miércoles, 8 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... 46 años y ¡¡Seguimos igual !!


“El nacimiento de una nación”, una película controvertida.

Tal día como hoy 8 de febrero de 1915, se estrena en Los Ángeles el polémico film racista “El nacimiento de una nación” en el que se alaba al Ku Klux Klan.

Fue una de las películas más famosas de la época del cine mudo y también una de las más polémicas, por promover la supremacía de la "raza" blanca y describir el supuesto heroísmo de los miembros del Ku Klux Klan.

Si bien desde el punto de vista técnico la película es admirable, desde un punto de vista moral, los hombres de "raza" negra son tratados de modo despectivo, hasta el punto de que Griffith justifica la creación del Klan como un método de contener las tropelías de la población negra.

El film retrata las venturas y desventuras de dos familias amigas, que representan el norte y el sur de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión y cuando el filme se estrenó, hubo disturbios en Boston, Filadelfia y otras ciudades importantes, en muchas de las cuales se prohibió su estreno.

El carácter incendiario de la película incitó a pandillas de blancos a atacar a la gente de raza negra, pues en su desenlace, unas mujeres, secuestradas por un hombre negro, eran salvadas por el Ku Klux Klan, que eran presentados como gloriosos salvadores, mientras los negros aparecen como estúpidos ignorantes y salvajes.

No obstante, Griffith, lejos de admitir su racismo, contestó a sus críticos haciendo otra película  de signo totalmente contrario: “ Intolerancia”, que fue otra obra maestra.

Al margen de esta polémica, con este filme el cine dejó de ser algo modesto y empezó a considerarse como un gran espectáculo de masas y en este sentido “El nacimiento de una nación” está considerada como la primera superproducción de la historia, con enormes beneficios para su creador y una prometedora fuente de ingresos como gran espectáculo.

martes, 7 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... España en blanco y negro


Sonríe, por favor... Diálogo imposible


El atentado regicida del cura Martín Merino

Tal día como hoy 7 de febrero de 1852, es ejecutado públicamente en Madrid el sacerdote Martín Merino, autor de un atentado contra Isabel II.

Llamado el “cura Merino” o “el apóstata”, era de familia de labradores, e ingresó en un convento franciscano que abandonó al inicio de la guerra de independencia, para unirse a una partida de guerrilleros en la provincia de Sevilla, regresando al convento al terminar la guerra hasta 1819, en que se convirtió en activista liberal y se exilió a Francia.

Vuelto a España, en 1843 ganó un premio en la lotería, con el que organizó un negocio de préstamos de elevado interés que le acarrearía diversos conflictos, uno de ellos con otro religioso, que motivó la expulsión de su destino sacerdotal y desde entonces su medio de vida fue ejercer como “saltatumbas”, es decir, mantenerse principalmente de lo que ganaba asistiendo a entierros.

De carácter arrogante, irascible y solitario, se le describía como “Alto, delgado, pelo enteramente blanco, de constitución robusta, desaseado en su traje, poco expansivo y menos afectuoso en el trato social y se le veía casi siempre solo por carecer de verdaderos amigos”.

Al parecer, el intento de regicidio de Merino fue una venganza contra el régimen de Narváez -“el Espadón de Loja”- por el fusilamiento del general Martín Zurbano y ante la imposibilidad de acercarse a Narvaez, decidió centrar su ira en la joven reina Isabel II.

El lunes 2 de febrero de 1852, Merino consiguió entrar en el palacio real amparado en sus ropas talares, como uno más de los sacerdotes que pululaban en él, hasta encontrar a la reina en una de las galerías del palacio.

Se inclinó ante ella como si fuera a entregarle un documento y extrajo de su sotana un estilete de una cuarta de longitud, con el que asestó a la reina una cuchillada en la parte anterior del hipocondrio derecho, provocándole una herida de unos 15 milímetros de anchura, amortiguada por las ballenas del corsé de la soberana.

Tras el atentado, Merino fue detenido sin oponer resistencia, confesando haber actuado en solitario y tener intenciones de asesinar a Narváez o a la regente María Cristina.

En la tarde del día 3 de febrero se celebró juicio sumarísimo y el tribunal sentenció a Merino a morir a garrote vil y al pago de las costas del juicio, mientras la iglesia le despojó de su condición de presbítero, diácono, subdiácono y tonsurado.

El 7 de febrero salió de la cárcel maniatado, a lomos de un burro y con la hopa - vestido de los condenados a la última pena - y el birrete amarillos, camino del patíbulo ante una gran concurrencia de público, manteniendo durante el camino una actitud serena, jovial y locuaz, siendo ejecutado, luego quemado y sus cenizas esparcidas.

Benito Pérez Galdós incluyó a Merino como personaje secundario en varios de sus Episodios Nacionales.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... Oriundos


Los sucesos racistas de El Ejido

Tal día como hoy  6 de febrero del año 2000, se inician los sucesos racistas de El Ejido, en Almería.

Un joven marroquí, al parecer con alteraciones mentales, atacó con un cuchillo a una mujer en un mercadillo provocándole una herida mortal y nada se pudo hacer por salvarla. 

El presunto asesino fue detenido y comenzaron a concentrarse amigos, vecinos y familiares de la víctima, que lanzaban gritos de protesta y en breve el caos se apoderó de El Ejido, cortando varias carreteras con incendios y barricadas, lo que dejó al pueblo prácticamente incomunicado.

Fueron enviados más de 500 agentes del Cuerpo de Policía Nacional y aún así seguían siendo insuficientes para calmar el ambiente, mientras los medios de comunicación eran recibidos con pedradas, golpes y gritos.

El Ayuntamiento decretó tres días de luto mientras los altercados seguían sucediéndose, pues todos iban “a la caza del moro”, quemando coches, camiones, contenedores y locales regentados por personas de origen marroquí, bares, bazares, mezquitas, así como se derribando muchas chabolas ocupadas por inmigrantes.

El lunes día 7 se convocó huelga general en el pueblo y la situación se hundió en un caos, con varios miles de personas corriendo por las calles sin control y provocando gran cantidad de enfrentamientos.

A partir del día 8 los inmigrantes se reunieron en asamblea y convocaron una huelga, prendiendo fuego a algunos invernaderos e impidiendo que sus compatriotas fuesen a trabajar, por lo que los agricultores comenzaron a contratar rumanos y rusos, lo que hizo que los marroquíes formasen piquetes agresivos, que hicieron a las fuerzas de seguridad actuar de manera violenta.

Hasta el día 12 no se puede hablar de calma, cuando tanto inmigrantes como autóctonos llegaron a una acuerdo y la situación comenzó a volver a la normalidad. 

Hoy día mucha gente se arrepiente de los actos que cometieron, pero sigue habiendo cientos de inmigrantes que viven en situaciones precarias y la segregación está a la orden del día.

El Ejido dio una imagen de racismo y de xenofobia que los partidos políticos han intentado lavar con numerosas campañas, pero pese al tiempo transcurrido, Almería sigue en el punto de mira del resto de Europa.

domingo, 5 de febrero de 2017

La Conferencia de Pizarra y la guerra de Marruecos

Tal día como hoy 5 de febrero de 1922, se celebra en Pizarra - Málaga- la que se ha venido en conocer como "Conferencia de Pizarra", para tratar los asuntos relacionados con la Guerra de Marruecos.

La celebración en el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, de la conocida en el mundo de la política como "Conferencia de Pizarra", con la presencia del presidente del gobierno, Antonio Maura, el alto comisario de España en el país magrebí, general Berenguer; el almirante Aznar y varios ministros, se llevó a cabo para tratar los asuntos que planteaba la guerra de Marruecos.

La conferencia se celebró con una gran reserva, de acuerdo a los temas tratados, estudiándose en ella la sumisión de El Raisuni y los proyectos de operaciones de Alhucemas, que luego llevaría a cabo el General Primo de Rivera, con un desembarco.

El desastre de Annual sufrido en 1921, había abierto una dolorosa herida en las entrañas de la nación, pues pocas eran las casas que no estaban de luto y por ello, se hacía preciso proceder sin demora a preparar una nueva estrategia acorde a las calamitosas circunstancias tanto bélicas como económicas del protectorado de Marruecos, y a tal fin fue convocada una conferencia política y militar por el nuevo gabinete de Maura.

La sede elegida, el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, en la Villa de Pizarra, era un  elegante edificio construido a principios de siglo, de estilo Neomudéjar entonces en auge, y fue propuesto por Juan de la Cierva Peñafiel, Ministro de la Guerra, quien se había sentido gratamente impresionado, durante su visita junto al rey Alfonso XIII, el día 21 de mayo del año anterior, con ocasión de la inauguración  del Embalse del Conde del Guadalhorce.

Su proximidad de las costas africanas propiciaba además el rápido desplazamiento de los máximos jefes militares españoles destinados en Marruecos.

Los participantes fueron recibidos en la Estación de Ferrocarril por el Alcalde Constitucional; el Secretario Municipal; el Juez Municipal y el Cura entre otras autoridades y un animado y expectante muchedumbre, pues para el pueblo la ocasión era una fiesta y más tarde en el palacio, lo serían por los Condes de Puerto Hermoso, anfitriones de la comitiva.

La conferencia duró desde el sábado 4 al lunes 6 de febrero de 1922 y en ella fue ideada una "solución honrosa de un problema irresoluble, una decisión mesurada, digna de la sabiduría del viejo político".

Sin embargo, la caída del gobierno de Antonio Maura un mes después, cercenó las esperanzas de Maura y, los frutos de los acuerdos de Pizarra, quedaron en vía muerta hasta que el 8 de septiembre de 1925 se llevó a cabo en Alhucemas un desembarco, que propiciaría el fin de la Guerra del Rif, dirigido por el "Director Militar" de España, el general Miguel Primo de Rivera.

sábado, 4 de febrero de 2017

La Conferencia de Yalta entre “los tres grandes”.

 
Tal día como hoy 4 de febrero de 1945, se inicia  la Conferencia de Yalta  - Crimea - reunión que mantuvieron durante la Segunda Guerra Mundial, Joseph Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt.

Suele considerarse esta reunión como el comienzo de la Guerra Fría, ya que los acuerdos de Yalta fueron polémicos desde su inicio y tras la muerte de Roosevelt, este sería acusado junto con Churchill, de no haber aceptado un control internacional sobre los países liberados por la URSS.

En líneas generales, el acuerdo estipulaba el permitir elecciones democráticas en todos los territorios liberados; la desmilitarización y partición de Alemania, como "requisito para la futura paz y seguridad" y la  división del país en cuatro zonas una para cada aliado; las indemnizaciones  de Alemania por las "pérdidas en el curso de la guerra" y que Polonia tendría "elecciones libres tan pronto como sea posible, basándose en el sufragio universal y el voto secreto".
  
Respecto al futuro de Alemania, la conferencia fue muy ambigua, pero  finalmente el país fue dividido en cuatro sectores, para evitar un nuevo resurgir del movimiento nazi.

Sobre el papel de Francia en la guerra y la post-guerra, Stalin calificó a de Gaulle como una persona "poco realista", ya que demandaba derechos iguales y había hecho muy poco en la guerra, por lo que se acordó dar a Francia una zona de ocupación, pero solamente por "amabilidad", pese a lo cual Stalin se negó a permitirles tener una, y solo cuando Roosevelt anunció que sus tropas abandonarían Europa en dos años, aceptó la propuesta.

Churchill expresó su deseo de que la nueva Polonia fuese un estado libre e independiente y sugirió definir de inmediato un gobierno provisional polaco y la realización de elecciones democráticas, pero Stalin se negó argumentando que para garantizar la seguridad del Estado soviético, no podía aceptar una frontera más.
 
Ya a punto de acabar la conferencia y buscando una solución al problema polaco, Roosevelt escribió una carta a Stalin  y en ella, le expresó su negativa a reconocer el gobierno polaco comunista, y solicitó traer de inmediato a los representantes de este último a Yalta, así como a los representantes del gobierno polaco en el exilio, nada de lo cual se hizo.

En Yalta  quedó evidente que solo Stalin tenía las ideas claras respecto a lo que pretendía hacer en Europa, pues  Roosevelt demostró ser un ingenuo tonto útil, que teniendo todo el poder, no supo defender sus posturas y Churchill,  que era quien realmente intuía las intenciones del dictador soviético, carecía de la fuerza suficiente para imponer sus tesis

Hasta la caída del muro de Berlín, que evidenció la gigantesca estafa que el sistema comunismo significaba, el toda la Europa del este prevalecieron la tesis estalinistas respecto al tiránico dominio de los países bajo su influencia, sin respetar en ellos ninguna clase de libertades.

viernes, 3 de febrero de 2017

La Guerra de las Comunidades o el nacionalismo castellano

 
Tal día como hoy 3 de febrero de 1522, durante la “guerra de las Comunidades de Castilla”, la ciudad de Toledo se rinde a las tropas de Carlos I.

La llamada “Guerra de la Comunidades” hay que enmarcarla dentro de la situación de vacío de poder en Castilla, que sucede tras la muerte de la reina Isabel “la católica” y las sucesivas regencias,  hasta la llegada de su nieto Carlos, en 1519.

Castilla a principios del XVI era una nación próspera, encontrándose a la vanguardia europea en cuanto a cultura y avances tecnológicos, pero con graves tensiones políticas, una nobleza deseosa de volver al sistema feudal del siglo XIV, una monarquía tendente al absolutismo y ciudades que miraban con envidia a las italianas, que eran verdaderas repúblicas independientes.

La Revolución comunera en sus inicios en 1520, fue un movimiento nacionalista de los castellanos contra la pretensión de Carlos I de entregar los puestos clave de la administración a extranjeros, sacar recursos financieros de la corona y cambiar la orientación internacional de Castilla.

Algunos calificaron este movimiento como la primera revolución europea moderna antecesora de la francesa, pero después de la represión, la rebelión comunera se ha interpretado desde diversas posturas, tanto como representantes del pensamiento progresista como del reaccionario.

El 29 de Julio de 1520 se constituye en Ávila la “Santa Junta del Reino” o gobierno revolucionario castellano y en octubre Carlos es coronado Emperador, que con el apoyo de la nobleza, que veía peligrar sus privilegios, declara la guerra a la Junta rebelde y tras una serie de combates el 23 de Abril de 1521, los imperiales dan alcance al ejército comunero cerca de Villalar, entrando en batalla en la que, las bajas imperiales resultaron insignificantes y los comuneros fueron desbaratados.

El 24 de abril, sin proceso alguno, los lideres comuneros, Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, fueron decapitados en Villalar y en menos de un mes, todas las ciudades de Castilla la Vieja se rinden  y sólo Madrid, Murcia y Toledo continúan la lucha.

En Junio cae Madrid; Murcia, resistió pero fue tomada por los imperiales y Toledo, liderada por María de Pacheco, fue sitiada rindiéndose a condición de que se respetase su vida y demás implicados, pero en una procesión el 2 de febrero se provoca a varios antiguos comuneros y vuelve la revuelta a la ciudad, tomando el alcázar y liberando a los presos, hasta que el día siguiente los imperiales sofocan definitivamente la nueva rebelión.

María de Pacheco logró escapar hacia Portugal, donde morirá en el exilio diez años después, iniciándose una represión feroz contra los comuneros, con la ejecución de miles de ellos y la  persecución de los implicados en anteriores revueltas anti-señoriales, así como los procuradores de “la Santa Junta” y los frailes que elaboraron los documentos del movimiento comunero, siendo confiscados sus bienes y las ciudades que les apoyaron  sometidas al pago de enormes sumas como reparaciones de guerra, lo que supuso la ruina de sus actividades industriales

Las Cortes quedarían relegadas a un órgano consultivo que apenas se reunirá y la Inquisición sustituirá a la libertad de pensamiento, por lo que desapareció el régimen representativo de clases medias que los comuneros pretendieron instaurar en Castilla y supuso la falta de libertad para su pueblo y el atraso económico para su tejido productivo.

jueves, 2 de febrero de 2017

Noche de la Candelaria

 
Cuando se aproximaba la festividad de la Candelaria, tal día como hoy dos de febrero, todos los niños de la comarca, muy bien abrigados – según las posibilidades de cada uno - nos afanábamos en conseguir la mayor cantidad de leña, matojos, broza y todo aquello de fuese susceptible de arder, para ver quien era capaz de hacer la hoguera más grande, en la mágica noche de la Candelaria.

En Álora las hogueras de la Candelaria, se encendían en las lejanas Sierra Aguas, la del Valle de Abdalajís y el más cercano Monte Hacho en la fría noche invernal. El ritual se repetía año tras año.

Cuando ya era noche cerrada, se acumulaba un enorme montón de toda clase de elementos combustibles, a los que luego se prendía fuego para competir con los vecinos.

Viví muchas Candelarias, pero hoy en día, no verás más de diez o doce hogueras en todo lo que la vista alcanza. Y mucho me temo que tengan - como los que las encienden - un plazo cierto de caducidad.

Hace muchos años, a esta misma hora estaba prendiendo la hoguera en mi casa de la Gavia, en la vega de Álora...

La incorporación del nuevo mundo a Castilla

Tal día como hoy 2 de febrero de 1518, las Cortes de Valladolid acuerdan la incorporación de “las Indias” a la Corona de Castilla.

La incorporación a la corona castellana, precisó de un largo y complejo trámite jurídico, que tiene que ver con la  forma que en aquellos tiempos se entendían las propiedades de los reyes y la preponderancia del poder de la iglesia en toda la vida pública.

En la Baja Edad Media, los papas se consideraban los únicos árbitros competentes para resolver los conflictos y como efecto práctico de esto, existe una bula - título de donación pontificia - del Papa  Borgia Alejandro VI a favor de los reyes de Castilla sobre las Indias, las cuales se concedieron a título de "descubrimiento o terra nullius”.

La discusión sobre esta donación, a los Reyes Católicos, era si esta había sido hecha a Fernando como rey consorte de Castilla o si fue hecha a Fernando e Isabel en su calidad de Reyes de Castilla y Aragón, lo que planteaban la cuestión – dado el sentido patrimonial que entonces los reinos tenían – de a qué Reino se incorporan las Indias, si a la Corona de Aragón o a la Corona de Castilla.

En esto, los reyes no estaba de acuerdo, pues Isabel entendía que debía adscribirse a la de Castilla, y Fernando pensaba que al ser una donación del Papa a una pareja en régimen de sociedad conyugal, una vez, disuelto el matrimonio por la muerte de Isabel en 1504, correspondía a él una mitad de dichos bienes.

Sin embargo, el testamento de Isabel en el que establecía “que las Indias no pueden dividirse ni cederse a otra potencia”, generó la polémica, pues salió al paso de la interpretación de Fernando, estableciendo que las tierras descubiertas o por descubrir donadas por el Papa, pertenecían a Castilla, cediendo a Fernando – como señor - la mitad de lo que produjeran, más una pensión por parte castellana, en recompensa por sus servicios en la conquista de Granada.

Tras la muerte de Isabel, fue nombrada reina de Castilla su hija Juana I “La Loca” pero al poco se le declaró incapaz de reinar por "locura", y sería su hijo, el infante Carlos, quien pasó a ocupar el trono, aunque al tener tan sólo siete años, se hizo cargo de la regencia, su abuelo Fernando “El católico”.

Durante todo este período, las Indias fueron gobernadas por Fernando, aunque en todos los documentos oficiales figuraban Juana y su padre Fernando como reyes, recibiendo este - como señor - la mitad de las Indias.

Una vez nombrado rey el infante Carlos,  pasó a ser Carlos I de España quedando definitivamente incorporadas las Indias a la Corona de Castilla, ya que según el derecho tradicional castellano, cuando un rey adquiría un señorío, tenía la facultad de disponer de este a su libre albedrío y, de no hacerlo como fue el caso, el señorío quedaba incorporado definitivamente a la corona.

Aunque Carlos I fue rey de toda España, hizo en varias ocasiones, expresa manifestación de las Indias estaban unidas a Castilla “que no se va a separar de ellas y que pertenecerán para siempre a la corona castellana”.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... Mutaciones genéticas


La sangrienta huelga de las minas de Riotinto

Tal día como hoy 1 de febrero de 1888, se inicia una huelga de trabajadores en las Minas de Ríotinto - Huelva-, que acaba con el mayor derramamiento de sangre jamás conocido en la Cuenca Minera.

La huelga había comenzado para protestar por los dañinos humos de las “teleras” y las míseras condiciones de trabajo que la compañía inglesa – tal y como estaban acostumbrados a hacer en sus colonias africanas y asiáticas - imponía a los españoles, con la anuencia y el beneplácito de nuestras autoridades.

Las “teleras”, eran calcinaciones al aire libre del mineral pobre del cobre, usado en la zona desde hacia años pero que con la llegada de los ingleses - y pese a que el sistema estaba prohibido en Gran Bretaña hacia tiempo - aumentó tremendamente, lanzando al aire cientos de toneladas anuales.

Los humos de las teleras, tenían una elevadísima capacidad contaminante, e inundaban toda la comarca, aunque el gobierno español poco hizo ante las quejas, sino derogar las normas municipales contrarias a estas teleras e imponer ridículas indemnizaciones por los daños causados en cultivos, pero nada sobre la salud de las personas, pese a que hubo varios fallecimientos, que la compañía inglesa achacaba a  “enfermedades previas”, sin relación alguna con las minas.

A partir del 2 de febrero se inició una huelga, ante la cual el Gobernador Civil mandó poner en alerta dos compañías del ejército, lo cual tensó aún más la situación y al día siguiente, pese a los intentos de mediación, se producen conatos violentos, ante la actitud intransigente del gerente británico de la Compañía  que  no aceptó ninguna de las condiciones y sugirió que trasladasen a Riotinto las compañías del ejército.

El 4 de febrero, tuvo lugar una manifestación de mineros y agricultores, con  mujeres y niños, que se estima en más de doce mil personas de toda la comarca, la cual fue duramente reprimida a tiros y bayonetas causando un número de muertos y heridos no conocido oficialmente, pues por temor a represalias muchos fueron enterrados en secreto y, porque tanto el gobierno español como la compañía minera, lo silenciaron en parte, creyéndose que fueron más de cien los muertos ese día, que se conoció en  Huelva como “El año de los tiros”.

Pese a todo, las teleras no fueron prohibidas en España hasta años después, en el 1907 cuando ese método de calcinación fue sustituido por la construcción de pequeñas fundiciones.

“Cuando con más alegría y confianza se hallaban los manifestantes apilados, en número superior a 12.000, en las estrechas calles adyacentes y plaza, mandaron retirar la caballería del sitio que ocupaba y acto seguido una descarga cerrada, inmensa, cuyos proyectiles barrieron aquella masa humana, puso en fuga desordenada a la multitud, que dejó en el suelo muchos cadáveres y heridos y se atropelló por las calles, lanzando gritos de pavor y de violenta ira. ¿Quién dio la orden de fuego? Hasta ahora no se sabe. ¿Fue el Gobernador? ¿Fue el Jefe Militar? La soldadesca inconsciente, la máquina estúpida que obedece y mata, el soldado que dirige la boca del fusil al pueblo de donde salió y a donde volverá gozaba con la vista de la pólvora y la sangre. Con el testimonio de centenares de personas que presenciaron el hecho, podemos afirmar que los manifestantes no profirieron ni un grito subversivo, no salió de ellos una provocación ni un acto que molestase a la tropa ni a las Autoridades.” (Crónica de prensa sobre el hecho)
  
Como en tantas ocasiones ha sucedido en nuestro país, aquí nunca es preciso buscar a los enemigos fuera, porque ya los tenemos - a miles- dentro...

martes, 31 de enero de 2017

Sonríe, por favor... El lenguaje de los gestos


La matanza de la Embajada de España en Guatemala

Tal día como hoy 31 de enero de 1980, la policía guatemalteca asalta la Embajada de España en Guatemala, quemando vivas a 36 personas.

El motivo fue que poco antes, un grupo de campesinos indígenas de varias aldeas, junto a estudiantes universitarios, ocuparon pacíficamente las instalaciones de la Embajada, con el fin de llamar la atención sobre las matanzas que cometía el ejército guatemalteco y denunciar la represión de sus comunidades, en el altiplano del país.

Tras negociar con los ocupantes y llegar a acuerdos, el embajador español Máximo Cajal intentó comunicarse por teléfono con funcionarios guatemaltecos, principalmente el ministro de Gobernación, para solicitar el repliegue de las fuerzas policíales que cercaban la sede diplomática.

Se encontraba todavía negociando una salida para los ocupantes, cuando el presidente de Guatemala, general Romeo Lucas García, dio órdenes de desalojar la legación, "a como diera lugar".

Las fuerzas de seguridad irrumpieron en el recinto causando 37 fallecidos, incluyendo el cónsul español, un ex vicepresidente de Guatemala, un ex canciller guatemalteco y el padre de la Premio Nobel Rigoberta Menchú, líder de los indígenas ocupantes.

El gobierno español evacuó al Embajador y rompió relaciones diplomáticas con el país.

Durante los siguientes años, comisiones de investigación llegaron a la conclusión de que las víctimas habían muerto por quemaduras de granadas de fósforo blanco, lo que evidenció que la Policía de Guatemala era la responsable de lo ocurrido y no los ocupantes.

En septiembre de 1984, ambas naciones reanudaron relaciones diplomáticas, aunque las dos se habían comprometido a llevar a los tribunales a quienes ordenaron y realizado la matanza.

El 1 de octubre de 2014 en la ciudad de Guatemala, se inició el juicio contra el exjefe de la extinta Policía Nacional, Pedro García Arredondo, por la muerte de las 37 personas, como resultado del incendio de la embajada de España en 1980.

García Arredondo fue el único enjuiciado, ya que muchos de los presuntos autores intelectuales y de los participantes habían fallecido, siendo condenado a 90 años de prisión.

lunes, 30 de enero de 2017

Cuando Vicente Yañez Pinzón descubrió el río Amazonas.

Tal día como hoy el 30 de enero de 1500, la expedición de Vicente Yañez Pinzón descubre en las costas de Brasil, la desembocadura del río Amazonas (Río Grande).

Vicente Yáñez Pinzón nace en Palos de la Frontera hacia el año 1462, siendo el más joven de los hermanos Pinzón en una familia acaudalada y desde muy niño aprendió de su hermano mayor, Martín Alonso, el arte de navegar y se une a él en el apoyo a la expedición de Cristóbal Colón.

Juntos visitan casa por casa en Palos para enrolar a los más experimentados marinos de la zona, y participan en la financiación del descabellado viaje que culminará con el más grande descubrimiento que los siglos hayan conocido.

En 1495, a la vuelta de América, se dedica a la preparación de  dos carabelas, la Vicente Yáñez y la Fraila, en la Armada que Alonso de Aguilar, hermano del Gran Capitán dirige a Italia y recorre con ellas las costas de Argel y Túnez.

La Corona española, decide entonces permitir a los particulares que realicen viajes de descubrimiento a América y después de capitular en Sevilla con el obispo Fonseca en nombre de los Reyes Católicos, el 19 de noviembre de 1499, salió del Puerto de Palos con cuatro pequeñas carabelas, por propia iniciativa y a sus expensas, rumbo a América expedición que se  realiza entre el tercero y el cuarto viaje de Colón.

Es Vicente el descubridor y primer explorador del río Amazonas, como señala el cronista Gonzalo Fernández de Oviedo, que lo nombra “el primero cristiano y español que dio noticia deste grand río”.

El cronista Pedro Martir de Anglería, sigue informando sobre el viaje de Pinzón, su llegada al Orinoco, desde donde continúa hasta Paria, navega entre varias islas pobladas de caníbales, descubre la isla de Mayo, donde halla grandes árboles y hasta un extraño animal marsupial.

En la desembocadura del Amazonas, los expedicionarios vieron asombrados tanto el oleaje provocado en el río por las mareas, como que debido a su enorme caudal podían rellenar en el mar sus vasijas con agua dulce, estando muy lejos de la costa, por lo que le llamaron "Santa María de la Mar Dulce". 

“Pues estando en el río con el gran ímpetu y fuerza del agua dulce y la de la mar que le resistía, hacían un terrible ruido y levantaba los navíos cuatro estados en alto, donde no padecieron chico peligro”
. (Crónica de la expedición)

En 1513, al regreso de otros viajes a Sudamérica se establece en Triana, y cuando un año después se le ordena acompañar a Pedrarias Dávila al Darién, Vicente se encuentra enfermo y pide que se le excuse siendo este el último documento en que su nombre aparece.

Vicente Yáñez murió este mismo año - 1514 -probablemente a fines de septiembre, con la misma discreción que vivió, sin que se sepa el lugar donde fue enterrado, que tal vez fuera en el cementerio de Triana.

Un triste y oscuro final para uno de los más grandes navegantes de su época.

domingo, 29 de enero de 2017

La corrupción en el Vaticano durante la Edad Media.


Tal día como hoy 29 de enero del 904, es elegido en Roma el  papa Sergio III, el cual desposee del cargo al papa Cristóbal – usurpador y antipapa - al que hace asesinar.

Sergio III, antes de ascender al papado, fue un ardiente opositor al papa Formoso, pues este le eligió como obispo de Caere, al solo objeto de que nunca llegara a ser obispo de Roma y por eso, tras la muerte de Formoso y en venganza, fue uno de los participantes en el "concilio del cadáver" que se celebró contra este y que acabaría con la exhumación y profanación de su cadáver.

Durante este macabro proceso, se procedió a revestir el cadáver de Formoso - muerto 9 meses antes - de los ornamentos papales y se le sentó en un trono para que escuchara las acusaciones contra él.

Entre tanto, había sido elegido nuevo papa León V, que sería pronto usurpado por Cristóbal,  aunque su “pontificado” duró solo cuatro meses siendo depuesto por el recién elegido Sergio III. 

El nuevo papa resultó ser tremendamente expeditivo, ya que mandó degollar de inmediato a León V y tres años más tarde - en el 906 - hizo también estrangular al antipapa Cristóbal.

Una vez eliminados papa y antipapa, Sergio III inició un segundo juicio contra el cadáver de Formoso, hallándolo nuevamente culpable y arrojando esta vez sus restos al río Tíber.

Con el pontificado de Sergio III, se inicia un periodo de la iglesia conocido como "pornocracia" debido a la influencia que en las decisiones papales van a jugar las amantes de los pontífices.

Sergio III tuvo como amantes a la esposa del comandante en jefe del ejército papal y más tarde a la hija de esta, Marozia, con la que tuvo un hijo, el futuro papa Juan XI. 

Entre los escasos aspectos positivos de su pontificado cabe señalar la fundación en 910, de la abadía de Cluny gracias a la donación de una villa por el duque Guillermo I de Aquitania .

Todos los papas de aquel periodo fueron, venales, corruptos, inmorales, sanguinarios y deshonestos  y hay quien piensa que si con semejante gentuza en su cúspide la iglesia sobrevivió, es porque debe ser verdadera.

sábado, 28 de enero de 2017

De la dictadura de Primo de Rivera a la Segunda República Española.

Tal día como hoy 28 de enero de 1930, dimite Miguel Primo de Rivera como presidente del Gobierno español, con lo que terminan siete años de "despotismo templado".

La dictadura de Primo de Rivera, se inició con el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923, hasta su dimisión el 28 de enero de 1930 y su sustitución por la "Dictablanda" del general Berenguer.

El 13 de septiembre, Primo de Rivera se sublevó con un golpe de Estado apoyado por la mayoría de  unidades militares y aunque el gobierno pidió al rey su destitución y la convocatoria de Cortes Generales, el monarca se mostró a favor del golpe.

Los sublevados, proclamaban la “salvación de España de los profesionales de la política" y Alfonso XIII nombró Presidente a Primo de Rivera como dictador, el 15 de septiembre, solo contestado por los sindicatos obreros y los republicanos, aunque fueron acallados por la represión.

El Directorio Militar tenía por finalidad "poner España en orden" para devolverla luego a manos civiles y para ello suspendió la Constitución, disolvió los ayuntamientos, prohibió los partidos políticos y declaró el estado de guerra.

Las primeras decisiones del dictador fueron prohibir las lenguas que no fueran el castellano, los símbolos y banderas vascas o catalanas, restringir libertades políticas, suspender las garantías constitucionales y censurar la prensa.

Dos años después, el 3 de diciembre de 1925 se restableció lo que se conoce como “directorio civil”, aunque no obstante, la Constitución permaneció suspendida.

La coyuntura internacional permitió al principio fortalecer el crecimiento industrial, mediante una intervención del Estado en la economía por medio del Consejo de Economía Nacional, lo que motivó una enorme burocratización, dándose casos de favoritismo como la entrega del monopolio del tabaco a Juan March.

La conflictividad laboral se intentó atajar con medidas populistas y paternalistas, como viviendas de protección oficial, defensa de las familias numerosas o del trabajo femenino y la maternidad.

Pero los logros económicos no consiguieron evitar la pérdida de popularidad del régimen, ya que las condiciones laborales continuaron siendo pésimas y la represión sobre los obreros fue distanciando a la UGT y el PSOE que, liderados por Indalecio Prieto, abandonaron el proyecto del dictador.

Este descontento llegó a sectores del ejército, produciéndose sublevaciones como la de Jaca, y al verse afectada la economía con la crisis mundial de 1929 – único aspecto positivo del régimen - en enero de 1930, Primo de Rivera presentó la dimisión al Rey que la aceptó de inmediato.

El gobierno de Dámaso Berenguer, denominado la "dictablanda", y el siguiente, no harán más que profundizar la decadencia, y tras las elecciones municipales de 1931, con el triunfo de los partidos republicanos en zonas urbanas, el 14 de abril se proclamó la Segunda República, dando así fin a la restauración borbónica en España.

viernes, 27 de enero de 2017

El día del recuerdo a las víctimas de la barbarie nazi.

Tal día como hoy 27 de enero de cada año, la UNESCO rinde tributo a las víctimas del Holocausto.

En esta fecha se conmemora la liberación en 1945 del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, en donde durante la Segunda Guerra Mundial, el régimen nazi y sus colaboradores asesinaron a miles de  judíos, -hombres, mujeres y niños-, en un intento de aniquilar sistemáticamente a esta comunidad en Europa.

Sin embargo no pararon aquí en su locura asesina, sino que movidos por su ideología racista, persiguieron y mataron a millones de personas de otros grupos, entre ellos gitanos, minusválidos, opositores políticos, homosexuales y miembros de muchos otros colectivos. 

No obstante, no todo el mundo colaboró en el criminal proyecto, pues hubo personas que contribuyeron a salvar a numerosos judíos y - en contraste con la indiferencia de la mayoría - se negaron a permanecer con los brazos cruzados mientras miles de inocentes eran asesinados, actuando a pesar del enorme peligro que corrían.

La enseñanza acerca del Holocausto evidencia la misión de la UNESCO, en su intento de construir la paz y fomentar los derechos humanos creando programas educativos que permitan enseñar a las nuevas generaciones y evitar que se produzcan nuevos genocidios en el futuro.

El Holocausto está asociado en la mentalidad popular a los llamados “campos de exterminio”, aunque no todos los judíos ni las otras personas que murieron, lo hicieron en estos campos si bien en ellos se pusieron en práctica de forma sistemática  métodos - especialmente, el uso de cámaras de gas - contra los que eran objeto de exterminio.

Horroriza leer la descripción de como se eliminaba a millones de seres humanos en las cámaras de gas:

“Una vez introducidas las víctimas como si de ganado se tratara en la cámara de gas, los hombres de las SS que se encontraban sobre el techo de hormigón reforzado volcaban los botes de Zyklon-B en cuatro aberturas, derramando las bolitas a través de unos conductos con rejillas, lo cual hacía posible que las bolitas se disolviesen en un gas letal tan pronto como el calor corporal de las víctimas había elevado la temperatura del aire. Al cabo de veinte minutos aproximadamente, volvían a levantar los botes para eliminar la posibilidad de que todavía continuara saliendo gas, mientras se procedía a ventilar la cámara y un destacamento especial de prisioneros judíos llevaba los cadáveres a rastras hasta otra sala, les arrancaban los dientes y los empastes de oro, cortaban el cabello de las mujeres, les quitaban los anillos de oro, las gafas, las prótesis y demás impedimentos y ponían los cuerpos en montacargas que los subían al crematorio situado en la planta baja, donde eran introducidos en hornos crematorios y reducidos a cenizas. Los huesos que quedaban se desmenuzaban y las cenizas se utilizaban como fertilizante o se tiraban en los bosques y los arroyos de las inmediaciones”

La historia de ese genocidio no pertenece solamente al pasado, sino que es algo vivo que nos concierne a todos, cualesquiera que sean nuestras procedencias, culturas, ideas o religiones.