, fue elegido papa, cabeza visible de la Iglesia católica, y Jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, desde el 2 de marzo de 1939 hasta su muerte en 1958.

Antes de su elección, Pacelli fue secretario de la Congregación de Asuntos Eclesiásticos, nuncio papal y cardenal secretario de Estado, desde donde llevó a cabo la conclusión de varios concordatos con estados europeos y americanos, entre los que destacó el Reichskonkordat con la Alemania Nazi, firmado en 1933 y aún en parte vigente.

Pacelli tuvo un influjo decisivo en la redacción de la encíclica de Pío XI titulada Mit brennender Sorge a los obispos alemanes, de marzo de 1937, que significó una advertencia severa al régimen del Tercer Reich.

Su liderazgo al frente de la Iglesia católica durante la Segunda Guerra Mundial sigue siendo motivo de análisis y controversia, principalmente en lo que respecta a su reacción frente a los crímenes del régimen nazi en Europa.

En lo referente al análisis acerca de la conducta del papa Pío XII durante la Segunda Guerra Mundial y en lo concerniente al pueblo judío, se pueden reconocer tres períodos distintos,

Una primera etapa, que va desde 1945 hasta 1963, en la que la comunidad internacional tenía una imagen positiva del papel de Pacelli respecto al pueblo judío; una segunda, que se extiende desde 1963 hasta entrado el siglo XXI, en la que predomina una visión de Pacelli como aliado de los nazis, y una tercera, en la que historiadores como Martin Gilbert, vuelven a presentar una imagen positiva del pontífice.

Toda su enorme actividad doctrinal, y las duras circunstancias históricas de su pontificado, hicieron de Pío XII el último gran pontífice de la "vieja escuela", sobre cuya figura no han cesado de verterse críticas, en especial respecto a sus relaciones con las dictaduras nazi y mussoliniana, así como sobre su talante claramente reaccionario en materia ideológica, y las alabanzas recibidas por parte de los sectores más conservadores.

Pese a todo, el papa Benedicto XVI lo declaró venerable el 19 de diciembre de 2009.

jueves, 1 de marzo de 2018

El rapto de las Sabinas

Tal día como hoy 1 de marzo de 752 a. C., según la leyenda, Rómulo el legendario primer rey de Roma, celebra el triunfo romano después de vencer a los sabinos, que habían venido a recuperar a sus mujeres tras “el rapto de las Sabinas”

El Rapto de las Sabinas es un episodio mitológico que describe el secuestro de mujeres de la tribu de los sabinos por los fundadores de Roma.

Según el mito, en la Roma de los primeros tiempos había muy pocas mujeres y para solucionar esto, Rómulo, su fundador y primer rey, organizó unas pruebas deportivas en honor a Neptuno, a las que invitó a los pueblos vecinos.

Acudieron varios de ellos, pero los de una población, la Sabinia, eran especialmente voluntariosos y fueron a Roma con sus mujeres e hijos y precedidos por su rey.

Cuando comenzaron los juegos y, a una señal, cada romano raptó a una mujer, y luego echaron a los hombres. Los romanos intentaron  convencer  a las mujeres de que sólo lo hicieron porque querían que fuesen sus esposas, y que ellas debían sentirse orgullosas de pasar a formar parte de un pueblo que había sido elegido por los dioses.

Las sabinas pusieron un requisito para contraer matrimonio y fue que en el hogar, ellas sólo se ocuparían del telar, sin verse obligadas a realizar otros trabajos domésticos, y se erigirían como las que gobernaban en la casa.

Años más tarde, los sabinos, enfadados por el ultraje de la traición y el rapto de sus mujeres, atacaron a los romanos, a los que acorralaron en el Capitolio y para lograr vencer su resistencia, contaron con la mujer romana, Tarpeya, que les franqueó la entrada a cambio de los brazaletes que llevasen en los brazos.

Los sabinos vieron con desprecio la traición de la romana a su propio pueblo, pero aceptaron el trato, aunque en lugar de darle joyas, la mataron aplastándola con sus escudos.

El lugar donde, según la leyenda, tuvo lugar este asesinato, recibió el nombre de “Roca Tarpeya”, desde la que se arrojaba a los convictos de traición en la antigua Roma.

Cuando se iban a enfrentar en lo que parecía la batalla final, las sabinas se interpusieron entre ambos ejércitos combatientes para que dejasen de matarse porque, si ganaban los romanos, perdían a sus padres y hermanos, y si ganaban los sabinos, perdían a sus maridos e hijos.

Las mujeres sabinas lograron hacerlos entrar en razón y finalmente se celebró un banquete para festejar la reconciliación y el rey de Sabinia Tito Tacio y Rómulo formaron una diarquía – gobierno de dos - en Roma hasta la muerte de Tito.

Con esta leyenda ilustraban los romanos que su ciudad había nacido de la unión de dos pueblos: latinos y sabinos, a los que pronto se sumó un tercer elemento: los etruscos, un pueblo muy avanzado, que poblaba la actual Toscana y que poseía importantes intereses comerciales en la región del Lacio.