lunes, 3 de agosto de 2026

El día que se estrenó la ópera Guillermo Tell, del compositor Rossini

Tal día como hoy, 3 de agosto de 1829: En París (Francia) se estrena la ópera Guillermo Tell.

Guillermo Tell fue la última ópera, compuesta por Rossini, que decidió componerla para la Ópera de París, a cambio de una pensión vitalicia, otorgada por el gobierno francés. Fue estrenada en el Théâtre de l'Académie Royale de Musique de París, el 3 de agosto de 1829.

Guillermo Tell, fue la última ópera compuesta por Rossini, que decidió componerla para la Ópera de París, a cambio de una pensión vitalicia, otorgada por el gobierno francés, que finalmente obtuvo.

La versión original, fue escrita para el público parisino. siguiendo el estilo de la grand opéra, pero inmediatamente, se hicieron varias versiones italianas, más cortas.

Esta obra, se aleja del esquema habitual de la ópera rossiniana. En ella no se encuentran las cabalettas (1) o los crescendo,(2) de su época anterior. Es por ello, que la reacción del público no fue favorable, ya que se encontró con algo totalmente distinto, de lo que esperaban. 

Se trata de una ópera seria y de gran extensión, de gran impulso dramático y lírico, proveniente de la partitura. Esto convierte a Guillermo Tell, en una ópera romántica.

La innovación musical, fue rápidamente alabada por maestros, de la talla de Bellini o Berlioz (contrario, hasta entonces, a la música del italiano).

Tras esta obra vino el silencio. Rossini viviría más de 30 años tras su estreno, pero no realizó ninguna aportación más, al campo operístico. Se ha especulado mucho sobre esto, dando diversas razones sobre su retiro: cansancio, problemas de salud, falta de creatividad... sin que ninguna haya sido, del todo satisfactoria.

El 14 de enero de 1858, cuando la opera se representaba en París se produjo un atentado contra el emperador Napoleón III y la emperatriz Eugenia, cuando se dirigían a la Sala de la rue Le Peletier, para asistir a una representación de esta obra. También es la ópera que se representaba, en el Liceo de Barcelona, la noche del atentado anarquista, el 7 de noviembre de 1893.

En el Metropolitan Opera de Nueva York, se representó asiduamente entre 1894 y 1930. Se estrenó en el Teatro Colón de Buenos Aires, en 1923. Fue representada últimamente en Pesaro, París, Londres y Nueva York.

Hoy, la ópera se recuerda principalmente, por su famosa obertura. Su final enérgico es particularmente conocido, gracias a su uso en la radio y la televisión, por ejemplo en Estados Unidos en "El llanero solitario".  

Diversas partes de la obertura, se usaron de forma destacada en las películas "La naranja mecánica" y "Los héroes de la leyenda del Águila ", así como en el primer movimiento, de la Sinfonía n.º 15 de Shostakovich. 

(1) Una cabaletta (o cabaleta) es la parte final, rápida y brillante de un aria en la ópera del siglo XIX, diseñada para mostrar la habilidad del cantante

(2) Crescendo significa un aumento gradual y progresivo de la intensidad del sonido en la música

 

domingo, 2 de agosto de 2026

Julio César en la batalla de Zela y su famosa frase : "vine, vi, vencí"

Tal día como hoy, 2 de agosto del año 47 a.C: Julio César, tras vencer en la batalla de Zela a Farnaces II del Ponto, sentenció la célebre máxima, "Veni, vidi, vici" (Vine, vi, y vencí).

En el verano del 47 a.C., Julio César abandonó Egipto, para hacer frente a la amenaza de una potencia extranjera, en Asia. El rey Farnaces II, hijo de Mitrídates VI del Ponto, había iniciado una serie de conquistas, que le llevaron a derrotar al ejército romano, asentado en la región. 

En una operación relámpago, César subió hasta el lugar y lo venció, en la batalla de Zela (2 de agosto del 47 a.C.). Su victoria fue tan contundente, que le sirvió para acuñar una de sus más famosas, citas célebres: "Veni, vidi, vici» ("llegué, vi y vencí" en español)

Tras su fulminante victoria, en la batalla de Zela (47 a. C.) contra el rey Farnaces II del Ponto, Julio César envió un famoso parte de guerra, al Senado romano, resumiendo la rapidez de su triunfo: la célebre frase «Veni, vidi, vici» («Vine, vi y vencí»)

Este triunfo relámpago, logrado en la actual ciudad de Zele, en Turquía, permitió a Roma, recuperar el control total de Asia Menor, en apenas unos días.

Veni, vidi, vici, es una locución latina para referirse a una victoria rápida y concluyente. La locución es atribuida popularmente, al general y cónsul romano Julio César, quien, de acuerdo con Apiano, la usó en una carta al Senado romano, alrededor de 47 a. C. después de su victoria sobre Farnaces II del Ponto, en la Batalla de Zela (actual Turquía).

Plutarco en sus "Vidas paralelas", escribe que César usó la frase en un mensaje a Amancio, un amigo suyo en Roma. El historiador y filólogo alemán Conrad Cichorius, sugirió reconocer a este Amancio, como Cayo Macio, amigo tanto de César como de Cicerón.

Por otro lado, Suetonio, en sus "Vidas de los doce césares", declara que César mostró la locución en una inscripción, durante su triunfo en dicha campaña. Con esto quiso resaltar, que apenas cinco días después, de su llegada al Reino del Ponto (veni) y cuatro horas después, de ver por primera vez a Farnaces, y su ejército (vidi), ya lo había derrotado (vici).

La locución se traduce, por "Llegué, vi, vencí". Dicha expresión proclamaba la totalidad de la victoria de César y sirvió, para recordar al Senado su destreza militar, (César se encontraba inmerso en una guerra civil contra Pompeyo). 

Alternativamente, el comentario se puede ver, como una expresión del desdén de César, hacia el Senado patricio, que tradicionalmente representaba, el grupo más poderoso de la república romana. Desde entonces se utiliza habitualmente, para expresar la rapidez con la que se ha hecho, algo con éxito.


sábado, 1 de agosto de 2026

Biografia breve de Herman Melville, autor de la novela Moby Dick

 

Tal día como hoy, 1 de agosto de 1819.- nace en Nueva York, Herman Melville, escritor estadounidense, autor de "Moby Dick".

Herman Melville, nacido en Nueva York el 1 de agosto de 1819 y fallecido en 1891, fue un novelista y poeta, estadounidense. Sus experiencias como marinero y ballenero, inspiraron gran parte de su obra, destacando como una de las figuras cumbres, de la literatura universal.

A los once años, se trasladó con su familia a Albany, donde estudió hasta que, dos años después, tras la quiebra de la empresa familiar, tuvo que ponerse a trabajar. La dificultad para encontrar un empleo estable, le llevó, en 1841, a enrolarse en un ballenero. Fruto de sus experiencias en alta mar, fueron las novelas "Typee" y "Omoo" (1847), escritas a su regreso a Estados Unidos, en 1844.

En 1847 contrajo matrimonio, y dos años después publicó Mardi. Dado que había sido etiquetado como autor de novelas de viajes y aventuras, el simbolismo de esta obra, desconcertó a crítica y público, que la rechazaron. 

En 1849 apareció Redburn y un año después La guerrera blanca, en la que arremetía ferozmente, contra la rigidez de la marina estadounidense. Con estas obras recuperó el favor del público, pero se advertía ya, la creciente complejidad que iba a caracterizar sus obras posteriores, influidas por el simbolismo de Nathaniel Hawthorne.

En 1850 publicó Moby Dick, obra también rechazada. Esta novela, considerada una de las grandes obras, de la literatura universal, escondía una gran metáfora, del mundo y la naturaleza humana: la incensante búsqueda del absoluto, que siempre se escapa y la coexistencia del bien y del mal en el hombre, y ello tras un argumento aparentemente simple: la obsesión del capitán Ahab, por matar a Moby Dick, la ballena blanca.

Pierre y Cuentos del mirador , que contiene el relato "Bartleby el escribiente", considerado, uno de los antecedentes de la obra de Kafka, dejaban ver el creciente desprecio del autor, por la hipocresía humana. 

Israel Potter en 1855) y El confidente en 1857 fueron las últimas obras que publicó en vida. Olvidado por todos, su novela Billy Budd no apareció hasta 1924. La obra de Melville, se tiene como una de las cimas, de la corriente romántica estadounidense.

Aunque incomprendido en su tiempo y fallecido en el anonimato, hoy se le considera un pilar, de la literatura universal.