sábado, 18 de febrero de 2017

El fin de la dinastía Omeya.

Tal día como hoy 18 de febrero de 750, la dinastía Abasí se hace con el control del islam, tras haber asesinado a casi todos los miembros de la dinastía Omeya.

Los abasíes basaban su pretensión al califato en su descendencia de uno de los tíos del profeta Mahoma y tras una sangrienta guerra, fundaron en el 750 el califato abasí en Kufa, ciudad de Irak situada a unos 170 km al sur de Bagdad, trasladándose a esta última en 762.

Los abasíes se habían mantenido en un segundo plano, aún siendo  descendientes de Abbás, un tío del profeta Mahoma que no se había distinguido especialmente en los tiempos heroicos y aunque no parece que mantuvieran relaciones cordiales con los omeyas, tampoco se habían enfrentado a ellos.

No obstante, supieron sacar provecho de los enemigos de los omeyas, que querían situar en el califato a un miembro de la familia del profeta, para lo cual los abasíes organizaron una conspiración en Kufa, difundiendo que los omeyas habían traído la opresión, por lo que se necesitaban otro miembro de la familia del profeta para dirigir la comunidad musulmana, sin revelar que ellos eran los instigador de la revuelta.

El año 748, aprovechando la caótica situación que se vivía en el imperio de los Omeyas, vencen en la batalla del Zab, proclamándose califa el abasí Abul `Abbas al-Saffaḥ, iniciando la matanza de todos los omeyas.

Este hecho tuvo importancia capital para Al -Andalus - actual España - pues toda la dinastía omeya fue asesinada, a excepción del príncipe Abd al-Rahmán que se exilió al Magreb, zona refugio de disidentes debido a su alejamiento de la capital califal, el cual tras obtener apoyos entre las tropas de Al-Ándalus, en septiembre del año 755 desembarcó en Almuñécar.

Con el apoyo sirio, venció al gobierno de los abbasíes en la batalla de Al-Musara, cerca de Córdoba, en abril de 756, siendo nombrado emir por sus partidarios, aunque gobernó pendiente de las conspiraciones de abbasíes, bereberes y yemeníes, que fueron duramente reprimidas.

Aunque Al-Ándalus era políticamente independiente, Abd al-Rahman I evitó hacerlo patente para mantener la apariencia de unidad en la comunidad de musulmanes y será su sucesor Abd al-Rahman III, en el año 929, quien consume la ruptura proclamándose califa.

Esta es la etapa política de mayor esplendor islámico en España, hasta la abolición del Califato de Córdoba en 1031 como consecuencia de la guerra civil entre partidarios del califa legítimo, Hisham II y los sucesores de su primer ministro Almanzor.

El final del califato dio paso a la fragmentación de Al-Andalus en diversos reinos conocidos como reinos de Taifas,  favoreciendo a sus expensas, la expansión de los reinos cristianos.

Tras la desintegración del califato de Córdoba, el linaje de los Omeyas se diluyó en la población de Al-Andalus y algunos arabistas piensan que el apellido castellano Benjumea y sus variantes  -Benhumea, Benjumea, Benhumeda o Benumeya - procede del árabe Ibn Umayya y por tanto sus portadores podrían ser descendientes de los Omeyas.

viernes, 17 de febrero de 2017

Leonardo: La luz de Málaga en Barcelona

Para ver que Leonardo Fernandez es un pintor genial, y que sus cuadros son la luz y el color de Málaga y Andalucía plasmadas en lienzos, solo hace falta asomarse a ellos. Por eso hoy quiero hablar del hombre.

Ayer el tiempo ayudó al evento, porque hizo todo el día bueno. De todos modos, aunque hubiese llovido, la luminosidad que Leonardo ha traído desde Málaga, habría inundado de luz la ciudad condal, porque sus cuadros expanden en su derredor, toda la vitalidad de los paisajes y las gentes del sur.

Llegué a la hora fijada y él ya estaba allí, tras los abrazos entrañables, me contó que la crisis se nota en todo y más en el arte, aunque agregó, “Los pintores que vendan tres o cuatro obras en una exposición, pueden darse por contentos...” Pero no hacía falta que lo dijese, pues de los cuadros que en esta ocasión presentaba, al cerrarse el primer día de exposición, ya estaban vendidos cuatro y había alguno más reservado.

El maestro, hizo acto de presencia acompañado de su hijo, aunque en esta ocasión no vino con él Lola, su mujer, por motivos de salud, aunque al parecer no graves.

Si Leonardo y su pintura son luz, Lola es la ventana que hace que esa luz sea vista por el mundo. Ella, su más leal seguidora, está siempre a la altura del artista; prudente, callada, inteligente, diciendo solo aquello que conviene y silenciando lo que es mejor no decir...La eché de menos

La galería donde expone, el número ciento veinte de la calle de Pau Claris de Barcelona, es recoleta, acogedora, distribuida en varias salas con entrantes y salientes que se prestan a la contemplación discreta de las obras, porque los amantes del arte son gentes tranquilas, poco bullangueras, que hablan en voz baja mientras miran y comentan...

Cuando la sala registraba una discreta concurrencia, se hicieron las presentaciones de obra y artista y después habló este.

Leonardo es - como todos los grandes hombres – sencillo, de palabras humildes, modesto, y en estos términos se dirigió a la audiencia. Habló de sus cuadros, de la técnica pictórica, de que la pintura era oficio cuyo estadio máximo es el retrato, pero que todas sus fases eran importantes.

Lo dijo con su naturalidad de hombre tímido del sur, que parece no encontrar los vocablos justos y sin embargo en cada una de sus frases se esconde un tratado entero sobre su arte, por el sentimiento que sabe dar a las palabras.

En una de las salas, una joven pintora emocionada, miraba los cuadros mientras decía en voz alta:  - Es algo increíble...¿Cuando llegaré yo a pintar así...? Y allí estuvo, aguardando hasta obtener -como todos - unas palabras del maestro.

Leonardo, heredero y continuador de la escuela andaluza del XIX, cultivador del arte con mayúsculas, sin concesiones a las veleidades de tendencias modernas, de gente que en muchos casos esconden en ellas su incapacidad para pintar, iba con la sencillez que le es proverbial, atendiendo las demandas de información de clientes y amigos, como si las obras que pendían de las paredes las pudiese hacer cualquiera...  Casi me sentí molesto conmigo mismo por quitarle tiempo

Cuando se cerró la sala, todos creímos haber estado en el sur, entre niños jugando, en viejos patios andaluces de azulejos desconchados o sintiendo casi el poder refrescarnos con el agua que manaba de sus grifos.

Si estás en Barcelona o tienes ocasión, busca tiempo, amigo lector, y acércate los próximos días, a ver los cuadros de Leonardo, porque  además de ser la entrada gratis, en ellos vas a encontrar la luz, el color, la alegría y la magia de Málaga que él ha traído, una vez más a Cataluña.

J.M. Hidalgo

El día que "la Pasionaria", solicitó volver a España

Tal día como hoy 17 de febrero de 1977, Dolores Ibarruri "la Pasionaria" desde el exilio, solicita el pasaporte para volver a España.

Destacó en la Segunda República Española y en la Guerra Civil, como dirigente del Partido Comunista de España, uniendo a su lucha política la de los derechos de las mujeres para demostrar que estas, eran seres libres para elegir su destino.

Nació en el seno de una familia minera, siendo su padre obrero de ideología carlista, y debido a su precaria economía, en 1910 se vio obligada a abandonar los estudios para ingresar en la Escuela Normal de Maestras, comenzando a trabajar de costurera y sirvienta desde su adolescencia.

Se casó joven y por su afición a la lectura, comenzó a adquirir conocimientos de marxismo que chocarían con su educación tradicionalista y católica, a la que debe su apodo de “Pasionaria” al ser devota de la Pasión de Jesús, con cuyo alias escribe su primer artículo en 1918.

Quedó impresionada por la Revolución Bolchevique en Rusia, ingresando en el Partido Comunista, donde al poco ocupó puestos de responsabilidad, siendo detenida en numerosas ocasiones y divorciándose de su marido, para mantener una relación amorosa con un dirigente del PCE, diecisiete años menor que ella.

Fue elegida diputada en febrero de 1936, destacando durante la República en el Congreso y siendo durante la Guerra Civil vicepresidenta de las Cortes, convertida en un mito para una parte de España, por sus arengas en favor de la causa republicana.

Ninguna de sus frases míticas le pertenece, como por ejemplo su “¡No pasarán!” - grito de derrota donde los haya – que fue pronunciado por el general francés Petain en la Batalla de Verdún; o “Más vale morir de pie que vivir de rodillas”, fue dicha por el líder revolucionarios mejicano Emiliano Zapata, aunque han pasado a serles atribuidas, convirtiéndose en símbolo popular y protagonista de poemas y canciones de artistas comunistas o pseudocomunistas, como Neruda, Miguel Hernández, Rafael Alberti o Ana Belén.

Se le atribuye también una controvertida frase en el Congreso, referida a José Calvo Sotelo, asesinado dos días después; "Ese hombre ha hablado por última vez", la cual ella negó haber proferido, aunque el también parlamentario en aquella época Salvador de Madariaga sostiene es cierta, pero modificada y que dijo en realidad: “Este es tu último discurso”, lo cual fue así.

Fue odiada por sus enemigos políticos que - según la vieja costumbre hispana- le reprocharon una supuesta promiscuidad sexual como causa de descrédito, lo cual no está totalmente demostrado.

Tras finalizar la Guerra Civil Española, se exilió en la URSS, siendo escogida Secretaria General del PCE en 1942, manteniendo ideas ortodoxas como las del dictador Stalin sobre el partido, manteniéndose próxima a otros dictadores como Fidel Castro o Nicolae Ceauşescu, este último ejecutado finalmente por su pueblo, aunque a cambio condenara la represión soviética de la “Primavera de Praga” de 1968.

Tras la muerte de Franco, volvió a España en mayo de 1977, siendo elegida en las primeras elecciones democráticas, de nuevo diputada por Asturias, aunque su papel como figura política fue ya más simbólico que real, hasta su muerte en Madrid en 1989.

jueves, 16 de febrero de 2017

Contador de visitas Google



Sin dar ninguna explicación, Google ha decidido eliminar el contador de visitas que hasta el mes pasado ofrecía a los que mantenían publicaciones en su plataforma.

Pese a que hemos sido muchos, lo que hemos solicitado - y seguimos haciéndo - que vuelva a ser restablecida, solo hemos obtenido el silencio a nuestras peticiones, tal como suelen actuar siempre los pederosos con los débiles. 

Por lo tanto, a partir de la última lectura publicada, no podrá ser facilitada ninguna otra.

Muchas gracias a todos por vuestro seguimiento.. 

J. M. Hidalgo

La victoria electoral del Frente Popular en 1936.

 
Tal día como hoy, 16 de febrero de 1936, se produce en España el triunfo electoral del Frente Popular.

A finales de 1935, se gestó una gran coalición de partidos de izquierdas que se conocería como Frente Popular, al que se opuso el llamado Frente Nacional o de Orden, creado para oponer sus intereses a los de las izquierdas en las elecciones más reñidas que hasta entonces había vivido España, quedando excluidos los anarquistas por la izquierda y por la derecha la Falange.

Entre estas dos formaciones, había diferentes partidos de centro, como el Radical, la Lliga, los progresistas y el PNV, que dudaba en unirse a derechas o izquierdas, pero en las elecciones del 16 de febrero, el Frente Popular obtuvo 4.654.116 votos, mientras el Frente Nacional tendría 4.503.505

El entusiasmo del Frente Popular fue ilimitado, mientras la creciente polarización de la sociedad española se reflejaba en su juventud y muchos militantes de las juventudes de la CEDA abandonaron el partido y se unieron a la Falange, movimiento más combativo, mientras en la izquierda sucedía lo mismo con los comunistas.

Sin embargo, la Falange fue siempre un partido minoritario y en las elecciones de 1936, quedó fuera del parlamento sin obtener ni un escaño, por lo cual en marzo, José Antonio, sin inmunidad parlamentaria, fue detenido y las oficinas del partido clausuradas, pese a lo cual la violencia callejera y los crímenes políticos siguieron en aumento tanto por la izquierda como por la derecha.

Los puños, las pistolas y los asesinatos, habían reemplazado al debate y en Extremadura el 25 de marzo se ocuparon casi 3.000 fincas; los carlistas se enfrentaban a la República que consideraban roja y atea y cada vez más militares pensaban que el golpe de estado era la única forma de restablecer el orden, mientras el general Franco - considerado derechista - fue enviado a Canarias y el general Mola trasladado a Pamplona se convirtió en el “Director” y cerebro del complot.

El 1 de mayo, fiesta del trabajo, los discursos del socialista Largo Caballero “el Lenin español”, radicalizaron las masas, cundiendo el rumor- infundado - de que unas monjas habían dado caramelos envenenados a niños y los manifestantes prendieron fuego a un convento, resultando impotentes las autoridades ante la ira anticlerical.

El 27 de mayo, Mola entró en contacto con José Antonio en la cárcel de Alicante, el cual prometió falangistas para prestar ayuda al golpe y a finales de junio, se preparó en secreto el plan para trasladar a Franco a Marruecos y ponerse al frente de la rebelión.

En Madrid, se precipitó la tragedia. El teniente de la Guardia de Asalto José Castillo- destacado izquierdista - fue muerto a tiros en un atentado y en represalia, el 13 de julio, los amigos del asesinado decidieron ir al domicilio del diputado conservador José Calvo Sotelo, que fue convencido para que les acompañara a la comisaría, siendo asesinado en el coche de dos tiros en la nuca.

La clase media española quedó horrorizada por el asesinato y esto proporcionó a los golpistas gran apoyo popular en un momento decisivo, aunque el gobierno republicano no se tomó en serio la situación, limitándose a decir que estaba seguro de que no ocurriría nada.

España estaba a las puertas de una larga, cruel y sangrienta guerra civil.


miércoles, 15 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... Murieron con las botas puestas


La explosión del acorazado Maine en el puerto de la Habana

                                     El Maine entrando en la Habana

Tal día como hoy, 15 de febrero de 1898, se produce en el puerto de La Habana, una explosión en el acorazado estadounidense "Maine", que dio pretexto a EEUU para declarar la guerra a España.

La explosión hundió al acorazado norteamericano fondeado en la Bahía de La Habana, con una tripulación de 26 oficiales y 328 marineros, pereciendo en el siniestro 226 hombres.

El Maine había llegado a la Habana el 25 de enero, en una llamada “visita amistosa”, pese a que entre los Estados Unidos y España, se vivían momentos tensos, debido a la lucha independentista que los cubanos sostenían contra los españoles.

Tras el hundimiento, la prensa norteamericana responsabilizó - sin pruebas y de inmediato - a las autoridades españolas de lo ocurrido, propugnando una rápida y decisiva acción bélica en contra de España.

Tanto españoles como norteamericanos, iniciaron una investigación, aunque estos negaron la posibilidad de establecer una comisión mixta que aclarara las circunstancias del hecho.

El informe norteamericano, estableció que la explosión la había provocado una mina colocada bajo el buque y determinó que el hundimiento fue debido a un sabotaje, a lo que se oponían los investigadores españoles, sosteniendo – como más tarde se demostró - que la voladura fue fortuita por una explosión en el interior de buque.

Sin más investigaciones, el presidente norteamericano McKinley solicitó, autorización al congreso para terminar la guerra en Cuba, para lo que pidió movilizar las fuerzas militares y navales de los E.U.

El 19 de abril de 1898, el congreso norteamericano aprobó una resolución donde se instó el empleo de sus fuerzas armadas, con la excusa de garantizar la “pacificación de Cuba”, pues la guerra independentista, "afectaba la vida de ciudadanos norteamericanos, que habían que defender".

Acto seguido, se efectuó el bloqueo naval de Cuba y en junio de 1898, se produjo el primer desembarco de norteamericanos, mientras los españoles, mal armados y peor entrenados, un mes después iniciaron negociaciones a fin de concertar la rendición.

De manera incomprensible, estas negociaciones excluyeron a los cubanos, lo que indicaba las reales intenciones norteamericanas y, el 10 de diciembre de 1898 se firmó el Tratado de París, por medio del que se daba por terminada la dominación colonial española en Cuba, Puerto Rico, las Filipinas y las Islas Guam, que pasaban a dominio Norteamericano, siendo también excluidos, los cubanos.

Se consumó así la pérdida de las últimas colonias de España, donde las tropas españoles hicieron un triste papel debido a su inferior condición militar, causado entre otros motivos, por la crisis política y económica que – como siempre ha sido su tradición histórica - afectaba entonces a nuestro país.

El caso de la “provocación” española en la voladura del Maine, fue una versión moderna de la fabula del lobo que se comió al cordero, porque este le estaban ensuciando el agua, mientras bebía más abajo de donde lo hacía el lobo.

martes, 14 de febrero de 2017

La reclusión de Juana I de Castilla “La loca” en Tordesillas.

Tal día como hoy 14 de febrero de 1509, Fernando el Católico recluye a su hija Juana “la Loca” en Santa Clara de Tordesillas - Valladolid -.

Juana I de Castilla llegó a Tordesillas cuando tenia 29 años, con el cadáver de su esposo, Felipe “el Hermoso”, muerto dos años antes y todavía sin enterrar y, su encierro duraría 46 años hasta su muerte en 1555.

De la residencia real donde estuvo, no queda nada en pie estando el lugar ahora ocupado por edificios de viviendas, tras haber ordenado Carlos III, en 1773, derribarlo, porque amenazaba ruina.

Pese a la proximidad del monasterio donde estaba enterrado su esposo, Juana nunca puso un pie allí hasta que en abril de 1555 ella también fue enterrada, aunque los restos de  Felipe el Hermoso ya no estaban, pues habían sido trasladado a Granada treinta años antes.

Mientras su salud mental empeoraba, su padre, Fernando el Católico, controló sin oposición el poder en Castilla hasta la fecha de su muerte, prohibiendo que saliera de su residencia, ya que Juana se negaba a lavarse, cambiarse de ropa, dormía en el suelo y frecuentemente se negaba a comer, todo  lo cual fue aprovechado por su padre para justificar su regencia.

La llegada de su hijo Carlos I a España en 1517, supuso un importante cambio en las condiciones de vida de la reina castellana, ya que sobre todo tras el estallido de la sublevación comunera, no sólo se mostró partidario de aislar a su madre, como ya había hecho su abuelo, sino que además, hizo todo lo posible para que fuera olvidada por todos.

Rescatada fugazmente del olvido por los comuneros, esta fue la única oportunidad  que tuvo Juana en 38 año, para sacudirse la autoridad tanto de su carcelero, como de su hijo, ya que los comuneros se mostraron partidarios de restaurarla en el poder y la visitaron en palacio, pero la derrota de su causa en 1521, añadió un motivo más para dar la espalda a la soberana, y las familias nobles que apoyaron la lucha comunera borraron sus escudos solariegos para no dejar pistas a Carlos V de su respaldo a la reina loca.

Juana, padeció un terrible calvario los últimos años de su vida, ya que tras quedar paralizadas sus piernas, estuvo postrada en una cama sin apenas movilidad, lo que favoreció la aparición de llagas, que se hicieron permanentes, hasta que finalmente derivaron en gangrena, enfermedad entonces incurable para la que no existía tratamiento, además de que se negó a tomar las medicinas que le preparaban.

Tras perder el conocimiento, falleció el 12 de abril de 1555, a la edad de 76 años, sin que estuviese con ella ninguno de sus hijos y nietos, organizándose un discreto funeral días después en la iglesia del convento de Santa Clara, donde permanecieron sus restos hasta 1574, en que Felipe II decidió trasladar el cuerpo de su abuela a la catedral de Granada.

lunes, 13 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... La eufória de la victoria


Francisco de Orellana, el explorador del Amazonas

Tal día como hoy 13 de febrero de 1542, Francisco de Orellana, tras una épica travesía, descubre el río Amazonas.

Durante el periodo de la conquista de América, uno de los muchos mitos que circulaban, era que en un lugar de la selva, se encontraba el ''País de la Canela'', especia muy valiosa entonces y, para buscar ese mítico lugar, en 1541, Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco y gobernador de Quito, dispuso una expedición para encontrarlo.

Pizarro, sin esperar la llegada de Francisco de Orellana – uno de sus capitanes - inició la marcha hacia las regiones orientales, dejando instrucciones precisas para que Orellana le diese alcance en las cercanías del volcán Sumaco, descubierto anteriormente.

A mediados de marzo de 1541, después de una agotadora marcha en la que tuvo que sostener duros combates con las tribus belicosas que encontraba, Orellana logró darle alcance en el lugar acordado y juntos emprendieron la exploración a través de la selva, sufriendo el constante acoso de tribus hostiles, fieras e insectos, que acabaron con una gran mayoría de sus hombres.

Durante más de diez meses los expedicionarios vagaron perdidos en la selva, y a duras penas lograron sobrevivir a las fiebres tropicales que acabaron con la vida de casi todos los indígenas, hasta que al borde del agotamiento, llegaron a las orillas de un caudaloso río de aguas poco tranquilas; se trataba del río Coca, por lo que Pizarro ordenó a Orellana, que explorara aquella vía fluvial..

Tras construir una embarcación a la que puso el nombre de “San Pedro” en homenaje al apóstol de los pescadores, con 57 hombres siguió el cauce y halló una corriente tan rápida que en sólo tres días llegó a la confluencia del Coca con el río Napo, donde debido a la rapidez y fuerza de las aguas comprendió que era ya imposible regresar.

Ante la ausencia de noticias, Gonzalo Pizarro dio por muerto a Orellana y regresó a Quito, mientras este siguió el curso del Napo a lo largo de centenares de kilómetros, y al cabo de mes y medio - 13 de febrero de 1542 - llegaban a la confluencia con el Amazonas, que les pareció impresionante.

Inicialmente fue llamado “Río San Francisco de Quito”, pero se cuenta que el 24 de junio de 1542, la expedición fue atacada por feroces mujeres guerreras, similares a las amazonas de la mitología griega, aunque es posible que simplemente luchara contra guerreros indígenas de pelo largo, por lo cual Orellana le dio el nombre de “Río de las Amazonas”.

Finalmente, el 25 de agosto, luego de un año, seis meses y veintiún días, los expedicionarios llegaron a la desembocadura del inmenso río en el Atlántico.

"El capitán Orellana tomó consigo cincuenta y siete hombres, con los cuales se metió en el barco ya dicho y en ciertas canoas que a los indios se habían tomado, y comenzó a seguir su río abajo con propósito luego de dar la vuelta, si comida se hallase; lo cual salió al contrario de como todos pensábamos, porque no hallamos comida en doscientas leguas" (Crónica del viaje)

domingo, 12 de febrero de 2017

Cuando España vendió a Alemania sus últimas islas del Pacífico

                                                Francisco Silvela, presidente del Gobierno

Tal día como hoy 12 de febrero de 1899, España vende a Alemania los archipiélagos de Las Carolinas, las Marianas y Palaos.

Las islas Carolinas, llamadas así en honor al rey Carlos II “el hechizado”, fueron descubiertas en agosto de 1526 por el español Alonso de Salazar y se tomó posesión de ellas en enero de 1528 en nombre del Rey de España.

En 1885, Alemania envió un buque cañonero para tomar posesión de las Carolinas, que aunque descubiertas por los españoles y tradicionalmente consideradas españolas, no habían sido objeto de asentamiento ni de ocupación por parte de España, suscitándose un conflicto que finalizó con el laudo arbitral de León XIII, - tal como solía aún hacerse en la época - favorable a los intereses españoles, reconociendo la soberanía de las islas.

Pero tras la guerra hispano-norteamerica, Estados Unidos ocupó las Filipinas y Guam y puesto que la administración de estos territorios se hallaba en Manila, los archipiélagos de Oceanía se volvíeron indefendibles, al perder España la escuadra del Pacífico en la Batalla de Cavite en 1898, y ante la total imposibilidad de defenderlas, no tuvo otro remedio que venderlas y Alemania que presionó al gobierno español para facilitar su venta.

Finalmente, el 12 de febrero de 1899 se produjo la firma del acuerdo para la venta a Alemania de los Archipiélagos de Carolinas y Marianas por 25 millones de pesetas de la época.

El texto del tratado, seria ratificado por Francisco Silvela, presidente del Gobierno y la reina regente, estipulándose el precio por los archipiélagos y obligando a dar un trato igualitario a los colonos españoles, así como el derecho a instalar depósitos de carbón para la Armada Española.

España perdía con esto las últimas colonias de su antiguo imperio, exceptuando las africanas de Sáhara y Guinea española y acentuaba, aún más si cabe, el estado de crisis y desmoralización nacional que acompañaría a todo el reinado de Alfonso XIII.

A diferencia de otros, este tratado germano-español se ha mantenido olvidado, sin embargo tal vez evitó que España interviniera en la Primera y quizás también en la Segunda Guerra Mundial, debido a su escaso valor pero codiciada posición estratégica, aunque cuando se firmó su venta, España únicamente quería deshacerse de unas colonias que presentaban escasas ventajas económicas.
  
Por contra para Alemania, un país en pleno auge que poseía entonces la segunda flota más potente y numerosa del mundo detrás de la inglesa, suponía una oportunidad única de hacerse con colonias con una posición estratégica en el océano Pacífico.

Posteriormente el Imperio alemán perdería estas posesiones en la Primera Guerra Mundial y al mantenerse España neutral en esa guerra, perdió la última posibilidad de su eventual recuperación.

sábado, 11 de febrero de 2017

La abdicación de Amadeo I como rey de España.

Tal día como hoy 11 de febrero de 1873, el rey de España, Amadeo I de Saboya, abdica al trono y se refugia en la embajada de  Italia, lo que abrirá paso a la Primera República.

El reinado de Amadeo de Saboya, que se extendió desde 1870 al 1873, se caracterizó por una gran inestabilidad político y social, siendo su primer acto en España asistir al entierro de su valedor el General Prim asesinado poco antes, llegado incluso a haber otro intento de asesinato del propio monarca.

En los poco más de dos años que permaneció como rey de España, intentó constantemente lograr la paz y prosperidad del país, pero viéndose incapaz de resolver sus graves problemas y de encontrar el camino a seguir para acabar con los enfrentamientos entre españoles, al carecer de los medios legales - que eran los únicos que estaba dispuesto a usar - decidió abdicar la corona para él y sus sucesores devolviéndola a las Cortes que, como representantes de la nación, le habían elegido rey de España.

El panorama político y la sociedad del momento eran absolutamente inestable: Por una parte la oposición monárquica, por otro los carlistas, una gran división entre liberales progresistas y moderados y por último el movimiento obrero y la fuerte oposición republicana, dejaban al rey sin salidas para poder hallar la solución a los problemas españoles.

La nueva monarquía tuvo en su contra a los carlistas, que en 1872 se rebelaron en defensa de los derechos a la corona de Carlos VII; a los republicanos, que pedían más reformas y apoyaban las insurrecciones como medio de acción; y a los alfonsinos, partidarios de que el trono lo ocupara el príncipe Alfonso, hijo de Isabel II.

La inquietud también se fue apoderando de las élites sociales, por el fortalecimiento del movimiento obrero y la multiplicación de las protestas de las clases más bajas, en un contexto internacional marcado por la Comuna de París y la expansión de las ideas de la I Internacional Socialista.

Para colmo, en 1868 había resurgido el problema de Cuba pues la sublevación comenzó poco después de la Revolución Gloriosa, y se prolongó durante diez años.

Amadeo de Saboya  fue el primer monarca de España proclamado en las Cortes, aunque salió elegido con tan solo 191 votos, siendo profundamente legalista y estando sinceramente preocupado por los problemas de España, al que sus escasos partidarios se referían como “el rey que no nos merecemos”, y no les faltaba razón..

“Lo he buscado ávidamente dentro de la ley, y no lo he hallado. Fuera de la ley no ha de buscarlo quien ha prometido observarla (…) Pero tengo hoy la firmísima convicción que serían estériles mis esfuerzos e irremediables mis propósitos. Estas son, señores diputados, las razones que me mueven a devolver a la nación, y en su nombre a vosotros, la Corona que me ofreció el voto nacional, haciendo renuncia de ella por mí, por mis hijos y sucesores”. (Discurso de renuncia en las Cortes de Amadeo de Saboya, 11 de Febrero de 1873.)

Tras su renuncia, las Cortes proclamaron, al día siguiente, la República.
(Amadeo I ante el cadaver de Prim)

viernes, 10 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... El arte de hacer amigos


Krasny Bor, la última batalla de la “División Azul”

Tal día como hoy 10 de febrero de 1943, se inicia la Batalla de Krasny Bor, que sería la más importante en que intervino la llamada “División Azul” en la 2ª Guerra Mundial.

Fue el más sangriento enfrentamiento en el que intervino esta unidad, en la cual 5.900 españoles equipados con armamento manual ligero, hicieron frente a 44.000 soldados del Ejército Rojo, dotados de armamento pesado.

Desde primero de septiembre de 1942 los españoles ocupaban posiciones a lo largo de 20 kilómetros frente a Leningrado y el mando soviético decidió entonces poner en marcha la “Operación Estrella Polar”, para romper el frente en el sector de unión entre españoles y alemanes, abriendo brecha hasta Krásni Bor.

El  general Zukov suponía que, al estar defendido por voluntarios españoles, éstos, sometidos al frío extremo, las privaciones y la desmotivación propias de una guerra absurda, saldrían fácilmente huyendo, dejando el paso libre a sus unidades.

El 10 de febrero de 1943 comenzó un intenso ataque de artillería soviético y tras una preparación  de más de dos horas, un total de 44.000 hombres, apoyadas por tanques y cañones anticarro, se lanzaron contra las maltrechas líneas que defendían 5.900 soldados españoles, muy castigadas por la intensa barrera artillera, pese a lo cual se encontraron con serias dificultades..

La artillería había derretido la nieve, convirtiendo el campo en un barrizal, por lo que quedaban empantanados los blindados, mientras los españoles – lejos de rendirse - salían de sus agujeros, reagrupándose y fortificándose en los cráteres de los obuses, para hacer frente al ataque.

A media mañana, los rusos habían roto el frente en tres puntos consiguiendo avanzar tres kilómetros, pero los españoles seguían resistiendo y luchando sin descanso, hasta que el mando soviético ordenó a sus fuerzas pasar a la defensiva y el frente queda estabilizado durante un año, fracasando los objetivos marcados en la Operación Estrella Polar.

Al final del día y aunque los españoles habían sufrido enormes bajas, mayores aún eran las del enemigo, habiendo retrocedido el frente solo 3 Km y ya no se movería más, gracias a la llegada de refuerzos alemanes, con lo que la rotura del cerco de Leningrado había fracasado.

En un solo día se produjeron 2.252 bajas españolas y unas 11.000 del Ejército Rojo, en una lucha a muerte y sin cuartel, en donde los españoles tuvieron compañías enteras aniquiladas, otras diezmadas y algunos oficiales pidieron fuego artillero sobre sus propias posiciones por estar ya en ellas los rusos.

Fueron tantas las bajas soviéticas ante un enemigo inferior en número y armamento, que el estado mayor de Zukov llegó a pensar en el uso de algún arma secreta por parte de los alemanes.

Como es lógico en todas las guerras, Radio Moscú y la BBC anunciaron al mundo la toma de Krasny Bor como una gran victoria y la "consecuencia lógica" de la destrucción total de la División Azul, presentándola como una derrota de Franco.

jueves, 9 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... La democracia bien entendida


El asesinato del falangista Matías Montero

Tal día como hoy 9 de febrero de 1934, asesinan en Madrid al estudiante y miembro de falange Matías Montero.

El asesinato de Matías Montero, estudiante de medicina, miembro de Falange Española y fundador del Sindicato Español Universitario -S.E.U.- suscitó numerosos ataques dialécticos de los periódicos de derechas, que deseaban contar con una organización terrorista a su servicio, lo cual creían encontrar en el movimiento falangista..

Montero, de veinte años, se encontraba en la calle Álvarez Mendizábal de Madrid dirigiéndose a su domicilio, tras haber estado vendiendo el periódico de su organización F.E., cuando se acercaron dos personas que le dispararon por la espalda, siendo uno de ellos detenido teniendo aún en su poder el arma homicida, resultando ser un pistolero militante de las Juventudes Socialistas.

Como primer miembro de Falange asesinado en un atentado, Montero se convirtió durante la dictadura franquista en el principal "mártir" de la organización y en uno de los más significativos junto con el luego fusilado José Antonio Primo de Rivera, que durante el juicio ejerció en su calidad de abogado, la acusación privada contra el asesino condenado por el crimen.

Desde el mismo momento de su muerte, fue elevado en símbolo y ejemplo, realizándose múltiples homenajes y, durante la guerra civil, por orden del Ministerio de Educación se declaró festivo en los centros docentes el 9 de febrero, denominándose el "Día del Estudiante Caído" e incluyendo así a Montero en el martirologio del bando nacional, más allá de la propia Falange, siendo incluido en el calendario escolar franquista.

La fecha, se convirtió en una de las principales de reivindicación de la propia Falange durante la  dictadura y siguió celebrándose después de la muerte del dictador, durante cierto tiempo aunque con mucha menor relevancia.

En su día, José Antonio intentando desvincularse de los intereses de los partidos de la derecha, envió una nota a la Prensa que decía:

"Falange Española aceptará y presentará siempre combate en el terreno en que le convenga, no en el terreno que convenga a los adversarios. Entre los adversarios hay que incluir a los que, fingiendo acucioso afecto, la apremian para que tome las iniciativas que a ellos les parecen mejores. Por otra parte, Falange Española no se parece en nada a una organización de delincuentes, ni piensa copiar los métodos de tales organizaciones, por muchos estímulos oficiosos que reciba.”

El fusilamiento del fundador y la total vinculación del partido con la dictadura, dejó relegada solo a palabras, la idea que pretendió transmitir en este comunicado.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... 46 años y ¡¡Seguimos igual !!


“El nacimiento de una nación”, una película controvertida.

Tal día como hoy 8 de febrero de 1915, se estrena en Los Ángeles el polémico film racista “El nacimiento de una nación” en el que se alaba al Ku Klux Klan.

Fue una de las películas más famosas de la época del cine mudo y también una de las más polémicas, por promover la supremacía de la "raza" blanca y describir el supuesto heroísmo de los miembros del Ku Klux Klan.

Si bien desde el punto de vista técnico la película es admirable, desde un punto de vista moral, los hombres de "raza" negra son tratados de modo despectivo, hasta el punto de que Griffith justifica la creación del Klan como un método de contener las tropelías de la población negra.

El film retrata las venturas y desventuras de dos familias amigas, que representan el norte y el sur de los Estados Unidos durante la Guerra de Secesión y cuando el filme se estrenó, hubo disturbios en Boston, Filadelfia y otras ciudades importantes, en muchas de las cuales se prohibió su estreno.

El carácter incendiario de la película incitó a pandillas de blancos a atacar a la gente de raza negra, pues en su desenlace, unas mujeres, secuestradas por un hombre negro, eran salvadas por el Ku Klux Klan, que eran presentados como gloriosos salvadores, mientras los negros aparecen como estúpidos ignorantes y salvajes.

No obstante, Griffith, lejos de admitir su racismo, contestó a sus críticos haciendo otra película  de signo totalmente contrario: “ Intolerancia”, que fue otra obra maestra.

Al margen de esta polémica, con este filme el cine dejó de ser algo modesto y empezó a considerarse como un gran espectáculo de masas y en este sentido “El nacimiento de una nación” está considerada como la primera superproducción de la historia, con enormes beneficios para su creador y una prometedora fuente de ingresos como gran espectáculo.

martes, 7 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... España en blanco y negro


Sonríe, por favor... Diálogo imposible


El atentado regicida del cura Martín Merino

Tal día como hoy 7 de febrero de 1852, es ejecutado públicamente en Madrid el sacerdote Martín Merino, autor de un atentado contra Isabel II.

Llamado el “cura Merino” o “el apóstata”, era de familia de labradores, e ingresó en un convento franciscano que abandonó al inicio de la guerra de independencia, para unirse a una partida de guerrilleros en la provincia de Sevilla, regresando al convento al terminar la guerra hasta 1819, en que se convirtió en activista liberal y se exilió a Francia.

Vuelto a España, en 1843 ganó un premio en la lotería, con el que organizó un negocio de préstamos de elevado interés que le acarrearía diversos conflictos, uno de ellos con otro religioso, que motivó la expulsión de su destino sacerdotal y desde entonces su medio de vida fue ejercer como “saltatumbas”, es decir, mantenerse principalmente de lo que ganaba asistiendo a entierros.

De carácter arrogante, irascible y solitario, se le describía como “Alto, delgado, pelo enteramente blanco, de constitución robusta, desaseado en su traje, poco expansivo y menos afectuoso en el trato social y se le veía casi siempre solo por carecer de verdaderos amigos”.

Al parecer, el intento de regicidio de Merino fue una venganza contra el régimen de Narváez -“el Espadón de Loja”- por el fusilamiento del general Martín Zurbano y ante la imposibilidad de acercarse a Narvaez, decidió centrar su ira en la joven reina Isabel II.

El lunes 2 de febrero de 1852, Merino consiguió entrar en el palacio real amparado en sus ropas talares, como uno más de los sacerdotes que pululaban en él, hasta encontrar a la reina en una de las galerías del palacio.

Se inclinó ante ella como si fuera a entregarle un documento y extrajo de su sotana un estilete de una cuarta de longitud, con el que asestó a la reina una cuchillada en la parte anterior del hipocondrio derecho, provocándole una herida de unos 15 milímetros de anchura, amortiguada por las ballenas del corsé de la soberana.

Tras el atentado, Merino fue detenido sin oponer resistencia, confesando haber actuado en solitario y tener intenciones de asesinar a Narváez o a la regente María Cristina.

En la tarde del día 3 de febrero se celebró juicio sumarísimo y el tribunal sentenció a Merino a morir a garrote vil y al pago de las costas del juicio, mientras la iglesia le despojó de su condición de presbítero, diácono, subdiácono y tonsurado.

El 7 de febrero salió de la cárcel maniatado, a lomos de un burro y con la hopa - vestido de los condenados a la última pena - y el birrete amarillos, camino del patíbulo ante una gran concurrencia de público, manteniendo durante el camino una actitud serena, jovial y locuaz, siendo ejecutado, luego quemado y sus cenizas esparcidas.

Benito Pérez Galdós incluyó a Merino como personaje secundario en varios de sus Episodios Nacionales.

lunes, 6 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... Oriundos


Los sucesos racistas de El Ejido

Tal día como hoy  6 de febrero del año 2000, se inician los sucesos racistas de El Ejido, en Almería.

Un joven marroquí, al parecer con alteraciones mentales, atacó con un cuchillo a una mujer en un mercadillo provocándole una herida mortal y nada se pudo hacer por salvarla. 

El presunto asesino fue detenido y comenzaron a concentrarse amigos, vecinos y familiares de la víctima, que lanzaban gritos de protesta y en breve el caos se apoderó de El Ejido, cortando varias carreteras con incendios y barricadas, lo que dejó al pueblo prácticamente incomunicado.

Fueron enviados más de 500 agentes del Cuerpo de Policía Nacional y aún así seguían siendo insuficientes para calmar el ambiente, mientras los medios de comunicación eran recibidos con pedradas, golpes y gritos.

El Ayuntamiento decretó tres días de luto mientras los altercados seguían sucediéndose, pues todos iban “a la caza del moro”, quemando coches, camiones, contenedores y locales regentados por personas de origen marroquí, bares, bazares, mezquitas, así como se derribando muchas chabolas ocupadas por inmigrantes.

El lunes día 7 se convocó huelga general en el pueblo y la situación se hundió en un caos, con varios miles de personas corriendo por las calles sin control y provocando gran cantidad de enfrentamientos.

A partir del día 8 los inmigrantes se reunieron en asamblea y convocaron una huelga, prendiendo fuego a algunos invernaderos e impidiendo que sus compatriotas fuesen a trabajar, por lo que los agricultores comenzaron a contratar rumanos y rusos, lo que hizo que los marroquíes formasen piquetes agresivos, que hicieron a las fuerzas de seguridad actuar de manera violenta.

Hasta el día 12 no se puede hablar de calma, cuando tanto inmigrantes como autóctonos llegaron a una acuerdo y la situación comenzó a volver a la normalidad. 

Hoy día mucha gente se arrepiente de los actos que cometieron, pero sigue habiendo cientos de inmigrantes que viven en situaciones precarias y la segregación está a la orden del día.

El Ejido dio una imagen de racismo y de xenofobia que los partidos políticos han intentado lavar con numerosas campañas, pero pese al tiempo transcurrido, Almería sigue en el punto de mira del resto de Europa.

domingo, 5 de febrero de 2017

La Conferencia de Pizarra y la guerra de Marruecos

Tal día como hoy 5 de febrero de 1922, se celebra en Pizarra - Málaga- la que se ha venido en conocer como "Conferencia de Pizarra", para tratar los asuntos relacionados con la Guerra de Marruecos.

La celebración en el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, de la conocida en el mundo de la política como "Conferencia de Pizarra", con la presencia del presidente del gobierno, Antonio Maura, el alto comisario de España en el país magrebí, general Berenguer; el almirante Aznar y varios ministros, se llevó a cabo para tratar los asuntos que planteaba la guerra de Marruecos.

La conferencia se celebró con una gran reserva, de acuerdo a los temas tratados, estudiándose en ella la sumisión de El Raisuni y los proyectos de operaciones de Alhucemas, que luego llevaría a cabo el General Primo de Rivera, con un desembarco.

El desastre de Annual sufrido en 1921, había abierto una dolorosa herida en las entrañas de la nación, pues pocas eran las casas que no estaban de luto y por ello, se hacía preciso proceder sin demora a preparar una nueva estrategia acorde a las calamitosas circunstancias tanto bélicas como económicas del protectorado de Marruecos, y a tal fin fue convocada una conferencia política y militar por el nuevo gabinete de Maura.

La sede elegida, el Palacio de los Condes de Puerto Hermoso, en la Villa de Pizarra, era un  elegante edificio construido a principios de siglo, de estilo Neomudéjar entonces en auge, y fue propuesto por Juan de la Cierva Peñafiel, Ministro de la Guerra, quien se había sentido gratamente impresionado, durante su visita junto al rey Alfonso XIII, el día 21 de mayo del año anterior, con ocasión de la inauguración  del Embalse del Conde del Guadalhorce.

Su proximidad de las costas africanas propiciaba además el rápido desplazamiento de los máximos jefes militares españoles destinados en Marruecos.

Los participantes fueron recibidos en la Estación de Ferrocarril por el Alcalde Constitucional; el Secretario Municipal; el Juez Municipal y el Cura entre otras autoridades y un animado y expectante muchedumbre, pues para el pueblo la ocasión era una fiesta y más tarde en el palacio, lo serían por los Condes de Puerto Hermoso, anfitriones de la comitiva.

La conferencia duró desde el sábado 4 al lunes 6 de febrero de 1922 y en ella fue ideada una "solución honrosa de un problema irresoluble, una decisión mesurada, digna de la sabiduría del viejo político".

Sin embargo, la caída del gobierno de Antonio Maura un mes después, cercenó las esperanzas de Maura y, los frutos de los acuerdos de Pizarra, quedaron en vía muerta hasta que el 8 de septiembre de 1925 se llevó a cabo en Alhucemas un desembarco, que propiciaría el fin de la Guerra del Rif, dirigido por el "Director Militar" de España, el general Miguel Primo de Rivera.

sábado, 4 de febrero de 2017

La Conferencia de Yalta entre “los tres grandes”.

 
Tal día como hoy 4 de febrero de 1945, se inicia  la Conferencia de Yalta  - Crimea - reunión que mantuvieron durante la Segunda Guerra Mundial, Joseph Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt.

Suele considerarse esta reunión como el comienzo de la Guerra Fría, ya que los acuerdos de Yalta fueron polémicos desde su inicio y tras la muerte de Roosevelt, este sería acusado junto con Churchill, de no haber aceptado un control internacional sobre los países liberados por la URSS.

En líneas generales, el acuerdo estipulaba el permitir elecciones democráticas en todos los territorios liberados; la desmilitarización y partición de Alemania, como "requisito para la futura paz y seguridad" y la  división del país en cuatro zonas una para cada aliado; las indemnizaciones  de Alemania por las "pérdidas en el curso de la guerra" y que Polonia tendría "elecciones libres tan pronto como sea posible, basándose en el sufragio universal y el voto secreto".
  
Respecto al futuro de Alemania, la conferencia fue muy ambigua, pero  finalmente el país fue dividido en cuatro sectores, para evitar un nuevo resurgir del movimiento nazi.

Sobre el papel de Francia en la guerra y la post-guerra, Stalin calificó a de Gaulle como una persona "poco realista", ya que demandaba derechos iguales y había hecho muy poco en la guerra, por lo que se acordó dar a Francia una zona de ocupación, pero solamente por "amabilidad", pese a lo cual Stalin se negó a permitirles tener una, y solo cuando Roosevelt anunció que sus tropas abandonarían Europa en dos años, aceptó la propuesta.

Churchill expresó su deseo de que la nueva Polonia fuese un estado libre e independiente y sugirió definir de inmediato un gobierno provisional polaco y la realización de elecciones democráticas, pero Stalin se negó argumentando que para garantizar la seguridad del Estado soviético, no podía aceptar una frontera más.
 
Ya a punto de acabar la conferencia y buscando una solución al problema polaco, Roosevelt escribió una carta a Stalin  y en ella, le expresó su negativa a reconocer el gobierno polaco comunista, y solicitó traer de inmediato a los representantes de este último a Yalta, así como a los representantes del gobierno polaco en el exilio, nada de lo cual se hizo.

En Yalta  quedó evidente que solo Stalin tenía las ideas claras respecto a lo que pretendía hacer en Europa, pues  Roosevelt demostró ser un ingenuo tonto útil, que teniendo todo el poder, no supo defender sus posturas y Churchill,  que era quien realmente intuía las intenciones del dictador soviético, carecía de la fuerza suficiente para imponer sus tesis

Hasta la caída del muro de Berlín, que evidenció la gigantesca estafa que el sistema comunismo significaba, el toda la Europa del este prevalecieron la tesis estalinistas respecto al tiránico dominio de los países bajo su influencia, sin respetar en ellos ninguna clase de libertades.

viernes, 3 de febrero de 2017

La Guerra de las Comunidades o el nacionalismo castellano

 
Tal día como hoy 3 de febrero de 1522, durante la “guerra de las Comunidades de Castilla”, la ciudad de Toledo se rinde a las tropas de Carlos I.

La llamada “Guerra de la Comunidades” hay que enmarcarla dentro de la situación de vacío de poder en Castilla, que sucede tras la muerte de la reina Isabel “la católica” y las sucesivas regencias,  hasta la llegada de su nieto Carlos, en 1519.

Castilla a principios del XVI era una nación próspera, encontrándose a la vanguardia europea en cuanto a cultura y avances tecnológicos, pero con graves tensiones políticas, una nobleza deseosa de volver al sistema feudal del siglo XIV, una monarquía tendente al absolutismo y ciudades que miraban con envidia a las italianas, que eran verdaderas repúblicas independientes.

La Revolución comunera en sus inicios en 1520, fue un movimiento nacionalista de los castellanos contra la pretensión de Carlos I de entregar los puestos clave de la administración a extranjeros, sacar recursos financieros de la corona y cambiar la orientación internacional de Castilla.

Algunos calificaron este movimiento como la primera revolución europea moderna antecesora de la francesa, pero después de la represión, la rebelión comunera se ha interpretado desde diversas posturas, tanto como representantes del pensamiento progresista como del reaccionario.

El 29 de Julio de 1520 se constituye en Ávila la “Santa Junta del Reino” o gobierno revolucionario castellano y en octubre Carlos es coronado Emperador, que con el apoyo de la nobleza, que veía peligrar sus privilegios, declara la guerra a la Junta rebelde y tras una serie de combates el 23 de Abril de 1521, los imperiales dan alcance al ejército comunero cerca de Villalar, entrando en batalla en la que, las bajas imperiales resultaron insignificantes y los comuneros fueron desbaratados.

El 24 de abril, sin proceso alguno, los lideres comuneros, Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, fueron decapitados en Villalar y en menos de un mes, todas las ciudades de Castilla la Vieja se rinden  y sólo Madrid, Murcia y Toledo continúan la lucha.

En Junio cae Madrid; Murcia, resistió pero fue tomada por los imperiales y Toledo, liderada por María de Pacheco, fue sitiada rindiéndose a condición de que se respetase su vida y demás implicados, pero en una procesión el 2 de febrero se provoca a varios antiguos comuneros y vuelve la revuelta a la ciudad, tomando el alcázar y liberando a los presos, hasta que el día siguiente los imperiales sofocan definitivamente la nueva rebelión.

María de Pacheco logró escapar hacia Portugal, donde morirá en el exilio diez años después, iniciándose una represión feroz contra los comuneros, con la ejecución de miles de ellos y la  persecución de los implicados en anteriores revueltas anti-señoriales, así como los procuradores de “la Santa Junta” y los frailes que elaboraron los documentos del movimiento comunero, siendo confiscados sus bienes y las ciudades que les apoyaron  sometidas al pago de enormes sumas como reparaciones de guerra, lo que supuso la ruina de sus actividades industriales

Las Cortes quedarían relegadas a un órgano consultivo que apenas se reunirá y la Inquisición sustituirá a la libertad de pensamiento, por lo que desapareció el régimen representativo de clases medias que los comuneros pretendieron instaurar en Castilla y supuso la falta de libertad para su pueblo y el atraso económico para su tejido productivo.

jueves, 2 de febrero de 2017

Noche de la Candelaria

 
Cuando se aproximaba la festividad de la Candelaria, tal día como hoy dos de febrero, todos los niños de la comarca, muy bien abrigados – según las posibilidades de cada uno - nos afanábamos en conseguir la mayor cantidad de leña, matojos, broza y todo aquello de fuese susceptible de arder, para ver quien era capaz de hacer la hoguera más grande, en la mágica noche de la Candelaria.

En Álora las hogueras de la Candelaria, se encendían en las lejanas Sierra Aguas, la del Valle de Abdalajís y el más cercano Monte Hacho en la fría noche invernal. El ritual se repetía año tras año.

Cuando ya era noche cerrada, se acumulaba un enorme montón de toda clase de elementos combustibles, a los que luego se prendía fuego para competir con los vecinos.

Viví muchas Candelarias, pero hoy en día, no verás más de diez o doce hogueras en todo lo que la vista alcanza. Y mucho me temo que tengan - como los que las encienden - un plazo cierto de caducidad.

Hace muchos años, a esta misma hora estaba prendiendo la hoguera en mi casa de la Gavia, en la vega de Álora...

La incorporación del nuevo mundo a Castilla

Tal día como hoy 2 de febrero de 1518, las Cortes de Valladolid acuerdan la incorporación de “las Indias” a la Corona de Castilla.

La incorporación a la corona castellana, precisó de un largo y complejo trámite jurídico, que tiene que ver con la  forma que en aquellos tiempos se entendían las propiedades de los reyes y la preponderancia del poder de la iglesia en toda la vida pública.

En la Baja Edad Media, los papas se consideraban los únicos árbitros competentes para resolver los conflictos y como efecto práctico de esto, existe una bula - título de donación pontificia - del Papa  Borgia Alejandro VI a favor de los reyes de Castilla sobre las Indias, las cuales se concedieron a título de "descubrimiento o terra nullius”.

La discusión sobre esta donación, a los Reyes Católicos, era si esta había sido hecha a Fernando como rey consorte de Castilla o si fue hecha a Fernando e Isabel en su calidad de Reyes de Castilla y Aragón, lo que planteaban la cuestión – dado el sentido patrimonial que entonces los reinos tenían – de a qué Reino se incorporan las Indias, si a la Corona de Aragón o a la Corona de Castilla.

En esto, los reyes no estaba de acuerdo, pues Isabel entendía que debía adscribirse a la de Castilla, y Fernando pensaba que al ser una donación del Papa a una pareja en régimen de sociedad conyugal, una vez, disuelto el matrimonio por la muerte de Isabel en 1504, correspondía a él una mitad de dichos bienes.

Sin embargo, el testamento de Isabel en el que establecía “que las Indias no pueden dividirse ni cederse a otra potencia”, generó la polémica, pues salió al paso de la interpretación de Fernando, estableciendo que las tierras descubiertas o por descubrir donadas por el Papa, pertenecían a Castilla, cediendo a Fernando – como señor - la mitad de lo que produjeran, más una pensión por parte castellana, en recompensa por sus servicios en la conquista de Granada.

Tras la muerte de Isabel, fue nombrada reina de Castilla su hija Juana I “La Loca” pero al poco se le declaró incapaz de reinar por "locura", y sería su hijo, el infante Carlos, quien pasó a ocupar el trono, aunque al tener tan sólo siete años, se hizo cargo de la regencia, su abuelo Fernando “El católico”.

Durante todo este período, las Indias fueron gobernadas por Fernando, aunque en todos los documentos oficiales figuraban Juana y su padre Fernando como reyes, recibiendo este - como señor - la mitad de las Indias.

Una vez nombrado rey el infante Carlos,  pasó a ser Carlos I de España quedando definitivamente incorporadas las Indias a la Corona de Castilla, ya que según el derecho tradicional castellano, cuando un rey adquiría un señorío, tenía la facultad de disponer de este a su libre albedrío y, de no hacerlo como fue el caso, el señorío quedaba incorporado definitivamente a la corona.

Aunque Carlos I fue rey de toda España, hizo en varias ocasiones, expresa manifestación de las Indias estaban unidas a Castilla “que no se va a separar de ellas y que pertenecerán para siempre a la corona castellana”.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Sonríe, por favor... Mutaciones genéticas


La sangrienta huelga de las minas de Riotinto

Tal día como hoy 1 de febrero de 1888, se inicia una huelga de trabajadores en las Minas de Ríotinto - Huelva-, que acaba con el mayor derramamiento de sangre jamás conocido en la Cuenca Minera.

La huelga había comenzado para protestar por los dañinos humos de las “teleras” y las míseras condiciones de trabajo que la compañía inglesa – tal y como estaban acostumbrados a hacer en sus colonias africanas y asiáticas - imponía a los españoles, con la anuencia y el beneplácito de nuestras autoridades.

Las “teleras”, eran calcinaciones al aire libre del mineral pobre del cobre, usado en la zona desde hacia años pero que con la llegada de los ingleses - y pese a que el sistema estaba prohibido en Gran Bretaña hacia tiempo - aumentó tremendamente, lanzando al aire cientos de toneladas anuales.

Los humos de las teleras, tenían una elevadísima capacidad contaminante, e inundaban toda la comarca, aunque el gobierno español poco hizo ante las quejas, sino derogar las normas municipales contrarias a estas teleras e imponer ridículas indemnizaciones por los daños causados en cultivos, pero nada sobre la salud de las personas, pese a que hubo varios fallecimientos, que la compañía inglesa achacaba a  “enfermedades previas”, sin relación alguna con las minas.

A partir del 2 de febrero se inició una huelga, ante la cual el Gobernador Civil mandó poner en alerta dos compañías del ejército, lo cual tensó aún más la situación y al día siguiente, pese a los intentos de mediación, se producen conatos violentos, ante la actitud intransigente del gerente británico de la Compañía  que  no aceptó ninguna de las condiciones y sugirió que trasladasen a Riotinto las compañías del ejército.

El 4 de febrero, tuvo lugar una manifestación de mineros y agricultores, con  mujeres y niños, que se estima en más de doce mil personas de toda la comarca, la cual fue duramente reprimida a tiros y bayonetas causando un número de muertos y heridos no conocido oficialmente, pues por temor a represalias muchos fueron enterrados en secreto y, porque tanto el gobierno español como la compañía minera, lo silenciaron en parte, creyéndose que fueron más de cien los muertos ese día, que se conoció en  Huelva como “El año de los tiros”.

Pese a todo, las teleras no fueron prohibidas en España hasta años después, en el 1907 cuando ese método de calcinación fue sustituido por la construcción de pequeñas fundiciones.

“Cuando con más alegría y confianza se hallaban los manifestantes apilados, en número superior a 12.000, en las estrechas calles adyacentes y plaza, mandaron retirar la caballería del sitio que ocupaba y acto seguido una descarga cerrada, inmensa, cuyos proyectiles barrieron aquella masa humana, puso en fuga desordenada a la multitud, que dejó en el suelo muchos cadáveres y heridos y se atropelló por las calles, lanzando gritos de pavor y de violenta ira. ¿Quién dio la orden de fuego? Hasta ahora no se sabe. ¿Fue el Gobernador? ¿Fue el Jefe Militar? La soldadesca inconsciente, la máquina estúpida que obedece y mata, el soldado que dirige la boca del fusil al pueblo de donde salió y a donde volverá gozaba con la vista de la pólvora y la sangre. Con el testimonio de centenares de personas que presenciaron el hecho, podemos afirmar que los manifestantes no profirieron ni un grito subversivo, no salió de ellos una provocación ni un acto que molestase a la tropa ni a las Autoridades.” (Crónica de prensa sobre el hecho)
  
Como en tantas ocasiones ha sucedido en nuestro país, aquí nunca es preciso buscar a los enemigos fuera, porque ya los tenemos - a miles- dentro...