Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
sábado, 7 de enero de 2017
La Torre inclinada de Pisa, historia de un error arquitectónico.
Tal día como hoy 7 de enero de 1990 la Torre inclinada de Pisa se cierra al público por primera vez en 800 años, ante la creencia de que su estructura estaba a punto de desplomarse.
Desde su construcción en el siglo XII como campanario, la Torre comenzó a inclinarse y en 1999 - tras varios proyectos fallidos para corregir su inclinación - unos ingenieros iniciaron un proceso de extracción del suelo que se mostrará efectivo y que se cree proporcionará a la torre al menos 300 años más de vida.
La construcción de la Torre de Pisa se desarrolló en tres etapas durante 177 años. La primera planta comenzó el 8 de agosto de 1173, en un periodo de éxito militar y prosperidad de la ciudad y está rodeada de semicolumnas con capiteles clásicos y arcos ciegos, todo ello en mármol de color blanco.
Durante muchos años el diseño se atribuyó a Guglielmo, un artista del siglo XII, famoso por sus piezas de bronce fundido realizadas en la catedral de Pisa.
Después de que se construyera la tercera planta en 1178, la torre se inclinó tres metros hacia el norte, debido a unos cimientos débiles, en un subsuelo inestable ya que el diseño era imperfecto desde su comienzo y su construcción cesó durante un siglo, debido a las guerras entre los pisanos y los estados vecinos. Este tiempo permitió al suelo asentarse pues de otro modo, la torre se habría derrumbado.
En 1272, se retomó la construcción con cuatro nuevas plantas, construidas con cierto ángulo para contrarrestar la inclinación y en 1274 se añadió el tercer piso de la torre y a partir de entonces comenzó a inclinarse.
Un año después, 1372, se construyó la última planta y se colocaron sus siete campanas, cada una de ellas correspondiendo a una nota de la escala musical y la mayor de todas fue instalada en 1655 pero tras la conclusión del campanario, la torre empezó de nuevo a inclinarse, esta vez hacia el sur.
Unos pocos años después de finalizada, el daño en su estructura se hizo manifiesto y muchos de los elementos de piedra originales hubieron de ser sustituidos, empleándose para ello mármol blanco de Carrara.
El 27 de febrero de 1964, el Gobierno de Italia pidió ayuda para evitar la caída de la torre y reunió a un grupo de expertos que lograron, mediante un complejo sistema de consolidación y nivelación del suelo, usando materiales como el plomo y el hormigón armado, que la Torre de Pisa se asentase y además, comenzara a enderezarse, siendo cerrada al público en enero de 1990.
Después de una década de reconstrucción, fue reabierta el 15 de diciembre de 2001 y las labores de consolidación han permitido que la inclinación sea de tres metros y noventa y nueve centímetros que es la que tenía en el año 1700.
Ahora la situación está muy controlada y su inclinación es más o menos la que tenía hace dos o tres siglos y según los entendidos, durante los próximos 300 años no hay peligro de que se desmorone.
Parece ser que con la tecnología actual, sería posible enderezarla del todo, pero a nadie le interesa pues perdería el encanto que la hace famosa a nivel mundial y el turismo dejaría de acudir a Italia para verla.
viernes, 6 de enero de 2017
“La Isabela", primera población española de América
Tal día como hoy 6 de enero de 1494, Cristobal Colón funda "La Isabela", primera población española en América
Inaugurada el 6 de enero de 1494, su nombre fue dado en honor a la reina Isabel la Católica y Colón la construyó, en la costa de la actual República Dominicana, en sustitución del “Fuerte de La Navidad”, tras haber conocido la destrucción por los indios taínos de este primer asentamiento, en donde había dejado treinta y nueve hombres.
La ciudad fue a la vez puerto, astillero, aduana y almacén, a través de la cual se canalizaba todo el tráfico entre la isla y España y se compuso de varias casas de madera y ramas y algunas de piedras, todas construidas en pocos días, siendo entonces el único puerto que comunicaba España con el Nuevo Mundo.
Lo que comenzó como una ocupación pacífica, derivó en una relación de dominación que terminó por convertir en esclavos a la mayor parte de la población indígena, destinada por los españoles a la búsqueda de oro.
En junio de 1495, un huracán afectó muy seriamente La Isabela y destruyó los barcos que había en la bahía, por lo que el hambre y las enfermedades provocaron motines - duramente reprimidos - llegándose al punto de que un grupo de colonos, intentó apoderarse de naves para regresar a España.
Esta tormenta marcó un punto de inflexión en la historia del enclave, precipitando su destrucción y tras la rebelión de los indios, La Isabela fu víctima de la enfermedad y al hambre, que afectó por igual a la población nativa y a los españoles, hasta abandonarla y buscar un nuevo emplazamiento.
Aún quedan cimientos de piedra de algunas edificaciones, entre las cuales se encuentran; la casa de Colón, la iglesia, un almacén real o Alhóndiga y un "polvorín" entre otros, habiendo constatado en los exámenes de restos óseos hallados, la presencia de población de origen africano, que revela que ya entonces los barcos habrían trasportado esclavos desde África.
Lo que queda hoy de La Isabela es un enclave protegido por la República Dominicana como lugar de especial interés arqueológico, donde gracias a modernas investigaciones, se pueden todavía ofrecer nuevas interpretaciones de la historia de América.
"La mejor de todas ellas –ciudades recientes del Nuevo Mundo– fue La Isabela, porque fue de piedra o cantería, (...) casa para los bastimientos y municiones de la armada e Iglesia y Hospital y para su morada - Cristóbal Colón - una casa fuerte, según se pudo hacer; y repartió solares, ordenando sus calles y plaza, y avecindáronse las personas principales, y manda que cada uno haga su casa como mejor pudiere; las casa públicas se hicieron de piedra –en realidad de tapial, rematada de sillar– , las demás cada uno hacía de madera y paja, y como hacerse podía"
( Fray Bartolomé de las Casas: Historia de las Indias)
Inaugurada el 6 de enero de 1494, su nombre fue dado en honor a la reina Isabel la Católica y Colón la construyó, en la costa de la actual República Dominicana, en sustitución del “Fuerte de La Navidad”, tras haber conocido la destrucción por los indios taínos de este primer asentamiento, en donde había dejado treinta y nueve hombres.
La ciudad fue a la vez puerto, astillero, aduana y almacén, a través de la cual se canalizaba todo el tráfico entre la isla y España y se compuso de varias casas de madera y ramas y algunas de piedras, todas construidas en pocos días, siendo entonces el único puerto que comunicaba España con el Nuevo Mundo.
Lo que comenzó como una ocupación pacífica, derivó en una relación de dominación que terminó por convertir en esclavos a la mayor parte de la población indígena, destinada por los españoles a la búsqueda de oro.
En junio de 1495, un huracán afectó muy seriamente La Isabela y destruyó los barcos que había en la bahía, por lo que el hambre y las enfermedades provocaron motines - duramente reprimidos - llegándose al punto de que un grupo de colonos, intentó apoderarse de naves para regresar a España.
Esta tormenta marcó un punto de inflexión en la historia del enclave, precipitando su destrucción y tras la rebelión de los indios, La Isabela fu víctima de la enfermedad y al hambre, que afectó por igual a la población nativa y a los españoles, hasta abandonarla y buscar un nuevo emplazamiento.
Aún quedan cimientos de piedra de algunas edificaciones, entre las cuales se encuentran; la casa de Colón, la iglesia, un almacén real o Alhóndiga y un "polvorín" entre otros, habiendo constatado en los exámenes de restos óseos hallados, la presencia de población de origen africano, que revela que ya entonces los barcos habrían trasportado esclavos desde África.
Lo que queda hoy de La Isabela es un enclave protegido por la República Dominicana como lugar de especial interés arqueológico, donde gracias a modernas investigaciones, se pueden todavía ofrecer nuevas interpretaciones de la historia de América.
"La mejor de todas ellas –ciudades recientes del Nuevo Mundo– fue La Isabela, porque fue de piedra o cantería, (...) casa para los bastimientos y municiones de la armada e Iglesia y Hospital y para su morada - Cristóbal Colón - una casa fuerte, según se pudo hacer; y repartió solares, ordenando sus calles y plaza, y avecindáronse las personas principales, y manda que cada uno haga su casa como mejor pudiere; las casa públicas se hicieron de piedra –en realidad de tapial, rematada de sillar– , las demás cada uno hacía de madera y paja, y como hacerse podía"
( Fray Bartolomé de las Casas: Historia de las Indias)
jueves, 5 de enero de 2017
¡¡ Superadas las 700.000 visitas !!
El marcador Google, que registra a escala mundial las entradas a este blog, superó en el día de ayer, las setecientas mil visitas.
Muchas gracias a todos por vuestra lectura y seguimiento.
J.M. Hidalgo
Muchas gracias a todos por vuestra lectura y seguimiento.
J.M. Hidalgo
La primera cabalgata de reyes del mundo
Tal día como hoy 5 de enero de 1866 se celebra en Alcoy - Alicante - la primera cabalgata de reyes, y la más antigua del mundo.
La Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy, está considerada como la primera de España y con seguridad la primera del mundo, habiendo sido declarada fiesta de interés turístico nacional y cuya primera representación está documentada en 1866.
La llegada de las fiestas navideñas, se anuncia en la ciudad con un montaje teatral de marionetas, que mezcla al mismo tiempo, elementos del nacimiento de Jesús, la llegada de los Reyes Magos y la celebración de las fiestas de Moros y Cristianos, tan características de la ciudad.
El día 4 de enero, un embajador de los Reyes anuncia con su pregón, la llegada a la ciudad de Sus Majestades Melchor, Baltasar y Gaspar - pues una singularidad de la fiesta es que el rey negro va entre los otros dos - acudiendo los niños a su llamada.
El Enviado Real lee pausadamente el bando por todas las vías principales del casco urbano, mientras tras él marchan unas borriquillas, sobre cuyos lomos se balancean unos buzones a modo de alforjas en los que los pequeños - y también mayores - van depositando sus cartas.
Durante esa noche, los Magos leerán todas las peticiones de los niños, para tener preparados los regalos y llevarles los juguetes solicitados al día siguiente.
La tarde del cinco de enero, los Reyes entran en Alcoy por la antigua puerta de Alicante y descienden de forma majestuosa por las empinadas calles del centro, mientras tras ellos, centenares de pajes pintados de negro, llevan paquetes y escalas subiendo a los hogares a los que van dirigidos los bultos que acarrean, figurando en la cabalgata más de mil alcoyanos.
Los pajes suben a las casas por las fachadas ayudados de estas escaleras, mientras el espectáculo se acompaña de música escritas para la cabalgata e interpretadas por bandas de la localidad
Cuando los Reyes llegan al centro de la ciudad, descienden de sus camellos y se encaminan hacia el Nacimiento viviente, donde sus majestades entregan oro, incienso y mirra al niño Jesús, acompañado con la interpretación del Mesías de Händel.
El 23 de diciembre de 2011, fue declarada la cabalgata “Bien de Interés Cultural”, cuyo reconocimiento oficial fue aprobado por el pleno del Consejo de la Generalidad Valenciana.
La Cabalgata de Reyes Magos de Alcoy, está considerada como la primera de España y con seguridad la primera del mundo, habiendo sido declarada fiesta de interés turístico nacional y cuya primera representación está documentada en 1866.
La llegada de las fiestas navideñas, se anuncia en la ciudad con un montaje teatral de marionetas, que mezcla al mismo tiempo, elementos del nacimiento de Jesús, la llegada de los Reyes Magos y la celebración de las fiestas de Moros y Cristianos, tan características de la ciudad.
El día 4 de enero, un embajador de los Reyes anuncia con su pregón, la llegada a la ciudad de Sus Majestades Melchor, Baltasar y Gaspar - pues una singularidad de la fiesta es que el rey negro va entre los otros dos - acudiendo los niños a su llamada.
El Enviado Real lee pausadamente el bando por todas las vías principales del casco urbano, mientras tras él marchan unas borriquillas, sobre cuyos lomos se balancean unos buzones a modo de alforjas en los que los pequeños - y también mayores - van depositando sus cartas.
Durante esa noche, los Magos leerán todas las peticiones de los niños, para tener preparados los regalos y llevarles los juguetes solicitados al día siguiente.
La tarde del cinco de enero, los Reyes entran en Alcoy por la antigua puerta de Alicante y descienden de forma majestuosa por las empinadas calles del centro, mientras tras ellos, centenares de pajes pintados de negro, llevan paquetes y escalas subiendo a los hogares a los que van dirigidos los bultos que acarrean, figurando en la cabalgata más de mil alcoyanos.
Los pajes suben a las casas por las fachadas ayudados de estas escaleras, mientras el espectáculo se acompaña de música escritas para la cabalgata e interpretadas por bandas de la localidad
Cuando los Reyes llegan al centro de la ciudad, descienden de sus camellos y se encaminan hacia el Nacimiento viviente, donde sus majestades entregan oro, incienso y mirra al niño Jesús, acompañado con la interpretación del Mesías de Händel.
El 23 de diciembre de 2011, fue declarada la cabalgata “Bien de Interés Cultural”, cuyo reconocimiento oficial fue aprobado por el pleno del Consejo de la Generalidad Valenciana.
martes, 3 de enero de 2017
Las Ardenas, última ofensiva alemana de la Segunda Guerra Mundial.
Tal día como hoy 3 de enero 1945, fracasa la ofensiva alemana en Las Ardenas (Bélgica), a pesar de enviar los alemanes ocho divisiones de Waffen-SS contra los norteamericanos.
Se entabló entonces un feroz combate cuerpo a cuerpo que concluirá al día siguiente, cuando los blindados de Patton rebasen Bastogne en dirección al Rhin, obligando a la retirada del ejército alemán.
La batalla de las Ardenas, o del saliente, librada en condiciones penosísimas en el invierno de 1944-45, durante casi siete semanas, fue uno de los grandes enfrentamientos de la II Guerra Mundial y la última gran ofensiva del ejército alemán en el frente occidental.
El ataque, iniciado el 16 de diciembre, cogió a los Aliados, que después del desembarco en Normandía, daban la guerra casi por acabada, completamente desprevenidos.
Tras un inicio prometedor para los alemanes, las luchas de una brutalidad tremenda y una tenaz defensa de las tropas de EE UU, estos se vieron obligados a detener su avance sin conseguir el nuevo Dunkerque que ambicionaba su Führer.
El hecho de que los alemanes hubieran conseguido detener a los Aliados occidentales en la frontera de su país, la victoria de Arnhem, la promesa de las nuevas armas -reactores, cohetes, submarinos eléctricos, etcétera - habían elevado la moral de lucha alemana de manera que en muchos casos incluso excedía el nivel de lo acostumbrado en los primeros días de la guerra.
La ofensiva alemana de las Ardenas, fue un intento que tenía opciones reales de éxito, desde la perspectiva de Hitler, y era lo más inteligente que se podía hacer, mientras esperaba la siguiente ofensiva rusa en el Vístula.
Fue cuidadosamente planeada y preparada y fracasó sobre todo por dos factores que podían no haberse producido: primero, porque las líneas de suministros alemanas fueron cortadas por la aviación Aliada cuando el tiempo mejoró el octavo día de la ofensiva, y segundo, porque las tropas SS, menos competentes que el ejército regular, la Wehrmacht, recibieron en cambio la responsabilidad de conseguir los objetivos más importantes.
Pero esos dos factores, podrían haber variado si los alemanes hubiesen reposicionado su aviación de élite, desplegada en el frente del Este, en el Oeste, la aviación Aliada probablemente no habría sido capaz de cortar las líneas de suministros alemanas.
Las SS, en contra del tópico de que eran superiores, quedó demostrado que combatieron de manera bastante chapucera, como si fuesen aficionados, durante toda la batalla de las Ardenas.
Esa era la regla general –aunque con notables excepciones - para las tropas novatas de las SS, desde su primer despliegue en el campo de batalla durante toda la II Guerra Mundial”.
La contraofensiva de Patton, que en realidad fue un gran fracaso si se compara con sus objetivos, es un buen ejemplo en el que uno puede ver que, de haber disfrutado los alemanes de las mismas ventajas, probablemente habrían tenido mucho más éxito.
Después de esta batalla, todas las perspectivas de resistencia alemana se esfumaron para siempre
Se entabló entonces un feroz combate cuerpo a cuerpo que concluirá al día siguiente, cuando los blindados de Patton rebasen Bastogne en dirección al Rhin, obligando a la retirada del ejército alemán.
La batalla de las Ardenas, o del saliente, librada en condiciones penosísimas en el invierno de 1944-45, durante casi siete semanas, fue uno de los grandes enfrentamientos de la II Guerra Mundial y la última gran ofensiva del ejército alemán en el frente occidental.
El ataque, iniciado el 16 de diciembre, cogió a los Aliados, que después del desembarco en Normandía, daban la guerra casi por acabada, completamente desprevenidos.
Tras un inicio prometedor para los alemanes, las luchas de una brutalidad tremenda y una tenaz defensa de las tropas de EE UU, estos se vieron obligados a detener su avance sin conseguir el nuevo Dunkerque que ambicionaba su Führer.
El hecho de que los alemanes hubieran conseguido detener a los Aliados occidentales en la frontera de su país, la victoria de Arnhem, la promesa de las nuevas armas -reactores, cohetes, submarinos eléctricos, etcétera - habían elevado la moral de lucha alemana de manera que en muchos casos incluso excedía el nivel de lo acostumbrado en los primeros días de la guerra.
La ofensiva alemana de las Ardenas, fue un intento que tenía opciones reales de éxito, desde la perspectiva de Hitler, y era lo más inteligente que se podía hacer, mientras esperaba la siguiente ofensiva rusa en el Vístula.
Fue cuidadosamente planeada y preparada y fracasó sobre todo por dos factores que podían no haberse producido: primero, porque las líneas de suministros alemanas fueron cortadas por la aviación Aliada cuando el tiempo mejoró el octavo día de la ofensiva, y segundo, porque las tropas SS, menos competentes que el ejército regular, la Wehrmacht, recibieron en cambio la responsabilidad de conseguir los objetivos más importantes.
Pero esos dos factores, podrían haber variado si los alemanes hubiesen reposicionado su aviación de élite, desplegada en el frente del Este, en el Oeste, la aviación Aliada probablemente no habría sido capaz de cortar las líneas de suministros alemanas.
Las SS, en contra del tópico de que eran superiores, quedó demostrado que combatieron de manera bastante chapucera, como si fuesen aficionados, durante toda la batalla de las Ardenas.
Esa era la regla general –aunque con notables excepciones - para las tropas novatas de las SS, desde su primer despliegue en el campo de batalla durante toda la II Guerra Mundial”.
La contraofensiva de Patton, que en realidad fue un gran fracaso si se compara con sus objetivos, es un buen ejemplo en el que uno puede ver que, de haber disfrutado los alemanes de las mismas ventajas, probablemente habrían tenido mucho más éxito.
Después de esta batalla, todas las perspectivas de resistencia alemana se esfumaron para siempre
lunes, 2 de enero de 2017
La represión del contrabando en el Campo de Gibraltar.
Tal día como hoy 2 de enero de 1705, se crea el cuerpo de “Escopeteros Voluntarios de Getares” para vigilancia del contrabando en la bahía de Algeciras.
Los Escopeteros de Getares, fueron una fuerza militar que vigilaba la costa del estrecho de Gibraltar desde Tarifa a Algeciras durante los siglos XVIII y XIX, formada en la ciudad de Tarifa con cuarenta hombres escogidos entre la vecindad, permaneciendo fijo este número hasta 1717 en que se amplió a 80 efectivos.
La pequeña partida original de milicianos tarifeños, fueron escogidos entre los "más templados y mejores tiradores", y fue pronto integrada en el Ejército, adquiriendo desde entonces carácter militar, confiándole su mando al capitán Gaspar Salado, considerado "hombre esforzado y valeroso", quien tendría derecho a que su despacho “fuera firmado por el rey”.
Así nació esta Compañía de Escopeteros con carácter mixto de milicia y policía, pues unía a sus funciones de milicia armada, la vigilancia de costas y represión de contrabando y bandolerismo, estando establecida en las cercanías de la playa de Getares cuando se produjo la invasión inglesa del Peñón de Gibraltar en 1704.
Como consecuencia de esta invasión y para evitar posibles desembarcos británicos en la zona, se integró esta milicia en los cuerpos del ejército y si en un primer momento su labor consistió básicamente en evitar que los ingleses hicieran acopio de leña y agua en las cercanías de Gibraltar, posteriormente se configuró como una especie de cuerpo de “policía guardacostas”, para evitar el creciente tráfico ilícito de productos con destino al Peñón.
Los Escopeteros tomaron parte en la Guerra de la Independencia y en 1811 ocuparon Medina Sidonia, participando en la Batalla de Chiclana -o la Barrosa - y protegiendo a las tropas del General Francisco Ballesteros mientras se retiraban hacia Gibraltar, donde se les impidió el paso a pesar de ser España en esta la guerra aliada del Reino Unido, lo que indica la clase de aliados que han sido siempre los ingleses.
A pesar de su importante labor durante la guerra, una vez terminada ésta en 1819 se ordenó su supresión dentro del proceso de reorganización del Ejército español, aunque no llegó a cumplirse pues, en 1820 se unieron al levantamiento del General Riego, lo cual propició que en 1823 al término del trienio liberal, cuando el felón Fernando VII restableció el absolutismo, decretase su desaparición y aunque fueron nuevamente reorganizados en 1824, se les suprimió de forma definitiva por real Orden de 11 de febrero de 1829.
Más de trescientos años después de la creación de este cuerpo para la represión del contrabando y aunque muchas cosas han cambiado, el contencioso gibraltareño sigue más o menos lo mismo porque la pretendida “Unión Europea “, no deja de ser – hasta ahora - una simple suma de propósitos y buenas palabras.
Los Escopeteros de Getares, fueron una fuerza militar que vigilaba la costa del estrecho de Gibraltar desde Tarifa a Algeciras durante los siglos XVIII y XIX, formada en la ciudad de Tarifa con cuarenta hombres escogidos entre la vecindad, permaneciendo fijo este número hasta 1717 en que se amplió a 80 efectivos.
La pequeña partida original de milicianos tarifeños, fueron escogidos entre los "más templados y mejores tiradores", y fue pronto integrada en el Ejército, adquiriendo desde entonces carácter militar, confiándole su mando al capitán Gaspar Salado, considerado "hombre esforzado y valeroso", quien tendría derecho a que su despacho “fuera firmado por el rey”.
Así nació esta Compañía de Escopeteros con carácter mixto de milicia y policía, pues unía a sus funciones de milicia armada, la vigilancia de costas y represión de contrabando y bandolerismo, estando establecida en las cercanías de la playa de Getares cuando se produjo la invasión inglesa del Peñón de Gibraltar en 1704.
Como consecuencia de esta invasión y para evitar posibles desembarcos británicos en la zona, se integró esta milicia en los cuerpos del ejército y si en un primer momento su labor consistió básicamente en evitar que los ingleses hicieran acopio de leña y agua en las cercanías de Gibraltar, posteriormente se configuró como una especie de cuerpo de “policía guardacostas”, para evitar el creciente tráfico ilícito de productos con destino al Peñón.
Los Escopeteros tomaron parte en la Guerra de la Independencia y en 1811 ocuparon Medina Sidonia, participando en la Batalla de Chiclana -o la Barrosa - y protegiendo a las tropas del General Francisco Ballesteros mientras se retiraban hacia Gibraltar, donde se les impidió el paso a pesar de ser España en esta la guerra aliada del Reino Unido, lo que indica la clase de aliados que han sido siempre los ingleses.
A pesar de su importante labor durante la guerra, una vez terminada ésta en 1819 se ordenó su supresión dentro del proceso de reorganización del Ejército español, aunque no llegó a cumplirse pues, en 1820 se unieron al levantamiento del General Riego, lo cual propició que en 1823 al término del trienio liberal, cuando el felón Fernando VII restableció el absolutismo, decretase su desaparición y aunque fueron nuevamente reorganizados en 1824, se les suprimió de forma definitiva por real Orden de 11 de febrero de 1829.
Más de trescientos años después de la creación de este cuerpo para la represión del contrabando y aunque muchas cosas han cambiado, el contencioso gibraltareño sigue más o menos lo mismo porque la pretendida “Unión Europea “, no deja de ser – hasta ahora - una simple suma de propósitos y buenas palabras.
domingo, 1 de enero de 2017
El último combate de gladiadores
Los gladiadores luchaban, entre si o con una bestia, en los juegos públicos de Roma y su nombre deriva de la palabra “Gladius”, la espada que utilizaban.
El juego se extendía desde que atravesaban la ciudad hacia el anfiteatro, hasta que se declaraba victorioso uno de los gladiadores siendo premiado con palmas, coronas con cintas y - en tiempos del Imperio - con dinero.
El origen se encuentra en las costumbres funerarias de los etruscos, en el siglo VI a.C., en donde se solían inmolar los prisioneros ante la tumba del héroe muerto en la guerra.
No obstante al no haber siempre prisioneros, hubo hombres temerarios que se prestaban libremente a combatir, siendo estos los primeros gladiadores hasta convertirse en un espectáculo público que inspiraba pasión.
Los gladiadores educados en escuelas, se alquilaban o vendían por los “lanistas”, que eran al mismo tiempo maestros y empresarios.
Una vez en la arena, primero efectuaban un simulacro con armas de madera y al llegar al momento final del triunfo, preguntaban al público si debían matar al vencido o no, el cual había pedido clemencia levantado la mano y afrontando su muerte con dignidad.
Durante el Bajo Imperio, tan solo el emperador tenía el derecho de perdonar o condenar a muerte.
Según crónicas cristianas el 1 de enero del 404, el monje Almaquio entró en la arena donde luchaban y exclamó "Hoy es el octavo día del nacimiento de Nuestro Señor, poned fin a la veneración de dioses e ídolos y de hacer sacrificios impuros".
Almaquio fue asesinado allí mismo a pedradas por los gladiadores y una multitud iracunda, siendo declarado mártir y santo por la iglesia.
A raíz de su muerte el emperador Honorio puso fin a los duelos de gladiadores.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Historia de la celebración del fin de año.
Tal día como hoy 31 de diciembre se celebra el Día de Fin de año o Día de Nochevieja, en el que las personas celebran el fin de año y reciben al nuevo con alegría.
Las tradiciones para celebrar este día, son diferentes de unos países a otros y en España para celebrarlo según la tradición, las familias se reúnen para cenar juntos u así comenzar el año con todos los miembros de la familia, tradición que cada vez más personas deciden celebrar en restaurantes en los que podrán degustar un menú navideño.
La cena en cualquier caso suele ser copiosa y muy elaborada puesto que alrededor de ella se juntan los miembros de la familia que en muchos casos hace tiempo que no pueden compartir una cena juntos y en la que no faltan los dulces navideños como turrones, polvorones, mazapán, etc.
Lo principal de la noche en la toma de las doce uvas del fin de Año, una tradición española que más tarde ha sido extendida a México, Argentina, Perú, Chile , Colombia, etc.
Según la tradición, consiste en tomar una uva por cada campanada a las doce de la noche del 31 de diciembre, cuyo origen data de comienzos del siglo XIX cuando en ese año hubo un gran excedente de uvas.
Las doce uvas "de la suerte" comenzaron a tomarse de manera masiva en España en la Nochevieja de 1909, debido a un excedente de la cosecha en Alicante, aunque ya antes existía la costumbre entre los burgueses españoles de comer uvas y brindar con champán para despedir el año.
Según la tradición, en la mesa se colocan 12 uvas delante de cada comensal que simbolizan los 12 meses del año y que deben comerse con cada una de las campanadas del reloj.
En otros países, también existen alimentos típicos para dar la bienvenida al nuevo año, por ejemplo en Grecia suelen cocinarse un pastel llamado “Vassilopitta” en cuyo interior se coloca una moneda de oro o de plata y el que la encuentre en su plato será la persona con más buena suerte en el año siguiente.
En Italia y algunos países sudamericanos, es tradición comer un plato de lentejas estofadas tras las campanadas de media noche para atraer la prosperidad y la fortuna en el año entrante.
En España tras la cena, la gente prepara para cada persona doce uvas, las cuales son tomadas tradicionalmente con cada una de las campanadas que da el reloj de la Puerta del Sol de Madrid, a las 12 de la noche del 31 de diciembre todos los años.
La gente celebra el nuevo año brindando con champán o sidra deseando a todos los presente un buen año, lleno de alegría, paz y felicidad.
Tras brindar, mucha gente llama por teléfono a sus personas más queridas para desearles un Feliz Año Nuevo o también manda mensajes a través del móvil para felicitar a los suyos y desearles un buen año.
Las tradiciones para celebrar este día, son diferentes de unos países a otros y en España para celebrarlo según la tradición, las familias se reúnen para cenar juntos u así comenzar el año con todos los miembros de la familia, tradición que cada vez más personas deciden celebrar en restaurantes en los que podrán degustar un menú navideño.
La cena en cualquier caso suele ser copiosa y muy elaborada puesto que alrededor de ella se juntan los miembros de la familia que en muchos casos hace tiempo que no pueden compartir una cena juntos y en la que no faltan los dulces navideños como turrones, polvorones, mazapán, etc.
Lo principal de la noche en la toma de las doce uvas del fin de Año, una tradición española que más tarde ha sido extendida a México, Argentina, Perú, Chile , Colombia, etc.
Según la tradición, consiste en tomar una uva por cada campanada a las doce de la noche del 31 de diciembre, cuyo origen data de comienzos del siglo XIX cuando en ese año hubo un gran excedente de uvas.
Las doce uvas "de la suerte" comenzaron a tomarse de manera masiva en España en la Nochevieja de 1909, debido a un excedente de la cosecha en Alicante, aunque ya antes existía la costumbre entre los burgueses españoles de comer uvas y brindar con champán para despedir el año.
Según la tradición, en la mesa se colocan 12 uvas delante de cada comensal que simbolizan los 12 meses del año y que deben comerse con cada una de las campanadas del reloj.
En otros países, también existen alimentos típicos para dar la bienvenida al nuevo año, por ejemplo en Grecia suelen cocinarse un pastel llamado “Vassilopitta” en cuyo interior se coloca una moneda de oro o de plata y el que la encuentre en su plato será la persona con más buena suerte en el año siguiente.
En Italia y algunos países sudamericanos, es tradición comer un plato de lentejas estofadas tras las campanadas de media noche para atraer la prosperidad y la fortuna en el año entrante.
En España tras la cena, la gente prepara para cada persona doce uvas, las cuales son tomadas tradicionalmente con cada una de las campanadas que da el reloj de la Puerta del Sol de Madrid, a las 12 de la noche del 31 de diciembre todos los años.
La gente celebra el nuevo año brindando con champán o sidra deseando a todos los presente un buen año, lleno de alegría, paz y felicidad.
Tras brindar, mucha gente llama por teléfono a sus personas más queridas para desearles un Feliz Año Nuevo o también manda mensajes a través del móvil para felicitar a los suyos y desearles un buen año.
viernes, 30 de diciembre de 2016
Surgimiento y caída de la Unión Soviética
Tal día como hoy 30 de diciembre de 1922, se firma en Moscú, el tratado de creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Hay quienes piensan que la Unión Soviética es la sucesora del imperio ruso, sin embargo pasaron cinco años entre el último gobierno de los zares y su instauración.
La revolución rusa de 1917 tuvo como sucesora un Gobierno Provisional y tras su caída, los bolcheviques fundaron la Unión Soviética, con una organización constitucional socialista de Estado Federal, que existió entre 1922 y 1991.
Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin logró hacerse con el poder y dirigió de forma dictatorial el país fomentando la industrialización a gran escala y a través de una brutal represión política.
Su sistema de partido único estaba dominado por el Partido Comunista y aunque oficialmente era una unión federal, fue estructurado bajo un único gobierno nacional y con una economía altamente centralizada.
En junio de 1941, Alemania y sus aliados invadieron la Unión Soviética, pero tras cuatro años de una guerra salvaje, emergió como una de las dos super-potencias del mundo, junto a Estados Unidos.
El bloque comunista estuvo involucrado en la Guerra Fría, lucha ideológica global contra Estados Unidos y sus aliados de occidente, pero al final la URSS cedió por problemas económicos y los disturbios políticos tanto internos como externos.
En esta fase ocurrió el hundimiento de sus estructuras económicas y políticas, acompañado de un conjunto poco coherente de reformas dirigidas a intentar revertir este proceso.
A finales de la década de 1980, el último líder soviético Mijaíl Gorbachov trató de reformar el Estado con la “perestroika y glasnost”, pero la Unión Soviética colapsó y fue disuelta formalmente en diciembre de 1991, 69 años años después de de su creación.
Hay quienes piensan que la Unión Soviética es la sucesora del imperio ruso, sin embargo pasaron cinco años entre el último gobierno de los zares y su instauración.
La revolución rusa de 1917 tuvo como sucesora un Gobierno Provisional y tras su caída, los bolcheviques fundaron la Unión Soviética, con una organización constitucional socialista de Estado Federal, que existió entre 1922 y 1991.
Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin logró hacerse con el poder y dirigió de forma dictatorial el país fomentando la industrialización a gran escala y a través de una brutal represión política.
Su sistema de partido único estaba dominado por el Partido Comunista y aunque oficialmente era una unión federal, fue estructurado bajo un único gobierno nacional y con una economía altamente centralizada.
En junio de 1941, Alemania y sus aliados invadieron la Unión Soviética, pero tras cuatro años de una guerra salvaje, emergió como una de las dos super-potencias del mundo, junto a Estados Unidos.
El bloque comunista estuvo involucrado en la Guerra Fría, lucha ideológica global contra Estados Unidos y sus aliados de occidente, pero al final la URSS cedió por problemas económicos y los disturbios políticos tanto internos como externos.
En esta fase ocurrió el hundimiento de sus estructuras económicas y políticas, acompañado de un conjunto poco coherente de reformas dirigidas a intentar revertir este proceso.
A finales de la década de 1980, el último líder soviético Mijaíl Gorbachov trató de reformar el Estado con la “perestroika y glasnost”, pero la Unión Soviética colapsó y fue disuelta formalmente en diciembre de 1991, 69 años años después de de su creación.
jueves, 29 de diciembre de 2016
El asesinato político del arzobispo Tomás Becket.
Tal día como hoy 29 de diciembre de 1170, es asesinado por encomienda de Enrique II de Inglaterra, el arzobispo de Canterbury, Tomás Becket.
Enrique quería ser soberano absoluto, tanto de su reino como de la Iglesia y eliminar los privilegios del clero inglés que consideraba disminuían su autoridad.
Becket – canciller del reino - le pareció idóneo para defender sus intereses y lo convirtió también en excelente compañero de caza y diversiones y nadie dudaba, de su total entrega y fidelidad a la causa real.
A la muerte del arzobispo de Canterbury en abril de 1161, el rey impuso a Tomás como sucesor, siendo mal recibido por los clérigos, pero desde ese momento Becket se transformó en un prelado dispuesto a sostener hasta la muerte la causa de la Iglesia.
Pronto inició el camino de liberar a la Iglesia de las limitaciones que él mismo le había aplicado, rechazando toda jurisdicción sobre ella.
Enrique convocó una asamblea en Clarendon en 1164 en la que exigió el abandono de la independencia del clero pero Tomás se opuso, lo cual significó la guerra abierta y Becket huyó a Francia donde Luis VII le ofreció su protección, permaneciendo allí dos años.
A su vuelta ambas partes siguieron irreconciliables y unas frases del rey, interpretadas como una orden por cuatro caballeros, ocasionó el asesinato del arzobispo el 29 de diciembre de 1170 en la catedral de Canterbury mientras oficiaba con la comunidad monástica.
Apenas tres años después, en 1173, fue canonizado y Enrique tuvo que hacer penitencia pública ante su tumba, que se convirtió en uno de los lugares de peregrinaje más populares de Inglaterra.
El suelo sobre el que fue asesinado es aún hoy señalado con una vela encendida y los arzobispos celebran allí la eucaristía para conmemorar su martirio.
Enrique quería ser soberano absoluto, tanto de su reino como de la Iglesia y eliminar los privilegios del clero inglés que consideraba disminuían su autoridad.
Becket – canciller del reino - le pareció idóneo para defender sus intereses y lo convirtió también en excelente compañero de caza y diversiones y nadie dudaba, de su total entrega y fidelidad a la causa real.
A la muerte del arzobispo de Canterbury en abril de 1161, el rey impuso a Tomás como sucesor, siendo mal recibido por los clérigos, pero desde ese momento Becket se transformó en un prelado dispuesto a sostener hasta la muerte la causa de la Iglesia.
Pronto inició el camino de liberar a la Iglesia de las limitaciones que él mismo le había aplicado, rechazando toda jurisdicción sobre ella.
Enrique convocó una asamblea en Clarendon en 1164 en la que exigió el abandono de la independencia del clero pero Tomás se opuso, lo cual significó la guerra abierta y Becket huyó a Francia donde Luis VII le ofreció su protección, permaneciendo allí dos años.
A su vuelta ambas partes siguieron irreconciliables y unas frases del rey, interpretadas como una orden por cuatro caballeros, ocasionó el asesinato del arzobispo el 29 de diciembre de 1170 en la catedral de Canterbury mientras oficiaba con la comunidad monástica.
Apenas tres años después, en 1173, fue canonizado y Enrique tuvo que hacer penitencia pública ante su tumba, que se convirtió en uno de los lugares de peregrinaje más populares de Inglaterra.
El suelo sobre el que fue asesinado es aún hoy señalado con una vela encendida y los arzobispos celebran allí la eucaristía para conmemorar su martirio.
miércoles, 28 de diciembre de 2016
Cuando éramos actores

Creo haber dicho ya, que de doña Remedios, la maestra de Venta de Tendilla, en la vega de Álora, se empezaba a ser alumno con cinco o seis años y ya no se dejaba de serlo jamás, pues ella te vinculaba a su persona de mil maneras y eso, que sucedía con todas las cosas, ocurrió también con el teatro.
Estaba ya en Málaga estudiando Bachillerato, cuando un año a principios de verano, Doña Remedios recibió del maestro rural que ejercía en la escuela diocesana de la Gavia, una petición de ayuda para conseguir - entre otras cosas- poder costear la campana de la iglesia, ya que al ser la escuela además capilla, contaba con un modesto campanario que estaba vació y aunque había pedido presupuesto para adquirirla, este superaba en mucho el dinero disponible, por lo que recurrió a Doña Remedios y ella, siempre solicita y solidaria, se prestó encantada para ayudar.
La primera providencia, fue convocar a sus alumnos. Entre los primeros, los de la “casa de Benito” como en la comarca se conocía mi casa, de la que prácticamente fuimos todos, excepto mis progenitores, y una vez reunidos con ella, nos informó que había que “arrimar el hombro” ya, que con la colaboración de un autor teatral aficionado, se le había ocurrido la idea de representar una obra de teatro para recaudar fondos y así poder costear la campana, idea a la que todos – aun con un poco de respeto por el hecho de tener que actuar ante los vecinos – aceptamos, como hacíamos siempre que nuestra maestra nos pedía algo que fuese de su interés.
El elenco artístico estaba servido. Yo era el galán joven, mi hermana mayor, Nati, mi novia de ficción; mi hermano Gabriel el padre de esta, y así, con toda la familia distribuida entre padres postizos, hermanos de pega y una pareja hilarante a quien correspondía la parte cómica de la obra, compuesta por mi hermana Conchi y el maestro de la escuela rural Regino Bootello, en el papel de un cateto cachazudo y zumbón, que tan solo hacia su aparición en el escenario vestido de gañan, despertaba, sin empezar siquiera a hablar, las risas del auditorio.
Luego había otros, como mi hermana pequeña Carmen, Inés Hidalgo o Antonia María Ortega, hace poco jubilada de su comercio de pescadera en Álora, que allí representaban a una niña pizpireta y desparpajada, que hacia las delicias de la gente y muchos otros, de los que el tiempo ha ido borrando, en mi memoria, muy a pesar mio, sus nombres.
Con tales mimbres, comenzaron los ensayos, que se hacían cada noche en casa del autor Don José González, cercana a la escuela, el cual ilusionado también por su obra “El veraneo”, era el más entusiasta de todos, ofreciendo además de su casa para ensayar, dulces y bebidas para amenizar las veladas.
A mis 16 años, recuerdo que era un “trago” declararme en público - como pedía la obra - a mi hermana mayor, pero tras unas fallidas tentativas, le cogí tal maña a hacerlo que los que lo oían, decían que parecía fuese de verdad y lo mismo acabó sucediendo, con el resto de integrantes del reparto, que día a día se iban imponiendo en sus personajes de manera que – cuando supimos nuestros papeles de corrido – nos reíamos de nuestros propios diálogos, a los que nos atrevíamos a añadir alguna que otra modificación, lo cual le hacia aún más y más hilarantes, para nosotros mismos, de manera que ir a los ensayos, acabó por convertirse en una divertida actividad.
Y por fin, llego el gran día. En la finca del autor, cuidadosamente vallada para la ocasión, se habilitó una taquilla y se improvisó un escenario, justo en la misma puerta de su casa, para facilitar los cambios de vestuario y luego de hacer una difusión boca a boca entre los vecinos, más la colocación de carteles en lugares estratégicos, la noche del estreno “no cabía un alfiler” aunque el respetable, que pagó cinco pesetas por localidad, hubo de traerse en la mayor parte de casos, la silla de su casa, porque no había asiento para todos.
Tras los nervios de los primeros momentos, todo empezó a salir cada vez mejor. La gente se reía de buena gana y, sus carcajadas, tuvieron la virtud de reforzar nuestra seguridad en la actuación, de manera que al final, en las escenas que debían ser serias, el personal ponía caras de circunstancia, mientras en las pensadas para reír, se desternillaban. En una palabra, tal y como sucede en el teatro de verdad.
El éxito fue, pues, apoteósico, lo cual era motivo de satisfacción doble, por aquello de “ser profeta en propia tierra” y sentirse a la vez protagonista, aunque cuando llegó la hora del recuento económico, nos dimos cuenta que con lo recaudado no llegaba, ni de lejos, para adquirir la dichosa campana, objeto de tantos esfuerzos.
¿ Y si lo hacemos fuera de aquí...? No sé a quien se le ocurrió la idea, ni por qué el lugar en el que se hizo, pero el caso fue que, impulsados y embriagados por el éxito escénico, a lo pocos días ya estábamos enfrascados en repetir de nuevo la función, en este caso en el vecino pueblo del Valle de Abdalajis, ya que – al aparecer- había allí un local idóneo para ello, que además, nos cedían gratis...
Doña Remedios, como siempre alma mater del proyecto, pues sin su presencia nuestros padres jamás hubiesen consentido en nada de aquello, se mostró como era tradición en ella, entusiasmada con la idea, y tras alquilar un camión mediante los buenos oficio de un amigo de mi hermano, una tarde nos subimos todos a él y unos de pie, y otros sentados en el suelo de la caja, abierta al viento, iniciamos el viaje, por una carretera plagada de curvas y baches, en donde llegar ya era un éxito, aunque se hiciese molido.
El “local idóneo” resultó ser el patio de una fabrica de aceite, en el cual habían improvisado un escenario y “vestuarios” para los artistas, que eran los lugares en donde se almacenaban la aceitunas ante de ser molidas, los cuales había sido adecentados de forma somera, para su cometido teatral de camerinos.
La representación fue – como en la ocasión precedente – un éxito rotundo, e incluso más si cabe, pues desde la primera vez que actuamos, habíamos “cogido tablas” y nos permitíamos alguna licencia personal, en forma de introducción de cuñas en los diálogos, en referencia a cosas sucedidas ese mismo día y en aquel lugar, que aún despertaron más las risas y los aplausos del respetable.
Ya de madrugada, cansados y vapuleados en el traqueteante camión, pero felices en el fondo, volvimos a la Gavia y aunque, como suele pasar pasar en los pueblos, más de uno se había “colado sin pagar”, la cantidad de dinero para financiar la campana ya se acercaba a la meta, aunque aún debimos hacer un par de sorteos para completar su importe, en los que nos convertimos en vendedores de papeletas y loteros ambulantes, hasta que finalmente pudimos ver la campana instalada..
Luego, al poco empezó el curso, yo me marché de nuevo a Málaga como cada año y – aunque se dijo que tal vez repetiríamos la experiencia – todo quedó en deseos, pues al final la vida es la que manda y te dirige por sus caminos, y nunca al revés.
La escuela capilla de la Gavia, haca ya años que, por falta de niños, fue cerrada y vendida a un particular, pero la campana fue colocada en otra, cuya ubicación exacta desconozco, pero esté donde esté y suene donde suene, sus tañidos llevarán para siempre algo de todos nosotros.
Al final, en la vida cuando van pasando los años, solo te queda el recuerdo agridulce de cosas así.
La tradición del día de los Inocentes
Tal día como hoy 28 de diciembre y desde hace más de mil años, se celebra la festividad de los “Santos Inocentes”.
Es una de las fiestas más típicas de las Navidades, siendo en realidad, la conmemoración de la matanza de todos los niños menores de dos años, nacidos en Belén –Judea- ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.
Aunque la Iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, de acuerdo con el Evangelio de Mateo, la matanza debió haber sucedido después de la visita de los Magos al rey Herodes, es decir, uno o dos días después del 6 de enero, aunque la fecha de la adoración de los Magos, tampoco tiene fecha exacta en las escrituras.
Según la tradición católica, los Reyes Magos se dirigieron a Belén a adorar al Mesías guiados por una estrella, pero Herodes, ante el temor de perder su trono, les pidió que a su regreso le informaran de dónde estaba para adorarle también, aunque los Magos recibieron un mensaje divido advirtiendo de las reales intenciones de Herodes y no lo hicieron y, mientras el Mesías estaba ya en Egipto, todos los niños fueron asesinados como “Santos Inocentes”.
El historiador judío fariseo, Tito Flavio Josefo, también conocido como José ben Matityahu, en su obra “Antigüedades judías” no relata ninguna matanza de niños, aunque otros historiadores afirman que el episodio cuadra con la crueldad de Herodes, conocida y documentada.
La celebración, también tiene un origen pagano medieval, en la denomina “fiesta de los locos” día en que todo estaba permitido, de manera que el desenfreno y el jolgorio eran los protagonistas, por lo que la Iglesia decidió que se celebrara el día 28, haciéndola coincidir con el día de los Santos Inocentes, al objeto de calmar tales excesos, realizándose la unión pagano-religiosa de ambas fiesta.
Esta fusión de historia, religión y paganismo ha originado una serie de celebraciones en diversas partes del mundo y en distintas fechas desde el medievo y en la actualidad la costumbre es gastar bromas, de mejor o peor gusto, a amigos y conocidos u otros que no lo son, ya sea en persona, telefónicamente o a través de noticias falsas en los medios de comunicación social.
Sin embargo, cabe destacar la cara más solidaria del día, en la “Fundación Inocente, Inocente”, de carácter asistencial, cuyo objeto es realizar actividades en beneficio de la infancia, promoviendo cada año, la “Gala Inocente, Inocente”, para recaudar fondos destinadas a distintas causas.
La Fundación, ha repartido desde 1995 en que se creó, más de 32 millones de euros a proyectos, asistenciales y de investigación, para luchar contra esta enfermedad, uniéndose un año más a la lucha de estos niños y sus familias.
Es una de las fiestas más típicas de las Navidades, siendo en realidad, la conmemoración de la matanza de todos los niños menores de dos años, nacidos en Belén –Judea- ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret.
Aunque la Iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, de acuerdo con el Evangelio de Mateo, la matanza debió haber sucedido después de la visita de los Magos al rey Herodes, es decir, uno o dos días después del 6 de enero, aunque la fecha de la adoración de los Magos, tampoco tiene fecha exacta en las escrituras.
Según la tradición católica, los Reyes Magos se dirigieron a Belén a adorar al Mesías guiados por una estrella, pero Herodes, ante el temor de perder su trono, les pidió que a su regreso le informaran de dónde estaba para adorarle también, aunque los Magos recibieron un mensaje divido advirtiendo de las reales intenciones de Herodes y no lo hicieron y, mientras el Mesías estaba ya en Egipto, todos los niños fueron asesinados como “Santos Inocentes”.
El historiador judío fariseo, Tito Flavio Josefo, también conocido como José ben Matityahu, en su obra “Antigüedades judías” no relata ninguna matanza de niños, aunque otros historiadores afirman que el episodio cuadra con la crueldad de Herodes, conocida y documentada.
La celebración, también tiene un origen pagano medieval, en la denomina “fiesta de los locos” día en que todo estaba permitido, de manera que el desenfreno y el jolgorio eran los protagonistas, por lo que la Iglesia decidió que se celebrara el día 28, haciéndola coincidir con el día de los Santos Inocentes, al objeto de calmar tales excesos, realizándose la unión pagano-religiosa de ambas fiesta.
Esta fusión de historia, religión y paganismo ha originado una serie de celebraciones en diversas partes del mundo y en distintas fechas desde el medievo y en la actualidad la costumbre es gastar bromas, de mejor o peor gusto, a amigos y conocidos u otros que no lo son, ya sea en persona, telefónicamente o a través de noticias falsas en los medios de comunicación social.
Sin embargo, cabe destacar la cara más solidaria del día, en la “Fundación Inocente, Inocente”, de carácter asistencial, cuyo objeto es realizar actividades en beneficio de la infancia, promoviendo cada año, la “Gala Inocente, Inocente”, para recaudar fondos destinadas a distintas causas.
La Fundación, ha repartido desde 1995 en que se creó, más de 32 millones de euros a proyectos, asistenciales y de investigación, para luchar contra esta enfermedad, uniéndose un año más a la lucha de estos niños y sus familias.
martes, 27 de diciembre de 2016
Las llamadas “Leyes de Burgos”
Tal día como hoy 27 de diciembre de 1512, se promulgan las Reales Ordenanzas para el buen regimiento y tratamiento de los indios, más conocidas como “Leyes de Burgos”.
Se trataba de una serie de normas dictadas para el gobierno de los indios con una mayor justicia, debido a que en el Nuevo Mundo, el derecho común castellano no podía aplicarse.
La chispa que hizo explotar el asunto, fue un sermón de adviento de un dominico en Santo Domingo, en el que acusó a los colonos españoles de maltratar a los nativos y les negó la confesión.
Esto provocó la condena del superior de los dominicos, sus propios compañeros y el rey Fernando, que ordenó que el fraile fuera conducido a España para ser castigado por cuestionar las órdenes reales.
La consecuencia inmediata fue la convocatoria de la “Junta de Burgos”, que dio como resultado estas leyes y se caracterizó por dos planteamientos enfrentados; los que sostenían que los paganos podían ser sometidos a la fuerza, pues el pecado original les hizo perder sus derechos y los que pensaban que este pecado no invalidaba los derechos del hombre.
Esa controversia inicial se resolvió con un compromiso recogido en las Leyes de Burgos, que mantenían el trabajo forzoso de los indios, aunque humanizándolo algo.
Se prohibió terminantemente la aplicación de todo castigo a los indios por los encomenderos, se ordenó la catequesis de estos y se condenó la bigamia que era normal entre ellos, mientras se respetaba - en cierto modo - la autoridad de los caciques, eximiéndoles de los trabajos y dándoles indios como servidores.
El incumplimiento de las leyes en una multitud de casos, originó numerosas reclamaciones y protestas, sin que este problema quedase nunca realmente resuelto.
América estaba muy lejos y las órdenes reales eran interpretadas de mil formas distintas, al llegar a su destino.
Se trataba de una serie de normas dictadas para el gobierno de los indios con una mayor justicia, debido a que en el Nuevo Mundo, el derecho común castellano no podía aplicarse.
La chispa que hizo explotar el asunto, fue un sermón de adviento de un dominico en Santo Domingo, en el que acusó a los colonos españoles de maltratar a los nativos y les negó la confesión.
Esto provocó la condena del superior de los dominicos, sus propios compañeros y el rey Fernando, que ordenó que el fraile fuera conducido a España para ser castigado por cuestionar las órdenes reales.
La consecuencia inmediata fue la convocatoria de la “Junta de Burgos”, que dio como resultado estas leyes y se caracterizó por dos planteamientos enfrentados; los que sostenían que los paganos podían ser sometidos a la fuerza, pues el pecado original les hizo perder sus derechos y los que pensaban que este pecado no invalidaba los derechos del hombre.
Esa controversia inicial se resolvió con un compromiso recogido en las Leyes de Burgos, que mantenían el trabajo forzoso de los indios, aunque humanizándolo algo.
Se prohibió terminantemente la aplicación de todo castigo a los indios por los encomenderos, se ordenó la catequesis de estos y se condenó la bigamia que era normal entre ellos, mientras se respetaba - en cierto modo - la autoridad de los caciques, eximiéndoles de los trabajos y dándoles indios como servidores.
El incumplimiento de las leyes en una multitud de casos, originó numerosas reclamaciones y protestas, sin que este problema quedase nunca realmente resuelto.
América estaba muy lejos y las órdenes reales eran interpretadas de mil formas distintas, al llegar a su destino.
lunes, 26 de diciembre de 2016
El largo problema dinástico de los Infantes de la Cerda.
Tal día como hoy 26 de diciembre de 1246, el rey Alfonso X de Castilla “El sabio”,se casa con Violante de Aragón en la Colegiata de Valladolid
Violante de Aragón, hija de Jaime I “el Conquistador” y de su segunda mujer, Violante de Hungría, tras su matrimonio, se llegó a considerar por su marido, el futuro rey Alfonso X, la posibilidad de solicitar al Papa la anulación matrimonial, pues pensaba que su esposa era estéril, pero ello se debía a la extrema juventud de Violante, que tan solo tenía diez años cuando contrajo matrimonio.
Según se cuenta, la Reina no podía quedar encinta y el “físico”, como eran llamados los médicos en la época, le mandó reposar en un lugar tranquilo, por lo que en 1248, tras la conquista de Alicante por los castellanos, fue a descansar a una finca en los campos próximos a esta ciudad, siendo allí donde quedó embarazada, decidiendo llamar al paraje en su lengua paterna catalana “Pla del Bon Repós” -Llano del buen reposo- nombre que ha quedado hasta la actualidad siendo hoy día, uno de los barrios de Alicante.
El nacimiento de este hijo – Sancho - que acabaría siendo rey de Castilla, como Sancho IV, trajo una serie de problemas dinásticos al reino, pues cuando en 1275 murió Fernando de la Cerda, heredero del trono castellano, su padre Alfonso X el Sabio, ignoró los derechos de los hijos de este, nombrando heredero a Sancho, lo cual era legitimo de acuerdo al derecho castellano, que preveía que caso de muerte del primogénito los derechos debían recaer en el segundogénito, pero no lo era conforme al derecho romano introducido en el código de Las Siete Partidas, según el cual, la sucesión debía corresponder a los hijos de heredero muerto, es decir, a los de Fernando de la Cerda.
Ante esa situación, la viuda de Fernando de la Cerda, solicitó ayuda para sus hijos Fernando y Alfonso, acudiendo al rey de Francia, Felipe III “el Atrevido”, mientras la reina Violante, abuela de los infantes, lo hacía al rey Pedro III de Aragón, “el Grande”, que aceptó protegerlos y custodiarlos en su reino, alojándoles en el Castillo de Játiva.
Contando con la ayuda del rey de Aragón y de algunos fieles castellanos, el infante Alfonso de la Cerda, ", intentó recuperar el trono de Castilla, en manos de su tío Sancho, pero en 1304, por el tratado de Torrellas, los reyes de Aragón y Castilla, acordaron la renuncia de Alfonso a todos sus derechos al trono de Castilla y en compensación, fue designado “Señor de Alba, Béjar y Gibraleón”.
Por su parte, Alfonso de la Cerda, renunciaba a sus derechos al trono castellano, así como al uso de los títulos regios y el sello real, comprometiéndose también a devolver diversas las plazas castellanas que habían sido tomadas en el trascurso del conflicto, pero al poco tiempo, contraviniendo lo acordado, volvió a usar los símbolos de la realeza, lo cual mantuvo la cuestión dinástica sin resolver.
Finalmente, la renuncia a los derechos al trono de Castilla, por parte de Alfonso de la Cerda, acabó de forma definitiva en 1331, durante el reinado de Alfonso XI, cuando el de la Cerda, le rindió homenaje en Burguillos – Sevilla -.
De ese modo, tras 56 años de conflicto se resolvió el problema originado en 1275 a la muerte de Fernando de la Cerda, hijo y heredero de Alfonso X el Sabio, cuyos derechos al trono habían sido ignorados, primero por su padre Alfonso y luego por su tío Sancho IV y sus descendientes.
Violante de Aragón, hija de Jaime I “el Conquistador” y de su segunda mujer, Violante de Hungría, tras su matrimonio, se llegó a considerar por su marido, el futuro rey Alfonso X, la posibilidad de solicitar al Papa la anulación matrimonial, pues pensaba que su esposa era estéril, pero ello se debía a la extrema juventud de Violante, que tan solo tenía diez años cuando contrajo matrimonio.
Según se cuenta, la Reina no podía quedar encinta y el “físico”, como eran llamados los médicos en la época, le mandó reposar en un lugar tranquilo, por lo que en 1248, tras la conquista de Alicante por los castellanos, fue a descansar a una finca en los campos próximos a esta ciudad, siendo allí donde quedó embarazada, decidiendo llamar al paraje en su lengua paterna catalana “Pla del Bon Repós” -Llano del buen reposo- nombre que ha quedado hasta la actualidad siendo hoy día, uno de los barrios de Alicante.
El nacimiento de este hijo – Sancho - que acabaría siendo rey de Castilla, como Sancho IV, trajo una serie de problemas dinásticos al reino, pues cuando en 1275 murió Fernando de la Cerda, heredero del trono castellano, su padre Alfonso X el Sabio, ignoró los derechos de los hijos de este, nombrando heredero a Sancho, lo cual era legitimo de acuerdo al derecho castellano, que preveía que caso de muerte del primogénito los derechos debían recaer en el segundogénito, pero no lo era conforme al derecho romano introducido en el código de Las Siete Partidas, según el cual, la sucesión debía corresponder a los hijos de heredero muerto, es decir, a los de Fernando de la Cerda.
Ante esa situación, la viuda de Fernando de la Cerda, solicitó ayuda para sus hijos Fernando y Alfonso, acudiendo al rey de Francia, Felipe III “el Atrevido”, mientras la reina Violante, abuela de los infantes, lo hacía al rey Pedro III de Aragón, “el Grande”, que aceptó protegerlos y custodiarlos en su reino, alojándoles en el Castillo de Játiva.
Contando con la ayuda del rey de Aragón y de algunos fieles castellanos, el infante Alfonso de la Cerda, ", intentó recuperar el trono de Castilla, en manos de su tío Sancho, pero en 1304, por el tratado de Torrellas, los reyes de Aragón y Castilla, acordaron la renuncia de Alfonso a todos sus derechos al trono de Castilla y en compensación, fue designado “Señor de Alba, Béjar y Gibraleón”.
Por su parte, Alfonso de la Cerda, renunciaba a sus derechos al trono castellano, así como al uso de los títulos regios y el sello real, comprometiéndose también a devolver diversas las plazas castellanas que habían sido tomadas en el trascurso del conflicto, pero al poco tiempo, contraviniendo lo acordado, volvió a usar los símbolos de la realeza, lo cual mantuvo la cuestión dinástica sin resolver.
Finalmente, la renuncia a los derechos al trono de Castilla, por parte de Alfonso de la Cerda, acabó de forma definitiva en 1331, durante el reinado de Alfonso XI, cuando el de la Cerda, le rindió homenaje en Burguillos – Sevilla -.
De ese modo, tras 56 años de conflicto se resolvió el problema originado en 1275 a la muerte de Fernando de la Cerda, hijo y heredero de Alfonso X el Sabio, cuyos derechos al trono habían sido ignorados, primero por su padre Alfonso y luego por su tío Sancho IV y sus descendientes.
domingo, 25 de diciembre de 2016
Nicolae Ceauşescu, la caída de un dictador.
Tal día como hoy 25 de diciembre de 1989 - día de Navidad- el dictador comunista rumano Nicolae Ceauşescu y su esposa Elena son condenados a muerte y ejecutados.
Gobernó la República Socialista de Rumania desde 1967 hasta su ejecución en 1989, en la primera década por una apertura hacia Europa Occidental y Estados Unidos, sin embargo, la segunda década se caracterizó por un régimen cada vez más brutal y represivo.
Instauró un riguroso culto a su personalidad, un notable incremento nacionalista y un total deterioro de las relaciones internacionales con las fuerzas de Occidente, a semejanza de la Unión Soviética.
El 17 de diciembre de 1989, Ceaușescu ordenó al Ejército y a la policía disparar contra la población que se manifestaba contra el régimen en Timisoara, pero la rebelión se extendió y llegó a Bucarest, donde el 22 de diciembre las Fuerzas Armadas fraternizaron con los manifestantes y el matrimonio Ceaușescu fue arrestado en un control de carretera y entregado a los militares.
El 25 de diciembre Ceaușescu y su mujer fueron condenados a muerte por un tribunal militar en un juicio sumarísimo sin ninguna garantía jurídica, validez legal ni posibilidad de defenderse de las acusaciones, siendo ejecutados por fusilamiento en un cuartel militar en Targovişte.
Finalmente, en diciembre de 2010, los cuerpos de los Ceaușescu fueron enterrados juntos en una nueva tumba recubierta de granito rojo, pues anteriormente estaban enterrados en sepulcros separados varios metros.
Tras más de veinticinco años de su “asesinato legal”, se ha visto un crecimiento de la popularidad de Ceaușescu entre los campesinos, desempleados y minorías étnicas de su país.
Una vez más en la historia, la pobreza y la desesperación hace añorar a los dictadores.
Gobernó la República Socialista de Rumania desde 1967 hasta su ejecución en 1989, en la primera década por una apertura hacia Europa Occidental y Estados Unidos, sin embargo, la segunda década se caracterizó por un régimen cada vez más brutal y represivo.
Instauró un riguroso culto a su personalidad, un notable incremento nacionalista y un total deterioro de las relaciones internacionales con las fuerzas de Occidente, a semejanza de la Unión Soviética.
El 17 de diciembre de 1989, Ceaușescu ordenó al Ejército y a la policía disparar contra la población que se manifestaba contra el régimen en Timisoara, pero la rebelión se extendió y llegó a Bucarest, donde el 22 de diciembre las Fuerzas Armadas fraternizaron con los manifestantes y el matrimonio Ceaușescu fue arrestado en un control de carretera y entregado a los militares.
El 25 de diciembre Ceaușescu y su mujer fueron condenados a muerte por un tribunal militar en un juicio sumarísimo sin ninguna garantía jurídica, validez legal ni posibilidad de defenderse de las acusaciones, siendo ejecutados por fusilamiento en un cuartel militar en Targovişte.
Finalmente, en diciembre de 2010, los cuerpos de los Ceaușescu fueron enterrados juntos en una nueva tumba recubierta de granito rojo, pues anteriormente estaban enterrados en sepulcros separados varios metros.
Tras más de veinticinco años de su “asesinato legal”, se ha visto un crecimiento de la popularidad de Ceaușescu entre los campesinos, desempleados y minorías étnicas de su país.
Una vez más en la historia, la pobreza y la desesperación hace añorar a los dictadores.
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