viernes, 21 de septiembre de 2018

La reconquista de Jerusalén por Saladino

Tal día como hoy 20 de septiembre de 1187 el sultán Saladino comienza el sitio de Jerusalén.

El resultado fue la reconquista de la ciudad, el colapso del Reino de Jerusalém y el pretexto para los cristianos del inicio de la Tercera Cruzada.

Tras la derrota de “Los Cuernos de Hattin”el 4 de julio de 1187, el cristiano Balián de Ibelín, pidió a Saladino salvoconducto para Jerusalém que le fue concedido, a condición de que no permaneciera en la ciudad, pero los habitantes le suplicaron que se hiciera cargo de la defensa y Balián aceptó.

Encontró una situación calamitosa, con Jerusalém llena de refugiados y preparó el almacenamiento de alimentos para el asedio. Saladino quería tomar la ciudad sin derramar sangre, pero los cristianos preferían destruirla antes de verla entregada y así comenzó el sitio.

El 26 de septiembre los muros fueron atacados por máquinas de guerra y proyectiles y una parte de la pared se derrumbó, pero los musulmanes no pudieron penetrar en la ciudad, por lo que tras larga negociación, se aceptó la rendición y se acordó que se entregaría pacíficamente el 2 de octubre.

Todos los habitantes tenían un mes para pagar su rescate, pero Saladino - mucho más generoso que en su día lo fueron los cristianos - liberó a muchos sin el pago permitiendo una marcha ordenada e impidiendo el asesinado en masa que se había producido, cuando los cruzados tomaron la ciudad en 1099.

Incluso el sultán permitió al patriarca de Jerusalém evacuar tesoros de iglesias y relicarios, hecho que escandalizó a los musulmanes. Algunos de los refugiados se dirigieron a Trípoli, donde se les negó la entrada y fueron despojados de sus posesiones por los propios cristianos.

Otros marcharon a Egipto, de donde embarcaron para Europa y Saladino permitió peregrinaciones cristianas a Jerusalém, y dejó la Iglesia del Santo Sepulcro en manos cristianas.

Mientras, las noticias de la desastrosa derrota fueron traídas a Europa y se hicieron planes para una nueva cruzada; el papa Gregorio VIII emitió la bula “Audita tremendi”, instaurándose los “diezmos de Saladino” con el fin de financiar los gastos.

En la película Kingdom of Heaven, - El reino de los cielos - de Ridley Scott, el sitio de Jerusalém, es su parte más histórica, aunque tenga mucha imaginación añadida.

jueves, 20 de septiembre de 2018

El hexaquisoctaedro

                                                                              
Don Remigio fue, al final de la década de los años cincuenta, director del instituto de la calle Gaona de Málaga, en el que impartía la asignatura de Ciencias Naturales. Se encargaba además, por propia iniciativa, de hacer las suplencias cuando faltaba algún colega suyo, así como vigilar, con extremado celo y eficacia, que funcionase todo en el centro de forma correcta, desde el orden en clase, hasta el agua en los lavabos.

Don Remigio era por tanto - en aquellos años de penuria - una persona excepcional, que daba al Ministerio de Educación mucho más de lo que de este recibía.

Mediana estatura, pelo canoso y ralo y una voz chillona cuando se exasperaba,  lo que no obstante llamaba más la atención en él eran sus orejas, que al ser grandes y carecer casi de cabello en su cabeza, sobresalían de esta en forma ostensible. Por tales apéndices y porque debido a sus múltiples ocupaciones siempre iba corriendo por los pasillos y patios del instituto, los estudiantes le habían bautizado como “la liebre”, alias por el que todos le conocía.

Como antes dije, su asignatura “oficial” era la de ciencias naturales, que enseñaba en un aula de la primera planta del edificio, cuyas paredes estaban cubiertas de ejemplares disecados de mamíferos, aves y peces, al parecer solo para dar ambiente ya que jamás se usaba ninguno de ellos en explicaciones prácticas.

Estábamos en el tercer curso de bachillerato y aquellos días estudiábamos la cristalográfica y sus figuras poliédricas, por lo que al objeto de entender tan árido tema, disponíamos de una colección de estas figuras en madera, para hacer en ellas las necesarias explicaciones.

Aún no sé por qué, ni posiblemente lo sepa nunca, pero desde su inicio el estudio de los sólidos poliédricos atrajo mi atención y lo que a mis condiscípulos costaba esfuerzos infinitos entender yo lo captaba enseguida, por lo que me pasaba el tiempo de los recreos presumiendo más que un pavo real, mientras contestaba sus preguntas.

Un día - con la clase ya empezada - estábamos de tertulia cuando entró en ella - corriendo como siempre - “la liebre” y al ser mi voz la que más se destacada del grupo, tras lograr el silencio, me hizo subir a la tarima con intención de hacer un escarmiento ante los demás.

Con deliberada parsimonia, Don Remigio extrajo del armario la bandeja que contenía los sólidos poliédricos y luego con irónica sonrisa dijo.- Puesto que tienes tantas ganas de hablar, quiero que nos expliques las características de esta figura...

Y mientras hablaba, deslizó su mano hacia la bandeja y como si fuese por casualidad, cogió de ella la que, por su dificultad, era el terror de todos los estudiantes; el hexaquisoctaedro.

En medio de un silencio total, tomé de manos de Don Remigio el cuerpo geométrico y con seguridad empecé a disertar sobre su estructura: Los 48 triángulos escalenos que lo formaban, el punto de corte de sus ejes, las 72 aristas y el orden de los 26 vértices...

Desde la mesa, “la liebre” me miraba desconcertado, pues lo que él había previsto como castigo, se había convertido de forma incomprensible en todo lo contrario.

Cuando al final, ante la expectación general concluí sin haber cometido ningún error, en el paroxismo de la confianza hacia mi mismo, pregunté: -Don Remigio, ¿Quieres usted que coja otra...?

Nuestro hombre, sin mirarme siquiera, me mandó sentar y al poco rato salió del aula – corriendo de nuevo - para atender alguna de sus muchas ocupaciones.

Dicen, que en la vida, todos los cretinos tienen alguna vez su minuto de gloria.

Yo pienso – querido lector –que sin duda, ese fue el mio...

J. M. Hidalgo (Recuerdos de adolescencia)





















El escándalo del “estraperlo”

Tal día como hoy 20 de septiembre de 1935, se inicia en España, el escándalo del “estraperlo” que provoca una crisis gubernamental.

El origen del término “estraperlo o straperlo” surge de un caso de corrupción política durante la Segunda República, a consecuencia de la introducción del juego de ruleta eléctrica llamado "Straperlo", nombre derivado de Strauss y Perlowitz, apellidos de los promotores del negocio.

Aunque el juego estaba prohibido en España, en junio de 1934, empresarios y políticos acordaron explotarlo en el Casino de San Sebastián y miembros del Partido Radical, en el poder, influyeron para conseguir la autorización, a cambio de un porcentaje en el negocio y acordaron, para asegurar la cooperación del ministro de la Gobernación, sobornarle con 100.000 pesetas.

Strauss y Perlowitz ya habían explotado su ruleta en 1933 en un casino de Bélgica y en otro de Holanda, donde pusieron en funcionamiento varios “straperlos”, percibiendo grandes ganancias.

En España, se repartiendo relojes de oro, dinero y otros regalos entre los políticos y su creador Strauss, sostuvo que su ruleta tenía un fondo científico, pues teóricamente el jugador, si dominaba el cálculo podía ganar y al parecer esto fue creído por alguien en el Ministerio de Gobernación.

Lo cierto es, que la ruleta tenía algún mecanismo que permitía al banquero detenerla y regular así las ganancias, y a las tres horas de su funcionamiento se descubrió que era una burda estafa, por lo que la policía clausuró el casino llevándose la ruleta, pues la banca ganaba cuando quería.

Acto seguido, el juego fue prohibido, lo que - incomprensiblemente - no impidió que funcionara después también en el Hotel Formentor de Mallorca, donde luego fue clausurado.

El "escándalo del estraperlo" salió a la luz pública en octubre de 1935, a raíz de la denuncia que presentó Strauss al propio presidente de la República Alcalá Zamora, en la que exigía una "indemnización por los gastos de instalación del juego”.

Según la versión de Strauss, el jefe del Partido Radical, Alejandro Lerroux, recibiría el 25 por ciento de los beneficios y porcentajes menores para otros políticos, reconociendo también haberse comprometido a hacer llegar 100.000 pesetas, al Ministro de Gobernación.

El estraperlo terminó hundiendo al gobierno de derechas y motivó la convocatoria de elecciones en febrero de 1936, que ganaría el Frente Popular, asociándose desde entonces la palabra “estraperlo” a todo tipo de práctica fraudulenta y tanto en la Guerra Civil, como en la posguerra, la venta de productos en el mercado negro se conoció con este término, recibiendo el apelativo de “estraperlistas” los que se dedicaban a esta actividad.

Hoy en el 2025 - salvando todas las distancias - tenemos un panorama similar: rebelión territorial; corrupción política generalizada; desencanto nacional, etc.. y de no actuar con celeridad y acierto, corremos el riesgo,de andar de nuevo el camino, de aquellos trágicos días.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Trajano y Adriano, los primeros emperadores hispanos

Tal día como hoy 19 de septiembre del año 53, en Itálica - actual Santiponce – cerca de Sevilla, nace Marco Ulpio Trajano que será el primer emperador romano de origen hispano.

Su padre era general de Roma y desde pequeño se educó en un ambiente militar, participando en los ejércitos dirigidos por su progenitor en Siria, donde era gobernador.

En el año 89, su creciente prestigio le llevó a la limes - frontera - germana donde se acreditó como excelente conductor de hombres y tres años después le fue otorgado el título de cónsul de la Germania Superior, y poco más tarde el emperador Nerva le adoptó oficialmente, con el consenso de Senado y Ejército.

Durante su mandato, se conquistaron nuevos territorios y desde el 101 al 106, sometió a los dacios, en la actual Rumanía, que junto a la conquista de Armenia, Asiria y Mesopotamia, llevó al Imperio a su máxima extensión.

Según Plinio, su ascenso al poder supuso para el senado “un tiempo nuevo”, con la implantación del voto secreto, un plan de regeneración moral y política en la administración, la justicia y la economía y una eficaz gestión de construcciones y mejoras públicas.

Su actitud con los cristianos fue tolerante, determinando que no debían ser perseguidos y solo si eran denunciados y reconocidos culpables, había que condenarlos.

Trajano contó entre sus leales con muchos hispanos en los estamentos político, económico y militar como generales, oficiales o tropas de combate y en el año 117, mientras regresaba de una de sus campañas de Oriente, se sintió enfermo y un fatídico mal lo paralizó progresivamente, falleciendo en agosto de aquel año.

Su viuda, Pompeya Plotina, potenció la candidatura de Publio Adriano - según algunos amante suyo - que nacido también en Itálica y sobrino de Trajano, sería el más reconocido emperador hispano.

Los historiadores romanos, se hicieron eco del rumor de que fue Plotina, la que fingió la adopción de Adriano, y para ello escondió a un esclavo de su confianza bajo las sábanas del emperador, cuando ya estaba muerto, quien susurró el nombre de Adriano como presunta última voluntad del moribundo.

Cuentan que durante su gobierno, Trajano mandó escribir sobre su puerta:“Publico palatio” para que todo el mundo pudiese entrar libremente, recibiendo personalmente a quien quisiera conseguir de él justicia.

Se refiere sobre esto la anécdota de que su secretario, se quejó de que confiase incautamente en todo el mundo, a lo que Trajano le contestó: “Trato a todos como quisiera que el Emperador me tratase a mí, si yo fuese un ciudadano particular”.

martes, 18 de septiembre de 2018

Pedro de Estopiñán, el conquistador de Melilla

Tal día como hoy 18 de septiembre de 1497, Pedro de Estopiñán toma la ciudad de  Melilla, en nombre de los Duques de Medina Sidonia, para la Corona de Castilla.

Tras la conquista de Granada, los Reyes Católicos ponían fin a la Reconquista que había durado ocho siglos y por motivos políticos y estratégicos, para prevenir nuevas invasiones, decidieron establecer en la costa norteafricana plazas que sirvieran como centinelas y con este fin, enviaron emisarios que les informaran de la situación de aquellas costas, al haber tenido noticias de que Melilla estaba casi despoblada.

No obstante, los reyes no se decidieron a llevar a cabo la empresa y el Duque de Medina Sidonia, decidió tomarla a su cargo, y una vez obtenida la autorización real, comisionó a su Contador Pedro de Estopiñán para que explorara el lugar, cosa que este realizó haciéndose pasar por mercader.

El arrojo y la prudencia de Pedro, hizo que le fuese confiado el ejército, que desembarcando en el norte de África y conquistó la ciudad de Melilla en Septiembre de 1497, hecho que los Reyes Fernando e Isabel recibieron con gran satisfacción, pese a que aquellos días habían perdido a su hijo, el Príncipe Juan.

En carta enviada al Duque le decían: "Os certificamos que el servicio que nos hicisteis en la toma de Melilla y el plazer que hobimos con la buena nueva que nos enviasteis, nos ha aprovechado para templar en algo el dolor que tenemos, porque esperamos en Dios, que desto, será mucho servido...".

Tras la conquista, Estopiñán regresó a la península, dejando una guarnición en la plaza, así como canteros, carpinteros y albañiles con la orden de reparar las fortificaciones de la ciudad y construir nuevas murallas defensivas.

Al año siguiente los musulmanes redoblaron sus esfuerzos por recuperarla y el duque, de acuerdo con los Reyes, decidió enviar nuevas tropas encabezadas por Estopiñán que los derrotó totalmente persiguiendo a los fugitivos hasta la región de Orán, y capturando a más de 250 musulmanes.

En 1503, sus servicios fueron de nuevo requeridos por el Rey Fernando, para auxiliar a la ciudad de Salses, en el Rosellón, cercada por las tropas del rey francés Luis XII, y cumplido su cometido, en recompensa le nombró Adelantado de Indias y Capitán General de Santo Domingo, con lo que se ponía colofón a su carrera .

El día 3 de septiembre de 1505, durante una visita al monasterio de Guadalupe, Estopiñán falleció súbitamente, manejándose la hipótesis de un envenenamiento por parte de algún enemigo, envidioso de las prebendas dadas en su favor por el rey, lo cual en nuestro país no resulta nada extraño.

El nombre del ilustre jerezano, ha quedado unido para siempre al de la ciudad de Melilla, la cual ha dedicado el nombre de una plaza de la ciudad vieja, a la memoria de su conquistador.

lunes, 17 de septiembre de 2018

La conquista de Antequera

Tal día como hoy 17 de septiembre de 1410, se lucha ferozmente en las calles de la ciudad de Antequera tras el asalto a sus murallas el día anterior, por las tropas  del infante Fernando - luego Fernando I de Aragón - llamado desde entonces “el de Antequera”.

El infante era regente de Castilla, en nombre de su sobrino Juan II de 6 años y, en abril de 1410 reunido con sus nobles y capitanes, decidieron atacar Antequera.

Durante la marcha, se suscitó una controversia sobre la conveniencia de pasar el rio Yeguas, muy caudaloso en aquellos días, que el Infante al parecer cortó diciendo :”Partimos, señores; crucemos el río y sálganos el sol por Antequera...”, cruzando el ejército sin novedad y quedando la célebre frase para la historia.

Al enterarse de la expedición, el rey Yusuf III de Granada movilizó un poderoso ejército que, el 6 de mayo el infante Fernando con su ejército derrotó, muriendo unos 15.000 musulmanes por tan solo 120 cristianos, y aunque tras el desastre, el emir intentó concertar la paz, el regente se negó decidido a conquistar la plaza.

A finales de mayo llegaron a Antequera las primeras "bastidas" de asedio - “castillos de madera, más altos que las murallas, que se movían con ruedas e infundían en los sitiados gran espanto, pues los peones y ballesteros de asalto, iban en ellas” - iniciándose el ataque, que fue rechazado por los defensores.

En septiembre, llegaron nuevas bastidas aún más altas, pero para acercarlas a la muralla, tuvo que cegarse un gran foso que lo impedía, donde los peones, sufrieron grandes bajas por los proyectiles de los sitiados. El Infante desmontó del caballo bajo una lluvia de flechas y tomando en sus manos una espuerta llena de tierra, la vació en el foso diciendo:“Habed vergüenza y haced lo que yo hago”.

Al momento, todos los caballeros y hombres de armas hicieron lo mismo y el foso fue cegado muy pronto, por lo que  la noche del 16 de septiembre varios soldados cristianos se descolgaron desde una bastida hasta la torre más expuesta y la tomaron y comenzó entonces una feroz lucha cuerpo a cuerpo en la villa que obligó a los defensores a retirarse a la alcazaba, donde pidieron negociar la entrega de la fortaleza a cambio de sus vidas, familias y bienes.

Refugiados en el castillo, su Alcaide pidió capitulación y parlamento, que fueron aceptados y el día 24 de septiembre de 1.410, hizo Fernando su entrada solemne en la plaza, incorporándola a la Corona de Castilla, en nombre de su sobrino el Rey Don Juan II.

Dos años más tarde, el Infante Fernando, sería elegido en el “Compromiso de Caspe” rey de Aragón, donde reinaría como Fernando I, si bien la Historia le recordará siempre con el sobrenombre de la plaza que conquistase con tanto valor : Fernando “El de Antequera”.


domingo, 16 de septiembre de 2018

El asesinato del cantautor Víctor Jara

Tal día como hoy 16 de septiembre de 1973, en el actual Estadio Víctor Jara, en Santiago de Chile, agentes de la dictadura de Pinochet torturan y asesinan al cantautor Víctor Jara.

Víctor Lidio Jara Martínez, fue un músico, cantautor y director de teatro chileno, militante del Partido Comunista de Chile, siendo un referente internacional de la canción protesta, y uno de los artistas más emblemáticos de la  “Nueva Canción Chilena”.

Nació en el seno de una familia de campesinos, caracterizada por un arraigado folclore y por causa de las necesidades familiares, Víctor se vio obligado desde niño a ayudar a la familia en los trabajos del campo. Influenciado por su madre, tomó también contacto a temprana edad con la música, además de asistir al colegio.

Por consejo de un sacerdote, ingresó en el seminario de la Congregación del Santísimo Redentor, y dos años después de su ingreso, lo abandonó al comprobar su falta de vocación y realizó el servicio militar, tras al cual en 1957, ingresó en el conjunto folclórico "Cuncumén" y conoció a la cantautora Violeta Parra, que lo animó a continuar su carrera musical.

Al asumir Salvador Allende la presidencia de Chile, Jara fue nombrado embajador cultural, y trabajó como compositor en la Televisión Nacional de Chile de 1972 a 1973.

El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, encabezado por Augusto Pinochet contra Allende, lo sorprendió en la Universidad Técnica del Estado, donde fue detenido junto a otros profesores y alumnos y llevado al Estadio Chile, convertido en centro de internamiento, donde permaneció durante cuatro días.

Alli lo torturaron salvajemente durante horas, con quemaduras de cigarrillo, le rompieron los dedos, le cortaron la lengua y lo sometieron a simulacros de fusilamiento y, finalmente, el 16 de septiembre lo acribillaron junto al director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado, con mas de 44 impactos de bala.

En 1990, la “Comisión de Verdad y Reconciliación” determinó que fue acribillado en el Estadio Chile y que fue arrojado a unos matorrales en los alrededores del Cementerio Metropolitano y luego fue llevado al depósito de cadáveres, donde más tarde sería identificado por su esposa.

Sus restos fueron enterrados en el Cementerio General y la viuda, años después, mencionaría que el diario chileno “La Segunda”, al día siguiente del entierro, publicó un párrafo que daba a entender que Jara había muerto sin violencia y que su sepelio había sido de carácter privado.

Como homenaje a su memoria, 30 años después del golpe militar, en septiembre de 2003, se puso su nombre al hasta entonces denominado Estadio Chile.

A finales de 2012 un juez especial de la Corte de Apelaciones de Santiago, dictó enjuiciamiento contra los militares que en esa fecha estaban a cargo de los prisioneros confinados en el Estadio Chile y el 4 de julio de 2018, la justicia chilena condenó a ocho de estos a penas de 15 años y un día, en calidad de autores del asesinato y a penas menores el resto de los encausados.

Una vez finalizados los estudios forenses, en noviembre de 2009, se realizó un acto de homenaje, permaneciendo tres días los restos mortales del artista en la sede de la Fundación Víctor Jara y, posteriormente, recibieron sepultura en el Cementerio General de Santiago, en un sepelio multitudinario.

sábado, 15 de septiembre de 2018

La operación “León Marino”

Tal día como hoy 15 de septiembre de 1940, ante los continuos bombardeos sufridos en Londres, la RAF – Real Fuerza Aérea- lanza un contraataque contra una formación de bombarderos alemanes que se acercan por el Canal de la Mancha, derribando, según informes, a 185 aviones.

Estas bajas, unidas a las sufridas por las fuerzas de invasión estacionadas en los puertos franceses a manos de los bombarderos británicos, serán lo bastante serias como para convencer a Hitler de dejar a un lado sus planes de invadir Gran Bretaña.

La Operación “León Marino” fue  un plan alemán para invadir Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, que no llegó a ejecutarse, si bien sus preparativos fueron muy intensos y la amenaza de invasión se mantuvo durante bastante tiempo.

El fracaso de la Luftwaffe en su lucha contra la RAF durante la batalla de Inglaterra, fue un factor clave para la cancelación de este plan, que fue mencionado por primera vez ante Hitler el 21 de mayo de 1940.

Planteaba una invasión por sorpresa a pequeña escala, seguida por una segunda oleada que incluiría divisiones panzer y motorizadas. El alto mando de la Luftwaffe reseñó, que “la operación puede ser considerada solo en condiciones de absoluta superioridad aérea”, puesto que la Royal Navy tenía un poderío muy superior al alemán en buques de superficie.

Sólo cuando se hizo patente que el gobierno inglés no estaba dispuesto a entablar negociaciones de paz, Hitler, permitió que se analizase y planificase la operación y en julio se cursaron las órdenes para preparar la invasión y se sugería realizar acciones preliminares, como la toma de la isla de Wight, estableciendo que todos los preparativos debían estar terminados para el 15 de agosto de 1940.

Tales objetivos eran: Que el poder ofensivo de la RAF debía ser reducido hasta el punto de evitar que interfiriese con el cruce del estrecho; las rutas marinas debían ser despejadas de minas enemigas; la artillería costera debería utilizarse para proteger el cruce del Canal y las fuerzas navales británicas debían ser hostigadas, al mismo tiempo que las fuerzas navales italianas apoyaban la acción atacando a la Royal Navy en el Mediterráneo antes del desembarco.

Un requisito esencial de la operación, como se ha señalado, era la superioridad aérea, clave para que pudiese mantenerse a la Royal Navy fuera de los Estrechos. Por ello, la primera parte de la operación consistió en grandes ataques aéreos en varias fases.

Sin embargo, la incompetencia del mariscal Goering y su cambio de objetivo a partir del 7 de septiembre de 1940, cuando, a consecuencia de los ataques ingleses sobre Berlín a fines de agosto, se interrumpieron los ataques masivos alemanes contra los aeródromos británicos y se tomó como blancos principales Londres y las ciudades de producción bélica.

Esto hizo, que no se consiguiese la necesaria supremacía aérea y los mandos alemanes recapacitasen sobre la oportunidad de la invasión hasta que finalmente, el plan terminó por ser arrinconado y olvidado ante las nuevas prioridades surgidas a los alemanes en el frente de Rusia.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Batalla de Muret, fin del sueño de la Gran Corona de Aragón

Tal día como hoy 14 de septiembre de 1213 al sur de Tolosa, durante la cruzada contra los cátaros o albigenses, concluye la batalla de Muret donde muere Pedro II de Áragón, “el católico”.

La contienda enfrentó al rey aragonés, sus vasallos y sus aliados, contra las tropas cruzadas papales y las de Felipe II de Francia lideradas por Simón de Montfort a quien correspondió la victoria.

La contienda hay que situarla en las luchas de intereses surgidas al sur de Francia tras el arraigo de la religión cátara, pues el Papa Inocencio III – temeroso de perder poder – los declaró herejes lo cual creó un grave problema a Pedro II ya que, por una parte eran súbditos suyos y por otra él se había comprometido a defender el papado.

La declaración de una cruzada por parte del papa, se debió a que, la existencia de esta iglesia - tolerada por los poderes locales - amenazaba su hegemonía y con su actitud ayudó los proyectos del Rey de Francia, dispuesto a servirse de cualquier argumento para obtener la investidura de estos ricos territorios.

Así pues, el papa encontró en la monarquía francesa el medio de atajar la “herejía” y aumentar su influencia, mostrándose siempre dispuesto a favorecer las empresas del rey francés, por lo que la “cruzada” fue en realidad el resultado de esta comunión de intereses, entre el papa y el rey galo a quien se legitimó su política expansiva.

Ante la disyuntiva, Pedro II optó por defender a sus vasallos y una vez cerrado el camino de la negociación sólo quedó la vía militar, por lo que al mando de un fuerte ejército, se dirigió contra los cruzados, para proteger a sus súbditos albigenses.

Aunque partía de una situación ventajosa en cuanto a fuerzas y avituallamientos, parece ser que sus huestes actuaron con precipitación y, sin esperar la llegada de todos los efectivos entablaron batalla, resultando muerto el rey al ser aislado por los franceses mientras ocupaba una posición de peligro, en lugar de situarse en la retaguardia.

La muerte de Pedro II trajo el desorden y la desbandada entre las fuerzas tolosano-aragonesas y la consiguiente derrota.

El cadáver del rey – que había sido excomulgado por el papa - fue recogido por los caballeros hospitalarios y enterrado en Tolosa hasta 1217, en que una bula papal autorizó su traslado al Monasterio de Santa María de Sigena – Huesca - donde fue inhumado, aunque fuera del recinto sagrado.

Muret supuso el abandono de las pretensiones de la Corona de Aragón sobre los territorios del otro lado de los Pirineos y el final de la posible formación de un poderoso reino aragonés-occitano que hubiese cambiado el curso de la historia de España y seguramente también la de Francia.

jueves, 13 de septiembre de 2018

La muralla de Adriano

Tal día como hoy 13 de septiembre del año 122, en el norte de Inglaterra, los romanos comienzan la construcción del Muro de Adriano, que continuo hasta el  año 132.

El Muro o Muralla de Adriano funcionó como límite septentrional del territorio romano de Britania y es una antigua construcción defensiva, levantada entre los años 122 al 132 por orden del emperador romano Adriano para defender el territorio britano sometido, a las belicosas tribus de los pictos que se extendían más al norte del muro, en lo que llegaría a ser más tarde Escocia.

Este limes – frontera – fortificado, se extendía 117 kilómetros desde el golfo de Solway, en el oeste, hasta el río Tyne, en el este, entre la actual Newcastle y Wigton y  tenía como función también mantener la estabilidad y crear condiciones de paz en la provincia romana de Britannia al sur del muro, así como marcar la frontera del Imperio romano.

La Muralla estaba construida con sillares de piedra y contaba con 14 fuertes militares principales y 80 fortines situados a cada milla romana  - unos 1.500 metros, aproximadamente - que albergaban guarniciones en puntos clave de vigilancia, así como un foso y un camino militar.

Su función defensiva fue asumida posteriormente por la muralla de Antonino Pío, levantada más al norte y abandonada tras un breve período ante la hostilidad de las tribus caledonias, volviendo la muralla de Adriano a ser el límite septentrional del territorio romano de Britania.

Aún así, los pictos consiguieron atravesar esta mole de piedra en tres ocasiones: en 197, 296 y 367 y poco después, en el año 383, cuando Roma abandonó Britania para siempre el muro se vació de vida.

Hoy día aún subsisten importantes tramos de la muralla, mientras que otras secciones han desaparecido al haber sido reutilizadas sus piedras en construcciones vecinas durante siglos para construir granjas, iglesias y otros edificios.

Algunas de estas fortificaciones se han conservado sorprendentemente bien y hoy se pueden visitar, como Housesteads o Birdoswald, en Nortumbria.

Podían albergar entre 500 y 1.000 soldados y, en total, se calcula que el Muro estaba protegido por unos 10.000 hombres, entre caballería e infantería, siendo la muralla mas grande construida en suelo europeo  de toda la historia.

La Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1987, a la que se sumaría el Limes de la Alta Germania en Alemania y el Muro Antonino en el Reino Unido, con el que forman la denominación conjunta de  "Fronteras del Imperio Romano".

miércoles, 12 de septiembre de 2018

La presunta maldición del Diamante Hope

Tal día como hoy 12 de septiembre de 1792, en Inglaterra, seis hombres entran en la casa destinada al depósito de las joyas y roban “el Diamante Hope” junto con otras joyas de la corona británica.

El Diamante Hope, también conocido como "Piedra maldita" - y cuyo precio actual es de 9,8 millones de dolares - es un diamante de color azul marino, lo cual es debido a tener boro en su composición. Con el paso del tiempo, se ha vuelto legendario por la supuesta maldición que persigue a sus poseedores, la cual es atribuida al hurto del que fue objeto la joya, en un templo en honor a la diosa hindú Sītā. 

En 1958, fue donado al Museo Nacional de Historia Natural norteamericano por el joyero estadounidense Harry Winston y, a partir de entonces, forma parte de la colección nacional de gemas del museo.

En 2005, el museo publicó los resultados de una investigación donde señalaba que, el diamante había formado parte de las joyas de la Corona de Francia hasta que fue robado en 1792, cuando el "Tesoro Nacional"  fue tomado por alborotadores que robaron importantes joyas de su colección.

El primer poseedor, Jean-Baptiste Tavernier, mostró el diamante original - de 115 quilates - al rey Luis XIV de Francia y tras venderla, Tavernier cayó en quiebra y huyó a Rusia, en donde sería hallado muerto de frío, y su cadáver había sido devorado por alimañas.

En el año 1691, madame de Montespan, amante de Luis XIV quiso que este le obsequiara el diamante y poco después, cayó en desgracia y murió olvidada. En 1715, con motivo de la visita del embajador de Persia, el rey le mostró el diamante, para que viera que no podía hacerle ningún mal, pero Luis XIV murió ese mismo año, de manera inesperada y con su muerte, muchas personas comenzaron a creer que el diamante causaba desgracias a su poseedor.

En 1774, María Antonieta, esposa de Luis XVI, decidió lucir el diamante y prestarlo a la princesa de Lamballe, pero debido a que María Antonieta y Luis XVI murieron en la guillotina y la princesa fue brutalmente asesinada a manos de los revolucionarios, se ha atribuido también al diamante el asesinato de estos.

Durante la Revolución francesa, unos ladrones robaron la joya y sólo uno de ellos lo conservó hasta 1820, cuando la vendió al holandés Wilhelm Fals para cortarla en dos. La primera fue adquirida por el duque de Brunswick, que al poco fue a la quiebra y la segunda la conservó el holandés, cuyo hijo le robó la joya y la vendió al francés Beaulieu. Fals murió al poco tiempo y su hijo, se suicidó poco después.

El rumor de las desgracias por la supuesta maldición, concluyó en que Beaulieu vendiera el diamante a David Eliason, quien también la vendió al rey Jorge IV de Inglaterra, cuya muerte se atribuye también al uso del diamante, que había sido incrustado en su corona.

El siguiente poseedor fue el príncipe Iván Kanitowski, que lo obsequió  a una vedette, a quien días después asesinaron y los siguientes propietarios, el griego Simón Montarides, Abdul Hamid II y la familia MacLean,. también tuvieron muertes trágicas, la mayoría de ellas atribuidas al diamante.

A partir de entonces, se ha vuelto legendario por la presunta maldición que alcanza a sus  poseedores, y desde 1958, es una de las joyas más visitadas en el Museo Nacional de Historia Natural de Norteamérica.

Verdad o no, cualquiera se atreve ahora a lucir el diamante...

martes, 11 de septiembre de 2018

La batalla del Cayo de San Jorge

Tal día como hoy 11 de septiembre de 1798, en Honduras Británicas - hoy día estado de Belice – los españoles se retiran, tras ser vencidos el día anterior en la batalla del Cayo de San Jorge.

La batalla, es un episodio menor de la lucha de los españoles en América, motivado por las aspiraciones inglesas para hacerse con enclaves en aquel continente.

El Cayo San Jorge - en inglés:St. George's Caye – conocido por los españoles como "Cayo Cocina", fue en los siglos XVII y XVIII, el mayor asentamiento de Honduras Británica, sin embargo, su importancia desapareció por el crecimiento de la ciudad de Belice y en el año 2000, tenía una población permanente de tan solo unas 20 personas.

El hecho que hoy glosamos, sucedió en las inmediaciones de este islote, muy próximo a la costa y a la actual Belize City, donde se desarrolló la batalla, que constituyó el ultimo intento español de desalojar a los británicos de la Bahía de Honduras, en la entonces llamada “Nueva España”.

Tiempo atrás, colonos ingleses se habían asentado en el lugar de forma pacifica, por tolerancia o dejación por parte de los españoles, de manera que con los años habían constituido una colonia inglesa en territorio dominado por España, aunque el gobierno británico no reconoció el asentamiento como colonia, por temor a provocar un ataque español.

No obstante, la tradicional desidia española, siempre dejó para más tarde esta cuestión y el retraso en la supervisión del lugar, permitió a los colonos el establecimiento de sus propias leyes y formas de gobierno, hasta el punto de que unos pocos colonos ricos, se hicieron con el control local, apoderándose de la mayor parte de las tierras y explotaciones de madera.

Cuando finalmente el gobierno colonial español intentó reaccionar ya era demasiado tarde, el rey de España dio instrucciones para que organizaran un ejército y expulsaran a los colonos de Belice, expedición que tardó año y medio en organizarse y en ese momento, hay que situar el hecho de la “Batalla de Cayo San Jorge” pomposo nombre que en realidad fue una escaramuza durante algunos días, que acabaron con la – teórica - posesión española de la isla.

La acción militar, duró desde el día 3 al 10 septiembre de 1798, pero la batalla final tuvo lugar el día 10, donde tropas españolas procedentes de lo que luego se convertiría en México, fueron repelidas por una pequeña fuerza de leñadores y colonos residentes, los llamado “Hombres de la Bahía,” que lucharon ayudados de los esclavos negros.

Para hacerse una idea de la entidad de la “batalla”, baste decir que durante la misma no se registró víctima alguna por ninguna de las dos partes, pero sin embargo costó a España la perdida de esta isla y el establecimiento definitivo de un enclave, usado a partir de ese momento para repostar la flota inglesa, pues como siempre, los españoles dejaron para mañana los asuntos que habían de haber hecho ayer, actuando tarde y mal...

Este acontecimiento es recordado como una fiesta nacional en Belice, celebrada todos los días 10 de septiembre como la Batalla de San Jorge, mateniendo el Ejército británico un establecimiento permanente de formación en la isla, la “Unidad de Apoyo y de Formación del Ejército británico a Belice”, donde más que actividades bélicas se realizan actividades deportivas como el buceo y la vela.






lunes, 10 de septiembre de 2018

La odisea de los restos de Cristóbal Colón

Tal día como hoy 10 de septiembre de 1877, en la Catedral de Santo Domingo en la República Dominicana, se hallan los restos de Cristóbal Colón.

Cristóbal Colón falleció en Valladolid el 20 de mayo de 1506, posiblemente por complicaciones de una artritis y tras su muerte, su cuerpo se trató con un proceso llamado “descarnación” mediante el cual se quitaba la carne de los huesos para la mejor conservación del cadáver.

Se le enterró en el Convento de San Francisco en Valladolid y posteriormente, sus restos fueron trasladados al Monasterio de la Cartuja de Sevilla y en 1523, su hijo Diego Colón, dispuso en testamento que tanto sus restos como los de su padre fueran enterrados en la catedral de Santo Domingo.

Los trámites para cumplir la voluntad de Diego, estuvieron a cargo de su viuda, María Álvarez de Toledo y Rojas, quien obtuvo del rey Carlos I de España, la autorización para que alli fueran trasladados y enterrados ambos y luego se amplió el derecho a favor de su hijo Luis Colón.

Existen discrepancias sobre cuando se efectuó el traslado, pero lo que resulta indubitable es que en 1548, cuando María redactó su testamento, los restos de ambos ya estaban en Santo Domingo, pues ella pidió que su cuerpo no fuera enterrado junto a su marido Diego, sino al lado del altar mayor.

Tras la conquista de Santo Domingo en 1795 por los franceses, los restos de Cristóbal se trasladaron a La Habana y, tras la guerra de independencia cubana en 1898, fueron trasladados a Cádiz y desde allí a la catedral de Sevilla, donde reposan en un suntuoso catafalco.

Posteriormente, se produjo una controversia sobre el destino de tales restos, tras aparecer, en la Catedral de Santo Domingo, una caja de plomo con fragmentos óseos y una inscripción donde se leía: “Varón ilustre y distinguido Cristóbal Colón”, los cuales en 1992, fueron trasladados a un monumento construido por la República Dominicana para homenajearlos, ya que se suponen también de Colón.

Al parecer, en el momento de exhumar en 1795 los restos de la catedral de Santo Domingo, no estuvo claro cuál era exactamente la tumba de Colón, debido al mal estado de las tumbas, con lo que resulta - al menos probable -  que sólo se recogieran parte de los huesos y para averiguar cuáles eran los verdaderos se propuso tomar el ADN de ambos esqueletos: el de Sevilla y el de Santo Domingo, pero en enero de 2005 las autoridades dominicanas pospusieron la apertura de la tumba.

El 1 de agosto de 2006 el equipo de investigación que estudió los restos óseos atribuidos al almirante en la catedral de Sevilla, confirmó que “sí son los de Cristóbal Colón”, afirmación basada en el estudio del ADN.

Todavía se espera que las autoridades Dominicanas permitan el estudio de los atribuidos al Almirante, para completar la historia en torno a esta cuestión, aunque esto ya no es determinante para identificar los restos del descubridor, ya que se estima que pueda haberlos en otros lugares, pues los que hay en Sevilla no llegan al 15% del total del esqueleto, por lo que podría ser que los que están en Santo Domingo también correspondan a Colón.

Un misterio más que sumar, a los muchos que jalonan la vida de este singular personaje.


domingo, 9 de septiembre de 2018

La única mujer gobernadora en la América colonial

Tal día como hoy 9 de septiembre de 1541, en Santiago de los Caballeros, Guatemala, la viuda del conquistador Pedro de Alvarado jura su cargo como gobernadora de Guatemala, muriendo dos días después cuando un terremoto derrumba la capilla donde rezaba.

Beatriz de la Cueva de Alvarado, fue una noble y la única mujer que ostentó un cargo tan alto en la América española, luego de enviudar del adelantado Pedro de Alvarado y como tal ocupó por dos días el mando interino de Guatemala, por fallecimiento en el cargo de su marido.

Beatriz de la Cueva nació en 1490 en la ciudad de Úbeda, - Jaén - y era una hermosa mujer de preciosos y expresivos ojos, que se unió en matrimonio con su cuñado Pedro de Alvarado, quien había sido convencido por Francisco de los Cobos, secretario de Estado del emperador Carlos V, para realizar un viaje a la América española y ser nombrado Adelantado en Guatemala.

Salieron de España comandando tres navíos, con un numeroso séquito de 250 hombres y 20 doncellas hidalgas para casarlas con los conquistadores y contribuir así a la nueva aristocracia colonial y una vez cruzaron el Atlántico, el 15 de septiembre de 1539, arribaron a la ciudad de Santiago de Guatemala.

Beatriz, además de buena salud, tenía muchas cualidades y entre ellas que era una mujer de gran belleza, pues así se la refiere en diferentes crónicas y dispuesta para la buena vida, que supo trasladar a las tierras americanas, parte de las costumbres imperantes en España. Así, hizo interesarse a las demás mujeres por los vestidos, las modas, las joyas y las viviendas, cosa que se descuidaban de manera sensible en las duras condiciones de vida de los conquistadores.

Pero poco tiempo disfrutaría Beatriz de paz y felicidad, pues su esposo, hombre inquieto, no salía de una aventura cuando ya estaba metido en otra y cuando fue llamado por el Virrey de Nueva España, para sofocar una rebelión de varias tribus aztecas en el estado de Nueva Galicia, la actual Jalisco, Alvarado se aprestó a ir en su ayuda.

El 24 de junio de 1541 entró en combate con los sublevados, refugiados en Nochistlan, plaza bien defendida y poco propicia para el despliegue de la caballería, por lo que hubieron de retirarse y en la retirada, un inexperto jinete resbaló con su caballo y rodaron pendiente abajo, con tan mala fortuna que arrollaron a Alvarado, causándole graves heridas y el  cuatro de julio, ya agonizante, hizo testamento dejándolo todo a su esposa Beatriz,  y muriendo al día siguiente.

Cuando el 29 de agosto llegó la noticia a Guatemala, el cabildo de Santiago de los Caballeros, reunido en cónclave, decidió que hasta no se nombrase por el Rey de España un nuevo gobernador, éste derecho recaía en su viuda que, por méritos propios, había obtenido un puesto relevante en la sociedad.

Dicen que la viuda, al enterarse de la muerte de Alvarado y al ser elegida - de forma democrática - como la primera mujer gobernadora del Nuevo Continente, bajo el acta del nombramiento escribió: "La Sin Fortuna. Doña Beatriz.", comenzando, sin demora, a ejercer sus nuevas funciones.

A los dos días de asumir el cargo, aconteció una tormenta en la noche del 10 de septiembre y un terremoto en la zona al día siguiente que hizo que el volcán de Agua provocara un alud y una inundación que destruyó todo a su alrededor y la gobernadora fallecería al estar rezando con sus damas de compañía en una capilla que sería arrasada, al igual que unos seiscientos vecinos, el día  11 de septiembre de 1541.

Sin duda fue un gobierno corto, pero ejemplarizante para todos "aquellos y aquellas" que pretendan llegar a donde no les corresponde usando el recurso de las "cuotas" u otros menos confesables.








sábado, 8 de septiembre de 2018

Ramiro II el monje y “La campana de Huesca”

Tal día como hoy 8 de septiembre de 1134 Ramiro II el Monje es proclamado rey de Aragón.

Ramiro II fue apodado “el Monje” debido a que desde muy joven pasó su vida dedicado a la Iglesia, en diversos monasterios de Francia y España y finalmente como obispo de Roda-Barbastro (Huesca)

Su hermano, el rey Alfonso I de Aragón a su muerte legó sus reinos a las Órdenes Militares, pero nadie hizo caso del testamento y los nobles aragoneses, reunidos en Jaca, reconocieron a Ramiro - entonces obispo de Roda-Barbastro - como rey, siendo coronado en Zaragoza en septiembre de 1134, pese su resistencia a ello y a ejercer el trono.

Ramiro era el legítimo heredero del reino, conforme al derecho navarro-aragonés y pese a carecer de experiencia política, controló con éxito varias revueltas durante su reinado, acontecidas entre bandos nobiliarios que luchaban por alcanzar mayores cotas de poder y riqueza, entre 1134 y 1157, los cuales se enfrentaron aprovechando el cambio de monarca, al que juzgaban débil.

En una de esas disputas en 1135, Ramiro temiendo por su vida incluso, hubo de refugiarse en Besalú, aunque a su retorno solucionó el problema de forma drástica, ordenando decapitar a varios nobles que habían asaltado una caravana de musulmanes en tiempo de tregua, lo cual comprometía la paz con los sarracenos, hecho que dio origen a la leyenda de “la Campana de Huesca”.

Siempre mostró gran preocupación porque la corona no quedara sin heredero, por lo que primero intentó prohijar a García Ramírez, rey de los navarros y al fracasar, procuró el mismo tener un heredero para lo cual, venciendo su repugnancia a hacerlo, se casó con Inés de Poitou, noble viuda francesa, de donde nacería en agosto de 1136 su heredera Petronila, logrado lo cual a fines de ese mismo año, el rey y su esposa se separaron.

Castilla presionó para intentar casar a Petronila, con Alfonso VII o con su hijo para unir ambos reinos, pero finalmente no se llevó a cabo este enlace y Ramiro prometió a su hija, que tenía un año de edad, con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, hecho lo cual el rey entregó a su yerno todo el reino y se retira del gobierno.

Ramón Berenguer IV a partir de entonces fue el administrador de la Casa de Aragón como regente del Reino y se intituló “princeps y dominador”, pero nunca rey.

En el mes de agosto de 1150 al adquirir Petronila la edad canónica de 14 años la cual era exigida a la mujer para consumar el matrimonio, se celebró la boda en Lérida.

Ramiro II siguió siendo “señor, padre y rey” y tras su muerte, sería reina su hija Petronila, hasta que en junio de 1164 abdicó en favor de su hijo Alfonso II, al cual aunque había recibió la potestad regia a la muerte de su padre, no fue rey hasta ese momento en que su madre la reina hizo donación del trono en su favor, a los dos años de la muerte de su marido.

Desde fines de 1137 Ramiro pasó su vida entre el Monasterio de San Pedro el Viejo y su posesión de San Úrbez de Sarrablo, en el alto Gállego, muriendo en Huesca en agosto de 1157 y sus restos fueron enterrados en la capilla de San Bartolomé de San Pedro el Viejo de esta ciudad, mientras Inés su mujer se retiró al monasterio de Santa María de Fontevrault, donde murió hacia el año 1159.

viernes, 7 de septiembre de 2018

La columna libertaria “Tierra y Libertad”

Tal día como hoy 7 de septiembre de 1936, durante la Guerra Civil española, parte en tren desde Barcelona hacia Madrid la columna “Tierra y Libertad”, organizada por la CNT-FAI en las comarcas del Alto Llobregat y Cardoner.

"Tierra y Libertad" fue una columna miliciana organizada en las comarcas actuales de  Berguedá y Bages  y fue enviada a los frentes del Centro a mediados de septiembre de 1936, como refuerzo ante la ofensiva franquista que asediaba Toledo, amenazando con ello a Madrid.

Tuvo unos 1.500 milicianos en sus inicios, participando en los frentes de la Sierra de Gredos y en la Sierra de Albarracín en el frente de Teruel, combatiendo integrada en la Columna del Rosal y más tarde, ya militarizada, en el frente de Aragón y el Ebro.

Tras la partida hacia el frente de varias columnas republicanas desde Barcelona, hubo un auge de organización de milicias, aunque la potencia del movimiento libertario en la Cataluña central fue tal, que pudo organizar una columna miliciana propia, compuesta por voluntarios de Suria, Cardona, Manresa, San Vicente de Castellet, Esparraguera y Olesa de Montserrat, entre otros pueblos.

En Barcelona se le agregaron varias centurias más que estaban recibiendo adiestramiento en los cuarteles controlados por la CNT-FAI y el día 7 de septiembre parten para Madrid en tren, en un acto de multitudes.

Con el avance de la guerra, tuvo lugar su  militarización en junio de 1937 y  la Columna “Tierra y Libertad” se convertiría en la Brigada Mixta 153, adjuntada a la 24 División, con la cual combatió en la Batalla de Belchite donde sufrieron graves pérdidas puesto que encabezarían uno de los asaltos al pueblo de Belchite, donde lograron entrar el 28 de septiembre, aunque sirvió de poco, pues el pueblo quedó totalmente en ruinas.

Durante el hundimiento del Frente de Aragón en la primavera de 1938, la Brigada Mixta 153 se encontraba en medio del asalto franquista y resultó destrozada, retrocediendo hasta el río Segre. Los restos se pudieron reagrupar y el 19 de abril la brigada fue adjuntada a la 30 División, bajo mando comunista, que realizaron turbias maniobras políticas dentro de la brigada para detener y asesinar a los comandantes libertarios o socialistas de los puestos de mando.

Su nuevo comandante será el comunista Antonio Núñez Balsera, bajo cuyo mando participó en la Batalla del Ebro y resultó nuevamente diezmada, en tan solo tres días de combate. Después, la mayoría de combatientes acabará en los campos de concentración del sur de Francia.

En el año 2001 se funda en Berga - Barcelona - una asociación cultural llamada “Columna Terra i Llibertat”  y anexo al local del Centro de estudios abrió sus puertas un local que recibió el nombre de Ateneu Columna Terra i Llibertat, que ha realizado numerosas actividades culturales, políticas y sociales para dar a conocer las ideas libertarias.


jueves, 6 de septiembre de 2018

Francisco Javier de Elío, historia de un represor

Tal día como hoy 6 de septiembre de 1822 Francisco Javier de Elío es ejecutado a garrote vil en Valencia, tras un intento fallido de sublevación absolutista.

Francisco Javier de Elío fue un militar español, absolutista convencido, que estuvo de gobernador en Montevideo y fue luego Virrey del Río de la Plata, siendo después uno de los principales responsables en la represión absolutista contra los liberales, durante la restauración borbónica de Fernando VII en España, mientras era Capitán General de Valencia.

En Montevideo estuvo de gobernador desde 1807, donde organizó la “Junta de Montevideo” independiente de la autoridad virreinal de Buenos Aires, debido a una revuelta protagonizada por el comerciante español Martín de Alzaga en esta última ciudad, para forzar la renuncia del Virrey Liniers de ideología liberal, tomando de Elio partido por los revoltosos.

Así pues, en enero de 1809, se designó una Junta presidida por el rebelde Álzaga, pero las milicias criollas y el tercio de andaluces, provocaron la dispersión de los sublevados, tras lo cual se desterró a los cabecillas de la revuelta, los cuales fueron rescatados por de Elío y llevados a Montevideo en franca rebeldía.

La Guerra de la Independencia en España, hizo que los asuntos de las colonias americanas fuesen postergados y esto posibilitó a Francisco Javier de Elío la constitución del primer gobierno rioplatense elegido sin intervención de España, y la continuación de su actitud rebelde, ahora justificada por la decisión sediciosa de Buenos Aires hacia la corona española.

En 1810 la Junta de Cádiz - en nombre de Fernando VII - le nombró Virrey del Río de la Plata, pero no fue admitida su autoridad por lo que se instaló en Montevideo, proclamando allí el Virreinato, pese a que el Cabildo de Buenos Aires rehusó también reconocerle, así como la población rural de la Banda Oriental en el llamado “Grito de Asencio”.

La lucha emancipadora de América continuaba y en 18 de mayo tiene lugar la “Batalla de las piedras” sufriendo los realistas de De Elio una decisiva derrota, quedando sólo con el control de la Colonia del Sacramento y la sitiada ciudad de Montevideo.

En 1812 se ordenó su regreso a España, en donde fue amonestado por las Cortes debido a su actuación, lo cual - pese a ser nombrado Capitán General de Valencia- acentuó su rechazo hacia el sistema constitucional y cuando Fernando VII volvió del exilio francés en 1814 y se negó a seguir hacia Madrid como había dispuesto la Regencia, se dirigió a Valencia donde entró el 16 de abril.

El 17 de abril, Elío invitó al monarca a recobrar sus derechos, poniendo sus tropas a disposición del soberano y realizando el que fue, probablemente, el primer pronunciamiento de la historia contemporánea de España, de manera que entre 1814 y 1820, se constituyó en uno de los pilares fundamentales del absolutismo y un celoso y feroz perseguidor de liberales, a los que combatió con extrema dureza.

Al producirse en España la revolución liberal de 1820, fue encarcelado por el duque de Almodóvar para evitar que el pueblo lo linchase sin juicio, pero, sospechoso de dirigir desde la prisión un motín y un nuevo complot absolutista, fue condenado a morir a garrote vil, siendo el fin de este enemigo de la libertad.

No obstante, el nombre del general Elío fue rehabilitado por el propio rey Fernando VII, agradecido por su inestimable ayuda para recuperar su poder absoluto, al otorgar a su hijo Bernardo en 1824 el título de “Marqués de la Lealtad”.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

El hábil rey Fernando I de Aragón “el de Antequera”

Tal día como hoy 5 de septiembre de 1412, Fernando I – abuelo del Fernando “el Católico” - tras jurar ante las Cortes de Zaragoza como nuevo rey de Aragón, emprende viaje hacia Tortosa.

Llamado también Fernando “el de Antequera”, fue el primer monarca aragonés de la dinastía castellana de los Trastámara por rama materna, al ser su madre hermana de Martín I de Aragón “el Humano”, muerto sin descendencia masculina.

Hijo segundo de Juan I de Castilla y de Leonor de Aragón, dada la posibilidad jurídica de transmisión de la Casa de Aragón por vía materna, el derecho aragonés le otorgaba un rango preferente en sus aspiraciones a la corona y en 1410, Fernando presentó su candidatura a la sucesión del trono.

Contaba con gran poder económico, sólido prestigio militar y el ejército castellano a su disposición, unido al apoyo de Benedicto XIII, “el Papa Luna” y Vicente Ferrer, que inclinarían la balanza hacia su candidatura, refrendada en junio de 1412, en el “Compromiso de Caspe” donde fue proclamado rey de Aragón y los demás estados de la Corona.

Tras realizar el juramento ante las Cortes de Aragón el 3 de septiembre, se dirigió Tortosa para entrevistarse con Benedicto XIII, quien le invistió como rey de Sicilia, Córcega y Cerdeña a cambio de apoyo en su disputa con los otros dos papas, en pleno Cisma de Occidente que dividía a la Iglesia Católica.

En noviembre de 1412, Fernando convocó las Cortes catalanas con objeto de jurar sus usos y costumbres que no concluirían hasta agosto de 1413, y donde según una interpretación tradicional, el rey tuvo que ceder al denominado “pactismo catalán”, limitando su autoridad a favor de las Cortes y de la Generalidad de Cataluña.

Sin embargo, la elaboración de esta teoría del pactismo está hoy considerada un relato mítico, pues lo que se planteó fue – al parecer - una reclamación del municipio de Barcelona y no de la Generalidad de Cataluña y un análisis de la documentación, revela no haber ni siquiera referencias sobre esa disputa.

Nos hallamos, por tanto, ante un mito historiográfico, elaborado con posterioridad a los hechos por historiadores románticos de la “Renaixença”, con intención política que acabaron de dar verosimilitud al relato y que la historiografía contemporánea no ha corregido.

Fernando I se dirigió entonces a Zaragoza donde fue coronado en 1414, y aunque su gobierno solo duró tres años y nueve meses, reorganizó la Hacienda, saneó la economía y la administración, intentó impedir las persecuciones contra los judíos e inició la lucha contra la corrupción.

Con habilidad, se desvinculó muy pronto de Benedicto XIII y tras el Concilio de Constanza de 1414, que destituyó a los tres papas, dejó de apoyarlo lo que permitió a la Corona de Aragón recuperar su posición al frente de la política en el Mediterráneo. 

martes, 4 de septiembre de 2018

Esplendor y caída de Ramón Serrano Suñer

Tal día como hoy 4 de septiembre 1942, Ramón Serrano Súñer cesa como ministro de Asuntos Exteriores, tras ser destituido por Franco.

Serrano Suñer - Abogado del Estado siendo todavía menor de edad - fue un político español, seis veces ministro franquista entre 1938 y 1942, en las carteras de Interior, Gobernación y Asuntos Exteriores, fundando la Agencia Efe y Radio Intercontinental.

Participó en la conspiración para derribar al gobierno del Frente Popular y en marzo de 1936 promovió una reunión clandestina entre Franco y José Antonio Primo de Rivera – que había sido testigo en su boda - que no tuvo éxito.

Era conocido popularmente como el “cuñadísimo” por estar casado con una hermana de la esposa de Franco, siendo al principio uno de los artífices del régimen, en lo jurídico y político.

La Guerra Civil le sorprendió en Madrid y pese a ser parlamentario, fue encarcelado por los republicanos sin proceso ni acusación alguna, consiguiendo ser trasladado a una clínica privada, de donde logra evadirse vestido de mujer y con un falso documento de militar republicano llegó a Alicante y embarcó hacia Marsella, mientras sus dos hermanos, eran asesinados en las tapias del cementerio de Aravaca.

Pasó a la zona franquista, consiguiendo llegar a Salamanca donde fue acogido por su cuñado, ya nombrado Jefe del Estado y apoyado por Carmen Polo, pronto se hizo con el poder civil, convenciendo a Franco de sustituir la Junta de Defensa por un gobierno en enero de 1938, que incluía falangistas, monárquicos, militares y técnicos siendo en él ministro del Interior

Fue autor del Fuero del Trabajo, inspirado en la “Carta di Lavoro” fascista italiana y de la Ley de Prensa e Imprenta, que sometía a la censura previa a todos los medios de comunicación nacionales, creando también la ONCE, que llegaría a ser una institución asistencial modélica.

Al inicio de la Guerra Mundial, las fulgurantes victorias de Alemania, sumadas a la fama de Serrano Suñer, principal germanófilo en el gobierno, hizo que la alianza con la Alemania nazi llegara a su punto culminante en los primeros años del conflicto.

En septiembre de 1940 marchó a Alemania como enviado especial de Franco, para preparar la entrevista con Hitler en Hendaya y negociar la posible entrada de España en la guerra, finalmente sin éxito, por las leoninas peticiones nazis y las desmesuradas demandas de Franco.

Tras este revés, Serrano Suñer organizó la División Azul y así España devolvería el apoyo de Hitler en la Guerra Civil sin convertirse en beligerante en la Guerra Mundial, por lo que algo más de 50.000 falangistas y militares - muchos reclutados a la fuerza - vistieron el uniforme alemán hasta que, las presiones aliadas y el giro desfavorable de la guerra para el Eje, hicieron que el dictador español pactase la retirada a finales de 1943, con Serrano Suñer ya fuera del Gobierno.

Los reveses alemanes en la Unión Soviética, comenzaron a decantar la balanza del lado de los aliados y la buena estrella de Serrano Suñer inició su caída, siendo en 1942 apartado del gobierno.

A partir de entonces, se dedicaría a la abogacía, siendo hasta 1957 procurador franquista, aunque después de 1942 se alejó del franquismo y se fue acercando gradualmente a posiciones liberales, existiendo en sus memorias críticas a Franco, aunque también justificaciones y exculpaciones discutibles.

El 1 de septiembre de 2003 falleció en Madrid a los 101 años, siendo el último dirigente principal con vida de la Guerra Civil Española en esa fecha.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Theodore Roosevelt y la doctrina del “gran garrote”

Tal día como hoy 3 de septiembre de 1901, el presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt pronuncia su famoso discurso sobre la doctrina del “Gran Garrote”.

De familia rica, fue un niño enfermizo pero desarrolló una vida intelectual intensa en la Universidad de Harvard, destacando luego como naturalista, explorador, cazador, escritor y soldado.

Cuando tuvo lugar la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, estaba al frente del Departamento de Marina, al que renunció alistándose al frente de un pequeño regimiento que obtuvo la Medalla de Honor.

Dos años después de la guerra, fue elegido vicepresidente del país y tras el asesinato del presidente William McKinley en 1901, llegó a la presidencia a los 42 años, siendo el más joven de la historia de los Estados Unidos y está considerado por los historiadores uno de los mejores presidentes del país.

En política interior fue partidario de un poder federal fuerte, atacó a las grandes empresas por obtener grandes beneficios en detrimento del pueblo, e inició actuaciones contra los capitalistas del ferrocarril y el petróleo, arbitrando el conflicto de los mineros que permitió una jornada de 8 horas y salarios más justos.

Sin embargo, se declaró contra la igualdad entre hombres y mujeres y consideró inferiores a las minorías asiática y especialmente la negra, llegando incluso a silenciar en sus memorias, la presencia en las batallas de regimientos de soldados afroamericanos.

En el plano internacional, su política se caracterizó por la doctrina: “Habla en voz baja pero lleva contigo un gran garrote”, enviando la “Gran Flota Blanca” - llamada así por el color de sus buques de guerra - a dar la vuelta al mundo para demostrar el poder de la nación.

Luchó a favor del expansionismo estadounidense, estableciendo en Cuba la base de Guantánamo, con condiciones tan férreas, que ni siquiera el gobierno comunista de Fidel Castro ha podido lograr su devolución al país.

Roosevelt pensaba que Estados Unidos debían intervenir en cualesquier parte del mundo y personalmente actuó como arbitro en varios conflictos internacionales, por lo que obtuvo el Premio Nobel de la Paz.

Esa parece ser la tónica contradictoria de muchos presidentes norteamericanos, por una parte obtener el Nobel de la Paz y al mismo tiempo, desencadenar una guerra.


domingo, 2 de septiembre de 2018

Cleopatra, la mítica reina de Egipto

Tal día como hoy 2 de septiembre del año 44 a. C., en Egipto, la faraona Cleopatra VII declara regente a su hijo Cesarión, con el nombre de Tolomeo XV.

Cleopatra VII fue el último gobernante de la dinastía ptolemaica en el Antiguo Egipto, aunque nominalmente le sobrevivió como faraón su hijo Cesarión. Era una mujer de amplia cultura, ya que fue también diplomática, comandante naval, políglota y escritora de tratados médicos.

En el año 58 a. C. tal vez acompañó a su padre, Ptolomeo XII, durante su exilio en Roma tras una revuelta en Egipto, lo que permitió a su hermana mayor, Berenice IV, reclamar el trono, aunque esta fue asesinada en el año 55 a. C. cuando su padre volvió a Egipto con la ayuda militar romana y al morir su padre, Cleopatra y su hermano pequeño, Ptolomeo XIII, accedieron al trono como corregentes pero la ruptura entre ambos pronto desató una guerra civil.

Tras la batalla de Farsalia en la que el general y estadista romano Pompeyo fue derrotado por parte de su rival Julio César, durante la segunda guerra civil romana, Pompeyo huyó a Egipto, estado cliente de Roma, y Ptolomeo XIII - para congraciarse con Cesar -ordenó su asesinato mientras César ocupaba Alejandría en su persecución.

Como cónsul romano, César trató de reconciliar a Ptolomeo XIII con su hermana Cleopatra, pero los consejeros del monarca egipcio, creyeron que los términos que proponía el cónsul beneficiaban a su hermana y por ello sus fuerzas sitiaron a César y a Cleopatra en Alejandría, cuyo  asedio se levantó gracias a la llegada de aliados de César a comienzos de 47 a. C., muriendo Ptolomeo XIII poco después, en la batalla del Nilo.

César, ya entonces elegido dictador, declaró a Cleopatra y a su hermano pequeño Ptolomeo XIV cogobernantes de Egipto, pero el general romano inició una relación sentimental con la reina egipcia de la que nació Cesarión, futuro Ptolomeo XV.

Cleopatra viajó a Roma en el año 46 a. C. como reina vasalla y se alojó en la villa de César y cuando este fue asesinado en el 44 a. C., trató que su hijo fuera designado heredero, pero no pudo debido al ascenso al poder de Octavio - el futuro emperador - por lo que Cleopatra ordenó el asesinato de su hermano Ptolomeo XIV y elevó a su hijo Cesarión a cogobernante.

Durante la tercera guerra civil de la República romana, Cleopatra se alió con el Triunvirato formado por Octavio, Marco Antonio y Lépido y tras un encuentro en Tarso, la gobernante egipcia inició una relación con Marco Antonio de la que nacieron tres hijos: Alejandro Helios, Cleopatra Selene II y Ptolomeo Filadelfo.

Antonio se apoyó cada vez más en Cleopatra, tanto para obtener financiación como ayuda militar  y  los hijos de ambos fueron nombrados gobernadores de varios territorios bajo la autoridad de Antonio, lo cual unido al matrimonio de Marco Antonio con Cleopatra después de su divorcio de Octavia, hermana de Octavio, desató la cuarta guerra civil de la República romana.

Octavio hizo huir a los aliados de Antonio en el senado romano y declaró la guerra a Cleopatra, derrotando a la flota de guerra de Marco Antonio y Cleopatra, en la batalla de naval de Accio en el 31 a. C., y los romanos invadieron Egipto derrotando a Antonio, tras lo cual este se suicidó.

Cuando Cleopatra supo que Octavio pretendía llevarla a Roma para exhibirla en una procesión de triunfo, también se suicidó, lo que popularmente se cree  hizo dejándose morder por una serpiente venenosa.

Cleopatra se convirtió en un mito y fue el tema de muchas obras del arte renacentista y barrocas, de esculturas, pinturas, poemas, obras de teatro como Antonio y Cleopatra, de Shakespeare, y óperas como Julio César en Egipto, de Händel y más recientemente en películas de Hollywood como Cleopatra interpretada por Elizabeth Taylor, o como imagen de marcas comerciales.


sábado, 1 de septiembre de 2018

El día que se inició la Segunda Guerra Mundial

Tal día como hoy 1 de septiembre de 1939, la Alemania Nazi invade Polonia, dando inicio a la Segunda Guerra Mundial.

Alemania invadió Polonia, con el pretexto de un ataque polaco simulado en un puesto fronterizo alemán y dado que la llanura polaca ofrecía ventajas para el desplazamiento de los blindados alemanes y pese a que los bosques y las carreteras mal construidas eran problemas que hacían más arduo el avance, Alemania avanzó usando la blitzkrieg  o “guerra relámpago”.

El Reino Unido y Francia dieron dos días a Alemania para retirarse de Polonia y una vez que pasó la fecha límite, el 3 de septiembre, el Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda le declararon la guerra a Alemania, seguidos rápidamente por Francia, Sudáfrica y Canadá.

Los franceses se movilizaron lentamente y sólo hicieron una ofensiva de “demostración” en el Sarre, que pronto abandonaron, mientras que los británicos no pudieron hacer ninguna acción directa en apoyo de los polacos en el tiempo disponible.

Mientras, el 8 de septiembre, los alemanes alcanzaban Varsovia, tras haber penetrado a través de las defensas polacas y comenzaron el asedio, pero el 17 de septiembre, la Unión Soviética, siguiendo un acuerdo secreto con Alemania, invadió Polonia desde el este, convirtiendo las defensas polacas en un caos mediante la apertura de un segundo frente.

Un día más tarde, tanto el presidente polaco como el comandante en jefe huyeron a Rumanía y el 1 de octubre, después de un mes de asedio de Varsovia, las fuerzas alemanas entraron en la ciudad, mientras las últimas unidades polacas se rindieron el 6 de octubre.

Tras la conquista de Polonia, Alemania se tomó una pausa para reagruparse durante el invierno de 1939-1940, mientras británicos y franceses se mantenían a la defensiva.

Los periodistas llamaron a este período la “guerra de broma”, debido a que casi no existieron combates y durante este período, la Unión Soviética atacó Finlandia el 30 de noviembre de 1939, con lo que comenzó la Guerra de Invierno, pero a pesar de superar a las tropas finesas en número de 4 a 1, el Ejército Rojo encontró su ataque  muy difícil y la fuerte defensa finesa evitó una invasión completa, lo cual sentó un precedente de flaqueza en el ejército Rojo, que los alemanes se tomarían en serio para su invasión.

El 9 de abril de 1940, Alemania invadió Dinamarca y Noruega, en la “Operación Weserübung”, en parte para contrarrestar la amenaza de una inminente invasión Aliada de Noruega. La defensa Noruega fue socavada desde el interior por la colaboración de Vidkun Quisling, cuyo nombre es aún hoy en día sinónimo de “traidor”.

Tropas del Reino Unido, desembarcaron en el norte de Noruega intentando un contraataque, pero a últimos de junio, los Aliados habían sido derrotados y se retiraban, mientras Alemania controlaba la mayor parte de Noruega y las Fuerzas Armadas de este país se habían rendido, mientras que la Familia real noruega escapaba a Londres.

Los alemanes acabaron la “guerra de broma” el 10 de mayo de 1940, cuando invadieron Francia Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos, siendo estos últimos arrollados rápidamente y la ciudad neerlandesa de Róterdam fue destruida en un bombardeo aéreo.

Por su parte, la Fuerza Expedicionaria Británica y el Ejército Francés, avanzaron hacia el norte de Bélgica y planeaban hacer una guerra móvil en el norte, mientras mantenían un frente estático a lo largo de la Línea Maginot más al sur, pero los planes Aliados fueron desbaratados inmediatamente por el más clásico e importante ejemplo en la historia de la Blitzkrieg o “guerra relámpago” alemana.