lunes, 19 de enero de 2026

La supresión de la organización gremial en España

Tal día como hoy 20 de enero de 1834: Se suprime de modo indirecto, la organización gremial en España.

La organización gremial en España funcionaba, como corporaciones de artesanos de un mismo oficio, que regulaban el trabajo, la formación y la calidad, protegiendo a sus miembros mediante una jerarquía de aprendices, oficiales y maestros; defendían intereses económicos, fijaban precios, regulaban la competencia y ofrecían asistencia mutua, pero su rigidez llevó a su declive y abolición durante la Revolución Liberal.

Los trabajadores debían lealtad, obediencia y trabajo diligente a los gremios, mientras que los gremios les ofrecían protección, formación (aprendiz, oficial, maestro), control de la calidad, acceso al mercado, y un estatus social y seguridad laboral, regulando salarios y condiciones, garantizando sustento y un flujo de trabajo, controlando el número de talleres y la entrada de competidores.

En 1834, en España, se suprimió indirectamente la organización gremial a través de un Real Decreto que, al liberalizar oficios y minar sus bases económicas, debilitó a los gremios, un proceso que continuó con la abolición formal, de algunos gremios marítimos y la ley de 1873, todo enmarcado en el liberalismo, que buscaba acabar con las regulaciones gremiales restrictivas, para favorecer el libre comercio y la industria

Tras la muerte de Fernando VII, el régimen liberal buscó eliminar las antiguas estructuras económicas, incluyendo los gremios, vistos como un obstáculo para el comercio y la industria.

Comerciantes y autoridades liberales, atacaron los privilegios económicos de los gremios, como en el puerto de Barcelona, quitándoles monopolios y estableciendo arriendos, que minaban sus recursos.

El Real Decreto de 15 de junio de 1864, declaró libres las tareas de carga y descarga en puertos, y el de 11 de julio suprimió los gremios marítimos, un golpe directo.

La abolición de la Matrícula de Mar, que regulaba a los trabajadores marítimos, no llegó hasta la ley de 1873, estableciendo la libre industria. Se buscó la libertad para ejercer industrias y oficios, sin restricciones gremiales.

El Trienio Liberal también estaría en contra de los gremios, pero la abolición definitiva del monopolio gremial, no llegaría hasta la época de las Regencias, en el reinado de Isabel II, destacando los decretos de 1834 y 1836. La abolición trajo consigo importantes consecuencias, no sólo económicas, sino también sociales ya que el sistema de asistencia de los gremios, desapareció con ellos, quedando muchos trabajadores, sin la cobertura que sus antiguos gremios les ofrecían.

La supresión de las organizaciones gremiales en España, fue un proceso ligado a la Revolución Liberal, culminando con la abolición formal en 1836, aunque con intentos previos (Cortes de Cádiz, Trienio Liberal) y medidas específicas, como el decreto de 1864 para los gremios de mar, eliminando monopolios y abriendo el libre comercio, transformando las relaciones laborales, hacia un modelo capitalista y dejando a trabajadores, sin la protección asistencial previa. 

Durante la Primera República, se abolió la Matrícula de Mar, permitiendo el libre ejercicio de profesiones marítimas, completando la disolución del sistema gremial 

En resumen, la abolición de los gremios en España en 1834, supuso la liberalización económica, instaurando la libertad de industria y comercio, pero también generó un vacío social, al eliminar su función asistencial, dejando desprotegidos a muchos trabajadores y dando paso, a un sistema de relaciones laborales basado en el contrato individual, aunque en la práctica, favoreció a la burguesía frente al trabajador.


No hay comentarios:

Publicar un comentario