Tal día como hoy, 26 de enero de 1939: Las tropas de Francisco Franco, comandadas por el general Juan Yagüe y ayudadas por tropas italianas, entran en Barcelona.
La ofensiva de Cataluña, también llamada batalla de Cataluña, fue el conjunto de operaciones militares que se desarrollaron en Cataluña, entre diciembre de 1938 y febrero de 1939, dentro del marco de la guerra civil española, y que se saldó con la victoria de las tropas franquistas.
El objetivo de los sublevados, era la toma de Barcelona y del reducto republicano de Cataluña, al tratarse de ocupar una importantísima ciudad española, que junto con el resto de la región catalana había permanecido leal a la República, desde el comienzo de la guerra.
El 26 de enero de 1939, las tropas franquistas, lideradas por el general Juan Yagüe y apoyadas por unidades italianas, (como la división motorizada Littorio), entraron en Barcelona, tras la victoria en la Batalla del Ebro, marcando un punto crucial en la Guerra Civil Española y la caída de la capital catalana, que fue recibida con desorden y el inicio de un gran éxodo, hacia Francia
Las tropas franquistas tomaron Barcelona, el 26 de enero de 1939, durante la Ofensiva de Cataluña, marcando un punto decisivo en la Guerra Civil, con una entrada mayormente pacífica, debido al éxodo republicano y la desmoralización, culminando la campaña catalana, que llevó al control total del territorio por los sublevados y a la posterior huida masiva de republicanos hacia Francia
La toma de Barcelona, fue el objetivo principal de la ofensiva franquista en Cataluña, una campaña militar decisiva. Las tropas nacionales avanzaron rápidamente, entrando por las principales avenidas de la ciudad mientras unidades republicanas se retiraban caóticamente, provocando confusión, según testimonios de la época.
Las fuerzas italianas fascistas, jugaron un papel importante en la conquista, como la unidad motorizada "Littorio". La entrada de las tropas de Franco, simbolizó el colapso del frente republicano en Cataluña y el inicio de una dura posguerra, a pesar de los intentos de resistencia.
La toma de Barcelona, no solo supuso una victoria militar para el bando sublevado, sino también un evento traumático para la ciudad y sus habitantes, que se vieron inmersos, en la represión franquista y la huida masiva.
La ofensiva de Cataluña, provocó el éxodo masivo de 400 000 personas que cruzaron la frontera hacia territorio francés, bajo la condición de entregar sus armas al gobierno de aquel país. Esta masa de refugiados incluía unos 220 000 soldados del ejército republicano, 60 000 varones adultos no combatientes, 10 000 heridos y 17 000 mujeres y niños.
La ofensiva terminó, dejando en poder del bando sublevado un importante reducto republicano, en tanto Cataluña poseía valiosos recursos industriales y la segunda ciudad más importante de España, y dejaba toda la frontera francesa bajo control franquista, reduciendo la zona republicana, a las regiones del centro y suroeste de la península.
El balance militar y estratégico, resultaba ahora totalmente contrario a la Segunda República Española y convenció, a varios dirigentes republicanos, que la guerra estaba perdida, lo cual generó fuerte desmoralización y motivó, a inicios de marzo un golpe de Estado contra Negrín, dirigido por el coronel Segismundo Casado y que dio lugar al efímero Consejo Nacional de Defensa.
Si bien el presidente del Gobierno, Juan Negrín, volvió a la zona republicana, el 10 de febrero, el presidente Manuel Azaña renunció a su cargo y se negó a volver a España, al igual que numerosos líderes políticos y militares, incluyendo al general Vicente Rojo, por esto Azaña declaraba carecer de los elementos básicos "dentro o fuera de España" para seguir sosteniendo en la práctica, la posición de presidente de la República, la cual debió ser asumida por Diego Martínez Barrio en París. Tanto Azaña como otros líderes republicanos exiliados, como el general Rojo, consideraban perdida la guerra.
Mientras tanto la victoria franquista, implicó la severa represión contra los republicanos que no pudieron fugarse a Francia, junto con la supresión de la autonomía de Cataluña y la prohibición de usar el idioma catalán, en el ámbito público. Tales medidas, impuestas ya en Lérida en abril de 1938 cuando las tropas franquistas, entraron en dicha provincia, ahora eran aplicadas, a toda Cataluña.
Fuera de España, el resultado inmediato fue el reconocimiento diplomático, hecho por Gran Bretaña y Francia, al gobierno de Franco el 26 de febrero y la depreciación, casi total de la peseta republicana, en los mercados mundiales, al parecer evidente que tras la caída de Cataluña y la renuncia del propio Manuel Azaña, el triunfo de Franco era cuestión de tiempo, a pesar de que Madrid siguiera resistiendo.
Relación efemérides históricas; cuentos, reflexiones, poesias...
domingo, 25 de enero de 2026
La toma de Barcelona por las tropas de Franco
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